AP7416-2014(45087)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada ponente  

AP7416-2014  

Radicación n° 45087  

(Aprobado  Acta No.  420)   

Bogotá D.C., tres (3) de diciembre de dos mil  catorce (2014).   

  OBJETO     DEL  PRONUNCIAMIENTO   

Decide  la  Corte  la solicitud de cambio de  radicación  elevada  por  la defensa de DORA   EUGENIA   SÁNCHEZ  DE  QUINTERO,  respecto  de la actuación  que  se  surte en su contra  ante  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Cali,  por    la    presunta    comisión   de     prevaricato     por     acción     agravado,     destrucción   de   documento  público,  falsedad  ideológica  en  documento público, cohecho propio y cohecho por dar u ofrecer.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

Según se indicó en el escrito de acusación,  a  cambio  de  prebendas  económicas,  DORA  EUGENIA  SÁNCHEZ  DE  QUINTERO,  Jueza  6ª  de Ejecución de  Penas  y Medidas de Seguridad, concedió la prisión domiciliaria solicitada por  un  condenado que alegó la condición de padre cabeza  de   familia,   pero   en  realidad  no  reunía  los  requisitos      para      acceder      a     dicho  sustituto.   

Posteriormente,   ofreció   dinero    a   una   trabajadora   de   su   despacho   para     que     alterara  los «sellos  de   traslados»,   la   foliatura  del  expediente,  los    libros   radicadores   y   el   sistema   de  gestión; de tal forma que  el  recurso  de  apelación interpuesto por la agente  del  Ministerio  Público  contra  el  interlocutorio  referido, apareciera como  formulado   de   forma  extemporánea.  Aunque  dicha  servidora  se  negó a hacerlo, las modificaciones fueron realizadas por alguien  más.  Con  fundamento  en  éstas,       la       alzada       fue      denegada      por      inoportuna.   

La  delegada de la Procuraduría General de  la  Nación  puso la situación en conocimiento de la Sala Penal del Tribunal de  Cali,  que  a  su  vez  remitió la información ante la Fiscalía General de la  Nación, dando inicio al presente diligenciamiento.   

Durante la audiencia celebrada entre el 21 y  el  25  de  junio  de  2013,  el  organismo  instructor  formuló  imputación a  DORA   EUGENIA   SÁNCHEZ   DE  QUINTERO  por  su  presunta  responsabilidad  en los punibles referenciados  previamente.  Así  mismo,  le fue impuesta medida de  aseguramiento intramural.   

Una vez presentado el escrito de acusación,  la  Sala  Penal  del  Tribunal  de Cali convocó a la respectiva audiencia, que,  tras  varios  aplazamientos  deprecados  por  ambas  partes, tuvo lugar el 13 de  junio  de  2014. La diligencia preparatoria ha sido sucesivamente postergada por  petición  de la defensa y en algunas ocasiones, en atención a que la procesada  no fue trasladada por el INPEC.   

El 20 de noviembre de este año, el defensor  formuló  ante  dicho cuerpo colegiado la petición de cambio de radicación que  motiva el presente pronunciamiento.   

FUNDAMENTOS DE LA SOLICITUD  

El apoderado asegura que el juzgamiento de su  prohijada  debe  realizarse  en  otro  circuito  judicial,  por cuanto el cuerpo  colegiado  que  actualmente  lo  adelanta, no ofrece garantía de imparcialidad.  Como hechos indicativos de lo anterior refiere los siguientes:   

i)            Cuando aquella colegiatura remitió a la  Fiscalía  los  documentos  puestos  de  presente  por  la agente del Ministerio  Público,  para que se investigara la conducta de la hoy acusada, «el  H.  Tribunal  Superior  de Cali visualizó de una vez a la Juez  [sic] 6ª de Ejecución de  Penas   como   la   eventual   responsable   de   la   comisión   del   posible  delito».   

ii)           Algunos elementos materiales probatorios  evidencian  que  dos  magistrados de aquella corporación se reunieron de manera  privada  con  una  testigo  de  cargo  (la empleada a quien supuestamente le fue  ofrecido  dinero  para  alterar  el  expediente),  escucharon su versión de los  hechos,  y  le  ofrecieron  su  «respaldo».   

iii)           Durante  la  audiencia  preliminar,  el  fiscal  del  caso  hizo referencia a que «el Tribunal  ha    venido    presionando    muy   fuerte,   esto   fue   una   compulsa   del  Tribunal».   

Adicionalmente,  agrega  el peticionario, la  sede  judicial  en  la que se encuentra actualmente el proceso pone en riesgo la  seguridad  e  integridad  de  su defendida, pues aunque se encuentra recluida en  Bogotá,  cuando  es  trasladada a las audiencias es ubicada temporalmente en el  Complejo  Penitenciario y Carcelario de Jamundí, «en  donde  tiene  que  verse de cerca con personal interno que en el pasado tuvieron  sus  casos [sic] […] y que  por  cualquier  razón guardan hacia la Juez del [sic]  entonces  rencor, animadversión o resentimientos con  mi     defendida    y    entonces    aprovechan    para    ofenderla».   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Al  tenor de lo normado en el artículo 32-8  de  la  Ley  906  de  2004,  estatuto  adjetivo  bajo cuya égida se adelanta la  presente  actuación,  la  Sala  es  competente  para resolver la solicitud, por  cuanto  consiste  en  el  cambio  de  radicación  de  un  distrito  judicial  a  otro.   

