AP7417-2014(45032)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada ponente  

AP7417-2014  

Radicación n° 45032  

(Aprobado  Acta No.  420)   

Bogotá D.C., tres (3) de diciembre de dos mil  catorce (2014).   

VISTOS  

          La  Sala  resuelve  lo pertinente acerca del impedimento manifestado  por  los  Magistrados  Rubén  Darío  Pinilla Cogollo y María Consuelo Rincón  Jaramillo,  integrantes  de  la  Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de  Medellín,  para  continuar  conociendo de la actuación adelantada en contra de  MAURO   ALEXÁNDER   MEJÍA   OCAMPO,   alias    “El   Aguacate”,  JUAN  MAURICIO  OSPINA  BOLÍVAR, JUAN  FERNANDO  CHICA  ATEHORTÚA,  WANDER  LEY  VIASUS TORRES, EDGAR ALEXÁNDER ERAZO  GUZMÁN,  NÉSTOR EDUARDO CARDONA CARDONA y    EDILBERTO    DE   JESÚS   CAÑAS   CHAVARRIAGA,   desmovilizados     del     Bloque    Cacique    Nutibara,  dentro  del  marco  de  la  Ley 975 de  2005.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

1.  Mediante providencia del 4 de septiembre  de  2013,  la  Sala  Mayoritaria  de  Justicia  y  Paz  del Tribunal Superior de  Medellín  excluyó  del  proceso  transicional  a  los  postulados MAURO  ALEXÁNDER  MEJÍA  OCAMPO,  alias  “El     Aguacate”,  JUAN  MAURICIO  OSPINA  BOLÍVAR, JUAN FERNANDO CHICA  ATEHORTÚA,  WANDER  LEY  VIASUS TORRES, EDGAR ALEXÁNDER ERAZO GUZMÁN, NÉSTOR  EDUARDO  CARDONA  CARDONA  y  EDILBERTO DE JESÚS CAÑAS CHAVARRIAGA.   

2.  Impugnada  dicha  determinación  por la  Fiscalía,  defensa,  Ministerio Público y algunos representantes de víctimas,  esta  Sala  Especializada  mediante proveído de 23 de julio de 2014 declaró la  nulidad  de  la  decisión  apelada  y,  en  consecuencia,  ordenó  al Tribunal  “ajustar su actuación a  las pautas de la Ley  1592   de   2012   y   a  lo  dispuesto  en  esta  determinación”;   básicamente,   al   advertir   que  el  a  quo se excedió en su  competencia  al excluir de manera oficiosa a los postulados, pues de acuerdo con  lo  establecido  en  el artículo 11A de la Ley 592 de 2012 resultaba imperativa  la  petición  del  Delegado  de  la  Fiscalía  General  de la Nación en dicho  sentido,    lo    cual   echó   de   menos   en   el   asunto   puesto   a   su  consideración.   

3. Retornadas las diligencias al Tribunal de  origen  para  la  actuación  correspondiente  conforme  con  lo  ordenado,  los  Magistrados  Rubén Darío Pinilla Cogollo y María Consuelo Rincón Jaramillo a  través  de  auto  de  23  de  octubre  último,  se  declararon  impedidos para  continuar conociendo del asunto.   

En   esencia,  fundaron  la  necesidad  de  apartarse  del  trámite  por  haber emitido la decisión que posteriormente fue  anulada  por esta Corporación, pues con ocasión de la misma, proferida el 4 de  septiembre  de 2013, examinaron y valoraron los elementos de prueba incorporados  al  expediente,  para  a  partir  de  ello  concluir  que los ex combatientes no  cumplían  con  los  requisitos  para  acceder a los beneficios de la Ley 975 de  2005.   

En   dicho  sentido,  sostuvieron  que  el  análisis   de   las   pruebas   les   permitió   concluir   que   «la  desmovilización  del  Bloque  Cacique Nutibara no se hizo de  buena  fe,  ni constituyó una garantía de no repetición y su estructura no se  desmontó  ni  se  desmanteló,  ni se desarmó real y efectivamente»,     que    tampoco    «restituyó,   ni  devolvió  los  bienes  que  fueron  objeto  de  despojo»,  que «interfirieron  en el libre ejercicio de los derechos políticos y  libertades  públicas de los ciudadanos» y    no    cesaron   la   actividad   delictiva   después   de   su  desmovilización.   

Del mismo modo, manifestaron en el proveído  que  «no  se han confesado las desapariciones, ni se  han  revelado  los  nombres  de  los  desaparecidos,  ni  se  les ha dicho a sus  familias  que  suerte  corrieron  y  donde  están  sus  cuerpos»; todo  lo  cual  les  permitió colegir que  «la  desmovilización  de los postulados no cumplió  con  los  objetivos  de  elegibilidad  consagrados  en  la  Ley  de  Justicia  y  Paz».   

