CP087-2014(42808)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP087-2014  

Radicación No.: 42.808  

Acta No.153  

Bogotá  D.C.,  veintiuno (21) de mayo de dos  mil catorce (2014).   

VISTOS  

Procede  la  Corte  a  emitir concepto sobre la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano colombiano  ALEXANDER     OSPINA     MONTOYA,     elevada  por  el Gobierno de los Estados  Unidos         de         América.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  nota  verbal No. 1115 del 21 de junio de 2013, el Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  por conducto de su Embajada en Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores la detención preventiva con  fines   de   extradición  del  natural  colombiano  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA,  requerido  para comparecer a juicio por delitos federales de narcóticos, según  la  acusación  No. 1:12-cr-00183, dictada el 23 de agosto de 2012, por la Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia.   

2.  Atendiendo  a  esa  solicitud,  la  Fiscalía General de la Nación  mediante  resolución  del  19  de  julio  de  2013, decretó su captura, la que  llevaron  a  cabo  integrantes  de  la  Policía  Nacional  el  25 de septiembre  siguiente.   

3.  Mediante  nota  verbal  No.  2452  del  20 de noviembre de la misma  anualidad1,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos de América formalizó el  requerimiento  de  extradición  de  OSPINA MONTOYA, aportando la documentación  pertinente para el trámite.   

4.  El Ministerio  de  Relaciones  Exteriores conceptuó que para el caso  «…se     encuentra     vigente     entre  la  República de Colombia y los Estados Unidos de América,  la   “Convención   de   Naciones   Unidas  contra  el  tráfico  ilícito  de  estupefacientes  y  sustancias  psicotrópicas”  suscrita  en  Viena  el 20 de  diciembre   de  1988,…»  y  además,  que  en  los  aspectos  no  regulados  por  la  Convención,  el trámite debe regirse por los  artículos   491   y  496  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de  2004)2.   

Remitió     además     la    nota  verbal    referida     y    los    correspondientes    anexos    al   Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho,   entidad   que   a  su  vez  dispuso       el       envío   del   expediente  a   la   Sala   de   Casación   Penal   de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   donde  luego  de proveerse para que el requerido contara con defensa  adecuada,  se  ordenó correr el traslado para solicitar pruebas, termino dentro  del cual se pronunció solo la defensora.   

5. En consideración  a  que  por  auto  del  26  de  febrero  de  2014 la Corte negó las solicitudes  probatorias  de  la  abogada,  sin  que se advirtiera la necesidad de incorporar  ninguna  evidencia,  se  ordenó  correr  traslado  a  los intervinientes por el  término  de  cinco  (5) días para que presentaran los alegatos, de conformidad  con  lo  preceptuado  en  el inciso 3° del artículo 500 de la Ley 906 de 2004,  término  dentro  del  cual,  tanto  la defensora del solicitado en extradición  como la Delegada del Ministerio Público se pronunciaron.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

1. De la defensa.  

Después de sintetizar la  actuación  surtida  y  relacionar  los  documentos  incorporados  al  trámite,  transcribe  en  forma  íntegra  el  auto  dictado el 3 de agosto de 2011 por el  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito de Rionegro (Antioquia)3,  mediante  el  cual, ese despacho accedió a la  solicitud  de preclusión elevada por la Fiscalía, dentro de una investigación  que  cursó  en  contra de ALEXANDER OSPINA MONTOYA por la comisión del punible  de   tráfico,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  considerando  ese  funcionario  que  la  conducta  cometida  por  él,  el  11 de abril de la misma  anualidad, era atípica.    

Cita  esa providencia la  togada   para   que   la  Sala  dilucide  «si  la  conducta  del  señor OSPINA constituye o no un delito en  Colombia»,  pues  allí  se  desestimó  su responsabilidad penal, en razón a que si bien la efedrina es una  sustancia   que  eventualmente  puede  ser  utilizada  como  precursor  para  la  elaboración   de  sustancias  psicoactivas,  en  el  artículo  segundo  de  la  Resolución  009  de 1987 dictada por la Dirección Nacional de Estupefacientes,  se  estableció  que «serán  precursores  las  sustancias  líquidas  que  excedan  de  cinco  litros  y  las  sustancias    sólidas   que   excedan   de   cinco   kilos»4,  pero  el  ahora  requerido fue detenido en esa  oportunidad,     portando     3     kilos     y     866     gramos     de    esa  sustancia.   

Así, como no se establece  en   la   acusación   foránea  una  cantidad  determinada  de  importación  y  distribución    de    esa    materia,   «se  podría  concluir  que  la  cantidad de pseudoefedrina sería  inferior   a   los   5.000   gramos,   lo   cual  no  constituye  un  delito  en  Colombia»  y si se advierte  «en    la   mencionada  traducción…que  la  Agencia  para  el  Control de las Drogas (DEA) incautaron  (sic)  más    de   540   gramos»,    las    cantidades   relacionadas   en   el  indictment, son  inferiores  al peso que la legislación colombiana contempla como punible cuando  se  trata  del  tráfico  de esa sustancia.  Por ende, las dudas existentes  deben  ser  resueltas  a favor de su defendido y así, la Sala debe concluir que  las   conductas  a  él  reprochadas,  no  constituyen  delito  en  este  país.   

Por lo anterior, solicita  a  esta  Corporación  que  emita concepto desfavorable, atendiendo al contenido  del  inciso 2º del artículo 490 del Código de Procedimiento Penal, Ley 906 de  2004.   

2. Del Ministerio Público.  

La representante del Ministerio Público, se  refiere  inicialmente  al  alcance  del  Acto  Legislativo No. 01 de 1997, a los  requisitos   previstos   en   la  ley  para  el  trámite  de  extradición,  la  verificación  del  cumplimiento  de  los  mismos  y la actuación surtida en la  Corte.   

A  continuación entra a  verificar  la forma en que fueron expedidos y autenticados los documentos anexos  a  la  solicitud,  para  concluir  que está acreditada la validez formal de los  mismos.   

