AP2705-2016(48009)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

AP2705-2016  

Radicación No.: 48.009  

Acta No. 141  

Bogotá  D.C., cuatro (04) de mayo de dos mil  dieciséis (2016).   

VISTOS  

De acuerdo con lo dispuesto por el numeral 4º  del  artículo 32 de la Ley 906 de 2004, define la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia, la competencia para conocer del proceso adelantado  contra FRANKLIN COPETE RODRÍGUEZ.   

HECHOS  

         

          Según  el  escrito  de  acusación,  en  el  municipio  de  Istmina  (Chocó),   el   abogado  FRANKLIN  COPETE  RODRÍGUEZ  en  concurso  con  otros  profesionales   del   derecho   realizaron   una  serie  de  actos  fraudulentos  encaminados  a obtener, como en efecto se logró, el reconocimiento por parte de  la  Unidad  Administrativa  Especial  de  Gestión  Pensional  y  Contribuciones  Parafiscales   de   la   Protección   Social   (UGPP),   de   la   pensión  gracia  a  favor de 58 docentes  que no cumplían los requisitos para ello.   

          En  tal propósito, COPETE RODRIGUEZ participó en la falsificación  de  decretos  de  nombramiento  y  actas  de posesión, ofreció y dio dinero al  Secretario   General   del   Municipio  de  Istmina  para  que  éste  expidiera  certificados  espurios  de  tiempos  de  servicios  de  los  docentes, destruyó  documentos  públicos que se encontraban en el archivo de dicho municipio, y con  todo  ello  alcanzó  un  incremento  patrimonial  no  justificado en la suma de  $343.479.490.   

ANTECEDENTES  

          1.  El 11 de junio de 2015, ante el Juzgado  Tercero  Penal  Municipal  con  Función  de  Control  de  Garantías de Quibdó  (Chocó),   previa  legalización  de  la  captura,  la  Fiscalía  le  formuló  imputación  a  FRANKLIN  COPETE  RODRÍGUEZ  por  los  cargos de concierto para  delinquir  agravado,  enriquecimiento  ilícito de particular, falsedad material  en  documento  público,  falsedad  ideológica  en  documento  público, fraude  procesal  y  estafa  agravada.  Tras  no  aceptarlos  se  dictó  en  su  contra  detención   preventiva  en  establecimiento  carcelario  y  el  26  de  octubre  siguiente se presentó el correspondiente escrito de acusación.   

          2.   El  26  de  noviembre de 2015 la  fiscalía  presentó  adición  al  escrito  de  acusación  para  endilgarle al  procesado  además,  la  comisión de los delitos de cohecho por dar y ofrecer y  destrucción, supresión u ocultamiento de documento público.   

3. La actuación fue  asignada  por  reparto al Juzgado Penal del Circuito Especializado con Funciones  de  Conocimiento  de  Quibdó  (Chocó). No obstante, la titular del despacho al  amparo  de  la  causal  1ª  del  artículo  56 de la Ley 906 de 2004 manifestó  impedimento para conocer del asunto.   

4. El Juzgado Cuarto  Penal  del Circuito Especializado de Antioquia declaró infundado el impedimento  y   remitió   la  actuación  a  esta  Corporación  para  dimir  de  plano  la  cuestión.   

5. La Sala mediante  decisión  del  22  de febrero de 2016 declaró fundado el impedimento y ordenó  devolver  el diligenciamiento al Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado  de Antioquia para que continuara su curso.   

6.  Instalada  la  audiencia  de formulación de acusación, el abogado defensor de FRANKLIN COPETE  RODRÍGUEZ  a voces de los artículos 50 y 54 de la Ley 906 de 2004, impugnó la  competencia  del  Juzgado  Cuarto Penal del Circuito Especializado de Antioquia.   

Indicó que en este caso se le está dando un  “trato  discriminatorio”  a  su  prohijado  toda vez que la Fiscalía decidió tramitar de manera separada  al   proceso  que  cursa  contra  los  demás  implicados  en  este  asunto,  el  juzgamiento  de  COPETE  RODRÍGUEZ,  siendo  que se trata de un mismo acontecer  fáctico  y  delictivo  que  presuntamente  estuvo  ligado  por  un  acuerdo  de  voluntades de todos los sindicados.   

Planteó  también  que  no  existe sustento  legal  que explique por qué esos otros procesados están siendo juzgados por un  juez  penal  del  circuito  y,  su  representado,  por  un  juez  de  categoría  especializada.   

Pidió  por  tanto que se de aplicación del  artículo  50  y  se reestablezca la unidad procesal1.   

7.  La fiscalía se  opuso  a  la impugnación de competencia planteada por la defensa. Dijo que este  caso  corresponde  una  investigación “supremamente  compleja”  que  se ha tramitado en todo el país por  circunstancias  relacionadas con la defraudación de la UGPP, y que a medida que  se  ha  avanzado  en ella han surgido diferentes conductas, elementos materiales  probatorios     y     presuntos     responsables2. Destacó que aunque es cierto  que  en  la  actualidad  cursan  tres  actuaciones por los mismos hechos, contra  varios  procesados,  por  ejemplo,  la  investigación  de Efraín Kevin García  Maturana  se  lleva por una cuerda procesal distinta a la de Heidelger Alexander  López  y  César  Emilio  Mosquera  Murillo  ya que estos últimos suscribieron  preacuerdo.   

Ahora,  en  cuanto a la competencia del juez  especializado,  indicó  el  fiscal  que  no  hay  razón  ni sustento legal que  justifique  el  planteamiento  del  apoderado  judicial  de COPETE RODRÍGUEZ. A  éste  se  le  endilgan,  entre  otros,  los delitos de concierto para delinquir  agravado  y enriquecimiento  ilícito  de  particular,  de  manera  que  no  existe  discusión respecto a la  competencia  de los jueces de dicha categoría, según el artículo 35 de la Ley  906 de 2004.   

8.  La delegada del  Ministerio  Público  y el representante de la víctima coadyuvaron la petición  de la fiscalía.   

9.  El   juez  cognoscente  dispuso  el  envío  del proceso a la Sala de Casación Penal de la  Corte     Suprema     de     Justicia     con    miras    a    la    definición  correspondiente.   

CONSIDERACIONES  

1.  Corresponde a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, conforme a los  lineamientos  contenidos  en  el  numeral  4°  del  artículo 32 del Código de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de 2004),  pronunciarse  sobre la competencia cuando se trate de juzgados de  diferentes  distritos,  como  sucede en este caso donde el defensor cuestiona la  competencia  del  Juzgado  Cuarto Penal del Circuito Especializado de Antioquia,  por  considerar  que  quien  debe  conocer  del  asunto  es un Juzgado Penal del  Circuito de Quibdó.   

2. Para el caso, lo  primero  que  hay  que  advertir  es  que  el artículo 50 de la Ley 906 de 2004  establece  el  principio  de  unidad  procesal  según  el cual, “por  cada  delito  se  adelantará  una  sola  actuación procesal,  cualquiera    sea    el    número    de   autores   o   partícipes”.   

Como  excepción a dicho postulado, la misma  preceptiva  establece  que  “los delitos conexos se  investigarán   y  juzgarán  conjuntamente”  y  que  “la ruptura de la unidad procesal no genera nulidad  siempre    que    no    afecte   las   garantías   constitucionales”.   

Siendo ello así, encuentra la Sala que en el  caso  bajo  examen,  la  investigación  penal  que adelanta la fiscalía por la  presunta  defraudación  de la UGPP ha sido realizada de forma conjunta respecto  de   varios  procesados,  uno  de  ellos,  el  aquí  imputado  FRANKLIN  COPETE  RODRÍGUEZ.  Sin  embargo,  han sido las vicisitudes propias del proceso las que  han    impuesto    la    ruptura   de   la   unidad  procesal  toda  vez  que,  de  acuerdo a los elementos  materiales   probatorios  recopilados,  la  agencia  fiscal  ha  ido  realizando  imputaciones  separadas,  de  disímiles  conductas  punibles,  a  los presuntos  responsables.   

Así,  véase  como,  según  el  dicho  del  fiscal,  existen  tres  investigaciones  penales  por esos mismos hechos. Por un  lado,  el  juzgamiento  de  Efraín  Kevin  García  Maturana;  por  otro, el de  Heidelger  Alexander López y César Emilio Mosquera Murillo, quienes expresaron  su  voluntad  de  preacordar;  y  finalmente, el de FRANKLIN COPETE RODRÍGUEZ a  quien  se le formuló imputación de manera separada el 11 de junio de 2015. Por  tanto,  el propósito de conexidad del abogado defensor de COPETE RODRÍGUEZ, no  se  puede  obtener,  y  no  tiene  sentido que insista en la unificación de las  actuaciones  porque,  por  sustracción  de  materia,  tal  situación  ya no es  posible.   

En  suma,  si  bien  el  acontecer  fáctico  refiere  la configuración de diversas conductas delictivas cometidas por varias  personas  en  semejantes  circunstancias  temporo  modales,  lo cierto es que se  debió   romper   la   unidad   procesal   porque,   conforme   ha  avanzado  la  investigación,  han  surgido  nuevos  elementos materiales probatorios y nuevos  presuntos  responsables,  algunos  de ellos incluso suscribieron preacuerdos con  la Fiscalía.   

Por  consiguiente, esa situación de ruptura  procesal  no  comporta  ninguna  irregularidad,  dado  que  está  prevista como  posibilidad  en  la norma referida y, en todo caso, el defensor no concretó las  garantías  que  podrían  afectarse  con  el  juzgamiento autónomo de FRANKLIN  COPETE  RODRÍGUEZ,  ni  la  Corte  advierte  compromiso alguno de prerrogativas  constitucionales por ese hecho.   

3.  Ahora bien, la  separación  procesal  ha  generado  la  existencia  de  procesos  autónomos  e  independientes,  cada  uno  de  los  cuales  cuenta  con  sus propios derroteros  procesales,  y  por lo mismo, respecto de cada uno de ellos se deben aplicar las  reglas de competencia previstas en la ley.   

Bajo tal presupuesto, en este caso, sin duda,  a  quien  le  corresponde  conocer del juicio derivado de la acusación radicada  por  la  fiscalía  contra FRANKLIN COPETE RODRÍGUEZ es al Juzgado Cuarto Penal  del   Circuito   Especializado   de   Antioquia   por  las  siguientes  razones:   

Primero, atendiendo al concurso heterogéneo  de  conductas punibles presentado, con fundamento en lo previsto en el artículo  35  numerales  16  y  17  de  la  Ley  906  de 2004, la competencia funcional se  establece  en  los  jueces  penales  del  circuito especializados toda vez que a  éstos  les  corresponde  conocer  de  los  delitos  de concierto para delinquir  agravado  según  el inciso 2º del artículo 340 del código Penal y del injusto de enriquecimiento ilícito  de particular.   

Y segundo, si bien por factor territorial la  competencia   se   fijó   en  principio,  en  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Quibdó  (Chocó)  –lugar  donde  aconteció  el  hecho  punible  y donde se radicó la  acusación-,  el  proceso  fue  remitido al juzgado de  Antioquia,  en  razón  a  que  la  titular  de  ese  despacho,  único  en  esa  jurisdicción,  manifestó  impedimento  para  conocer  del asunto y la Corte lo  declaró fundado.   

Por consiguiente, acorde con lo anotado, las  diligencias   serán  remitidas  inmediatamente  al  Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito Especializado de Antioquia, para que continúen su curso.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         

          1.   DECLARAR  que  la  competencia  para  conocer  del proceso penal  contra  FRANKLIN  COPETE  RODRÍGUEZ,  corresponde  al  Juzgado Cuarto Penal del  Circuito  Especializado  de Antioquia, a donde de inmediato se ordena remitir la  presente actuación.   

2.  Contra  esta  decisión no procede recurso alguno.   

3.  Comuníquese y  Cúmplase.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

   

    

1  Manifestó  el  defensor: “Como puede advertirse en  la  relación  de  los  hechos  jurídicamente  relevantes  que  acompañan  las  diversas  imputaciones  formuladas  a mi representado y sus adiciones, no existe  un  hecho  diferenciador,  no  existe  un  actuar  diferenciado  o  un  agregado  conductual  que  amerite  un  tratamiento  de hipótesis punitiva distinta a los  demás  vinculados a este caso, porque sigo diciendo que es el mismo caso. (…)  resulta  de  una  notable  incongruencia  que  un  mismo  discurrir  fáctico se  adelante  por  dos órganos de la jurisdicción diferentes, por un lado, el Juez  1º  Penal  del  Circuito  de Quibdó y de otro lado, el Juez Penal del Circuito  Especializado   de   esta   ciudad”.  CD   Audiencia   de   Acusación.   Record  (24:42  –  27:46.)   

2  Expresó  la  Vista Fiscal: “la misma investigación  nos  indica  que  evidentemente  los  hechos  se van generando y a medida que la  fiscalía  va  consiguiendo  nuevos  hechos,  se  pudo  establecer que el señor  procesado   FRANKLIN   COPETE   RODRÍGUEZ,  evidentemente  tuvo  un  incremento  patrimonial  en  su  favor  en  virtud  de  este  proceso  y  también obtuvo un  incremento  patrimonial  para  unos docentes, y que él en compañía del señor  LÓPEZ  fueron  las  personas  que  obtuvieron  en  ese  momento  un  incremento  patrimonial,  por  esas  circunstancias  la  Fiscalía,  le imputó el delito de  concierto    para    delinquir    agravado   con   finges   de   enriquecimiento  ilícito”.  CD Audiencia  de   Acusación.   Record  (41:03-  45:53)     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *