AP680-2014(43199)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado ponente  

AP680-2014  

Radicación n° 43199  

Aprobado Acta No.40  

Bogotá D.C., doce (12) de febrero de dos mil  catorce (2014).   

Conforme  a  lo  reglado  en  los          artículos  32 numeral  4º,  54  y 341 de la Ley 906 de 2004, define la Corte  la  competencia para conocer del recurso de apelación  interpuesto  por  la  defensa de Lina Johana Beltrán  Sánchez,   contra   la   providencia   del  28  de octubre de 2013 proferida por  el  Juzgado  Primero  de Ejecución de Penas y Medidas Seguridad de Neiva            –             Huila  –, mediante la cual negó  la   nulidad   del  auto  que  revocó  la  prisión  domiciliaria a Beltrán Sánchez.   

2. ACTUACIÓN PROCESAL  

2.1  El Juzgado Primero Penal del Circuito de  Neiva  profirió  sentencia  el  27 de julio de 2011, en la cual condenó a Lina  Johana  Beltrán  Sánchez  y Eduardo Ríos Arias, como autores responsables del  delito  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes, a la pena de  32   meses  de  prisión  y  multa  de  1.33 S.M.L.M.V, no les concedió el  subrogado  de suspensión condicional de la ejecución de la pena ni la prisión  domiciliaria.   

A   Beltrán  Sánchez  le  reconoció  la  sustitución  de  la  prisión  intramural  por  la prisión en su residencia de  conformidad  con  el  numeral 3º del artículo 314 del Código de Procedimiento  Penal.   

2.2  La  Sala Penal del Tribunal Superior de  Neiva  al  resolver la apelación, modificó el numeral primero de la sentencia,  fijando  la  pena  de  prisión  en 34.75 meses y la multa en 10.87 SMLMV, en lo  demás confirmó la decisión.   

2.3. La vigilancia y control de la ejecución  de  la  pena impuesta le correspondió al Juzgado Primero de Ejecución de Penas  y  Medidas  de Seguridad de esa ciudad, despacho que el 20 de septiembre de 2013  revocó  la  sustitución  concedida  en  la  sentencia  a  Lina Johana Beltrán  Sánchez.   

          2.4.  La  defensa  de  Beltrán  Sánchez  solicitó  la nulidad del  proveído  del  20 de septiembre del mismo año, petición negada por el Juez de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Neiva el 28 de octubre de 2013,  decisión  contra  la  cual  el defensor interpuso los recursos de reposición y  apelación.  Confirmado  el  auto  por el a quo, concedió la apelación ante la  Sala  Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Neiva, quien a su vez  envió  el  expediente a la Corte, por considerar que el competente para conocer  de  la  alzada  era  el  Juez  de conocimiento que dictó el fallo condenatorio.   

CONSIDERACIONES  

La  Corte  es  la  llamada  a  resolver  la  definición  de  competencia  formulada  por la Sala Penal del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Neiva,   en  aplicación  de los artículos 32  numeral 4º, 54  y 341 de la Ley 906 de 2004.   

La  controversia gira sobre el eje temático  de  cuál  es  el  funcionario  judicial  competente para conocer del recurso de  apelación  elevado  por el defensor de Lina Johana Beltrán Sánchez, contra la  decisión  del  28 de octubre de 2013 proferida por el  Juzgado   Primero   de   Ejecución  de  Penas  y  Medidas  Seguridad  de  Neiva  –  Huila  –, que negó  la   nulidad   del  auto  que  revocó  la  prisión  domiciliaria a Beltrán Sánchez de data 20 de septiembre de 2012.   

Atendiendo  a  la función pedagógica de la  Corte,  estima  necesario la Sala reiterar su posición, en el sentido de que el  competente  para desatar en este caso el recurso horizontal no es otro que quien  profirió  la  sentencia, conforme lo dispuesto en el artículo 478 del estatuto  procedimental.   

Lo  precedente,  ante la confusión del Juez  Primero  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Neiva, de remitir el  recurso  de  apelación a la Sala Penal del Superior del Distrito Judicial de la  misma  ciudad,  evocando  la tesis de la Corte, según la cual en los artículos  63  a 68 del Código Penal, la prisión domiciliaria no estaba incluida como uno  de  los mecanismos sustitutivos de la pena privativa de la libertad. De ahí que  el  conocimiento para resolver la impugnación contra las decisiones relativas a  la  prisión  domiciliaria,  proferidas  por los jueces de ejecución de penas y  medidas  de  seguridad,  correspondían,  en principio, al tribunal superior del  distrito correspondiente.   

No obstante, la Corte, a partir de sentencia  CJS  AP  de  26  de  junio  de  2008, rad 22453, varió el anterior criterio, al  realizar la siguiente precisión:   

“[La]  prisión  domiciliaria   está  concebida  en  la  Ley  599  de  2000  como  un  mecanismo  sustitutivo  de  la prisión, tal como lo regula el artículo 38 de la reseñada  legislación,   incluyéndose  allí  –como  se  vio-  una serie de exigencias de carácter objetivo (como  el   quantum  de  pena  prevista  para  el  delito)  como  subjetivo  (referidas  –   por   ejemplo-  al  análisis  del  desempeño  personal,  social, laboral que fundadamente permitan  deducir  que  no  se  colocará  en  peligro a la comunidad), condiciones unas y  otras  que  dado  su carácter de concurrente han de comprobarse por el eventual  beneficiario    del    instituto    en   mención”  .   

Luego, en decisión CSJ AP del 2 de diciembre  de  2008,  rad  30763,  la  Corporación,  de  manera  consecuente, reafirmó su  criterio, así:   

“En   tales  condiciones,  la pacífica jurisprudencia que había sentado la Sala respecto de  las  definiciones  de  competencia  consistente  en que el recurso de apelación  interpuesto  contra  la  decisión  que dictaba el Juez de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad,  por  razón  de  la  negativa  de  conocer  la prisión  domiciliaria,  lo  conocía  el funcionario de segunda instancia de quien dictó  el  fallo de primera, puesto que dicho instituto no era un mecanismo sustitutivo  de  la  pena  privativa  de  la  libertad,  tiene  que recogerse por las razones  expuestas en precedencia.   

En  efecto,  si a partir de la sentencia en  precedencia  señalada  [de  26 de junio de 2008, rad.  22453],   la   Corte   consideró  que  la  prisión  domiciliaria  es  un  verdadero mecanismo sustitutivo de la pena privativa de la  libertad,  entonces  el  conflicto  de  competencia  debe  resolverse, según lo  preceptuado   por   el   artículo  478  de  la  Ley  906  que  reza:   

“Las decisiones  que  adopte  el  juez de ejecución de penas y medidas de seguridad en relación  con   mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la  libertad  y  la  rehabilitación,  son apelables ante el juez que profirió la condena en primera  o  en  única instancia”.1   

En  el mismo sentido, tenemos las decisiones  CSJ  AP del 19 de enero, rad 33344; CSJ AP del 20 de enero, rad 33146, CJS AP 10  de  marzo,  rad  33712,  todas  de 2010; y CSJ AP  11 de diciembre de 2013.   

Así las cosas, surge nítido que, acorde con  la  postura de la Corte, el competente para resolver el recurso de apelación en  contra  de la decisión número 1645 del 28 de octubre de 2013 proferida por del  Juez  Primero  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad relativa a la  nulidad  del  proveído  que  revocó  la  prisión  domiciliaria  a Lina Johana  Beltrán  Sánchez  no  es otro que el Juez Primero Penal del Circuito de Neiva,  en     la    medida    en    que    –acorde  al  artículo  478  de  la  Ley  906  de  2004-  la prisión  domiciliaria es un mecanismo sustitutivo de la pena de prisión.   

          En  consecuencia,  la  Corte  asignará  la  competencia  al Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito de Neiva –  Huila  – para  conocer  del  recurso  de  apelación  interpuesto contra la decisión citada en  precedencia.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala De Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  Declarar que la competencia para conocer  de  este  asunto  corresponde  al  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Neiva,  despacho al que se remitirán las diligencias.   

2.  Por Secretaría de la Sala, envíese  copia  de  esta decisión al Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Neiva  y  a  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior del Distrito  Judicial de la misma ciudad, para su conocimiento.   

Contra  esta  providencia  no procede recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Respecto  de  un  posible enfrentamiento normativo entre la competencia que fija  el  artículo  478  y  el  34-6  de  la  Ley  906  de 2004, la Sala, en el mismo  precedente,  expresó  que,  aunque  no  es  aquí objeto de discusión, resulta  pertinente  citar:  “Vale  reiterar  que la mentada  norma  no  conlleva  a predicar un aparente conflicto normativo con el artículo  34.6  de  la  citada  Ley  906  de  2004,  que asigna a las salas penales de los  tribunales  superiores  el  conocimiento  del  recurso de apelación interpuesto  contra  la  decisión  del  juez  de  ejecución  de  penas,  en tanto que, como  también   se   ha   advertido,   la  “controversia  se  dirime  por  el  principio  de especialidad de la  norma  procesal,  a la que auxilia el criterio del precepto posterior, porque el  artículo  478  ejusdem  que  se  revisa hace parte del Libro IV, que desarrolla  única    y   específicamente   la   temática   de   la   ejecución   de   la  sentencia.”   

“Adicionalmente,  la  norma  examinada en  concreto  escinde  de la multiplicidad de materias de las que conocen los jueces  de     ejecución    de    penas    –redención  de  penas, acumulación jurídica de penas, aplicación  de  penas  accesorias,  libertad vigilada, extinción de la condena, entre otros  –  aquellas  que deciden  sobre  los  mecanismos sustitutivos privativos de la libertad; lo que devela que  por  excepción  y  especialidad,  estos temas son del conocimiento del juez que  profirió la condena.”     

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