SP5521-2016(39087)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado ponente  

SP5521-2016  

Radicación n° 39087  

(Aprobado Acta No.135)  

          Bogotá,  D.C.,  veintisiete  (27)  de  abril  de dos mil dieciséis  (2016).   

ASUNTO  

La  Sala  se  pronuncia  sobre  la demanda de  revisión  presentada  por  la Procuradora 91 Judicial Penal II, en contra de la  sentencia  proferida  por  el Tribunal Superior de Bucaramanga el 3 de agosto de  2009,   mediante  la  cual  confirmó  la  emitida  el  9  de  febrero  del  mismo  año  por  el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito Especializado del mencionado  Distrito     Judicial,     a    través  de  la  cual  condenó a Alexander   Mogollón   Rojas  y  Juan  Carlos  García  Bayona,  al  considerarlos   responsables,  en  calidad  de  coautores,  de  los  delitos  de  homicidio agravado y concierto para delinquir agravado.   

HECHOS  

         

Fueron  resumidos  por el juzgador de primer  grado, en los siguientes términos:   

“…El  22  de  junio   de  2001,  fue  plagiado  de  su  residencia  Miguel  Alonso  Hernández  Maldonado,  ubicada  en  el municipio de Capitanejo Santander, aproximadamente a  las  21:40  horas,  por  varios  sujetos  que  se identificaron como de las AUC,  vestían  prendas  militares,  portaban armas de fuego de largo y corto alcance,  habiendo  aparecido  días después muerto en un municipio vecino. Dentro de los  sujetos  que  se  presentaron  aquella  noche  se menciona a JUAN CARLOS GARCÍA  BAYONA,  NELSON DE JESÚS ZAPATA URREGO, CARLOS AUGUSTO DURÁN CELIS y ALEXANDER  MOGOLLÓN ROJAS como partícipes de la conducta punible…”.   

ANTECEDENTES  

Por  los  anteriores  hechos  se  ordenó el  inicio  de  la  correspondiente  actuación  penal en contra de Nelson De Jesús  Zapata  Urrego,  Pablo  Antonio  Acuña  Oviedo,  Juan  Carlos  García  Bayona,  Alexander  Mogollón  Rojas, Carlos Augusto Durán Celis y Luís o José Ignacio  Godoy Miranda.   

Una  vez  escuchado en indagatoria Alexander  Mogollón  Rojas,  el  14 de agosto de 2002 se resolvió su situación jurídica  imponiendo  en  su  contra  medida  de  aseguramiento  consistente en detención  preventiva  sin  beneficio  de  excarcelación, como presunto responsable de los  punibles  de  homicidio,  pertenencia  a  bandas  de  sicarios  y concierto para  delinquir,    determinación    que    fue   revocada   el   11   de   noviembre  siguiente.   

Posteriormente, el 13 de febrero de 2003, la  Fiscalía  Segunda  Especializada  de  Bucaramanga  precluyó  la investigación  seguida  contra Mogollón Rojas y revocó la apertura de investigación ordenada  respecto  de  Nelson  De Jesús Zapata Urrego, Pablo Antonio Acuña Oviedo, Juan  Carlos  García  Bayona,  Carlos  Augusto  Durán  Celis y Luís o José Ignacio  Godoy  Miranda,  pronunciamiento  revocado  por  la  Fiscalía  Delegada ante el  Tribunal   Superior,   con   ocasión   de  la  impugnación  propuesta  por  el  representante del Ministerio Público.   

El 15 de marzo de 2005, una vez perfeccionada  en  lo posible la instrucción respecto de Alexander Mogollón Rojas, se ordenó  su  cierre,  y  el  17  de  abril de 2006 se calificó el mérito probatorio del  sumario  con  resolución  de  acusación  en  su  contra,  como  presunto autor  responsable  del  delito  de  homicidio agravado, en concurso con concierto para  delinquir   agravado,  decisión  impugnada  en  apelación  por  la  defensa  y  confirmada  por  la  Fiscalía  de  segunda  instancia  el  22  de septiembre de  2006.   

De otra parte, ante la captura de Juan Carlos  García  Bayona,  el  7 de enero de 2006 fue escuchado en indagatoria, y el día  siguiente  se  impuso  en  su  contra  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva,   al   tiempo  que  se  declaró  personas  ausentes  a  los  demás  implicados.     

El  18  de  abril  de  2006,  el funcionario  encargado  de  la  instrucción  impuso  medida  de  aseguramiento de detención  preventiva  en  contra de Nelson De Jesús Zapata Urrego y Carlos Augusto Durán  Celis,  y  se abstuvo de afectar con idéntica decisión a Luís o José Ignacio  Godoy Miranda y a Pablo Antonio Acuña Oviedo.   

