AP5003-2015(46128)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP5003-2015  

Radicación Nº 46128  

(Aprobado mediante Acta Nº 303)  

Bogotá D.C., dos (2) de septiembre de dos mil  quince (2015).   

Procede  la  Corte  a  resolver  acerca de la  petición  de  pruebas  formulada por el defensor público del ciudadano OCTAVIO  ORREGO  SÁNCHEZ,  quien  es  reclamado  en  extradición por el Gobierno de los  Estados Unidos.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota  Diplomática   No.  0569  de  6  de  abril  de  20151,  adicionada  mediante la 0584  del     7     del     mismo     mes     y     año2,   la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América  impetró  la  detención provisional con fines de  extradición   del  ciudadano  colombiano  OCTAVIO  ORREGO  SÁNCHEZ,  requerido para comparecer a juicio por  delitos  mayores  los cuales incluyen secuestro, homicidio, posesión de armas y  suministro  de  material de apoyo a terroristas y a una organización terrorista  internacional,  de acuerdo con la Acusación Sustitutiva No. CR-10-339 (RCL) del  22  de  febrero  de  2011,  dictada por la Corte Distrital de los Estados Unidos  para      el      Distrito      de      Columbia3.   

2. Con fundamento en  esa  petición, la Fiscalía General de la Nación dispuso, mediante Resolución  de  7  de  abril  de  2015  la  captura  de  OCTAVIO ORREGO SÁNCHEZ4.  Frente  al  particular,  es  preciso  señalar  que el referido ciudadano fue aprehendido el  día  31  de  marzo  de 2015 en la ciudad de Villavicencio, con fundamento en la  circular  roja  de  la  Interpol  No. A-6327/10-2011, requerida por la Corte del  Distrito  de  Columbia,  Washington  D.C. Estados Unidos de América5   

3.  Por medio de la  Nota   Verbal  No.  0858  de  27  de  mayo  de  20156,  la  Embajada  de los Estados  Unidos  de  América  formalizó  la solicitud de extradición de OCTAVIO ORREGO  SÁNCHEZ.   

4.  A  su  vez, el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, con oficio DIAJI No 1234 de 28 de mayo de  20157,  dirigido  a  la Cartera de Justicia y del Derecho, conceptuó que  «Conforme  a  lo establecido en nuestra legislación  procesal  penal  interna,  se  informa que es del caso proceder con sujeción al  ordenamiento penal colombiano.».   

5. Por su parte, la  Jefe  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia y del  Derecho,   con   oficio   No.   OFI15-0014295-OAI-1100   de   2   de   junio  de  20158,  remitió  a esta Corporación la solicitud de extradición con la  documentación reunida.   

6.  La  Sala,  en  decisión  de  fecha  6  de  julio  de  2015, reconoció personería al defensor  público  del  requerido  doctor  JULIO ENRIQUE ACOSTA DURÁN, así como dispuso  surtir   el   traslado   previsto   en  el  artículo  500  de  la  Ley  906  de  20049.   

PETICIONES  PROBATORIAS   

1.  La  defensa pública postuló el recaudo  del siguiente material probatorio:   

          i)  Oficiar a la Fiscalía General de la Nación a fin de establecer  si  el  requerido  tiene  procesos  penales  en curso por delitos de rebelión y  conexos,  así como para determinar si aparece como postulado dentro del sistema  de Justicia y Paz.   

          ii)  Oficiar  a  los Ministerios del Interior y de Justicia para que  certifiquen   si  ORREGO  SÁNCHEZ  es  desmovilizado  de  las  Fuerzas  Armadas  Revolucionarias de Colombia FARC.   

          Ello  por  cuanto en el Indictment, los cargos elevados se hacen por  su  participación  como  miembro  de  las FARC y se hace necesario salvaguardar  “la  protección de los derechos de las víctimas y  del principio del non bis in ídem”.   

          2.  Por  su  parte,  el  Ministerio  Público manifestó no formular  solicitudes probatorias.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1. Tratándose de un  concepto  sobre  la viabilidad de una extradición, conforme al artículo 502 de  la  Ley  906  de  2004,  la Corte debe concentrarse en corroborar los siguientes  aspectos:  (i)  demostración de la plena identidad del solicitado; (ii) validez  formal  de  la  documentación  presentada  como  soporte de la solicitud; (iii)  principio   de   doble  incriminación;  (iv)  equivalencia  de  la  providencia  extranjera  con la resolución de acusación colombiana; (v) cumplimiento de los  tratados, si fuere el caso.   

