AP7191-2016(49056)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER

Magistrado Ponente   

AP7191-2016  

Radicación Nº 49056  

Aprobado   mediante   Acta   No.  330    

          Bogotá,  D.  C.,  diecinueve  (19) de octubre de dos mil dieciséis  (2016).   

ASUNTO  

La Sala define la competencia para conocer de  la  actuación seguida contra Oscar Pachón Rozo, como presunto  coautor de  los   punibles   de  concierto  para  delinquir  en  concurso  heterogéneo  con  administración  de  recursos relacionados con actividades terroristas, tráfico  de  sustancias  para  el  procesamiento  de  narcóticos y homicidio agravado en  concurso homogéneo y sucesivo.   

De igual forma se pronuncia esta Corporación  frente  a  la  solicitud de cambio de radicación presentada por la Fiscalía 83  Especializada en audiencia celebrada el 22 de septiembre de 2016.   

ANTECEDENTES  

1. Fácticos.  

El 21 de octubre de  2015,  se  tuvo  conocimiento  de  la  existencia  de una organización criminal  denominada   El   Bloque   Meta,   dedicada  principalmente  a  las  actividades  relacionadas   con   narcotráfico,  tráfico  y  porte  de  armas  de  fuego  o  municiones,  extorsión,  entre  otros  punibles,  con  área  de  injerencia en  diferentes municipios de los departamentos de Meta y Guaviare.   

En el transcurso de la indagación, el Grupo  Investigativo  contra  Bandas  Criminales  de  la  Dirección  de Investigación  Criminal   e   Interpol,  indicó  que  Oscar  Pachón  Rozo,  conocido  con  el  alias   Puntilla Pachón, es integrante de la mentada banda delincuencial y  por  tanto  participó  en  la  comisión  de diversos delitos, entre ellos, los  homicidios  de  Edwin  Pachón  Cruz  y de Julio Cesar Monroy Velazco, quien fue  ultimado    el    24    de    septiembre    de    2013,    en   la   ciudad   de  Villavicencio.   

Posteriormente, se llevó a cabo diligencia  de  allanamiento  y  registro  al  predio  rural ubicado en el kilómetro 28 del  municipio  de  Cimitarra,  Santander,  vereda  Sinaí, lográndose la captura de  Pedro  José  Franco  Barahona  y  Oscar  Pachón  Rozo,  así  como también la  incautación  de  armas  de  fuego  sin  el respectivo  permiso emitido por  autoridad competente.   

2. Procesales.  

2.1.   Las  audiencias  preliminares  se  llevaron a cabo ante el Juzgado 64 Penal Municipal  con  Función  de Control de Garantías de Bogotá, los días 26 y 27 de febrero  de  2016,  formulándose la respectiva imputación en contra del mencionado como  presunto  coautor  de  los  delitos  de  concierto  para  delinquir  en concurso  heterogéneo  con  administración  de  recursos  relacionados  con  actividades  terroristas,  tráfico  de  sustancias  para  el  procesamiento de narcóticos y  homicidio  agravado  en  concurso  homogéneo y sucesivo, cargos a los que no se  allanó.   

2.2.  Radicado el  escrito  de  acusación,  le correspondió el conocimiento del asunto al Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  con  Funciones  de Conocimiento de  Villavicencio,  Meta,  despacho  que  programó  fecha  y  hora para celebrar la  respectiva audiencia de acusación.   

3.  El  22  de  septiembre  de  la  anualidad, en desarrollo de la diligencia convocada, el Juez  de  Conocimiento  otorgó  el uso de la palabra al Representante de la Fiscalía  83  Especializada, quien hizo lectura de un aparte de la sentencia proferida por  esta  Corporación  el  10  de  junio de 2015, radicado 46138, resaltando que la  Fiscalía  tiene  la facultad de decidir conforme a su teoría del caso, en qué  lugar puede realizar la acusación.   

Por lo anterior, luego de hacer un recuento  de  los hechos origen del diligenciamiento y de la actuación procesal llevada a  cabo,  manifestó  la  falta de competencia del Juzgado cognoscente en atención  al  factor  territorial,  como  quiera que dentro de los punibles enrostrados se  hallan   tres   homicidios,  dos  de  ellos  ejecutados  en  Bogotá  y  uno  en  Villavicencio,  puntualizando  que  el  actuar criminal se planeó y se llevó a  cabo  en  Bogotá  y  por lo tanto, es en esta ciudad donde deberá remitirse el  asunto.   