Luego de citar precedentes jurisprudenciales  de  esta  Corporación y la Corte Constitucional, destacaron que si bien la Sala  no   negó   una   solicitud  de  preclusión,  «las  similitudes  con  ese  caso son evidentes. Al negar la preclusión, el juez hace  un  juicio  sobre  el  hecho o la responsabilidad del imputado que compromete su  criterio   e   imparcialidad   en   caso   de  juzgar  a  éste»;  en  tanto en el presente asunto, sostuvieron, ya emitieron un juicio  sobre  el incumplimiento de los requisitos de elegibilidad de los postulados que  condujo  a  la  decisión  de  exclusión  -posteriormente  anulada-,  objeto de  análisis  al  momento  de  determinar si tienen derecho a la pena alternativa y  demás beneficios consagrados en la normatividad en cita.   

En ese orden, con fundamento en lo dispuestos  en  el  numeral  4°  del  artículo  56  de  la  Ley  906  de 2004 –  por haber  manifestado  su  opinión  sobre  el  asunto  material  del proceso –,  exteriorizaron  el  impedimento  y  ordenaron  remitir  la actuación al Magistrado Juan Guillermo Cárdenas Gómez,  para     la     decisión     correspondiente,     previa     designación    de  conjueces.   

4.  Los  demás  integrantes  de  la Sala de  Justicia  y  Paz del Tribunal Superior de Medellín (integrada por el Magistrado  ponente  y los Conjueces designados) denegaron el impedimento mediante auto de 6  de  noviembre  de  2014.  En  sustento,  manifestaron, como la providencia a que  hacen  alusión  los  funcionarios  que exteriorizaron la necesidad de apartarse  del  asunto fue declarada nula por la Corte Suprema de Justicia, se tiene por no  emitida  «con una consecuencia lógica y necesaria, y  es  que  los  juicios allí vertidos se tienen por no expresados». A  tal  conclusión  arribó  con  soporte en jurisprudencia de esta  Sala Especializada (AP 7 Sep, 2011, Rad. 56082).   

Así  las  cosas,  de  conformidad  con  lo  dispuesto   en   el   canon   58A   de   la   Ley   906   de  2004  ibídem,  enviaron  el expediente ante la  Corte Suprema de Justicia para lo de su cargo.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La  Corte es competente para conocer de este  asunto  de  conformidad  con lo establecido en los artículos 57, 59 y 341 de la  Ley 906 de 2004.   

                  Como se tiene  dicho  por  esta Colegiatura, el fundamento del instituto de los impedimentos es  garantizar  que  quien, en representación del Estado, asume la delicada misión  de  administrar justicia, lo haga inspirado en los principios de imparcialidad y  objetividad,  al  amparo  de los cuales, por tanto, cualquier factor enturbiador  del  buen  juicio  y  transparencia  del funcionario judicial se erige en motivo  suficiente para separarlo del conocimiento del asunto.   

          En  el  presente  evento,  los  Magistrados  Rubén  Darío  Pinilla  Cogollo  y María Consuelo Rincón Jaramillo, integrantes de la Sala de Justicia  y  Paz  del  Tribunal  Superior  de  Medellín, fundamentan el impedimento en la  causal  contemplada  en el numeral 4º del artículo 56 de la Ley 906 de 2004 al  considerar  que  por  haber  suscrito  la decisión del 4 de septiembre de 2013,  posteriormente  declarada  nula  por esta Corporación a través de decisión de  23  de  julio  de  2014,  comprometieron su juicio para continuar con el proceso  adelantado contra los postulados.   

Ante todo, se impone precisar, en cuanto a  la  circunstancia  de  haber «manifestado su opinión  sobre  el  asunto  materia  del proceso»,  que ello ocurre, como ha tenido oportunidad de expresarlo la Sala,  cuando  la  opinión se expresa extraprocesalmente, situación que, ciertamente,  encuentra  cabida  cuando  el  criterio  se emite en un proceso diverso, lo cual  dista de configurarse en el presente asunto.   

