AP459-2016(47375)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado  Ponente   

AP459-2016  

Radicación N° 47.375  

(Aprobado Acta Nº 25)  

Bogotá, D. C., tres (3) de febrero de dos mil  dieciséis (2016).   

VISTOS  

Resuelve  la Corte la solicitud de cambio de  radicación  del  proceso  adelantado  en  el  Juzgado  1°  Penal  del Circuito  Especializado  de  Villavicencio, contra Edison Fabián  Mendoza   Bermeo,   Carlos  Alfredo    Rodríguez    Ramírez    y   Ramiro   Vargas  Arias,  por  la  presunta  comisión  de  los  delitos  de  concierto  para  delinquir  agravado, homicidio  agravado,  tortura, entre otros, conforme con la petición elevada por el Fiscal  4° Especializado contra el Crimen Organizado.   

HECHOS  

Se  desprenden  del escrito de acusación en  los siguientes términos:   

1. La Fiscalía General de la Nación asevera  que  con ocasión de la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia,  surgieron  las  denominadas  bandas  emergentes  (BACRIM), entre ellas, el grupo  organizado  al  margen  de  la  ley  autodenominado  “Ejército Revolucionario  Popular Antiterrorista Colombiano”, en adelante “ERPAC”.   

2.  El  ente  acusador,  de  acuerdo con los  elementos  probatorios,  evidencias físicas e información legalmente obtenida,  pudo  establecer  varios  aspectos  como  son:  (i)  la probable vinculación de  Edison     Fabián    Mendoza    Bermeo,     Carlos     Alfredo     Rodríguez  Ramírez,  y  Ramiro  Vargas  Arias  a  la  “ERPAC”,  fungiendo  el  primero  como  líder  de  esa  organización  criminal y los dos  restantes  como  miembros  del grupo base y, (ii) su posible participación como  determinador  y  autores  materiales, respectivamente, en múltiples homicidios,  acaecidos  en  los  municipios  de  Acacías, Puerto Lleras, Mapiripán y Puerto  Concordia en el Meta y en el Guaviare.   

ANTECEDENTES   

1.  El  5 de agosto de 2015, ante el Juzgado  4°  Penal  Municipal  con  Funciones  de  Control  de Garantías de Bogotá, se  efectuaron   las  audiencias  concentradas  de  formulación  de  imputación  e  imposición  de  medida de aseguramiento por los delitos antes referidos, cargos  que no fueron aceptados por los encartados.   

          2.  El  14  de  agosto  pasado,  la  Fiscalía radicó el respectivo  escrito  de  acusación  cuyo conocimiento le correspondió al Juzgado 1° Penal  del   Circuito   Especializado   de   Villavicencio1,  autoridad  que  programó la  respectiva  audiencia  de  formulación  de  acusación  para  el  29 de octubre  anterior,  fecha  en  la  cual  el  representante del ente acusador solicitó el  cambio  de  radicación  del proceso, al tenor de los artículos 32 y 46 a 49 de  la  Ley  906 de 2004, con el propósito de que la etapa de juicio sea adelantada  en el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca.   

          3.  En  razón  de  lo  anterior, las diligencias fueron remitidas a  esta Corporación.   

FUNDAMENTOS   DE   LA  SOLICITUD   

          Con  base  en  los  artículos  46-49  del C.P.P., el delegado de la  Fiscalía solicitó el cambio de radicación al estimar:   

1) Que el fenómeno del crimen organizado por  el  que se acusa a los encartados comprende conductas delictivas que se pudieron  cometer  en varios lugares y en tales circunstancias, el ente investigador tiene  la  facultad  para  presentar  la  acusación  ante  los jueces penales donde se  encuentre la mayor cantidad de pruebas.   

2) Que su despacho viene instruyendo el caso  ERPAC  desde  hace más de 4 años en un radicado matriz (110016000098200800157)  dentro  del  cual se ha presentado múltiples rupturas de unidad procesal de las  cuales   ha   conocido   el   Juzgado   Penal   del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca.   

3)  Que  la  controversia  ha sido objeto de  varios  pronunciamientos  por  parte  de  esta  Corporación en los cuales se ha  decidido  radicar  la  competencia  de  estos  asuntos en los Jueces Penales del  Circuito Especializados de Cundinamarca.   

