CP048-2016(47473)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP048-2016  

Radicación No.: 47.473  

Acta No. 141  

Bogotá  D.C.,  cuatro (4) de mayo de dos mil  dieciséis (2016).   

VISTOS  

Procede la Corte a  emitir  concepto  sobre  la solicitud de extradición  del  ciudadano  canadiense  NORMAND     JOSEPH  POMERLEAU,  elevada por el  Gobierno         de         Canadá.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante    Nota    Verbal   No.   1511  del  24 de agosto de 2015, el  Gobierno  de  Canadá  por  conducto  de  su  Embajada en Colombia, solicitó al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  la  detención  preventiva  con fines de  extradición  de NORMAND JOSEPH POMERLEAU, ciudadano canadiense requerido por la  Corte   Judicial   de   Quebec  para  comparecer  a  juicio  por  el  delito  de  “concierto     para    importar    y    traficar  cocaína”.   

2. Mediante Nota  Verbal  No. 166    del    14    de    septiembre   de  20152,  la  Embajada  de  Canadá  formalizó  el  requerimiento  de  extradición  de  NORMAND  JOSEPH  POMERLEAU,  aportando la  documentación pertinente para el trámite.   

3.  Atendiendo a  esas  solicitudes  la Fiscalía General de la Nación  mediante   resolución   del   22  de  septiembre  de  2015, decretó su captura3,     la    que  llevaron  a cabo integrantes del CTI Seccional Cartagena el 26 de  septiembre                 siguiente.4   

4.  El Ministerio  de   Relaciones   Exteriores   conceptuó   que   para   el   caso  “…se  encuentra  vigente  el  Tratado  de  Extradición  celebrado  entre  la República de  Colombia  y  el  Reino  Unido  de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, suscrito en  Bogotá  D.C., el 27 de octubre de 1888”, y también  la   “Convención  de  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito  de  estupefacientes y sustancias psicotrópicas, suscrita en  Viena    el    20   de   diciembre   de   1988”.5   

Remitió    además    las            notas           verbales          referidas  y  los  correspondientes  anexos  al  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  entidad  que  a  su  vez  dispuso  el envío del expediente a la  Sala   de   Casación   Penal   de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  donde mediante auto del 3 de febrero de  2016     se     dio     inicio    al    trámite.6   

5.  El 24 de  febrero  siguiente  se reconoció personería jurídica al defensor público del  requerido,  y la Sala dispuso surtir el traslado contemplado en el artículo 500  de  la  Ley 906 de 2004, para que los intervinientes solicitaran la práctica de  pruebas7.   

6.  Dentro  de ese  término,  el requerido designó un abogado de confianza quien mediante memorial  del  15 de marzo de 2016 expresó que no presentaría postulaciones probatorias,  pero   pidió   a   la  Corte  la  “agilización”  de  la  extradición  de  su representado “por  razones  humanitarias”. Dijo el  abogado  que  NORMAND  JOSEPH  POMERLEAU  se  encuentra en grave estado de salud  (enfermedad de Alzheimer) y,  en  razón  de  ello,  solicitó  conceder de manera inmediata la extradición y  tener  ese  documento  como  alegatos  conclusivos.8   

El   Ministerio  público  tampoco  elevó  solicitudes               probatorias.9   

7. Por lo anterior,  se  ordenó  correr  traslado  por  el  término de cinco (5) días para que los  intervinientes  presentaran  los  alegatos, de conformidad con lo preceptuado en  el  inciso  3° del artículo 500 de la Ley 906 de 2004. Dentro ese término, se  pronunció  el  Delegado  del  Ministerio  Público10.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

Del Ministerio Público.  

Luego  de  sintetizar la actuación, exponer  consideraciones  generales  sobre  la  procedencia  de la extradición, citar la  normatividad  aplicable  y  precisar  cuáles son los fundamentos del concepto a  cargo  de  la  Corte,  el  Procurador  Segundo  Delegado para la Casación Penal  enunció  los  documentos  aportados  con  la  solicitud  y la forma como fueron  expedidos  y  autenticados  en  el  país  de  origen,  para  concluir que está  acreditada la validez formal de la documentación.   

En   lo   que   tiene   que   ver  con  la  identificación  plena  del  solicitado  en  extradición,  manifestó que en la  información  allegada  por  el gobierno requirente, se precisa que el requerido  NORMAND  JOSEPH POMERLEAU es ciudadano canadiense, nacido el 16 de julio de 1950  y  porta el pasaporte No. QL504364, información que se consignó en la orden de  captura  librada  por  la  Fiscalía y en los documentos que dieron cuenta de su  aprehensión.    Por   lo   que   en   su  opinión,  se  cumple  con  este  condicionamiento.   

