CP146-2015(46760)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado ponente  

CP146-2015  

Radicación N° 46760  

(Aprobado Acta No. 373)  

Bogotá  D.C., veintiuno (21) de octubre dos  mil quince (2015).   

ASUNTO:  

Conceptúa  la  Sala  sobre  la solicitud de  extradición  elevada por el Gobierno de la República de Argentina respecto del  ciudadano colombiano Hugo Alberto Rendón Gómez.   

ANTECEDENTES:  

1. Por medio de Nota Verbal MRC No. 135/2015  del  27  de julio de 2015 el Gobierno de la República de Argentina a través de  su  Embajada  en  Bogotá, D.C., le solicitó al de Colombia la aprehensión con  fines  de  extradición  del  ciudadano  de nacionalidad colombiana Hugo Alberto  Rendón  Gómez,  quien  es requerido en ese país por el Juzgado Nacional en lo  Criminal  y Correccional Federal No. 2, Secretaría No. 3 en la causa 1822/2008,  por el presunto delito de falsificación de documentos públicos.   

2.  La captura del requerido se produjo, con  base  en  Circular  Roja de la Interpol el 23 de julio de la presente anualidad,  por  manera  que  en esa condición fue enterado de la orden de aprehensión que  con  fines  de  extradición  decretó  la Fiscalía General de la Nación el 29  siguiente.   

3.   La   solicitud  de  extradición  fue  formalizada  con  Nota Verbal MRC No. 167/15 del 27 de agosto de 2015 y con ella  se  adjuntaron, entre otros, los siguientes documentos  debidamente    apostillados   por   la   Unidad   de  Coordinación          de         Legalizaciones  del  Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de  la   República  Argentina:   

3.1.          Resolución   del   1º   de  julio  de  2015  a través de la cual  el  Juzgado  Nacional  en  lo Criminal y Correccional  Federal    No.    2    con    sede    en    Buenos   Aires-Argentina-   ordena   la  detención  preventiva  del  ciudadano  Hugo  Alberto  Rendón  Gómez por la  comisión  de los           delitos     de  falsificación  de  documentos públicos destinados a  acreditar   la  identidad  de  las  personas,  falsedad  ideológica   y   uso   de   documentos   públicos  falsos,  por hechos según  los  cuales  el  14  de  noviembre de 2007, Rendón Gómez se presentó ante las  autoridades  de  la  Policía  Federal  Argentina,  en  Buenos  Aires,  a fin de  tramitar  un  pasaporte argentino a nombre de Sergio Ariel Campos, exhibiendo al  efecto  un  Documento  Nacional  de  Identidad  que contenía la fotografía del  petente.  Sin  embargo,  al  cotejar  las  huellas  digitales  estampadas  en la  solicitud  de pasaporte y las originales obrantes en el Registro Nacional de las  Personas   correspondientes   a  Sergio  Ariel  Campos,  se  determinó  que  el  solicitante era una persona diferente a quien decía ser.   

Igualmente,  el  15  de  octubre de 2012 el  requerido   fue   deportado  del  Reino  de  Suecia.  Allí  y con el propósito  de  ingresar  a  Europa  sin  visado se identificó en  todo  momento  como  Darío  Alberto  Sosa  de  nacionalidad  Argentina,  exhibiendo  para ese fin un pasaporte y  un    documento    nacional    de    identificación  falsos.   

3.2.  Transcripción  de las normas que del Estado requirente resultan  aplicables,      especialmente      de      los      artículos     59   y  siguientes  del  Código  Penal  Argentino  que  regulan lo  relativo   a   la  prescripción  de  la  acción,  así  como  el  292,    293   y   296   que   tipifican  los   delitos  antes  mencionados  y  los  sancionan  con  pena  de 3         a         8 años de prisión.   

4.   De  la  anterior  documentación  el  Ministerio  de Relaciones Exteriores dio traslado al de Justicia y del Derecho y  conceptuó,  además,  que  en  este  evento  resulta  aplicable  la  Convención  sobre  Extradición suscrita  en        Montevideo       el       26         de        diciembre      de     1933.   

5.   Mediante   oficio  del  7         de         septiembre del cursante año  el  Ministerio  de  Justicia  y  del Derecho, remitió a su turno  el  respectivo expediente a  la    Corte,   tras   considerar   “reunidos   los  documentos  que            exige    la   normatividad   convencional  aplicable al caso”.   