         

Acerca  de  la  causal 4ª, la Corte ha sido  reiterativa      en      señalar      que      la     opinión     extraprocesal     estructurante    del  impedimento  es  aquel  concepto  que  resulta vinculante frente al nuevo asunto  sometido  a  la  decisión  del  funcionario. Así, en CSJ AP, 7 mar. 2007. rad,  26853 expresó la Corporación lo siguiente:   

«(L)o que obliga a aceptar la circunstancia  de  inhibición  es  que  el  funcionario  haya  incurrido,  con ocasión de sus  funciones,  en  pronunciamientos anticipados acerca de aspectos sustanciales que  … constituyen auténticos  actos  de  prejuzgamiento, que implican compromiso indiscutible de su criterio y  pretenden   su   imparcialidad  para  resolver  el  asunto  futuro».   

         

En el presente evento, los Togados consideran  que  por  haber suscrito la providencia a través de la cual excluyeron de forma  oficiosa  a  los postulados del proceso de justicia transicional, posteriormente  declarada  nula  por  esta  Corporación, se encuentran impedidos para continuar  conociendo  del  trámite  en  los  términos  establecidos  por  la Corte en la  providencia  suscrita el 23 de julio de 2014, en la medida que para arribar a la  decisión   referida   valoraron   los   elementos  de  prueba  obrantes  en  el  proceso.   

          Más  acertado,  entonces,  aun  cuando no por ello surge fundado el  impedimento,  resultaba  invocar  la  causal  6ª referida a la circunstancia de  haber  ha  participado  con  anterioridad  en el mismo  proceso,  como  efectivamente se predica en el caso de  autos.   

Respecto de tal motivo impeditivo, la Sala ha  sostenido  que  para  su  estructuración  no  basta  cualquier  actuación  del  funcionario,  sino  que  debe  tratarse de un acto que revista una intervención  con  entidad  suficiente  para  comprometer  su  imparcialidad  y  su  criterio.   

Reiteradamente  ha  sostenido la Colegiatura  que:   

…[L]a      comprensión      de      este     concepto     [participación  previa] no debe asumirse  en  sentido  literal.  Es  preciso  que  esa intervención, para que adquiera un  efecto  trascendente  acorde  con  los  fines  de  la  norma,  tenga  la aptitud  suficiente  para  comprometer  la ecuanimidad y la rectitud de la magistrada. Su  actividad  dentro  del  proceso,  dicho  en  otros  términos,  debe  haber sido  esencial  y  no  simplemente  formal.  (CSJ AP, 07  May 2002, Rad. 19300).   

Desde  tal  perspectiva,  no se discute, por  surgir  evidente,  que los funcionarios han participado en la actuación seguida  contra  MAURO ALEXÁNDER MEJÍA OCAMPO, JUAN MAURICIO  OSPINA  BOLÍVAR,  JUAN  FERNANDO  CHICA  ATEHORTÚA,  WANDER LEY VIASUS TORRES,  EDGAR  ALEXÁNDER  ERAZO  GUZMÁN,  NÉSTOR EDUARDO CARDONA CARDONA y    EDILBERTO    DE    JESÚS   CAÑAS  CHAVARRIAGA,   en   virtud   de  sus  funciones  como  Magistrados   de   la   Sala   de  Justicia  y  Paz  del  Tribunal  Superior  de  Medellín.   

Tampoco se cuestiona que en el ámbito de su  competencia  profirieron  la  decisión  del 4 de septiembre de 2013, en la cual  emitieron  consideraciones  sobre  la  necesidad de excluir a los postulados del  proceso transicional.   

No   obstante,  es  claro  que  «no  se trata de que su facultad para  intervenir   dentro   de  una  determinada  instancia  se  convierta  en  óbice  por  sí  misma para actuar  en  otra o en la misma, a no  ser  que  su  participación  en  una  de ellas haya sido de tal magnitud que en  efecto  incida  en  su  imparcialidad o que haya sido el que dictó la decisión  que  se  pretende revisar en sede diferente». (CSJ AP  16  Mar  2005,  Rad. 23374).   

En  el presente asunto, esta Corte anuló la  decisión  de  los  Magistrados  reseñada  en  precedencia  y, en consecuencia,  ordenó  al  Tribunal  «ajustar  su actuación a las  pautas    de    la   Ley   1592   de   2012   y   a   lo   dispuesto   es   esta  determinación».  A su vez,  en la parte motiva sostuvo:   

« (…) si la Colegiatura a quo consideraba  ausentes   los   requisitos  para  legalizar  los  cargos,  podía  devolver  la  actuación  a  la  Fiscalía  para  que  procediera  a reexaminar la situación,  ajustar  las  imputaciones  a  las  observaciones de la Sala o, si era del caso,  solicitar  la  exclusión  en una audiencia precisa y específicamente convocada  para  el  efecto  en  la que las partes, intervinientes y la judicatura pudieran  analizar la causal o causales aducidas».   

