AP6222-2014(44640)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Magistrada ponente  

AP6222-2014  

Radicación n° 44640  

(Aprobado  Acta No.  337)   

Bogotá  D.C.,  quince (15) de octubre de dos  mil catorce (2014).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la  solicitud  elevada   por   la   defensora  de  GERARDO  MANTILLA  SIERRA,  en el sentido de declarar la extinción de la  acción  penal  por  indemnización  integral dentro del proceso que se sigue al  antes mencionado por el delito de homicidio culposo.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

1. El 11 de julio de 2008, siendo las 9:10 de  la  mañana, a la altura de la avenida El Tejar, calle 104, frente al mirador de  Fátima  de  Bucaramanga,  colisionó  la  motocicleta Yamaha de placas JHG 378,  conducida  por  GERARDO  MANTILLA  SIERRA,  con  el  vehículo  de  la  misma  naturaleza  de placas BKE 01A,  piloteado  por  Gildardo  Cobos  Castillo.  Como  consecuencia  del  impacto  falleció  el  último  de  los  prenombrados.   

          2.  Rituada  la  actuación penal conforme a los trámites previstos  en  la Ley 906 de 2004, el Juzgado Octavo Penal del Circuito de Bucaramanga puso  fin  a  la  instancia  con  la  sentencia  del  24  de abril de 2014, en la cual  condenó  a MANTILLA SIERRA a  las  penas  principales de 32 meses de prisión, 26.66 salarios mínimos legales  mensuales  de  multa  y  4  años de privación del derecho a conducir vehículo  automotor, como autor responsable del delito de homicidio culposo.   

3.  Interpuesto el recurso de apelación por  la  defensa,  el  Tribunal  Superior de la misma sede, con providencia del 25 de  junio siguiente, impartió confirmación al fallo de primer grado.   

4. Por lo anterior, el mismo sujeto procesal  acudió  al  recurso  de  casación, que sustentó en su debida oportunidad, por  cuya razón el proceso se remitió a sede de la Corte.   

5.  Estando pendiente para resolver sobre la  admisibilidad   de   la   respectiva   demanda,  la  defensora  de  GERARDO  MANTILLA  SIERRA allegó memorial  en   el   cual   solicita  declarar  la  extinción  de  la  acción  penal  por  indemnización integral.   

Fundamenta la petición en lo dispuesto en el  artículo  42  de  la  Ley  600 de 2000, cuya aplicación demanda a este caso en  virtud  del  principio  de favorabilidad, según los términos de la providencia  del   13  de  abril  de  2011,  proferida  por  la  Corte  dentro  del  radicado  35946.   

Como soporte de la solicitud adjunta acuerdo  transaccional,  por  cuyo  medio los ciudadanos Judith  Porras  Vesga,  Leidy Cobos Porras, Jhoana Cobos Porras, Alexánder Cobos Porras  y    Mauricio    Cobos  Porras,  en  su  calidad  de  víctimas  respecto  del  homicidio     culposo     de     Gildardo    Cobos  Castillo,  manifiestan  haber  recibido  del procesado  GERARDO  MANTILLA  SIERRA la  suma de $23.000.000 a título de perjuicios morales y materiales.   

Aportó  también  memorial  signado por los  antes  mencionados  y  dirigido  a  esta  Corporación, en el cual los afectados  manifiestan    que    han    sido    indemnizados   integralmente   “de     todos     los    perjuicios    materiales    y    morales  ocasionados”,  como  consecuencia  del  accidente de  tránsito ocurrido el 11 de julio de 2008.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

En  orden  a resolver la petición objeto de  estudio,   dirigida   a   obtener   la   extinción  de  la  acción  penal  por  indemnización   integral,  bien  está  recordar  que  esa  figura  no  aparece  expresamente  regulada  en  la Ley 906 de 2004, como sí obra en el artículo 42  de   la  Ley  600  de  2000,  por  cuya  razón  la  defensora  de  GERARDO   MANTILLA   SIERRA   demanda  su  aplicación   en   virtud   del   principio   de   favorabilidad   de   la   ley  penal.   

          Ciertamente,  en  la  Ley  906  de  2004  se  aborda la figura de la  indemnización  integral  como  constitutiva  de  una  causal de procedencia del  principio  de  oportunidad,  según aparece en el numeral 1° del artículo 324,  modificado   por   el   2°   de   la  Ley  1312  de  2009,  en  los  siguientes  términos:   

“1.  Cuando se  tratare  de  delitos  sancionados con pena privativa de la libertad cuyo máximo  señalado  en  la Ley no exceda de seis (6) años o con pena principal de multa,  siempre  que  se  haya  reparado  integralmente  a la  víctima  conocida  o individualizada; si esto último  no  sucediere,  el  funcionario  competente  fijará  la  caución  pertinente a  título  de  garantía  de  la  reparación,  una  vez  oído  el  concepto  del  Ministerio Público.   

Esta causal es aplicable, igualmente, en los  eventos   de   concurso  de  conductas  punibles  siempre  y  cuando,  de  forma  individual,  se  cumpla con los límites y las calidades señaladas en el inciso  anterior…”   (subraya  fuera de texto).   

          Sobre  el particular, ha señalado esta Colegiatura (CSJ AP, 31 mar.  2009, rad. 31466):   

No  hay duda, entonces, que la ponderación  como  criterio auxiliar y a su vez modulador de la actividad procesal, impulsa a  que   prevalezcan   los   derechos  de  la  víctima  y  mucho  más  cuando  un  reconocimiento  de este talante en nada afecta los intereses del sindicado en la  medida  que  fue  éste  por su iniciativa quien abrió paso al restablecimiento  del  derecho.  En  ello  se  explica  el porqué de la  cesación    de    procedimiento    por    indemnización   integral.   

Finalmente quiere dejar en claro la Sala que  el  procedimiento  acabado  de  reseñar  se  estructura  al  interior de la Ley  600/00,  pero  asimismo  que nada impide que similares  consideraciones  y  conclusiones  puedan  adoptarse  de  cara al trámite de una  actuación  regida  por la Ley 906/04, en este último  evento  -claro  está-  cuando se vean enfrentadas la prescripción y  la  simultánea  aplicación  de la causal primera del artículo  324  reguladora  del principio de oportunidad en su manifestación de extinción  de   la   acción  penal”  (subrayas fuera de texto).   

          No  obstante, de acuerdo con el artículo 323 de la Ley 906 de 2004,  modificado  por  el  1° de la Ley 1312 de 2009, la aplicación del principio de  oportunidad   es  procedente  “hasta  antes  de  la  audiencia  de  juzgamiento”, lo cual implica que para  el  actual  momento  procesal,  cuando  ya  se  ha  proferido  fallo  de segunda  instancia, no resultaría viable.   

          Con  el  fin  de  resolver  la  cuestión planteada, se tiene que la  Corporación   concluyó   lo   siguiente   en  el  antecedente  jurisprudencial  atinadamente  citado  en apoyo de su pretensión por la peticionaria (CSJ AP, 13  abr. 2011, rad. 35946):   

En  el caso de la especie, como ya se dijo,  de  lo  que  se trata es de establecer si resulta procedente acudir al instituto  de  la reparación integral consagrado en el artículo 42 de la Ley 600 de 2000,  como  causal  de  extinción de la acción penal, para momentos posteriores a la  audiencia  de  juzgamiento o de juicio oral cuando ya ha expirado la posibilidad  de  tramitarlo  por  la  vía  del  principio de oportunidad, esto último en la  medida en que se cumplan sus condicionamientos, según lo ya visto.   

Para la Corte, la aplicación de esta figura  en  las  condiciones reseñadas, no sólo no pervierte la naturaleza del sistema  acusatorio,  sino que político criminalmente se ajusta a sus necesidades y a la  voluntad del legislador al implementarlo.   

Ello   se   refleja  porque  resulta  compatible  con el modelo de justicia restaurativa inmerso  en  el sistema acusatorio, no sólo porque en el Libro  VI  se  regula un programa en tal sentido, sino porque tal propósito es latente  en  las  siguientes  disposiciones  de  la  Ley  906, con carácter de principio  rector  (inciso  4º  del artículo 10º, literal c del artículo 11 y artículo  22).   

De     modo     que,     ningún   obstáculo   encuentra  la  Sala  para  aplicar  en  esta  coyuntura  procesal  la  figura  de  la  extinción  de  la  acción  penal  por  indemnización   integral,   más  aún  si  con  la  solución  aparecen satisfechas las demandas de justicia y verdad de la víctima  quien,  precisamente,  como  atrás  se  reseñó,  se  une  a  la  petición de  procesados  y  defensores  en  el  sentido de que se declare la extinción de la  acción   penal  (subrayas  fuera de texto).   

         

Precisado  lo  anterior,  se  advierte que de  tiempo  atrás ha señalado la Sala que la solicitud de extinción de la acción  penal  por  indemnización  integral puede presentarse hasta antes de proferirse  fallo  de  casación (Cfr. entre otras, CSJ AP, 21 jul. 1998, rad. 9660, CSJ SP,  24 feb. 2000, rad. 13711 y CSJ SP, 10 nov. 2005, rad. 24032).   

Por ello, mientras no se dicte sentencia que  resuelva  sobre  el  libelo  de  casación o en tanto no se decida mediante auto  inadmitir  la  respectiva  demanda,  a  la  defensa  le asiste la oportunidad de  solicitar  la  declaración de extinción de la acción penal por indemnización  integral  y  la  consecuente  terminación  del proceso, como aquí se corrobora  dado  que  la  solicitud se eleva antes de resolverse sobre la admisibilidad del  libelo casacional.   

Verificado  este  aspecto,  se  entrará  a  analizar  el  cumplimiento  de  los  restantes  presupuestos  establecidos en el  artículo  42 de la Ley 600 de 2000, esto es, que el delito corresponda a alguno  de  los  relacionados  por  el  legislador  en  tal precepto, que se ha reparado  integralmente  el  daño  ocasionado  de  conformidad  con  el dictamen pericial  –a menos que medie acuerdo  sobre   su   valor   o   el   perjudicado  manifieste  expresamente  haber  sido  indemnizado– y que dentro  de  los  cinco años anteriores no se haya proferido en otro proceso preclusión  de  la  investigación  o  cesación  de  procedimiento en su favor por el mismo  motivo.   

          Y  al  efecto, advierte la Sala que dichos presupuestos concurren en  el presente caso, como se constata a continuación:   

i)            El delito objeto de acusación y fallo de  condena  en  contra  del  procesado es el de homicidio culposo, sin que le fuera  deducida  causal  alguna  de  agravación  punitiva  específica.  Esta conducta  delictiva  se  encuentra  dentro de aquellas señaladas en el artículo 42 de la  Ley  600  de  2000,  respecto  de  las  cuales es procedente la extinción de la  acción penal por indemnización integral.   

ii)            Las   víctimas   reconocidas   en  la  actuación   por   la   muerte   de   Gildardo  Cobos  Castillo,   esto   es,   su   compañera   permanente  Judith  Porras  Vega, y sus  hijos   Leidy  Cobos  Porras,  Jhoana  Cobos  Porras,  Alexánder     Cobos     Porras    y    Mauricio  Cobos  Porras, celebraron con el  procesado   GERARDO   MANTILLA  SIERRA  acuerdo  transaccional a través del cual convinieron el monto de la  indemnización  de  perjuicios  a la que tienen derecho, declarando los primeros  en ese mismo documento haber recibido el valor pactado.   

          Además  de  lo anterior, se allegó memorial suscrito por los antes  mencionados  y  dirigido  a  la  Corte,  en el cual los afectados reiteran haber  recibido  la  indemnización  acordada  y declaran quedar satisfechos a plenitud  respecto  de los perjuicios causados por la muerte de su compañero permanente y  padre, respectivamente.   

          Es  de  anotar  con  los  documentos reseñados aparecen debidamente  autenticados en Notaría.   

iii)          De  otro  lado, aparte de no obrar en el  diligenciamiento  anotación  alguna  en el sentido de que en contra del acusado  se  haya  proferido  resolución inhibitoria, preclusión de la investigación o  cesación  por  este  motivo,  dentro  de  los 5 años anteriores, se allegó al  diligenciamiento  oficio  de  fecha  26 de septiembre del año en curso, firmado  por  la coordinadora de la Unidad de Antecedentes y Anotaciones Judiciales de la  Fiscalía  General  de la Nación, encargada de dicho registro (SIAN), según el  cual   no   figuran   para  el  procesado  anotaciones  al  respecto1.   

          Por   consiguiente,   cumplidas  las  exigencias  dispuestas  en  el  artículo  42  de  la  Ley 600 de 2000 para declarar extinguida la acción penal  derivada  del  delito  de  homicidio  culposo  en  la  persona  de  Gildardo                 Cobos                 Castillo,   por el  cual  fue  acusado GERARDO MANTILLA SIERRA,  se  impone,  por tanto, disponer la preclusión de la actuación,  de  conformidad  con  lo  señalado  en  el artículo 331 de la Ley 906 de 2004.   

Se ordenará que lo aquí decidido se informe  al  Centro  de Información Sobre Actividades Delictivas (CISAD) de la Fiscalía  General  de  la Nación para los fines señalados en el inciso 3º del artículo  42 de la Ley 600 de 2000.   

Resta señalar que será del resorte del juez  de  primera  instancia  proceder a la cancelación de los compromisos adquiridos  por  el  incriminado  en  razón de este diligenciamiento. Así lo precisará la  Corte en la parte resolutiva de la presente providencia.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

1.              DECLARAR  la   extinción  de  la  acción  penal  respecto  de  GILDARDO  MANTILLA  SIERRA,  por     indemnización     integral    y,  por consiguiente, ordenar la preclusión de la actuación que se  le sigue por el delito de homicidio culposo.   

2.            REMITIR copia de  esta  providencia al Centro de Información Sobre Actividades Delictivas (CISAD)  de   la   Fiscalía   General   de   la   Nación   para   los   fines   legales  pertinentes.   

3.             PRECISAR  que  corresponde  al  juez  de  primera  instancia  proceder a la cancelación de los  compromisos    adquiridos    por    el    procesado    en    razón    de   este  diligenciamiento.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Cfr.  Fol. 16 del cuaderno de la Corte.     

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