AP202-2015(44668)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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                                                  República de Colombia   

    

          Corte  Suprema  de Justicia            

         

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MAGISTRADO PONENTE  

AP202-2015  

Radicado 44668  

(Aprobado mediante acta Nº 11)  

Bogotá. D.C, veintiuno (21) de enero de dos  mil quince (2015).   

         Decide  la Corte si es admisible la demanda presentada en su propio  nombre   por   Jaime  Gutiérrez  Marín,    Fabio   Nelson   Arias     y     Flor     Enny     Guerrero  Castañeda,  contra  la sentencia del 17 de junio de 2014, proferida por la Sala  de  Decisión  del  Tribunal  Superior de Ibagué, mediante la cual confirmó la  emitida  por  el  Juzgado  Primero  penal del Circuito especializado de la misma  sede,  que  los  condenó  como  coautores  del  delito  de  secuestro agravado.   

HECHOS  

         A  las  4:40  horas  de  la  tarde  del 27 de diciembre de 2010, un  comando  del  Frente  XXI  de  las  FARC, integrado entre otros por Jaime  Gutiérrez  Marín,  Fabio   Nelson   Arias  y  Flor  Enny  Guerrero Castañeda, instaló  por  más  de  dos  horas  un  retén ilegal en el sitio “Los Cauchos” de la  vereda  El  Pedregal en la vía que del municipio de Chaparral conduce al de San  Antonio  en el departamento del Tolima, lugar en el cual retuvieron vehículos y  a  las  personas  que  transitaban  por  ese  sitio  a  quienes  les  entregaron  propagandas alusivas al grupo insurgente.   

         Entre  los  retenidos  se encontraban Ismael Cruz Neira, alcalde de  San  Antonio,  su  hijo  Wilmer  Alejandro  y  su  escolta, el patrullero Carlos  Alberto  Ocampo  Pérez,  quien  permaneció  retenido hasta el 13 de febrero de  2011,  fecha en que se produjo su liberación con intervención de delegados del  gobierno  y  de la Cruz Roja Internacional, en un acto que requirió del cese de  operaciones militares con ese fin.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

         1.-     Aprehendidos     Flor   Enny   Guerrero   Castañeda   y  Fabio  Nelson  Arias  como  consecuencia  de  la  orden  de  captura dictada en su contra, el Juzgado Octavo  Penal  Municipal  de  Ibagué  llevó  a  cabo  el  1  de septiembre de 2011, la  audiencia  de legalización de captura, imputación por la posible comisión del  delito  de  secuestro agravado para la primera y por el mismo delito en concurso  con  el  de  rebelión para el segundo de los nombrados, e imposición de medida  de aseguramiento.   

         2.-  El dos de diciembre del mismo año,  el  Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  de  la  misma  sede,  llevó  a  cabo la  diligencia   de   legalización   de   captura   del   aprehendido  Jaime  Gutiérrez Marín, imputación por  la  posible  comisión  de  los  delitos  de  secuestro  agravado y rebelión, e  imposición de medida de aseguramiento.   

         3.-  El  25 de julio de 2012, el Juzgado  Primero  Penal  del Circuito Especializado, autoridad a la cual le correspondió  tramitar  el  juicio,  condenó  a  Flor Enny Guerrero  Castañeda  y  Jaime  Gutiérrez  Marín, como autores  del  delito  de secuestro agravado, a la pena principal de 562 meses de prisión  y  multa por valor de 39.1666.67 salarios mínimos legales mensuales vigentes, y  a  Fabio  Nelson Arias, por  el  mismo delito, a la pena principal de 486 meses de prisión y multa de 17.500  salarios  mínimos  legales  mensuales,  además  de  la inhabilitación para el  ejercicio   de   funciones   públicas   por   veinte   años   para  todos  los  acusados.   

         4.-   Por   el   delito  de  rebelión,  Jaime  Gutiérrez  Marín y  Nelson   Arias   fueron  condenados en proceso aparte al haber aceptado cargos.   

         5.- Apelada la  sentencia  por  la  defensa, la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Ibagué   la   confirmó  mediante  decisión  del  17  de  julio  del  presente  año.   

         6.-  Contra  dicha  providencia,  en  su  propio nombre, los acusados recurrieron en casación.   

         En  su  escrito,  Jaime Gutiérrez Marín  reflexiona   sobre   el   conflicto   armado,   las  circunstancias  políticas, económicas y sociales que vive el país, reivindica  su  condición de rebelde y resalta las condiciones que lo llevaron a levantarse  en  armas  contra el régimen constitucional vigente. Con todo, amparando en ese  orden,  en procura de que se le garantice el principio de acceso a la justicia e  igualdad,  autoriza a un abogado de la defensoría pública para que sustente el  recurso extraordinario de casación.   

         Nelson  Arias por su parte, anota que el  recurso  de  casación  es  un  medio  de  control  legal y constitucional de la  sentencia   de   segunda  instancia,  que  procede  por  falta  de  aplicación,  aplicación   indebida  o  interpretación  errónea,  causal  que  gobierna  su  situación,  toda  vez  que  fue  condenado  con  fundamento  en  el inaceptable  testimonio   de  Rocío  del  Pilar,  alias  “La  Peluda”,  persona  que  no  pertenecía a la organización para la fecha de los hechos.   

         También  solicita, con apoyo en el artículo 61 del Código Penal,  la  redosificación  de  la  pena que le fuera impuesta, analizando para ello la  mayor o menor gravedad de la conducta por la cual fue juzgado.   

         La  tercera  acusada cuestiona el testimonio del agente de policía  secuestrado  y  pone  en  tela  de  juicio  que  él  la  hubiera señalado como  artífice  de  su  retención, objeción que también hace a la credibilidad del  testimonio  de  Rocío  del  Pilar  Rodríguez, quien a su juicio indicó que la  acusada  se  desempeñaba  como  enfermera  en el grupo guerrillero, pero no que  hubiera    participado   en   la   retención   del   miembro   de   la   fuerza  pública.   

Para  qué,  dice,  realizar  juicios  en  condiciones  en los que no se aprecia el dicho de los testigos como corresponde.  Para  eso,  sostiene,  era  mejor aceptar cargos y una responsabilidad pese a su  inocencia.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Acerca  de la legitimidad para sustentar el  recurso  extraordinario  de  casación,  el artículo 182 de la Ley 906 de 2004,  especifica:   

“Legitimación.  Están  legitimados para  recurrir  en  casación  los intervinientes que tengan interés, quienes podrán  hacerlo    directamente    si    fueren    abogados   en   ejercicio”.   

Dicha  disposición  precisa  con  absoluta  claridad  que la demanda de casación sólo puede ser  presentada  por abogado titulado, restringiendo de manera expresa la posibilidad  de  intervención  material  del  procesado  cuando  éste  no  cuenta  con  esa  calificación  profesional,  tal como de igual manera  lo   disponía   el   artículo   209   de   la   Ley  600  de  2000.   

Tal  limitación  al  derecho  de  defensa  material,  ha  dicho  la  Corte,  se  impone  debido  a  la exigencia técnica y  profesional  que  el  recurso  de  casación  exige.  En ese sentido, la sala ha  señalado lo siguiente:   

“La  casación  no es instancia adicional  del  proceso  regular, ni su ejercicio constituye medio de impugnación de plena  justicia.  Debido  al  carácter  técnico  y  rogado  que ostenta, la demanda a  través  de  la  cual  se  ejerce, impone el cumplimiento de precisos requisitos  formales,  la invocación de una o varias de las concretas causales previstas en  la  ley  procesal,  el  correcto  señalamiento  de  los fundamentos fácticos y  jurídicos  en  que  se  apoya  la  solicitud,  y un adecuado desarrollo y   sustentación  del  cargo o cargos que se postulan al fallo de segunda instancia  en  orden  a  su  desquiciamiento,  todo  lo  cual es, evidentemente, materia de  especiales  conocimientos  jurídicos  que  no  están al alcance ni siquiera de  todos   los   abogados   ni,   por   supuesto,  en  ningún  caso,  de  todo  el  mundo”    (AP,    radicado    18.041  del 6 de diciembre del 2001, Radicado 18041, y recientemente, AP,  radicado     44.225,     del     30     de     julio     de    2014).   

Por  esas  razones,  que  desde  luego  no  implican  restricciones  indebidas  al  derecho  constitucional  de  acceso a la  justicia  y  a un recurso judicial efectivo, los acusados carecen de legitimidad  para  presentar  una  demanda  de  tales exigencias en su propio nombre, pues se  trata  de personas que no son versadas en áreas técnicas como el derecho y por  lo  tanto  su  discurso  es  incipiente en orden a cumplir las exigencias que un  recurso    extraordinario    contra    la    sentencia    de    segundo    grado  reclama.   

Como    sin    dificultad   es   palpable   que   los   acusados  no  son abogados          titulados,  ello es más que suficiente para que  se   inadmita   la   demanda,  ante  la  evidente    carencia    de    legitimidad    de   quienes incoan el recurso.   

Contra  esta decisión procede  el  mecanismo de insistencia, en los términos ampliamente  señalados    por   la  jurisprudencia de la Sala.   

En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1. INADMITIR, por  las  razones  expuestas,  la  demanda  de  casación presentada por los acusados  Jaime  Gutiérrez  Marín,  Fabio   Nelson   Arias  y  Flor    Enny    Guerrero    Castañeda por carencia de legitimidad.   

2. De conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  artículo 184 de la Ley 906 de 2004, es facultad del  actor elevar petición de insistencia.   

Notifíquese y cúmplase  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

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