AP3132-2014(43612)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

AP3132-2014  

Radicación No.: 43.612  

Acta No.181  

Bogotá  D.C.,  once (11) de junio de dos mil  catorce (2014).   

VISTOS  

Vencido el término contemplado en el inciso  2º  del  artículo  500  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  se  pronuncia  la  Sala sobre la solicitud probatoria elevada por el  defensor  de  BOLÍVAR  OSVALDO SEVILLA OVALLE, requerido en extradición por el  Gobierno     de     la     República    Federativa    del    Brasil.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  nota  verbal  No.  371  del  30  de  diciembre de 2013, el  Gobierno  de  la República Federativa del Brasil por conducto de su Embajada en  Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  la  detención  preventiva  con  fines  de  extradición  de  BOLÍVAR  OSVALDO  SEVILLA OVALLE,  ciudadano  colombiano  requerido  para  comparecer  a  juicio  por  el delito de  «concierto    para    delinquir   con   fines   de  narcotráfico»,   según   el  mandato  de  prisión  preventiva  No.  MDP.0025.000031-612013,  dictado el 17 de enero de 2013, por el  Juez  Federal  Titular  de  la  3ª  Nominación Federal Criminal de la Sección  Judicial    del   Estado   de   Rio   de   Janeiro1.   

2.  SEVILLA  OVALLE  había  sido retenido el  22  de  diciembre  de  2013  con  fundamento  en  una  circular roja de Interpol  y  surtidos  los trámites  correspondientes,  la Fiscalía General de la Nación  mediante  resolución del 30  de   diciembre  del  mismo  año,  decretó  su captura  con fines de extradición.   

3.  Mediante  nota verbal No. 057   del   20  de  febrero  de   la  presente  anualidad2, la Embajada  de  la  República  Federativa del Brasil  formalizó  el  requerimiento  de  extradición  de  BOLÍVAR    OSVALDO    SEVILLA   OVALLE,  aportando la documentación pertinente para el trámite.   

4.  El Ministerio  de  Relaciones  Exteriores conceptuó que para el caso  «…los    tratados  aplicables…son:   El   “Tratado   de  Extradición”  entre  la  República  Federativa   de  Brasil  y  la  República  de  Colombia,  suscrito  en  1938”  y  la  “Convención  de  Naciones  Unidas  contra  el  Tráfico  Ilícito de Estupefacientes y Sustancias  Psicotrópicas”    suscrita    en    Viena    el    20    de    diciembre   de  1988,…»3.   

Remitió  además la nota verbal referida y  los  correspondientes  anexos  al  Ministerio de Justicia y del Derecho, entidad  que  a  su  vez  dispuso el  envío  del  expediente  a  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,   

5.  Mediante auto del 22 de abril siguiente, se dio inicio  al  trámite en esta Corporación, el 2 de mayo de los que avanzan se reconoció  personería  al  abogado  de  confianza  designado por el requerido y se ordenó  correr    el    traslado  contemplado  en  el  artículo 500 de la Ley 906 de 2004 para presentar pruebas,  término  dentro  del  cual,  el  Ministerio  Público  se  abstuvo  de formular  solicitudes probatorias.   

5.1. Por su parte,  el  defensor  de  SEVILLA  OVALLE  hizo  un  recuento de la actuación surtida e  informó  que  solicitó,  en  varias oportunidades, la libertad de su prohijado  por  el vencimiento del término de 60 días para allegar la petición formal de  extradición,  como  lo  preceptúa el artículo 6º del Tratado de Extradición  de 1938.   

5.2. Critica la que  dice         «incompleta»        documentación  del  pedido  de  extradición, así como la presunta  contradicción  en  las declaraciones rendidas en sustento de la solicitud, para  luego,   en   un   acápite   denominado   «primera  prueba»,  pedir  que  se  requiera  al  «consulado    de    la    República   de   Portugal»  le  permita  obtener copia de la actividad policial desplegada por  las  autoridades  del  país  requirente,  mediante  la  cual  se contactó a su  defendido  y  las  conclusiones  a  las  que se llegó allí de la comisión del  posible  concierto  para  delinquir,  para evidenciar con ello que la situación  fáctica descrita no es punible.   

Sobre la participación de su prohijado en el  «segundo  hecho», refiere  que  se  presentan contradicciones en las declaraciones del coimputado y agentes  de  la  DEA  y  la  Policía Federal Australiana, lo que explicará «para     el     momento     de     los     alegatos».   

5.3.  Como segunda  prueba,  pide  que  se verifique el cumplimiento de las exigencias contenidas en  el  artículo  493  de  la  Ley  906  de 2004, pues se denunció y vinculó a su  defendido   el  18/07/2013  y  se  le  citó  por  la  autoridad  requirente  el  02/12/2012,  cuando  debería para esa fecha ya existir un proceso penal, lo que  en  su concepto es un error de transcripción, que sumado a estar dirigido a las  autoridades  de los Estados Unidos, genera una vulneración lesiva de su derecho  al   debido   proceso,   porque   dificulta   su   defensa   y  comparecencia  a  juicio.   

Además,  el  auto  que  fue dictado por las  autoridades  brasileñas,  equivale  a  lo  que  aquí  se  denomina  medida  de  aseguramiento  y contra su defendido solo existe una investigación instructiva,  por  lo  que  no  hay en el caso, una providencia que a la luz del artículo 493  citado  sea equivalente a la resolución de acusación.  De igual forma, el  Juez  que  dictó  el  mandamiento  de  prisión  se  asemejaría  al que cumple  Funciones  de  Control  de  Garantías  en  nuestro  país, lo que afectaría la  imparcialidad  que  debe  obrar en el proceso, pues ese servidor no puede asumir  también  funciones  de conocimiento.  Pide adicionalmente, que se requiera  al  Instituto  Colombiano  de  Derecho Procesal con el fin de que emita concepto  sobre ese aspecto, para así reforzar su afirmación.   

5.4.  Como tercera  prueba,  depreca  que  se  conmine  a la Embajada de la República Federativa de  Brasil  en  Colombia,  para  que  certifique  que  su  Constitución prohíbe la  extradición  de  nacionales  de ese país, demostrando así que no se cumple el  principio  de  reciprocidad  entre  las  dos  naciones,  lo  que  deriva  en  la  inaplicabilidad  del Tratado de Extradición de 1938, ante su incumplimiento por  parte de la autoridad extranjera.   

CONSIDERACIONES  

1. En el caso, como  lo  conceptuó  el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, es preciso aplicar el  «Tratado de Extradición»  suscrito    entre   la  República  Federativa  del  Brasil  y  la  República  de  Colombia  en  1938  y  aprobado mediante Ley 85 de  1939, instrumento en el que  las  Altas  Partes  Contratantes  se  obligan, en virtud de su artículo I, a la  entrega   recíproca  de  “…los  individuos  que,  habiendo  sido  procesados o condenados por las autoridades judiciales de una de  ellas,   se   encontraren   en   el   territorio   de   la   otra…”,  siempre  que, al tenor del artículo II del mismo instrumento,  “…  las leyes del Estado requirente castiguen con  penas  de uno o más años de prisión, comprendidas no solamente la ejecución,  o  la  cooperación en la ejecución del delito, sino también la tentativa y la  complicidad.”   

A  su  vez,  el  artículo  III del Convenio  determina  que  no  se  concederá  la extradición, en los siguientes casos: a)  Cuando  el  Estado  requerido fuere competente, según sus leyes, para juzgar el  delito;  b)  cuando, por el mismo hecho, el delincuente haya sido o esté siendo  juzgado  en  el  Estado  requerido;  c)  cuando  la  acción  o la pena hubieren  prescrito,  según  las  leyes  del  Estado requirente o requerido; d) cuando la  persona  reclamada tuviere que comparecer en el Estado requirente, ante tribunal  o  juzgado  de  excepción;  e)  cuando  el  delito  fuere  puramente  militar o  político,  o  de naturaleza religiosa, o dijere relación a manifestaciones del  pensamiento en esos asuntos.   

Adicionalmente, el artículo V señala que la  petición de extradición deberá contener:   

a)  Cuando  se  trate  de simples acusados:  copia  o  traslado  auténtico  del  mandamiento  de prisión o de auto procesal  criminal equivalente, emanado de juez competente;   

b)  Cuando  se trate de condenados: copia o  traslado auténtico de la sentencia condenatoria.   

Estas   piezas   deberán   contener   la  indicación  precisa  del  hecho  incriminado,  el  lugar  y  la fecha en que se  cometió  el  mismo,  e  ir  acompañados  de  copia  de los textos de las leyes  aplicables  al caso y de los referentes a la prescripción de la acción o de la  pena,  como  también  de  los datos o antecedentes necesarios para comprobar la  identidad del individuo reclamado.   

Parágrafo 1° Las piezas justificativas de  la  petición  de  extradición  se  acompañarán,  cuando fuere posible, de su  traducción a la lengua del Estado requerido.   

Parágrafo  2°  La  presentación  de  la  solicitud  de  extradición por vía diplomática constituirá prueba suficiente  de  la  autenticidad  de  los  documentos  presentados en apoyo de aquélla, los  cuales    se    tendrán,    por    tal   modo,   como   legalizados.   

2.  Lo anterior,  significa  que la Corte solo está habilitada para decretar aquellas pruebas que  sean  conducentes,  pertinentes y útiles,   únicamente   en  relación  con  los  tópicos estipulados en el  instrumento internacional.   

Por  lo  tanto,  otros  aspectos, ajenos al  trámite   y   que   se  propongan  acreditar  los  intervinientes,  exceden  la  naturaleza,   alcances   y  limitaciones  del  concepto  que  debe  rendir  esta  Corporación,   por   lo   que   las  pruebas  que  tengan  como  propósito  la  verificación de cuestiones extrañas al mismo, son impertinentes.   

3. El defensor de  BOLÍVAR    OSVALDO    SEVILLA    OVALLE   formuló  tres solicitudes probatorias.   

3.1.  En  la  primera,  pide  que  se  aporte  copia  del informe policial que da cuenta de la  actividad  investigativa  desplegada  por  las autoridades extranjeras, para que  así  se  pueda  determinar  que los hechos por los que se le sindica, no tienen  connotación      penal,      además      de      presentarse      «contradicciones      y     lagunas     en     las     diferentes  versiones».   

Pero esta pretensión resulta extraña a los  aspectos  que  debe  verificar la Corte al rendir el concepto, como se expuso en  CSJ AP, 28 de mayo de 2008, Rad. 29.233, al decir que:   

«al  no  ser  fin del concepto…adelantar  estudio  sobre  la  fuerza persuasiva de los medios probatorios que se aducen en  contra  del  reclamado,  ni  la  forma  como  los  mismos  se  obtuvieron, ni la  suficiencia  o insuficiencia argumental de la acusación, en cuanto son aspectos  propios  de  la  exclusiva  soberanía  de  las autoridades judiciales del país  solicitante,  encargados,  de  acuerdo  con  sus  propias leyes, de absolver las  posiciones  de  la  defensa  en  torno  a  los  mismos,  las pruebas que busquen  discutir   tales   tópicos   u   otros   semejantes   en  esta  sede,  resultan  inconducentes».   

Por  tal  razón,  se  negará  la  prueba  solicitada por el defensor de SEVILLA OVALLE.   

3.2.  Respecto  de la segunda, si bien la expone de manera  farragosa,  se  colige  que pretende el análisis de la etapa procesal en la que  se   encuentra   el   trámite   judicial   que  se  adelanta   en   el   extranjero,  donde  se  dictó  mandamiento de prisión y  refulge   ausente   la  resolución  de  acusación exigida por el canon 496 de la Ley 906 de 2004, para  conceder    la   extradición,   lo   que   vulnera   las   garantías   de   su  prohijado.   

No      obstante,     como   se   dijo  en  precedencia,  en  el  asunto  es  preciso  aplicar  el  Tratado  de  Extradición  suscrito  entre  los Gobiernos de  Brasil   y  Colombia  en  1938,  donde  en        su        artículo       V,       se       señaló   que   para  formalizar  la  solicitud  se  requiere «copia o traslado auténtico  del     mandamiento    de    prisión    o    de    auto    procesal    criminal  equivalente»,  por  lo  que resulta desacertado que  pretenda   censurar  la  ausencia  de    un  documento    equivalente    a    la    resolución   de   acusación,   cuando   el   instrumento  internacional  no  lo  exige.   

Resulta     también    inconducente,       solicitar  al  Instituto Colombiano de  Derecho  Procesal,  que  emita  opinión   sobre   ese  tópico,  porque  ello  no tiene ilación alguna  con   los   aspectos   que   deben   ser  analizados  por  la  Corte en el concepto.   

Por tales razones, esta solicitud también  será despachada desfavorablemente.   

3.3.  Sobre la  expedición  de  una certificación donde conste que la Constitución del Brasil  contempla  la prohibición de extraditar a nacionales de ese país, ello resulta  intrascendente  para  lo  que  es  de  competencia  de  la  Corte,  pues  nada  tiene que ver si  hay  o  no reciprocidad en el Tratado de Extradición de 1938,  con  el concepto que debe emitir la Sala, relativo a la extradición de BOLÍVAR  OSVALDO    SEVILLA    OVALLE,    por   lo   que   esa   probanza   también   se  negará.   

4. De  otro  lado,  como quiera que la Corte no observa la necesidad de  incorporar  elemento  probatorio  alguno, ordenará que una vez cobre ejecutoria  esta  decisión,  se  dé traslado a los intervinientes por el término de cinco  días,  para  alegar,  de  conformidad  con lo señalado en la última parte del  artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.            No acceder a la práctica de las pruebas  solicitadas  por  el  defensor del reclamado BOLÍVAR OSVALDO SEVILLA OVALLE, de  conformidad    con   lo   expuesto   en   la   parte   considerativa   de   esta  providencia.   

2.             En  firme,  córrase  traslado  por  el  término   de   cinco  (5)  días  a  los  intervinientes,  para  que  presenten  alegatos.   

Contra  este  auto  procede  el  recurso  de  reposición.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Folio  95 de la carpeta.   

2 Folio  139 de la carpeta.   

3  Mediante   oficio   DIAJI   No.   0404,  obrante  a  folios  136  y  137  de  la  carpeta.     

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