CP061-2015(45640)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         

EUGENIO   FERNÁNDEZ  CARLIER   

Magistrado  Ponente   

CP061-2015   

Radicación    No.  45640   

(Aprobado acta N° 198)  

         

Bogotá  D.C.,  tres  (3) de junio de dos mil  quince (2015).   

Por  el trámite simplificado, la Corte emite  concepto  respecto  de  la  solicitud  de  extradición del ciudadano colombiano  GÉRMAN    ALBERTO    PÉREZ   OCAMPO,   formulada    por    el   Gobierno   de   los   Estados   Unidos   de  América.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota  Verbal   No.   2221   de  5  de  noviembre  de  20141, el Gobierno de los Estados de  Unidos  de  América,  a  través  de  su  Embajada  en  Colombia  solicitó  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano  GÉRMAN  ALBERTO  PÉREZ  OCAMPO,  a  efectos de comparecer a juicio por delitos  federales     de     narcóticos,    según    la    Acusación    Formal    No.  13-20900-CR-UNGARO/TORRES,  dictada  el  5  de  diciembre  de 2013, por la Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Sur de Florida.   

2.  La  Fiscalía  General  de  la  Nación, atendiendo dicha solicitud, mediante resolución de 22  de          diciembre         de         20142, dispuso la captura de GÉRMAN  ALBERTO  PÉREZ  OCAMPO,  la  cual  se hizo efectiva por miembros de la Policía  Nacional  el  16  de enero de 2015, en la finca Villa Gloria, número 4A, vereda  Altos      de     San     Juan,     en     Tuluá3.   

3.  La Embajada de  los  Estados  Unidos  de  América,  a  través de Nota Verbal No. 0457 de 16 de  marzo  de  20154, formalizó la referida solicitud de extradición.   

4.  El mismo 16 de  marzo   de  2014,  la  Dirección  de  Asuntos  Jurídicos  Internacionales  del  Ministerio   de   Relaciones   Exteriores,   mediante   el   oficio   DIAJI  No.  05435,   conceptuó  que  para  el  caso  «se  encuentra  vigente  entre  la  República  de  Colombia  y los Estados Unidos de  América,  la “Convención de Naciones Unidas contra  el      tráfico      ilícito      de      estupefacientes     y     sustancias  psicotrópicas”,   suscrita  en  Viena  el  20  de  diciembre  de  1988». Así mismo, que en los aspectos  no  regulados  por  esa Convención, de conformidad con los artículos 491 y 496  de  la  Ley  906  de  2004,  el  trámite  se  regirá  por  lo  previsto  en el  ordenamiento jurídico colombiano.   

5.  La  Oficina de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio  de Justicia y del Derecho, consideró  completo  el  expediente  y  lo  remitió  a esta Sala, a través del oficio No.  OFI15-0007366-OAI-1100  de  17  de  marzo  de  2015  transcribiendo  el concepto  emitido por su homólogo de Relaciones Exteriores.   

6.  El 24 de marzo  anterior,  esta  Sala  reconoció  personería adjetiva al defensor de confianza  designado  por  el  requerido  GÉRMAN  ALBERTO  PÉREZ  OCAMPO y ordenó correr  traslado  a  a  la  defensa  y  al  Ministerio  Público,  de conformidad con el  artículo  500  de  la  Ley 906 de 2004, término durante el cual, el solicitado  coadyuvado  por  su  defensor  solicitó  acogerse  al  trámite de extradición  simplificada6.   

En  razón de ello, se procedió a surtir el  traslado  del artículo 70 de la Ley 1453 de 2011 al Ministerio Público, quien,  luego   de   practicar  la  respectiva  visita  y  elaborar  la  correspondiente  acta7,  concluyó que PÉREZ OCAMPO declaró su voluntad de manera libre,  espontanea  y  voluntaria,  sin  apremio  o  vicio  del  consentimiento  alguno,  encontrándose   informado   acerca   de  las  consecuencias  jurídicas  de  su  decisión,  cumpliéndose  los  requisitos  del artículo 35 de la Constitución  Política.   