Como el hecho que motiva la extradición debe  estar  previsto en la legislación colombiana como delito, con pena privativa de  la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea  inferior a cuatro (4) años, el Procurador  Delegado  aludió  a  los  cargos  señalados  en  la  acusación  foránea para  determinar  que  las  conductas  descritas,  tienen  en  nuestra normatividad su  equivalente     jurídico    en    los    tipos    penales    de    concierto    para    delinquir   y   tráfico,     fabricación     o     porte     de  estupefacientes, previstos y sancionados, en su orden,  en  los  artículos  340  inciso  2º  y   376  del Código Penal, con pena  superior  a  esa  proporción.   Por tanto, consideró que se cumple con el  requisito de la doble incriminación.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  proferida  en  el extranjero con la resolución acusatoria nacional, aseveró el  Delegado  que  el  pronunciamiento  judicial  remitido  por el país requirente,  guarda  consonancia  con los elementos propios de la ley procesal colombiana, ya  que  se  indican  los supuestos de hecho que fundamentan la decisión, establece  la  persona  en  quien  recae, tiene como propósito dar comienzo a la etapa del  juicio,  y  precisa  las  conductas  delictivas  por las cuales debe responder y  defenderse  el  acusado.  De  ahí  entonces,  se  cumple  igualmente  con  esta  exigencia.   

Por ende, solicitó a esta Corporación, que  conceptúe  de  forma  favorable  a la extradición de NORMAND JOSEPH POMERLEAU,  pero  pide  que  se  exhorte  al  Gobierno  Nacional,  con  el propósito de que  advierta  al  país  requirente  que  juzgue  al  reclamado  por la conducta que  originó  la  solicitud,  además,  que  no  se  le  someta  a  pena  de muerte,  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  o  a penas de destierro, prisión perpetua y confiscación y se le  reconozcan  todos los derechos y garantías inherentes al ser humano, contenidos  en la Constitución y el bloque de constitucionalidad.   

De la defensa  

Solicitó que se conceda de manera inmediata  la  extradición  de  NORMAND  JOSEPH  POMERLEAU  y  que  se  tomen  las medidas  necesarias   para   que   el   traslado   del   requerido  sea  lo  “más            humanitario  posible”,  toda  vez que padece Alzheimer y presenta  “un  grave  deterioro de su salud como consecuencia  de   las   malas  condiciones  de  salubridad  en  las  que  está  recluido”.  Indica  el  abogado  que  la  vida  del  solicitado se  encuentra  en  peligro  y  que “en cualquier momento  [puede] sufrir un accidente cardiorrespiratorio.”   

CONCEPTO DE LA CORTE  

1. Inexistencia de motivos impedientes de la  solicitud de extradición.   

El  artículo  35  de  la  Carta  Política,  modificado  por  el artículo 1° del Acto Legislativo No. 01 de 1997, establece  que  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados  públicos  y  en  su defecto con la ley, por delitos considerados como  tales  dentro  de la legislación penal interna, que no ostenten el carácter de  políticos  y  que  hayan  sido  cometidos  en  el  exterior  a partir del 17 de  diciembre  de  1997,  fecha  en  la  que  entró  a  regir  el  mencionado  acto  legislativo.   

Sobre  este  aspecto, debe observarse que el  punible  de  “concierto  para  importar  y traficar  cocaína”,  no es de carácter político, situación  que  impide  que  se configure la prohibición referida; además, de acuerdo con  la  documentación  aportada  por  el  país  requirente,  los hechos materia de  juzgamiento  ocurrieron  “entre  el  2 de agosto de  2014   y   el  21  de  abril  de  2015”.11   

Por  lo anterior, frente a estos aspectos no  aparece motivo constitucional impediente de la extradición.   

2. Aspectos generales.  

La  Corte  tiene  sentado que su competencia  dentro  del trámite de extradición está enfocada a expresar un concepto sobre  la  procedencia  de  entregar  o  no  a  la  persona  solicitada  por  un  país  extranjero,  después  de  examinar los puntos a que se refiere el artículo 502  de  la  Ley  906  de  2004,  sin  dejar  de considerar que el artículo 35 de la  Constitución  Política,  en su inciso 2, reformado por el Acto Legislativo No.  1  de  1997,  autoriza  la  extradición  por  delitos cometidos en el exterior,  siempre  que  las  conductas  también se consideren punibles en la legislación  penal colombiana.   

De  conformidad  con  el  artículo 35 de la  Constitución  Política citado, la extradición se podrá solicitar, conceder u  ofrecer  de  acuerdo con lo que señalen los tratados públicos, o en su defecto  con lo que establezca la ley.   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó    que    para   el   caso   “…se encuentra vigente el Tratado de  Extradición  celebrado entre la República de Colombia y el Reino Unido de Gran  Bretaña  e  Irlanda  del  Norte,  suscrito en Bogotá D.C., el 27 de octubre de  1888”,     y     también     la    “Convención de Naciones Unidas contra  el  tráfico  ilícito  de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, suscrita  en   Viena   el   20   de   diciembre  de  1988”.12   

Por consiguiente, el concepto que corresponde  emitir   a  la  Corte  se  regulará  por  las  normas  del  citado  instrumento  internacional,  ya  que  es  al Ministerio de Relaciones Exteriores –la autoridad encargada de dirigir las  relaciones        internacionales       en       nuestro       país–,  al  que  le  corresponde definir la  normatividad  aplicable  y,  atendiendo el mandato legal, señaló el Tratado de  1888  suscrito  entre  los  dos países, en tanto, que las normas del Código de  Procedimiento  Penal  tienen  carácter supletorio, es decir, operan en ausencia  de tratado.   