Por   otra  parte,  solicitó  de  manera  subsidiaria  el  cambio  de  radicación  del proceso a los Juzgados Penales del  Circuito  Especializados  de  Bogotá,  de  conformidad  con  lo dispuesto en el  artículo  46 de la Ley 906 de 2004, señalando la injerencia del Bloque Meta en  esa  zona,  circunstancia  que afecta el orden público,  generando de esta  manera  zozobra   y  al mismo tiempo desplazamiento de la población civil,  debido   a  las  multiplicidad  de  delitos  cometidos  por  esta  organización  delincuencial.   

4.  Advertida  la  deferencia,  el  Juez  Primero Penal del Circuito Especializado con Funciones de  Conocimiento  de  Villavicencio  denegó la pretensión incoada, atendiendo a lo  señalado  en el artículo 46 inciso segundo del Código de Procedimiento Penal,  dado  que los hechos materia de investigación acaecieron en el departamento del  Meta  y  no  halló  justificación  alguna  para  declararse incompetente en el  conocimiento  del  asunto,  el  cual  fue  radicado  por  la  Fiscalía  en  esa  jurisdicción.   

En  lo atinente al cambio de radicación, no  observó  elemento cognoscitivo que avalara tal pretensión, por lo que decidió  negarla  de  plano,  según  lo reglado en el artículo 48 del Estatuto Procesal  Penal.   

5.   Bajo  este  derrotero,  la Fiscalía interpuso recurso de apelación frente a la pretensión  principal  -falta de competencia- refiriendo que su requerimiento se fundamentó  en  el  artículo  43  inciso  2º de la Ley 906 de 2004, norma que lo faculta a  escoger  de  acuerdo  a  la  teoría del caso a desarrollar, en qué lugar puede  llevar  mejor  su  tarea  argumentativa  y  en  el asunto, si bien el escrito de  acusación  se  radicó ante los Juzgados Penales del Circuito Especializados de  Villavicencio,    el    iter   criminis  se  originó en la ciudad de Bogotá , lugar en el que también se  perpetraron dos homicidios.   

          6.   Clausurada   la   intervención,  el  Despacho  concedió  el  recurso  de  alzada ante la Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de Villavicencio. No obstante repartido el asunto,  tal  Corporación  advirtió que el incidente de definición de competencia propuesto  involucraba  juzgados  de  dos  distritos  judiciales  diferentes,  por  lo  que  procedió  a remitir las diligencias a esta Sala de Casación Penal.   

CONSIDERACIONES  

1.  De conformidad  con lo normado en los artículos 32, numeral 4° y 54  de  la  Ley  906 de 2004, esta Sala es competente para conocer de la definición  de  competencia  originada  en  la petición de la Fiscalía, en atención a que  reclama  que el presente asunto sea remitido a los Juzgados Penales del Circuito  Especializado  de Bogotá, al estimar la incompetencia del Juzgado Primero Penal  del  Circuito  Especializado  de  Villavicencio,  es  decir,  se  trata  de  una  eventualidad que involucra Juzgados de diferente Distrito Judicial.   

2.     El  artículo  54  de  la  Ley  906  de  2004  regula  el  trámite  del  incidente  de  definición   de   competencia   señalando  que  “…cuando el juez ante el  cual  se  haya  presentado la acusación manifieste su  incompetencia,     así    lo    hará  saber  a las partes en la misma audiencia y remitirá  el asunto inmediatamente al funcionario que deba definirla, quien  en     el     término  improrrogable  de tres (3) días decidirá   de   plano.   Igual   procedimiento   se   aplicará   cuando   se   trate  de  lo  previsto  en  el  artículo  286  de  este  código y cuando la  incompetencia         la         proponga         la         defensa…”.   

Por  tanto, en lo atinente a la definición  de  competencia, la disposición penal regula un procedimiento especial, de modo  que  no  había  lugar  a  que  el  Juez  ante  el cual se postuló emitiera una  decisión  sobre  el  particular y menos que concediera el recurso de apelación  interpuesto   por   la   fiscalía  contra  el  citado  pronunciamiento,   dado   que   lo   procedente   era,   como   lo   señala  la  norma:“…remitir   el  asunto  inmediatamente  al  funcionario   que   deba   definirla…”,  para  que  resolviera  la  cuestión  “…de plano…”.   