El   6   de   junio  declaró  cerrada  la  investigación  respecto de estos sindicados y de Juan Carlos García Bayona, en  contra  de  quienes se profirió acusación el 4 de agosto de 2006, mientras que  Luís  o  José  Ignacio  Godoy  Miranda  y  Pablo  Antonio Acuña Oviedo fueron  beneficiarios de la preclusión de la investigación.   

Recurrida  en  apelación  la  providencia  calificatoria  en  mención,  fue  confirmada  en su integridad por la Fiscalía  Cuarta  Delegada  ante  el Tribunal Superior, mediante pronunciamiento del 22 de  septiembre del citado año.   

El  adelantamiento  de la etapa procesal del  juicio  correspondió  al  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito Especializado de  Bucaramanga,  que  ordenó  correr el traslado de que trata el artículo 400 del  Código  de  Procedimiento Penal, y una vez cumplida la audiencia preparatoria y  realizado  el debate público oral, el 9 de febrero de 2009 emitió la sentencia  por  medio  de la cual condenó a Alexander Mogollón Rojas, Juan Carlos García  Bayona  y  Nelson  De  Jesús  Zapata  Urrego como coautores responsables de los  delitos  de  homicidio  agravado   y  concierto  para  delinquir  agravado,  mientras  que  Carlos Augusto Durán Celis sólo fue condenado por el último de  los delitos en mención   

          Impugnado   el  anterior  proveído  por  la  defensa  de  Alexander  Mogollón  Rojas  y  Juan Carlos García Bayona, fue confirmado en su integridad  por   el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bucaramanga  mediante  pronunciamiento del 3 de agosto de 2009.   

DEMANDA     DE    REVISIÓN   

          Con  fundamento en la causal tercera prevista en el artículo 220 de  la  Ley  600  de  2000,  la Procuradora 91 Judicial Penal II obrando como agente  especial  del  Ministerio  Público,  presentó demanda de revisión respecto de  los  sentenciados  Mogollón  Rojas  y García Bayona, la cual fundamenta en los  siguientes términos:   

Afirma  que  la  acción  de  revisión  se  basa  en la presencia de una prueba nueva no conocida  al  tiempo  de  los  debates,  la  cual  acredita  la  inocencia de Alexander  Mogollón  Rojas y Juan Carlos García Bayona,   que   consiste   en   la  confesión  realizada  por      el      postulado      Robinson      Solano      González   en   el   curso   de   la   diligencia  de    versión    libre    rendida   los  días   11   y   12   de   julio   de   2011  en  la  Fiscalía  51  de  Justicia  y  Paz  de  Bucaramanga,  oportunidad   en   que  relató  los  pormenores  de  los hechos donde    perdiera    la    vida    Miguel    Alonso   Hernández   Maldonado,   respecto   de   los   cuales   sostuvo  ninguna  participación tuvieron los sentenciados Mogollón Rojas y García Bayona.   

Aduce  que las  manifestaciones   en   cuestión   tienen  el  poder  suasorio  para  indicar  una  verdad  diferente  a la  establecida  en  el  fallo  de  segunda  instancia,  o por lo menos, para tornar  discutible la realidad sostenida en las sentencias de instancia.   

ACTUACIÓN  SURTIDA EN LA CORTE   

          Luego   de   admitida   la   demanda,   la   Sala,   por      medio      de      pronunciamiento      del     19         de        septiembre     de     2012  negó  por  improcedente  la libertad  provisional  solicitada  por  el  sentenciado Alexander  Mogollón  Rojas,  decisión  confirmada  el  24  de  octubre  del mismo año en  respuesta     al     recurso     de     reposición     interpuesto    por    el  peticionario.   

          El  24  de  junio  de 2013 nuevamente el sentenciado Mogollón Rojas  solicitó  su  libertad  provisional, negada por la Sala el 4 de julio del mismo  año,  pronunciamiento  impugnado  en  reposición  y confirmado el 28 de agosto  siguiente.   

El  26  de  febrero  de  2014 se declaró la  nulidad  de  lo  actuado a partir del auto del 25 de noviembre de 2013 por medio  del  cual  se  dispuso  correr  traslado  a  las partes para que solicitaran las  pruebas  que  estimaran  conducentes,  en cuanto los sentenciados no accionantes  Alexander  Mogollón  Rojas  y  Juan  Carlos  García  Bayona  no  contaban  con  asistencia de un abogado.   

Posteriormente,  el  9  de julio de 2014, se  ordenó  la práctica de pruebas y una vez vencido el término probatorio en los  términos  del  artículo  225 de la Ley 600 de 2000, se dispuso correr traslado  para  alegatos, lapso durante el cual la representante del Ministerio Público y  el   apoderado   de   los   sentenciados,  se  pronunciaron  en  los  siguientes  términos:   

1.            Intervención  de  la  representante del  Ministerio Público   

La  Procuradora  Tercera Delegada ante ésta  Corporación,  luego  de  reseñar los antecedentes y de destacar los pormenores  de  la  causal  de revisión invocada, así como la importancia de la acción de  revisión  sobre los efectos de inmutabilidad e intangibilidad de las decisiones  que  hacen  tránsito  a  cosa  juzgada,  manifestó  que en esta oportunidad le  asiste  razón  a  la  demandante,  por  cuanto de la versión libre rendida por  Robinson   Solano   González  ante  la  Fiscalía  51  de  Justicia  y  Paz  de  Bucaramanga,  se desprende que los sentenciados Mogollón Rojas y García Bayona  no  participaron  en  la  retención  y  posterior  homicidio  de  Miguel Alonso  Hernández Maldonado.   

Agregó   que   la  mencionada  diligencia  satisface las exigencias legales y jurisprudenciales,  en  cuanto  se trata de una prueba nueva no conocida al  tiempo  de  los  debates,  y  además  tiene  la  capacidad  de generar un grado  significativo  de persuasión, al punto que genera dudas en torno a lo realmente  acontecido,  incertidumbre  que  debe  despejarse  en  un  nuevo trámite de las  instancias,  donde  se  sopese  el alcance de la nueva declaración frente a las  demás   pruebas   obrantes   en   la   actuación,   máxime  si  se  trata  de  manifestaciones   vertidas   al   interior   del   proceso  de  Justicia  y  Paz  “…que  obliga a los postulados a contar la verdad  de     lo    ocurrido    so    pena    de    salir    del    proceso…”.   

Solicita   en  consecuencia,  declarar  la  prosperidad de la causal invocada.   

2.            Intervención del apoderado de Alexander  Mogollón Rojas y Juan Carlos García Bayona   

El defensor de los sentenciados expresó que  la  versión rendida por Robinson Solano González es una prueba nueva, toda vez  que  se  adecua al régimen probatorio previsto en el estatuto procesal penal, y  a  través  de  dicha  prueba  se acredita la inocencia de sus representados, de  donde  resulta  procedente  remover la presunción de cosa juzgada que ampara el  fallo impugnado.   

Agrega  que se trata de una prueba que no se  debatió  en  las  instancias, y explica que el testigo se refirió a hechos que  le  constan  por  haberlos  conocido  de forma directa, ya que participó en los  mismos,  y  además  concuerda  con lo manifestado por sus defendidos respecto a  que  no  participaron  en  los  hechos  por  los  cuales  finalmente  resultaron  condenados.   

Solicita   en   consecuencia,  acoger  las  pretensiones de la demanda.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

De  acuerdo con lo dispuesto en el artículo  75  numeral  2°  de  la Ley 600 de 2000, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia es competente para decidir lo concerniente a la demanda de  revisión  presentada  por la Procuradora Judicial II Penal, en cuanto se dirige  contra  la  sentencia de segunda instancia proferida por un Tribunal Superior de  Distrito Judicial.   

El artículo 225 de  la  mencionada  normatividad,  impone  al  demandante  la  obligación de alegar  dentro  del  término  de  traslado  previo  a  la  emisión  de la sentencia de  revisión,  exigencia frente a la cual la Corte ha señalado que, en atención a  la  naturaleza  dispositiva  de la acción de revisión, si bien se trata de una  condición  legal  para  la  obtención del derecho a sentencia de mérito, nada  impide  que  en  eventos  excepcionales  en  los  que  resulta  necesario  hacer  prevalecer   el   derecho  sustancial  contenido  en  el  artículo  228  de  la  Constitución  Política  y  atendiendo las circunstancias específicas del caso  concreto,  sea  procedente examinar las pretensiones y dictar la sentencia a que  haya  lugar, tal y como se ha decidido en providencias de abril 20 de 2005, mayo  30   de   2007   y   octubre  16  de  2007,  radicados  16015,  21128  y  23581,  respectivamente.   

En  esta  oportunidad el agente especial del  Ministerio  Público  accionante,  pese  a  que  fue  notificado  oportunamente,  incumplió  con el deber de alegar dentro del término de traslado, eventualidad  que en principio conduciría a proferir decisión inhibitoria.   

Sin  embargo,  como  en  esta oportunidad la  Procuradora  Tercera  Delegada  ante  la  Corte  emitió  concepto  avalando las  pretensiones  de  la  demandante,  se entiende superada la omisión de la misma,  toda  vez que en tales circunstancias ha de entenderse que los distintos agentes  del  Ministerio  Público  actúan en representación de una misma entidad, esto  es, de la Procuraduría General de la Nación.   

Adicionalmente,  no se puede perder de vista  el  criterio  reiterado  de  la  Sala  respecto  a  que,  dado  el  principio de  prevalencia  del  derecho sustancial contenido en el artículo 228 Superior y la  circunstancia  de  que  en  el  caso  concreto carece de sentido la exigencia de  alegar  porque  no hubo actividad probatoria durante el trámite que variara los  supuestos  indicados  en  el  libelo y por ende el actor no tenía nada distinto  que  decir  diferente  a  lo  que  consignó  en él, es procedente examinar las  pretensiones  y dictar la sentencia a que haya lugar1.   

Bajo  dicho  supuesto,  observa la Sala que  el  elemento  probatorio  que  se  aporta  como nuevo,  ninguna  aptitud  demostrativa  tiene  para desvirtuar o dejar en entredicho las  conclusiones  probatorias  de  los fallos de instancia, y de paso sus contenidos  de justicia.   

Lo  anterior  si  se tiene en cuenta que las  variantes  fácticas introducidas por el nuevo testigo, en el sentido de indicar  que   él  participó  en  la  retención  de  la  víctima  y  se  enteró  que  posteriormente   fue   asesinado   por  alguno  de  los  integrantes  del  grupo  delincuencial  que  intervino  en  los  hechos,  sin precisar cuál de ellos, no  excluirían  de  suyo la responsabilidad de los sentenciados Alexander Mogollón  Rojas  y  Juan  Carlos  García  Bayona,  porque  los  elementos materiales y la  evidencia  física  acopiados en el curso de la investigación y el juzgamiento,  indican que en los hechos intervinieron varias personas.   

          Adicionalmente,   porque   resulta   equívoca  la  afirmación  del  demandante  al  sostener  que el relato de Robinson Solano González acredita la  inocencia   de  los  sentenciados,  no  sólo  en  razón  a  que  el  mismo  es  insuficiente,  impreciso  y  contradictorio,  sino  además  porque de aceptarse  dicha   tesis,   bastaría   que   una   persona   se  atribuya  la  autoría  y  responsabilidad  en la ejecución de conductas punibles y por esa vía pretender  librar  de  compromiso  al sujeto pasivo de la acción penal en relación con el  cual  se  cumplieron  todas  las fases del proceso, como acontece en el presente  evento.   

Por  manera  que  la  sola manifestación de  Robinson  Solano  González en los términos ya reseñados no ostenta la calidad  de  “prueba nueva” con la  entidad  suficiente  para  remover  la  res  judicata  de   que   se   hallan   revestidas   las  sentencias  condenatorias  emitidas  contra  Alexander Mogollón Rojas y Juan Carlos García  Bayona.   

A  este  respecto  cabe  señalar  que  la  jurisprudencia  de  la  Corte se ha orientado por indicar que “…el  simple  ejercicio de contraponer a las pruebas que sirvieron de  sustento  a  la  decisión  de condena, afirmaciones de personas que relatan una  verdad  histórica distinta, en procura de minar sus conclusiones, resulta inane  en  sede  de  revisión, porque la declaración de justicia que contiene la cosa  juzgada   se  halla  revestida  de  las  caracterizaciones  de  definitividad  e  intangibilidad,  que la tornan inmodificable, por lo que siempre será necesario  aportar  datos objetivos verificables que den consistencia a los nuevos relatos,  de  los  que pueda establecerse ab initio, que la verdad histórica es realmente  distinta   de  la  verdad  que  los  juzgadores  declararon  probada…”. (Cfr. CSJ. AP mar. 6 de 2013, Rad. 39199).   

De otra parte, no se puede perder de vista la  postura  de la Sala, respecto a que “…la necesidad  de  suministrar datos objetivos verificables que le den consistencia a la prueba  ex  novo  se  torna  mucho  más  exigente  frente  a confesiones como la que se  estudia,   pues   la  realidad  enseña  que  postulados  a  justicia  y  paz  y  delincuentes  pertenecientes a organizaciones criminales que se ha sometido a la  justicia  para  gozar  de  beneficios,  han  optado  por confesar delitos que no  cometieron,  para  favorecer  personas  detenidas  o condenadas en virtud de los  mismos,  estimulados  por sentimientos de solidaridad de grupo o de prebendas de  diferente  orden, a sabiendas de que sus confesiones adicionales no les reportan  mayores  implicaciones  jurídicas,  o  se  traducen  en benevolentes rebajas de  pena…”.   

          Por   manera  que,  la  Sala  declarará  infundada   la   acción   de   revisión,  pues  de  la  prueba aducida como soporte no surge la inocencia  del condenado.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

          PRIMERO:  Declarar  infundada la causal de  revisión invocada.   

          SEGUNDO:   Devolver  las  diligencias  al  Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga.   

Notifíquese y cúmplase  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Providencias  de  abril 20 de 2005, mayo 30 de 2007 y  octubre     16     de    2007,    radicaciones    16015,    21128    y    23581,  respectivamente     

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