AP2295-2014(37644)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado Ponente  

AP 2295-2014  

Radicación n° 37644  

(Aprobado  Acta No.  119)   

Bogotá  D.C.,  treinta  de  abril de dos mil  catorce (2014).   

Se     pronuncia    la    Sala  sobre la  admisión  de la demanda de  casación  presentada  por el defensor de JENARO     DE     JESÚS    OTÁLVARO  PATIÑO   contra  la  sentencia  dictada por el Tribunal Superior de Bogotá  el    10   de   agosto  de    2011,    mediante    la    cual   confirmó  la    proferida   por   el   Juzgado   Dieciséis    Penal    del    Circuito  de    Conocimiento   de  esta  ciudad  el   9   de   junio   del  mismo  año,  que  condenó  al procesado  por  los delitos       de       corrupción      de  alimentos,    productos  médicos  o material profiláctico e ilícita explotación comercial,    en    concurso.    

Hechos     

                     

          El  24  de  septiembre  de  2010, funcionarios de Policía Judicial  adscritos  a  la  SIJIN MEBOG realizaron con         la        autorización        de       la       Fiscalía       una diligencia  de  allanamiento  y  registro  en el local 459 del centro comercial La Sabana de  esta   ciudad,   con   el   fin   de   verificar  información  de  inteligencia  que  daba cuenta de la comercialización de      medicamentos     adulterados  y  de  contrabando, hallando  en   el  lugar  productos  de  varias  marcas,  algunos de ellos fraudulentos, y  otros  con la leyenda “uso  institucional”,   de  propiedad  de  entidades  prestadoras  de  salud, cuya  venta   está   prohibida   al  público.  En  el sitio fue capturado  JENARO  DE JESÚS OTÁLVARO PATIÑO.   

          Actuación     procesal     relevante   

         

1. En  audiencia celebrada el 25 de septiembre de 2010, ante el Juzgado  54  Penal  Municipal  con  Funciones  de  Control  de  Garantías de Bogotá, la  fiscalía  imputó cargos a JENARO DE JESÚS OTÁLVARO  PATIÑO  por los delitos de  corrupción   de   alimentos,   productos   médicos  o       material       profiláctico,  descrito  en  el  artículo 372 del  Código     Penal,  y    por    ilícita  explotación  comercial,  previsto  en  el  artículo  303  ejusdem,  los  cuales  fueron aceptados por el  imputado.     

         2.      El       9  de  junio  de 2011, el Juzgado Dieciséis Penal del Circuito de  Conocimiento  de  Bogotá condenó a JENARO DE JESÚS  OTÁLVARO    PATIÑO   a   la   pena   principal   de   40   meses   de   prisión   y   multa   de   130  s.m.l.m.v.,   y   la  accesoria  de  inhabilitación en el ejercicio de derechos y funciones públicas  por  el mismo tiempo de la pena privativa de la libertad, como autor responsable  de    los    delitos   imputados   y   aceptados.   

          3.   Apelado   este   fallo   por  la  defensa  para  solicitar  una  dosificación  punitiva  más benigna, el Tribunal Superior de Bogotá, mediante  el  suyo  de 10 de agosto de 2011, que ahora el mismo sujeto procesal recurre en  casación, lo confirmó en los aspectos impugnados.   

          La demanda   

          Sostiene  que  la dosificación de la pena es equivocada porque para  el  caso  no  concurren  circunstancias  de  mayor  punibilidad, el procesado es  infractor  primario,  se  allanó  a  cargos  evitándole  mayor  desgaste  a la  justicia,  carece  de  antecedentes  penales, no ha obstaculizado la labor de la  justicia,  no  ha  puesto  en  riesgo  la  víctima,  ni  ha atentado contra las  pruebas.   

          Agrega  que  si  bien  es  cierto  el ámbito de movilidad para cada  delito  resulta  de  la diferencia entre el máximo y el mínimo, en el presente  caso  se le impuso al procesado por el delito mayor una pena de 70 meses, cuando  de  acuerdo  a  las  circunstancias sería acreedor a la pena mínima del primer  cuarto.   

          SE CONSIDERA   

La  Sala  inadmitirá la demanda de casación  que  se  estudia   por  no  cumplir los requisitos mínimos de orden formal  exigidos  para  su  estudio de fondo, ni satisfacer los presupuestos básicos de  idoneidad   sustancial   necesarios  para  la  realización  de  los  fines  del  recurso.    

Para  conocimiento del recurrente, necesario  es  iniciar    precisando que la demanda de casación no es un escrito  de  elaboración  libre,  en  el que sea dable plantear alegaciones de cualquier  manera,  sino  una  exposición  lógico  jurídica, sometida al cumplimiento de  ciertas  exigencias  mínimas de forma y contenido, sin las cuales no es posible  aprehender su estudio.    

Este  principio  medular,  denominado por la  dogmática  casacional,  de  crítica  vinculada,  que  preside  el  recurso  de  casación,  impone  al  actor  la obligación de circunscribir los ataques a las  causales  establecidas  en  las  normas legales, y de acreditarlos siguiendo las  directrices  trazadas  por  ellas y por la lógica que dicta la naturaleza de la  causal planteada o del error denunciado.     

Esto implica cumplir ciertos derroteros en la  labor  de fundamentación del recurso, algunos de carácter general,  entre  los  que  se  encuentran  el  señalamiento  de la causal invocada (enunciado),  la  acreditación del error  propuesto  (desarrollo) y la  precisión       de       la      consecuencia      jurídica      (conclusión),   y  otros  específicos,  asociados  con  el  contenido del ataque, cuyas particularidades dependerán del  error alegado.          