De  otra  parte,  la  Ley 906 de 2004 en el  canon  139  señala el deber de rechazar de plano los  «actos    que    sean  manifiestamente   inconducentes,   impertinentes   o   superfluos»,   mientras  que  el  artículo  359  ibídem  dispone «la        exclusión,  rechazo  o  inadmisibilidad  de  los  medios  de prueba que, de  conformidad    con    las    reglas   establecidas   en   este   código,   resulten   inadmisibles,   impertinentes,  inútiles,    repetitivos   o   encaminados   a   probar   hechos    notorios   o   que   por   otro   motivo   no   requieran  prueba».   

Así,   la  aducción  y  práctica de  pruebas     al    interior    del    trámite    de  extradición  se  rige  por  las pautas generales que  reglamentan    el    recaudo    probatorio    en    el    procedimiento   penal,  imponiéndose  el análisis  de    la    conducencia,    pertinencia    y   utilidad   de   los   medios   de  convicción  solicitados10,  de  cara  a  los puntuales  aspectos  que la Corte debe abordar al emitir su concepto. De esta forma, si las  pruebas  impetradas  no  guardan  relación  con esos  temas,  versan sobre hechos notoriamente impertinentes  o carecen de utilidad, deben ser desestimadas.   

2.  Precisados los  parámetros  bajo los cuales corresponde adelantar la actividad probatoria en el  trámite  de  extradición,  procede la Sala a analizar, si en el caso concreto,  las  pretensiones  de  la  defensa pueden ser admitidas en tanto cumplan con los  criterios de conducencia, pertinencia y utilidad.   

3.  Solicita  la  defensa  se  oficie  a  la  Fiscalía  General  de la  Nación  a fin que informe si contra OCTAVIO ORREGO SÁNCHEZ se adelanta proceso  penal  o investigación alguna por hechos relacionados con delito de rebelión y  conexos  y  si es postulado del Sistema de Justicia y  Paz,  así  como  que se oficie a los Ministerios del  Interior   y   de   Justicia  del  Derecho  para  que  certifiquen    si    éste    se    desmovilizó    de    las   FARC.   

Es  criterio  reiterado  de  la  Sala  de  Casación  Penal,  que  además  de  constatar el cumplimiento de los requisitos  previstos  en  los artículos 493 y 495 de la Ley 906 de 2004, se debe verificar  si  en Colombia se profirió decisión con fuerza de cosa juzgada por los mismos  hechos  que  sustentan  la  petición  de  extradición,  tanto  más cuanto, es  imperativo  salvaguardar  el  derecho  fundamental  al debido proceso que a este  respecto  podría  verse  lesionado  por  desconocimiento  del principio de cosa  juzgada.   

Sin  embargo,  también  es  una  postura  decantada  de  la  Corte  aquella  según  la cual, cuando se pretenda probar la  supuesta  vulneración  del  principio  del non bis in  ídem, quien alegue la existencia de un proceso penal  en  Colombia  por  hechos  que son los que motivan la petición de extradición,  debe  solicitar  la  práctica  de  los  medios  probatorios  idóneos  con  una  concreción tal, que permita inferir de antemano dicha situación.   

Sobre  el particular, manifestó la Sala en  el auto CSJ AP, 18 nov. 2009, rad. 32494:   

La  Corte  ha  venido  sosteniendo  que las  pruebas  orientadas  a  establecer  si  en  contra  de  la persona solicitada en  extradición  se  adelanta  o se adelantó un proceso en Colombia por los mismos  hechos,  sólo son procedentes en la medida en que el  memorial  de  solicitud  de  pruebas  o  el  expediente  suministren o contengan  información    específica    que    permitan    inferir    de    antemano   su  existencia,  y  por  ende, la eventual violación del  principio del non bis in ídem.   