Pese  a  lo  anterior, la falencia puesta en  evidencia  se  suplió  con  el  envío  del expediente a la Corte por parte del  Tribunal  Superior  de  Villavicencio,  quien al advertir el incidente propuesto  procedió  de  conformidad  con   lo  dispuesto  en  el  Estatuto  Procesal  Penal.   

3.  Ahora  bien,  en  torno al punto sobre el  cual  versa  la discusión, esto es determinar la autoridad encargada de conocer  de  la  etapa de juzgamiento en el presente asunto, la  Ley  906  de  2004  en  su  artículo 43 dispone:   

«Competencia: Es  competente  para  conocer  del  juzgamiento  el juez del lugar donde ocurrió el  delito.   

Cuando no fuere posible determinar el lugar  de  ocurrencia  del hecho, este se hubiere realizado en varios lugares, o en uno  incierto  o  en el extranjero, la competencia del juez  de  conocimiento  se  fija por el lugar donde se formule acusación por parte de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación, lo cual hará  donde  se  encuentren  los  elementos fundamentales de la acusación».   

Así las cosas, se  observa  que  el escrito de acusación fue presentado  en    la    ciudad    de   Villavicencio1     y  de    su    contenido  se  puede  establecer claramente que los la   gran   mayoría   de   los   hechos  investigados  tuvieron  ocurrencia  en  el  Departamento  del Meta, por   cuanto   no   solo   resalta   la  participación    del  encausado    en    la    banda    criminal   Bloque  Meta,  la  que delinquió   en  ese  lugar,  específicamente  en los municipios de Mapiripan, Puerto Lleras,  Puerto  Rico,  San  Martín, Granada, Fuente de Oro, Acacias, Villavicencio, San  José   del   Guaviare,   entre  otros,  sino  también  puntualizan los         homicidios         de         Edwin        Pachón  Cruz y Julio Cesar Monroy Rozo,  perpetrado  este  último en  la ciudad de Villavicencio.   

Respecto a lo anterior, esta Corporación ha  explicado   acerca   del  momento  consumativo  del  delito  de  concierto  para  delinquir, lo siguiente:    

«(…)  El  concierto para delinquir es un  delito  de  sujeto  activo  plural, autónomo, de mera conducta, que se sanciona  por  el simple hecho de la asociación, acuerdo o convenio entre varias personas  para  realizar  delitos  indeterminados.  La  unión  de voluntades para cometer  cierta  clase de ilícitos agrava la conducta, pero no modifica la existencia de  la  figura,  que  se  caracteriza  esencialmente  por  la  indeterminación y el  propósito  de permanencia en el tiempo. Su demostración, generalmente, deviene  por  vía  de  inferencia, a partir del análisis de las actividades, elementos,  armas,  procedimientos,  contactos  o  situaciones  objetivas  atribuidas  a  la  organización  delictiva,  más  no de un contrato o acto de aprobación expreso  de sus miembros.   

Condición  esencial para la configuración  de  esta  especie  delictiva  es,  por  tanto, la creación de una asociación u  organización  para violar la ley penal, estructura que presupone la confluencia  de  varios  elementos:  (i)  un  número  plural de personas, (ii) un acuerdo de  voluntades  que  convoque  a  los  asociados alrededor del mismo fin, y (iii) la  proyección    de   la   organización   en   el   tiempo   con   carácter   de  permanencia.       

º El momento consumativo del concierto para  delinquir ha dicho la Corte:   

“…  es  uno  de  los  llamados  delitos  permanentes  y  éstos  se  caracterizan,  entre  otras  cosas,  porque  se  van  consumando  durante  todo  el  tiempo en que perdura el pacto, y porque, como es  obvio,  culminan  una vez desaparece la ofensa al bien jurídico tutelado. Así,  mientras  ésta  no  termine,  el delito se está cometiendo. Consecuencia de lo  anterior,  la  conducta  se prolonga tanto en el tiempo como en el espacio y, en  esta   última   hipótesis,   perfectamente  puede  suceder  que  unos  de  los  integrantes  del concierto se hallen en una parte y otro y otros, en otra, o que  algunos  de  los concertados en un país se trasladen a otro y regresen, caso en  el cual se está cometiendo el hecho en dos o más Estados.   

