CP145-2015(46260)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado ponente  

CP145-2015  

Radicación Nº 46260  

(Aprobado acta N° 366)  

Bogotá, D.C., catorce (14) de octubre de dos  mil quince (2015).   

I.   V   I   S   T  O  S   

Procede  la Corte a emitir concepto sobre la  viabilidad  de  acceder a la petición de extradición de la ciudadana brasilera  Juliangela       Queiroz       Amaral,  elevada por el  Gobierno  de España, país donde cursa investigación penal en su contra por el  delito de homicidio.   

II.     SOLICITUD     Y   ANTECEDENTES   

         

1.  El Gobierno de España, por conducto  diplomático  y  mediante  la  Nota  Verbal  N°  188  del 28 de abril anterior,  solicitó  la  captura  con  fines  de  extradición  de  la ciudadana brasilera  Juliangela  Queiroz  Amaral,  con  fundamento  en  el  requerimiento  que  obra  en su contra en el Juzgado de  Primera  Instancia  e  Instrucción  N° 7 de Alcorcón (Madrid, España), en el  que se le investiga por el delito de homicidio.   

Por  tal  motivo,  el  despacho  del  Fiscal  General  de la Nación, en resolución del 4 de mayo de 2015, dispuso la captura  de  la  ciudadana  brasilera, quien había sido retenida el 26 de abril anterior  en  el  Aeropuerto  El  Dorado  de  Bogotá,  en  virtud  de la Circular Roja de  Interpol  número A-7318/11-2012, expedida a instancias de la autoridad judicial  española.   La   resolución  de  captura  le  fue  notificada  a  Queiroz  Amaral  el  4 de mayo del año en  curso.   

Cumplido  lo  anterior, mediante Nota Verbal  número  249/2015  del 12 de julio de 2015, la Embajada de España formalizó la  solicitud de extradición de la ciudadana extranjera.   

2.  La Dirección de Asuntos Internacionales  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores, mediante oficio DIAJI N° 1394 del 16  de  junio de 2015, conceptuó que el caso debe tramitarse según la Convención   de   Extradición  de  Reos  suscrita  en  esta ciudad el 23 de julio de 1892, y el Protocolo modificatorio a  la  Convención  de  Extradición  entre la República de Colombia y el Reino de  España, adoptado en Madrid el 16 de marzo de 1999.   

3. A través de comunicación del 22 de junio  del  presente  año,  la  Jefe  de  la  Oficina  de  Asuntos Internacionales del  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  luego de considerar perfeccionado el  expediente,  y “teniendo en cuenta que se encuentran  reunidos  los  documentos  que  exige  la normatividad convencional aplicable al  caso”,   remitió  a  la  Corte  la  documentación  relacionada  con  la  solicitud  de  extradición,  con  el fin de que emitir el  respectivo concepto.   

          4.  Posesionado el defensor de confianza designado por la requerida,  dr.  Ernesto Hurtado Montilla, la Sala dispuso surtir el traslado contemplado en  el  artículo 500 de la Ley 906 de 2004, para que los intervinientes solicitaran  la  práctica  de  pruebas. En el curso de dicho traslado, el defensor solicitó  que  se  oficiara  a  las  autoridades  brasileras para que informaran si en ese  país  cursa  actuación  por  los  hechos  que  motivan el pedido de entrega en  extradición.   

La  petición probatoria fue denegada por la  Sala  en auto del 11 de agosto de 2015, decisión que, recurrida por la defensa,  se abstuvo de reponer, según auto del 9 de septiembre siguiente.   

En el término de que trata el inciso segundo  del  artículo 500 de la Ley 906 de 2004, el defensor y la agente del Ministerio  Público  presentaron  sus alegatos finales, previos a la emisión del concepto.   

III. DOCUMENTOS ALLEGADOS  

a)  Nota  Verbal  número 188/2015 del 28 de  abril  de 2015, por medio de la cual el país reclamante solicita la captura con  fines  de  extradición  de  Juliangela Queiroz Amaral,  quien es requerida por el Juzgado de Primera Instancia  e  Instrucción  No.  7  de  Alcorcón  (Madrid),  por  el  delito de homicidio.   

