AP6173-2016(48831)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER

Magistrado Ponente   

AP6173-2016  

Radicación Nº 48831  

Aprobado    mediante    Acta    No.   293   

          Bogotá,  D.  C.,  catorce  (14) de septiembre de dos mil dieciséis  (2016)   

ASUNTO  

La  Sala  resuelve  el  conflicto negativo de  competencia   suscitado   entre  una  Magistrada  con  Función  de  Control  de  Garantías  de  la  Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá y su  homóloga  de  Barranquilla, en razón del cual rehúsan conocer de la solicitud  de  formulación de imputación e imposición de medida de aseguramiento elevada  por   la   Fiscalía   13  de  la  Unidad  Nacional  Especializada  de  Justicia  Transicional, en contra del postulado Jorge Ernesto Rojas Galindo.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

1. Mediante escrito  del  14  de  abril de 2016, radicado ante la Sala de Justicia y Paz del Tribunal  Superior  de  Bogotá,  la  Fiscalía  solicitó  la  celebración  de audiencia  preliminar   de   formulación   de  imputación  e  imposición  de  medida  de  aseguramiento  en  contra del postulado Jorge Ernesto Rojas Galindo, conforme lo  previsto  en  el  artículo  18  de  la Ley 975 de 2005, modificado por el mismo  artículo    de    la     Ley    1592    de    2012    y    demás   normas  concordantes.   

2.  El  asunto  fue  repartido  a  una  Magistrada  con  Función  de  Control  de  Garantías de esa  Corporación,  quien  al  advertir la solicitud del funcionario de la Fiscalía,  manifestó    la    incompetencia    para    tramitarla.    (Récord   14:55   y  siguientes).   

Indicó que mediante información suministrada  por  Salvatore  Mancuso,  quien  para  la  época  de  los  hechos  fungía como  comandante  del  Bloque  Norte,  se  logró  determinar que el Bloque Capital no  existió,   pues  solo  se  realizó  una sola acción que corresponde a la  tentativa   de   homicidio  en  contra  de  Wilson  Borja  y   los  delitos  perpetrados  por  el postulado Rojas Galindo, se previeron por Salvatore Mancuso  y Carlos Castaño desde Córdoba.   

Ello  significa  que  la  competencia  para  ejercer  la  función  de  control  de  garantías en el contexto del proceso de  Justicia  y  Paz  corresponde  al  lugar  de injerencia del bloque y no al de la  comisión  del punible, concerniendo las diligencias a la Sala de Justicia y Paz  del Tribunal Superior de Barranquilla.   

De  acuerdo  con  lo  expuesto,  ordenó  la  remisión de la actuación de manera inmediata a la precitada Sala.   

3. En audiencia del  29  de  agosto  de 2016, una Magistrada con Función de Control de Garantías de  la  Sala  de  Justicia  y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla, se declaró  igualmente   incompetente   para   dar  curso  a  las  audiencias  preliminares,  atendiendo  a  que  la  competencia  a  su  parecer,  radica  en la Magistratura  Homóloga,           al           considerar1:   

3.1.  Si  el  hilo  conductor  para  definir  la  competencia  es  la  zona  de injerencia del grupo  liderado  en aquella época por Salvatore Mancuso o Castaño Gil, las audiencias  preliminares  tendrían  que  ser  abordadas  en diversos lugares del territorio  nacional,  pues el devenir histórico ha demostrado la creación de bloques bajo  comandancias  como  la de Eduard Cobos Téllez en los Montes de María o Rodrigo  Tobar en el Bloque Norte, entre otros.   

3.2.  El  bloque  capital  se creó con el objetivo de incursionar en Bogotá, idea que surgió de  los  líderes del estado mayor- Salvatore Mancuso y Castaño Gil-, en octubre de  2000,  quienes  contactaron  a  Jorge  Ernesto  Rojas  Galindo,  no sólo por su  experiencia   en  el  tráfico  de  armamento  militar,  sino  también  por  su  conocimiento  de  la  Capital,  recibiendo  instrucción  y  dando  aviso  a los  alcaldes    de    los    municipios    sobre    la   irrupción   en   ese   departamento.   

Su  finalidad entonces, no estaba limitada a  ultimar  a  Wilson  Borja como lo refirió su homóloga, la misma iba dirigida a  expandirse,  situación  que  se evidencia en actos como la mal llamada limpieza  social que se vivenció en diferentes lugares de esa región.   

3.3. En definitiva,  al  sopesar  los factores de  tipo  objetivo,  tales  como  la  zona  injerencia del grupo o el lugar donde se  planearon  los  hechos,  esto  es Tierra Alta Córdoba, se vislumbrarían varias  opciones  de  competencia,  teniendo  en  cuenta que en un sitio se fraguó y en  otros  se militó, ejerciendo Salvatore Mancuso su comandancia en varios bloques  diseminados a nivel nacional.   

Por  lo  anterior,  indicó   que  la  competencia  radica  en  la  Sala  de  Justicia  y  Paz del Tribunal Superior de  Bogotá,  pues  los  hechos se cometieron allí, así como también en ese lugar  se  ubican  las  víctimas  de los delitos de homicidio, tentativa de homicidio,  entre otros.   

          Así las cosas,  dispuso  el envío inmediato de las diligencias a esta  Corporación    para    que   se   resuelva   el   conflicto   de   competencias  propuesto.   

CONSIDERACIONES  

          1.  De  conformidad con lo previsto en los  artículos  32,  numeral 4°, y 56 de la Ley 906 de 2004, aplicables al presente  asunto  en  virtud  del principio de complementariedad de que trata el artículo  62  de  la Ley 975 de 2005, esta Sala es competente para dirimir el conflicto de  competencias suscitado.   

          2.   Definido   tiene  la  Corte  que  la  competencia   territorial  para  la  jurisdicción  de  Justicia  y  Paz,  viene  determinada  por  el  área de influencia territorial del grupo armado al margen  de  la  ley  al  cual  perteneció  el  postulado,  bajo  el  fundamento  que la  sistemática   de  Justicia  y  Paz  tiene  como  referente  el  concierto  para  delinquir.   

Sobre el particular la Corte en decisión CSJ  AP,  26  mar 2014, rad. 43389, reiterando lo considerado en fallo CSJ AP, 17 jun  2009, rad. 31205, señaló:   

3.  La  conclusión  precedente  encuentra  fundamento  en que la competencia territorial de la Sala de Justicia y Paz viene  determinada,  no  por el lugar de comisión de uno u otro comportamiento punible  particular  que  hubiere  cometido el postulado, sino por el área de influencia  territorial  del  grupo  armado  al  margen  de  la  ley  al cual perteneció el  postulado;  éste  último,  lógicamente y según lo muestra la experiencia, ha  podido  desplazarse  a  lo  largo  y  ancho  del  territorio  nacional y cometer  conductas  punibles  en  diversos  lugares, pertenecientes a distintos distritos  judiciales.   

No  obstante  lo  anterior, debe tenerse en  cuenta  que  el  comportamiento  punible  en que se funda la razón de ser de la  sistemática  de  la  Ley  de Justicia y Paz no es otro que el de concierto para  delinquir,  el  cual se materializa a través de la pertenencia del postulado al  grupo  armado  ilegal, en este caso uno de los grupos de las autodefensas.    

Es así que la determinación de cuál Sala  de  Justicia  y Paz tiene la competencia territorial para ejercer la función de  control  de  garantías  en los casos sometidos a la ritualidad de la Ley 975 de  2005,  es  la  consecuencia  de constatar en cuál territorio tuvo injerencia el  grupo  armado  ilegal  al amparo del cual el postulado llevó a cabo su accionar  delictivo,  es  decir,  dónde operó la asociación ilícita, con independencia  de  dónde  se  agotaron los particulares comportamientos punibles encaminados a  concretar los propósitos de dicho concierto.    

Tan  relevante resulta el lugar donde tiene  lugar  la  asociación  delictiva y, en consecuencia, el área de influencia del  grupo  armado  ilegal  en  el que militó el postulado para fijar la competencia  territorial,  que  -tal  como  la jurisprudencia de la Sala lo ha fijado(3) – la  acusación  que  se  profiere  bajo  las formalidades de la Ley 975 de 2005 pone  especial  acento  en  la pertenencia del desmovilizado a un grupo irregular y en  los   daños   que   colectivamente   se  hayan  causado  por  razón  de  dicha  pertenencia.    

(…)  

Lo anterior deja ver que siendo el concierto  para   delinquir   el   sustrato   o  presupuesto  del  proceso  de  Justicia  y  Paz,  entonces  lo decisivo para fijar la competencia  territorial  para  su  conocimiento  es  la  comprensión  territorial donde ese  acuerdo  ilícito  de  voluntades operó.  Es por  lo  anterior  que  la  Corte  ha  precisado  que  “el  concertado  no solo será  responsable  por adscribirse a estos actos preparatorios punibles, sino también  a  los  delitos  que  se  ejecutaron  y  consumaron durante y con ocasión de su  militancia,  en  las  fronteras  cerradas de determinadas zonas”  (negrilla  fuera de texto).   

Por  lo anotado, evidente es que el área de  influencia  del  grupo  armado  del  cual  hizo parte el postulado Jorge Ernesto  Rojas  Galindo,  como  lo  refirió el funcionario de la Fiscalía, es el Bloque  Centauros   de  las  Autodefensas  Unidas  de  Colombia,  organización  que  se  desmovilizó  de  manera  colectiva  y  el  cual  tuvo  operatividad  en  varios  departamentos, entre ellos el de Cundinamarca.   

Bajo  este derrotero, es preciso indicar que  en  el  caso en estudio, se evidencian realidades que no pueden ser obviadas por  esta  Corporación,  las mismas se suscriben a que los hechos punibles relatados  se  concretaron  ciertamente  en  la ciudad de Bogotá; siendo viable considerar  que  las  víctimas se encuentran en esa zona, las cuales tendrían la facilidad  de acceder a la actuación.   

En  tales  circunstancias,  la  evaluación  conjunta  de lo referido en párrafos precedentes se orienta a que es la Sala de  Justicia   y  Paz  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  de  Bogotá  la   competente  para  conocer  de  la  audiencia  de  formulación  de imputación e  imposición  de  medida  de  aseguramiento en contra del postulado Jorge Ernesto  Rojas Galindo.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

PRIMERO:  DIRIMIR el conflicto negativo  de  competencias  promovido  en  el  presente asunto, declarando que corresponde  conocer  de  la solicitud de formulación de imputación e imposición de medida  de  aseguramiento  en  contra  del  postulado  Jorge Ernesto Rojas Galindo, a la  Magistrada  con  Función  de Control de Garantías de la Sala de Justicia y Paz  del  Tribunal Superior de Bogotá, a donde se ordena remitir de manera inmediata  la actuación.   

SEGUNDO:         Comuníquese  esta decisión a la Magistrada con Función de Control  de   Garantías  de  la  Sala  de  Justicia  y  Paz  del  Tribunal  Superior  de  Barranquilla.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase,  

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ   

Magistrado  

JOSÉ  FRANCISCO  ACUÑA VIZCAYA   

Magistrado   

JOSÉ LUIS   BARCELÓ  CAMACHO

Magistrado   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado  

EUGENIO FERNÁNDEZ  CARLIER   

Magistrado  

LUIS     ANTONIO    HERNÁNDEZ BARBOSA   

Magistrado  

EYDER   PATIÑO  CABRERA   

Magistrado  

PATRICIA    SALAZAR    CUÉLLAR   

Magistrada  

LUIS   GUILLERMO   SALAZAR   OTERO   

Magistrado  

NUBIA   YOLANDA   NOVA  GARCÍA   

Secretaria  

    

1 Record  10:20,  audiencia  29 de agosto de 2016. Tribunal Superior del Distrito Judicial  de Barranquilla Sala de Justicia y Paz     

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