AP5310-2016(48620)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado ponente  

AP5310-2016  

Radicación No. 48620  

Aprobado Acta No. 256  

          Bogotá,  D.C.,  diecisiete  (17)  de  agosto  de dos mil dieciséis  (2016).   

ASUNTO  

Define la Sala la competencia para conocer del  impedimento  manifestado  por  los  Magistrados  William Salamanca Daza y María  Idalí  Molina Guerrero y el Conjuez Luis Enrique Triana, integrantes de la Sala  de Extinción de Dominio del Tribunal Superior de Bogotá.   

ANTECEDENTES  

1.   El  10  de  diciembre  de  2014, el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito Especializado de Bogotá, condenó a LUIS  EDUARDO   RAMÍREZ   GONZÁLEZ,   por   los  delitos  de  lavado  de  activos  y  enriquecimiento  ilícito. Decisión que fue objeto de apelación por la defensa  y el Representante del Ministerio Público.   

2. Asignado el asunto a la Sala de Extinción  de  Dominio  del Tribunal Superior de Bogotá, los Magistrados William Salamanca  Daza  y  María Idalí Molina Guerrero y el Conjuez Luis Enrique Triana, el 6 de  julio  del corriente año, se declararon impedidos para conocerlo con fundamento  en la causal 14 del artículo 56 de la Ley 906 de 2004.   

3. Remitida la actuación a la Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  ésta  rehusó decidir lo pertinente frente al  impedimento  en  la medida que los delitos por los que se juzga al procesado son  de conocimiento privativo de la Sala de Extinción de Dominio.   

Lo   anterior   acorde  con  los  acuerdos  PSSA-08-4439,    PSAA-10-6852,    PSAA-10-6853,    PSAA-10-6854,   PSAA-10-6866,  PSAA-106955,  PSAA10-7335, PSAA10-6852, PSAA-10-7336, PSAA11-7718, PSAA11-8724 y  PSAA12-9465,  por  medio de los cuales se asignó la competencia de procesos por  extinción  de  dominio,  enriquecimiento  ilícito  y  lavado  de activos a los  juzgados  especializados de extinción de dominio en los diferentes distritos y,  la  sustanciación  y  fallo de los recursos de apelación de sentencias y autos  por  los  mismos,  a  la  Sala de Extinción de dominio del Tribunal Superior de  Bogotá.   

En razón de ello, a esa Célula judicial no  le  corresponde  decidir  sobre  el  impedimento  manifestado  en tanto no puede  tenerse  como  la  Sala  que  le  sigue en turno para decidir la controversia, a  pesar  incluso  de  lo  dispuesto  en  el  Acuerdo  PSAA12-9165, que indicó que  “…la  Sala  de Extinción de Dominio del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Bogotá hace parte de la Sala Penal de este  Tribunal”.   

Pues  de aceptarse la postura sugerida no se  entiende  por  qué  en  pretérita oportunidad cuando en razón del impedimento  del   Magistrado   Pedro   Oriol   Avella   Franco1,  no  se  conformó la Sala de  Extinción  con  uno  de  los miembros de la Sala ordinaria sino se optó por la  designación de un conjuez.   

La  cual  igualmente  se  descarta  por  la  naturaleza  del  trámite  que al tenor del artículo 7 de la Ley 973 de 2002 se  tiene  “es  distinta  e  independiente de cualquier  otra  de  naturaleza  que  haya  iniciado  simultáneamente, o de la que se haya  desprendido.”   

En  consecuencia,  ante  la  ambigüedad del  punto,  la  Sala  Penal envío la actuación a esta Corporación para definir la  competencia.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  De  conformidad  con lo señalado en los  artículos  32,  numeral  4°  y 54 de la Ley 906 de 2004, la Sala es competente  para  conocer  «de  la  definición  de  competencia  cuando  se  trate  de aforados constitucionales y legales, o de tribunales, o de  juzgados   de   diferentes   distritos»,  lo  que  en  principio y a diferencia de lo que ocurría en la Ley  600  de  2000, descartaría la competencia para decidir el presente asunto, como  quiera  que  las Salas de decisión involucradas pertenecen al Tribunal Superior  de Distrito Judicial de Bogotá.   