CONSIDERACIONES  

    

1. Aspectos generales.    

A  pesar  de  que  en  este evento se elevó  petición  de  extradición  simplificada, la competencia de la Corte dentro del  trámite  permanece  incólume,  es decir, está enfocada a expresar un concepto  sobre  la  procedencia  de  entregar  o  no a la persona solicitada por un país  extranjero,  después  de  examinar los puntos a que se refiere el artículo 502  de la Ley 906 de 2004.   

El  estatuto  procesal en cita, aplicable al  caso  en  virtud de la ausencia de convenio con los Estados Unidos de América y  por  la  época  en  que  sucedieron  los  hechos, establece que el concepto que  corresponde  emitir  a  la  Corte debe fundamentarse en los siguientes aspectos:   

     

i. la validez formal de la documentación presentada,   

ii. la   demostración   plena   de   la   identidad   del   solicitado,   

iii. el principio de la doble incriminación,   

iv. la  equivalencia de la providencia proferida en el país extranjero,  y   

v. el  cumplimiento  de  lo previsto en los tratados públicos si fuere  el caso.     

De  otra  parte,  los  artículos  35  de la  Constitución  Política, 490 y 493 de la Ley 906 de 2004, señalan que la Corte  debe  verificar que los hechos imputados al requerido hayan sido cometidos en el  exterior  y  con  posterioridad  al  17 de diciembre de 1997; que no se trate de  delitos  políticos  y  se  encuentren  sancionados en el ordenamiento jurídico  interno  con  pena  privativa  de  la  libertad  no  inferior  a  cuatro  años.   

Asimismo,   en   garantía   del   derecho  fundamental  al  debido  proceso,  se  debe constatar que contra el requerido la  justicia  colombiana  no  haya  ejercido  jurisdicción  sobre  los  hechos  que  fundamentan el pedido de extradición.   

El cumplimiento de los aspectos indicados se  examinará en los siguientes apartados.   

2.   Validez   formal  de  los  documentos  aportados.   

El estatuto procesal penal de 2004 prevé que  la  solicitud  de  extradición  se  formule  por vía diplomática, o de manera  excepcional  por  la  oficina  consular  o  de  gobierno a gobierno (artículo   495),   la   cual   deberá  acompañarse  de  la  siguiente información y documentación de acuerdo como lo  establece  la  legislación  del  Estado  requirente:  (i) copia o trascripción  auténtica  de  la  sentencia, de la resolución de acusación o su equivalente;  (ii)   indicación   exacta   de  los  actos  que  determinan  la  solicitud  de  extradición  y  del lugar y fecha en que fueron ejecutados; (iii) inclusión de  todos  los  datos  que  sean  útiles para establecer la identidad de la persona  reclamada;  y,  (iv)  reproducción  certificada  de  las  disposiciones penales  aplicables al caso.    

Lo  que  concierne  a  documentos  en idioma  extranjero  y  otorgados  en  el  exterior,  los  incisos  segundo y último del  artículo  251  del Código General del Proceso, a través del cual se modificó  el   259   del   Código   de   Procedimiento  Civil8,   disponen    que   los  documentos  públicos  otorgados  en país extranjero por funcionario de éste o  con   su  intervención,  se  aportarán  apostillados  de  conformidad  con  lo  establecido  en  los  tratados  internacionales  ratificados por Colombia. En el  evento  de  que  ese  país no sea parte de dicho instrumento internacional, los  mencionados  documentos  deberán  presentarse  debidamente  autenticados por el  cónsul  o agente diplomático de la República de Colombia en dicho país, o en  su defecto por el de una nación amiga.   

La  firma del cónsul o agente diplomático,  continúa  la  norma,  se abonará por el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente por el funcionario competente del mismo y los de éste  por el cónsul colombiano.   

Los documentos que cumplan con los anteriores  requisitos,  finaliza  tal  precepto, se entenderán otorgados conforme a la ley  del respectivo país.   