En   lo   que   tiene   que   ver  con  la  identificación  plena  del  reclamado  en  extradición,  manifiesta que en las  notas  verbales  que  soportan  la  petición,  se informó que ALEXANDER OSPINA  MONTOYA,  es  ciudadano colombiano, nació el 28 de noviembre de 1967 y porta la  cédula  de  ciudadanía  No. 98.500.259, documento con el que se identificó al  momento  de  su  captura  y que ha utilizado durante el trámite de este asunto,  sin  que  se  haya  producido cuestionamiento alguno sobre su identidad, todo lo  cual  permite  evidenciar  que  se  trata  de  la  misma  persona  reclamada  en  extradición.   

En  relación  con  el  principio  de  doble  incriminación,  después  de  citar  los  cargos  contenidos  en la acusación,  señala   que   la   imputación   circunscrita   al   delito   de  tráfico  de  estupefacientes,  tiene  correspondencia en la Ley 599 de 2000, artículos 375 a  385,  en  cuanto  define  y  sanciona  el  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  con  pena  superior a seis (6) años (sic), razón por la cual  encuentra satisfecho este requisito.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  proferida  en el extranjero con la resolución acusatoria nacional, advierte que  se  cumple  satisfactoriamente  esta  exigencia,  toda  vez  que  la  acusación  proferida  por  la  Corte  de  los  Estados Unidos para el Distrito de Columbia,  equivale   a   la   pretensión   de  la  fiscalía  en  el  sistema  acusatorio  colombiano.   

Por esas razones, la delegada del Ministerio  Público  sugiere  a la Corte que emita concepto favorable a la extradición del  ciudadano  colombiano  ALEXANDER OSPINA MONTOYA, exhortando al Gobierno Nacional  para  que  advierta expresamente que no sea procesado por hechos distintos a los  que  generan  su  extradición,  ni  sometido  a  pena  de muerte, desaparición  forzada,   torturas,  tratos  o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  ni  condenado   a  las  penas  de  destierro,  prisión  perpetua  o  confiscación.   

CONCEPTO DE LA CORTE  

1.    Aspectos    generales.   

La competencia de la Sala de Casación Penal  dentro  del  trámite de extradición, está enfocada a emitir concepto sobre la  procedencia  de  entregar  o no a la persona solicitada por un país extranjero,  después  de  examinar  los aspectos a que se refiere el artículo 502 de la Ley  906  de  2004,  sin  dejar de considerar que el artículo 35 de la Constitución  Política  en  su  inciso  2º, reformado por el Acto Legislativo No. 1 de 1997,  autoriza  la  extradición  de  colombianos por nacimiento cuando son reclamados  por  delitos  cometidos  en  el  exterior  y las conductas que los originan así  también se consideren en la legislación penal colombiana.   

Con base en ese marco normativo, entrará la  Sala  a estudiar la solicitud de extradición del ciudadano colombiano ALEXANDER  OSPINA MONTOYA.   

2.   Lugar   y  fecha  de  las  conductas  imputadas.   

Sobre  este  aspecto, debe observarse que de  acuerdo  con  la  acusación  No. 1:12-cr-00183, dictada el 23 de agosto de 2012  por  la  Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, las  imputaciones   que   recaen  sobre  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA,  corresponden  a  conductas  relacionadas  con  el  tráfico  de  estupefacientes  en  los Estados  Unidos,  llevadas  a  cabo entre el año 2008 y hasta la fecha de expedición de  la  acusación,  esto  es,  con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997, de lo  cual  surge  que  se  satisface  la condicionante constitucional de que el hecho  haya  sido cometido en el exterior, después de la emisión del Acto Legislativo  No. 1, reformatorio del artículo 35 de la Carta Política.   

En  esas  condiciones,  no  aparece  motivo  constitucional impediente de la extradición.   

3.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

La   Cónsul  de  Colombia  en  Washington  autenticó  los  documentos  aportados  en apoyo de la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA,  de  conformidad  con el  artículo 251 del Código General del Proceso.   

En  tal  forma,  la  mencionada  funcionaria  certificó  la  firma  de  Sonya  N.  Johnson,  Auxiliar  de Autenticaciones del  Departamento  de Estado de los Estados Unidos de América, quien a su vez avaló  la  del  Secretario  de  Estado,  John  F. Kerry y éste, la rúbrica de Eric H.  Holder  Jr.,  Fiscal  General,  quien  acreditó  la  de  Magdalena  A. Boynton,  Directora  Asociada  de  la  Oficina de Asuntos Internacionales, División de lo  Penal,  del  Departamento  de  Justicia  de los Estados Unidos, encargada de dar  cuenta  de  la  autenticidad  de  la  declaración  de  Joshua  P. Jones, Fiscal  litigante  de  la  Unidad contra Narcóticos y Drogas Peligrosas de la División  Penal  del  Departamento  de  Justicia  de  los Estados Unidos y además, la del  Agente  Especial  del Departamento de Seguridad Nacional, Inmigración y Control  de      Aduanas,      Jason     M.     Shatarsky5.   

Adicionalmente, el Jefe de Legalizaciones del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores abonó la firma de la agente consular, el  13       de       noviembre       de       20136.   

Como documento anexo y debidamente traducido,  aparece  la acusación No. 1:12-Cr-00183, dictada el 23 de agosto de 2012 por la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito de Columbia, contra  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA,  así  como  la  orden  de  captura  librada por esa  Corte7.   

Del   mismo   modo,  figuran  las  copias,  traducidas  en  debida  forma,  de  las disposiciones penales del Código de los  Estados     Unidos     aplicables     al     caso8.   

En consecuencia, la documentación presentada  en   respaldo  del  pedido  de  extradición  de  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA  es  formalmente válida, por lo que se halla reunido este requisito.   

4.  Identidad  plena  del  solicitado  en  extradición.   

De  acuerdo  con  las  notas  diplomáticas  números   1115   y  2452,  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA  también  conocido  como  «Negro»  y  «El  pájaro», es ciudadano colombiano,  nació  el  28  de  noviembre  de  1967 en nuestro país, y se identifica con la  cédula de ciudadanía No. 98.500.259.   

Al ser notificado de la orden de captura con  fines  de  extradición,  OSPINA  MONTOYA se identificó con ese documento, cuyo  número   aparece   en   el   acta   de   derechos   del   capturado9   y  en  el  trámite   aquí   surtido   no   se   puso   en   cuestión  la  identidad  del  requerido.   Por  lo  tanto,  este  condicionamiento  también se encuentra  satisfecho.   

5. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

Como   lo   ha   reiterado   en   diversas  oportunidades  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, se  cumple  con  el requisito en mención acatando lo previsto en el numeral segundo  del   artículo   493   de   la   Ley   906  de  2004,  es  decir,  «que  por  lo  menos se haya dictado en el exterior resolución de  acusación o su equivalente».   

En  el  presente  evento, el 23 de agosto de  2013  el  Gran  Jurado  del  Tribunal  de Distrito de los Estados Unidos para el  Distrito   de   Columbia,   profirió   la   acusación   No.   1:12–cr–00183,   con   base  en  los  delitos  señalados  anteriormente,  acto procesal que equivale al escrito acusatorio del  artículo  337  de  la Ley 906 de 2004.  Tales providencias, si bien no son  idénticas,  guardan  similitudes  que  las  tornan equivalentes, con lo cual el  requisito legal en estudio se estima acreditado.   

Cabe recordar en torno a esta temática, que  a  pesar  de  ser disímiles los sistemas procesales de los países involucrados  en  el  presente  trámite  de  extradición, las acusaciones proferidas por las  autoridades  judiciales  de  los  Estados  Unidos,  resultan  equivalentes  a la  resolución  de  acusación  prevista  en  la  legislación  procedimental penal  nacional,   pues   contiene   una   narración   sucinta  de  la(s)  conducta(s)  investigada(s),  con  especificación  de  las  circunstancias de tiempo, modo y  lugar;  tiene  como  fundamento  las  pruebas  practicadas en la investigación;  califica  jurídicamente la(s) misma(s), con la invocación de las disposiciones  penales  aplicables  y tal cual sucede con el proferimiento de la resolución de  acusación  en nuestro ordenamiento interno, marca el comienzo del juicio, en el  cual  el  acusado  tiene la oportunidad de controvertir las pruebas y los cargos  dictados en su contra.   

Por lo anterior, este requerimiento también  se cumple a cabalidad.   

6.    El   principio   de   la   doble  incriminación.   

De acuerdo con el numeral 1º del artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal, la doble incriminación se presenta  cuando   el   hecho   que   es   motivo  de  la  extradición  está    «previsto    como    delito   en   Colombia   y   {es}  reprimido con una sanción privativa  de  la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea inferior a cuatro (4) años».   

La Corte tiene dicho que para establecer si  la  conducta  que  se  le  imputa  al  requerido  en  el  país  solicitante  es  considerada  como  delito  en  Colombia, debe hacerse una comparación entre las  normas  que  allí  sustentan  la  sindicación,  con  las de orden interno para  establecer  si  éstas  también  recogen los comportamientos contenidos en cada  uno de los cargos.   

Tal   confrontación   se   hace  con  la  normatividad  que está en vigor al momento de rendir el concepto, puesto que lo  emite  dentro del trámite de un mecanismo de cooperación internacional, razón  por  la cual la aplicación del principio de favorabilidad que podría argüirse  como  producto  natural  de  la  sucesión  de  leyes no entraría en juego, por  cuanto  las  domésticas no son las que operarán en el extranjero.  Lo que  a  este  propósito  determina el concepto es que, sin importar la denominación  jurídica,  el  acto  desarrollado por el ciudadano cuya extradición se demanda  sea igualmente considerado como delictuoso en el territorio patrio.   

Pues  bien,  de  acuerdo  con  el  resumen  contenido  en  las  notas verbales y la acusación No. 1:12-cr-00183, dictada el  23  de  agosto  de  2012  por  la  Corte Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito   de   Columbia,  contra  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA  se  formulan  los  siguientes cargos:   

CARGO UNO  

Desde  aproximadamente  2008  y  de manera  continua  a  partir  de  entonces,  hasta la fecha de radicación de la presente  acusación,  inclusive,  ambas  fechas  siendo  aproximadas e inclusivas, en los  países  de  Colombia,  Panamá,  Honduras,  Guatemala, Belice, México, Estados  Unidos  y otros, los acusados (…) ALEXANDER OSPINA MONTOYA, alias “Negro”,  alias   “El  Pájaro”  (…),  juntos  y  con  otros  tanto  conocidos  como  desconocidos  al  Jurado  Indagatorio,  se  conspiraron  de  manera  consciente,  deliberada  e  intencionada,  con  fines de cometer delitos en contra de Estados  Unidos,  a saber: (1) distribuir pseudoefedrina y efedrina, sustancias químicas  de  la  Lista  I,  sabiendo  y  pretendiendo  que  dichas  sustancias  químicas  catalogadas  fueren  introducidas  ilícitamente  a Estados Unidos, y sabiendo o  con  motivos  razonables para creer, que las sustancias químicas catalogadas se  utilizarían  para  fabricar  una sustancia controlada; y (2) ayudar y facilitar  la  fabricación  de 50 gramos o más de metanfetamina, una sustancia controlada  de   la  Lista  II,  sabiendo  y  pretendiendo  que  dicha  metanfetamina  fuere  introducida  ilícitamente  a  Estados  Unidos,  en  violación de las Secciones  959(a),  960(b)(1)(H) y (d)(3) del Título 21 del Código de los Estados Unidos;  todo  en violación de la Sección 963 del Título 21 del Código de los Estados  Unidos,   y   la   Sección  2  del  Título  18  del  Código  de  los  Estados  Unidos.   

(…)  

CARGO DOS  

Desde  aproximadamente  2008  y  de manera  continua  a  partir  de  entonces,  hasta la fecha de radicación de la presente  acusación,   inclusive,  ambas  fechas  siendo  aproximadas  e  inclusivas,  en  conformidad  con  la  Sección  3238  del  Título 18 del Código de los Estados  Unidos,  dentro  de la competencia del Tribunal Distrital de Estados Unidos para  el  Distrito  de  Columbia,  en  los  países  de  Colombia,  Panamá, Honduras,  Guatemala,   Belice,  México,  Estados  Unidos  y  otros,  los  acusados  (…)  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA,  alias  “Negro”,  alias  “El Pájaro” (…),  juntos  y  con otros tanto conocidos como desconocidos al Jurado Indagatorio, se  conspiraron  de  manera  consciente,  deliberada  e  intencionada,  con fines de  introducir  pseudoefedrina  y  efedrina a Estados Unidos desde un lugar fuera de  este,  sabiendo  o  con motivos razonables para creer que la pseudoefedrina y la  efedrina  se  utilizarían para fabricar una sustancia controlada, en violación  de  las  Secciones  952(a) y 960(d)(3) del Título 21 del Código de los Estados  Unidos;  todo en violación de la Sección 963 del Título 21 del Código de los  Estados  Unidos  y  la  Sección  2  del  Título  18 del Código de los Estados  Unidos.   

