CP140-2014(43612)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP140-2014  

Radicación No.: 43.612  

Acta No.:261  

Bogotá  D.C.,   trece (13) de agosto de  dos mil catorce (2014).   

VISTOS  

Procede la Corte a  emitir  concepto  sobre  la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano  BOLÍVAR  OSVALDO SEVILLA  OVALLE,  elevada  por  el  Gobierno  de  la  República  Federativa del Brasil a  través de su embajada.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota  Verbal  No.  371  del  30  de  diciembre de 2013, el  Gobierno  de  la República Federativa del Brasil por conducto de su Embajada en  Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  la  detención  preventiva  con  fines  de  extradición  de  BOLÍVAR  OSVALDO  SEVILLA OVALLE,  ciudadano  colombiano  requerido  para  comparecer  a  juicio  por  el delito de  «asociación  para  el  tráfico  internacional  de  estupefacientes»,  según  el  mandato  de  prisión  preventiva  No.  MDP.0025.000031-612013,  dictado el 17 de enero de 2013, por el  Juez  Federal  Titular  de  la  3ª  Nominación Federal Criminal de la Sección  Judicial    del   Estado   de   Rio   de   Janeiro1.   

2.  SEVILLA  OVALLE  había  sido retenido el  22  de  diciembre  de  2013  con  fundamento  en  una  circular roja de Interpol  y  surtidos  los trámites  correspondientes,   la   Fiscalía   General  de  la  Nación,    mediante  resolución   del   30  de  diciembre   del   mismo  año,  decretó  su captura  con fines de extradición.   

3.  Mediante   Nota   Verbal   No.  057  del  20     de  febrero de  la  presente  anualidad2,  la Embajada de la   República  Federativa  del  Brasil  formalizó     el     requerimiento     de    extradición    de    BOLÍVAR    OSVALDO    SEVILLA   OVALLE,  aportando la documentación pertinente para el trámite.   

4.  El Ministerio  de  Relaciones  Exteriores conceptuó que para el caso  «…los    tratados  aplicables…son:   El   “Tratado   de  Extradición”  entre  la  República  Federativa   de  Brasil  y  la  República  de  Colombia,  suscrito  en  1938”  y  la  “Convención  de  Naciones  Unidas  contra  el  Tráfico  Ilícito de Estupefacientes y Sustancias  Psicotrópicas”    suscrita    en    Viena    el    20    de    diciembre   de  1988,…»3.   

Remitió  además la nota verbal referida y  los  correspondientes  anexos  al  Ministerio de Justicia y del Derecho, entidad  que  a  su  vez  dispuso el  envío  del  expediente  a  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia.   

5.  Mediante auto del 22 de abril siguiente, se dio inicio  al  trámite en esta Corporación; el 2 de mayo de los que avanzan se reconoció  personería  al  abogado  de  confianza  designado por el requerido y se ordenó  correr    el    traslado  contemplado  en  el  artículo 500 de la Ley 906 de 2004 para presentar pruebas,  lapso  en el que el defensor elevó varias solicitudes, las que fueron negadas a  través de interlocutorio del 11 de junio de este año.   

Contra  ese  proveído,  el  defensor  del  requerido  impetró  el recurso de reposición, pero mediante providencia del 16  de  julio  de  2014,  la  Sala  mantuvo  incólume  el  auto mediante el cual no  accedió a la práctica de pruebas.   

6. Posteriormente se  ordenó  correr  traslado  por  el  término  de  cinco  (5)  días para que los  intervinientes  presentaran  los  alegatos, de conformidad con lo preceptuado en  el  inciso  3°  del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004, término dentro del  cual,   se   pronunciaron   el   Delegado  del  Ministerio  Público4 y el defensor  del  requerido5.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

1. Del Ministerio Público.  

Sintetizó  el  Procurador  Segundo Delegado  para  la  Casación Penal la actuación; hizo un recuento del soporte documental  que  sustenta el pedido de extradición y expuso consideraciones generales sobre  la  procedencia  de  la  misma.   Citó además la normatividad aplicable y  precisó  cuáles  son  los  fundamentos  del concepto a cargo de la Corte, para  luego  enunciar los documentos aportados con la solicitud y la forma como fueron  expedidos  y  autenticados  en  el  país de origen, concluyendo así, que está  acreditada la validez formal de la documentación.   

En   lo   que   tiene   que   ver  con  la  identificación   plena   del  requerido,  manifiesta  que  ésta  se  encuentra  acreditada  con  las confrontaciones dactiloscópicas que obran en el expediente  y  en  el  trámite ese punto no ha sido cuestionado, por lo que en su opinión,  se cumple con este condicionamiento.   