b)  Adjunto a la nota verbal consta la orden  de  detención  internacional en Circular Roja de Interpol N° A-7318/11 de 2012  y  el  auto de la mencionada autoridad judicial del 25 de noviembre de 2011, por  medio   del   cual   dispone   “la   detención  y  presentación      de      Juliangela     Queiroz  Amaral…,   la   cual   será   llamada  por  orden  internacional   de  detención,  para  que  en  el  término  de  una  audiencia  comparezca  ante  este  Juzgado…”.  En  la  citada  providencia,  la ciudadana extranjera figura como nacional del Brasil, nacida el  17  de julio de 1981 en Belem (Brasil), hija de Stenio y Antonia Angela, titular  en España del NIE Y-043689T y pasaporte Nº CX201814.   

c) Auto de prisión del 27 de abril de 2015,  proferido  por  el  Juzgado  de  Primera  Instancia  e  Instrucción  No.  7  de  Alcorcón,   que   ordena  “reaperturar”   la   causa  seguida  contra  Queiroz  Amaral   por   el   delito  de  homicidio  y  decreta  “la   prisión   provisional   comunicada   y  sin  fianza”.   

d)  Nota  verbal  N°  249 de 2015 del 12 de  junio  de  2015,  a  través  de  la  cual  el  gobierno de España formaliza la  petición   de   extradición  de  Juliangela  Queiroz  Amaral.   

e) Documento del Juzgado de Primera Instancia  e  Instrucción No. 7 de Alcorcón con destino “a la  autoridad   competente   de  Colombia,  solicitud  de  extradición  para  tomar  declaración  en  calidad  de  imputada,  y  en  su  caso  acordar  la  prisión  provisional  de  Juliangela Queiroz Amaral…  se  presenta  en  tiempo  y forma  la solicitud formal de  extradición  de  Juliangela Queiroz Amaral como presunta autora de un delito de  homicidio  o  asesinato  consumado  (artículos  138  y  139  del  Código Penal  Español),  que  se  sigue  en  el  Juzgado  de  Instrucción No. 7 de Alcorcón  (Madrid)-España,  con  origen  en  diligencias  previas No. 939/2011, al amparo  Convenio  de  Extradición  suscrito  en  España  y  Colombia el 23 de julio de  1892”.   

En  el  anterior documento se relacionan los  siguientes hechos:   

“En el presente  Juzgado  se  siguen  diligencias previas nº 939/2011, por la presunta comisión  de  un  delito de homicidio consumado con arma blanca, respecto de la persona de  Sabrina  Oliveira  de  Amorim, cuyo cadáver fue hallado el pasado 13/06/2011 en  su  domicilio, sito en C/Fuentecisneros Nº 70, Ático-C, de Alcorcón (Madrid),  y  cuya  autopsia  definitiva  determinó  su muerte por varias lesiones de arma  blanca   mortales   acaecidas   en   los   días   11   y   12   de   junio  del  2011”.   

“Del  mismo  modo,  de  las  diligencia  practicadas,  existen  indicios  de que la presunta autora de tales hechos es la  persona   de  Juliangela  Queiroz  Amaral,  mujer  nacida el 17/07/1981 en Belem (Brasil), toda vez que, las  diligencias  practicadas  en  este  momento,  en  particular el testimonio de la  hermana  de  la fallecida Lais Oliveira de Amorin, quien manifestó que fue ella  la  que  puso  en contacto a la difunta con la anterior, para que pasaran juntas  los  días 11 y 12 de junio del 2011, habiéndose comprobado policialmente cómo  las  mismas  cenaron en el restaurante Caripen, sito en Madrid, desapareciendo a  continuación  cualquier  rastro de Juliangela Queiroz  Amaral,  de  la  que  existe  constancia policial que  marchó  el  12/06/2011 a bordo de un vuelo a British Airways hasta Londres y de  allí  a  Brasil, apareciendo con posterioridad el pasado 13/06/2011 el cadáver  de  Sabrina  Oliveira  en su domicilio, sin que desde entonces se hubiera tenido  contacto        con        ella”.     

f)  Providencia  del  30  de  abril de 2015,  mediante  la  cual  el  Juzgado  de  Primera  Instancia  e Instrucción Nº 7 de  Alcorcón   dispone   proponer   al  Gobierno  de  España  solicitar  ante  las  autoridades  de  Colombia la extradición de Juliangela  Queiroz  Amaral.  En igual sentido, obra comunicación  de   la   Fiscal   Ana   María   Martín-Forero   Bravo,  dirigida  al  juzgado  mencionado.   

g)  Certificados  expedido por el Juzgado de  Primera  Instancia  e  Instrucción  Nº  7  de  Alcorcón  sobre las normas del  Código  Penal  aplicables al caso: artículos 138, 139, 131, 132, 133 y 134 del  estatuto   mencionado,   referentes  al  delito  de  homicidio,  sus  agravantes  punitivos,  prescripción  de  la acción y de la pena, y artículo 23 de la Ley  Orgánica del Poder Judicial, sobre competencia.   

CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO  

1.  La Procuradora  Tercera  Delegada  para  la Casación Penal solicita se  profiera  concepto  favorable  a  la  extradición  de  la  ciudadana  brasilera  Juliangela  Queiroz  Amaral.   

Señala que respecto de ella no concurren las  restricciones  previstas en los incisos segundo y cuarto del artículo 498 de la  Ley  906  de  2004, pues el hecho que motiva el pedido de entrega ocurrió en el  territorio  del  país  requiriente, al tiempo que la mencionada no es ciudadana  colombiana.   

Indica que se cumplen los requisitos fijados  en  el  instrumento internacional que regula el caso, pues por vía diplomática  fue  allegado  el auto de captura e ingreso en prisión del 27 de abril de 2015,  dictado  por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción y No. 7 de Alcorcón  (Madrid),  contra Juliangela Queiroz Amaral.   

Agrega  que  los  datos  de  identificación  suministrados  por  el  gobierno extranjero fueron incorporados a la resolución  del  4  de  mayo  de  2015,  proferida  por  el  Fiscal General de la Nación, y  coinciden  con  los  reseñados  en el acta de notificación de aprehensión con  fines  de  extradición.  Así  mismo,  se  cumple  el  principio  de  la  doble  incriminación,  pues  la  conducta  que motiva el pedido de entrega también es  punible  en nuestra legislación penal, particularmente en el delito descrito en  el  artículo  103  del  Código  Penal,  que  consagra el punible de homicidio,  delito  que,  además,  satisface  el  límite  mínimo  de  la pena de prisión  exigida.   

Considera  satisfecho  el  presupuesto de la  equivalencia   de   la   providencia   dictada   en   el  exterior,  pues  dicho  pronunciamiento  judicial  contiene  el  acta  de  cargos,  describe la conducta  atribuida  y las respectivas adecuaciones normativas, lo que la hace equivalente  a  la  acusación  del  procedimiento  penal nacional, pues tiene por objeto dar  inicio a la etapa del juicio.   

Por último, la Procuradora Delegada requiere  a  la  Sala  para  que  exhorte  el  Gobierno Nacional, en caso de que acceda al  pedido  del  país reclamante, para que condicione la entrega al cumplimiento de  las  garantías  procesales y derechos fundamentales de la ciudadana extranjera,  conforme  lo  establece la Carta Política colombiana, Declaración Universal de  los    Derechos    Humanos    y    la    Convención   Americana   de   Derechos  Humanos.   

2.  El defensor de  Juliangela   Queiroz  Amaral,  luego  de  reseñar  la  importancia  de  garantizar los derechos fundamentales de quienes están sujetos  al   trámite  de  extradición,  según  así  lo  establece  la  Constitución  colombiana   y   las   normas   del   bloque   de  constitucionalidad,  enfatiza  especialmente  en  la  protección  del  derecho  a  la  prohibición  de  doble  juzgamiento   o   non   bis   in   ídem.   

Indica que de emitirse un concepto favorable  se  violaría la aludida garantía, pues existe una incertidumbre manifiesta que  impide  conocer  a ciencia cierta si Juliangela Queiroz  Amaral  fue  investigada, condenada o absuelta por los  mismos  hechos  que  se  le  atribuye haber cometido en España, sin que en este  país  exista  sentencia  condenatoria o prueba de cargo contra su defendida por  el  delito  señalado en la petición de extradición.  Por tanto, dice, el  concepto debe ser desfavorable.   

Lo  anterior,  en consideración, además, a  que   la  autoridad  judicial  española  “ante  la  eventual  situación  de  que  la  imputada fuere detenida en Brasil de donde es  también    nacional”,   dispuso   “la  transmisión  del  presente  procedimiento  para en su caso ser  detenida   y   juzgada   Dña.   Juliangela  Queiroz  Amaral  en  Brasil”.  Fue  así  como,  en  su momento, se ordenó la transmisión del procedimiento con el  fin  de  suceder  el ejercicio de la jurisdicción al Brasil, en atención a que  los  sujetos  activo  y  pasivo  del  crimen  son  oriundos  de  ese  país.  La  transmisión     del     procedimiento   debe  ser  considerada  por  la  Corte,  pues  de  conocerse  que  Queiroz   Aamaral  ya  fue  investigada     o     juzgada     en     Brasil     sería    improcedente    la  extradición.   