Soporta el pliego de cargos, la declaración  jurada  de  Jason  M. Shatasrky, Agente Especial de Investigaciones de Seguridad  Nacional  (HSI),  quien refiere que «en el transcurso  de  la  investigación,  agentes  de  la  DEA  y  de  HSI incautaron más de 540  kilogramos    de   pseudoefedrina   y   efedrina»10,         así:   

El 5 de agosto de 2009, agentes de Aduanas  y  Protección  Fronteriza  en  Memphis,  Tennessee, incautaron dos paquetes que  contenían un total de 13.995 gramos de pseudoefedrina.   

(…)  

La  Policía  Nacional  de  Colombia (PNC)  recibió  información  de  una  fuente  confidencial  y el 23 de julio de 2010,  incautó  un  contenedor de carga que salía de Cartagena, Colombia, con destino  a  Honduras  y  encontró  2.102  millones cápsulas (sic) que contenían 252.24  kilogramos de pseudoefedrina.   

(…)  

El   13   de  enero  de  2011,  llamadas  telefónicas   legalmente   intervenidas…revelaron   que   un   cargamento  de  pseudoefedrina  se  enviaría  desde  Bogotá, Colombia, hacia la Ciudad Panamá  (sic),  Panamá,  para  volver a empacarse y luego enviarse a Honduras…Agentes  policiales  guatemaltecos  posteriormente  incautaron el cargamento en la Ciudad  de  Guatemala,  y  encontraron  500.000  capsulas  que contenían un total de 60  kilogramos de pseudoefedrina pura.   

(…)  

En  febrero de 2011, llamadas telefónicas  legalmente   interceptadas   indicaron   que   miembros   de   la  organización  narcotraficante…estaban  negociando  y  organizando  un  cargamento  de 33.000  capsulas que contendrían cuatro kilogramos de pseudoefedrina.   

(…)  

El 11 de abril de 2011, agentes policiales  se  enteraron  de  llamadas  telefónicas  legalmente  interceptadas  que Ospina  Montoya   viajaba   de   Colombia  a  Panamá…una  inspección  posterior  del  equipaje…descubrió  15  almohadas ortopédicas que contenían aproximadamente  14      kilogramos      de      pseudoefedrina.11   

Ahora  bien, de acuerdo con la normatividad  allegada,  la sección 952 (a) del Título 21 del Código de los Estados Unidos,  preceptúa   que   será   ilegal  la  «…importación hacia los Estados Unidos,  desde  cualquier  otro lugar fuera del país, de una substancia controlada de la  Tabla  I  o  II del subcapítulo I de este capítulo, o cualquier estupefaciente  de la Tabla III, IV o V del subcapítulo de este capítulo…».   

La   Tabla   I  contiene  las  siguientes  sustancias:   

(C)   Efedrina,   sus  sales,  isómeros  ópticos, y sales de sus isómeros ópticos.   

(…)  

(K)  Pseudoefedrina,  sus sales, isómeros  ópticos, y sales de sus isómeros ópticos.   

A  su  vez,  la  Lista  II  de  sustancias  controladas  hace  mención  a la metanfetamina, sus sales, isómeros y sales de  sus isómeros.   

Igualmente,  la  Sección 960 (a) del mismo  Título       determina       como       «actos  antijurídicos»   la   importación,   exportación,  elaboración,  posesión con la intención de distribuir, o distribución de una  sustancia controlada.   

Por su parte, la Sección 960 (b) establece  las siguientes penas:   

(1)  En  caso de una violación del inciso  (a) de esta sección, cuando se trata de…   

(H) 50 gramos o más de metanfetamina, sus  sales,  isómeros  y sales de sus isómeros, o 500 gramos o más de una mezcla o  sustancia  que  contiene  una  cantidad  detectable de metanfetamina, sus sales,  isómeros, o sales de sus isómeros.   

…quien  cometa  dicha  violación  será  condenada  a  un  término  de  privación de libertad no menos de 10 años y no  mayor  de  pena  de  reclusión  a  perpetuidad…una multa no superior a lo que  resulte  mayo  de  lo  autorizado  según  las  disposiciones  del  Título 18 o  $10.000.000, …   

(d)    Pena    por    importación   o  exportación   

Quien      a      sabiendas      o  deliberadamente…   

(3)  importe  o  exporte  una  sustancia  química  regulada  en  la  lista  sabiendo,  o teniendo motivos razonables para  pensar  que,  la  sustancia  química  se utilizará para fabricar una sustancia  controlada…   

Será multado…o encarcelado no más de 20  años  en  el  caso  de  una  violación  del  párrafo…  (3) que trata de una  sustancia química de la lista I.   

         Ahora  bien,  los  cargos imputados contra ALEXANDER OSPINA MONTOYA,  concretados   en   el   concierto   para  el  tráfico  de  sustancias  para  el  procesamiento  de  narcóticos,  tienen  su  correspondencia en el Código Penal  colombiano,  específicamente  en  el  artículo 340, inciso 2º, modificado por  los  artículos  8º  de la Ley 733 de 2002, 14 de la Ley 890 de 2004 y 19 de la  Ley 1121 de 2006, así:   

Concierto   para   delinquir.  Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el fin de cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  cuatro (4) a nueve (9) años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos   de…  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas…  la pena será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil (30.000) salarios  mínimos legales mensuales.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir.   