Estas  exigencias  de  carácter  formal  se  hallan  debidamente  reunidas en el caso analizado. La solicitud de extradición  fue  tramitada  por  vía  diplomática,  el  Cónsul de Colombia en Washington,  Leonardo  Quintero  Cristancho,  autenticó los documentos aportados en apoyo de  la  solicitud del ciudadano GÉRMAN ALBERTO PÉREZ OCAMPO, de conformidad con el  artículo  251  del  Código  de  General del Proceso9.   

En  tal  forma,  el  mencionado  funcionario  certificó  la  firma  de  la  Auxiliar  de  Autenticaciones del Departamento de  Estado  de  los  Estados  Unidos  de  América, Sonya N. Johnson, quien a su vez  avaló  la del Secretario de Estado, Jhon F. Kerry, además está la rúbrica de  Eric  H. Holder Jr., Fiscal General, quien certifica la de Magdalena A. Boynton,  Directora  Asociada  de  la  Oficina de Asuntos Internacionales, División de lo  Penal  del  Departamento  de  Justicia  de  los Estados Unidos, encargada de dar  cuenta  de  la  autenticidad  de  las  declaraciones  juradas de Monique Botero,  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de Florida, y de  Paul  Cohen,  Agente  especial  de  la Administración para el Control de Drogas  (DEA).   

Documentos  que reposan en el expediente con  sus  respectivos  sellos  y  cintas  de  seguridad, debidamente suscritos por el  Secretario  de  Estado  John  F.  Kerry  y  el Procurador General de los Estados  Unidos  Eric H. Holder, Jr.10   

Adicionalmente,  el  16 de marzo de 2015, el  Jefe  de  Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores abonó la firma  del  agente  consular,  tal  como  consta  en  el  documento suscrito por éste.  (folio     56     carpeta     adjunta).   

Como documento anexo y debidamente traducido,  aparece  la  Acusación  Formal No. 13-20900-CR-UNGARO/TORRES, proferida el 5 de  diciembre  de  2013,  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el  Distrito  Sur  de  Florida,  contra  GÉRMAN  ALBERTO  PÉREZ OCAMPO11, así como la  orden   de  arresto  librada  por  esa  Corte  contra  el  requerido12.   

Del mismo modo, figuran las copias traducidas  al  castellano,  de  las disposiciones penales del Código de los Estados Unidos  aplicables             al             caso13.   

Se concluye entonces, que los requerimientos  formales  de  legalización  de  la  documentación  que soporta la solicitud de  extradición,  impuestos  por  la legislación del Estado requirente y el Estado  colombiano,  efectivamente  se  cumplen  y  que  por  esa  razón los documentos  aportados  para  tal  fin  son  aptos  para  ser considerados por la Corte en el  estudio que precede al concepto.   

3.   Identidad   plena   de   la   persona  reclamada.   

Del examen de la documentación aportada por  el    Gobierno    de    los    Estados    Unidos    de   América   -solicitud  de  detención  provisional  con fines de extradición,  solicitud   formal   de   extradición,  la  acusación  y  los  testimonios  de  apoyo-,  se  establece  que  la  persona  reclamada es  GÉRMAN  ALBERTO  PÉREZ  OCAMPO, ciudadano colombiano, nacido el 14 de junio de  1965   en   Tuluá   (Valle),   identificado  con  cédula  de  ciudadanía  No.  16.361.849.   

Estos  datos coinciden plenamente con los de  la  persona aprehendida por virtud del presente trámite de extradición, según  aparecen  consignados  en  el  acta de derechos del capturado y la diligencia de  confrontación   dactiloscópica   verificándose   así   su   identidad.    

Por lo tanto, no existe duda alguna respecto  de  que  el detenido es el ciudadano pedido en extradición. En consecuencia, se  satisface  el segundo de los presupuestos contemplados en el artículo 502 de la  Ley 906 de 2004.   

4.     Principio     de    la    doble  incriminación.   

Este  principio  impone  verificar  que  el  comportamiento  delictivo  imputado al ciudadano reclamado en extradición en el  país  solicitante,  esté  previsto  como  delito  en Colombia y tenga adscrita  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años  –artículo 493 del  Código de Procedimiento Penal del 2004-.   

Pues bien, se encuentra que el marco fáctico  que  dio  origen  a  la  acusación  es  expuesto  en  la  solicitud  formal  de  extradición  (Nota  Verbal 0457 de 16 de marzo de 2015) en los términos que se  pasan a ver:   

Gérman Alberto Pérez Ocampo, es requerido  para  comparecer  a juicio por delitos federales de narcóticos. Es el sujeto de  la  acusación No. 13-20900-CR-UNGARO/TORRES, dictada el 5 de diciembre de 2013,  en  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida,  mediante la cual se le acusa de:   

Ser miembro de una organizcaión de tráfico  de   narcóticos   (DTO)  que  opera  en  Colombia,  que  transporta  múltiples  cantidades  de  kilogramos  de  cocaína  vía lanchas rápidas desde Colombia a  través  de  Centroamérica  y  México y, finalmemte, hacia los Estados Unidos,  sindo  PÉREZ  OCAMPO,  identificado  como un líder de la DTO, quien suministra  cocaína   producida   en  laboratorios  regionales  en  Colombia,  coordina  el  transporte  de  la  cocaína  y  exporta  cargamentos de múltiples toneladas de  cocaína   a   tráves  de  Panamá,  Guatemala,  Honduras  y  México  para  su  distribución final en los Estados Unidos.   

Por  lo  reseñado,  y de conformidad con la  documentación  aportada por el Estado requirente, GÉRMAN ALBERTO PÉREZ OCAMPO  es   sujeto   de  la  Acusación  atrás  señalada,  por  el  siguiente  cargo:   

Un cargo de concierto para distribuir cinco  kilogramos  o más de cocaína, con el conocimiento de que dicha cocaína sería  importada  ilícitamente  a los Estados Unidos, en contravención de la Sección  959(a)(2)  del  Título  21  del  Código de los Estados Unidos; todo lo cual es  violatorio  de  la Sección 963 del Título 21 del Código de los Estados Unidos  y  la  Sección  960(b)(1)(B)  del Título 21 del Código de los Estados Unidos;   

En efecto, tales  señalamientos  constituyen  delitos  en  los Estados Unidos, de acuerdo con las  normas   sustanciales   mencionadas   en  la  acusación,  de  las  cuales  obra  traducción  al  español  en  el  informativo  y  tratan de conductas que en la  legislación  penal  colombiana  son  constitutivas  de concierto para delinquir  agravado  y  tráfico  de estupefacientes, tipos   penales   contenidos   en   los   artículos   340   y  376,  respectivamente,  del  Código  Penal  (Ley  599  de 2000). Dice la normativa en  cita:   

ARTÍCULO  340.  CONCIERTO  PARA DELINQUIR.  [Modificado  por el artículo 8 de la ley 733 de 2002  y  sus penas aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004] Cuando varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,  por  esa  sola  conducta, con prisión de cuarenta y ocho (48) a ciento  ocho (108) meses.   

[Modificado  por  el artículo 19 de la ley  1121  de  2006]  Cuando  el  concierto  sea  para  cometer delitos de genocidio,  desaparición  forzada  de personas, tortura, desplazamiento forzado, homicidio,  terrorismo,    tráfico    de    drogas   tóxicas,  estupefacientes          o          sustancias         sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,   o   Financiamiento  del  Terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas, la pena será de prisión de ocho (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir.   

ARTICULO 376. TRÁFICO, FABRICACIÓN O PORTE  DE  ESTUPEFACIENTES.   Artículo  modificado  por el  artículo 11 de  la  Ley  1453 de 2011. El nuevo texto es el siguiente:> El  que  sin  permiso  de  autoridad  competente,  introduzca al país, así  sea  en  tránsito  o saque de él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier título sustancia estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren contempladas en los cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro del Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias  Sicotrópicas,  incurrirá  en prisión de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos treinta y cuatro (1.334) a  cincuenta     mil     (50.000)     salarios     mínimos    legales    mensuales  vigentes.   

Si  la  cantidad  de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola,  cuatro  mil (4.000) gramos de droga sintética,  quinientos  (500)  gramos  de  nitrato  de  amilo,  quinientos  (500)  gramos de  ketamina  y GHB, la pena será de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro  (144)  meses  de  prisión  y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124) a mil  quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

De  esta  forma,  las  conductas imputadas a  GÉRMAN  ALBERTO  PÉREZ  OCAMPO  en  el  país  requirente  están  tipificadas  igualmente   como   delitos   en  la  legislación  penal  colombiana,  bajo  la  denominación  de  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y concierto  para  delinquir  agravado con sanciones privativas de la libertad cuyos mínimos  no son inferiores a cuatro (4) años.   

De  manera  que, sobre este aspecto, resulta  indiscutible  que  se  cumple  con  el  principio  de  la  doble  incriminación  normativa y punitiva.   

5. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

Conforme a este requisito, debe establecerse  que  la decisión que contiene el cargo contra la persona reclamada, por el cual  se  pide  la  extradición,  corresponda  en sus aspectos formal y sustancial al  acto   procesal   conocido   en   la  legislación  colombiana  como  acusación  (arts.   336  y  337  L.  906  de  2004),  es decir, a la decisión que sirve de introducción a la fase del  juicio,  a  través  de  la  cual  el  Estado acusa a una persona determinada de  violar  la  ley  penal, discrimina los cargos que le imputa, consigna los hechos  que  le  sirven  de  fundamento y determina la época y el lugar de comisión de  los  ilícitos,  para  que  el  acusado  tenga  la  posibilidad  de conocerlos y  enfrentarlos.    

Confrontada   la  Acusación  Formal  No.  13-20900-CR-UNGARO/TORRES  de  5  de diciembre de 2013, en la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur de Florida, contra GÉRMAN ALBERTO  PÉREZ  OCAMPO,  por concierto y tráfico de drogas, se verifica que la referida  decisión,  al  igual  que  sucede  con  la  acusación  en  el sistema procesal  colombiano,  contiene  cargos concretos, contra persona determinada, señala los  hechos  que  le  sirven  de  sustento,  las  circunstancias  de  su  ejecución,  identifica  las  normas  penales  aplicables  al caso y marca la iniciación del  juicio,  donde  el referido acusado tendrá la oportunidad de ejercer el derecho  de  defensa, caracterizaciones a partir de las cuales se observa que se está en  presencia de actos procesales equivalentes.   

6. Cuestiones Adicionales  

Obsérvese  que  las  imputaciones  y  su  sustento  dejan  entrever  con  facilidad  que  los actos desplegados por PÉREZ  OCAMPO  y  por  la organización delincuencial de la que hacía parte según las  autoridades  norteamericanas,  traspasaron  las fronteras de su país, ya que el  cometido  del  concierto  para  delinquir  era  introducir,  poseer  y  traficar  narcóticos en Estados Unidos.   

Así,   cualquiera   de   las  hipótesis  identificadas  dogmática  y  doctrinariamente como instrumentos jurídicos para  establecer    el    sitio    de    la    ocurrencia   del   hecho   (artículo  14  del  Código Penal), tales  como  el  lugar  de  realización  de  la  acción,  según  el cual el hecho se  entiende  cometido  en  el  lugar donde se llevó a cabo total o parcialmente la  exteriorización  de  la  voluntad;  la  del resultado, que concibe realizado el  hecho  donde se produjo el efecto de la conducta; y la teoría de la ubicuidad o  mixta,  la  cual señala el lugar donde se efectuó la acción de manera total o  parcial,  como  en  el  sitio  donde  se  llevó  a  cabo o debió producirse el  resultado,  lo  cierto  es que en el presente caso, de acuerdo con la Acusación  Formal  de  Reemplazo  No.  No.  13-20900-CR-UNGARO/TORRES  de 5 de diciembre de  2013,  la  conducta  atribuida  por  las  autoridades  judiciales de los Estados  Unidos  de América a GÉRMAN ALBERTO PÉREZ OCAMPO, satisfacen la condicionante  constitucional de que el hecho haya sido cometido en el exterior.   

De  la  misma  manera,  es  claro  que  la  acusación  hace  expresa indicación de los actos que determinaron la solicitud  de  extradición, así como de las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que  se  cometió  el  delito,  por  tanto  no  aparece motivo constitucional o legal  impediente de la misma.   

Ahora,   como  la  Acusación  Formal  de  Reemplazo  No.  13-20900-CR-UNGARO/TORRES,  proferida  por la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida,  también incluye la  extinción  de  dominio,  al señalar: «[Decomiso   Penal]   (…)   se   alegan  nuevamente  las  imputaciones  de  la presente Acusación Formal y se incorporan  por  medio  de  esta referencia a la misma a efectos de alegar la incautación a  favor  de  los  Estados  Unidos  de  América de ciertos bienes en los cuales el  acusado,  GÉRMAN  ALBERTO  PÉREZ  OCAMPO, tiene algun interés. (…) Si se le  condena  de  cualquiera  de  los delitos que se alegan en la presente Acusación  Formal,  el  acusado GÉRMAN ALBERTO PÉREZ OCAMPO, deberá dejar a disposición  de  los  Estados  Unidos todo derecho, titularidad e interés que pueda tener en  todos  los  bienes  que  constituyan  ganancia o que se hayan derivado de alguna  ganacia  obtenida  por  dicho  acusado,  de  manera  directa  o  indirecta, como  resultado  de dicho delito; así como todos los bienes que el acusado haya usado  o  haya  tenido  la  intención de usar de cualquier manera o en cualquier grado  para  cometer  o para facilitar dicho delito, de conformidad con la Sección 853  del  Título  21 del Código de los Estados Unidos»14,  debe precisar la Sala que tal afirmación no puede ser  entendida  en  estricto  sentido  como  un  cargo,  por  tanto éste no comporta  imputación  alguna,  sino  el  anuncio  de  la  consecuencia patrimonial que la  declaratoria  de  responsabilidad acarrea respecto de los bienes involucrados en  el  delito,  por  cuya  comisión  se acusa al requerido, de modo que el tema es  ajeno  a  la  solicitud  de  extradición,  razón  por la cual, no se encuentra  comprendido  dentro de los aspectos a analizar en el concepto a emitir por parte  de la Sala.   

7.   Procedencia   de   la   extradición   

Según lo expuesto, en este asunto respecto  de   la  Acusación  No.  13-20900-CR-UNGARO/TORRES,  aparecen  acreditados  los  requerimientos   relacionados   con  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  la  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado  y  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  por el Estado requirente; de igual  modo  que  los  delitos  por  los cuales se hace el pedido se llevaron a cabo en  Estados  Unidos y la pena mínima en la legislación colombiana no es inferior a  4 años.   

Adicionalmente,  la  conducta  punible  se  ejecutó  con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997, esto es aproximadamente  desde  el  2004,  no es de naturaleza política, tampoco en la actuación existe  información  de  la  que  se  pueda  deducir  que  los  hechos  aludidos  en la  acusación  proferida  en  los  Estados Unidos, fueron objeto de juzgamiento por  alguna  autoridad  judicial  colombiana  y,  el  requerido,  coadyuvado  por  su  defensor,  manifestó  acogerse  al trámite de la extradición simplificada, lo  cual fue debidamente avalado por el Ministerio Público.   

En  este  orden de ideas, la Corte emitirá  concepto  favorable  a  la  extradición  que demanda el Gobierno de los Estados  Unidos   de   América,   por   los  cargos  contenidos  en  la  acusación  No.  13-20900-CR-UNGARO/TORRES, contra GÉRMAN ALBERTO PÉREZ OCAMPO.   

8. Cuestión final.  

Debe  advertirse  que  atañe  al  Gobierno  Nacional,  si  en  ejercicio  de su competencia lo  estima,    subordinar    la   concesión  de  la  extradición a las condiciones  que   considere   oportunas,   exigiendo   en   todo   caso,   que  el    solicitado   no   vaya   a   ser  juzgado   por  un hecho anterior, ni sometido a penas  diversas  a  la  que motiva la extradición, tampoco a  tratos  crueles  inhumanos  o  degradantes,  ni a las  penas    de    destierro,    prisión   perpetua   o  confiscación,  o  a  castigo  diferente  al  que sea  impuesto    en    la    condena,   así   mismo   se  prevendrá al Estado requirente para que el    procesado    en    caso  de  condena  no  sea  sancionado dos  veces por el mismo hecho.   

De  la  misma  manera  a  él    compete   hacer   los   pronunciamientos   referentes   a   la  reciprocidad.   

Si  el Gobierno  Nacional  lo  considera  necesario,  el  Estado  requirente  deberá  garantizar  la  permanencia en el país  extranjero  y  el retorno al de origen, en condiciones  de  dignidad  y  respeto  por  la  persona  humana, no  solo  cuando el extraditado  llegare  a ser liberado por haber cumplido la pena que  originó      la  petición  de extradición,  sino  tambien  en  el  eventual  caso  que  llegare  a ser sobreseído,  abuselto,  hallado  inocente,  o de  situaciones similares que conduzcan a su libertad.   

Finalmente,   el   Gobierno   Nacional  advertirá  a  su homólogo  del  Estado  requirente,  que  en  el  presente  evento la persona solicitada ha  permanecido  privada de la libertad por razón de este  trámite,   tiempo   que  deberá computarse en caso de imponerse condena en su  contra.   

Por  esa razón,  de  conformidad  con  lo establecido en el numeral 2º  del  artículo  189  de  la  Constitución  Política, le corresponde al Gobierno,  encabezado  por  el  señor  Presidente  como  supremo  director  de  la política  exterior   y   de   las   relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición y determinar las  consecuencias  que  se  derivarían  de  su  eventual  incumplimiento.   

Al   Gobierno   Nacional  le  corresponde  condicionar  la  entrega  a  que el país reclamante, de acuerdo con   sus   políticas   internas   sobre   la   materia,  le  ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención  Americana de Derechos Humanos en su artículo 17 y el  Pacto   Internacional   de   Derechos  Civiles  y  Políticos  en  el  artículo  23.   

Adicionalmente,  el  Gobierno Nacional debe  hacer  las  exigencias  que  estime  convenientes  a  fin  de  que  en el Estado  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la  persona  del solicitado, en especial las contenidas en la Carta Fundamental y en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos   (artículo   93   de   la   Constitución,  Declaración  Universal  de  Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y Políticos),  en virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las    autoridades    públicas    emana    del   artículo   2º   ibídem.   

9. Concepto.  

En  mérito  de lo expuesto, la  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema   de   Justicia,   emite   concepto  favorable  a   la   solicitud   de  extradición  del  ciudadano  colombiano   GÉRMAN   ALBERTO   PÉREZ  OCAMPO,  identificado  con  cédula  de  ciudadanía  No.  16.361.849, formulada por el Gobierno de los Estados Unidos de  América  a  través de su embajada en Colombia, por los cargos contenidos en la  Acusación  Formal  No.  13-20900-CR-UNGARO/TORRES, dictada el 5 de diciembre de  2013,  en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de  Florida.   

Por la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  al requerido GÉRMAN ALBERTO PÉREZ OCAMPO, a su defensor,  al  representante del Ministerio Público y al Fiscal General de la Nación para  lo de su cargo.   

Devuélvase el expediente  al  Ministerio  de  Justicia  para  los trámites subsiguientes señalados en la  ley.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Presidente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Folios  34 a 38 carpeta adjunta.   

2 Folios  24 a 26 carpeta adjunta.   

3 Folios  4 a 6 ibídem.   

4 Folios  49 a 55 ibídem.   

5 Folios  39 a 41 ibídem.   

6 Folio  20 del cuaderno de la Corte.   

7 Folios  29 a 32 Ibídem.   

8 Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  25  del  estatuto procesal  penal.   

9  Folio 57 de la carpeta adjunta.   

10  Folios 83 y 85 de la carpeta adjunta.   

11  Folios 107 a 108 Carpeta adjunta.   

12  Folio 110 ibídem.   

13  Folios 99 a 105 ibídem.   

14  Folio 108 carpeta adjunta.     

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