AP8443-2016(48270)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP8443-2016  

Radicación Nº. 48270  

(Aprobado Acta No. 387)  

Bogotá D.C., treinta (30) de noviembre de dos  mil dieciséis (2016).   

         

ASUNTO  

Se pronuncia la Sala sobre el cumplimiento de  los  requisitos  de  admisibilidad  de  la  demanda de  revisión  presentada  por  la  apoderada de   Jorge   Iván   Londoño  Cardenas  contra       la      sentencia      proferida  por  una  Sala  de Decisión Penal del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Medellín  el  11 de mayo de  2011,     proveído  confirmatorio  del  fallo  de  condena emitido el 22 de  marzo   de   esa   anualidad   por  el  Juzgado       26       Penal    del    Circuito    de    esa  ciudad   que   lo   sancionó   como   autor  material del concurso sucesivo del  delito  de  acceso  carnal  en  persona puesta en incapacidad de resistir, actos  sexuales   en   persona   puesta  en  incapacidad  de  resistir  y  tráfico,  fabricación y porte de armas  de fuego o municiones.   

ANTECEDENTES   

    

1. Fácticos.     

         Los  acontecimientos  que  dieron  origen  al proceso penal, fueron  narrados por las instancias en los siguientes términos:   

«   Los  hechos  se  conocieron  por  denuncia  presentada  el  28  de diciembre de 2010 por la joven  Yeraldín  Johana  Benítez  Milán, de 19 años de edad, residente en el barrio  Las  Palmas de esta ciudad, quien dijo haberse enterado por unas fotos acerca de  unas  agresiones  sexuales  que  (sic)  la  hizo  objeto el acusado, persona que  ocupaba  un  cuarto en su casa desde más o menos un año atrás. De esta manera  se  supo  que  el  hombre  la  puso  en  estado  de  indefensión  a través del  suministro  de  algún  medicamento,  para  luego  tomarle  fotografías en ropa  interior  y  desnuda  y  además  accederla  carnalmente. Se supo que el acusado  realizó  actos  sexuales  a  la  hermana de la víctima María Catalina García  Montoya.  Con la anterior información la Fiscalía capturó al acusado hallando  en  su  poder  4 pastillas de Trazodona, medicamento utilizado en el tratamiento  de  la  depresión  y  que  produce somnolencia, así como un arma de fuego tipo  pistola».   

    

1. Procesales.     

2.1.En  audiencia  preliminar  llevada  a  cabo  el 14 de enero de 2011, el Juzgado Treinta y Cinco  Penal  Municipal  con  Funciones de Control de Garantías de Medellín legalizó  el  procedimiento  de  captura  e  impuso  medida de aseguramiento de detención  preventiva  a  Londoño  Cárdenas  por  los delitos de acceso carnal en persona  puesta  en incapacidad de resistir, acto sexual en persona puesta en incapacidad  de  resistir  y  fabricación,  tráfico  o  porte  de armas de fuego, previa la  formulación  de  imputación efectuada por esos mismos punibles por parte de la  Fiscalía, cargos que fueron aceptados por el imputado.   

2.2.  Radicado  el  escrito  de  acusación  con  allanamiento  a  cargos por parte de la Fiscalía,  procedió  el  Juez  26  Penal del Circuito de Medellín a realizar audiencia de  individualización  de pena y sentencia, en cuyo desarrollo la defensa solicitó  partir  del  mínimo  de la sanción y conceder la rebaja máxima del 50% por el  allanamiento a los cargos.   

2.3.  El  fallo se  emitió  el  22  de  marzo  siguiente,  contra  el  cual  interpuso  recurso  de  apelación  el  defensor  del  procesado.  No  obstante, la sentencia de primera  instancia  fue  confirmada  de  manera  integral  por  el  Tribunal  Superior de  Medellín  el  11  de  mayo  del  mismo  año,  por  cuya  virtud la defensa del  procesado acudió al recurso extraordinario de casación.   

2.4. El 21 de mayo  de  2011,  la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia se pronunció sobre los  presupuestos  de  lógica  y  debida  fundamentación de la demanda de casación  presentada  por  la  apoderada  de  Londoño  Cárdenas  contra  la sentencia de  segundo  grado,  inadmitiendo  el  libelo.  Sin embargo, al observar una posible  vulneración  de  garantías  fundamentales,  se  ordenó  que,  una vez cobrara  ejecutoria  esa  decisión,  el proceso retornaría al Despacho de la Magistrada  ponente para emitir el fallo de rigor.   

2.5.   Mediante  proveído  del  2  de  noviembre  de 2011, esta     Sala     decidió     Casar    de    manera    parcial   la  sentencia  impugnada,  fijando  una  pena  definitiva  de     trece     (13)  años   de   prisión   e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo lapso.   

2.6. El 10 de junio  de  2016,  por  intermedio  de apoderada, Jorge             Iván            Londoño            Cárdenas          presentó demanda de revisión.   

2.7. Mediante auto  del  3  de  octubre  de 2016, el Despacho requirió a la demandante a efectos de  remitir  copia  de la sentencia del 11 de mayo de 2011 proferida por el Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Medellín,  proveído que fue allegado al  expediente.   

2.8.   Varios  Magistrados  integrantes de la Sala manifestaron estar impedidos para conocer de  la  presente  acción,  circunstancia  que fue aceptada mediante decisión de la  fecha.  Asimismo,  atendiendo  a  que  el  Dr.  José  Leónidas  Bustos  Martínez,  culminó  su  periodo  como miembro de la Sala de  Casación  Penal,  se  dispuso  que  el  Magistrado  Dr.  José Francisco Acuña  Vizcaya  haga  parte  del  cuerpo  colegiado  encargado  de resolver el presente  libelo.   

LA DEMANDA DE REVISIÓN  

La   apoderada   especial   de  Jorge Iván Londoño Cárdenas presenta  demanda  de  revisión  contra  las  sentencias  de  primer  y segundo grado con  fundamento  en  la  causal  tercera, prevista en el artículo 192 del Código de  Procedimiento    Penal    (Ley    906   de   2004)1,   en  atención  a  que  con  posterioridad       a       la      decisión   surgieron   pruebas   nuevas   no  conocidas   al  tiempo  de  los  debates  que,  en  este  evento,  permiten  establecer la inocencia del condenado.   

En  orden  a fundamentar su pretensión, la  demandante   destaca  que  en  el  caso  sub     examine    se    profirió   sentencia  condenatoria  en  contra  de  su  prohijado  teniendo en cuenta para la  configuración  del  delito  el  suministro  de Trazodona  a  las posibles víctimas, sustancia que a voces del fiscal logró configurar el  punible,   sin  embargo,  indicó  que en el proceso  se    desconoció    prueba   técnica   médica   o  científica   que  certificara  la  idoneidad  de  este  medicamento para poner en indefensión a quien  lo consuma.   

Refiere  además  que  a     través    del    pacto    de    cumplimiento    realizado   el  21  de  marzo  de  2013,  al    interior    de   una   acción   popular,  se  acordó  que  la Dirección  Médico   Científica  de  Tecnoquímicas     S.A.    rendiría    un  informe  pormenorizado    acerca    de   los   efectos   colaterales   y  demás  del  citado    medicamento,    concepto    que  fue  emitido el 8 de mayo   de   esa   anualidad  y  mediante  el  cual  se  concluyó:  «Aunque  los  efectos  de  la  Trazodona  se pueden  potenciar  por el consumo concomitante de alcohol u otros depresores del Sistema  Nervioso  Central,  lo  que  se traduce en: calma, relajación, reducción de la  ansiedad,  reducción de la respiración, habla “trabada”, euforia y retardo  de  ciertos  reflejos. El efecto sedante suele denominarse como tranquilizante y  puede  desencadenar  somnolencia,  pero  nunca  indefensión  absoluta,  amnesia  permanente   o   pérdida   de   la   memoria,  inmunidad  o  insensibilidad  al  dolor2».   

Aunado   a  ello,  pone  de presente la libelista la respuesta a  un  derecho  de  petición  por  parte  del  INVIMA,  entidad  que conceptúo  en  los  mismos  términos,  indicando  que: «…el principio activo TRAZODONA no  tiene  dentro  de  las  contraindicaciones  y/o  advertencias: 1. INDEFENSION.2,  AMNESIA…3».   

Como  consecuencia  de lo expuesto, afirma  la   actora   que  este  fármaco  no  es  idóneo  para  poner  en  indefensión  o causar amnesia a las  personas     que    lo    consuman,    en    este    caso    las    posibles          víctimas,         por   tanto   la   conducta   punible  por  la cual se   condenó   a   su  prohijado  es  atípica,  lo  que  conduciría  a derruir la responsabilidad penal enrostrada a  Londoño  Cárdenas  por los delitos de acceso carnal y  acto sexual en persona puesta en incapacidad de resistir.   

CONSIDERACIONES  

1.  De conformidad  con  lo  establecido en el numeral 2° del artículo 32 de la Ley 906 de 2004, a  esta  Sala  compete conocer de la acción de revisión presentada por la defensa  de  Jorge  Iván  Londoño  Cárdenas,  por cuanto es promovida en contra de una  sentencia  de  segunda  instancia  dictada  por un Tribunal Superior de Distrito  Judicial.   

2.  La  acción de  revisión  ha  sido  concebida  como un mecanismo procesal a través del cual se  busca  la  invalidación  de  una  providencia  que, no obstante haber adquirido  ejecutoria  material y hecho tránsito a cosa juzgada, de ella resulta razonable  predicar que conlleva un contenido de injusticia material.   

Desde la decisión adoptada en CSJ AP, 27 Oct  1993,  reiterada en CSJ AP, 24 Abr 1997, Rad. 11886, tiene dicho la Corte que se  trata  de  «un instrumento de garantía que otorga el  derecho  a  quien  considere fundadamente que el fallo o la decisión definitiva  que  se  haya emitido merece ser revisada para que, una vez ceda el principio de  la  cosa  juzgada,  pueda la misma jurisdicción ordinaria corregir el error que  se  pudo  haber  cometido, por cualquiera de las causas señaladas taxativamente  en la ley.   

Siendo  la cosa juzgada también una de las  garantías  procesales  más  importantes  que permite considerar a determinadas  decisiones  judiciales definitivas, dando así seguridad debida a las mismas, se  entiende  por qué una acción de revisión sea tan exigente, pues se trata nada  menos  de  buscar  con  ella  la  supresión  de  los efectos de la cosa juzgada  judicial.  Se  impone,  por consiguiente, la cuidadosa selección de la causal y  fundamentalmente  la  de  las pruebas en que ésta se funda; es un nuevo proceso  en  donde  el  objeto  cuestionado  es  la  decisión  que hizo tránsito a cosa  juzgada,  porque  al  pretender  su  remoción  con  la  demostración del error  planteado  se  busca  que  la  administración de justicia inexorablemente tenga  como soporte siempre la verdad real».   

No  obstante,  la  demanda  de  revisión  conlleva  el cumplimiento de una serie de exigencias formales contempladas en el  artículo  194  del  estatuto  procesal  penal v. gr.,  aportar  con  el  libelo  copia  o  fotocopia  de  las  decisiones  de  primera  y de segunda instancia, constancia de ejecutoria de los  proveídos,  indicar  la causal que se invoca junto con los fundamentos de hecho  y  de  derecho  en los que se apoya la solicitud y relacionar las evidencias que  sustentan la pretensión.   

En  el  caso  de  la  especie, la demandante  acató  los  deberes de enunciar los fallos reprobados y los punibles por el que  fue  condenado  su prohijado y de aportar copia de las sentencias de instancias,  junto  con  la  constancia de ejecutoria respectiva, no obstante no cumplió con  el  básico  cometido  de  demostrar  que  las  pruebas  que  aporta como nuevas  satisfacen    el    principio   de   trascendencia,  veamos:   

         i.    En   el   evento,  la  actora  acude  a  la  causal 3ª del artículo 192 de la Ley  906  de  2004,  que  se  refiere  al  surgimiento  de hechos nuevos o pruebas no  conocidas  al tiempo de los debates que establezcan la inocencia del condenado o  su inimputabilidad.   

Ahora  bien,  al   invocar   tal   causal   es   necesario  aportar  a     la     demanda     revisora    medios  de  prueba  serios, procedentes, idóneos y con suficiente  grado  de  credibilidad  y trascendencia,  ello  a  efectos  de  conducir a la  rectificación  del error que se le adjudica a la providencia atacada, superando  la     injusticia     que     la     demandante le atribuye.   

Al respecto, esta Sala ha explicado de manera  reiterada  que hecho nuevo es  el  acontecimiento fáctico vinculado al delito, que no fue posible controvertir  en  las instancias porque era desconocido y que prueba  nueva  es  todo elemento de convicción que no se haya  podido  incorporar  al proceso, que se refiera a un hecho desconocido, o permita  variar  sustancialmente  un  hecho  conocido  en  el curso de la investigación.   

