AP1660-2014(42984)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA     DE     CASACIÓN   PENAL   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado ponente  

AP1660-2014  

Radicación No. 42984  

(Aprobado Acta No. 093)  

Bogotá,  D.C., dos (02) de abril de dos mil  catorce (2014).   

VISTOS  

Decide  la  Sala  el  recurso de reposición  interpuesto  contra el auto del 26 de febrero de 2014 por el cual no admitió la  demanda  de revisión interpuesta por quien dice ser apoderado de la sentenciada  ALEISY DÌAZ SILVA.   

ANTECEDENTES   

En   auto  del  26  de  febrero  de  2014,  esta  Sala  inadmitió la  demanda  de  revisión  que  bajo  el amparo  de  la causal tercera contenida en el  artículo  200 de la Ley 600  de  2004,  presentó  quien  dijo     ser     apoderado     de     ALEISY    DÍAZ    SILVA   solicitando  la  revisión de los fallos  condenatorios    y   para   tal   efecto    sostuvo    que   MARÍA  ELISA  TORRES  MORENO  (sic)  expuso  públicamente ser la única  autora   del  homicidio  de  EDUARDO  QUINTERO   MANRIQUE,   no  obstante  haber  afirmado  inicialmente  que  lo  había sido aquella.  Añadió   que   dicho  testimonio  constituye  «prueba nueva».  Adjuntó únicamente copias informales  de las providencias cuya revisión depreca.   

LA PROVIDENCIA RECURRIDA  

En  el  citado  auto   la   Sala  inadmitió la demanda básicamente    con    fundamento   en  que:   

a). El actor no allegó poder para presentar  la demanda de revisión.   

b). No adjuntó constancia de ejecutoria de  las providencias de primera y segunda instancia.   

c).No aportó las pruebas para demostrar los  hechos básicos de la petición.   

d).          Así   mismo  se  consignó  que el tema  propuesto  por  el  actor  fue  el  mismo esgrimido a  través  del recurso de apelación dirigido a sostener  que  ALEISY  DÌAZ  SILVA  no  participó  en la perpetración del homicidio. En  relación  al  cual  se  recordó  cómo  el  Tribunal  al  valorar  las pruebas  concluyó  que  la  versión  final  ofrecida  por  MARIA  ELISA  MORENO  TORRES  constituyó    una    retractación   y,  al  contrario  asignó  mayor  valor  suasorio  a  la  primigenia  declaración  en  la  cual  narro  «lo que realmente  ocurrió»,  esto  es,  un  acuerdo   para   voluntades   para   la  ejecución  los  ilícitos.  Se  precisó  entonces, que el referido  testimonio   fue   materia  de  valoración  en  las  instancias    no    pudiendo    en    consecuencia,  ostentar   la   calidad  de  hecho  nuevo  o  prueba  nueva.   

EL RECURSO  

Quien   se   anunció   primigeniamente  como          apoderado          de   ALEISY  DÍAZ  SILVA y ahora          sostener  hacerlo como «agente       oficioso»      refiere  que:   

a).Ser  viable  presentar  la  demanda  de  revisión  mientras  «se  obtiene     el     poder     o     se    adopta    otra    decisión». Lo cual  se  puede hacer -añade- a  través   de   «agente  oficioso,   es   decir   de   un   tercero   indeterminado   sin   necesidad  de  poder».   

b).  Haber sido  encontradas  pruebas  por la familia de la condenada  que     ameritan     la     revisión.   

C).  El  hallarse  el  expediente  en  los  Juzgados   de   Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  «es    señal    inequívoca    de    la    ejecutoria    de    las  sentencias».   

d). Su solicitud de revisión obedece a que  MARIA   LUISA   TORRES   MORENO   ha  «dicho     públicamente     ser     la     única     autora      del      homicidio     del     señor     EDUARDO     QUINTERO     MANRIQUE».  Varios  testigos  han escuchado a aquella manifestar  cómo  cometió  el  referido  delito.  Solicita  se  revoque  la  providencia  atacada  y  se le reconozca  como  agente  oficioso «mientras se obtiene el poder  para actuar en su nombre y representación».   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.   De   manera  reiterada  la  Sala  ha  determinado  que  el  fin  general del recurso de reposición consiste en que el  funcionario  que  dictó  la  providencia atacada por ese medio de impugnación,  -previa  acreditación  a  cargo de la parte o sujeto procesal inconforme, de un  eventual  yerro  de  orden  fáctico  o  jurídico en las consideraciones que la  sustentan,   de   hallar  eco  la  respectiva  crítica-  proceda  a  revocarla,  reformarla o adicionarla.   

De  donde  deviene  que  quien interpone el  recurso  debe  forzosamente  exponer  de  manera  clara  y  precisa, las razones  jurídicas  y/o  fácticas  por  las  cuales  considera  que  lo decidido por el  funcionario  judicial  se  tradujo en una decisión injusta, errada, imprecisa o  incompleta;  en  otras  palabras,  los  motivos alegados por vía del recurso de  reposición  deben  ser  idóneos  para  demostrar que con el pronunciamiento se  causa  un  agravio  injustificado  al  impugnante,  lo  cual  ameritaría  nueva  evaluación del asunto debatido.   

La  Corporación  de  forma  persistente ha  señalado  que  el recurso contra el auto inadmisorio de la demanda de revisión  no  se  erige  en una oportunidad para complementarla, modificarla o adicionarla  ni,  obviamente,  para proponer motivos distintos de revisión a los consignados  inicialmente.  El  impugnante  debe,  a  través de un discurso lógico, claro y  ordenado,  centrar  su oposición en los razonamientos efectuados para inadmitir  el  escrito  y  en  rebatir  todos  los argumentos sobre los cuales se apoyó la  determinación,   para   lograr   convencer   a  la  Corte  que  son  errados  o  desacertados.  De manera pues que de hallarle razón al recurrente y de concluir  que  se  observaron  las  exigencias  legales  y  jurisprudenciales,  y  que  el  planteamiento  de la causal fue el correcto, no podrá tomar camino distinto que  admitir el escrito inicial.   

2. En el caso presente palmario aparece que  el  abogado  WILLIAM DE JESÚS VELASCO ROBERTO, quien al instaurar la demanda de  revisión  se  anunció  como supuesto «apoderado»         de        la  sentenciada  ALEISY DÍAZ  SILVA  -sin  adjuntar  poder  que acreditara tal calidad- y ahora pretende se le  reconozca   la   calidad   de   «agente  oficioso»  carece de legitimidad.   

Lo anterior, por cuanto resulta  necesario para la instauración de la  demanda  de revisión que ALEISY DÍAZ SILVA otorgue poder especial a un abogado  para  que  la  represente  judicialmente,  quien  a su vez deberá acreditar tal  calidad,  explicando  con  precisión  los  fundamentos de las pretensiones, que  permitan reconocer la viabilidad de adelantar el trámite.   

Al  respecto,  así  lo  ha  precisado  la  Sala:   

la  única  limitante  prevista  por  el  ordenamiento  consiste  en  que  la  demanda  se  presente  por -un abogado  titulado  que tenga poder especial para hacerlo, así sea  el   mismo  profesional  que  intervino  en  el  trámite  ordinario,  o  de  un  defensor  distinto,  pues  se trata de una actividad  posterior  a  la  culminación  del  proceso,  que comprende la elaboración del  líbelo  según  precisos  requisitos  formales,  la  invocación  de  concretas  causales  legales,  el  correcto  señalamiento  de los fundamentos jurídicos y  fácticos,  la relación de las pruebas que se aportan para demostrar los hechos  básicos  de  la  petición,  y  una  adecuada  sustentación  compatible con la  naturaleza  de  la causal que se invoca, todo lo cual es, evidentemente, materia  de  especiales conocimientos jurídicos. (CSJ. SP. 1º  de  noviembre  de  2.001,  Rad.  No.  18270,  reiterado  en  proveído  de 23 de  noviembre de 2006, radicado No. 24960).   

