AP5568-2016(48601)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado  Ponente   

AP5568-2016  

Radicación Nº 48601  

Aprobado mediante Acta No. 266  

          Bogotá,  D.  C., veinticuatro (24) de agosto de dos mil dieciséis  (2016).   

ASUNTO  

Se   pronuncia   la   Corte   sobre   el  recurso  de  «apelación»  propuesto  por el defensor  de    Guillermo   Rodríguez   Solano   contra  la  sentencia  de  segundo grado  emitida  por  el  Tribunal  Superior  de  Cundinamarca  el  13  de  julio de 2016,  por     medio     de    la    cual    revocó     la    expresada    por    el    Juzgado    Primero       Penal      del      Circuito      de      Facatativá  (Cundinamarca),         el        11         de        marzo   de  2016,     que     absolvió     al    acusado  de la  conducta punible de actos sexuales con menor de 14 años, agravado.   

ANTECEDENTES FÁCTICOS  

Los hechos fueron reseñados por el Tribunal  de la siguiente forma:   

«Los  hechos  fueron   puestos   en   conocimiento  de  la  Fiscalía  por  parte  del  señor  CFMB padre de la menor (S.  V.  M. R.).informando que vive con su esposa, sus dos hijas menores de edad y el  denunciado  señor  GUILLERMO RODRÍGUEZ SOLANO en el barrio Portal de María de  este  municipio  (Facatativá);  dadas  las ocupaciones laborales que él tiene,  debe  abandonar  su hogar visitando a su familia cada ocho días, quedando en su  casa  su esposa R Rodríguez  y  sus  dos  hijas;  en  varias  ocasiones de esas visitas que él le hace a sus  hijas,  (S.V)  de  3  años  y 7 meses le manifestó que GUILLERMO RODRÍGUEZ la  alzaba  y  la  besaba,  pero dada la edad de la menor sus padres no le prestaban  atención;  el  día  10  de  agosto  de  2014  llega  su  cuñada  DNR  a su casa en compañía de su menor  hija   (L.S.I.R.)   de  tres  años  de  edad,  en  esos  momentos  R  decide  salir  a  una  casa  vecina a  recoger  unos  zapatos  de  (S.V.),  abandonando  la  casa  junto con su hermana  N dejando a las dos niñas  solas  en  el  inmueble,  pero  en  vista de las (sic) menores se peleaban mucho  R  resuelve  deja (sic) el  celular  grabando  sobre un televisor y salen del lugar, al regresar después de  unos  minutos  se  percata  de  la presencia del procesado dentro del inmueble y  nota  a  las  menores  un  poco  asustadas, ante lo cual las cuestionan sobre lo  sucedido  y  estas comentan al señor (sic) Guillermo Rodríguez como la persona  que  las  agrede  sexualmente,  haciéndoles tocamientos en sus partes íntimas,  desnudándose  en  su  presencia y dándoles besos en sus bocas; como quiera que  la  señora R recuerda haber  dejado  el celular grabando revisa la grabación y se da cuenta que el procesado  alza  a  la  menor  (SVMR)  la  sienta  en  sus  piernas, le acaricia sus partes  íntimas  y  la besa; igualmente toca en la cola a la otra menor; asimismo se da  cuenta  que  durante el tiempo que este sujeto ejecuta la conducta siempre está  pendiente  por  la  ventana  que  comunica a la calle que ninguna persona vaya a  hacer presencia en el lugar.”   

ANTECEDENTES PROCESALES  

    

1. El  21  de enero de 2015, ante el  Juez   Primero   Penal  Municipal  de  Facatativá  (Cundinamarca)  se  formuló  imputación  contra Guillermo Rodríguez Solano, por el delito de actos sexuales  con  menor  de 14 años, cargo que igualmente le fue presentado al formulársele  acusación.     

    

1. Realizadas   las   audiencias  preparatoria  y  de  juicio  oral,  el  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito de  Facatativá  (Cundinamarca)  anunció  sentido del fallo absolutorio, y el 11 de  marzo de 2016 dio lectura a la respectiva sentencia absolutoria.     

    

1. El  Fiscal y el representante del  Ministerio  Público  apelaron  la  sentencia,  recurso que fue desatado por una  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  Cundinamarca,  revocando la  absolución  y,  en  su  lugar, condenó a Rodríguez Solano a la pena de CIENTO  CATORCE  (114) meses de prisión e inhabilitación para el ejercicio de derechos  y  funciones  públicas por el mismo periodo, por hallarlo autor responsable del  delito por el que fue acusado.     

Igualmente, dispuso negar al sentenciado la  condena  de  ejecución  condicional  y  la  prisión  domiciliaria y ordenó su  captura para el cumplimiento de la sanción.   

4.  Contra  esta  decisión  el defensor de  Rodríguez  Solano interpuso “recurso de apelación” conforme a la sentencia  C     –    792    de  2014   

El   Tribunal  Superior  de  Cundinamarca  corrió  traslado por el término de 5 días para que  el  defensor  sustentara  la  apelación, cumplido con éste lapso, por auto del  1º  de  agosto  del  año en curso concedió el recurso, y ordenó remitir  la  actuación  a la Corte Suprema de Justicia para que se  surta la alzada.   

CONSIDERACIONES  

La  Corte   rechazará   el  «recurso       de      apelación»         propuesto    por    el   defensor   de  Guillermo     Rodríguez    Solano    contra   la   sentencia  de  segunda  instancia  proferida  por  el  Tribunal  Superior  de Cundinamarca el 13  de  julio de  2016,   mediante  la  cual  revocó  la  emitida  por  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Facatativá  el  11de  marzo del  presente   año,   que   absolvió  al  acusado   por   el  delito  de  actos  sexuales  con  menor  de  14  años,   para   condenarlo   por   el   mismo     ilícito,     dado  que  en  la  legislación procesal  penal   vigente   no   se  encuentra  regulada  la  forma  de  impugnación a la que hizo alusión la Corte  Constitucional   en   la  sentencia  C  –  792  de  2014;  así  como,  por  no  hacer parte del ámbito de las competencias de esta  Corporación  lo  atinente a definir las reglas que permitan su implementación,  atendiendo las siguientes razones:   

    

1. Si bien es cierto en la sentencia  C  –  792  de  2014 se declaró la inexequibilidad de  varios     artículos     de     la    Ley    906    de    2004,    por  cuanto omitían la posibilidad de  impugnar  todas  las  sentencias  condenatorias, también lo es que allí   se  exhortó  al  Legislador para que en el plazo  de un año, contado a partir de  la    notificación   del   fallo,   el  cual se cumplió entre el 22 y el 24 de abril del 2015, regulara  el  derecho a impugnar las sentencias penales condenatorias dictadas por primera  vez  en  cualquier  estadio procesal, y precisó que de incumplir este deber, se  entendería  que  la  impugnación  procedía  ante  el  superior  jerárquico o  funcional de quien impuso la condena.        

2.  Posteriormente, en sentencia de tutela  SU    –  215  de 2016, se puntualizaron  los  efectos  y alcances de la  sentencia  C –  792  de  2014, al precisarse que las  órdenes    allí    impartidas:    i)  operaban  respecto de las sentencias dictadas a partir del 25 de  abril  de  2016  o  que para ese momento estuviesen en proceso de ejecutoria,        ii)  que aunque con ella solo se ofrecía  una  solución  al problema de las condenas impuestas por primera vez en segunda  instancia,  debía  entenderse  que su exhorto llevaba incorporado el llamado al  legislador   para  que  regulara  en  general  la  impugnación  de  los  fallos  condenatorios  emitidos  por primera vez en cualquier estadio del proceso penal;  y    iii)    que    la    Corte   Suprema   de  Justicia,  dentro  de  sus  competencias,  o  en  su  defecto   el   juez  constitucional,  atendiendo  las  circunstancias  de  cada  caso,  debía  definir la  forma  de  garantizar  el  derecho a impugnar la sentencia condenatoria impuesta  por  primera  vez  por  la  Sala de Casación Penal.    

3. En sesión de fecha 28 de abril de 2016,  la     Sala    Plena    de    esta    Corporación    sostuvo  que  la  pretensión  de la Corte Constitucional, plasmada en la  sentencia  C –  792 de 2014, de implementar, a partir  del   vencimiento   del  término  de  un  año,  la  impugnación   de  todas  las  sentencias  condenatorias  emitidas  por  primera  vez,  resultaba  irrealizable,  toda vez que ninguna  autoridad  judicial  está  facultada  para introducir reformas o definir reglas  que    permitieran   poner   en   práctica   este   derecho,   siendo    ello    potestad    exclusiva    del    Congreso    de    la  República.   

    

1. Así se ha pronunciado   la   Sala  de  Casación  Penal  en  providencias  recientes,  entre  ellas, CSJ AP, 25 May  2016,  Rad. 37858, CSJ AP,  18  May  2016,  Rad.  39156; CSJ AP 25 May 2016, Rad. 37858, CSJ AP 27 Jul 2016,  Rad.  48406, en el entendido que una orden  de  la  naturaleza  que contiene las  sentencias           C          –  792  de  2014  y  SU –  215  de  2016  requiere  de  reforma  constitucional   y  legal  que  solo  puede  adelantar  el  Congreso   de   la   República,   pues  para  garantizar  el derecho a la impugnación en   los  términos  definidos  por  la  Corte  Constitucional  en  las    providencias  arriba  citadas  se hace  necesario  redefinir  funciones, crear nuevos órganos judiciales y redistribuir  competencias,   entre   otros   aspectos.     

La imposibilidad de que por vía  jurisprudencial  se  llene el vacío  normativo  advertido  por  la  Corte  Constitucional en los referidos fallos, se  explica,   tal   como  se  consideró  en  AP37858  -2016,  reiterado en CSJ AP  27  Jul  2007,  Rad.  48406,  en  que: «Se  trata  de  un  asunto  atinente a los principios de legalidad,  reserva  y  de  división  de  poderes,  esenciales  a  una  democracia, pues la  competencia  emerge  como  condición  básica  para  que  una persona pueda ser  juzgada  conforme  al  debido  proceso  (art.  29  C.P.),  y  le  corresponde al  legislador  fijarla,  ya que es propio de sus facultades expedir los códigos en  todos  los ramos de la legislación y reformar sus disposiciones (art. 150-1 y 2  Ib.),  labores  que,  claro  está,  no  puede  asumir  la  judicatura  dada  la  separación  de  poderes sobre la cual se edifica la estructura del Estado (art.  113),  y  porque  la legitimidad de su función radica en el sometimiento de sus  actuaciones  al  imperio  de  la  Constitución  y la ley (art. 230).»   

5. En el asunto  de  trato,  el  Tribunal  Superior   se   arrogó  competencias  que  no posee y resolvió tramitar  la  impugnación presentada     por    el    defensor  como   si   se  tratara  de  un  recurso  de  apelación,  y por esa vía, le  asignó  a  la  Corte una  facultad  que el ordenamiento jurídico vigente no le  otorga,    pues   en  él  no  se  prevé  que  proceda  la  apelación   contra   sentencias   de  segunda    instancia,   ni   se   faculta   a   la   Corte   para   resolver   tal   manifestación   de  inconformidad con el fallo de condena.   

6. En atención  a   estas   consideraciones,  la  Sala  dispondrá   la   devolución   de  la  actuación  al  Tribunal  Superior  de  Cundinamarca  para  que se rehabiliten los términos de ejecutoria  con  el  fin  de  que las partes puedan interponer el recurso de casación, si a  bien    lo    tienen,   por   ser   el   único   del   cual   la   Corte  puede  conocer y que procede en  estos  casos,  conforme  lo  estipulan  los  artículos  32, 181 y 184 del mismo  Estatuto             Procesal.   

Por    lo    anteriormente  expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1. RECHAZAR, por improcedente, el recurso de  apelación  propuesto  por el defensor de Guillermo Rodríguez Solano, contra la  sentencia  proferida  por el Tribunal Superior de Cundinamarca el 11 de marzo de  2016.   

2. Devolver el trámite surtido al Tribunal  Superior  de  Cundinamarca  para que se restablezcan los términos de ejecutoria  de  la  sentencia para la interposición del recurso de casación, con sujeción  a  lo  dispuesto en el artículo 183 de la Ley 906 de 2004, modificado por el 98  de   la   Ley   1395  de  2010,  conforme  se  indicó  en  la  motivación  que  precede.    

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

Gustavo Enrique Malo Fernández  

José Francisco Acuña Vizcaya  

José Luis Barceló Camacho  

Fernando      Alberto      Castro  Caballero   

Eugenio Fernández Carlier  

CON SALVAMENTO DE VOTO  

Luis Antonio Hernández Barbosa  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

SALVAMENTO DE VOTO  

Impugnación Especial  

Radicado. 48601  

Procesado:  GUILLERMO RODRÍGUEZ SOLANO   

Delito: Actos  sexuales     con     menor     de     14    años,  agravado.   

Acta   No.  266  del  24  de  agosto  de  2016   

Respeto el criterio mayoritario de la Sala.  No  me  queda  duda  que  la  decisión  adoptada  y  la  mía  obedecen  a  las  convicciones  jurídicas que definen la postura asumida en la providencia que se  aprueba y la del suscrito en este salvamento de voto.   

Mi discrepancia radica en que a mi juicio a  partir  del  25  de  abril  de 2016 debe tramitarse y resolverse la impugnación  contra  la primera condena emitida por los Tribunales, en virtud de lo dispuesto  en  la  sentencia C-792 de 2014, complementada con la sentencia SU-215 del 28 de  abril de 2016, proferidas por la Corte Constitucional.   

En  la  sentencia  C-792  dispuso la Corte  Constitucional  «se dispondrá que en caso de que el  legislador   incumpla   el   deber   anterior,  se  entenderá  que  procede  la  impugnación  de  los  referidos  fallos  ante  el  superior jerárquico (sic) o  funcional  de  quien  impuso  la  condena».  A  esta  última  afirmación  en la decisión se hizo un llamado a pie de página con el  número  141,  del  que  en  lo  pertinente  se  trascribe:  «…  esta  Corporación ha señalado la necesidad de que al interior de  organismos   judiciales  colegiados  como  la  Corte  suprema  de  Justicia,  se  diferencie  orgánicamente  la  función  de  investigación  y  la  función de  juzgamiento,  cuando  ambas  han  sido atribuidas a esta corporación. De manera  análoga,  en  estas  hipótesis se debe garantizar la revisión de los primeros  fallos  condenatorios  que  se  dictan  en  el  marco  de  un  juicio  penal por  instancias que carecen de superior jerárquico.»   

Para  el  suscrito no tiene discusión que  con  la  Sentencia  C-792  de  2014  se  creó  el  derecho a impugnar la primer  condena,  pero esa facultad conforme al actual estructura constitucional solo es  posible  respecto  de  las  decisiones  que profieren los Tribunales de Distrito  Judicial,  no  de los fallos emitidos por la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia, a quien la Carta Política no le creó superior funcional  y  por  vía  jurisprudencial  no se puede modificar la estructura del Estado en  materia  de  administración de justicia, como lo sugiere indebidamente la Corte  Constitucional.   

En  cuanto a la impugnación de la primera  condena  proferida  por  los  Tribunales la Carta Política y la Ley 906 de 2004  regulan  las  autoridades  judiciales  que  tienen  la  condición  de  superior  funcional   para  resolver  las  impugnaciones,  apelaciones  o  el  recurso  de  casación.   

No riñe con la Constitución Política que  por   jurisprudencia   se  establezca  las  reglas  para  darle  trámite  a  la  impugnación  en los términos en que lo ordenó la Sentencia C-792 de 2014 para  las  primeras  condenas  proferidas  por  los  Tribunales Superiores de Distrito  Judicial.   

En  consecuencia,  la  primera condena del  Tribunal  debe  notificarse  y durante el término de ejecutoria establecido por  la  ley  procesal  penal para recurrir la decisión, las partes deben manifestar  si interponen recurso de casación y/o impugnación.   

Como  los  recursos  son rogados, si no se  hace  manifestación,  en  los  términos señalados en el párrafo anterior, la  sentencia  queda  ejecutoriada.  De  llegar  a  hacerse  puede expresarse que se  interpone impugnación; casación o impugnación y casación.   

Si solamente se interpone impugnación debe  remitirse   al   superior   funcional,   si   el  ad  quem  es  el  Tribunal la remisión debe hacerse a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte Suprema de Justicia, para que ésta de  plano la resuelva con plena competencia.   

Si  únicamente  se  interpuso  recurso de  casación  se  resolverá exclusivamente éste pues por voluntad del condenado o  su  defensor se renunció a agotar la impugnación como medio de protesta contra  la decisión adoptada.   

Si  se  manifestó el deseo de recurrir en  casación  e  impugnación,  fenecido  el  término  de  ejecutoria  se correrá  traslado  simultáneo para sustentar la casación y la impugnación, el término  es igual para ambos recursos y luego la Corte resolverá.   

La  anterior  solución  no aplica para el  caso  de  la  primera  condena proferida por la Sala de Casación Penal, ante el  imposible  jurídico  de  no  poder  existir  un  superior funcional por mandato  constitucional.   

         

Cordialmente,  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado  

       Fecha ut supra     

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