Con relación al concepto de prueba nueva se  ha  dicho reiteradamente por la Corte que “(…) es,  en  cambio,  aquel  mecanismo probatorio (documental,  pericial,  testimonial)  que  por  cualquier  causa no se incorporó al proceso,  pero  cuyo  aporte ex novo tiene tal valor que podría modificar sustancialmente  el  juicio  positivo de responsabilidad penal que se concretó en la condena del  procesado.  Dicha  prueba  puede  versar sobre evento  hasta  entonces  desconocido  (se  demuestra que fue otro el autor del delito) o  sobre  hecho  conocido ya en el proceso (muerte de la víctima, cuando la prueba  ex  novo  demuestra  que  el agente actuó en legítima defensa), por manera que  puede  haber prueba nueva sobre hecho nuevo o respecto de variantes sustanciales  de   un   hecho   procesalmente   conocido   que   conduzca  a  la  inocencia  o  irresponsabilidad del procesado.   

   

No  se  dará,  desde luego, esta causal de  revisión,  cuando  el  demandante  se limita a enfocar de otra manera hechos ya  debatidos  en  el  juicio  o pruebas ya aportadas y examinadas en su oportunidad  por   el   juzgador,   pues   en  tales  casos  lo  nuevo  no  es  ni  el  hecho  naturalísticamente  considerado,  ni la prueba en su estructura jurídica, sino  tal  vez el criterio con que ahora los examina el demandante, y no es eso lo que  la    ley    ha   elevado   a   la   categoría   excepcional   de   causal   de  revisión”.(CSJ    AP,    25    Abr   2012,   Rad.  34646).   

En  este  orden de ideas, la admisión de la  demanda  está  sujeta a que los elementos de conocimiento que sirven de soporte  a  la  pretensión  revisionista,  además de novedosos, resulten trascendentes,  esto  es,  que su «naturaleza y capacidad suasoria…  debe  ser  de tal consistencia, que permita la formación de un juicio distinto,  en  punto  de  la  responsabilidad penal declarada en la sentencia».   (CSJ   AP,   9   Mar   2015,   Rad.  43325.).   

ii.  Ahora,  si bien sustentó la actora como  elementos   novedosos,   los  conceptos       emitidos      por  las  entidades  en  cita, frente a  los    efectos    adversos   en   el   consumo   de  Trazodona,  los  cuales  indicaron   que   tal  fármaco       no      produce      amnesia   ni  indefensión,    lo    que   constituiría   que  el  punible enrostrado no  se  configura.  Empero debe  anotarse,  que  a  juicio  de  esta Sala, los informes allegados no contienen la  trascendencia    suficiente    que    permita    la    procedibilidad    de   la  acción.   

Tal   apreciación   se   concluye  de  la  observancia  de  los  documentos  que hacen referencia, el primero de ellos a la  petición  elevada  ante  el  Invima, mediante la cual se solicitó informar sí  técnica  y  científicamente  el  medicamento  denominado  Trazodona  producía  amnesia           o           indefensión4   

y el otro a un Concepto Médico Científico  (Tecnoquímicas   S.A.)   que  resuelven  el  cuestionamiento  dirigido  a   «…posologías,  indicaciones,  contraindicaciones,  advertencias  y  efectos  colaterales  o  adversos  que  reporte  el medicamento  relacionado.  Igualmente  se  deberá precisar si el  consumo  en  dosis  normales  de  prescripción  médica  pueden  generar  en el  paciente   estado   de  indefensión  y/o  amnesia5.»  (Subrayado nuestro).   

Es    decir,  los  aspectos trascendentes que se predican carecen de  esa  cualidad, dado que esos pronunciamientos versan de manera precisa sobre los  posibles  efectos que se causan en el consumo de este fármaco, pero, se resalta  dentro  del  normal aprovisionamiento del mismo, tanto así que el Invima avaló  su  comercialización,  indicando  la  función  de  la  Sala  Especializada  de  Medicamentos   de  la  Comisión  Revisora  en  llevar  a  cabo  la  evaluación  farmacológica,   formándose   mediante   procedimientos  un  juicio  sobre  la  utilidad,  conveniencia  y seguridad del medicamento y señalando que en el caso  de  la  Trazodona  es  útil, seguro y conveniente para las patologías para las  cuales fue creada.   

iii.  Por  otra  parte,  se  advierte  que  la  condena  en  contra  de  Londoño  Cárdenas,  se  desprendió  ciertamente  de la aceptación de responsabilidad que este realizó  en  la  audiencia  de  formulación  de imputación, la cual se llevó a cabo de  manera  libre,  voluntaria y debidamente informada, circunstancia valorada tanto  en   segunda   instancia  como  en  sede  de  casación,  resaltándose  que  la  pretensión  de  la  defensa  en sus censuras era desconocer tal aceptación, lo  cual implica una clara retractación.   

