CP067-2015(45797)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA    DE   CASACIÓN  PENAL   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado ponente  

CP067-2015  

Radicación No. 45797  

(Aprobado Acta No. 205)  

Bogotá, D.C., diez (10) de junio de dos mil  quince (2015).   

ASUNTO:  

Procede  la Sala a rendir el concepto a que  haya  lugar, en relación con el pedido de extradición del ciudadano colombiano  Helmer    Gonzalo    Chávez    Rusinque,   formulado   por   el   Gobierno   de  España.   

ANTECEDENTES:   

1. La Embajada de  España,  invocando  el  Convenio suscrito con Colombia el 23 de julio de 1892 y  su  Protocolo Modificatorio del 16 de marzo de 1999, mediante la Nota Verbal No.  294/2014  del 22 de julio de 2014, solicitó la detención provisional con fines  de  extradición  de  Helmer  Gonzalo Chávez Rusinque, por cuanto el 7 de julio  del  mismo  año,  en  el  Juzgado Central de Instrucción No. 4 de la Audiencia  Nacional    de    Madrid,    dentro   del   sumario  82/2012,   se   le   dictó   auto  de  “prisión  provisional  comunicada”,  por   su   presunta   participación   en   la   comisión  de  un  “delito  Contra  la Salud Pública y Asociación Criminal, acorde  a  los  artículos  368,  369,  369  BIS  y 570 BIS del Código Penal de España  vigente”.   

De  otra  parte,  con  la  Nota  Verbal No.  167/2015  del  6  de abril de 2015, se formalizó la petición de extradición y  se  allegó  la  documentación  pertinente,  adjuntando el auto de “prisión   provisional  comunicada”  proferido  el 7 de julio de 2014 por el Juzgado Central de Instrucción No. 4 de  la  Audiencia  Nacional  de Madrid dentro del sumario  No. 82/2012.   

2.   En  la  Nota  Verbal  No.  294/2014, la Embajada de España puntualizó que el requerido  es  ciudadano  colombiano,  nacido  el 7 de mayo de 1962 en Bogotá, quien es el  titular  de  la  cédula  de  ciudadanía  No. 19.479.324, oportunidad en la que  aportó  la Circular Roja de Interpol No. A-5453/7-2014 del 18 de julio de 2014,  su fotografía y huella.   

3.    La  aprehensión  del  reclamado Helmer Gonzalo Chávez Rusinque se produjo el 12 de  febrero   de  2015,  con  fundamento  en  la  orden  de  captura  con  fines  de  extradición  emitida mediante resolución del 31 de julio de 2014 por el Fiscal  General de la Nación.   

4.    El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  el  9  de  abril  de 2015, remitió las  diligencias  al Ministerio de Justicia y del Derecho, advirtiendo que el Tratado  aplicable  en el presente caso es la “Convención de  Extradición  de Reos”, suscrita en Bogotá entre el  Reino  de  España y la República de Colombia el 23 de julio de 1892, así como  el  “Protocolo  modificatorio  de la Convención de  Extradición”,  firmado en Madrid el 16 de marzo de  1999.   

5.  El 13 de  abril  de  2015,  el Ministerio de Justicia y del Derecho envió la actuación a  la  Corte  Suprema  de Justicia, “teniendo en cuenta  que   se   encuentran   reunidos   los  documentos  que  exige  la  normatividad  convencional aplicable”.   

6.  Recibido  el  expediente  en  esta  Corporación,  el  28  de  abril de 2015 se reconoció  personería  adjetiva  al  abogado  que  designó  el  solicitado Helmer Gonzalo  Chávez  Rusinque  y como quiera que éste, con la coadyuvancia de su apoderado,  solicitó  la  aplicación  del  trámite  de  la  extradición simplificada que  prevé  el  parágrafo  1º  del artículo 500 de la Ley 906 de 2004, adicionado  por  el  artículo  70  de  la  Ley  1453  de 2011, con decisión del 11 de mayo  siguiente  se  corrió  traslado  de  esa  pretensión  a  la  representante del  Ministerio Público.   

Así  las  cosas,  la Procuradora Delegada,  luego  de  entrevistarse  con  el  reclamado  Helmer Gonzalo Chávez Rusinque en  orden   a  constatar  si  su  manifestación  de  acogerse  al  trámite  de  la  extradición  simplificada  era  libre,  consciente,  voluntaria  y  debidamente  informada, avaló tal petición.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE:   

1.        Del    Tratado   aplicable:   

Según  lo manifestado por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  en  este  caso  se  debe proceder de conformidad con la  Convención  de Extradición de Reos, suscrita en Bogotá el 23 de julio de 1892  entre  el Reino de España y la República de Colombia e, igualmente, de acuerdo  con   su   Protocolo   Modificatorio  firmado  en  Madrid  el  16  de  marzo  de  1999.   

2.    De               la    documentación   necesaria:   

2.1.   El  Reino  de  España y la República de Colombia acordaron en la Convención sobre  este  aspecto la cláusula consagrada en el artículo VIII, en los términos que  a continuación se consignan:   

La demanda de extradición será presentada  por la vía diplomática y apoyada en los documentos siguientes:   

1°. Si se trata de un criminal condenado y  evadido, se presentará copia autorizada de la sentencia.   

2°.  Cuando  se  refiera  a  un  individuo  acusado  o  perseguido,  se  requerirá  copia  autorizada  del  mandamiento  de  prisión  o auto de proceder expedido contra él, o de cualquiera otro documento  que  tenga  la  misma  fuerza  que  dicho  auto  y precise igualmente los hechos  denunciados y la disposición que les sea aplicable.   

3°.  Las  señas  personales  del  reo  o  encausado,    hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto.   

2.2.  Dada la  situación  procesal  del  solicitado  Helmer  Gonzalo Chávez Rusinque, se hace  exigible  la  documentación  mencionada en los numerales 2° y 3° del referido  artículo  VIII,  por  cuanto  es  requerido en el país reclamante dentro de un  proceso  penal  en  el  que, el 7 de julio de 2014, se le profirió “prisión          provisional          comunicada”.   

2.3.  Frente  a  lo  anterior,  la  Embajada  de España, mediante las Notas Verbales números  294/2014  y  167/2015,  del  22  de  julio  de  2014  y  6  de  abril  de  2015,  respectivamente,  remitió  copia  del  auto  atrás  mencionado  emitido por el  Juzgado   Central   de   Instrucción   No.   4   de   la  Audiencia    Nacional      de     Madrid     dentro    del     sumario   No.  82/2012.   

A        su    vez,        por        medio        de    la    Nota   Diplomática  No.  167/2015  del 6 de abril de 2015,  aportó  el  texto  de  las normas del Código Penal español relevantes para el  caso  y con la No. 294/2014 del 22 de julio de 2014, suministró la información  necesaria para establecer la identidad de la persona reclamada.   

2.4.  Ahora,  se  observa  que  en  relación  con  la  exigencia  del  artículo  VIII  de la  Convención,  según  la  cual  el  “mandamiento de  prisión     o    auto    de    proceder”    debe  precisar  “igualmente  los  hechos denunciados y la  disposición  que  les  sea aplicable”, se tiene que  en  la  providencia  del  7  de  julio  de  2014, por cuyo medio se le dictó al  requerido    auto    de    “prisión   provisional  comunicada”,  se  expresó que habría cometido los  delitos    de    “pertenencia   a   organización  criminal”  y  “tráfico  de  drogas”,  decisión  en  la  que  se  indica lo  siguiente sobre el aspecto fáctico:   

PRIMERO.-  Las presentes diligencias tienen  como  objeto  la  investigación  de las actividades delictivas que se estarían  cometiendo  por  diversos  clanes  pertenecientes  a  la  CAMORRA,  asentados en  España,  los  cuales  actuarían  de  nexo  de  unión  con  las organizaciones  criminales  asentadas  en  Italia  y que para ello, habrían creado un entramado  societario  en España con el fin de introducir en el cauce financiero español,  las  ganancias  obtenidas  con las actividades ilícitas desarrolladas por estas  organizaciones.   

El  principal  objetivo de los clanes de la  Camorra,  consiste  en el rápido enriquecimiento de sus miembros, así como, de  la   organización  de  la  que  forman  parte,  estableciendo  para  ello  unas  estructuras  comerciales  y empresariales que permitan “blanquear” el dinero  obtenido  de  sus  operaciones  ilícitas, normalmente vinculadas al tráfico de  drogas  a  gran  escala,  sirviendo  a su vez de enlace entre las organizaciones  dedicadas  al  narcotráfico,  mediante  la  introducción en España de grandes  partidas  de  droga y los destinatarios de la sustancia estupefaciente, mediante  el  traslado  de  la misma a Italia. Es inevitable pensar que para ello se ha de  contar  con  una  perfecta  organización  logística  que garantice el perfecto  funcionamiento   de   las  operaciones  tanto  de  introducción  en  territorio  Nacional,  transporte y traslado hasta terceros países. Todo lo anterior sería  inviable  sin  contar con la infraestructura necesaria para garantizar el enlace  con  sus  países  de  origen,  en  este  caso,  Italia. De estas operaciones se  obtiene  un elevado beneficio económico reportando unas elevadas ganancias para  la organización tanto en España como en Italia.   

Si  bien  el  tráfico  de  drogas a escala  internacional  es  un  método  delictivo  de  enriquecimiento rápido, no es la  única  actividad  ilegal  llevada  a  cabo  por  estos  clanes, que hacen de la  frecuente  comisión  de todo tipo de delitos en una manera de vivir y sustentar  su  nivel  económico. En ese orden de cosas, se puede detectar que los miembros  de  los  clanes  camorristas, como los investigados en las presentes, se dedican  de  manera  continuada  a  la  comisión  de  extorsiones,  amenazas, falsedades  documentales,  estafas,  delitos  contra el patrimonio, fraudes y al blanqueo de  capitales de todos los anteriores.   

Como  consecuencia  de  las  diligencias de  investigación   llevadas  a  cabo,  se  han  obtenido  indicios  racionales  de  criminalidad  contra determinadas personas, integradas en dicha organización, y  de  los  que  se  desprende  que  las  organizaciones criminales investigadas se  están  dedicando al tráfico de drogas y al blanqueo de capitales procedente de  los  beneficios  de  éste,  sin  perjuicio  de otros delitos que pudieran estar  cometiendo.   

SEGUNDO-  De  esta forma, cabe indicar en este momento procesal  la  existencia  de los siguientes indicios sobre la participación en los hechos  investigados de las siguientes personas:   

(…)  

11º.-    Helmer    Gonzalo    CHÁVEZ  RUSINQUE   

De   las  diligencias  de  investigación  practicadas  se  desprenden  indicios  de  que  Helmer  Gonzalo CHÁVEZ RUSINQUE  pertenecería   a   una   organización   dedicada  al  tráfico  de  sustancias  estupefacientes  (cocaína) desde Latinoamérica a España, formando parte de un  grupo  de ciudadanos colombianos asentados en territorio español, los cuales se  encargarían  de  suministrar sustancia estupefaciente además de facilitar otro  tipo  de  logística  a  estos  grupos  criminales  de  ciudadanos italianos que  servirían    de    puente    con    los   Clanes   Camorristas   asentados   en  Nápoles.   

De  esta  forma,  existen indicios sobre su  participación en las siguientes operaciones ilícitas:   

     

a. – Operativa  de  tráfico  de  drogas  del  mes de octubre de 2012 llevada a cabo en un lugar  indeterminado  de  Madrid  en  la  que  presuntamente  habría participado en la  transacción  de  60  kilogramos de cocaína a 33.000 €/kilo y 38.000 €/kilo  en fecha 04/10/2012.   

b. – Operativa  de  tráfico  de  drogas del mes de noviembre de 2012 llevada a cabo en Madrid y  Villaviciosa  de  Odón  (Madrid) en la que presuntamente habría participado en  la  transacción de una cantidad indeterminada de sustancia estupefaciente en la  empresa  VIVEROS  CASTILLA  (Villaviciosa  de Odón) en fecha 16/11/2012 para lo  que  se habría utilizado como medio de transporte el camión tipo trailer Volvo  con  matrícula  italiana  CW-640-EV  de  color azul y remolque blanco con placa  AH-1708.     

c- Operativa de tráfico de drogas llevada a  cabo  en el mes de diciembre de 2012 en Madrid y la localidad de Villaviciosa de  Odón  (Madrid). En esta ocasión igualmente participaría en la transacción de  una  cantidad  indeterminada de sustancia estupefaciente utilizando para ello el  camión  tipo  trailer  Volvo con placa de matrícula italiana CW-640-EV la cual  tuvo  lugar  en  las  instalaciones  de  la  empresa  VIVEROS  CASTILLA  sita en  Villaviciosa de Odón (Madrid) en fecha 01/12/2012.   

     

a. – Operativa  de  tráfico  de  drogas  de  finales  del  mes  de  febrero  de 2013 en Madrid,  consistente  según  lo  vislumbrado en la investigación, en la adquisición 25  kilogramos  de  cocaína  a  33.600  €/kilo  en fecha 26/02/2013 transportados  hasta  su  origen,  supuestamente  Nápoles  (Italia)  en  el  camión con placa  italiana ZA-128-SA con remolque con matrícula italiana AH-10037.     

     

a. – Operativa  de  tráfico  de  drogas  de  mediados  el  mes  de  marzo  de  2013  en Madrid,  incautándose  la  cantidad  de 40 kilogramos de cocaína en un control policial  en  el  Paso  Fronterizo  de  La  junquera  (Gerona), los cuales fueron hallados  ocultos  en  un  “doble fondo” con sistema hidráulico de apertura fabricada  al  efecto,  en  el  interior del remolque que un camión tipo trailer con placa  italiana  ZA-128-SA  y  placa de remolque con matrícula italiana AH-10037, cuyo  destino    de    descarga    declarado   era   la   localidad   de   Occhiobello  (Italia).     

2.5.   Igualmente,  en la documentación enviada por vía diplomática, se subrayó que  el  requerido Helmer Gonzalo Chávez Rusinque es ciudadano colombiano, nacido el  7  de  mayo de 1962 en Bogotá, quien es el titular de la cédula de ciudadanía  No.  19.479.324,  identidad  que  fue  corroborada  por  la Policía Nacional de  Colombia el día de su captura.   

2.6.  De esta  manera,  quedan  acreditados los requisitos a que aluden los numerales 2º y 3º  del  artículo  VIII  de  la  Convención  aplicable  a  este  asunto,  pues las  exigencias  allí  contenidas se limitan a que el gobierno requirente allegue el  “mandamiento  de  prisión  o  auto  de proceder…  [donde  se]  precise igualmente los hechos denunciados y la disposición que les  sea  aplicable”, así como  “las  señas  personales  del  reo  o encausado, hasta donde sea posible, para  facilitar su busca y arresto”.   

3.   De   la   conducta   punible   que  da  lugar  a  la  extradición:   

3.1.  Como la  extradición  entre  España  y  Colombia debe ceñirse, según lo determinó el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, a la Convención suscrita en Bogotá por  dichos  Estados  el  23  de  julio  de  1892, la cual fue modificada mediante el  Protocolo  firmado  en  Madrid el 16 de marzo de 1999, se procederá a verificar  el cumplimiento de las exigencias allí previstas.   

3.2.  En el  artículo  I  de  la aludida Convención, los Gobiernos de España y Colombia se  “comprometen   a  entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  o  acusados por los tribunales o autoridades competentes  de  uno  de  los  dos  Estados  contratantes,  como  autores o cómplices de los  delitos  o crímenes enumerados en el Artículo 3º, y que se hubieren refugiado  en el territorio del otro”.   