Siendo  ello  así,  vano resulta cualquier  disquisición  de  la  especie  que  hace el abogado que presentó la demanda de  revisión  –sin  contar  con  poder especial para tal menester- y ahora como impugnante busque se revoque  el   auto   inadmisorio  y  le  sea  reconocida  la  calidad  de  «agentes   oficioso»,  figura  que  no  aplica  en sede de esta acción, al ser propia otras especialidades del derecho,  tal  es  el  caso  por  ejemplo  para  promover la acción de tutela1   previo  cumplimiento  de los requisitos legales para un tal reconocimiento, esto es, que  el  titular  de  los  mismos  no  esté  en  condiciones  de  promover su propia  defensa.   

En  el  evento  presente se constata que la  condenada  ALEISY DÌAS SILVA, se halla actualmente privada de la libertad en la  Reclusión  de Mujeres «El Buen Pastor»  de  esta  capital,  como  se verifica con la notificación a ella  realizada  el 42  de  marzo  de presente año. Circunstancia que llama la atención  de  la Sala, acerca del por qué desde un inicio el citado abogado no allegó el  poder  especial  para  instaurar  la demanda, y ahora sin exponer argumentos con  soporte  jurídico pretende se le tenga como «agente  oficioso»   en   tanto  «obtiene  el  poder  para  actuar  en  su  nombre y  representación».   

Esta  persistente  actitud  del  referido  abogado  exhibe apatía en el cumplimiento de sus deberes profesionales para con  la  persona  que  infructuosamente  dice  representar y por el contrario acude a  esbozos,  que  como  se  dijo no tienen apoyo jurídico. Pues recuérdese que la  única  documentación  aportada  y  obrante a la actuación desde el inicio, se  halla  conformada  por  el  libelo  y  las  dos  fotocopias  informales  de  las  sentencias  cuya  revisión pretende, nada más. Pretendiendo inútilmente se le  reconozca la calidad anotada.   

3. De otra parte falaz resulta el argumento  del  impugnante  consistente  en  que  por  estar  el  proceso  en el Juzgado de  Ejecución    de    Penas    y   Medidas   de   Seguridad,   es   «inequívoca»       la  ejecutoria de las sentencias, pues recuérdese cómo acorde con  lo  dispuesto  en  el  inciso  final  del artículo 222 de la Ley 600 de 2000 es  indispensable    que    se    acompañe   con   la   demanda   la   «constancia de ejecutoria», documento que únicamente puede ser  expedido  por  las  respectivas secretaria de los órganos judiciales, a efectos  de  probar  a  la  Corte que las providencias adquirieron ejecutoria y se hallan  revestidas   del   principio  de  «cosa  juzgada».  No  cabiendo  por  ende,  las  inferencias puestas de  presente por el togado.   

4. Finalmente, acerca de las «pruebas   nuevas»   que   refiere  el  recurrente    han   surgido,   incluida   la   proveniente   -según   sostiene-  de  MARIA  LUISA  TORRES  MORENO   quien  supuestamente  afirmó  «públicamente  ser  la única autora  del  homicidio del señor EDUARDO QUINTERO MANRIQUE»  se  erige  en  afirmación  que  se  queda en el mero  enunciado  y  por  contera  incumple  -como  se dijo en la providencia objeto de  ataque-  con  la  perentoria exigencia contenida en el numeral 4º del artículo  222  de  la  Ley  600  de  2000  al  establecer  que el escrito deberá contener  «la  relación  de  las pruebas que se aportan para  demostrar los hechos básicos de la petición».   

5.-Corolario  de lo atrás consignado al no  advertirse  que  el  recurrente  lograra  desvirtuar  los  argumentos tenidos en  cuenta  por  la  Sala  en  la inadmisión de la demanda, es del caso mantener la  decisión recurrida.   

En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero:    NO    REPONER   la providencia recurrida.   

Segundo:  Contra  esta decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Inciso 2º  del artículo 10  del decreto 2591 de 1991   

2  Cfr. Fl. 51 Cuaderno de la Corte     

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