El   imperativo   de   verificar   esta  circunstancia  se presenta en situaciones en las que existe evidencia que apunte  a  demostrar  la  eventual lesión del derecho fundamental al debido proceso por  desconocimiento  del principio de cosa juzgada, en la medida en que el  afectado o su defensor informen que el asunto fue investigado y  juzgado   en   Colombia  y  suministren  la  información  relacionada  con  las  autoridades    judiciales    colombianas    que    hubieren   conocido   de   la  actuación;   o   que   por   cualquier  otro  medio  fundadamente  se  pueda  suponer  el  ejercicio  previo  de  jurisdicción,  por  ejemplo,  porque la orden de captura con fines de extradición se cumple estando  la  persona  privada de la libertad y resulte necesario establecer la razón por  la  cual  se  dispuso  la  limitación  de ese derecho al requerido.   -Negrita   y   subrayas   fuera   de  texto-.   

En  el  presente asunto, surge claro que la  petición  probatoria  que  a  este aspecto se refiere, se sustenta en el simple  interés    del    defensor    de   OCTAVIO   ORREGO  SÁNCHEZ   de  averiguar  si  existen  otros  procesos  en  su  contra  por  la   conducta   punible   de   rebelión,  sin  que  se cuente con información específica que indique que  verdaderamente  existen  y  que  concluyeron  con  sentencia en firme, o con una  decisión   de   idéntico   valor  vinculante  también  en  firme,  motivo que conlleva a decidir que  las pruebas deberán ser negadas.   

Pero  es  que  además,  si  se  admitiera  –porque  a tal fin parece  apuntar– que el propósito  del  defensor  es  velar  por el respeto de la garantía que prohíbe juzgar dos  veces  por los mismos hechos, consagrada en el artículo 29 de la Constitución,  lo  cierto  es  que  en  el  presente evento ninguna trascendencia tiene para la  salvaguarda   del   non   bis  in  ídem,  que  en  Colombia se esté adelantando un proceso penal contra la  persona  requerida en extradición por atentar contra el régimen constitucional  y  legal,  porque  como  se  desprende  de los cargos imputados y por los que es  requerido  en  extradición,  se trata de conductas absolutamente diferentes, si  se  tiene  en  cuenta  que ORREGO SÁNCHEZ está solicitado por concertarse para  secuestrar   y   asesinar   a   ciudadanos   estadunidenses   para   evitar  ser  capturados.   

Fuerza     insistir     además  que la conducencia de la prueba  en  materia  de  extradición radica en solicitar aquellas que demuestren que no  se  cumple  alguno de los fundamentos temáticos sobre los que versa el concepto  que   rinde  la  Corte,  referidos  en  el  artículo  502  de  la  Ley  906  de  2004.   

En ese orden, tampoco se aprecia la utilidad  que  brindaría  establecer  si el requerido en extradición es desmovilizado de  las  Fuerzas  Armadas  Revolucionarias de Colombia FARC o que es postulado de la  Unidad  de Justicia y Paz, ya que no se ofrece una argumentación que evidencie,  la  relación  que  tendría  el  particular  con  los  parámetros  en  que  se  desenvuelve el concepto de extradición.   

En   consecuencia,  al  ser  la  petición  probatoria  elevada  por  la  defensa  genérica y manifiestamente improcedente,  será denegada.   

4.  La  Corte  no  observa necesidad de evacuar pruebas de oficio.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1º. NO ACCEDER a la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  de  OCTAVIO  ORREGO  SÁNCHEZ, por las razones expuestas.   

2.  No se decretan  pruebas de oficio.   

Contra esta providencia procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y Cúmplase  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Presidente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Fls.  36 a 43 Carpeta anexa.   

2 Fls.  49-56 ibídem   

3 Fls.  175-194 ibídem   

4 Fls.  18-21 ibídem.   

5  Fls.2-17 ibídem   

6 Fls.  67-75 ibídem.   

7 Fl. 57  ibídem.   

8 Fl. 1  C.O. 1   

9 Fl.  13 ibídem   

10  Recuérdese  cómo  la  Corporación tiene decantado que la prueba es conducente  cuando  ostenta  la  aptitud  legal  para forjar certeza en el juzgador, lo cual  presupone  que  el medio de convicción esté autorizado en el procedimiento; es  pertinente  cuando  guarda  relación  con  los  hechos,  objeto  y  fines de la  investigación  o el juzgamiento; es racional cuando es realizable dentro de los  parámetros  de  la  razón  y,  por  último,  es  útil  cuando reporta algún  beneficio, por oposición a lo superfluo o innecesario.     

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