         Además,   la   importación   de   la   sustancia   vedada,   tiene  correspondencia  en  la  legislación punitiva patria, toda vez que el artículo  382,  modificado  por  los  artículos  14  de la Ley 890 y 12 de la Ley 1453 de  2011, tipifica el delito de    tráfico  de sustancias para el procesamiento de narcóticos,  de la siguiente manera:   

El  que  ilegalmente  introduzca al país,  así  sea  en  tránsito, o saque de él, transporte, tenga en su poder, desvíe  del  uso legal a través de empresas o establecimientos de comercio, elementos o  sustancias  que  sirvan  para  el procesamiento de cocaína, heroína, drogas de  origen  sintético  y  demás  narcóticos que produzcan dependencia, tales como  éter  etílico,  acetona, amoniaco, permanganato de potasio, carbonato liviano,  ácido  sulfúrico,  ácido  clorhídrico,  diluyentes,  disolventes, sustancias  contempladas  en  los  cuadros  uno  y  dos de la Convención de Naciones Unidas  contra  los  Estupefacientes  y  Sustancias  Psicotrópicas  y  las  que  según  concepto  previo  del  Consejo  Nacional  de  Estupefacientes se utilicen con el  mismo  fin, así como medicamentos de uso veterinario, incurrirá en prisión de  96  a  180  meses  y multa de 3.000 a 50.000 salarios mínimos legales mensuales  vigentes.   

         La  norma en cita, en cuanto hace a su descripción típica, refiere  como          sujeto         activo         a         quien         «ilegalmente»,  introduzca  (incluso en  tránsito),   saque,   transporte   o   posea,  elementos  que  sirvan  para  el  procesamiento  de  cocaína,  drogas  de  origen  sintético  o  cualquier  otro  estupefaciente  que  produzca  dependencia, señalando algunas de las sustancias  utilizadas con ese propósito.   

         Además,  se remite a las sustancias contempladas en los cuadros I y  II  de  la  Convención  de  las  Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de  estupefacientes  y  sustancias  psicotrópicas de 1988 y las que según concepto  previo  del  Consejo  Nacional  de  Estupefacientes  se  utilicen  con  el mismo  fin.   

         La  Convención  de  Naciones  Unidas contra el tráfico ilícito de  estupefacientes    y   sustancias   psicotrópicas12,  contempla  en su artículo  3º  el  deber  de  los  Estados  firmantes  de  tipificar  como  delitos, entre  otros:   

La  fabricación,  el  transporte  o  la  distribución  de  equipos,  materiales  o  de  las  sustancias enumeradas en el  Cuadro  I  y el Cuadro II, a sabiendas de que van a utilizarse en el cultivo, la  producción   o  la  fabricación  ilícitos  de  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas     o     para     dichos    fines.13   

         Y  en el cuadro I anexo del instrumento internacional, se relacionan  las siguientes sustancias:   

    

* Ácido  lisérgico.   

* Efedrina.   

* Ergometrina.   

* Ergotamina.   

* 1  –       fenil       –         2        – propanona.   

* Seudoefedrina.   

* Las sales de las  sustancias  enumeradas  en  el  presente  cuadro,  siempre  que la existencia de  dichas        sales        sea        posible.14     

         Además,  la  Sala de Casación Penal dijo en providencia CSJ AP, 20  de febrero de 2008, Rad. 28.719, lo siguiente:   

Si se revisa la resolución número 000826  del  10  de  abril  de  2003 (D.O. núm. 45192) “por la cual se expiden normas  para  el  control  y vigilancia de la importación, exportación, procesamiento,  síntesis,   fabricación,   distribución,   dispensación,   compra,  venta  y  destrucción  de  Materias  Primas  de  Control  Especial y medicamentos que las  contengan”,  emitida  por el Ministro de la Protección Social en ejercicio de  sus  atribuciones  legales,  en  especial las conferidas por la Ley 9ª de 1979,  Capítulo  IV  de  la  Ley  30  de 1986 y el Decreto 3788 de 1986, se sabrá con  total  claridad  que las sustancias químicas efedrina  y  metanfetamina  hacen  parte  de la enumeración de  sustancias  sujetas  a  control en el país, que sirven para el procesamiento de  drogas  que producen dependencia (estupefacientes) y que pertenecen al monopolio  estatal.   

La  Metanfetamina  está clasificada en el  GRUPO    III,    entre    las   «Anfetaminas,   anorexiantes   y   estimulantes  generales».   

La Efedrina, está clasificada en el GRUPO  IV15   como   una   sustancia  que  se  utiliza  frecuentemente  en  la  fabricación   ilícita   de  estupefacientes  y  sustancias  psicotrópicas  en  cumplimiento  de  la  Convención  de las Naciones Unidas de 1988 como sustancia  precursora:  «la  Efedrina,  y  sus sales, isómeros  ópticos     y     sales     de     sus     isómeros     ópticos».   

         De  lo  expuesto,  colige  la  Corte  que  siendo  la  efedrina y la  pseudoefedrina      sustancias      controladas16,  su  manejo al margen de la  ley  se  encuentra  sancionado  por nuestro país, en atención al contenido del  artículo  382  del  Código  Penal,  que  debe  observarse  en  ilación con la  Convención   atrás  citada  y  las  disposiciones  que  complementan  el  tipo  punitivo.   

         Por  lo  anterior, se cumple el requisito de la doble incriminación  en el asunto que concita la atención de la Corte.   

        6. Respuesta a los alegatos de la defensa.   

Son  dos  los  aspectos  que  cuestiona  la  abogada  que  agencia  los  intereses de ALEXANDER OSPINA MONTOYA en el presente  caso.   Uno,  relacionado  con  la  que  estima ausencia de tipicidad de la  conducta  desplegada  por  él,  en  el  ordenamiento  jurídico colombiano, que  soporta en la resolución 009 de 1987.   

No  obstante,  en el acápite anterior y al  evidenciar  la Sala que el principio de la doble incriminación sí se cumple en  el  asunto, fue absuelto ese interrogante, como quiera que la legislación penal  colombiana  sí  contempla  como  punible  el  tráfico  de  sustancias  para el  procesamiento     de     narcóticos,     para     el     caso,    efedrina    y  pseudoefedrina.   

El  otro  aspecto tratado por la defensa en  sus  alegaciones,  lo  constituye  una  presunta  vulneración  de  la garantía  constitucional   del  non  bis  in  ídem,  en  razón  a  que  por  hechos ocurridos el 11 de abril de 2011,  OSPINA  MONTOYA  fue  capturado  en  el  aeropuerto  internacional  de Rionegro,  portando  tres  mil  ochocientos  sesenta  y seis (3.866) gramos de la sustancia  denominada efedrina.   

Por   ese   hecho   se   adelantó   la  correspondiente  investigación  y  allí  se  consideró  que  la  conducta era  atípica,  por  lo que el Fiscal del caso solicitó al Juzgado Primero Penal del  Circuito  de  Rionegro,  la  preclusión  de  la  investigación  y ese despacho  accedió              a             ella17.   