3.3.   Helmer  Gonzalo  Chávez  Rusinque  es  requerido  porque  el  7 de julio de 2014, en el  Juzgado  Central de Instrucción No. 4 de la Audiencia Nacional de Madrid, se le  dictó     auto    de    “prisión    provisional  comunicada”  por  su presunta participación en los  delitos    de    “pertenencia   a   organización  criminal”  y  “tráfico  de  drogas”,  los  cuales  están  previstos en los  artículos 368, 369, 369 BIS y 570 BIS del Código Penal español.   

Ahora,  en  Colombia  los  delitos anotados  corresponden  a los de concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte  de   estupefacientes,   los  cuales  están  descritos  en  los  artículos  340  (modificado  por  los  artículos 8º de la Ley 733 de 2002, 14 de la Ley 890 de  2004  y  19 de la Ley 1121 de 2006) y 376 (reformado por los artículos 14 de la  Ley   890   de   2004  y  11  de  la  Ley  1453  de  2011)  del  Código  Penal,  respectivamente.   

Adicionalmente, se tiene que al ilícito de  concierto  para delinquir se le asigna una pena de 8 a 18 años de prisión y al  de  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes una sanción de 10 años y  8 meses a 30 años de privación de la libertad.   

3.4.  A su  vez,  el artículo III de la Convención de 1892, reformado por el artículo 1º  del Protocolo Modificatorio de 1999, establece:   

La  extradición procederá con respecto a  las  personas  a  quienes  las  autoridades  judiciales  de  la Parte requirente  persiguieren  por  algún  delito  o  buscaren  para  la  ejecución de una pena  privativa  de  la  libertad  no  inferior  a  un  (1) año. A este efecto, será  indiferente  el  que  las  leyes  de las Partes clasifiquen o no el delito en la  misma  categoría  de  delitos  o  usen  la  misma o distinta terminología para  designarlo.   

3.5.   En  este  orden  de  ideas,  como  dentro  de  los  ilícitos  que  dan  lugar  a la  extradición  entre  España y Colombia se incluyen aquellos cuya pena privativa  de  la  libertad  no  sea  inferior a un (1) año y en este asunto las conductas  punibles  de  concierto  para  delinquir  y  tráfico,  fabricación  o porte de  estupefacientes   eventualmente   atribuibles   al  reclamado  tienen  una  pena  ampliamente   superior  a  ese  límite  mínimo,  se  entiende  acreditado  tal  requisito.   

4.        De    la   prescripción:   

4.1.   El  numeral  2º  del  artículo  IV  de  la  Convención  aplicable en este asunto,  estipula   que   no   habrá   lugar   a   la   extradición   en  el  siguiente  evento:   

Si  se  ha cumplido la prescripción de la  acción  o  de  la  pena,  según  las  leyes  del  país  a  quien  el  reo sea  reclamado.1   

4.2.  Contra  el  requerido  Helmer Gonzalo Chávez Rusinque, el 7 de julio de 2014, se dictó  auto       de       “prisión      provisional  comunicada”,  por su presunta participación en los  delitos    de    “pertenencia   a   organización  criminal”  y  “tráfico  de  drogas”,  conductas que se encuentran descritas  en  los artículos 340 (concierto para delinquir) y 376 (tráfico fabricación o  porte  de estupefacientes) de nuestro Código Penal, respectivamente, normas que  prevén  penas de 8 a 18 años de prisión y de 10 años y 8 meses a 30 años de  privación de la libertad, en su orden.   

4.3.   De  otra      parte,      el      artículo      832  del  Estatuto  Punitivo  de  nuestro país preceptúa:   

La acción penal prescribirá en un tiempo  igual  al  máximo  de  la  pena  fijada  en  la  ley,  si fuere privativa de la  libertad,  pero  en  ningún caso será inferior a cinco (5) años, ni excederá  de veinte (20)…   

(…)  

También  se  aumentará  el  término  de  prescripción,  en  la  mitad,  cuando la conducta punible se hubiere iniciado o  consumado en el exterior.   

En todo caso, cuando se aumente el término  de la prescripción, no se excederá el límite máximo fijado.   

A su vez, el artículo 26 del Código Penal  colombiano consagra:   

La conducta punible se considera realizada  en  el  tiempo  de  la  ejecución  de la acción o en aquel en que debió tener  lugar la acción omitida, aun cuando sea otro el del resultado.   

4.4.  En esa  medida,  como  del  auto  de  “prisión provisional  comunicada”  proferido  contra el solicitado Helmer  Gonzalo  Chávez  Rusinque  en  el  Juzgado  Central de Instrucción No. 4 de la  Audiencia  Nacional  de  Madrid  se  desprende que el comportamiento referido al  “tráfico     de     drogas”     más  remoto  supuestamente  realizado por el citado ocurrió en el  mes  de  octubre de 2012 y que la última “operativa  de   tráfico   de   drogas”  de  la  “organización  criminal”  a  la que  pertenecería  se habría cometido en el mes de marzo de 2013, de allí se sigue  que  la  acción  penal, de conformidad con el ordenamiento jurídico de nuestro  país,  no  estaría  prescrita,  pues  hipotéticamente, teniendo en cuenta las  penas  máximas previstas para los delitos por los que se procedería, así como  la  época de los hechos, permite concluir que la misma a lo sumo se produciría  hasta  el  mes  de  marzo  de  2033,  pues  las  conductas ilícitas se habrían  cometido en el exterior.   

En efecto, como el delito con la pena más  leve  de  aquellos  por  los  que  se  procedería en nuestro país sería el de  concierto  para  delinquir  y el mismo tiene una sanción máxima de 18 años de  prisión,  la  cual  se incrementa en la mitad por razón de haberse cometido en  el  exterior,  pero sin exceder de 20 años, según lo prevé el artículo 83 de  la  Ley 599 de 2000; es claro que de esto se sigue que la acción penal, como se  dijo, prescribiría hasta el mes de marzo de 2033.   

5.    Del principio de reciprocidad:   

El inciso 1º del  artículo    II    de   la   Convención establece:   

Ninguna  de  las Partes contratantes queda  obligada    a   entregar   sus   propios   ciudadanos   o   nacionales.   

Sobre  el  particular, la Sala3  sentó la siguiente postura:   

Al respecto ha de decir la Corte, en primer  lugar,  que el instrumento internacional no prohíbe a  las   Partes  contratantes  la  extradición  de  sus  propios  ciudadanos  o  nacionales,  sino  que  prevé  simplemente  la  posibilidad  de negarse a concederla  por  esta causa, y cuando esto suceda, ambas partes se comprometen, sin embargo,  a  perseguir  y  juzgar,  conforme a sus respectivas leyes, los crímenes  o  delitos  cometidos  por  nacionales  de  una Parte contra  las  leyes  de  la  otra,  mediante  la  oportuna  demanda de esta última, y con  tal   que   dichos  delitos  o  crímenes  se  hallen  comprendidos    en    la    enumeración del Artículo 3º.   

En  esa  medida,  no  surge  objeción  en  relación con este punto.   

6.    Otros   aspectos:   

6.1. El Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega de la persona  solicitada,  en  el evento de acceder a ella, a que no pueda ser en ningún caso  juzgada  por hechos anteriores ni distintos a los que la motivan, a que se tenga  como  parte  de  la pena que pueda llegar a imponérsele en el país requirente,  el  tiempo que ha permanecido en detención con motivo del presente trámite y a  que  se  le  conmute  la  pena de muerte en caso de que allí se contemple, como  también  a  que  no  sea  sometida  a desaparición forzada, torturas, tratos o  penas   crueles,   inhumanos  o  degradantes,  destierro,  prisión  perpetua  o  confiscación.   

6.2.   Del  mismo  modo,  le  corresponde  condicionar la entrega del solicitado a que se le  respeten  todas  las  garantías  debidas en razón de su condición de nacional  colombiano4,  en concreto a: tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su inocencia, cuente con un defensor designado por  él  o  por  el  Estado,  se  le  conceda  el tiempo y los medios adecuados para  preparar  la defensa, pueda presentar pruebas y controvertir las que se alleguen  en  su  contra,  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en  condiciones  dignas, la pena que eventualmente se le imponga no trascienda de su  persona   y   tenga   la   finalidad   esencial   de   reforma   y   adaptación  social.   

6.3. El Gobierno  Nacional  también deberá imponer al Estado requirente, en orden a salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  la  obligación  de facilitar los  medios  necesarios para garantizar su repatriación en condiciones de dignidad y  respeto  por  la persona humana, en caso de llegar a ser sobreseído o absuelto,  o  su  situación  jurídica  resuelta definitivamente de manera semejante en el  país  solicitante,  incluso,  con posterioridad a su liberación una vez cumpla  la  pena  allí impuesta por sentencia condenatoria originada en la sindicación  por la cual procede la presente extradición.   

6.4.  Así  mismo,  deberá condicionar la entrega a que el país requirente, de acuerdo con  sus  políticas  internas  sobre  la materia, ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  el solicitado pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  califica  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, la cual a su vez es  protegida  por  el  Pacto  Internacional  de Derechos Civiles y Políticos en su  artículo 23.   

6.5.   Se  advierte,  además,  que  en  razón  de  lo  dispuesto  en  el  numeral 2° del  artículo  189  de  la Constitución Política, es del resorte del Presidente de  la  República,  en  su  condición  de  jefe de Estado y supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición,  quien  a  su vez debe determinar las consecuencias que se deriven  de su eventual incumplimiento.   

7.     Cuestión    final:   

De   conformidad  con  lo  señalado  en  precedencia,  la Sala es del criterio que el Gobierno Nacional puede entregar al  ciudadano  colombiano Helmer Gonzalo Chávez Rusinque bajo los condicionamientos  anotados,  pues  como  viene  de  constatarse, están satisfechos los requisitos  establecidos  en  la Convención de Extradición de Reos suscrita entre el Reino  de  España  y  la República de Colombia en Bogotá el 23 de julio de 1892 y en  el  Protocolo Modificatorio firmado en Madrid el 16 de  marzo de 1999.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

EMITE     CONCEPTO    FAVORABLE   

En   relación   con   la  solicitud  de  extradición   del   ciudadano   colombiano  Helmer  Gonzalo  Chávez  Rusinque,  formulada  por  el  Gobierno  de España a través de su embajada con base en el  auto       de       “prisión      provisional  comunicada”  proferido el 7 de julio de 2014 por el  Juzgado   Central   de   Instrucción   No.   4  de  la  Audiencia  Nacional  de Madrid dentro del sumario No. 82/2012, por  “delito  Contra  la Salud Pública y  Asociación  Criminal,  acorde  a los artículos 368, 369, 369 BIS y 570 BIS del  Código Penal de España vigente”.   

Por   la   Secretaría  de  la  Sala  se  comunicará  lo  anterior  al  requerido  Helmer  Gonzalo Chávez Rusinque, a su  defensor,  a  la representante del Ministerio Público y al Fiscal General de la  Nación  para  lo  de  su cargo en relación con el detenido preventivamente con  fines de extradición.   

Finalmente, se devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho   para   los   trámites  legales  subsiguientes.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Sobre     el    particular,    ver    CSJ   CP,   13   jul.   2005,  rad.  22533;  CSJ  CP,  15    nov.  2005,  rad.  23566; CSJ CP,  29    jul   2008,   rad.  29870;   CSJ   CP,   27  oct.   2008,  rad.  30271  y CSJ CP, 20 may.       2009,       rad. 30878.   

2  Modificado  por  los artículos 1º de las Leyes 1154  de 2007, 1309 de 2009 y 1426 de 2010.   

3  CSJ  CP,  8  abr.   2003,  rad.    No. 20386.   

4  Según     criterio    fijado    en    CSJ   CP,  5  sep.  2006,  rad.  25625,  a pesar de que se produzca  la  entrega  del  ciudadano colombiano, éste conserva los derechos inherentes a  su  nacionalidad  consagrados  en  la  Constitución Política y en los tratados  sobre derechos humanos suscritos por el país.     

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