El  instituto  jurídico referido constituye  una  excepción  a  los  factores  que  determinan la competencia territorial, y  tiene  por  finalidad  la  preservación  del orden público, la imparcialidad e  independencia  de  la  Administración  de  Justicia,  las garantías procesales  (incluyendo  la  publicidad),  y  la  seguridad  e  integridad  personal  de los  funcionarios  judiciales,  las partes e intervinientes y los testigos, según se  desprende   del   artículo   46   del   Código   de   Procedimiento  Penal  en  cita.   

La  Colegiatura  ha  expuesto,  y  ahora lo  ratifica,   que   la  modificación  de  la  sede  de  juzgamiento  obedece  a  circunstancias  externas  al  proceso,  relacionadas  con  las condiciones imperantes del lugar donde éste se  adelanta,   y   que   objetivamente   conllevan   un   riesgo   para  su  normal  desarrollo.   

Por  tanto, incidentes como el sub  judice no son el escenario apropiado  para  denunciar la supuesta parcialización de algunos  funcionarios      judiciales,      individualmente  considerados,  pues  tales  aspectos  deben  debatirse  y  decidirse  dentro del  trámite  de  los impedimentos y recusaciones. Así lo  ha expuesto la Corte:   

[E]n  aquellos  eventos  donde  lo  que  se  quiere  es controvertir la imparcialidad, probidad,  idoneidad  o  independencia  del  funcionario  que adelanta la causa, la ley, en  tales  situaciones, ofrece a los sujetos procesales la posibilidad de recusarlo,  y  al  servidor  público  la  obligación  de  declararse  impedido,  según lo  establecen   los  artículos  56  y  siguientes  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

[…]  

En  el  caso  que  ocupa la atención de la  Sala,   los   deshilvanados  factores  puestos  de  presente  por  el  procesado  […]    no  se  derivan  del territorio como tal, sino de modo subjetivo de  los  juzgadores,  del  funcionario  acusador  y,  al parecer, de empleados de la  Secretaría  de  la  Sala Penal del Tribunal de Neiva, luego el remedio, en cada  caso  concreto,  se  reitera,  habrá  de  darse  a  través  de las causales de  impedimento  o  recusación, según se vea afectada esa garantía por considerar  que   se   reúne   alguna   de   las  circunstancias  que  específicamente  se  convertirían en un óbice para decidir o actuar de modo imparcial.   

En  efecto, basta apreciar que el grueso de  la  argumentación  contenida en la petición reseñada, se concreta a denunciar  la  existencia  de  una  serie  de  actos  procesales  y trámites encaminados a  desconocer  las  garantías  procesales  del  peticionario,  lo  cual, según su  alegación,  demostrarían  la  actitud  parcializada  de  los  funcionarios que  intervienen  en  el  trámite  del  juicio  que  cursa en su contra.  (CSJ  AP, 09  Oct 2013, Rad. 42425).   

Ello  mismo ocurre en este caso:   la   mayoría   de  los  argumentos  esbozados  por la defensa, se encaminan a exponer   diversas   situaciones   que,  en  su  criterio,  revelan  la   ausencia   de   imparcialidad   por   parte  de  los  magistrados de la Sala  Penal  del  Tribunal  de  Cali. Por lo tanto, es claro  que  no pueden ser estudiados en el presente trámite,  ya que deben serlo al interior del incidente pertinente.   

De  otra  parte,  asegura  el  memorialista  que  el lugar en    el    que    se    adelanta   el  diligenciamiento   constituye   una  amenaza  para  la  integridad  de  su  prohijada,  pues  cuando  es  trasladada  desde su centro de  reclusión  (en  Bogotá)  a  las  audiencias,  se  le ubica temporalmente en el  Complejo  Penitenciario y Carcelario de Jamundí, «en  donde  tiene  que  verse de cerca con personal interno que en el pasado tuvieron  sus  casos [sic] […] y que  por  cualquier  razón guardan hacia la Juez del [sic]  entonces  rencor, animadversión o resentimientos con  mi     defendida    y    entonces    aprovechan    para    ofenderla».   

Al   respecto,  tiene  sentado  la  Sala  que procede el cambio de radicación para garantizar  la  seguridad  de  los  sujetos  procesales, funcionarios judiciales y testigos;  pero  ello  requiere  cierto  grado de demostración  sobre  la  existencia  de un riesgo concreto y la imposibilidad de neutralizarlo  por   otros   medios   (Cfr.   CSJ   AP,   20   Ago   2014,   Rad.  44237).   

En   el  sub  judice,  por  el contrario, el peligro mencionado es  genérico  e hipotético;  al   tiempo  que,  de  existir  realmente,  puede  ser  repelido  a  través  de  instrumentos  diferentes,  como  el  refuerzo  de la  seguridad      por      parte      de      las      autoridades     penitenciarias,  o  la  participación  virtual  de  la  procesada  en  las  diligencias,  desde  el  Distrito  Capital,  posibilidad   que  por  cierto  ya  avalaron      el     INPEC  y la colegiatura de conocimiento     (Fl.    168    de    la  carpeta).   

Ante  tal  panorama,  resulta evidente la  improcedencia  de  la presente solicitud,    que   en   consecuencia   será  denegada.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.             NEGAR  el  cambio  de  radicación  del  proceso  seguido contra  DORA   EUGENIA   SÁNCHEZ  DE  QUINTERO,    de    conformidad   con   las   razones   expuestas   en   la  motivación.   

3.            REMITIR el  diligenciamiento    al    despacho   judicial   de  origen.   

Comuníquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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