   

6.   Una  vez  proveída  la  defensa del requerido, éste solicitó, con la coadyuvancia de su  apoderado,  se  diera  aplicación  al  trámite  simplificado  de extradición,  petición  que  a  su  turno  avaló  el Ministerio Público previa “verificación    de   garantías   fundamentales”,  según acta adjunta y quien además halló reunidas la exigencias  legales  para  que  proceda el mecanismo de cooperación internacional, toda vez  que  los  hechos  que  se  imputan carecen de una connotación política, fueron  cometidos  en  el  exterior  con  posterioridad  al 17 de diciembre de 1997, son  también  considerados  punibles  en  nuestro  ordenamiento  y  el solicitado se  encuentra plenamente identificado.   

CONSIDERACIONES:  

1.  Dado  que en este evento la solicitud de  extradición  efectuada  por  la  República  Argentina  debe  sujetarse  a  las  condiciones   previstas   en  la  Convención  sobre  Extradición  suscrita  en  Montevideo  el  26 de diciembre de 1933, (incorporada a nuestro ordenamiento por  la  Ley  74  del 19 de diciembre de 1935), tiénese que de conformidad con dicha  normatividad,  la  emisión del concepto que en estos casos concierne a la Corte  ha  de  ceñirse a su turno a las previsiones del artículo 502 de la Ley 906 de  2004,  ya  que  en términos del precepto 8º de dicho instrumento internacional  “el  pedido  de  extradición  será  resuelto  de  acuerdo   con  la  legislación  interior  del  Estado  requerido”.   

2.  Por  ende,  en  cuanto hace a la validez  formal  de  la  documentación  presentada  como  sustento  de  la  solicitud de  extradición  del  ciudadano  Hugo Alberto Rendón Gómez y según lo señala el  Ministerio  Público,  ella  se  allegó  por  vía  diplomática  y debidamente  autenticada.   

Así, las copias de los distintos documentos  adjuntados  con  la  solicitud  formal  de  extradición  de  Rendón  Gómez se  aportaron  legalizadas  y  autenticadas  por  el  Secretario  No. 3 cuya firma y  sellos  fueron  avalados  por  el  Juez  Nacional  en lo Criminal y Correccional  Federal  No. 2, siendo a su vez su signatura certificada por el Presidente de la  Cámara  Nacional  de  Apelaciones  en  lo Criminal y Correccional Federal de la  Capital  Federal,  en  relación  con  quien  su  rúbrica  fue  apostillada  de  conformidad  con  la  Convención de la Haya de octubre 5 de 1961 (referida a la  abolición    del   requisito   de   legalización  diplomática  o  consular  para  documentos  públicos extranjeros),  por  la  Unidad  de Coordinación Legalizaciones del Ministerio de  Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina.   

3.  Bajo  ese  supuesto  de  validez  de  la  documentación  adjuntada,  el análisis de las restantes condiciones cuales son  la   plena  identidad  de  la  persona  reclamada,  el  principio  de  la  doble  incriminación,  la  equivalencia de la providencia proferida en el extranjero y  todo   en   frente  de  las  previsiones  contenidas  en  la  Convención  sobre  Extradición permite evidenciar su cabal acreditación.   

3.1. Así, si de la plena identificación del  requerido  se trata ningún reparo resulta viable formular cuando los documentos  anexados  precisan  que  se  trata  de Hugo Alberto Rendón Gómez, nacido    en   Pereira   el  13  de  diciembre  de  1980,  hijo  de  Jairo Alberto y  María Flor y portador de  la  cédula  de  ciudadanía  No.  10.034.377,   datos  que  fueron  corroborados  a  través  del  cotejo  dactiloscópico  que  hicieron  las autoridades de nuestro  país  a  dicho ciudadano una vez fue aprehendido, sumándose a ello que así se  identificó en aquel momento.   

3.2. Ahora, en lo que hace al principio de la  doble  incriminación  y  mínimo  punitivo,  previendo  el  artículo 1.b de la  Convención  sobre  Extradición  “que el hecho por  el  cual  se  reclama la extradición tenga el carácter de delito y sea punible  por  las  leyes del Estado requirente y por las del Estado requerido con la pena  mínima  de  un  año  de privación de la libertad”,  encuentra  la  Sala que a Hugo Alberto Rendón Gómez las autoridades judiciales  argentinas  le  imputan  los  delitos  previstos y sancionados en los artículos  292,  293 y 296 del Código Penal de ese país, conductas que allí se penalizan  con prisión mínima de tres años y máxima de ocho.   

Tales acontecimientos, según la imputación  hecha  por  las autoridades judiciales foráneas, aparecen descritos, como ya se  dijo, en los citados preceptos en los siguientes términos:   

“Art.292.  El  que  hiciere en todo o en  parte  un  documento  falso o adultere uno verdadero, de modo que pueda resultar  perjuicio….  si  el documento falsificado o adulterado fuere de los destinados  a  acreditar  la  identidad  de  las  personas  o  la  titularidad del dominio o  habilitación  para  circular  vehículos  automotores,  la pena será de tres a  ocho años”.   

Sanción  que es igual cuando se  “insertare  o  hiciere  insertar  en  un  instrumento público  declaraciones  falsas, concernientes a un hecho que el documento debe probar, de  modo  que  pueda  resultar  perjuicio”  (Art.293), o  cuando   “se   hiciere  uso  de  un  documento  o  certificado falso o adulterado” Art.296.   

Dichos  textos son sin duda equiparables por  la  similitud en su contenido a lo previsto en la legislación colombiana en los  artículos  287,  288  y  291  de  la  Ley  599  de  2000, (con la modificación  introducida  por  las  leyes  890 de 2004 y 1142 de 2007), como que a través de  los  mismos  se  sanciona con pena de prisión de 4 a 9 años a quien falsifique  documento    público    que    pueda    servir    de    prueba,     o  a  quien  para  obtener  documento  público  que  pueda  servir de prueba, induzca en error a un servidor público,  en  ejercicio de sus funciones, haciéndole consignar una manifestación falsa o  callar  total o parcialmente la verdad, o con pena de 4 a 12 años de prisión a  quien  sin  haber  concurrido  a  la  falsificación  hiciere  uso  de documento  público      falso      que      pueda     servir     de     prueba.   

Según se advierte se cumple el principio de  la  doble  incriminación,  en  la  medida  en  que se trata de conductas que en  nuestra  legislación  se hallan igualmente descritas como delitos y sancionadas  con  pena  de prisión cuyo mínimo aplicable es superior a un año, conforme lo  prevé     el     citado    artículo    1.b    de    la    Convención    sobre  Extradición.   

3.3. Por lo que hace a la equivalencia de las  decisiones  y toda vez que de conformidad con lo previsto en el artículo 5º de  la   Convención,   la   solicitud   de   extradición  debe  estar  acompañada  “cuando  el  individuo es solamente un acusado, de  una  copia auténtica de la orden de detención, emanada de juez competente; una  relación  precisa  del  hecho imputado…”, también  en  este  asunto  se  satisface  tal  exigencia, porque dentro de los documentos  aportados  con  la petición se incluye copias de la resolución por medio de la  cual   se   dispuso   precisamente   la   detención   preventiva   de   Rendón  Gómez  por  la  presunta  comisión  de              los  delitos  ya enunciados.   

En  tal  pieza  procesal  se  señala  con  exactitud  tanto  fáctica  como  jurídicamente  los  delitos cuya comisión se  imputa  al requerido y sus circunstancias, todo lo cual no deja lugar a dudas de  que   dicho   proveído  corresponde  al  auto  de  detención  exigido  por  la  Convención sobre Extradición.   

3.4.   En   relación  con  las  restantes  exigencias  señaladas  en  el  Instrumento  Internacional,  los  hechos  que se  imputan  a  Hugo  Alberto  Rendón  Gómez  carecen  de  carácter  político  o  religioso  y  las  acciones  penales  de ellos derivadas no han prescrito según  nuestro  ordenamiento,  toda vez que si los hechos ocurrieron, unos en noviembre  de  2007  y  otros  en  octubre  de  2012,  es  innegable  que  a la fecha no ha  transcurrido  el  lapso  a que se refiere el artículo 83 de la Ley 599 de 2000,  esto  es  9 años para la falsedad de documento público o para la obtención de  documento  público falso o 12 años entratándose del uso de documento público  falso;  tampoco  de  conformidad  con  el ordenamiento del Estado requirente por  cuanto  también allí la prescripción de la acción opera por el transcurso de  un  tiempo  igual al máximo punitivo que sería de 8 años, con el agregado que  tal  fenómeno se interrumpe, como en efecto ha sucedido y declaró la autoridad  judicial  argentina,  con  la  primera  convocatoria  a  prestar declaración de  indagatoria producida el 1º de julio de 2015.   

Todo lo anterior además se halla acorde con  lo  previsto  en  el  tratado aplicable a este asunto en tanto de acuerdo con el  artículo  3º  literal  a),  la  extradición  se  hace  inviable  “Cuando  estén  prescritas  la  acción penal o la pena, según  las  leyes  del  Estado  requirente  y  del  requerido  con  anterioridad  a  la  detención del individuo inculpado”.   

Finalmente y atendidas las demás previsiones  contenidas  en  el  citado  artículo  3º  que  inhibirían  la procedencia del  mecanismo  de  cooperación  internacional,  en  la  documentación  anexa  a la  solicitud  no se indica por parte alguna que el requerido cumplió condena en el  Estado  solicitante  o  que  fue  sujeto  de  amnistía  o indulto, tampoco obra  constancia  alguna de que en nuestro país ya fue o está siendo juzgado por los  hechos  que  motivan el pedido, o que deba comparecer ante un Tribunal o Juzgado  de excepción del Estado requirente.   

Satisfechos así los presupuestos señalados  en  la  legislación  interna  y  en  el  instrumento internacional invocado, se  exhortará  al  Gobierno  Nacional, tal como lo solicita el Ministerio Público,  para  que  en  caso  de   concederse   la   extradición  ella se  condicione  a que la persona solicitada no vaya a ser  juzgada  por hechos ocurridos antes del 17 de diciembre  de   1997   o   diversos  de  los  que  motivan  la  extradición,  ni sometida a desaparición forzada, a torturas ni penas o tratos  crueles  inhumanos o degradantes, ni a las penas de destierro, prisión perpetua  o  confiscación,  o a sanciones distintas de las que se le hubieren impuesto en  la   condena,   y  si  la  legislación  del  Estado  requirente  sanciona  con  la  muerte el injusto que  motiva  la  extradición, la entrega se hará bajo la condición de que tal pena  sea  conmutada,  en  orden  a  lo contemplado en el artículo 494 del Código de  Procedimiento Penal.   

Adicionalmente  la  Corte  condicionará  el  concepto  que  ahora  rinde a que el Presidente de la República en ejercicio de  sus  deberes  constitucionales  y  de  la  función  de  dirigir  las relaciones  internacionales,  disponga  lo  necesario  para  que  el servicio exterior de la  República  realice  un  detallado  seguimiento  a  los  condicionamientos antes  referidos  y  a  que  advierta al Estado requirente que la persona solicitada en  extradición   ha   permanecido   privada   de   libertad  por  virtud  de  este  trámite.   

El  Gobierno  debe,  además, condicionar la  entrega  de  Hugo  Alberto Rendón Gómez a que se le respeten, como a cualquier  otro  nacional  en  las  mismas  condiciones,  todas las garantías debidas a su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia, tenga un  defensor  designado  por  él  o  por  el  Estado, se le conceda el tiempo y los  medios   adecuados   para   que  prepare  la  defensa,  a  presentar  pruebas  y  controvertir  las que se aduzcan en su contra, su situación de privación de la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas,  la  eventual  pena que se le  imponga  no  trascienda  de  su  persona,  la sanción pueda ser apelada ante un  Tribunal  Superior, la pena privativa de la libertad tenga la finalidad esencial  de  reforma  y  readaptación  social  (Artículos  29 de la Carta; 9 y 10 de la  Declaración       Universal       de       Derechos       Humanos;       5-3.6,  7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de  la  Convención  Americana de  Derechos  Humanos;  9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de  Derechos Civiles y Políticos).   

A  la  par,  el Gobierno debe condicionar la  entrega  a  que  el país reclamante, conforme con sus políticas internas sobre  la  materia,  le  ofrezca posibilidades racionales y reales para que el eventual  extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con  sus familiares más cercanos,  habida  cuenta  que  la Constitución de 1991, en su artículo 42, reconoce a la  familia  como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su protección y  reconoce  su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza con la protección  adicional  que a ella le otorgan la Convención Americana sobre Derechos Humanos  (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos  (artículo 23).   

Esto   en  cumplimiento  de  su  deber  de  protección  a  las  garantías  y derechos del nacional colombiano entregado en  extradición,  por  cuanto  es  misión  del  Estado,  por  medio del ámbito de  competencias  de los órganos respectivos, vigilar que en el país reclamante se  respeten  las  mencionadas condiciones (artículo 9 y 226 de la Carta). Así, en  primer   orden,  a  través  del  cuerpo  diplomático,  en  concreto,  por  las  diferentes  oficinas  consulares,  con  apoyo  de la Procuraduría General de la  Nación  (artículo  277  de  la  Constitución)  y de la Defensoría del Pueblo  (artículo 282 ibídem).   

CONCEPTO  

En consecuencia la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,  SALA  DE  CASACION  PENAL,  conceptúa  favorablemente  sobre  la  solicitud  de  extradición  elevada  por  el Gobierno de la República Argentina, respecto del  ciudadano  Hugo  Alberto  Rendón  Gómez en relación con los cargos formulados  por  las  autoridades  judiciales  de  ese  país  por  los punibles de falsedad  documental.   

Por  tanto,  remítase  el  expediente  al  Ministerio  de  Justicia  y  del Derecho para lo de su cargo y comuníquese este  pronunciamiento  al  solicitado, al Fiscal General de la Nación y al Ministerio  Público.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

          FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

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