AP6904-2015(47114)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado Ponente  

AP6904-2015  

Radicación N° 47114.  

Aprobado acta No. 424.  

Bogotá,  D.C., veinticinco (25) de noviembre  de dos mil quince (2015).   

VISTOS  

De    plano,  se  pronuncia  la  Corte  sobre  el  recurso de queja  interpuesto   por   el   defensor   del   sentenciado  JHON    FREDY    PARDO  VELASCO,  contra  el auto proferido por la Sala Penal  del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de San  Gil   (Santander),   el  30    de    septiembre  de    2015,  por  medio  del  cual  inadmitió  la  demanda   de   revisión   promovida   en  favor  de  aquél.   

ANTECEDENTES  

El abogado Fernando Pardo Gálvez, obrando en  representación  del  sentenciado JHON FREDY PARDO VELASCO, presentó demanda de  revisión  en contra del fallo dictado por el Juzgado Segundo Penal del Circuito  con  funciones  de  conocimiento  de Vélez (Santander), el 29 de julio de 2009,  que  lo  condenó  por  el  delito  de  actos sexuales  abusivos agravados.   

La  Sala Penal del Tribunal Superior de San  Gil  (Santander),  a  través  de  auto  del 30 de septiembre del año en curso,  consideró  que  el  libelo  no  se  ajustaba  a  las  exigencias  de  ley y, en  consecuencia, lo inadmitió.   

El  mencionado  profesional  del  Derecho  impugnó  la  citada  providencia,  interponiendo  los  recursos  ordinarios  de  reposición y apelación.   

El  Tribunal de San Gil se pronunció el 26  de  octubre  de 2015, dejando en firme su decisión y absteniéndose de conceder  la alzada.   

En  contra  de  dicha decisión, la defensa  interpuso  el  recurso  de  reposición  y,  como  petición  subsidiaria, de no  compartirse  sus  argumentos, solicitó que se surtiera el recurso de queja ante  esta  Corporación  y  la  expedición  de las copias  correspondientes.   

Con  auto  del 4 de noviembre siguiente, la  Sala  Penal del Tribunal Superior de San Gil ratificó la inimpugnabilidad de la  providencia  de  revisión  –en lo que concierne a la  segunda  instancia-,  apoyada  en  precedente de esta  Corte.   

Así,  expedidas  las  copias,  remitida la  actuación  a  esta Corporación y surtido el traslado de que trata el artículo  179D  de  la  Ley 906 de 2004, la defensa anticipadamente allegó memorial en el  que ratificó su petición de queja.   

Al  efecto,  el  memorialista  repasó  la  decisión inadmisoria de la  demanda  de  revisión, con la que aspiraba a que prosperara la causal de cambio  jurisprudencial    favorable.   Lamentó,  entonces,  que    no    se    haya    concedido    el    recurso   de   apelación,  a pesar  de   que   invocó  el  principio  general  de  la  doble  instancia  y  que  en  la  demanda  se  alegan  aspectos sustanciales que no  resultan  coincidentes  cuando  se  inadmite  el  libelo,  que es diferente a un  rechazo       de  plano.   

Por  ello,  anexa  las copias con el fin de  procurar   que   se  produzca  “un  pronunciamiento  sustancial”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Por   virtud   de   lo   establecido  en  el  artículo  179C    de    la    Ley   906  de  2004,  adicionado  por  el  artículo 94 de la Ley 1395 de  2010,  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia es competente  para  conocer del presente recurso de queja, en tanto, la apelación denegada se  denuncia  respecto  de  un auto proferido por una Sala  Penal  de  Tribunal Superior de Distrito Judicial, en  este caso el de San Gil (Santander).   

Recuérdese  que  la  citada  Corporación,  negó  el  recurso  de  alzada  que  promovió  el  defensor de JHON FREDY PARDO  VELASCO,  en  contra del auto que inadmitió la demanda de revisión. Al efecto,  se  apoyó  en  precedente  de  esta  Sala, que considera que la revisión es un  trámite  independiente  de  única instancia, en el que el recurso reclamado es  improcedente.   

Por  esa  razón, el profesional en comento  promovió el presente recurso de queja.   

Ahora  bien,  de  conformidad  con  lo  establecido  en  el  artículo 179B de la Ley 906 de 2004,  adicionado  por  el artículo 98 de la Ley 1395 de 2010 -normatividades llamadas  a   reglar   el  presente  asunto-,  el  recurso  de  queja  procede  “cuando  el  funcionario  de  primera  instancia deniegue el de  apelación”.   

La finalidad del recurso de queja, entonces,  tiene          dicho         la         Sala1,  es  la  de  obtener  que el  superior  funcional conceda la apelación formulada en contra de una providencia  cuando  la impugnación ha sido despachada desfavorablemente por el A  quo, desde luego, contra una decisión  susceptible de ser atacada mediante el ejercicio de este recurso.   

En  el  presente  caso,  entonces,  sobran  mayores   consideraciones  para  evidenciar  que  el  recurso  de  queja  que  ahora se resuelve es improcedente, en tanto, se promueve en un trámite de única  instancia, tal como corresponde al de la acción de revisión.   

En  efecto,  la  Sala  tiene  dicho  que  las  decisiones tomadas en el curso de la acción de  revisión  no  son  susceptibles  de  recurso  de  apelación por tratarse de un  asunto  que se tramita en única instancia, por no estar prevista normativamente  la   procedencia   de   ese  medio  de  impugnación,  siendo  susceptibles  las  determinaciones      adoptadas      exclusivamente      del      recurso      de  reposición.   

Así quedó plasmado en el CSJ AP, 2 sept.  2008,  Rad.  30285,  citado  por  el  Tribunal  y cuyo juicioso estudio ahora se  transcribe,    dada    su    correspondencia    con    el   problema   jurídico  planteado:   

«Como lo tiene  decantado  la  Sala,  la  acción  de  revisión tiene como finalidad particular  remover  la  intangibilidad  propia  de la cosa juzgada. Por ese motivo, procede  únicamente   contra   providencias   que   hayan  cobrado  ejecutoria  (fallos,  resoluciones  de  preclusión  de  la  investigación  o  autos  de cesación de  procedimiento).   

Esa misma circunstancia determina que este  trámite,  al  margen  del  sistema procesal aplicable, esto es, bien sea la Ley  600  de  2000  o la 906 de 2004, es independiente del  proceso  finiquitado  con  ocasión  de  la  determinación  cuya  revisión  se  solicita  y  se ciñe a normas especiales que regulan  su desarrollo.   

Por  consiguiente,  el  escenario  para la  interposición  de  medios  de  impugnación no es el proceso originario sino la  nueva  actuación, en tanto ésta no constituye extensión de aquél, la cual se  surte  en única instancia, descartando la segunda instancia de las providencias  interlocutorias  proferidas  durante  su  trámite  y del fallo que le pone fin,  como así lo ha señalado la Sala de forma reiterada.   

Dicho  de  otro modo:  las decisiones  tomadas  en  el  curso de la acción de revisión no son susceptibles de recurso  de  apelación por tratarse de un asunto que se tramita en única instancia, por  no  estar  prevista  normativamente la procedencia de ese medio de impugnación,  siendo  susceptibles las determinaciones adoptadas exclusivamente del recurso de  reposición.   

Esta intelección se mantiene respecto del  trámite  de  la  acción  de  revisión  regido por la Ley 906 de 2004, pues de  conformidad  con  su artículo 176 el recurso de apelación procede “salvo los  casos  previstos  en  este  código,  contra  los  autos  adoptados  durante  el  desarrollo   de   las   audiencias,   y   contra  la  sentencia  condenatoria  o  absolutoria”.   

De  igual  forma,  porque el artículo 177  ibídem,  modificado  por  el 13 de la Ley 1142 de 2007, consagra los efectos en  que  se concede el recurso de apelación y las providencias que son susceptibles  del mismo, señalando lo siguiente:   

“En el efecto suspensivo, en cuyo caso la  competencia  de  quien  profirió  la decisión objeto de recurso se suspenderá  desde ese momento hasta cuando la apelación se resuelva:   

1.   La   sentencia   condenatoria   o  absolutoria;   

2.  El  auto  que  decreta  o  rechaza  la  solicitud de preclusión;   

3.    El    auto    que    decide   la  nulidad,   

4. El auto que niega la práctica de prueba  en el juicio oral; y   

5.  El auto que decide sobre la exclusión  de una prueba del juicio oral.   

En el efecto devolutivo, en cuyo caso no se  suspenderá  el  cumplimiento  de  la  decisión  apelada  ni  el  curso  de  la  actuación:   

1.   El   auto  que  resuelve  sobre  la  imposición,     revocatoria     o     sustitución    de    una    medida    de  aseguramiento,   

2.   El   auto  que  resuelve  sobre  la  imposición   de   una   medida  cautelar  que  afecte  bienes  del  imputado  o  acusado,   

3.   El   auto  que  resuelve  sobre  la  legalización de captura,   

4.  El auto que decide sobre el control de  legalidad  del  diligenciamiento  de  las  órdenes  de allanamiento y registro,  retención    de    correspondencia,   interceptación   de   comunicaciones   o  recuperación  de  información  dejada  al  navegar por Internet u otros medios  similares,   

5. El auto que imprueba la aplicación del  principio de oportunidad en la etapa de investigación; y   

6.  El  auto que admite la práctica de la  prueba anticipada”.   

Queda  claro, por tanto, que el legislador  no  previó la posibilidad de impugnar por la vía del recurso de apelación las  decisiones    adoptadas    en   virtud   del   trámite   de   la   acción   de  revisión.   

La  tesis  anterior  también  encuentra  respaldo  tras  confrontar  las  disposiciones  del  Capítulo X, Título VI del  Libro  I  de  la  Ley  906  de  2004  que  regulan  lo  atinente a la acción de  revisión,  en tanto no establece el recurso de apelación contra las decisiones  proferidas al interior de este trámite.   

Igualmente, porque el artículo 32 ejusdem,  por  virtud del cual se establece la competencia de esta Sala, no le asigna para  conocer  en  segunda  instancia del recurso de apelación interpuesto contra las  diversas  providencias  dictadas  por  los  Tribunales  durante  la  acción  de  revisión,  pues   “la  atribución  de  la  Corte  para  conocer  de los  recursos  de  apelación en los procesos de que conocen en primera instancia los  Tribunales  Superiores  (art.  68-4  del  C. de P.P.)- hoy artículo 32, numeral  3°,  de  la Ley 906 de 2004- está referida a la sentencia y a las providencias  interlocutorias  (art.  202  ib.)- hoy artículo 177 de la citada Ley 906-   que  se  adopten dentro del proceso penal y es claro que la acción de revisión  no  es  una  parte  o  prolongación  del  mismo”2».   

En     conclusión,     como  quiera  que  el recurso de apelación no está previsto para  el  trámite  de  la  acción  de revisión, la Sala  denegará,     por  improcedente,  el recurso  de   queja   promovido  por    el   defensor  del  condenado JHON FREDY  PARDO VELASCO.   

DECISIÓN  

En  razón  y  mérito  a  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación  Penal,   

RESUELVE  

Por     improcedente,     NEGAR  el recurso de queja formulado por el  defensor del procesado JHON FREDY PARDO VELASCO.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese,   comuníquese,   cúmplase   y  devuélvase al despacho de origen.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1 CSJ  AP, 30 mayo 2006, Rad. 25946.   

2 Auto  del  27  de  marzo  de  2000,  rad.  16.836.  Ver  entre  otras, autos del 12 de  noviembre  de  2003,  rad. 21292; 25 de febrero de 2004, rad. 21949; 22 de junio  de  2005, rad. 21611; 29 de junio de 2005, rad. 23832; 19 de enero de 2006, rad.  24243 y del 25 de abril de 2007, rad. 11517.     

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