         

Cuando  la causal invocada es la prevista en  el  numeral  primero  del  artículo  181 de la Ley 906 de 2004,   por  violación  directa de la ley sustancial, el demandante debe precisar las normas  sustanciales  violadas,  indicar el  sentido de la violación (si   la   vulneración   se  produjo  por  falta  de  aplicación,  aplicación  indebida  o  interpretación  errónea) y  demostrar  el error cometido, con indicación de sus implicaciones en el sentido  o contenido del fallo.      

Si la causal planteada es la consagrada en el  numeral  segundo,  por desconocimiento de la estructura sustancial del proceso o  de  una  garantía  fundamental,  debe  identificar  el  motivo  que  la origina  (si  por desconocimiento del juez natural, el debido  proceso  o  el derecho de defensa), indicar las razones  que  determinan  la  ineficacia  jurídica de la actuación, fijar los marcos de  afectación  procesal del vicio, y demostrar sus implicaciones procesales frente  a  los  principios  generales  que  orientan  su declaración.      

Y si la causal propuesta es la contemplada en  el  numeral  tercero,  por  manifiesto  desconocimiento  de   las reglas de  producción  o  apreciación  de la prueba, es deber del casacionista indicar la  norma  sustancial  violada,  el  sentido  de  la  violación,  la clase de error  cometido   (si   de   hecho  por  falso  juicio  de  existencia,  falso  juicio  de  identidad  o  falso raciocinio; o de derecho por  falso   juicio   de   legalidad   o   falso  juicio  de  convicción),  la  prueba  sobre  la  cual  recayó el error, su razón de  ser, y sus implicaciones en la decisión impugnada.   

          Ninguna  de  estas  exigencias de carácter lógico formal satisface  el  escrito  presentado  por  el  libelista,  pues  en  su  precaria exposición  argumentativa  se  limita  a  sostener que la pena aplicable al procesado debió  ser  distinta  de  la  que  contienen  los fallos de instancia, sin mencionar la  causal  invocada,  ni  demostrar  la  existencia  de  un error específico en el  proceso de dosificación de la pena.       

          El  escrito  con  pretensión  de  demanda que presenta, ni siquiera  logra  superar  las exigencias de un alegato de instancia, puesto que además de  la  falta  absoluta  de  rigor  técnico  en  su fundamentación, no explica las  razones  por  las  cuales  la  dosificación  realizada  por  los  juzgadores es  equivocada,  ni  qué normas sustanciales específicas  fueron ignoradas, o  indebidamente  aplicadas,  o  erróneamente  interpretadas  por  ellos  en dicho  proceso.      

          Aunque  esto  sería  suficiente  para  rechazar de plano el escrito  sustentatorio,  la  Corte considera pertinente precisar que la dosificación que  los  fallos contienen consulta los lineamientos consagrados en los artículos 61  y  31  del  Código  Penal,  y 351 del Código de Procedimiento Penal, como  quiera  que el juez, ante la ausencia de circunstancias de mayor punibilidad, se  ubicó  en  el  primer  cuarto  de  la  pena  prevista para el delito más grave  (corrupción  de  alimentos,  productos  médicos  o  material  profiláctico),  que  oscila  entre  60 y 81  meses  de  prisión y multa de 200 a 525 s.m.l.m.v., y  fijó la pena en 70  meses  de  prisión  y  multa de 250 s.m.l.m.v., en aplicación de los criterios  señalados  en el inciso tercero del artículo 61 del Código Penal.1   

          Por  razón del concurso, dispuso un incremento de 10 meses sobre la  pena  privativa  de  la libertad y de 10 s.m.l.m.v. sobre la pena de multa, para  un  total  de  80  meses  de  prisión y 260 s.m.l.m.v., monto al que aplicó un  descuento  del  50% por el allanamiento a cargos, para una pena definitiva de 40  meses   de   prisión   y  130  s.m.l.m.v.  de  multa,  que  fue  la  finalmente  impuesta.    

Visto, entonces, que la demanda estudiada no  cumple  las  condiciones  mínimas de orden formal y sustancial exigidas para su  selección  a  estudio,  se  la  inadmitirá  a  trámite, en cumplimiento de lo  dispuesto  en el artículo 184 de la Ley 906 de 2004, y se ordenará devolver el  proceso  a  la  oficina  de  origen,  no  advirtiendo  violaciones  a garantías  fundamentales   que   la   Corte  esté  en  el  deber  de  proteger  de  manera  oficiosa.   

Insistencia  

Contra esta decisión procede el mecanismo de  insistencia  por parte del casacionista, de conformidad con lo establecido en el  artículo  184  inciso  segundo  ejusdem,  en  la oportunidad, forma y términos  precisados  por  la  Corte en reiterada jurisprudencia (CSJ, SP, 12 de diciembre  de  2005,  radicado  24322; CSJ, SP, 28 de septiembre 2011, radicado 33181; CSJ,  SP, 17 de octubre 2012, radicado 34946).   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

                     

          RESUELVE   

Inadmitir la demanda de casación presentada  por   el   defensor  de  JENARO  DE  JESÚS  OTÁLVARO  PATIÑO.   

Contra   esta   decisión   procede   la  insistencia.   

NOTIFÍQUESE y CÚMPLASE.  

                FERNANDO      ALBERTO     CASTRO  CABALLERO   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 La  gravedad  de  la conducta, el daño creado, la intensidad del dolo, la necesidad  de   la   pena  y  la  función  de  prevención  especial  que  la  misma  debe  cumplir.     

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