Disiente de la posición de la Corte sobre la  transmisión  del  procedimiento,  la  cual -explica- tiene por objeto evitar la  violación   del   non   bis   in  ídem,  como lo enseña la doctrina española que trae en cita, según la  cual  dicho  mecanismo  consiste  en  que un Estado competente para realizar una  investigación  le  pide a otro que lo haga en su lugar, lo que se entiende como  un  acto de dejación de soberanía en favor de la jurisdicción brasileña, por  ser esta la más adecuada para adelantar el proceso.   

Por  otra  parte,  como  su  asistida  y  la  víctima  son  brasileras,  tienen  el  derecho  de participar en el proceso que  podría  cursar  en  ese  país,  como manifestación del derecho de acceso a la  justicia.  Así,  frente  a  la  negativa  de  la  Sala  de  acceder a la prueba  solicitada,  se  mantiene  latente la incertidumbre de si en Brasil se adelantó  el procedimiento.   

Con  sustento  en  la  decisión  de  esta  Colegiatura  de negar la práctica probatoria, argumenta que no se ha verificado  con   suficiencia   la   inexistencia   de   causales  de  improcedencia  de  la  extradición,     y   reitera   –una  vez  más-  la  ya  mencionada  incertidumbre sobre una posible  investigación por los mismos hechos en Brasil.   

Agrega  que el Protocolo Modificatorio de la  Convención  de  Extradición  dispone  que  si  la persona cuya extradición se  pretende  es  buscada  por  varios Estados, el gobierno del país requerido debe  tener  en  cuenta  la  nacionalidad  de aquella y la posibilidad de una ulterior  extradición  a  otro  Estado,  mandato  de  obligatorio  cumplimiento según el  derecho   de   los   tratados,   al   que  igualmente  apunta  la  sentencia  de  constitucionalidad C-780 de 2004.   

Menciona  que con fundamento en el artículo  502  de  la  Ley 906 de 2004 y sentencia de constitucionalidad C-544 de 2001, la  Corte,  aun  cuando  no  le  corresponde realizar un juzgamiento a la requerida,  está  obligada a verificar si en otro Estado se ha adelantado la acción penal,  así  dicho  Estado  no sea parte de la aludida Convención, como se extrae  del artículo 1º del Protocolo Modificatorio.   

Pide a la Sala que haga un análisis integral  y  completo del Convenio de Reos y su modificación, que no se limite a analizar  formalmente  los  requisitos  de  procedencia  de  la  extradición  y que emita  concepto  desfavorable  a la  entrega   de   su   asistida,   con   el   fin   de   garantizar   sus  derechos  fundamentales.     

IV. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

         

Acorde  con  la  petición  elevada  por  la  Procuradora  Tercera Delegada para la Casación Penal, la Sala emitirá concepto  favorable   para   la   extradición  de  la  ciudadana  brasilera  Juliangela    Queiroz    Amaral,   según  petición   formulada  por  el  Gobierno  de  España,  toda  vez  que  se     reúnen     los     requisitos    demandados    para    el   efecto   por   “la   Convención   de   Extradición   de  Reos”  suscrita    el   23   de   julio   de   1892   y   el   “Protocolo         modificatorio  a la Convención de Extradición entre la República  de  Colombia y el Reino de España” adoptado el 16 de  marzo  de  1999,  normatividad  aplicable en este asunto, en concordancia con el  artículo    502    de    la    Ley   906   de   2004,   como   se   detalla   a  continuación.   

     

a. Conducto  diplomático     

El  artículo  8°  de  la  Convención  de  Extradición   de   Reos,   relaciona   los   presupuestos  necesarios  para  la  tramitación  de  la  solicitud  de extradición, siendo el primero de ellos que  esta se efectúe por vía diplomática.   

Dicha  exigencia  de  carácter  formal  se  satisface  en  el presente asunto, toda vez que la documentación que soporta el  pedido  de  entrega  fue  allegada  por  la  Embajada  del Gobierno de España a  través  de  las  notas  verbales números 188 de 2015 del 28 de abril de 2015 y  249/2015  del  12  de  julio  del mismo año. Toda la documentación incorporada  aparece autenticada por la autoridad judicial española.   

     

a. Documentación adjunta     

El  tratado  de  extradición  entre  los  gobiernos  de  España  y  Colombia,  con las modificaciones introducidas por el  protocolo  del 16 de marzo de 1999, indica en su artículo 8º, numeral 2º, que  cuando  la  demanda de extradición “se refiera a un  individuo  acusado  o perseguido, se requerirá copia autorizada del mandamiento  de  prisión  o  auto  de  proceder  expedido  contra  él, o de cualquiera otro  documento  que  tenga  la  misma  fuerza que dicho auto y precise igualmente los  hechos   denunciados   y  la  disposición  que  les  sea  aplicable”.   

Así  mismo,  en  su  artículo  3º,  el  instrumento  citado  señala  que:  “La extradición  procederá  con  respecto a las personas a quienes las autoridades judiciales de  la  parte  requiriente  persiguieren  por  algún  delito  o  buscaren  para  la  ejecución   de   una   pena   privativa   de  la  libertad  no  inferior  a  un  año”.   

En el caso presente se tiene que el Gobierno  del  Reino  de España, mediante la ya mencionada Nota verbal del 12 de julio de  2015,  allegó copia auténtica de la decisión del Juzgado de Primera Instancia  e  Instrucción  número  7  de  Alcorcón  (Madrid, España) del 27 de abril de  2015,   por   medio   de   la   cual  se  acordó,  además  de  “reaperturar   la  causa”,  decretar  la  prisión    provisional    comunicada    y    sin    fianza    de   Juliangela  Queiroz  Amaral.  Lo anterior,  agrega  el  auto, “por su participación presunta en  un  supuesto  delito  de  homicidio  causado  con  arma  blanca, castigado en el  artículo  138 del Código Penal Español, respecto de la víctima Dña. Sabrina  Oliveira  de  Amorim,  entre los días 11 y 12 de junio de 2011, en el domicilio  particular de esta última…”.   

En  igual sentido, consta el auto del 25 de  noviembre  de 2011, emitido por la misma autoridad judicial, el cual dio lugar a  la  orden  de captura internacional en Circular Roja de la Interpol, con número  de control A-7318/11 de 2012.   

Adicionalmente,   de   la  documentación  remitida   por   el   Gobierno   de   España   se   extrae   que   Jualiangela  Queiroz  Amaral es buscada por  las  autoridades judiciales de ese país por la presunta comisión del homicidio  de  la ciudadana brasilera Sabrina Oliveira de Amorim, ocurrida entre el 11 y 12  de junio de 2011, en la localidad de Alcorcón, Madrid.   

Así  las cosas, la documentación remitida  no  es  otra  que  la  que  exige la normatividad aplicable al caso.     

                      

a. Identificación     de    la  requerido  en extradición     

El   artículo   8º,  numeral  3º,  del  instrumento  internacional en comento determina que la solicitud de extradición  debe           incluir:          “las   señas  personales  del  reo  o  encausado,    hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto”.              

De   la   valoración   conjunta   de  la  información  suministrada  por  el  país reclamante en las notas diplomáticas  citadas  y  en  los  diferentes  documentos relacionados con el asunto motivo de  estudio,  se  establece  que  la persona cuya entrega en extradición reclama el  Gobierno   Español   es  Juliangela  Queiroz  Amaral,  nacional  del Brasil, nacida el 17 de julio de 1981 en  Belem  (Brasil),  hija  de  Stenio  y Antonia Angela, titular en España del NIE  Y-043689T y pasaporte Nº CX201814.   

Los  datos  suministrados  por la autoridad  extranjera,  en  cuanto al nombre, documentos de identidad, filiación familiar,  lugar  y  fecha  de  nacimiento, corresponden con los obtenidos al momento de la  aprehensión  de la persona que fue vinculada a este trámite. Basta aclarar que  aun  cuando es cierto que aquella portaba el pasaporte Nº FD675973, también lo  es  que  reconoció  ser también la titular del Nº CX801214, al que se refiere  la  autoridad  española,  documento que, según dijo, le había sido hurtado en  época anterior.     

El requisito se satisface.  

     

a. Principio de  la doble incriminación     

El  artículo  3°  de  la  Convención  de  Extradición,  reformado  a su vez por el 1° del Protocolo modificatorio, exige  que  el delito por el cual se solicita la extradición esté tipificado en ambos  Estados,  cualquiera  que sea la denominación que se utilice para designarlo, y  que  se  encuentre  sancionado  en  el  país  requirente  con pena privativa de  libertad no menor de un (1) año.   

El  auto de detención del 18 de octubre de  2005,  proferido por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 7 de  Alcorcón,    que    decretó    la   prisión   provisional   de   Queiroz  Amaral,  precisa que en su contra  se  sigue  una  actuación  penal por delito de homicidio o asesinato consumado,  tipificado  y  sancionado  conforme  los  artículos 138 y 139 del Código Penal  Español.     

Además  de  lo  anterior,  el  Gobierno de  España  allegó  las  normas  sustanciales  del  Código Penal de ese país que  consagran el delito, así:    

“Artículo  138.   

El que matare a otro será castigado, como  reo  de  homicidio,  con  la  pena  de  prisión  de  diez  a  quince  años”.   

“Artículo  139   

“Será  castigado  con  la  penas  de  prisión  de  quince  a veinte años, como reo de  asesinato,  el  que  matare  a  otro  concurriendo  alguna de las circunstancias  siguientes:   

1ª Con alevosía  

2ª    Por    precio,   recompensa   o  promesa   

3ª   Con   ensañamiento,   aumentando  deliberada     e     inhumanamente    el    dolor    del    ofendido”.   

La  conducta  punible  así  descrita en la  legislación   foránea   encuentra   correspondencia   en  los  artículos  103  (homicidio)  y  104  (causales  de  agravación)  del  Código Penal colombiano,  así:   

“ARTICULO 103. HOMICIDIO. El que matare a otro, incurrirá  en  prisión  de doscientos ocho (208) a cuatrocientos cincuenta (450) meses”.   

    

“  ARTICULO 104. CIRCUNSTANCIAS DE AGRAVACION. La pena será de  cuatrocientos  (400)  a  seiscientos  (600)  meses  de  prisión, si la conducta  descrita en el artículo anterior se cometiere”:   

“4.  Por  precio, promesa remuneratoria,  ánimo de lucro o por otro motivo abyecto o fútil”.   

“6. Con sevicia”.  

“7. Colocando a la víctima en situación  de     indefensión     o     inferioridad    o    aprovechándose    de    esta  situación”.   

Surge  nítido,  entonces,  que la conducta  punible   por  la  que  es  requerida  la  ciudadana  brasilera  también  está  consagrada  como  delito  en Colombia. En ambos países, la conducta acarrea una  pena de prisión muy superior a un año.   

Por  tanto,  el  presupuesto  de  la  doble  incriminación se satisface.   

            

a. Causas de improcedencia     

Los  artículos  4°  y  5°  del  Convenio  aludido  consagran  como motivos de improcedencia de la extradición: (i) que la  persona  haya  sido  juzgada  por los mismos hechos en el Estado requerido, (ii)  que  la  acción  penal o la pena se hallen prescritas según las leyes de dicho  país,  y  (iii)  que la petición se eleve por delitos políticos o conexos con  ellos.   

         

En primer lugar, se tiene que no obra en la  actuación  ningún  elemento  de  juicio  que  permita  a  la Corte inferir que  Queiroz  Amaral  esté siendo  investigada  o  haya  sido juzgada o absuelta en Colombia por los sucesos que se  le atribuyen en el país reclamante.   

Dígase que aun cuando la defensa adujo que  aquella  podría  haber o estar siendo investigada o juzgada en el Brasil por el  citado  homicidio,  tal  hipótesis  carece  de sustento, pues del solo hecho de  haber  dispuesto  el  juez foráneo la “transmisión  del  procedimiento”  a las autoridades brasileras no  se  puede  inferir que el Gobierno Español hubiera renunciado a la persecución  penal.  Tampoco obran en la actuación elementos de juicio que permitan concluir  razonadamente  que  el  anunciado  aviso a las autoridades brasileras se hubiera  cumplido,  o  bien que en ese país se ha adelantado alguna actuación tendiente  a  investigar  o  juzgar a la aquí reclamada por los hechos que se le atribuyen  en España.    

De  otra  parte,  no  se  vislumbra  que la  acción  penal  correspondiente  al  delito  por  el  que  se  le  requiere haya  prescrito  en  Colombia,  pues  el hecho ocurrió en el mes de junio de 2011. Lo  anterior  permite  inferir  que, acorde con las reglas previstas en artículo 83  del  Código  Penal,  la acción -a menos que sea interrumpida por alguno de los  fenómenos  previstos en la ley- habría de prescribir en el año 2031, esto es,  20  años  después  del  hecho  y,  en  todo caso, nunca ante de junio de 2016.   

Por último, el delito de homicidio no es de  carácter  político,  situación que impide que se configure la prohibición de  que  trata el artículo 5º de la Convención de Extradición aplicable al caso.   

En  estas  condiciones,  como  lo señaló  la   Delegada del Ministerio Público, se satisfacen  los  presupuestos  normativos  previstos  en  la  legislación  nacional y en el  instrumento  internacional  que  regula  el  trámite  para     acceder     a     la     solicitud     de  extradición.   

V.  RESPUESTA  A  LAS  ALEGACIONES  DE LOS  INTERVINIENTES   

La defensa insiste  en  los  argumentos  referentes a la violación de la garantía del non    bis    in   ídem,   los   cuales  fueron   expuestos  al  solicitar  la práctica de pruebas y sustentar la reposición contra la negativa  impartida  por  esta  Colegiatura.  Dichos  argumentos fueron respondidos por la  Sala en los autos del 11 de agosto y 9 de septiembre de 2015.   

1. Pues bien, la Corte debe insistir en que  el  doble  juzgamiento  es  uno  de los motivos que impiden acceder al pedido de  entrega  en  extradición;  pero  dicha  prohibición  se  refiere  a  que en el  territorio  país  requerido  -no  en  un  tercer  Estado, como lo interpreta el  apoderado-  la  persona  reclamada  haya sido juzgada o absuelta. Así se extrae  con  claridad  del  texto  del  instrumento internacional bilateral aplicable al  caso  que,  en  su  artículo 4º, numeral 1º, precisa que no habrá lugar a la  extradición  “cuando se pida por un crimen o delito  por  el cual el individuo reclamado sufre o ha sufrido ya la pena, o que ha sido  juzgado   y   absuelto   en   el   territorio   de   la  otra  Parte”.   

2.  Dígase, por otra parte, que aun cuando  es  cierto  que en el año 2011 la autoridad judicial española, en vista de que  la   investigada   era   de  nacionalidad  brasilera,  dispuso  la  transmisión   del  procedimiento  a  las  autoridades  de  ese  país,  también  lo es que ello no supuso la renuncia del  juez español a ejercer la acción penal.   

Cuatro  razones  así lo permiten concluir:   

i)  Si  acaso  fuera admisible la tesis del  defensor,  según  la  cual la justicia española renunció a ejercer la acción  penal  como  consecuencia  de  disponer  la transmisión del procedimiento a las  autoridades  del Brasil, de todos modos el expediente permite ver que el Juzgado  de  Primera  Instancia  e Instrucción N° 7 de Alcorcón (Madrid), el mismo que  ordenó  la  mencionada  transmisión  del  procedimiento  en  el auto del 25 de  noviembre     de     2011,    con    posterioridad    ordenó    “reaperturar”  la  investigación,  como  así  se  lee  en  la  providencia  del  27 de abril de 2015, lo que sugiere que  retomó -si acaso alguna vez la suspendió- la persecución penal.   

ii) La transmisión del procedimiento hacia  las  autoridades  brasileras  tuvo  un  supuesto  que el defensor pasa por alto:  dicha   figura   procedería   “ante  la  eventual  situación   de   que   la   imputada   fuere   detenida  en  Brasil     de     donde     es    también    nacional”    (subraya  la  Corte).   Lo  anterior,  explicó  el  Juzgado de  Primera  Instancia  e  Instrucción,  debido  a  que esa nación suramericana no  accedería a una posible extradición de su ciudadana   

Pues  bien,  el  supuesto  reseñado  no se  cumplió  en este caso, pues es evidente que Juliangela  Queiroz  Amaral  no  fue  detenida  en Brasil, sino en  nuestro  país, lo que permite concluir, por otra vía, que no existe la alegada  renuncia    por   la   justicia   española   al   ejercicio   de   la   acción  penal.   

iii)  De  ser  cierto  que la jurisdicción  española  hubiera  renunciado a perseguir a la ciudadana brasilera Queiroz  Aamaral,  no se explicaría cómo  es  que  el  Gobierno de España, por solicitud expresa formulada por el Juez de  Primera  Instancia  e  Instrucción  No. 7 de Alcorcón y previo el cumplimiento  del  correspondiente  trámite  diplomático,  solicita ahora la extradición de  aquella;  tal  cosa  no  sería  comprensible  de  haber  renunciado  la nación  española    a    la    persecución    criminal    de    la    solicitada    en  extradición.   

iv)  Tan cierto es que el país solicitante  nunca  renunció  a  la persecución Juliangela Queiroz  Amaral,  que  el 27 de noviembre de 2012 fue publicada  la  orden  de  aprehensión por Circular Roja de la Interpol. En ella se lee que  la  decisión  judicial  que  motiva  la búsqueda internacional de la ciudadana  brasilera  es,  precisamente,  la  emitida  por  el  Juez de Primera Instancia e  Instrucción  No.  7  de  Alcorcón,  de fecha 25 de noviembre de 2011, la misma  sobre  la  que  se  apoya  el  defensor  para  sostener  que la transmisión del  procedimiento supuso una dejación de soberanía.   

3. Por otra parte, la Corte debe reiterarle  al  defensor  lo  dicho en auto del pasado 9 de septiembre, en el sentido de que  en  caso  de acceder al pedido del país reclamante no es del caso considerar la  nacionalidad  de  la  persona  cuya  entrega  se  solicita,  pues, acorde con el  artículo  10º  de  la  Convención  que  rige  este  trámite,  con la reforma  introducida  por  el art. 1º del Protocolo Modificatorio, tal posibilidad opera  solamente  en  el  evento  en  que: “la extradición  fuera     solicitada    concurrentemente    por    varios    Estados”,  lo  que  evidentemente  no acontece en este caso. Lo cierto es  que,  aun  cuando  el citado precepto fuese aplicable al caso presente, de todos  modos  no  se  pude  perder  de  vista  que  el mismo establece que antes que la  nacionalidad  del  solicitado  ha de atenderse “a la  gravedad      relativa      y      lugar      de     los     delitos”.   

4.  Tampoco  caben,  para  los  efectos del  presente  concepto,  consideraciones  como  las  que  propone  la defensa, en el  sentido  de  que  no existe prueba que incrimine a su asistida con el crimen que  motiva  el  pedido  de  entrega, o bien que por ser la presunta responsable y la  víctima  de nacionalidad brasileña, entonces es en Brasil donde debe cursar la  investigación,  pues  lo primero es un tema probatorio que deberá ser debatido  ante  la  autoridad judicial correspondiente y en nada concierne al contenido de  este  concepto,  y  lo  segundo  se opone a las normas allegadas por el Gobierno  reclamante  (artículo  23  de  la Ley Orgánica del Poder Judicial) en donde se  menciona  que  la  jurisdicción  española  conoce  de  los  delitos  y  faltas  acaecidos  “en  el  territorio español”  (sin mención alguna a la nacionalidad del agente), criterio de  competencia  que  igualmente  adopta la ley colombiana (artículo 14 del Código  Penal, Ley 599 de 2000).   

5. Por último, dígase que el artículo 502  de  la  Ley  906  de  2004  no consagra como uno de los fundamentos del concepto  aquel   que   tiene   que  ver  con  el  non  bis  in  ídem,  instituto  que, al contrario de lo que sugiere  el  abogado defensor, nada tiene que ver con el de la doble incriminación, como  así la Corte lo explicó en el auto del 9 de septiembre anterior.   

Como  ya  se  dijo en acápite anterior, el  doble  juzgamiento,  de configurarse, impediría la extradición; pero no en los  términos     en     que     lo     interpreta     la    defensa    –esto  es, cuando el juzgamiento ocurre  en  un tercer Estado-  sino de la manera en que expresamente viene regulado  en   el  instrumento  internacional  bilateral  aplicable  al  caso,  es  decir,  “cuando  se pida por un crimen o delito por el cual  el  individuo  reclamado  sufre o ha sufrido ya la pena, o que ha sido juzgado y  absuelto  en  el  territorio  de  la  otra Parte”. El  artículo  1º  del  Protocolo Modificatorio a la Convención no permite aceptar  la  tesis  del  defensor,  pues dicha norma se refiere en varias oportunidades a  los   efectos   inter   partes   del   Convenio,   y  no  respecto  de  terceros  Estados.   

6.  Así  las  cosas, los razonamientos del  defensor  no  tienen la entidad para desestimar las conclusiones y el sentido de  este  concepto.  Por  tal  motivo,  como  así  lo solicita la representante del  Ministerio  Público,  emitirá  concepto  favorable a la extradición promovida  por el gobierno de España.   

V.  CONCLUSIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la SALA  DE CASACIÓN PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   EMITE  CONCEPTO  FAVORABLE  sobre  la  petición  de  extradición  de  la ciudadana brasilera  Juliangela  Queiroz  Amaral,  requerida  por el Gobierno de España a través de su embajada en Colombia, para  que  comparezca  en  ese país por los hechos y motivos a los que se concreta la  solicitud.   

Por la Secretaría de la Sala comuníquese  esta      determinación      a      la  requerida,  a      su      defensor,      a      la   agente  del  Ministerio  Público  y  al Fiscal General de la  Nación.   

Devuélvase  el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para los trámites subsiguientes de ley.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

                              Presidente   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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