SP13520-2015(44993)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado ponente  

SP13520-2015  

Radicación n° 44.993  

(Aprobado  Acta No.  350)   

Bogotá  D.C.,  treinta (30) de septiembre de  dos mil quince (2015).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

De  acuerdo  con  lo  advertido  en  el  auto  AP-3263-2015  que  inadmitió la demanda de casación presentada por el defensor  de   Javier   Armando   Vallejo  Palacios,   de  manera  oficiosa,   se   pronuncia   la   Corte  frente  a  la  sentencia  del Tribunal Superior de San Juan de Pasto  del  24  de  junio de 2014 que confirmó la proferida el 10 de febrero del mismo  año  por el Juzgado Segundo Penal del Circuito con funciones de conocimiento de  Ipiales,  mediante  la  cual  lo  condenó, a título de autor, por el delito de  fabricación,  tráfico,  porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes  o municiones.   

HECHOS   Y   ACTUACIÓN    PROCESAL  RELEVANTE   

1.  La cuestión fáctica fue sintetizada por  el Tribunal de la siguiente forma:   

Para julio 29 de 2013, se tiene que personal  del  Ejército Nacional  da a conocer que una fuente humana informaba sobre  la  posible  existencia de un material bélico, por lo cual, el día 31 de julio  de  2013,  unidades  del  Cuerpo  Técnico  de  Investigación  de la Fiscalía,  realizaron  diligencia de allanamiento y registro en la finca  ‘el          Alto’,  Vereda Muesas, Municipio de Aldana  (N).   

En  el registro del inmueble, se encontraron  varias     armas     de     fuego    en    total    cinco    (5)    –cuatro  escopetas  y  una  pistola-,  además  de  munición;  por  lo  que se dispuso la aprehensión de los señores  ARMANDO  JAVIER  VALLEJO  PALACIOS  y  JULIO  CHAMORRO  MONTENEGRO,  quienes  no  pudieron       acreditar       la       tenencia       ilegal       (sic)  de  dichos elementos.1   

2.  El 1 de agosto de la referida anualidad,  el  Juzgado Promiscuo Municipal con funciones de control de garantías de Aldana  (Nariño),  por solicitud de la Fiscalía Seccional 26 de Ipiales, legalizó, en  audiencia  concentrada,  i)  el  registro  y  allanamiento,  ii)  la  captura en  flagrancia,  iii)  la  incautación  de  bienes  con  fines  de  comiso y iv) la  formulación  de  imputación  contra  Armando  Javier  Vallejo  Palacios  y Julio Efraín Chamorro Montenegro  como  probables coautores del delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia  de  armas  de  fuego,  accesorios, partes o municiones, previsto en el artículo  365  de  la  Ley  599  de  2000,  modificado  por  el canon 19 de la Ley 1142 de  2007.   

Solo el primero de ellos aceptó los cargos.  Al  final,  se  les  impuso  medida  de  aseguramiento consistente en detención  domiciliaria2.   

3. El 16 de septiembre de 2013, la Fiscalía  ordenó  la  ruptura  de  la  unidad  procesal  ante  la  eventual  terminación  anticipada  del  proceso  por  preclusión  a  favor  de  Julio Efraín Chamorro  Montenegro,  y  la  aceptación  de  cargos  de Vallejo  Palacios3.     

4. El 20 de dicho mes, el Fiscal 22 Seccional  de  Ipiales  presentó  el  correspondiente  escrito  de  acusación4.   

5. La audiencia de individualización de pena  y  sentencia  se  llevó a cabo el 10 de febrero de 2014 ante el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito con función de conocimiento de dicha localidad5.   

6. Mediante fallo del mismo día, el juzgador  condenó  al  acusado  por  el injusto endilgado a la pena principal de ocho (8)  años  de  prisión,  y a las accesorias de inhabilitación para el ejercicio de  derechos  y  funciones públicas y privación del derecho de tenencia y porte de  armas  por  igual  lapso  que  la sanción privativa de la libertad. Además, le  negó  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de la pena y la prisión  domiciliaria6.   

