AP2012-2015(45822)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada ponente  

AP2012-2015  

Radicación n° 45822  

(Aprobado Acta No. 139)  

Bogotá D.C., veintidós (22) de abril de dos  mil quince (2015).   

  VISTOS  

Se     pronuncia    la    Corte  sobre  el impedimento manifestado  por    la  titular  del Juzgado Penal del Circuito  Especializado    de   Quibdó,   para   conocer     la     actuación     surtida    contra    EDGAR  EMILIO POTES MOSQUERA por  la presunta comisión de la conducta  punible  de  fabricación, tráfico y porte de armas,  municiones   de  uso  restringido,  uso  privativo  de  las  Fuerzas  Armadas  o  explosivos, con circunstancias de agravación.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

Según el escrito de acusación, el  26 de noviembre de 2013, el ciudadano  previamente  referido  fue  capturado  tras  el registro realizado al camión que  conducía,  dentro  del  cual  fueron encontradas cien unidades de una sustancia  explosiva  identificada  como  «PENTOLITA»,  con  un peso bruto aproximado de 44  kilogramos.   

Al día siguiente, la Fiscalía le formuló  imputación     como    autor    de    fabricación,   tráfico  y  porte  de  armas,  municiones  de  uso  restringido,   uso   privativo   de   las  Fuerzas  Armadas  o  explosivos,  con  circunstancias  de  agravación;  cargo  que  no  aceptó,  y por el cual le fue  impuesta  medida  de  aseguramiento  intramural. Esta  última fue revocada en decisión del 25 de febrero de 2014.   

Presentado  el  escrito  de  acusación,  el proceso fue asignado   al   Juzgado   Penal   del   Circuito  Especializado  de  Quibdó.   

Sin que se hubiera  adelantado  la  acusación oral, el defensor solicitó  la   preclusión   de   la  actuación,  pero  obtuvo  respuesta  negativa.  El  16 de febrero de la presente anualidad, la funcionaria  titular   se  declaró  impedida  para  conocer el  asunto,   con   fundamento   en   el  los  artículos  56-14  y  335 de la Ley 906  de  2004.  Ante  la  inexistencia  de  otra  oficina  judicial  de  igual       categoría   en   el   mismo  lugar,  remitió  el  diligenciamiento     a    los    juzgados  especializados  de Antioquia, donde  fue  repartido al despacho No. 2.   

Este  último, en proveído del 19 de marzo  último,   no  aceptó  el  impedimento.  Explicó  que  su  homóloga  negó la preclusión con sustento en  argumentos  meramente  jurídicos,  no «sustanciales  o  de  fondo»,     por    tanto,    su    imparcialidad    no    se    encuentra  comprometida.   

Finalmente,        dispuso   la   remisión   del   asunto  a  la  Sala  de  Casación  Penal   para   que   se  dirimiera  la  controversia  suscitada.   

CONSIDERACIONES  

Según  se  desprende  del  artículo 57 del  estatuto  adjetivo  bajo  cuya égida se rige el presente asunto, modificado por  el  canon  82  de  la  Ley 1395 de 2010, la Sala está facultada para dirimir la  controversia  planteada,  dado  que  es  el superior funcional común de los dos  juzgados  involucrados,  que  tienen su sede en distritos judiciales diferentes.  Sobre el particular, en pretéritas oportunidades se ha explicado:   

[S]i    el  funcionario  se encuentra incurso en una causal de impedimento debe manifestarlo  a  quien  le  sigue  en  turno, pero si en el sitio no hubiere más de uno de la  categoría  del  que  se  declara  impedido  o  todos estuvieren impedidos, debe  enviarlo  a  otro  del  lugar más cercano, que puede ser de otro distrito, como  ocurre  en  el  asunto objeto de estudio, por ser el único de esa comprensión,  para  que se pronuncie al respecto, y si éste no comparte las razones expuestas  por  el  primero  debe remitirlo a su superior funcional que, como atrás quedó  claro,  si  es  de  un  distrito  diferente  corresponde a la Corte.  (CSJ AP, 07 Mar 2011, Rad. 35951. En el  mismo sentido, CSJ AP, 01 Ago 2012, Rad. 39495).   

Constituye   criterio  reiterado  de  esta  Colegiatura  que  la  finalidad  del  instituto  en  mención es garantizar que,  cuando   ejercen  la  atribución  de  administrar  justicia,  los  funcionarios  judiciales  obren  con  estricto  apego  a  los  principios  de  imparcialidad y  objetividad;  de  tal  suerte  que  cualquier  factor  que pueda afectar su buen  juicio  y  transparencia  se  erige  en  motivo  suficiente  para separarlos del  conocimiento  del  asunto.  (Cfr.  CSJ AP, 13 Ago 2014, Rad. 44362, entre muchos  otros).   

En  el presente asunto, la razón impeditiva  invocada  por  la Jueza Penal del Circuito Especializado de Quibdó, es el haber  negado   una  solicitud  de  preclusión,  tal  como  lo  prevén  los  cánones  56-14   y   335   del   Código   de   Procedimiento  Penal.  Sobre  esta hipótesis, tiene sentado la Sala  lo siguiente:   

[E]l   motivo  de  impedimento  no  surge  automático  del  solo  hecho de que el juez o corporación hayan intervenido en  la  decisión  anterior de preclusión, pues, se hace menester consultar no solo  el   tipo   de   intervención  realizado,  de  cara  a  la  nueva  decisión  o  participación  de  la cual buscan apartarse, sino la teleología del instituto,  para,  finalmente,  verificar  si  objetiva  y  materialmente se pone en tela de  juicio  la  imparcialidad y neutralidad de los funcionarios o la confianza de la  comunidad   en   la   administración   de  justicia.  (CSJ AP, 22 Ago 2012, Rad. 39687).   

En desarrollo de lo anterior, la Colegiatura  ha  explicado  que resulta innecesario apartar a un fallador del conocimiento de  un  asunto,  en  eventos  como  el  que  aquí  se  examina,  de presentarse dos  circunstancias:   

[N]o tiene cabida  que   el  funcionario  sea  separado  del  proceso  a  partir  de  la  audiencia  preparatoria        y        particularmente        del       juicio           –cuyo objeto es examinar  las  pruebas  para  conocer  lo  ocurrido  con  el fin de juzgar la conducta del  procesado-  si:  (i)  no  ha  llevado a cabo valoración alguna de los elementos  materiales  de prueba, evidencia física o información relacionada con el caso,  y  (ii)  no se ha pronunciado respecto de los hechos objeto de juzgamiento; pues  frente  a  estas  situaciones  no  se advierte por qué podría originarse en el  juez  algún  prejuicio  que vicie su ecuanimidad, máxime si tampoco el líbelo  del  impedimento  da  cuenta  de  ello.  (CSJ AP, 11 Mar 2015, Rad. 45419).   

En   el  sub  examine,  al resolver la  solicitud   de   preclusión,   la   jueza   empezó   por   indicar   que,   en  atención  a  la  etapa  en  la  que se encuentra la  actuación  -juzgamiento-, la defensa no cuenta  con  la atribución de invocar  las  causales  4ª y 5ª contempladas en el artículo 332 del estatuto adjetivo,  por  lo  que se abstuvo de  decidir   sobre   el  particular.   

De  otra  parte,  al  estudiar  la petición  relativa  a  la presunta imposibilidad de iniciar o continuar el ejercicio de la  acción  penal,  explicó que las razones esbozadas por el defensor –la  supuesta  materialización  de un  caso  fortuito  y  un  error  de  tipo-  involucran  un elemento subjetivo; cuya  verificación  no  podía  efectuarse en sede de preclusión, pues la hipótesis  contenida  en el numeral 1º del artículo mencionado, se refiere exclusivamente  a   situaciones   objetivas   que   determinan   la  extinción  de  la  acción  penal.   

Por  lo  tanto,  resulta  evidente  que  las  consideraciones  efectuadas  por  la  Jueza  Penal del Circuito Especializado de  Quibdó,  se  circunscribieron  exclusivamente  a la apreciación, en abstracto,  sobre  la  imposibilidad  de  pronunciarse respecto de algunas de las hipótesis  preclusivas;  en  atención  al  momento  procesal  en  que tuvieron lugar, y el  sujeto procesal que las elevó.   

Con relación a la restante causal invocada,  advirtió  que  las razones expuestas –relacionadas   con  circunstancias  excluyentes  de  responsabilidad  penal-   no  se  ajustaban  al  supuesto  contenido  en  la  norma  –que   hace   alusión   a   causales  objetivas de extinción de la acción penal-.   

Por tanto, como la funcionaria no se refirió  en  ningún  momento  a  los  hechos  que sustentan la acusación, ni valoró de  forma  alguna  los  medios  cognoscitivos  que  se  harán valer en juicio; debe  concluirse  que  su  criterio  e imparcialidad no se encuentran comprometidos, y  por  consiguiente,  no  es  imperioso que se aparte del conocimiento del asunto.   

En   consecuencia,   la   declaración  de  impedimento  de  la  Jueza  Especializada de Quibdó se declarará infundada. La  presente  determinación  será  comunicada  a  su  homólogo  No. 2 con sede en  Antioquia.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.              DECLARAR    INFUNDADO   el  impedimento  manifestado  por  la  titular del Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  de  Quibdó,  de  conformidad  con  lo  expuesto  en la  motivación.   

2.             COMUNICAR  la  presente   determinación  al  Juzgado  2º Penal del Circuito Especializado de Antioquia.   

Cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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