Sobre el derecho a no ser juzgado dos veces  por  una  misma circunstancia fáctica, tiene dicho la jurisprudencia de la Sala  que  para  que  se  configure  esa garantía es necesario que el ejercicio de la  jurisdicción  haya  culminado  con  decisión  que  tenga  el carácter de cosa  juzgada   con   anticipación   a   la   solicitud   de  captura  con  fines  de  extradición.   

Desde esa perspectiva, en principio podría  tener  razón  la  defensa,  toda  vez  que  la pretensión del país requirente  encaminada   a   que   se  ordenara  la  captura  del  requerido  con  fines  de  extradición,  fue  formulada  el  21  de  junio  de  2013  y  se  le  notificó  personalmente  el  25  de  septiembre  siguiente,  lo  cual  significa  que esos  trámites  se  surtieron  con  posterioridad a la determinación adoptada por el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito de Rionegro, que lo fue el 3 de agosto de  2011.   

Además,  para que opere la extradición de  nacionales  colombianos,  es  necesario  establecer  que  nuestro  país no haya  ejercido  su jurisdicción respecto del mismo hecho que fundamenta el pedido, lo  que  dicho  en  otros términos, significa que el principio de la cosa juzgada y  el  de  prohibición de doble incriminación son causales de improcedencia de la  extradición    (CSJ   CP,   9   mayo   2009,   Rad.  30373).   

La  Sala ha decantado ya las exigencias que  deben   verificarse  para  la  declaratoria  de  la  cosa  juzgada  penal.   En     ese  sentido,  en  decisión CP068-2014 señaló:   

(i)  [C]uando  exista sentencia en firme o  providencia  que  tenga  su  misma  fuerza  vinculante,  también en firme, (ii)  cuando  la  persona  contra  la cual se adelantó el proceso sea la misma que es  solicitada  en  extradición,  y (iii) cuando el hecho  objeto  de  juzgamiento sea naturalísticamente el mismo que motiva la solicitud  de          extradición         (se          resalta).   

Los  dos  primeros  condicionamientos  se  cumplen  en el caso concreto, pues la decisión mediante la cual se precluyó la  investigación  en  favor  de  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA  tiene efectos de cosa  juzgada,  como  así  lo  enseña  el artículo 334 de la Ley 906 de 2004.   Además,  quien  allí  fue  favorecido  con la medida es la misma persona ahora  requerida en extradición.   

No sucede lo mismo con el tercer requisito,  pues  los hechos sometidos a conocimiento del Juzgado Primero Penal del Circuito  de  Rionegro  y  que se plasmaron en el aludido auto, no abarcan la totalidad de  las  conductas  por  las  que OSPINA MONTOYA es requerido en extradición por el  gobierno  de  los  Estados  Unidos, es decir, no podría predicarse la identidad  fáctica  (cuando el hecho objeto de juzgamiento sea  naturalísticamente     el     mismo     que     motiva    la    solicitud    de  extradición),   que  posibilite  predicar la existencia de cosa juzgada penal, por las razones que se  pasa a explicar.   

La  situación  fáctica analizada por el  Juzgado Primero Penal del Circuito de Rionegro fue resumida así:   

El día 11 de abril del año 2011, siendo  aproximadamente  las 06:00 de la tarde en el filtro Internacional del Aeropuerto  José  María  Córdoba  del  municipio  de  Rionegro  Antioquia  en actividades  propias  de control y prevención, se sometió a registro el equipaje del señor  Alexander  Ospina  Montoya,  quien se disponía a viajar con destino a la ciudad  de  Panamá,  hallándose  en  el interior del mismo quince (15) almohadillas de  calor,   marca   Relax   Pillows   de   tela   que   contenían   una  sustancia  granulada.   Sometido  el  material  incautado a  prueba  preliminar  de  campo,  arrojó  como resultado preliminar positivo para  Anfetaminas,  posible precursor Efedrina, estableciendo además un peso bruto de  21.945                    gramos.18   

Y  en  la  acusación  1:12-cr-00183  se  detallan   los   hechos   por   los   cuales   fue   requerido  en  extradición  así:   

Desde  aproximadamente  2008  y  de manera  continua  a  partir  de  entonces,  hasta la fecha de radicación de la presente  acusación,  inclusive,  ambas  fechas  siendo  aproximadas e inclusivas, en los  países  de  Colombia,  Panamá,  Honduras,  Guatemala, Belice, México, Estados  Unidos  y otros, los acusados (…) ALEXANDER OSPINA MONTOYA, alias “Negro”,  alias   “El  Pájaro”  (…),  juntos  y  con  otros  tanto  conocidos  como  desconocidos  al  Jurado  Indagatorio,  se  conspiraron  de  manera  consciente,  deliberada  e  intencionada,  con  fines de cometer delitos en contra de Estados  Unidos,  a saber: (1) distribuir pseudoefedrina y efedrina, sustancias químicas  de  la  Lista  I,  sabiendo  y  pretendiendo  que  dichas  sustancias  químicas  catalogadas  fueren  introducidas  ilícitamente  a Estados Unidos, y sabiendo o  con  motivos  razonables para creer, que las sustancias químicas catalogadas se  utilizarían  para  fabricar  una sustancia controlada; y (2) ayudar y facilitar  la  fabricación  de 50 gramos o más de metanfetamina, una sustancia controlada  de   la  Lista  II,  sabiendo  y  pretendiendo  que  dicha  metanfetamina  fuere  introducida  ilícitamente  a  Estados  Unidos,  en  violación de las Secciones  959(a),  960(b)(1)(H) y (d)(3) del Título 21 del Código de los Estados Unidos;  todo  en violación de la Sección 963 del Título 21 del Código de los Estados  Unidos,   y   la   Sección  2  del  Título  18  del  Código  de  los  Estados  Unidos.   

(…)  

Desde  aproximadamente  2008  y  de manera  continua  a  partir  de  entonces,  hasta la fecha de radicación de la presente  acusación,   inclusive,  ambas  fechas  siendo  aproximadas  e  inclusivas,  en  conformidad  con  la  Sección  3238  del  Título 18 del Código de los Estados  Unidos,  dentro  de la competencia del Tribunal Distrital de Estados Unidos para  el  Distrito  de  Columbia,  en  los  países  de  Colombia,  Panamá, Honduras,  Guatemala,   Belice,  México,  Estados  Unidos  y  otros,  los  acusados  (…)  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA,  alias  “Negro”,  alias  “El Pájaro” (…),  juntos  y  con otros tanto conocidos como desconocidos al Jurado Indagatorio, se  conspiraron  de  manera  consciente,  deliberada  e  intencionada,  con fines de  introducir  pseudoefedrina  y  efedrina a Estados Unidos desde un lugar fuera de  este,  sabiendo  o  con motivos razonables para creer que la pseudoefedrina y la  efedrina  se  utilizarían para fabricar una sustancia controlada, en violación  de  las  Secciones  952(a) y 960(d)(3) del Título 21 del Código de los Estados  Unidos;  todo en violación de la Sección 963 del Título 21 del Código de los  Estados  Unidos  y  la  Sección  2  del  Título  18 del Código de los Estados  Unidos.   

Además, Jason M Shatarsky, Agente Especial  de  Investigaciones de Seguridad Nacional, señalo en la declaración de apoyo a  la    solicitud    de    extradición    del   gobierno   extranjero19    que:  «La  investigación  reveló que desde 2008 hasta el  23   de   abril  de  2012…Alexander  Ospina  Montoya…eran  miembros  de  una  organización   narcotraficante   que   transportaba   miles  de  kilogramos  de  pseudoefedrina  y  efedrina  desde Colombia hasta Estados Unidos», de  los  cuales, «en el transcurso de la  investigación,  agentes de la DEA y de HSI incautaron más de 540 kilogramos»,  así:   

(…)  

La  Policía  Nacional  de  Colombia (PNC)  recibió  información  de  una  fuente  confidencial  y el 23 de julio de 2010,  incautó  un  contenedor de carga que salía de Cartagena, Colombia, con destino  a  Honduras  y  encontró  2.102  millones cápsulas (sic) que contenían 252.24  kilogramos de pseudoefedrina.   

(…)  

El   13   de  enero  de  2011,  llamadas  telefónicas   legalmente   intervenidas…revelaron   que   un   cargamento  de  pseudoefedrina  se  enviaría  desde  Bogotá, Colombia, hacia la Ciudad Panamá  (sic),  Panamá,  para  volver a empacarse y luego enviarse a Honduras…Agentes  policiales  guatemaltecos  posteriormente  incautaron el cargamento en la Ciudad  de  Guatemala,  y  encontraron  500.000  capsulas  que contenían un total de 60  kilogramos de pseudoefedrina pura.   

(…)  

En  febrero de 2011, llamadas telefónicas  legalmente   interceptadas   indicaron   que   miembros   de   la  organización  narcotraficante…estaban  negociando  y  organizando  un  cargamento  de 33.000  capsulas  que  contendrían  cuatro  kilogramos  de  pseudoefedrina.20   

Así  las  cosas, emerge diáfano que no se  configura  la  cosa juzgada respecto de los hechos por los cuales OSPINA MONTOYA  es  requerido  por  el  gobierno  norteamericano,  que  se  enmarcan en el lapso  comprendido  entre  los  años 2008 y 2012, salvo, por la circunstancia fáctica  acaecida  el  11  de  abril  de  2011,  cuando  fue  capturado  por  autoridades  nacionales  portando  3  kilos y 866 gramos de la sustancia efedrina21.   

Hecho  puntual  del  cual  hizo mención el  agente  Shatarsky  en  la  declaración  jurada  atrás  citada  que  soporta la  acusación, cuando señaló que:   

El 11 de abril de 2011, agentes policiales  se  enteraron  de  llamadas  telefónicas  legalmente  interceptadas  que Ospina  Montoya   viajaba   de   Colombia  a  Panamá…una  inspección  posterior  del  equipaje…descubrió  15  almohadas ortopédicas que contenían aproximadamente  14  kilogramos  de  pseudoefedrina.   Los  policías  arrestaron  a  Ospina  Montoya.22   

Por  lo  tanto,  es  evidente que ese hecho  específico  está  incluido  en  la  acusación  por la cual el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América,  solicitó  la  extradición  de ALEXANDER OSPINA  MONTOYA  y como por el mismo, las autoridades colombianas dictaron una decisión  con  fuerza  de  cosa  juzgada,  el concepto favorable que habrá de proferir la  Corte,   excluirá   este  hecho,  en  orden  a  salvaguardar  el  principio  de  non        bis       in       ídem.   

Así,  se  da  respuesta  a las alegaciones  presentadas  por la defensa, que no sobra decirlo, se limitó a aportar copia de  la  providencia proferida por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Rionegro,  sin  realizar  un análisis del indictment  foráneo  y  cotejarlo  con  esa  decisión, absteniéndose con su  actuar   de   llegar   a   la   conclusión   a   la   que   esta   Corporación  arribó.   

7. Decisión.  

Los   anteriores  razonamientos  permiten  establecer  a  la  Sala,  que  de  acuerdo  con lo manifestado por el Ministerio  Público,  están  dadas  las  exigencias  legales  para  conceptuar  de  manera  favorable  a  la  solicitud  de  extradición formalizada por el Gobierno de los  Estados  Unidos  de América a través de su Embajada en nuestro país, respecto  del  ciudadano  colombiano ALEXANDER OSPINA MONTOYA, conforme con la nota verbal  No.  2451  del  20 de noviembre de 2013, suscrita por la Embajada de los Estados  Unidos   de   América,   por   los   cargos  imputados  en  la  acusación  No.  1:12-cr-00183,  dictada  el  23  de agosto de 2012 por la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el Distrito de Columbia, exceptuando el hecho ocurrido el  11  de  abril  de  2011  en la ciudad de Rionegro, Antioquia y que se refiere al  transporte de 3 kilos y 866 gramos de efedrina.   