3.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

          El  artículo 8º del Convenio relaciona los presupuestos necesarios  para  la  tramitación  de  la  solicitud  de extradición, siendo el primero de  ellos  que  ésta  se efectúe por vía diplomática, exigencia que se satisface  en  el  presente  asunto, toda vez que la documentación autenticada que soporta  el  requerimiento,  suscrita  por la autoridad judicial competente, fue allegada  por   la  Embajada  del  Gobierno  de  Canadá  y  aportada  a  través  de  las  Notas  Verbales             Nros.  151   y   166   del   25   de   agosto  y   14   de   septiembre  de  2015,  respectivamente.   

De igual forma, la norma en mención señala  que   la   demanda  de  extradición  “(…)  debe  ir  acompañada de la orden de arresto expedida por la  autoridad  competente  del  Estado  que  exija  la  extradición,  y de aquellas  pruebas  que,  conforme  a  las  leyes  del lugar donde se encuentre el acusado,  hubieran  de  justificar  su  aprehensión  si  el  delito hubiere sido cometido  allí”.   

De  conformidad  con lo anterior, en el caso  que  concita  la  atención  de  la  Sala,  se  tiene que el Gobierno de Canadá  allegó:   

1.  Copia  certificada  de  la denuncia para  obtener  una  orden  judicial  de  arresto, presentada por el Agente de Policía  Mark  Hurlburt  de  la  Real  Policía Montada de Canadá, dentro del expediente  500-73-004343-15413.   

2.   Copia   certificada  de  la  denuncia  presentada  por  el  agente  de  enlace  Gendarme  Daniel  Lefebvre,  dentro del  expediente             500-73-004343-15414.   

3. Orden judicial de arresto expedida contra  NORMAND  JOSEPH  POMERLEAU  el  17  de  abril de 2015 por el Juez de la Corte de  Quebec,  dentro  del  expediente  500-73-004343-15415.   

4.  Declaración  jurada  original de France  Beauchamp,  fiscal  de  la  Corona, del Servicio de Procuradores de la Corona de  Canadá,  en  representación  del  procurador  general  de  Canadá16.   

5.  Declaración  jurada  original de Garvin  Naime,  oficial  de  la fuerza pública y miembro de la Real Policía Montada de  Canadá,  en la ciudad de Dartmouth, en la provincia de Nueva Escocia situada en  Canadá17.   

6. Copia del pasaporte No. QL 504364 expedido  a    nombre    de    NORMAND    JOSEPH   POMERLEAU18.   

7.  Copia de la Circular Roja de la Interpol  número   A-4602/6-2015,   con   fecha  de  publicación  del  11  de  junio  de  201519.   

8.   Transcripción   de  la  legislación  aplicable             al             caso20.   

Ahora  bien,  a  voces  del artículo 12 del  Tratado      de     Extradición     de     188821,  en  este  caso también se  cumple  el presupuesto de la autenticación, pues José Montes Castilla, abogado  del  Grupo  de  Asistencia  Internacional del Ministerio de Justicia, certificó  que  todos  los  documentos  allegados  fueron  debidamente  expedidos  por  las  autoridades  de  ese  país  y  que  la  firma  original obrante al final de las  declaraciones  corresponde  a la de la Juez de la Corte de Quebec, quien ha sido  comisionada  y  autorizada  por  las  leyes  de  Canadá para tomar juramentos y  declaraciones y certificar documentos.   

En consecuencia, la documentación presentada  en     respaldo     del     pedido     de     extradición    de    NORMAND  JOSEPH  POMERLEAU   es  formalmente  válida,  por  lo  que  se  halla  reunido  este  requisito.   

4.  Identidad  plena  del  solicitado  en  extradición.   

        El  Tratado  determina  en su artículo  11   que   las   pruebas   allegadas   deben  ser  suficientes para acreditar  que  “el reo es la misma  persona    sentenciada   por   los   Tribunales   del   Estado   que   hace   la  demanda”.  Sobre  este  particular,  dijo  la  Sala  en  providencia del 8 de  noviembre  de  2011,  rad.  36.658: “La literalidad  apunta  a  la  existencia  de  sentencia, que no es el caso presente, lo cual no  obsta  para  que la Corte se ocupe del tema, en tanto se impone acreditar que la  persona    capturada    en    realidad   corresponda   a   aquella   pedida   en  extradición”.   

        Así,  de acuerdo con las Notas      Verbales     Nros.  151   y   166   del   25   de   agosto  y   14   de   septiembre  de  2015,  respectivamente,   NORMAND  JOSEPH  POMERLEAU es ciudadano canadiense, nacido el 16  de  julio  de  1950  y se identifica con el pasaporte No. QL 504364.22   

Información  que  coincide  con  el acta de  derechos  del  capturado y la constancia de buen trato de fecha 26 de septiembre  de    201523,  y  el  acta  de notificación personal de la orden de captura con  fines  de  extradición,  mediante la cual el requerido se enteró del contenido  de  la  resolución  del 22  de septiembre de 2015, proferida por el Fiscal  General  de  la  Nación.   Actos  procesales  en  los  cuales el capturado  plasmó firma, número de pasaporte y huella dactilar.   

Además  de  lo  anterior,  la identidad del  capturado  fue  corroborada  a través del informe del 26 de septiembre de 2015,  rendido  bajo  juramento  por un experto en lofoscopia del CTI, sobre la reseña  dactiloscópica  practicada  a  NORMAND  JOSEPH  POMERLEAU  y  su cotejo con las  huellas  que  como suyas obran en su tarjeta decadactilar, concluyéndose que se  trata     de     la    misma    persona    titular    del    pasaporte    arriba  especificado.24   

En consecuencia, no hay duda alguna en cuanto  a la plena identidad del requerido en extradición.   

5.    El   principio   de   la   doble  incriminación.   

Los  artículos  1º  y  2º del Tratado de  Recíproca  Extradición  de Reos celebrado entre la República de Colombia y la  Gran  Bretaña,  determinan en su orden, como condiciones para la prosperidad de  la   pretensión   “[q]ue  la  persona  acusada  o  “convicta”  por  alguno  de  los  delitos  que  permiten la extradición, se  hallare  en el territorio del estado requerido”   y   que  se  proceda  por  alguno  de  los  ilícitos  allí  enlistados  o  por  “cualquiera otro delito por el cual pueda otorgarse  de  acuerdo  con  las leyes vigentes de ambas Partes Contratantes”.   

En este sentido, con base en los documentos  aportados  al  presente  trámite  se  verifica  el  cumplimiento  de la primera  exigencia  en  mención,  toda  vez que NORMAND JOSEPH POMERLEAU se encuentra en  Colombia,  por  cuanto  fue  en  este  país  donde  se produjo su aprehensión.   

Ahora,    en    cuanto    al    segundo  condicionamiento,  se  tiene  que  los  hechos  por  los  cuales las autoridades  canadienses    procesan    a    NORMAND   JOSEPH   POMERLEAU   se  concretan  así:   

Entre  el  2 de agosto de 2014 y el 21 de  abril  de 2015, POMERLEAU se reunió en Canadá y en Colombia con los cómplices  de  la  conspiración  y  con  los  agentes infiltrados, con el fin de discutir,  planificar   y   ejecutar   una  importación  de  cocaína  y  el  tráfico  de  cocaína.   

POMERLEAU  describió  su  función a los  cómplices  de la conspiración y a los agentes infiltrados, presentándose como  intermediario  y  el representante del proveedor de cocaína colombiano, con una  red  sofisticada  de individuos en varios lugares, incluidos Canadá y Colombia.  POMERLEAU  convino  con  los  cómplices de la conspiración una importación de  1.200     kg     (mil    doscientos    kilogramos)    de    cocaína.   

POMERLEAU participó en varios encuentros  con  los  cómplices  de la conspiración y con los agentes infiltrados, durante  los   cuales   se  discutieron  y  finalizaron  los  detalles  del  tráfico  de  estupefacientes.  POMERLEAU  inició  y  recibió  llamadas telefónicas y otras  comunicaciones  por  vía  electrónica con los cómplices de la conspiración y  (o)   con   los  agentes  infiltrados,  durante  las  cuales  se  discutieron  y  finalizaron  detalles  del  tráfico  y  de  la importación de estupefacientes.  POMERLEAU  hizo  viajes a Canadá y Colombia para reunirse con los cómplices de  conspiración  y  con  agentes  infiltrados,  a  fin  de  planificar, preparar y  organizar    la   ejecución   de   la   importación   de   estupefacientes   a  Canadá.   

En  virtud  de lo anterior, las autoridades  judiciales  canadienses  calificaron  el comportamiento endilgado a NORMAND  JOSEPH  POMERLEAU, como constitutivo de:   

–  Conspiración  para importar cocaína a  Canadá,  en  contravención  al artículo 6(1) de la Ley de Drogas y Sustancias  Controladas, y al artículo 465(1)(c) del Código Penal, y   

–  Conspiración para traficar cocaína en  contravención  al  artículo 5(1) de la Ley de Drogas y Sustancias Controladas,  y   al   artículo  465(1)(c)  del  Código  Penal25.   

En  ese  contexto, se tiene que al tenor de  los  artículos  3  y  6  de  la  Convención  de  las Naciones Unidas contra el  Tráfico  de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas, suscrita en Viena el 20  de  diciembre  de  1988,  que fuera aprobada y ratificada por las repúblicas de  Colombia y Canadá:   

“la  producción,  la  fabricación,  la  extracción,   la   preparación,  la  oferta,  la  oferta  para  la  venta,  la  distribución,  la venta, la entrega en cualquiera condiciones, el corretaje, el  envío,   el   envío   en  tránsito,  el  transporte,  la  importación  o  la  exportación   de   cualquier  estupefaciente  o  sustancia  sicotrópica…  la  posesión   o   la   adquisición   de   cualquier  estupefaciente  o  sustancia  sicotrópica…  la  participación  en la comisión de alguno de los delitos de  conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  presente artículo, la asociación y la  confabulación  para  cometerlos, la tentativa de cometerlos y la asistencia, la  incitación,   la   facilitación   o  el  asesoramiento  en  relación  con  su  comisión”  constituyen  delito que da “lugar a extradición en todo tratado  vigente entre las partes”.   

Por  su parte, el numeral 2° del artículo  6°  de  la mencionada Convención dispone que “Cada  uno  de  los  delitos  a los que se aplica el presente artículo se considerará  incluido  entre  los  delitos  que  den  lugar a extradición en todo tratado de  extradición  vigente entre las Partes”,   en   atención   a   los  cual  los  Estados-partes  “se   comprometen   a   incluir   tales  delitos  como  casos  de  extradición   en   todo   tratado   de   extradición   que   concierten  entre  sí”.   

En  consecuencia,  no  hay  duda de que las  conductas  por  las  que se reclama al señor NORMAND JOSEPH POMERLEAU habilitan  su   entrega,  y  por  ende,  el  presupuesto  de  la  doble  incriminación  se  satisface.   

6.  Decisión  judicial  proferida  por el  Estado requirente (sentencia o mandamiento de prisión).   

El artículo 8° del Tratado de Extradición  celebrado  entre  la  República de Colombia y el Reino Unido de Gran Bretaña e  Irlanda del Norte norma lo siguiente:   

Artículo 8°.  (…) la demanda de un  acusado   debe   ir   acompañada  de  la  orden  de  arresto  expedida  por  la  autoridad  competente del  Estado  que  exija  la  extradición,  y de aquellas pruebas que, conforme a las  leyes  del  lugar  donde  se  encuentre  el  acusado,  hubieran de justificar su  aprehensión   si   el   delito   hubiere   sido  cometido  allí.  (Destaca  la  Sala).   

Al  respecto se tiene que la documentación  allegada  informa  que  el señor NORMAND JOSEP POMERLEAU, es requerido para que  comparezca  en  juicio  ante  la  Corte  de  Quebec,  Sala de lo Penal, para que  responda  por  cargos  de  haber  conspirado para importar y traficar cocaína a  Canadá.  En  razón de lo anterior, el 17 de abril de 2015 un Juez de esa Corte  emitió  orden  judicial de detención contra el requerido, copia de la cual fue  allegada por la embajada de Canadá.   

         

De igual forma, de las pruebas aportadas por  la  autoridad  peticionaria  se  desprende que de conformidad con los artículos  221,  296,  297,  308  y  siguientes  y  313  del Código de Procedimiento Penal  Colombiano   (Ley  906  del  2004)  habría  lugar  a  ordenar  la  captura  del  responsable  y  decretar  su detención preventiva, teniendo en cuenta el delito  imputado     de     concierto    para    importar    y    traficar    sustancias  estupefacientes.   

         

Sustenta  lo  anterior,  las  declaraciones  juradas  rendidas  por  France  Beauchamp,  fiscal  de la Corona del Servicio de Procuradores de la Corona de  Canadá,    y    por   Garvin   Naime   oficial  de la fuerza pública y miembro de la Real Policía Montada  de  Canadá,  quienes  estuvieron a cargo de la investigación y señalan que en  su  desarrollo  se  han  recopilado  medios  probatorios que indican que NORMAND  JOSEP  POMERLEAU  participó  en  un proyecto para importar cocaína a ese país  entre el 2 de agosto de 2014 y el 21 de abril de 2015.   

         

Para la Corte, esos testimonios constituyen  medios  de  prueba  suficientes  para  inferir  que,  en  el supuesto de que las  conductas  se  hubieran cometido en Colombia, resultarían eficaces para someter  a  juicio  al  ciudadano  solicitado,  en  tanto  con  probabilidad  de  acierto  indicarían  que  se  cumplen  los  requisitos  sustanciales  previstos  en  los  artículos  336  y  337 del estatuto procesal penal para elevar acusación en su  contra,  toda  vez que indican que probablemente existieron conductas delictivas  y que el señalado puede ser autor o partícipe de ellas.   

         

Por  tanto, resuelta razonable inferir que,  de  haber  sido  juzgado  en  Colombia,  podría  haberse dispuesto la captura y  detención  de  NORMAND JOSEP POMERLEAU a efectos de su juzgamiento, con lo cual  se concluye satisfecha la exigencia.   

         

7. Causas de improcedencia.  

Los artículos 4°, 5° y 6º del Tratado de  Extradición  consagran  como  motivos  de improcedencia de la extradición: (i)  que  la  persona  reclamada  haya sido “ya juzgada y  absuelta  o  castigada  o  se  halle  todavía  sometida a juicio”  en  el  país requerido “por el delito  que  motiva  la demanda de extradición”, (ii) que la  acción  penal  o  la  pena  se  hallen  prescritas  según las leyes del Estado  requerido,  y  (iii)  que la petición se eleve por delitos políticos o conexos  con ellos.   

         

En  cuanto  al  primer  presupuesto,  baste  precisar  que el señor NORMAND JOSEPH POMERLEAU se encontraba en libertad y fue  aprehendido  en  razón de la solicitud de extradición, sin que obre constancia  respecto  de  haber  sido  detenido, juzgado y condenado o absuelto en razón de  los  mismos  delitos  por  los  que  se  lo reclama, aspecto sobre el cual ni el  requerido  ni  su defensa han hecho manifestación alguna, de donde fundadamente  se  infiere que ello no ha acaecido. Por tanto, frente a este aspecto, no existe  motivo de improcedencia alguno para la extradición solicitada.   

De  otra  parte,  en  cuanto a la exigencia  relativa  a  que  la  acción  penal  o  la  pena no se hallen prescritas, deben  considerarse,  como  lo establece la Convención, las reglas de este país, pues  según  el  artículo  4º,  “no  habrá lugar a la  extradición  si  con posterioridad a la comisión del delito o a la iniciación  de  la causa o haberse declarado convicto el individuo, ha quedado éste, por el  transcurso  del  tiempo  exento  de  enjuiciamiento o de castigo, conforme a las  leyes del Estado a quien se le reclama”.   

En  su  declaración,  la  fiscal  France  Beauchamp  hizo  saber  que  el 20 de abril de 2015, POMERLEAU fue acusado en el  Distrito  de  Montreal,  Provincia  de  Quebec  (Canadá)  por haber cometido el  delito  mencionado en la denuncia identificada con el número 500-73-004343-154.  Además,  señaló  que  “en  el sistema de derecho  canadiense,  la  denuncia constituye el documento que informa a un acusado sobre  los    delitos    que    se    le    imputan”.26   

Así,  la  conducta  delictiva  imputada al  señor  NORMAND  JOSEPH  POMERLEAU  tiene su equivalente en el artículo 340 del  Código Penal colombiano (Ley 599 de 2000), que norma:   

ARTICULO  340.  CONCIERTO  PARA DELINQUIR. <Artículo modificado por el artículo 8 de la Ley  733  de  2002.  Penas  aumentadas  por  el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a  partir  del  1o. de enero de 2005. El texto modificado y con penas aumentadas es  el  siguiente:>  Cuando  varias  personas se concierten con el fin de cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108) meses.   

<Inciso  modificado por el artículo 19  de  la Ley 1121 de 2006. El nuevo texto es el siguiente:> Cuando el concierto  sea  para cometer delitos de (…), tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,  (…),  la  pena  será de prisión de ocho (8) a  dieciocho  (18)  años  y  multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,    constituyan    o    financien   el   concierto   para   delinquir.  (…)   

En   atención   a  los  topes  punitivos  señalados,  la  acción  penal  no  habría  prescrito, pues no han vencido los  plazos  que para ello prevén los artículos 83, 84 y 86 del Código Penal, como  que,  ejecutoriada  la  acusación, ello se concreta en un lapso de 9 años, que  no  se  han  cumplido. En consecuencia, esta exigencia igual se satisface.    

Por  último,  el  delito de concierto para  delinquir  no  es de carácter político, situación que impide que se configure  la  prohibición de que trata el artículo 5º de la Convención de Extradición  aplicable al caso.   

En  estas  condiciones,  como lo señaló  el           Delegado   del   Ministerio   Público,   se  satisfacen  los  presupuestos normativos previstos en la legislación nacional y  en  el  instrumento  internacional  que  regula  el  trámite  para acceder a la  solicitud de extradición.   

       9. Aclaración  final.   

Teniendo en cuenta la petición elevada por  el  abogado  defensor de NORMAND JOSEPH POMERLEAU, relacionada con la situación  de  salud  del  requerido, esta Sala exhortará al Gobierno Nacional para que en  caso  de conceder la extradición NORMAND JOSEPH POMERLEAU, se asegure de que se  le  provean  al  requerido  los  cuidados  necesarios  para su traslado al país  requirente.   

       10. Concepto   

Los razonamientos expuestos en precedencia,  acordes  con  lo  señalado  por  el  Ministerio  Público,  permiten  tener por  acreditadas  las  exigencias  legales  para  conceptuar  de  manera favorable  a  la solicitud de extradición  formalizada  por  el  Gobierno  de  Canadá  a través de su Embajada en nuestro  país,  respecto  del  ciudadano  canadiense  NORMAND JOSEPH POMERLEAU, para que  cumpla  la  orden de detención preventiva dictada el 17 de abril de 2015 por el  Juez    de    la    Corte   de   Quebec,   por   el   delito   de   “concierto para importar y traficar cocaína”.   

10.1.  Para  el  caso,  al tratarse de un ciudadano canadiense, es a ese país al que corresponde  la  observancia  de los derechos fundamentales que le asisten al requerido, pues  como  bien  lo  advierte  el  inciso  2º  del artículo 100 de la Constitución  Política  de  Colombia,  «los extranjeros gozarán,  en   el   territorio  de  la  República,  de  las  garantías  concedidas  a  los nacionales»,  razón  por  la  cual  no hará condicionamientos especiales a la  presente  solicitud  de  extradición (En ese sentido,  CSJ     CP024     –  2015).   

Por  tal  razón,  NORMAND JOSEPH POMERLEAU  debe  someterse  a  las  leyes y a las penas vigentes en su país de origen, sin  que  en tal circunstancia puedan intervenir las autoridades colombianas, bajo el  riesgo    de    afectar   el   ejercicio   del   ius  puniendi,  axioma  según  el cual, por regla general,  cada  país  juzga  a sus nacionales de conformidad con las normas vigentes para  tal efecto.   

No  obstante  lo  anterior,  conforme  lo  solicitó  el abogado defensor del solicitado, considera la Corte pertinente, en  orden  a proteger los derechos fundamentales del requerido, prevenir al Gobierno  Nacional,  para  que  en  el  evento  en que acceda a la extradición de NORMAND  JOSEPH  POMERLEAU,  advierta  al  Estado  solicitante  garantizarle  a éste sus  derechos  a  la  salud  y  la  vida,  ofreciéndole  los tratamientos médicos y  atención  que  demanden  sus  padecimientos  y  los cuidados necesarios para su  traslado.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá  al  del  Estado  requirente,  que  en  caso  de  un  fallo  de  condena, deberá  computarse  el  tiempo que NORMAND JOSEPH POMERLEAU  ha permanecido privado  de la libertad con ocasión de este trámite de extradición.   

10.2  En   mérito   de   lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN    PENAL,  CONCEPTÚA FAVORABLEMENTE  a  la  extradición  del  ciudadano    canadiense  NORMAND   JOSEPH   POMERLEAU,    solicitada  al  Gobierno   de   Colombia   por  el  de  Canadá  para  enjuiciarlo   por  el  delito  de  “concierto  para  importar  y traficar cocaína”, conforme el proveído  del  17  de abril de 2015  proferido por el Juez de la Corte de Quebec y de  conformidad  con  los delitos señalados en el artículo 465 (1) (C) del Código  Penal de ese país.   

       Comuníquese  por  Secretaría  de  la  Sala  esta determinación al  requerido,  a  su defensa, a la Procuraduría Delegada para la Casación Penal y  a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  para  lo  de su cargo. Remítase el  expediente   al   Ministerio   de   Justicia   y  del  Derecho  para  lo  de  su  competencia.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

1  Carpeta Ministerio de Justicia y del Derecho. Folios 74 – 75.   

2  Ibíd. 4 – 5.   

3  Ibíd.   Folios   241  –  247.   

4   Ibíd. Folio 250.   

5  Ibíd.   Folios   1   –  2.   

6  Cuaderno Corte. Folio 6.   

7  Ibíd. Folio 14.   

8  Ibíd. Folios 20 – 25.   

9  Ibíd. Folio 26.   

10  Ibíd. Folios 95 – 103.   

11  Carpeta Ministerio de Justicia y del Derecho. Folios 58 y 59.   

12  Ibíd.   Folios   1   –  2.   

13  Ibíd. Folios 22 y 55.   

14  Ibíd. Folios 17 y 50.   

15  Ibíd. Folios 20 y 53.   

16  Ibíd.   Folios   8   –  15.   

17  Ibíd.   Folios   25   –  33.   

18  Ibíd. Folio 34.   

19  Ibíd. Folio 35.   

20  Ibíd.   Folios   43   –  45.   

21   Según  el tratado aplicable, los documentos que se aportan  con  la  solicitud  de  extradición  deben  estar  autenticados de la siguiente  manera:   

“1. Toda orden debe llevar la firma de un  Juez,   Magistrado  o  agente  público  del  Estado.  2.  Las  declaraciones  o  atestaciones,  o  sus  copias, deben ser certificadas de puño y letra del Juez,  Magistrado  o  Agente  público  de  otro  Estado,  con  expresión  de  que son  declaraciones  originales,  o  sus  copias  fieles,  según  el  caso.  3.  Todo  certificado  de  condenación  o  todo documento judicial en que conste el fallo  condenatorio,  debe ser certificado por un Juez, Magistrado o Agente público de  otro  Estado.  4.  En  cada  caso,  la  orden, declaración, atestación, copia,  certificado  o documento judicial, debe ser autenticado, ora por el juramento de  algún  testigo,  ora  por el sello oficial del Ministro de Justicia o de algún  otro  Ministro  del otro Estado; pero cualquier modo de autenticación permitido  por  las  leyes vigentes al tiempo de la investigación puede sustituirse por el  anterior.”   

22  Carpeta Ministerio de Justicia y del Derecho. Folio 65.   

23  Ibíd. Folio 256.   

24  Ibíd. Folios 278 – 279.   

25  El     delito    de  conspiración   está   tipificado   por   el  artículo  465  del  Código   Penal   de   Canadá.   Los  párrafos   465(1),   (3),  (4)  y  (5)  establecen  específicamente lo siguiente:   

465.  (1)  Salvo disposición expresamente contraria de la  ley,     las     disposiciones     siguientes     se     aplicarán     a    las  conspiraciones:      

a. Quien  conspire  con  otros para cometer un asesinato o para hacer  asesinar  a  otra  persona,  en Canadá o en el extranjero, será culpable de un  delito grave punible de cadena perpetua;   

b. Quien  conspire  con  otros  para  enjuiciar  a una persona por un  presunto  delito  a  sabiendas  de  que  dicha  persona no ha cometido el delito  alegado, será culpable de un delito penal punible de:        

i. Una  pena  de  prisión  máxima  de diez años cuando el presunto  delito  sea,  en caso de veredicto de culpabilidad, punible de cadena perpetua o  de una pena de prisión máxima de catorce años,   

ii. Una  pena  de  prisión  máxima de cinco años cuando el presunto  delito  sea.  en  caso  de  veredicto  de  culpabilidad,  punible de una pena de  prisión de menos de catorce años.        

a. Quien  conspire  con  otros  para  cometer  un  acto  criminal  no  contemplado  en  el  apartado  (a)  o  (b)  será  culpable de un delito grave y  punible  de  la misma pena que se impondría a quien fuese declarado culpable de  haber cometido dicho delito;     

d)  Quien conspire con otros para cometer  un   delito   punible   por   condena   sumaria   será   culpable  de  un  delito  punible  por  condena  sumaria.   

(3)  Cuando  individuos  que,  estando en  Canadá,  conspiren  para  cometer  en el extranjero de tipos contemplados en el  párrafo  (I) e igualmente  punibles   en  el  país  extranjero  en  cuestión,  se  considerará  que  han  conspirado para cometer dichos delitos en Canadá.   

(4)  Cuando individuos que, estando en el  extranjero,  conspiren  para  cometer  en Canadá los delitos contemplados en el  párrafo (1), se considerará que conspiraron en Canadá.   

(5)  Cuando se alegue que un individuo ha  conspirado  para  hacer  algo  que es un delito en virtud de los párrafos (3) o  (4),  se  podrá  iniciar  diligencias  penales  por  dicho  delito  en  toda la  circunscripción  territorial  de  Canadá, independientemente de que el acusado  se  encuentre  o  no  presente  en  Canadá,  y  el acusado podrá ser juzgado y  condenado  con  respecto  a  dicho  delito  como  si  este  último hubiera sido  cometido en dicha circunscripción territorial.   

Dado  que la importación de cocaína y la  posesión  de  cocaína  para  fines  de  tráfico no están contempladas en los  párrafos  465(l)(a),  465(l)(b) y 465(l)(d) antedichos, una acusación de haber  conspirado  para  lograr los objetivos ilegales de importar cocaína y de poseer  cocaína  para  fines de tráfico se basa en el párrafo 465(1)(c) de esta misma  disposición.   

14.           La cocaína es una sustancia que  ha   sido   expresamente   incluida   en   el   Anexo   I   de  la  Ley  de  estupefacientes y sustancias controladas (en lo sucesivo,  “la LESC”):   

2.   Coca  (erythroxylum  coca),  al  igual   que   sus   preparados,   derivados,  alcaloides  y  sales,  incluyendo:  […]   

(2) cocaína  

15.            El  artículo  5  de  la  LESC  establece  que  la  posesión  para  fines  de tráfico de ciertas sustancias, a  saber  las  inscritas  en  el  Anexo  I  (entre  las  cuales  está  incluida la  cocaína), constituye un delito grave.   

Art. 5 […]  

(2)              Queda  prohibido  estar  en  posesión,  para fines de tráfico, de cualquiera de las sustancias inscritas en  los anexos I, II, III o IV.   

(3)              Quien   contravenga  a  los  párrafos (1) o (2) cometerá:   

(a)       En  el  caso  de  sustancias  inscritas  en los anexos I o II, pero bajo reserva del  párrafo (4), un delito grave punible de cadena perpetua;   

16.  El  artículo  6 de la LESC establece  asimismo  que  la  importación de ciertas sustancias, saber las inscritas en el  Anexo  I (entre las cuales está incluida la cocaína), constituye igualmente un  delito grave:   

6.  (I) Salvo en los casos autorizados en  los   términos   establecidos   por  los  reglamentos,  la  importación  y  la  exportación  de  cualquier  sustancia  inscrita  en alguno de los anexos I a VI  están prohibidos.   

(2)            Salvo en los casos autorizados  en  los  términos  establecidos  por  los reglamentos, está prohibido estar en  posesión,   para  fines  de  su  exportación,  cualquiera  de  las  sustancias  inscritas en alguno de los anexos la IV.   

(3)           Quien infrinja los párrafos (1)  o (2) cometerá:   

(a) en el caso de sustancias inscritas en  los anexos I o II, un delito grave punible de cadena perpetua;   

17.   Los   términos   “posesión”  “tráfico”   y  “venta”  están  definidos  en  el  artículo  2  de  la  LESC   

fe la manera siguiente.  

2. (1) Las definiciones a continuación se  aplican a la presente ley:   

[…] “posesión” tiene el significado que  le atribuye el párrafo 4(3) del Código Penal de Canadá.   

[…)  “tráfico  “, en relación con una  sustancia inscrita en alguno de los anexos I a IV, es   

cualquier operación de venta (incluida la  venta   de  una  autorización  para  su  obtención),  de  administración,  de  donación,  de  cesión,  de  transporte,  de  expedición  o de envío de dicha  sustancia  (o cualquier ofrecimiento de efectuar alguna de esas operaciones) que  se sale del marco reglamentario.   

[…] “venta”: se asimila a venta el hecho  de  poner  a  la  venta,  de  exponer o de estar en posesión para la venta o su  distribución  (independientemente  de  que  la  distribución se realice o no a  cambio de un pago)   

18.     El  párrafo  (3)  del  artículo 4 del Código Penal de Canadá define “posesión” así:   

4. (3) Para los fines de aplicación de la  presente ley:   

a)  Una  persona  tiene alguna cosa en su  posesión    cuando    la    tiene   en   su   posesión   personal   o   cuando  deliberadamente:   

(i)            O bien la tiene en la posesión  o custodia real de otra persona.   

(ii)            O bien la tiene en un lugar que  le  pertenece  (o  no) o que ocupa (o no), para su propio uso o beneficio o para  el uso o beneficio de otra persona   

b) Cuando una de dos o más personas, con  el  conocimiento  y  el  consentimiento  de  las demás, tenga alguna cosa en su  custodia  o  posesión, se considerará que dicha cosa se encuentra en posesión  de todas y cada una de las personas en cuestión.   

26  Ibíd. Folio 42.     

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