AP6910-2015(47095)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado ponente  

AP6910-2015  

Radicación n° 47095  

(Aprobado Acta No. 424)  

Bogotá D.C., veinticinco (25) de noviembre de  dos mil quince (2015).   

  OBJETO     DEL  PRONUNCIAMIENTO   

Define la Corte la competencia para conocer la  actuación   penal   adelantada   contra  ANDERSON   MURCIA   ARENAS,   TAFAR   MURCIA  ARENAS  y     ANDERSON     FABIÁN    PERDOMO  ROJAS.   

HECHOS  

Según   se   indicó  en  el  escrito  de  acusación,  a raíz de un comunicado expedido por la  Embajada  Británica,  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  inició una investigación que llevó a establecer la existencia de una  organización   criminal  dedicada  al  tráfico  de  estupefacientes,   «la  cual  tiene  su  centro  de  producción  en  zona  rural  del  corregimiento  El Marfil, municipio de Puerto  Boyacá  (Boyacá)»,  que adquiere la «base   de  cocaína»  en  Caquetá,  la  transporta  a  laboratorios  clandestinos  situados en Cundinamarca y Boyacá, y  traslada  el  producto  final al Cesar y a  La  Guajira. Las pesquisas permitieron  la   destrucción   de   algunos   laboratorios,  la  incautación  de  diferentes  cantidades  de  cocaína  y  la  captura de varias  personas.   

Entre  éstas, se  encuentran    ANDERSON   MURCIA   ARENAS,   TAFAR  MURCIA  ARENAS  y     ANDERSON     FABIÁN    PERDOMO  ROJAS,   a   quienes   se  les  atribuye  la ejecución  de  varias  conductas  relacionadas  con  la  consecución  de  materias primas,  su  traslado y custodia, y el transporte de sustancia  alcaloide,  las cuales supuestamente tuvieron lugar en  los departamentos previamente referidos.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

Por  tales  acontecimientos,  durante  la  diligencia  preliminar  celebrada  entre el 19 y el 25  de  agosto  de  2015  ante  el  Juzgado  75              Penal    Municipal   de   Bogotá   con  Función  de  Control  de  Garantías,     la     Fiscalía    formuló    imputación    a    ANDERSON   MURCIA  ARENAS,  TAFAR   MURCIA   ARENAS  y  ANDERSON    FABIÁN    PERDOMO   ROJAS,  por  el  delito  de tráfico, fabricación o porte de  estupefacientes  agravado,  y  al primero de ellos adicionalmente por el punible  de  concierto  para  delinquir,  cargos por los cuales  les fue impuesta medida de  aseguramiento intramural.   

El   escrito   de  acusación,              presentado      el      22     de     octubre    siguiente, fue  repartido   al   Juzgado  1º     Penal     del     Circuito     Especializado     de    Cundinamarca,  el cual, el 22 de octubre  posterior   emitió      -por      escrito-      un      auto      mediante    el    cual   declinó   su  competencia.  En  esencia,  indicó  que  los  hechos  descritos  por  el  organismo  instructor  fueron  aparentemente  perpetrados en  Caquetá,   Cesar   y  La  Guajira,  no  en  el  territorio  en  el  que  ejerce  jurisdicción.   

Agregó que conforme a la jurisprudencia de  esta             Corporación,   en  casos  como  éste,     el     llamado     a    conocer    determinado    proceso  es  el  juez  del  lugar  donde  la    organización    ilícita    «tuvo    su   epicentro   o   centro   de   operaciones»,  en  este  caso,  el  departamento  de  Boyacá.  Por  lo  anterior,  envió     las    diligencias  a  la  Sala  de Casación Penal para que se pronunciara sobre el  particular.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Al tenor de lo normado en el numeral 4º del  artículo  32  de  la  Ley  906 de 2004, la Sala está facultada para dirimir la  controversia  suscitada,  dado  que los juzgados en los cuales podría recaer la  competencia  para  conocer  la  presente actuación, tienen su sede en distritos  judiciales diferentes.   

Conforme  al canon 54 del estatuto adjetivo,  el  incidente  de  definición  de  competencia  constituye un mecanismo ágil y  expedito  a  través  del  cual  el superior funcional, en caso de incertidumbre  frente  a  este  presupuesto  procesal,  -la  cual puede surgir a iniciativa del  funcionario  jurisdiccional  o  de las partes-, dilucida a quién debe asignarse  el conocimiento de la actuación   

La lectura exegética del postulado normativo  en  referencia,  arrojaría a primera vista la conclusión de que el funcionario  judicial  solamente  puede  apartarse  del conocimiento de un determinado asunto  durante la audiencia de formulación de acusación.   

Sin embargo, tal como lo ha expuesto en otras  ocasiones  este Cuerpo Colegiado, nada impide que dicha declaración se produzca  con anterioridad a dicha vista pública:   

Como  regla  general, la competencia sólo  puede  ser  cuestionada  por  las  partes  en  la  audiencia  de formulación de  acusación  ó,  agrega la Sala, en la audiencia que se convoque para el estudio  de  la  solicitud de preclusión de que trata el artículo 333, conclusión a la  que  se  llega por integración normativa dentro del contexto sistemático de la  Ley 906 de 2004.   

No  obstante  lo  anterior,  el  juez  de  conocimiento,  así  como  se  desprende  del  citado artículo 54, se  encuentra en posibilidad de revelar tal incompetencia desde el  mismo  instante  en que se le ha presentado el escrito de acusación o solicitud  de  preclusión. (CSJ AP, 26  Sep  2007,  Rad.  28136,  reiterado en CSJ AP, 08 Abr 2014, Rad. 43553. Subrayas  propias).   

Lo  anterior  se  justifica  si  se tiene en  cuenta  que  el  trámite incidental en comento se caracteriza por su celeridad,  por  lo  que  requiere  una pronta actuación por parte de la Administración de  Justicia.   

Por  ello,  si  bien el juez está facultado  para  convocar  a  la  diligencia  de  acusación  y  durante  su  curso exponer  oralmente  las  razones  por  las  que se considera incompetente, también puede  optar  por  hacerlo en cuanto le es repartido el escrito correspondiente, o poco  después, como sucedió en esta ocasión.   

A  la  luz  del  artículo 51-3 del estatuto  adjetivo,  los  punibles imputados dentro de la presente causa son conexos, dado  que,  según  expuso  el  ente  acusador, el concierto para delinquir tenía por  finalidad  la  producción  y tráfico de sustancias estupefacientes. Por tanto,  para  determinar el funcionario llamado a adelantar la actuación, debe acudirse  a     los     criterios    señalados    en    el    canon    52    ibídem, así:   

Competencia  por  conexidad. Cuando deban  juzgarse  delitos  conexos  conocerá  de  ellos  el juez de mayor jerarquía de  acuerdo  con  la  competencia  por  razón  del  fuero legal o la naturaleza del  asunto;  si  corresponden  a  la misma jerarquía será factor de competencia el  territorio,  en  forma  excluyente y preferente, en el siguiente orden: donde se  haya  cometido el delito más grave; donde se haya realizado el mayor número de  delitos;  donde  se  haya  producido  la  primera  aprehensión  o donde se haya  formulado primero la imputación.   

Las  dos  conductas  ilícitas  por  las que  fueron  llamados  a  juicio  los encartados, están sometidas al conocimiento de  los   jueces   especializados   (Art.   35,   Núm.   17   y   28,  ejsudem).   Por   tanto,   el   factor  atributivo  de competencia por conexidad es el territorio, conforme a las reglas  establecidas  en  la  disposición  en cita, que como se vio, deben aplicarse de  manera excluyente, en el orden allí descrito.   

En  primer  término,  debe  determinarse el  lugar  «donde  se  haya  cometido  el  delito  más  grave».  En  este  caso corresponde al de        fabricación,  tráfico o porte de estupefacientes  agravado (Art. 376, Inc.  1º  y  384-3 del Código Penal), pues está sancionado  con   pena   de   prisión   que  transita  entre  256  y  360  meses;  extremos  ostensiblemente   superiores   a   los  contemplados  para  el  de  concierto  para  delinquir:  96  a  216 meses (Art. 340, Inc. 2º,  ibídem).   

Sin embargo, según el organismo instructor,  la  primera  de dichas conductas punibles fue ejecutada en varias locaciones del  territorio  nacional,  por  lo que este criterio es insuficiente para determinar  la  competencia,  lo  cual obliga a acudir al siguiente, a saber, «donde  se  haya  realizado el mayor número de delitos».   

En  el  escrito  de acusación, la Fiscalía  dividió  la  descripción fáctica en cinco acontecimientos, dos de los cuales,  fueron  al  parecer  perpetrados  por  miembros  de  la  organización delictiva  diferentes  a  los  aquí imputados, pues a estos últimos no se les menciona en  dichos apartados.   

Los tres restantes, respecto de los cuales se  aduce  que los procesados realizaron labores de consecución de materias primas,  transporte   y  custodia  de  éstas,  y  traslado  de  estupefacientes,  fueron  supuestamente   perpetrados  en  diferentes  lugares,  así:  i)  «vía  que  de Florencia conduce al municipio de Suaza departamento  del          Huila»         (hecho         No.  1),           ii)  «barrio  Villa  Sharim  de  la  ciudad  de Riohacha  –       La  Guajira»   (hecho  No.  3),  y  iii)  «vía  que del municipio de La Palma conduce al municipio de Pacho,  departamento    de    Cundinamarca»    (hecho   No.  4).   

Entonces,  cada  una  de  las tres conductas  punibles  reseñadas  fue perpetrada en un territorio diferente. Por tanto, como  en  ninguno  de dichos lugares se cometió un mayor número de delitos, esta sub  –  regla no permite resolver el presente asunto, resultando necesario aplicar la  siguiente,  esto  es,  «donde  se haya producido la  primera aprehensión».   

En  la audiencia preliminar de legalización  de  las  capturas, se estableció que todas se materializaron el 19 de agosto de  este    año,   así:   la   de   ANDERSON   MURCIA  ARENAS    en    Bogotá   a   las   «5:05   horas»,   la   de     ANDERSON    FABIÁN    PERDOMO  ROJAS en Villeta (Cundinamarca) a las «6:05  horas»  y  la  de  TAFAR   MURCIA   ARENAS  en  Florencia  (Caquetá)    a    las   «6:07   horas».   

Por  lo  tanto, es claro que el primero de  los  ciudadanos mencionados fue aprehendido antes que  los  otros  dos,  y ello  tuvo  lugar  en  el  Distrito  Capital. Entonces, en  seguimiento     del  criterio  anteriormente  referido,  la actuación  debe  ser  adelantada  por los despachos especializados con sede en esta ciudad,  a   cuyo   reparto  se  enviarán  de  inmediato  las  diligencias.    Esta  decisión será comunicada a la oficina judicial que  rehusó   el   conocimiento  del  asunto.   

Finalmente,  es necesario indicar que en los  pronunciamientos  CSJ  AP,  22  Abr 2014, Rad. 43584 y CSJ AP, 02 Sep 2015, Rad.  46661,  como  en  muchos  otros,  la Corporación estableció que la competencia  para  adelantar  aquellos procesos correspondía a los despachos ubicados en los  territorios  en los que determinadas organizaciones criminales tenían lo que el  despacho   de   origen   denominó   «su     epicentro     o     centro    de    operaciones»; pero en  estas  providencias  el delito más grave por el que  se           procedía          –y  el  que  sirvió  de  punto  de  partida   para   arribar   a   las   determinaciones   adoptadas-   era   el   concierto  para  delinquir,  mientras  que  en  este  caso  lo  es  el  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes agravado.   

En consecuencia,  no   es   posible  extrapolar  los  criterios  allí  utilizados,  aplicables  al  referido  delito contra la seguridad pública, para  resolver  el  presente  asunto,  cuyas  especificidades  demandan  una solución  distinta.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.             ASIGNAR   la  competencia     para     conocer    la    presente    actuación    a             los  juzgados  penales  del  circuito  especializado  de  Bogotá,  a cuyo  reparto se remitirán    inmediatamente    las     diligencias,    para lo de su cargo.   

2.             COMUNICAR  la  presente  determinación  al  Juzgado  1º  Penal  del Circuito Especializado de  Cundinamarca.   

Cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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