En   este   sentido,   la   jurisprudencia  constitucional   ha   establecido   que   “una  vez  realizada  la  manifestación  de  voluntad  por  parte del  imputado, en forma  libre,  espontánea,  informada  y  con  la asistencia del defensor, de modo que  sean  visibles su seriedad y credibilidad, no sería razonable que el legislador  permitiera  que  aquel  se  retractara de la misma, sin justificación válida y  con  menoscabo  de  la eficacia del procedimiento aplicable y, más ampliamente,  con    detrimento    de    la    administración    de   justicia”6.   

Ahora bien, atendiendo entonces que el fallo  anticipado  se  produjo  con  fundamento en una aceptación legal, resulta claro  que  la actuación del juez no era otra que proceder a emitir la correspondiente  sentencia  condenatoria,  no  obstante  en  la  citada  decisión se puntualizó  acerca  de  los  demás  elementos  materiales  de  prueba  que  convergen  para  delimitar  la  responsabilidad  penal  por  tales delitos a Jorge Iván Londoño  Cárdenas,  así  lo  concretó  el  juzgador: «…En  relación  a  sus  fotografías  dice  que  parece  como dormida, inmóvil, como  dopada,  la  tenía  en  unas  fotos  con  un  trapo en la cabeza…»,  más adelante precisó: «Aunado a lo  anterior,  el  28  de diciembre se entregó a la fiscalía una memoria USB marca  Datatraveler  color  blanco  y  gris  con  capacidad de 2 GB identificada con el  nombre  de  Yeraldin,  la  cual contiene 4 carpetas, una con 463 fotos, otra con  341  fotos,  una  con  10  videos  y  otra  con 16 videos, archivos relacionados  con    material   pornográfico,   la   cual   fue  sometida  a  cadena  de  custodia»7.   

Así  las  cosas, si de lo que se trataba de  demostrar  era  la ausencia de certeza referida al hecho de que las víctimas no  fueron  puestas  en un estado de incapacidad para resistir o de inconciencia que  les  impedía  comprender  la  relación  sexual  o  dar  su  consentimiento, es  menester  precisar que tal circunstancia configurativa del punible endilgado, se  evidenció  no  solo  de  la manifestación unilateral de culpabilidad realizada  sino   también  de  la  valoración  de  los  diferentes  elementos  materiales  probatorios  allegados  por  la  Fiscalía,  en  los  que a juicio de la primera  instancia  se  tuvo  como demostrada la materialidad de la infracción en contra  de la libertad, integridad y formación sexual de las afectadas.   

En  ese orden de ideas, examinado el libelo,  encuentra  la  Sala que no es procedente abrir el juicio de revisión que invoca  la  accionante,  por  lo  que  la  inadmisión  de  la  presente acción resulta  innegable.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

R E S U E L V E  

INADMITIR la demanda  de  revisión  presentada  por la apoderada del sentenciado Jorge Iván Londoño  Cárdenas.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado  

Impedido  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO

Magistrado   

Impedido  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Magistrada  

Impedido  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Artículo   192.   La   acción  de  revisión  procede  contra  las  sentencias  ejecutoriadas, en los siguientes casos: (…)   

3.   Cuando   después  de  la  sentencia  condenatoria  aparezcan hechos nuevos o surjan pruebas no conocidas al tiempo de  los  debates,  que establezcan la inocencia del condenado, o su inimputabilidad.  (…).   

2  Confrontar folio 59 de la actuación.   

3  Confrontar folio 56, ibíd.   

4  Folio 53, respuesta a derecho de petición adiado abril de 2013.   

5  Folio  29  reverso, sentencia aprobatoria del pacto de cumplimiento celebrado el  21  de  marzo  de  2013,  proferida  por el Juzgado Quinto Civil del Circuito de  Medellín el 3 de abril de la misma anualidad.   

6  Sentencia C-1195 de 2005.   

7  Confrontar folios 17 y 18 de la actuación     

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