4)  Que cuando la Fiscalía opta por radicar  el  juicio  en  un  distrito  judicial distante al lugar donde el grupo criminal  ejerce  presencia,  lo  hace  con  el propósito de preservar la garantía de la  independencia  de  quienes  intervienen  en  el  proceso,  en  busca  de menores  circunstancias  que  puedan  afectar  el  orden  público,  la imparcialidad, la  independencia  de la administración de justicia, las garantías procesales y la  publicidad del juzgamiento.   

5)   Que   existe   una   contradicción  jurisprudencial  en  la  Corporación  entre  la  línea que permite radicar los  juicios  por  similares  hechos  en  el  Distrito  Judicial de Cundinamarca y lo  resuelto  en  la  definición  de competencia rad. 46.661, donde el contexto del  crimen organizado es el mismo.   

Al  final,  el  peticionario  aportó  los  siguientes  elementos  de  conocimiento: entrevista de un integrante de la Banda  Criminal  Bloque  Meta,  fotocopia  de  una publicación de prensa en el cual se  informa   el  hallazgo  de  un  material  de  guerra  de  propiedad  del  ERPAC,  jurisprudencia de la Sala y el escrito de acusación.   

         

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  La Sala es competente para decidir sobre  la  petición  elevada  por  la Fiscalía, de conformidad con lo previsto por el  numeral  8°  del  artículo  32 del Código de Procedimiento Penal de 2004, por  cuanto  pretende  el  cambio  de radicación de un distrito judicial a otro y el  proceso se encuentra en etapa de juicio.   

2.  La  jurisprudencia de la Corporación ha  sido  reiterativa  en señalar que siendo el cambio de radicación es una medida  excepcional  a  los  postulados  que  rigen  la cláusula general de competencia  definida  por  el  factor  territorial  y  al  postulado  del  Juez  Natural, es  necesario,  para  acoger su procedencia, se encuentre comprobado que en el lugar  en  el  que  se  adelanta  el  proceso se estructure uno o varios de los motivos  previstos  en  forma  expresa  por  el  artículo  47  de  la  Ley  906  de 2004  (circunstancias que puedan afectar el orden público,  la  imparcialidad  o  la  independencia  de  la administración de justicia, las  garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  o  la  integridad  personal  de  los  intervinientes,  eventos extendidos a los sujetos  procesales  y  a los funcionarios judiciales); toda vez  que  la  regla  general  está  dada  para que el juzgamiento sea llevado por el  funcionario  judicial  competente  de  acuerdo a las leyes preexistentes al acto  que  se  imputa,  garantía  inherente  al  debido  proceso  y en armonía a los  instrumentos  internacionales  que  integran  el  bloque  de  constitucionalidad  (arts.   8-1º   Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  y  14-1º  Pacto  Internacional   de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  la  misma  Constitución  Política  (art.  29)  y la legislación penal, tanto sustantiva (art. 6º) como  la procedimental (art. 19 y 43).   

3. Por consiguiente, la solicitud que en tal  sentido  eleven  los  sujetos  procesales  o  el funcionario judicial debe estar  fundamentada  en  una  de  estas causales, además, expresar las razones por las  cuales  se  considera que se estructura, aportar las pruebas que la demuestren y  de  las  cuales  se  colija  que,  en  el  caso  concreto, se verían gravemente  afectadas    la    rectitud   y   la   eficacia   de   la   administración   de  justicia.   

4. Al respecto, el artículo 48 de la Ley 906  de     2004    prevé    que    la    petición    debe    estar    “debidamente   sustentada”  y  acompañada  de  los “elementos        cognoscitivos  pertinentes”,  so pena de  ser desestimada.   

5. Planteadas así  las  cosas,  se  advierte  que  el  agente  del  ente  investigador no cumplió con  la  carga  de  sustentar  adecuadamente  su  solicitud,  ni  de  aportar  prueba  fehaciente   alguna   que  documente  la  necesidad  insalvable  de  generar  la  variación de la sede de juzgamiento.   

En efecto, en la petición no se desprende un  argumento  sólido  que  permita inferir la existencia objetiva de alguna causal  que  haga  procedente el cambio de radicación, toda vez, que las circunstancias  que  pone  de presente, básicamente son las mismas que fueron objeto de estudio  por  esta  Sala  en  providencia AP 4998-2015 del 2 de septiembre de 2015, (rad.  46.661)  emitida  en  este  mismo  proceso, específicamente cuando se resolvió  asignar  a  los  Juzgados Penales del Circuito Especializado de Villavicencio la  competencia  para  conocer del juzgamiento de los encartados, al constatarse que  los  hechos  por  los  cuales  están  siendo  procesados tuvieron ocurrencia en  municipios que pertenecen al Distrito Judicial de Villavicencio.   

Además,  el  Fiscal  se limitó a mencionar  razones  de  conveniencia  para  que  la  actuación  sea trasladada al Distrito  Judicial  de  Cundinamarca,  sin demostrar, siquiera sumariamente, la influencia  armada  que  tiene la organización criminal ERPAC en el distrito judicial donde  se  encuentra  la  causa,  como  tampoco  indicó la forma en que esa situación  podría   afectar   la  imparcialidad  o  independencia  de  la  administración  justicia,  las  garantías procesales, la seguridad o integridad personal de los  intervinientes,   en   especial   de   las   víctimas,   o  de  los  servidores  públicos.   

Frente  a  esta  circunstancia,  la Corte ha  manifestado  que:  “la influencia de grupos ilegales  en  diversas  zonas  del  país, entre las que indudablemente se encuentra (…)  como  es  de  público  conocimiento, no constituye de suyo argumento suficiente  para  variar  la  competencia territorial en este asunto como que el riesgo, que  no  debe  ser  simplemente  latente  porque  entonces  no  habría  lugar  de la  geografía  nacional  apto  para  realizar  la actividad judicial, no denota las  características     de     inminencia    que    aconsejarían    adoptar    esa  decisión”2.

         Por  ello, aun cuando el  Departamento  del  Meta, como otras zonas del país, han sufrido las incursiones  de  los  grupos ilegales, es claro que la afectación del orden público al cual  se  refiere  el  artículo  46  de la Ley 906 de 2004, no apunta a toda eventual  circunstancia  que  produzca  zozobra o alarma en el conglomerado social, sino a  aquella  que  se  encuentre  directamente  relacionada con los hechos objeto del  juicio.     

De lo contrario, se llegaría a la irracional  conclusión  de  que  en las áreas de Colombia donde está deteriorado el orden  público  por  la  influencia  de  organizaciones al margen de la ley, no sería  viable  mantener  incólume la competencia de los funcionarios judiciales por el  factor                  territorial3.   

En  síntesis,  lo  que  se  observa  es  la  intención  del  Fiscal  de  insistir  en  que  las  presentes  diligencias sean  remitidas  al  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca,  a sabiendas que la Sala en  reciente  oportunidad decidió que ello no era viable al resolver la definición  de  competencia  antes referida (AP 4998-2015 del 2 de  septiembre de 2015, rad. 46.661).   

En  consecuencia, la petición de cambio de  radicación  en  razón  del  presente  asunto  ha de  denegarse.   

En  mérito  de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Primero:   NEGAR  la petición de cambio  de     radicación     presentada     por    el    Fiscal    4°    Especializado  de la Unidad Especializada  contra  el  Crimen  Organizado,  respecto  del proceso seguido contra Edison  Fabián Mendoza Bermeo,  Carlos  Alfredo  Rodríguez  Ramírez  y  Ramiro  Vargas  Arias, por la  presunta  comisión  de  los  delitos  de  concierto  para  delinquir  agravado,  homicidio agravado, tortura, entre otros.   

Segundo:  REMITIR  de  inmediato  las  diligencias  al  Juzgado  1° Penal del Circuito Especializado de Villavicencio,  para que continúe con el conocimiento del proceso.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese, comuníquese y cúmplase  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

                                                     

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

    

1  En  virtud  de  la decisión AP-4998-2015 adoptada por la Sala de Casación Penal de  la Corte Suprema de Justicia.   

2 CSJ  AP 24 abr. 2001, rad. 18124.   

3  CSJ AP 9 nov. 2006, rad. 26326.     

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