Por  tanto, siendo de la esencia del delito  en  mención  la  existencia de una asociación criminal que actúa como entidad  delictiva,  la  conducta  se entiende realizada en el  lugar  donde  ésta  desarrolla  o  proyecta  su  actividad criminal,  pues  lo  que  debe mirarse en estos eventos es la organización  como    empresa    delictiva,    no    la    de    sus   miembros   aisladamente  considerados”»  (Subrayas  y  negrillas  fuera  de  texto).2 CSJ AP 3618-2016   

Ahora,   si  bien  el  impugnante  de  la  competencia  manifestó  que  se  planearon y ejecutaron dos homicidios , uno de  ellos  el que hace relación a Carlos Antonio Angulo en Bogotá, guarda silencio  respecto   a   los   demás  delitos  –concierto      para      delinquir      agravado,      administración    de   recursos   relacionados   con   actividades  terroristas,    tráfico    de    sustancias    para    el    procesamiento   de  narcóticos-  por  los  cuales también fue formulada  imputación  ante  el  Juez de Control de Garantías como presunto coautor Oscar  Pachón   Rozo   y   de   los   que   no   hizo   referencia  alguna,  pues es de elemental obviedad que los  mismos se fraguaron y perpetraron en el departamento del Meta.   

4.  Lo  procedente  entonces  en  el  caso  bajo  examen  es  la  aplicación  del artículo 43, del  Estatuto   Procesal   Penal  que  permite  fijar  la  competencia  del  juez  de  conocimiento  por  el  lugar  donde  se formuló la acusación y en este caso la  Fiscalía  83  Especializada  radicó  su escrito en la ciudad de Villavicencio,  correspondiéndole   por   reparto   al   Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado   con   Funciones   de  Conocimiento,  de  esa  ciudad3.   

En el presente asunto, la Fiscalía atribuye  Oscar  Pachón  Rozo  la  comisión  de  varios  delitos  que,  por razón de la  evidente  conexidad  existente  entre ellos, son objeto de investigación en una  única actuación.   

En  ese  entendido,  y como lo ha sostenido  repetidamente           la           Sala4, la regla para la asignación  de  la competencia es la prevista en el artículo 52 de la Ley 906 de 2004, cuyo  tenor es el siguiente:   

«Cuando  deban  juzgarse  delitos  conexos  conocerá  de  ellos  el  juez de mayor jerarquía de acuerdo con la competencia  por  razón  del  fuero  legal  o la naturaleza del asunto; si corresponden a la  misma  jerarquía será factor de competencia el territorio, en forma excluyente  y  preferente,  en  el  siguiente  orden:  donde se haya cometido el delito más  grave;  donde  se  haya  realizado  el  mayor  número de delitos; donde se haya  producido  la  primera  aprehensión  o  donde  se  haya  formulado  primero  la  imputación.   

Cuando  se trate de conexidad entre delitos  de  competencia  del  juez  penal  de  circuito  especializado  y cualquier otro  funcionario judicial corresponderá el juzgamiento a aquel».   

Así pues, en el asunto con toda claridad se  advierte  que el ilícito más grave de los imputados a  Pachón Rozo es el  concierto  para  delinquir.  En  consecuencia,  el  Juez competente será el del  lugar donde éste se llevó a cabo.   

En tal virtud, se enviará la actuación al  Juzgado  Primero Penal del Circuito Especializado de Villavicencio, a efectos de  que  continúe  conociendo  de  la  etapa  de  juzgamiento en el presente asunto  adelantado  en  contra  de  Oscar  Pachón  Rozo,  como  presunto coautor de los  punibles ya referenciados.   

5. Finalmente, en lo  que   respecta  a  la  solicitud  de  cambio  de  radicación,  debe  precisarse  que  la  misma  solo opera  como  excepción  a  las  reglas  de  competencia  y  que  únicamente procede  cuando  se  acredita,  de manera suficiente alguna de las causales enlistadas en  el   artículo   46   del  estatuto  procedimental,  esto   es   :   (i)   a  la  afectación   del   orden   público,  (ii)  la  imparcialidad  o  independencia de la administración  de  justicia;  (iii)  las garantías procesales; (iv)  la  publicidad  del juzgamiento; o, (v) la seguridad de o integridad personal de  los  intervinientes,  en  especial    de    las    víctimas   o   servidores  públicos.   

En  el  presente  caso, el peticionario de  manera  desaprensiva  solicitó  subsidiariamente el  cambio  de  radicación  de la actuación  a la ciudad de Bogotá, considerando  que  se  verifica  lo  atinente  a  la  causal (i) en  atención  a  la  influencia  de  la  banda criminal  Bloque  Meta  de  la  que  hacia  parte presuntamente el imputado, lo que genera  zozobra  debido  a  la multiplicidad de acciones delincuenciales que se enlistan  en      esa      organización,     constituyendo     no     solo    un  peligro     para     los    funcionarios,    sino  también  para  testigos y para el mismo               procesado5.   

Advertida  tal                   apreciación,  no  cabe  duda  de la existencia del  referido  grupo  delincuencial en el departamento del  Meta,   sin   embargo   la  solicitud  escasea   totalmente   de   elementos  suficientes   que   soporten   la   necesidad   de  un  cambio  de  radicación,   pues   se   itera  tal  requerimiento  está condicionado a que se verifique o  acredite,  aun  sumariamente,  la  efectiva  concurrencia  de  una o más de las  circunstancias  señaladas  en  la  norma transcrita6,  tratándose  entonces de una  solución   residual   de   carácter   extremo  y  por  lo  tanto  excepcional.   

Finalmente,  se    observa  la  aguerrida  pretensión del  Fiscal     de  lograr    a    toda  costa   el  cambio  de  Distrito    Judicial,    tanto    así   que   en   la   misma  diligencia  con  un  precario  argumento  demostrativo,  intentó  disfrazar  una  falta  de  competencia  con  un cambio de radicación   del  asunto  solicitándolo  de  manera subsidiaria, lo que a juicio de esta   Sala  se  torna  intolerable,  pues  raya   con   la   recta,   eficaz   y  transparente  administración    de  justicia,   la   cual   debe   velar   porque    la   actuación  penal  se  lleve  a  cabo  sin dilaciones de ningún tipo.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

          RESUELVE   

PRIMERO: Asignar el  conocimiento  de  las  diligencias  ,  al  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito  Especializado   con   Funciones  de  Conocimiento  de  Villavicencio,  para  que  continúe  la  actuación  seguida  contra  Oscar  Pachón  Rozo,  como presunto  responsable  de los delitos de concierto para delinquir en concurso heterogéneo  con  administración  de  recursos  relacionados  con  actividades  terroristas,  tráfico  de  sustancias  para  el  procesamiento  de  narcóticos  y  homicidio  agravado  en  concurso  homogéneo y sucesivo, a donde se remitirá de inmediato  el diligenciamiento.   

SEGUNDO:  NEGAR  el  cambio   de   radicación  del  asunto,  solicitud  que  hiciera  el  Fiscal  83  Especializado ante el Juez de conocimiento.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

       Comuníquese    y  cúmplase.   

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ   

Magistrado  

JOSÉ FRANCISCO  ACUÑA                VIZCAYA   

Magistrado   

JOSÉ  LUIS     BARCELÓ  CAMACHO

Magistrado   

FERNANDO     ALBERTO     CASTRO CABALLERO   

Magistrado  

EUGENIO       FERNÁNDEZ CARLIER   

Magistrado  

LUIS    ANTONIO    HERNÁNDEZ BARBOSA   

Magistrado  

EYDER  PATIÑO  CABRERA   

Magistrado  

PATRICIA    SALAZAR    CUÉLLAR   

Magistrada  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado  

NUBIA      YOLANDA     NOVA GARCÍA   

Secretaria  

    

1  Confrontar folio 1- cuaderno juzgado de conocimiento.   

2 CSJ  AP, 2 Oct. 2013. Rad. 42285   

3  Confrontar folio 20. Cuaderno JPPCE   

4 Por  ejemplo, CSJ AP, 18 may. 2016, rad. 48.114.   

5  Record 22:02 audiencia del 22 de diciembre de 2016.   

6 Cfr.  CSJ AP, 1 jul. 2015, rad. 46.269.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *