AP6221-2014(44789)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada ponente  

AP6221-2014  

Radicación n° 44789  

(Aprobado  Acta No.  337)   

Bogotá  D.C.,  quince (15) de octubre de dos  mil catorce (2014).   

VISTOS  

          La  Sala  resuelve  lo pertinente acerca del impedimento manifestado  por  la titular del Juzgado 2° Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca  para    conocer    de    la    actuación    adelantada    contra   HAIDER  ESCOBAR  ASPRILLA  e ISRAEL  MARTÍNEZ  RENTERÍA, acusados por  el delito de concierto para delinquir agravado.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

1.  Según  se  menciona  en  el  escrito de  acusación,  con posterioridad a la desmovilización de los frentes “Héroes  del Meta”, “Héroes del Guaviare”, “Héroes del  llano”    y   “Bloque  Centauros”  de  las  Autodefensas Unidas de Colombia  –AUC-ocurrida  el  11  de  abril  de  2006,  ex  miembros  de  dicho  grupo  armado  fundaron  el Ejército  Revolucionario          Antiterrorista          Colombiano          –ERPAC-,  organización al margen de la  ley  con  incidencia  en  los  Departamentos  de  Cundinamarca,  Meta,  Vichada,  Guaviare,  Guainía,  Casanare,  Arauca,  Cúcuta  y  Norte de Santander, que se  compone aproximadamente por 1000 personas.   

Dicha  agrupación  ilegal  se  dedica  al  tráfico   de   estupefacientes,   homicidios,  desplazamiento  y  desaparición  forzados,   entre   otros   delitos   y   fue   creada  por  alias  “Cuchillo”.   Entre   las   personas  pertenecientes  a  tal  banda  que  en un principio anunciaron su sometimiento y  entrega    voluntaria    a    la    justicia,    se    encuentran   HAIDER  ESCOBAR  ASPRILLA  e ISRAEL    MARTÍNEZ    RENTERÍA.    

2. El mencionado escrito fue radicado por la  Fiscalía  4°  Especializada de la Unidad Nacional contra las Bandas Emergentes  el  22  de  abril  de  2013,  por  lo  que  el  Juzgado  1°  Penal del Circuito  Especializado  de  Cundinamarca  avocó el conocimiento de las diligencias el 26  de  abril  siguiente.  Luego de ello, señaló fecha para adelantar la audiencia  de  formulación  de acusación el 20 de mayo del mismo año, pero la diligencia  sólo pudo realizarse el 2 de octubre de 2013.   

3.  El  4  de  marzo de 2014 se adelantó la  audiencia  preparatoria  y  se señaló fecha para dar inicio al juicio oral. No  obstante,  sin  haberse  instalado  tal  diligencia,  el 13 de agosto de 2014 el  titular  del  estrado  judicial  manifestó  encontrarse impedido para continuar  conociendo  del proceso, con fundamento en el numeral 6° del artículo 56 de la  Ley  906  de  2004,  esto es, por haber participado dentro del proceso. Así las  cosas, ordenó remitir la actuación al homólogo 2° del lugar.   

4.  La  titular  del  Juzgado  2° Penal del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca,  a  través  de  providencia de 14 de  agosto  de  2014  consideró  infundado  el  impedimento  y  ordenó  remitir el  expediente  a  la Sala Penal del Tribunal Superior de Cundinamarca, corporación  que  en decisión de 27 de agosto de 2014 lo declaró fundado y, por tal razón,  dispuso  su devolución al Juzgado 2° Penal del Circuito Especializado de dicho  lugar.   

En sustento de la determinación, sostuvo el  Tribunal,  el  funcionario  judicial  que invocó la causal impeditiva, al haber  emitido  sentencia  en  otro  proceso  al  interior  del cual valoró las mismas  pruebas  que las decretadas en el actual asunto, tiene ya su juicio comprometido  y  viciado  en  la  medida  en  que “ya ha tenido la  posibilidad  de  aprehender  anticipadamente  el  contenido  de  las  pruebas  a  practicar  en  el  juicio  que actualmente tramita”.   

5. El 5 de septiembre pasado, la titular del  último  despacho  en  cita  también exteriorizó la necesidad de apartarse del  asunto con fundamento en la misma causal impeditiva.   

En  desarrollo  de  tal  aserto,  adujo,  de  acuerdo   con   los  lineamientos  esbozados  por  el  Tribunal  al  aceptar  el  impedimento  de  su homólogo 1°, encuentra que al haber proferido sentencia en  varios  asuntos  con  unidad  de prueba en relación con otros integrantes de la  organización  criminal  ERPAC, su criterio también se encuentra parcializado y  por ende comprometido.   

En  ese  sentido,  aludió  a  los  procesos  radicados  2012-00349,  2012-001200  y  2012-01345  al  interior  de  los cuales  emitió  fallos  de condena el 2 de octubre de 2013, 26 de febrero y 24 de julio  de  2014,  respectivamente, luego de valorar, entre otros medios de convicción,  los  testimonios  de  varios  ex  integrantes  del  grupo delincuencial en cita,  de      Carlos    Rey    Vega    y   Diego   Blanco   Meneses,  investigadores  de  la  Fiscalía  General  de  la Nación, estos  últimos decretados como prueba en las actuales diligencias.   

Por tal razón, concluyó, su ecuanimidad se  encuentra  comprometida  al  haber  valorado  previamente  los  mismos medios de  convicción,  circunstancia  por  la  cual  indica  ya  formó  su  criterio  en  relación con las mismas conductas punibles ahora juzgadas.   

En  consecuencia,  ante  la  inexistencia de  otros  Juzgados  de  la  misma  especialidad  y  categoría  en Cundinamarca, de  acuerdo  con lo dispuesto en el artículo 57 del Código de Procedimiento Penal,  remitió  el  expediente  a  los Juzgados Penales del Circuito Especializados de  Bogotá.   

6.  Repartido  el  expediente al Juzgado 9°  Penal  del Circuito Especializado de la capital, la titular del estrado judicial  mediante  auto  de  30 de septiembre pasado, consideró infundado el impedimento  manifestado  por  la  Juez 2° Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca.   

En   tal   sentido,   precisó   que   la  participación   a  la  que  hace  alusión  la  Juez  2°  penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca  no  resulta  vinculante  ni  sustancial  en los  términos  exigidos por la jurisprudencial para declarar fundado el impedimento,  pues  de los textos de las sentencias citadas por la homóloga como base para su  decisión,  se  colige  que  en ninguna de ellas compromete su criterio frente a  los aquí procesados.   

Agregó  que  a pesar de que se trata de los  mismos  hechos y existe comunidad de prueba, no se vislumbra cómo puede afectar  su  imparcialidad  cuando  no  expresó  ningún juicio de responsabilidad penal  contra  ESCOBAR  ASPRILLA  y  MARTÍNEZ  RENTERÍA como lo  exige  la  jurisprudencia  para  que  se  configure  la  causal  de  impedimento  invocada,  menos  aún  al  advertir que son solo dos las pruebas comunes en los  procesos en mención.   

  Por lo expuesto, ordenó el envío del  diligenciamiento  a  esta  Sala, en atención a los lineamientos trazados por el  artículo  57  de  la  Ley 906 de 2004, modificado por el artículo 82 de la Ley  1395 de 2010.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          Ha  reiterado  la  Colegiatura (CSJ AP 9 may 2007, Rad 27308; CSJ AP  27  mayo  2007,  Rad 27635; CSJ AP 7 mar 2011, Rad 35951) que antes de entrar en  vigencia  de  la  Ley  1395  de 2010, la Sala no conocía de ningún impedimento  manifestado  por  jueces,  independientemente de su naturaleza, pues en tal caso  la  competencia  para pronunciarse asistía a los Tribunales, debiendo aplicarse  la  figura  consagrada  en  el  artículo  44 de la Ley 906 de 2004 (competencia  excepcional)  en  aquellos  eventos  en  que  solo  existía  un  juzgado  en el  correspondiente distrito o todos estuvieran impedidos.    

No obstante, la situación varió con la Ley  1395  de  2010,  “por la cual se adoptan medidas de  descongestión  judicial”,  cuyo  artículo  82  modificó el 57 original de la Ley 906 de 2004, referido al  trámite del impedimento, señalando textualmente lo siguiente:   

“Trámite para  el  impedimento.  Cuando  el  funcionario judicial se  encuentre  incurso  en una de las causales de impedimento deberá manifestarlo a  quien  le  sigue  en  turno,  o,  si  en  el  sitio no hubiere más de uno de la  categoría  del  impedido  o  todos  estuvieren impedidos, a otro del lugar más  cercano,  para  que  en el término improrrogable de tres (3) días se pronuncie  por escrito.   

En  caso de presentarse discusión sobre el  funcionario  a  quien  corresponda  continuar  el  trámite de la actuación, el  superior  funcional  de  quien se declaró impedido decidirá de plano dentro de  los tres días siguientes al recibo de la actuación.   

Para tal efecto, el funcionario que tenga la  actuación    la    enviará    a    la   autoridad   que   deba   resolver   lo  pertinente”.   

         Conforme  se  ha señalado en precedentes oportunidades (CSJ AP 8 de  ago  2011,  Rad  37094; CSJ AP 15 mar 2011, Rad 36026), la consagración de esta  premisa  normativa  impone  seguir las mismas pautas hermenéuticas sentadas por  la  Sala  frente  al  trámite  de la Ley 600 de 2000, para cuando, como en este  asunto,  en  la  determinación  del  funcionario competente están involucrados  despachos  judiciales  pertenecientes a diferentes distritos judiciales, caso en  el  cual  resulta  indiscutible  que  la  competencia  para  resolver  el asunto  corresponde a la Corte Suprema de Justicia.   

          En  síntesis,  con la regulación de la Ley 1395 de 2010, cuando el  trámite  del  impedimento  involucra despachos judiciales de diversos distritos  judiciales,  como  en  este evento (Bogotá y Cundinamarca), la competencia para  resolver el punto corresponde necesariamente a la Corte.   

         

          Ahora  bien, como se tiene dicho por esta Colegiatura, el fundamento  del  instituto  de  los impedimentos es garantizar que quien, en representación  del  Estado,  asume  la  delicada  misión  de  administrar  justicia,  lo  haga  inspirado  en  los  principios  de imparcialidad y objetividad, al amparo de los  cuales,  por tanto, cualquier factor enturbiador del buen juicio y transparencia  del  funcionario  judicial  se  erige  en  motivo  suficiente para separarlo del  conocimiento del asunto.   

En el presente evento, la titular del Juzgado  2°  Penal  del Circuito Especializado de Cundinamarca fundamenta el impedimento  en  la  causal  contemplada  en el numeral 6º del artículo 56 de la Ley 906 de  2004,  al  considerar  que  por haber asumido el conocimiento de las diligencias  seguidas  contra  otros  ex  miembros  de  la  organización delictiva ERPAC, al  interior  de  las  cuales  valoró  los  testimonios de dos investigadores de la  Fiscalía  General  de  la  Nación (declaraciones que  también  fueron  decretadas  como  prueba  en  el  actual  asunto),  ya  comprometió  su  criterio  y  por  tanto  debe  apartarse del  presente asunto.   

          Ante  todo se impone precisar, acorde con lo establecido por la Sala  en  reiteradas  oportunidades,  que  la causal invocada se presenta cuando se ha  participado  con  anterioridad en el mismo asunto, situación que no acontece en  el  evento  objeto  de  estudio  porque  aunque  éste tiene como fundamento los  mismos  hechos  por  los cuales fueron condenados otros ex integrantes del grupo  delictivo  ERPAC en los procesos radicados 2012-00349, 2012-001200 y 2012-01345,  lo  cierto  es  que  se  trata  de  una  actuación distinta, tramitada en forma  separada e independiente respecto de las otras.   

          Más  acertado,  entonces,  aun  cuando no por ello surge fundado el  impedimento,  resultaba  invocar  la  causal  4ª referida a la circunstancia de  haber  “manifestado  su  opinión  sobre  el asunto  materia  del  proceso”, lo  cual  ocurre,  como ha tenido también oportunidad de expresarlo la Sala, cuando  la   opinión   se  expresa  extraprocesalmente,  situación  que,  ciertamente,  encuentra  cabida  cuando el criterio se emite en un proceso diverso, como aquí  sucede1.   

         

Acerca  de  la  causal 4ª, la Corte ha sido  reiterativa   en  señalar  que  la  opinión  extraprocesal  estructurante  del  impedimento  es  aquel  concepto  que  resulta vinculante frente al nuevo asunto  sometido  a  la  decisión  del  funcionario.  Así,  en CSJ AP 7 mar 2007, Rad.  26853  expresó la Corporación lo siguiente:   

“(L)o   que   obliga   a   aceptar   la  circunstancia  de inhibición es que el funcionario haya incurrido, con ocasión  de   sus   funciones,   en   pronunciamientos  anticipados  acerca  de  aspectos  sustanciales  que   constituyen  auténticos  actos  de prejuzgamiento, que  implican  compromiso  indiscutible  de  su criterio y pretenden su imparcialidad  para resolver el asunto futuro”.   

         

En  otra  oportunidad  (AP 13 jun 2007, Rad.  27497) sostuvo la Corte que:   

“En   tratándose  de  impedimento,  es  necesario  que  en cada  caso  particular  y  concreto   los    funcionarios  judiciales  —jueces   y   magistrados—   expliquen   cuáles   son   las   razones   por  las  cuales  su  imparcialidad,   su  ecuanimidad,  su  independencia  o  su  equilibro  podrían  afectarse  frente  a  cada  uno  de  los  implicados,  por  el  hecho  de  haber  participado ya en el proceso.   

“El  género  de  argumentación  que  se  exige,  incluye  especificar  las circunstancias o condiciones en que se produjo  la  participación  del  funcionario judicial en el proceso original o en alguno  de  los  procesos  derivados  por  la  ruptura  de  la  unidad procesal; y si la  actividad      del      Juez      —individual   o  colegiado—  se  extendió  ya  a la valoración de elementos probatorios o de  información  susceptible  de  convertirse en prueba, se precisa indicar cómo y  de  qué  manera  las apreciaciones anteriores inciden en el ánimo del juzgador  al  conocer  el  asunto  en  ocasiones  posteriores,  frente  a  cada uno de los  implicados o situaciones concretas por resolver”.   

          Frente  a tales circunstancias, encuentra la Sala que en el presente  asunto  no  concurren  razones suficientes para separar a la titular del Juzgado  2°  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca  del conocimiento del  presente  caso,  pues si bien en esos otros procesos referidos adoptó decisión  de  fondo,  de  su lectura no se extrae el compromiso del criterio y por contera  la imparcialidad en la administración de justicia.   

          En  efecto,  si  bien  los tres procesos aludidos por la funcionaria  judicial  culminaron  contra  sujetos  que  hicieron  parte  de la organización  delictiva  referida y que por tal pertenencia fueron procesados por el delito de  concierto  para  delinquir,  esto  es,  con  fundamento  en  la misma situación  fáctica  que  dio  origen  al  presente  asunto, en esas otras oportunidades la  valoración  probatoria  se  efectuó sobre un conjunto de medios de convicción  que  no  guarda  identidad  con  las pruebas decretadas en este trámite, con la  excepción  de  las  declaraciones de dos investigadores de la Fiscalía General  de  la  Nación  que  constituyen  la  única  prueba  en común entre todos los  asuntos  referidos;  de tal suerte que no es dable afirmar que exista una unidad  de   prueba   de   tal   entidad   que  logre  parcializar  el  criterio  de  la  juzgadora.   

          Es  más, en atención a que la responsabilidad penal en Colombia es  individual,  no es factible inferir que las conclusiones a las cuales se arribó  en  esos  otros  procesos  sobre  la  existencia del delito y la responsabilidad  penal   de   los   procesados   son   predicables   respecto   de   HAIDER  ESCOBAR  ASPRILLA  e ISRAEL  MARTÍNEZ  RENTERÍA,  tanto así  que  en  uno  de  los  procesos referidos el fallo fue de carácter absolutorio,  esto es, en el radicado 2012-01345.   

          En  síntesis,  como no se presentó, por consiguiente, una opinión  trascendente  que  pudiera  vincular  a  la  funcionaria  en  relación  con  el  comportamiento  desplegado por HAIDER ESCOBAR ASPRILLA  e    ISRAEL   MARTÍNEZ  RENTERÍA  en  el  delito  de concierto para delinquir  agravado,  su  imparcialidad  y  ecuanimidad  no  se  ofrecen comprometidas para  proseguir con el trámite del presente juicio.   

          En   consecuencia,   se   declarará  infundado  el  impedimento  en  cuestión.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          1.-   DECLARAR  infundado  el  impedimento  manifestado  por  la titular del Juzgado 2° Penal del Circuito Especializado de  Cundinamarca  para  continuar  conociendo  del  proceso  seguido  en  contra  de  HAIDER  ESCOBAR  ASPRILLA  e  ISRAEL  MARTÍNEZ  RENTERÍA  por el delito de concierto para delinquir agravado.   

          2.-  DEVOLVER  de  inmediato el proceso al  mencionado despacho judicial, a fin de que prosiga con su trámite.   

          3.-  EXPEDIR  copia de la presente decisión con destino al  Juzgado  9°  Penal del Circuito Especializado de Bogotá, para su conocimiento.   

Contra esta determinación no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO       FERNÁNDEZ CARLIER   

MARÍA   DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ   

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ   

EYDER  PATIÑO  CABRERA   

PATRICIA    SALAZAR    CUÉLLAR   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Auto citado.     

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