Ante tal panorama no se advierte cuál es la  razón  por  la  cual  los  funcionarios  consideran  necesario  marginarse  del  conocimiento  del  asunto,  en  la  medida  que para ajustar su actuación a las  pautas  establecidas  en  la  Ley  1542  de  2012,  devolver  la actuación a la  Fiscalía   para   que   proceda  a  reexaminar  la  situación  y  ajustar  las  imputaciones  a  las  observaciones  de  la  Sala  por  considerar  ausentes los  requisitos  para  legalizar  los  cargos,  o para solicitar la exclusión en una  audiencia   precisa   en  la  que  se  garanticen  los  derechos  de  defensa  y  contradicción,   en   nada   afecta   el   contenido  del  proveído  declarado  nulo.   

Todo lo contrario, son  precisamente las  observaciones  que  exteriorice  el  Tribunal,  atinentes  a  los  requisitos de  elegibilidad  por  parte  de  los  postulados del Bloque Cacique Nutibara lo que  deberá  tenerse  en  cuenta por parte de la Fiscalía al momento de adecuar las  imputaciones  si  a  ello  hubiere  lugar, una vez reciba el expediente para tal  efecto.   

Debe  resaltar la Sala que en la providencia  de  23 de julio de 2014 a través de la cual decretó la nulidad de la decisión  apelada,  no  determinó  un  único  camino  a  seguir   por  el  Tribunal  a  quo,  sino que otorgó la  posibilidad  de  que  fuera  tal  Corporación  la  que  optara entre ajustar la  actuación  a  los  parámetros  de  la  Ley  1592 de 2012, esto es, realizar la  audiencia  concentrada,  o  devolver  la  actuación  a  la  Fiscalía  para que  reexamine la situación y si es del caso, solicite la exclusión.   

En  ese  entendimiento,  es  claro  que  los  funcionarios  no  tienen  el  criterio  comprometido, pues están en libertad de  adoptar  las  diferentes posibilidades señaladas por la Corte; conclusión a la  que  se arriba máxime al tener en cuenta que, por regla general, la emisión de  decisiones judiciales no generan impedimento.   

En   tal   sentido,   la  Corporación  ha  sostenido:   

«Concluye   la  Sala  que  la  decisión  anterior,  emitida  en  ejercicio  de  la  competencia  funcional  que les está  legalmente  atribuida, no conlleva a la separación de los jueces colegiados del  conocimiento del proceso.   

Lo     anterior,    por   cuanto   “ello   entrañaría   el  absurdo  de   que   la  facultad que la ley otorga al juez para cumplir su actividad  judicial  a  la  vez  lo  inhabilita  para  intervenir  en  otros  asuntos de su  competencia,   procedimiento    que    ni    la    ley   autoriza    ni    la    lógica    justifica”. (CSJ AP 20 May 2013, Rad. 41312).   

Así las cosas, nuevamente la Corte requiere  a  los  Magistrados  integrantes  de  la  Sala  de  Justicia  y Paz del Tribunal  Superior  de  Medellín,  para  que  ciñan su actuación a las pautas de la Ley  1592   de   2012  y  a  los  dispuesto  en  el  proveído  de  23  de  julio  de  2014.   

          En   consecuencia,   se   declarará  infundado  el  impedimento  en  cuestión.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          1.-   DECLARAR  infundado  el  impedimento  manifestado  por los Magistrados Rubén Darío Pinilla Cogollo y María Consuelo  Rincón  Jaramillo,  integrantes  de  la  Sala  de  Justicia  y Paz del Tribunal  Superior  de  Medellín  para  continuar  conociendo  del proceso seguido contra  MAURO   ALEXÁNDER   MEJÍA   OCAMPO,   alias    “El   Aguacate”,  JUAN  MAURICIO  OSPINA  BOLÍVAR, JUAN  FERNANDO  CHICA  ATEHORTÚA,  WANDER  LEY  VIASUS TORRES, EDGAR ALEXÁNDER ERAZO  GUZMÁN,  NÉSTOR EDUARDO CARDONA CARDONA y    EDILBERTO    DE   JESÚS   CAÑAS   CHAVARRIAGA,   desmovilizados     del     Bloque    Cacique    Nutibara,  dentro  del  marco  de  la  Ley 975 de  2005.   

             2.- DEVOLVER de inmediato el proceso  al  despacho  del Magistrado Rubén Darío Pinilla Cogollo, a fin de que prosiga  con su trámite.   

          Contra esta determinación no procede recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO       FERNÁNDEZ CARLIER   

MARÍA   DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ   

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ   

EYDER  PATIÑO  CABRERA   

PATRICIA    SALAZAR   CUÉLLAR   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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