7.1. En todo caso,  habida  cuenta  que  las normas punitivas de los Estados Unidos aplicables a los  delitos  por  los  que solicitó ese país la extradición prevén como sanción  hasta  cadena  perpetua,  la  cual  está  prohibida  en  Colombia  (artículo    34   de   la   Constitución   Política),  le  corresponde  al  Gobierno Nacional, en caso de que conceda la  entrega  requerida,  condicionar  la extradición a la conmutación de la misma,  así  como  imponer  las  exigencias que considere oportunas para que se observe  ese  precepto  constitucional,  y  a  fin  de  que  OSPINA MONTOYA no vaya a ser  juzgado  por  un  hecho  anterior  al  que  motiva  la extradición (artículo  494  del  Código  de  Procedimiento Penal),   ni   sometido   a   tratos  crueles,  inhumanos  o  degradantes.   

Del mismo modo, para que a ALEXANDER OSPINA  MONTOYA  se  le  reconozca  como  parte  cumplida de la pena que se le llegare a  imponer  en  el  país  requirente,  el  tiempo que ha permanecido privado de la  libertad por razón de este trámite.   

7.2.  También es  preciso  advertir  que  como el trámite de la extradición entre Estados Unidos  de  América y Colombia se rige, en ausencia de un instrumento internacional que  regule  los  motivos de procedencia, requisitos, trámite y condiciones, por las  normas  contenidas  en la Constitución Política (artículo 35) y en el Código  de  Procedimiento  Penal  (artículos  490  a 514 de la Ley 906 de 2004), cuando  recae    sobre    ciudadanos    colombianos    por    nacimiento    –   si   es   pasiva   –,   es  imperioso  que  el  Gobierno  Nacional  haga  las exigencias que estime convenientes en aras a que en el país  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a su  calidad  de  colombiano  y  de procesado, en especial las contenidas en la Carta  Fundamental  y  en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad, es decir, en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y  desarrollan  derechos  humanos  (artículo  93  de la  Constitución,   Declaración   Universal   de   Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y  Políticos), en virtud del deber de protección a esos  derechos  que  para  todas  las  autoridades  públicas  emana del artículo 2º  ibídem.   

Tales  condicionamientos  tienen  carácter  imperioso,  porque  la  extradición  de un ciudadano colombiano por nacimiento,  cualquiera  sea  el  delito que dio lugar a su entrega a un país extranjero, no  implica  que  pierda  su  nacionalidad  ni  los derechos que le son anejos a tal  calidad.  Por  tanto,  el deber de protección de las autoridades colombianas se  extiende  a  tal  punto,  que  han  de  vigilar que en el país reclamante se le  respete  los  derechos y garantías tal como si fuese juzgado en Colombia.   A  lo  que  renuncia  el  Estado  que accede a la entrega de un connacional es a  ejercer  su  soberanía  jurisdiccional, de modo que en tanto aquél siga siendo  súbdito  de Colombia, conserva a su favor todas las prerrogativas, garantías y  derechos  que  emanan  de la Constitución y la ley, en particular, aquellos que  se  relacionan  con su calidad de procesado y que tienen que ver con la dignidad  humana.   

Por  esa  razón,  de  conformidad  con  lo  establecido  por  el  artículo 189-2 de la Constitución Política, al Gobierno  Nacional,  en  cabeza  del  señor  Presidente  de  la  República  como supremo  director  de  la  política  exterior  y  de  las relaciones internacionales, le  corresponde  hacer  estricto  seguimiento  del  cumplimiento por parte del país  requirente  de  los  condicionamientos  atrás  referenciados y establecer, así  mismo,  las  consecuencias  de  su inobservancia (Cfr.  CSJ    CP,    23    feb.    2005,    Rad.    22375,   entre   otros).   

         En      mérito      de     lo     expuesto,     la     CORTE  SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a   la   extradición  del  ciudadano  colombiano  ALEXANDER  OSPINA  MONTOYA,  conforme  con  la  nota  verbal  No. 2451 del 20 de noviembre de 2013,  suscrita  por  la  Embajada  de  los  Estados Unidos de América, por los cargos  imputados  en  la  acusación No. 1:12-cr-00183, dictada el 23 de agosto de 2012  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito de Columbia,  exceptuando  el  hecho  registrado  el  11  de  abril  de  2011  en la ciudad de  Rionegro,  Antioquia  y  que se refiere al transporte de 3 kilos y 866 gramos de  efedrina.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,  a  su  defensor,  al  Ministerio  Público y al Fiscal General de la  Nación,  para  lo  de  su  cargo.  Devuélvase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folios 53 a 56 de la carpeta.   

2  Mediante   oficio   DIAJI/GCE  No.  2594,  obrante  a  folios  50  y  51  de  la  carpeta.   

3  Radicación 056156108501201180139.   

4 Folio  21 del cuaderno de la Corte.   

5  Folios 65 a 69 de la carpeta.   

6 Folio  64 ídem.   

7  Folios 167 a 183 del expediente.   

8  Folios 154 a 165 ibídem.   

9 Folio  26 de la carpeta.   

10  Folios 187 a 200 de la carpeta.   

11  Ídem.   

12  Incorporada  al  ordenamiento  jurídico  colombiano  mediante  Ley 67 de 1993 y  ratificada el 10 de junio de 1994.   

13  Literal IV) del apartado a) del artículo 3º citado.   

14http://www.cancilleria.gov.co/sites/default/files/ConvencionNacionesTraficoIl%C3%ADcitoEstupefacientes.pdf   

15 En  realidad hace parte del Grupo VII.   

16 De  acuerdo  al  artículo  2º  de  la Resolución No. 000826 de 2003, “Estupefaciente.   Es   la   sustancia   con  alto  potencial  de  dependencia   y   abuso”   (en  sentido  semejante  artículo  2º  de la Ley 30 de 1986), efecto que coincide con el previsto en el  artículo  382  del  Código  Penal.  Lo  cual  explica  la  inclusión de estas  sustancias  en  la  citada  resolución,  según  se  observa  en  su  artículo  8º.   

17  Providencia  dictada  el  3 de agosto de 2011 dentro del proceso con radicación  056156108501201180139   

18  Folio 19 del cuaderno de la Corte.   

19  Folios 187 a 200 de la carpeta.   

20  Ídem.   

21 Ese  fue  el  peso  específico  de  la  sustancia,  encontrada  en unas «almohadillas  de  tela (tipo relaxpillows de calor)»,  las  que tenían un peso bruto de 21 kilos y 945 gramos, como lo  refirió  el  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Rionegro, en el auto al que  se aludió en precedencia.   

22  Folio 191 de la carpeta.     

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