7.    Recurrido    el   fallo   por   el  defensor7,  fue  confirmado por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de  San   Juan   de  Pasto  en  sentencia  del  24  de  junio  posterior8.   

          8.  Dentro de la oportunidad legal, la defensa técnica interpuso el  recurso      extraordinario     de     casación9   y   presentó   el   libelo  correspondiente10.   

9.  Habiendo  sido  repartido  a  la Sala el  proyecto  que  resolvía sobre la admisión de la demanda, el pasado 9 de marzo,  el  gobernador  del  Cabildo Indígena del Resguardo de Pastás del municipio de  Aldana  (Nariño)  allegó  a  la  Corte una solicitud por cuyo medio reclama la  competencia  para  conocer, conforme a los usos y costumbres de su comunidad, de  la  investigación  y juzgamiento del indígena Armando  Javier           Vallejo           Palacios11.   

10.  Mediante  auto AP-3263-2015, la Sala de  Casación  Penal  se  abstuvo  de estudiar la petición de la referida autoridad  indígena  e  inadmitió la demanda, así como también dispuso que en firme esa  decisión  y  cumplido  el  trámite  de insistencia, regresara el expediente al  despacho  del  Magistrado Ponente para emitir pronunciamiento oficioso acerca de  la  posible vulneración de garantías fundamentales12.   

11.  La  defensa  le solicitó al Procurador  Segundo  Delegado  para la Casación Penal que insistiera ante esta Corporación  en     la     admisión     de     la     demanda13,   pero   el  14  de  julio  pasado14,   dicho   funcionario   se  abstuvo  de  acudir  al  mecanismo  de  insistencia,  en  tanto  consideró que no le asiste legitimación en la causa a  la  jurisdicción  especial  indígena  para  actuar en sede de casación, no se  vulneró  el  principio  de  favorabilidad  y el derecho a la defensa técnica y  tanto   el   libelo  como  el  memorial  de  insistencia  están  compuestos  de  «proposiciones     jurídicas    incompletas    e  incorrectamente  sustentadas  en  las  que resulta difícil dilucidar el sentido  del  argumento  con el que pretende el censor derrumbar la decisión»15   que   no   rebaten   los  razonamientos empleados por la Corte al inadmitir el recurso.   

CONSIDERACIONES  

Inadmitida  la  demanda  promovida  por  la  defensa  técnica  y  agotado  el trámite de insistencia, la Corte se centrará  exclusivamente  en el tema enunciado en auto AP-3263-2015, esto es, en verificar  si  la  dosificación de las sanciones de prisión y privación del derecho a la  tenencia  y  porte  de  arma  lesionó  el  principio de legalidad de la pena en  relación  con  el  monto  de  descuento  punitivo por razón del allanamiento a  cargos  en  situación de flagrancia y la violación del sistema dosimétrico de  cuartos, respectivamente.   

En  cuanto  al  primer  aspecto, advierte la  Corte  que  previa individualización, dentro del primer cuarto de movilidad, de  la  pena  principal de prisión por el delito de fabricación, tráfico, porte o  tenencia   de   armas   de   fuego,   accesorios,   partes   o  municiones  (109  meses16),   el  a  quo  manifestó  acertadamente su intención de reconocer como fenómeno posdelictual  al  sentenciado,  por razón de la aceptación voluntaria de responsabilidad, un  descuento  punitivo  de  la cuarta parte de la mitad de la pena impuesta, o sea,  el 12.5%.   

No  obstante,  esa  proporción  no  se  vio  correctamente  reflejada  en  el  monto  de  rebaja finalmente conferida, habida  cuenta  que,  le  impuso  una pena de ocho (8) años (96 meses), cuando lo legal  eran 95 meses y 11 días.   

En efecto, es claro que el 12.5% de 109 meses  es       igual       a       13.625       meses17  que,  restados  a aquellos,  equivale  a  95.375, es decir,  95  meses  y  11  días  de  sanción  aflictiva  de  la libertad, en cambio de los 96 meses deducidos por la  primera instancia y confirmados por el Tribunal.   

Y  frente al segundo tópico, se observa que  tras  enfatizar  en  el eventual peligro de muerte o lesión que representa para  la  comunidad  la  tenencia  de  armas  de  fuego  sin  el  permiso de autoridad  competente,  el juzgador tasó la pena de privación del derecho a la tenencia y  porte  de  arma en el mínimo de la prevista para la pena de prisión, es decir,  en  109  meses,  lo  que  desconoce  los  lineamientos del canon 61 del Estatuto  Sustantivo, como pasa a verse.   

En verdad, de acuerdo con dicha norma una vez  establecidos  los  mínimos  y máximos en que se ha de mover el juzgador, éste  está  obligado a dividir el ámbito punitivo de movilidad previsto en la ley en  cuatro  cuartos, para luego, seleccionar el que en cada caso corresponde, según  no  existan  atenuantes  y  agravantes o concurran únicamente circunstancias de  atenuación  punitiva (mínimo), coexistan causales de agravación y atenuación  (medios)    o    solamente    se    perciban   circunstancias   de   agravación  (máximo).   

Una vez identificado el cuarto respectivo, el  fallador  debe  imponer  la pena a la que haya lugar atendiendo, para el efecto,  «la mayor o menor gravedad  de  la conducta, el daño real o potencial creado, la naturaleza de las causales  que   agraven   o   atenúen   la   punibilidad,  la  intensidad  del  dolo,  la  preterintención  o  la  culpa  concurrentes, la necesidad de pena y la función  que     ella     ha    de    cumplir    en    el    caso    concreto».   

En  el  caso  de la especie, se tiene que el  inciso  sexto  del  artículo  51 de la Ley 599 de 2000 determina que la pena de  privación  del  derecho  a  la tenencia y porte de arma durará entre uno (1) y  quince  (15) años de prisión, o lo que es lo mismo, doce (12) y ciento ochenta  (180) meses.   

Esto, significa que, los cuartos de movilidad  son los que siguen:   

Primero18             

Segundo             

Tercero             

Cuarto  

12 m.-54 m.             

54 m. 1 d.–96 m.             

96 m. 1 d.–138 m.             

138   m.   1   d.  – 180 m.  

Tal  como  lo  hizo  el  sentenciador cuando  dosificó  la  pena  principal de prisión, para tasar la sanción accesoria que  nos  ocupa,  debía  ubicarse en el cuarto mínimo -12 a 54 meses-, toda vez que  no se dedujeron circunstancias de mayor o menor punibilidad.   

En  cambio,  se instaló en el tercer cuarto  –o segundo medio- e impuso  la  pena  de  109  meses, desbordando con suficiencia, el margen punitivo dentro  del  cual  tenía  que moverse siendo que, se insiste, le era imperioso situarse  en el primer rango.   

Ahora, debido a que, el parámetro utilizado  por     el     juez     unipersonal     para    determinar    el    quantum   de   la   sanción   accesoria  examinada,  consistió  en  escoger  una  cantidad levemente superior al mínimo  previsto  en la ley para la pena de prisión (109 meses), la Corte, aplicará la  misma    proporción    de   incremento   (11.11%)19  al  extremo  inferior de la  pena  de  privación  del  derecho  a la tenencia y porte de arma, para un valor  definitivo        de        16.66        meses20,  producto  de  sumar  4.66  meses21 a 12 meses.   

Ahora,   como   el  procesado  se  allanó  voluntariamente  al  cargo  imputado por la Fiscalía, acogiendo el criterio del  juzgador  al  dosificar  la pena de prisión, es necesario reducir dicha condena  en  12.5%,  que  equivale a 2.08 meses, para un monto definitivo de 14.57  meses  (14  meses  y  17  días)  de  privación  del derecho a la  tenencia y porte de arma.   

Esta  cantidad  y  la definida atrás, en su  orden,  son,  pues,  los tiempos que deberá descontar el sentenciado por razón  de  las  penas  de  prisión  y  privación del derecho a la tenencia y porte de  arma.   

En  lo  demás, el fallo de segundo grado se  mantiene incólume.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

Primero.  Casar  oficiosa  y  parcialmente  la  sentencia  dictada  el  24 de junio de 2014 por la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Pasto, en el sentido de fijar la pena de  prisión    impuesta   a   Javier   Armando   Vallejo  Palacios  en  95  meses y 11  días  y  la de privación del derecho a la tenencia y  porte  de  arma,  en  14  meses y 17 días.  En lo demás,  se mantiene incólume.   

Segundo. Contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Presidente de Sala  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA   SALAZAR  CUÉLLAR   

LUIS  GUILLERMO SALAZAR  OTERO   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Bogotá, D. C., trece (13) de octubre de dos  mil quince   

(2015).  

Como  quiera  que  en  el  folio  1 y 9 de la  sentencia   SP13520-2015,   proferida   dentro  del  recurso  extraordinario  de  casación,  promovido por el defensor de ARMANDO JAVIER  VALLEJO  PALACIOS,  se  invirtió  su primer y segundo  nombre  de pila, consignando erradamente JAVIER ARMANDO  VALLEJO  PALACIOS, cuando lo correcto era, ARMANDO  JAVIER VALLEJO PALACIOS, ACLÁRESE  la  providencia  en  el  sentido  de  señalar  que  el  nombre del procesado es  ARMANDO JAVIER VALLEJO PALACIOS.   

Comuníquese y cúmplase  

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado    

1  Cfr.   folio   2  de  la  sentencia   de   segunda   instancia   a   folio   145   vuelto  de  la  carpeta  principal.   

2  Cfr.    folios   15-30  ibidem.   

3  Cfr.    folios    3-4  ibidem.   

4  Cfr.    folios   92-94  ibidem.   

5  Cfr.   folios   102-103  ibidem.   

6  Cfr.   folios   104-111  ibidem.   

7 En la  audiencia de lectura de sentencia.   

8  Cfr.  folios 137-145 de la  carpeta principal.   

9  Cfr. folio 147 ibidem.   

10  Cfr.   folios   150-167  ibidem.   

11  Cfr.  folios  13-30  del  cuaderno de la Corte.   

12  Cfr.    folios   33-74  ibidem.   

13  Cfr.    folios   83-87  ibidem.   

14  Cfr.    folios   88-96  ibidem.   

15  Cfr. folio 94 ibidem.   

16 Al  monto  mínimo previsto para la infracción (108 meses) le adicionó un mes, con  ocasión de la gravedad de la conducta.   

17 A  este  resultado,  igual  se  puede  llegar  si a la mitad de 109 meses (54.5) se  descuenta la cuarta parte, o sea, 13.625 meses.   

18 Las  siglas son como siguen: m. (meses); d. (día).   

19 La  operación   aritmética   es  la  siguiente:  En  un  rango  de  9  meses  (117  –  108  = 9 –límites del primer cuarto de la pena  de  prisión)  el  juzgador  incrementó  un mes, entonces 1 m. x 100% ÷ 9 m. =  11.11%.   

20 La  suma es como sigue: 4.66 m + 12 m = 16.66 m.   

21  Este  valor  proviene  de  aplicar  el 11.11% al rango de 42 meses resultante de  restar  12  meses  a  54  meses  (extremos  del  cuarto  mínimo  de  la pena de  privación  del  derecho a la tenencia y porte de arma). 42 m x 11.11% ÷ 100% =  4.66 m.     

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