No obstante, de la revisión de la estructura  de  las  reglas  que  adjudican conocimiento para resolver asuntos similares, se  advierte  como  factor  determinante  que  siempre  se  identifica  la autoridad  llamada  a  desatar  el  asunto  con  el  superior  común  de  las  autoridades  judiciales  implicadas,  lo  cual  acorde con una interpretación teleológica y  sistemática  permite  afincar  el conocimiento del presente caso a esta Sala en  calidad  de  superior  funcional  común  de  las Salas Penal y de Extinción de  Dominio  del  Tribunal Superior de Bogotá, de conformidad con los artículos 32  del  Código  de  Procedimiento Penal y 37 del Código de Extinción de Dominio,  máxime cuando las mismas tienen carácter penal.   

2.     Ahora,     el     trámite  del incidente de definición de  competencia   es   el   mecanismo   previsto   en  el  ordenamiento  jurídico  para  precisar de manera perentoria y definitiva, cuál  de  los  distintos  Jueces  o  Magistrados  es  el  llamado a conocer de la fase  procesal  del juzgamiento, o para ocuparse de un asunto determinado, que para el  caso  sería, de la aceptación o no del impedimento2   

.  

Así,   frente   a   la   competencia   e  implementación  de los juzgados especializados y Salas de Extinción de Dominio  de Tribunal Superior, esta Corte ha explicado:   

La  extinción  del derecho de dominio y el  procedimiento  para  hacerla  efectiva  fueron inicialmente regulados por la Ley  333  de  1996,  norma posteriormente derogada por la Ley 793 de 2002.  Esta  última  disposición  fue  objeto de varias modificaciones introducidas con las  Leyes  1395  de 2010 y 1453 de 2011.  Finalmente, fue sustituida por la Ley  1708 de 2014, denominada Código de Extinción de Dominio.   

Por mandato expreso del artículo 218 de la  última  norma en cita, a partir de su entrada en vigencia (que tuvo lugar el 20  de  enero  de 2015), fueron derogadas «las Leyes 793 y 785 de 2002, Ley 1330 de  2009,  así  como  todas  las  demás  leyes  que  las  modifican o adicionan, y  también   todas   las  leyes  que  sean  contrarias  o  incompatibles  con  las  disposiciones  de  este Código. / Sin perjuicio de lo anterior, el artículo 18  de  la  Ley  793 de 2002, y los artículos 9o y 10 la Ley 785 de 2002, seguirán  vigentes».   

Ahora  bien,  el  canon  35  del Código de  Extinción de Dominio, dispone:   

COMPETENCIA TERRITORIAL PARA EL JUZGAMIENTO.  Corresponde  a  los  Jueces del Circuito Especializados en Extinción de Dominio  del  distrito  judicial  donde se encuentren los bienes, asumir el juzgamiento y  emitir  el  correspondiente  fallo.  Ante la falta de  Jueces  de  Extinción  de Dominio conocerán del juicio, los Jueces Penales del  Circuito Especializados.   

Cuando  haya  bienes en distintos distritos  judiciales,  será  competente  el  juez  del  distrito  que cuente con el mayor  número  de  Jueces  de Extinción de Dominio, o en su defecto, el mayor número  de  Jueces  Penales del Circuito Especializado. La aparición de bienes en otros  lugares  después  de la fijación provisional de la pretensión no alterará la  competencia.   

La  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte  Suprema  de Justicia tendrá competencia para el juzgamiento en única instancia  de  la extinción de dominio de los bienes cuya titularidad recaiga en un agente  diplomático   debidamente   acreditado,   independientemente  de  su  lugar  de  ubicación en el territorio nacional.   

Y el apartado 38 ejusdem señala:  

COMPETENCIA  DE  LAS  SALAS  DE EXTINCIÓN DE DOMINIO DE LOS  TRIBUNALES  SUPERIORES DE DISTRITO JUDICIAL. La Sala de Extinción de Dominio de  los Tribunales Superiores conocerá:   

1.  En  primera  instancia,  de  la acción  extraordinaria  de revisión promovida contra las sentencias de esa corporación  en materia de extinción de dominio.   

2. En segunda instancia, de los recursos de  apelación  y  queja  interpuestos  contra los autos y sentencias proferidos por  los Jueces de Extinción de Dominio.   

3.  De  las  solicitudes  de  control  de  legalidad  que  sean  promovidas  contra  la  decisiones adoptadas por el Fiscal  General de la Nación en los trámites a su cargo.   

Por   su   parte,  el  canon  215  de  la  codificación  en  cita  le  asignó  al  Consejo  Superior de la Judicatura, la  misión   de  implementar  juzgados  y  tribunales  de  extinción  de  dominio,  así:   

CREACIÓN  DE  JUZGADOS.  La Sala Administrativa del Consejo  Superior  de  la  Judicatura  creará  las salas de extinción de dominio que se  requieran  para  el  eficaz  y  eficiente  cumplimiento de las disposiciones del  presente  Código,  asegurándose  que  como  mínimo  se  creen  salas  en  los  tribunales  de  distrito  judicial  de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, y  Cúcuta.   

Así  mismo,  la  Sala  Administrativa  del Consejo Superior de la Judicatura creará los juzgados  especializados  en extinción de dominio que considere necesarios para el eficaz  y  eficiente  cumplimiento  de  las  disposiciones  de  este Código, conforme a las siguientes reglas:   

    

1. En  el distrito judicial de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla,  y  Cúcuta  se crearán al menos cinco (5) juzgados especializados en extinción  de dominio.     

2. En los distritos judiciales de Antioquia,  Cundinamarca,  Ibagué,  Bucaramanga,  Tunja,  Villavicencio,  Neiva, Manizales,  Pasto,  y Florencia, se crearán como mínimo dos (2) juzgados Especializados en  Extinción de Dominio.   

3.  En los Distritos de Cartagena, Armenia,  Cúcuta,   Pereira,   Montería,   Quibdó,  Pamplona,  Riohacha,  Santa  Marta,  Sincelejo,  Popayán  y  Valledupar,  se  creará  como  mínimo  un (1) juzgado  especializado en extinción de dominio.   

El  Consejo  Superior de la Judicatura y el  Ministerio  de  Hacienda  y  Crédito  Público  reglamentarán y dispondrán lo  necesario  para  determinar  la  composición  y competencias de las salas y los  juzgados    especializados    en    extinción    de    dominio.    (Destaca la Corte).   

En desarrollo de tal exigencia normativa, la  Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior  de la Judicatura, mediante Acuerdo  PSAA10402  de  2015 dispuso la creación de juzgados de extinción de dominio en  los  distritos  judiciales  de  Antioquia,  Barranquilla,  Cali, Cúcuta, Neiva,  Pereira y Villavicencio.   

Y  precisó  además, en el artículo 51 de  ese  acto  administrativo  que  «la  segunda  instancia  de los procesos de los  Jueces  penales  del  circuito  especializados  de  extinción  de  dominio  del  territorio  nacional,  se  debe surtir ante la Sala de Extinción de Dominio del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá».   

(…)  

Es  claro entonces, que la competencia para  conocer  en  primera  instancia  los  asuntos  relacionados  con  la  acción de  extinción  de  dominio  en  los  distritos judiciales donde los juzgados de esa  especialidad  no  hayan sido implementados, corresponde a los jueces penales del  circuito especializados.   

Lógico resultaría concluir de lo anterior,  que  en  los eventos en que un juez penal del circuito especializado adelante el  trámite   extintivo,  por  no  existir  funcionario  especial  en  un  distrito  judicial,  la  competencia  para  conocer  del  recurso  de apelación propuesto  contra  sus  decisiones recaería en su superior funcional, es decir, en la Sala  Penal del Tribunal Superior correspondiente.   

Pero  el  Código  de Extinción de Dominio  facultó  al Consejo Superior de la Judicatura «para determinar la composición  y  competencias de las salas  y  los  juzgados  especializados  en  extinción  de dominio» (inciso final del  artículo 215 de la Ley 1708 de 2014).   

Y fue en ejercicio de tal facultad dispuesta  por  la  Ley  1708  de  2014,  que  la  Sala Administrativa del Consejo Superior  dispuso,    en    el   artículo   51   del   Acuerdo   PSAA10402   –  2015, que «la segunda instancia de  los  procesos de los Jueces penales del circuito especializados de extinción de  dominio  del  territorio  nacional, se debe surtir ante la Sala de Extinción de  Dominio del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá».   

5. Es cierto que  en  la  pirámide  normativa  del  ordenamiento jurídico colombiano, dicho acto  administrativo  no  está  por encima de la Ley 1708 de 2014, pero no es posible  concluir  tampoco,  que  el aludido Acuerdo desconozca una norma superior.   Por  el  contrario,  se advierte que está previendo una especial solución, por  demás  transitoria,  hasta  que  exista  disponibilidad  presupuestal  para  la  creación  de  salas  de  extinción  de  dominio  en  los demás tribunales del  país.   

()  

Para  el  caso,  el  Consejo Superior de la  Judicatura  en  virtud  de las facultades que el artículo 215 de la Ley 1708 de  2014  le  confirió,  expidió un acto administrativo mediante el cual fijó una  pauta   provisional   de  competencia  para  el  trámite  de  la  segunda  instancia  en  los procesos de  extinción  de  dominio.   Dicha  regla debe aplicarse, pues la resolución  que  la estableció, goza de la presunción de legalidad y mientras se encuentre  vigente, es de obligatorio acatamiento.   

Vistas así las cosas, se concluye entonces  que  hasta  tanto  se  creen  las  salas  de extinción de dominio en los demás  tribunales  superiores  del  país,  la segunda instancia en los procesos de esa  naturaleza  debe  recaer  en  la  Sala  de  Extinción  de  Dominio del Tribunal  Superior de Bogotá. CSJ AP666-2016   

3.  Según  lo  anterior,  la  competencia  para  conocer  en  segunda  instancia  de  procesos  que  se adelanten  por  los delitos de lavado de activos y  enriquecimiento  ilícito,  así  como  los de extinción de dominio  corresponde  a  la  Sala  de  Extinción  de Dominio del Tribunal  Superior de Bogotá.   

En  tal  virtud a  pesar  que  la  mentada  célula integre la  Sala  Penal  del Tribunal Superior de Bogotá, en los términos  indicados      por      el      acuerdo     No.     PSAA12-9165     que aclaró el  PSAA11-8724   y  “por  el  cual  se  transforma  la  denominación  de la Sala del Tribunal Superior de Bogotá y de los Juzgados que  conocen  la  acciones de extinción de dominio conforme lo establece la Ley 1453  de  2011”,  lo   cierto  es  que  por  razón  de  su  especialidad,   sus   asuntos   no   pueden   trasladarse   a   la  Sala  penal  ordinaria.   

Ello    por    cuanto,    si  bien  podría  pensarse  que  decidir  sobre  el  impedimento no  comporta   una   intromisión  sobre  las  funciones  legalmente   adjudicadas,  ya  que el marco normativo  aplicable  es  el regulado en la Ley 906 de 2004, tal conclusión daría lugar a  que  en  el  eventual  caso  de  que  se acepte la separación del asunto de los  Magistrados     impedidos,     serían  Magistrados  de   la   Sala   Penal   del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  ajenos  a  la Sala de decisión especializada    los    que   estarían  llamados  a  conformarla,  incluso,  desplazando  en  su  totalidad  a  la  Sala  especializada lo cual desdibujaría la competencia en  razón  de  la  naturaleza  del  asunto  establecida  en  la  ley y enunciada en  precedencia.    

Luego,  no  es  a  la  Sala  Penal     como     autoridad  que  le  sigue  en  turno  a  la  de  Extinción     de    Dominio    que    le      corresponde     decidir  sobre  el  impedimento  declarado  por  los integrantes de  ésta  última,  sino  a una  Sala    de    Conjueces    conformada    para   tal  fin.   

Lo  anterior,  según  lo ha explicado esta  Sala, tratándose del instituto de los impedimentos:   

«Del   impedimento  manifestado  por  un  magistrado  conocen  los  demás  que  conforman  la sala respectiva, quienes se  pronunciarán   en   un  término  improrrogable  de  tres  días.  Aceptado  el  impedimento  del  magistrado,  se  complementará  la  Sala con quien le siga en  turno  y  si  hubiere  necesidad,  se sorteará un conjuez. Si no se aceptare el  impedimento,  tratándose  de  Magistrado  de  Tribunal  Superior, la actuación  pasará   a   la  Corte  Suprema  de  Justicia  para  que  dirima  de  plano  la  cuestión.   

Si  el magistrado fuere de la Corte Suprema  de  Justicia  y  la  Sala  rechazare  el  impedimento,  la  decisión de esta lo  obligará.  En  caso  de  aceptarlo  se  sorteará un conjuez, si a ello hubiere  necesidad».   

De otra parte, el artículo 140 del Código  General del Proceso dispone que:   

Los  magistrados,  jueces,  conjueces  en  quienes  concurra alguna causal de recusación deberán declararse impedidos tan  pronto  como  adviertan  la  existencia de ella, expresando los hechos en que se  fundamenta.   

El  juez  impedido pasará el expediente al  que  deba  reemplazarlo,  quien  si  encuentra configurada la causal asumirá su  conocimiento.  En  caso  contrario, remitirá el expediente al superior para que  resuelva.   

Si   el  superior  encuentra  fundado  el  impedimento  enviará  el expediente al juez que debe reemplazar al impedido. Si  lo   considera  infundado  lo  devolverá  al  juez  que  venía  conociendo  de  él.   

El  magistrado  o  conjuez que se considere  impedido  pondrá  los  hechos  en  conocimiento del que le sigue en turno en la  respectiva  sala, con expresión de la causal invocada y de los hechos en que se  funda,  para  que  resuelva  sobre el impedimento y en caso de aceptarlo pase el  expediente  a  quien  deba  reemplazarlo  o  fije fecha y hora para el sorteo de  conjuez, si hubiere lugar a ello.   

El auto en que se manifieste el impedimento,  el  que  lo  decida  y  el  que  disponga  el  envío del expediente, no admiten  recurso.   

Cuando se declaren impedidos varios o todos  los  magistrados  de  una  misma  sala  del  tribunal  o  de la Corte, todos los  impedimentos  se tramitarán conjuntamente y se resolverán en un mismo acto por  sala de conjueces   

Es decir, cuando un Magistrado advierte que  se  encuentra  incurso  en  una  causal  de  impedimento debe manifestarlo a los  demás  miembros de la Sala de Decisión, quienes lo aceptarán o lo rechazarán  y,  en  caso  que la Sala no pueda integrarse con el mínimo del quorum exigido,  lo  que  corresponde  es  integrarla  con  Conjueces  y  si  aún  persiste esta  imposibilidad,  el  artículo  57 del Código de Procedimental Penal, que regula  el  trámite  de  los impedimentos, dispone que la manifestación se la hará al  funcionario  de  la  misma categoría del lugar más cercano, esto es, a la Sala  del    Tribunal    Superior   territorialmente   más   próximo.   CSJ AP1115-2016.   

          4.  En  consecuencia, se remitirá la actuación  a la Sala de  Extinción  de  Dominio  del Tribunal Superior de Bogotá, para que proceda a lo  pertinente.    Igualmente,    se   comunicará   lo   acá   decidido  a la Sala Penal del Tribunal Superior  de Bogotá.   

5.  Finalmente,  se dispondrá exhortar a la  Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior de la Judicatura y al Ministerio de  Hacienda  y  Crédito Público, para que dentro del ámbito de sus competencias,  realicen  las  gestiones  necesarias  para  crear  las correspondientes Salas de  Extinción  de  Dominio en los Tribunales del país, conforme con lo establecido  en  el  artículo  215  de  la  Ley  1708  de  2014, no sólo a fin de evitar la  eventual  congestión  de la Sala de Extinción de Dominio del Tribunal Superior  de                    Bogotá3  sino  a  conjurar situaciones  como la presente.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.              DECLARAR  que  el  conocimiento  del impedimento manifestado por  los  Magistrados  William  Salamanca  Daza  y María Idalí Molina Guerrero y el  Conjuez  Luis  Enrique  Triana,  integrantes de la Sala de Extinción de Dominio  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  corresponde  a  una Sala de Extinción de  dominio, integrada por conjueces.    

2. Informar lo acá decidido a la Sala Penal  del Tribunal Superior de Bogotá.   

3.  EXHORTAR a la  Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior de la Judicatura y al Ministerio de  Hacienda  y  Crédito Público, para que dentro del ámbito de sus competencias,  realicen  las  gestiones  necesarias  para  crear  las correspondientes Salas de  Extinción  de  Dominio en los Tribunales del país, conforme con lo establecido  en el artículo 215 de la Ley 1708 de 2014.   

4. Contra esta decisión no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase,  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 CSJ  AP, 16 May. 2012. Rad. 38872   

2 Cfr.  CSJ AP392-2014 y AP4153-2016   

3 Como  ya se ha hecho en otras oportunidades, entre ellas, CSJ AP1056-2016     

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