Como el hecho que motiva la extradición debe  estar  previsto  en  la  legislación  colombiana  como  delito,  el  Procurador  Delegado  alude a los cargos por los cuales es requerido para determinar que las  conductas  descritas, tienen en nuestra normatividad su equivalente jurídico en  los   tipos   penales  de  concierto  para  delinquir  agravado   y  tráfico  de  estupefacientes, los que encuentran correspondencia en  la  legislación  nacional, en los artículos 340 y 376 del Código Penal.   Considera,   por   tanto,   que   se   cumple  con  el  requisito  de  la  doble  incriminación.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  proferida  en el extranjero, reseña que la Embajada de la República Federativa  del   Brasil  aportó  copia  del  mandamiento  de  prisión  expedido  por  las  autoridades  de  ese  país,  como  así  lo exige el artículo V del Tratado de  Extradición  aplicable  al  caso. De ahí entonces que se cumple igualmente con  esta exigencia.   

Por  ende, solicita a esta Corporación, que  conceptúe  de  forma  favorable  a  la extradición de BOLÍVAR OSVALDO SEVILLA  OVALLE,  pero  pide  que  se  exhorte al Gobierno Nacional, para que advierta al  país  requirente  que  juzgue  al  reclamado  por  la  conducta que originó la  solicitud,  además,  que  no  se  le  someta  a  pena  de muerte, desaparición  forzada,  torturas,  tratos  o penas crueles, inhumanos o degradantes, o a penas  de  destierro,  prisión  perpetua  y confiscación y se le reconozcan todos los  derechos  y  garantías inherentes al ser humano, contenidos en la Constitución  y el bloque de constitucionalidad.   

2.  Del  defensor  del solicitado, Bolívar  Osvaldo Sevilla Ovalle.   

          2.1. Tras citar doctrina foránea sobre la  extradición,  critica  la  privación  de  la  libertad de su prohijado, que se  dispuso  a  través  de  una  Circular  Roja  de  INTERPOL,  cuestión que en su  criterio  es  un  abuso de la autoridad que le asiste al Juez Primero de la Rama  Penal de Brasil.   

          2.2.   Además,  no  se  observó  en  el  trámite  lo  regulado  en  los  artículos V y VI del instrumento internacional  aplicable  al  caso,  pues  «…en la Carta rogatoria  que   emite  el  Juez  del  Estado  requirente,  existen  dos  traducciones  que  seguramente    generaran    confusión    a    la    hora    de    examinar   el  expediente»  y  tampoco  se  aportaron  «…fotocopias   de   los   textos   de   las  leyes  aplicables»  dentro del término de 60 días, como así lo exige el  Tratado.   Se desconoció tal plazo, porque su prohijado fue retenido el 22  de  diciembre  de  2013 y fue después de ese tiempo que se allegó «la      petición      debidamente      documentada».   

          2.3.  En  su  criterio,  es  deber  de las  autoridades  judiciales  colombianas velar por el cumplimiento de los principios  y  garantías  procesales  que  le  asisten  a  los requeridos y adicionalmente,  previo   a   aprobar   la   extradición   de  un  ciudadano,  los  «Estados…deben  asegurarse de la existencia de un hecho criminal  y  que  se  adelante  una investigación de los nexos criminales que vinculan al  inculpado  para  que  rebata  su  participación en dicho hecho…».   

          2.4.  Para él, el mandamiento de prisión  a  que  se  refiere  el  instrumento internacional, debe entenderse como un auto  procesal  contentivo del hecho investigado y sus nexos con el inculpado, pero en  este  caso esas condiciones no están dadas, pues corresponde es a una medida de  aseguramiento  «que  ni siquiera ha quedado en firme  ya  que  el  Juez 3º del Circuito Federal de Rio (sic)  de  Janeiro  ordenó  una citación para notificar la  providencia  que  ordenaba  la detención», actuar con  el    que    el   Estado   requirente   abusó   de   las   garantías   de   su  prohijado.   

          Además,  el proceso penal que cursa en Brasil contra SEVILLA OVALLE  es  un «montaje» orquestado  por  el  coimputado,  quien pretende obtener beneficios punitivos, cuestión que  conocía  la  Policía  de  Portugal  que colaboró en la investigación, porque  así   se   podría   conocer   de   manera   exacta   el   desarrollo   de  los  hechos.   

2.5. Pide a la Sala  que  interprete el Tratado de acuerdo a los métodos que contempla la Ley 153 de  1887  y  no  se atienda al sentido literal de ese instrumento.  Además, en  su  concepto es el requerido quien tiene la facultad de elegir si es juzgado por  las  autoridades  brasileñas  o  las  colombianas,  amén  que su prohijado fue  acusado  «cerca  a  lo  que  se  denomina  un  FALSO  POSITIVO».    

CONCEPTO DE LA CORTE  

1. Aspectos generales.  

La competencia de la Sala de Casación Penal  dentro  del  trámite de extradición, está enfocada a emitir concepto sobre la  procedencia  de  entregar  o no a la persona solicitada por un país extranjero,  después  de  examinar  los aspectos a que se refiere el artículo 502 de la Ley  906  de 2004, sin dejar de considerar que el artículo  35   de   la   Constitución   Política   en  su  inciso  2º,  reformado  por  el  Acto  Legislativo  01 de  1997,  autoriza  la  extradición  de  colombianos  por  nacimiento  cuando  son  reclamados  por  delitos  cometidos  en  el  exterior  y  las  conductas que los  originan    así    también    se   consideren   en   la   legislación   penal  colombiana.   

De conformidad con el citado artículo 35 de  la  Constitución  Política,  la  extradición  se podrá solicitar, conceder u  ofrecer  de  acuerdo con lo que señalen los tratados públicos, o en su defecto  por  lo  establecido  en la  ley.   

Además,   es   preciso  recordar  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  señaló  que  en  el presente caso debe  aplicarse  el  «Tratado  de Extradición»,      suscrito      en      19386,   instrumento  en el que  las  Altas  Partes  Contratantes  se  obligan, en virtud de su artículo I, a la  entrega      recíproca      de     «…los  individuos  que,  habiendo  sido  procesados  o  condenados  por  las  autoridades  judiciales de una de ellas, se  encontraren  en  el territorio de la otra…», siempre  que,   al   tenor   del   artículo   II  del  mismo  instrumento,  «…las  leyes  del Estado requirente castiguen con penas de uno o  más   años  de  prisión,  comprendidas  no  solamente  la  ejecución,  o  la  cooperación  en  la  ejecución  del  delito,  sino  también la tentativa y la  complicidad».   

Con base en ese marco normativo, entrará la  Sala  a  estudiar la solicitud de extradición del ciudadano colombiano BOLÍVAR  OSVALDO    SEVILLA    OVALLE,   verificando   para   el   efecto:   a) la validez formal de la documentación  allegada    con    la    solicitud;   b)     la     identidad    plena    del    solicitado;    c)  el  cumplimiento  del principio de la  doble  incriminación;  d) la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero; y e)  examinará  si  con  arreglo  a  los  instrumentos  internacionales  aplicables  al  caso,  existe  alguna  causal que  impida conceder la extradición.   

2.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

Precisa  el  artículo  V  del  Tratado   de  Extradición,  que  la  solicitud  debe hacerse por la  vía diplomática.   

Además, debe allegarse con la petición, si  se  trata  de  acusados, «copia o traslado auténtico  del  mandamiento de prisión o de auto procesal criminal equivalente, emanado de  juez  competente»  o,  en  tratándose de condenados,  «copia   o  traslado  auténtico  de  la  sentencia  condenatoria».   

Tales  piezas  procesales  deben contener la  indicación  precisa del hecho incriminado, el lugar y la fecha de comisión del  mismo  y  acompañarse de copia de las disposiciones legales aplicables al caso,  así  como de los referentes a la prescripción de la acción o de la pena y los  antecedentes necesarios para constatar la identidad del reclamado.   

Con   el   propósito   de  cumplir  estos  condicionamientos,  las  autoridades  de  la  República  Federativa  del Brasil  aportaron  con  la  solicitud  formal,  los  documentos  que  a continuación se  relacionan:   

2.1.  Mandato  de  prisión  preventiva,  emanado del Juzgado Titular de la 3ª Nominación Federal  Criminal  de  la  Sección  Judicial  de Rio de Janeiro, el 17 de enero de 2013,  dentro  del expediente No. 0802501-65.2013.4.02.51017.   

2.2.  Denuncia  formulada  por  la Procuraduría de la República del Estado de Río de Janeiro,  dictada  el  13  de  septiembre  de  2013,  que describe de manera detallada los  hechos  por  los cuales es requerido, las pruebas que soportan la investigación  y    los    delitos    que    se    le   reprochan8.   

2.3. Copia de las  normas   aplicables   al   caso,   con   su   correspondiente   traducción   al  español9.   

2.4.  Además,  prevé    el    parágrafo   2º   del   citado   artículo   que   «la   presentación   de   la   solicitud  por  vía  diplomática  constituirá  prueba suficiente de la autenticidad de los documentos presentados  en   apoyo   de   aquella,   los   cuales   se  tendrán,  por  tal  modo,  como  legalizados».   

Así las cosas, se verifica la validez formal  de  la documentación presentada con la Nota Verbal No. 057 del 20 de febrero de  201410,  complementada  con  la  Nota Verbal No. 101 del 11 de abril de la  presente                  anualidad11,  cumpliéndose  a cabalidad  este  condicionamiento.  Por  lo  tanto,  desde esta perspectiva, los documentos  allegados  por  el  país  extranjero  se  tornan  aptos  y suficientes para ser  considerados  por  la  Corte  en el estudio que debe preceder su concepto.    

3.  Identidad  plena  del  solicitado  en  extradición.   

Si bien en el mandato de prisión preventiva,  las  autoridades  del  país  requirente  libraron  captura  contra «OSVALDO   BOLIVAR   OVALLE  SEVILLA  o  BOLIVAR  OSVALDO  SEVILLA  OVALLE…Filiación:  Olga  Esther Ovalle Lazcano», en  la  Circular Roja librada por INTERPOL se aclaró que aquél se identificaba con  pasaporte      colombiano     No.     CC1934295612  y  al momento de su captura  fue  individualizado  de  manera plena por las autoridades de nuestro país como  BOLÍVAR  OSVALDO  SEVILLA  OVALLE, ciudadano colombiano, nacido el 24 de agosto  de  1956  en  nuestro  país,  hijo  de  Olga Ovalle y portador de la cédula de  ciudadanía          No.          19.342.95613.   

Además,  al  ser  notificado de la orden de  captura  con  fines  de  extradición,  SEVILLA  OVALLE  se  identificó con ese  documento,    cuyo    número    aparece    en   el   acta   de   derechos   del  capturado14  y  en  el  trámite  aquí  surtido  no  se  puso  en cuestión la  identidad  del  requerido.  Por lo cual no hay duda de que el reclamado por  el  Gobierno del Brasil, es la misma persona que está actualmente privada de la  libertad por cuenta de esta actuación.   

Por  lo  anterior,  se  verifica  también  satisfecha esta exigencia.   

4.    El    principio   de   la   doble  incriminación.   

El   artículo   II   del   Tratado   de  Extradición,  dispone  que  «autorizan     la  extradición  las  infracciones que las leyes del Estado requirente castigue con  penas  de  un año o más de prisión, comprendidas no solamente la ejecución o  la  cooperación  en  la  ejecución del delito, sino también la tentativa y la  complicidad».   

Además,  la  Corte  tiene  dicho  que  para  establecer  si la conducta que se le imputa al requerido en el país solicitante  es  considerada como delito en Colombia, debe hacerse una comparación entre las  normas  que  allí  sustentan  la  sindicación,  con  las de orden interno para  establecer  si  éstas  también  recogen los comportamientos contenidos en cada  uno de los cargos.   

Tal   confrontación   se   hace   con  la  normatividad  que está en vigor al momento de rendir el concepto, puesto que lo  emite  dentro del trámite de un mecanismo de cooperación internacional, razón  por  la cual la aplicación del principio de favorabilidad que podría argüirse  como  producto  natural  de  la  sucesión  de  leyes no entraría en juego, por  cuanto  las  domésticas no son las que operarán en el extranjero.  Lo que  a  este  propósito  determina el concepto es que, sin importar la denominación  jurídica,  el  acto  desarrollado por el ciudadano cuya extradición se demanda  sea  considerado  como  delictuoso en el territorio patrio y sancionado con pena  privativa de la libertad no inferior a un (1) año.   

Pues  bien, en los documentos que sustentan  la  solicitud  de  extradición,  se  describen  los hechos atribuidos a SEVILLA  OVALLE de la siguiente manera:   

     

I. LOS  HECHOS:  LA  ASOCIACIÓN PARA EL TRÁFICO INTERNACIONAL DE ESTUPEFACIENTES (art.  35, en la forma del art. 40,1 de la Ley no 11.343/06)     

A  partir  de,  al  menos 2009,…OSVALDO  BOLÍVAR,  se  asociaron  con  el  fin  de promover el tráfico internacional de  estupefacientes.   

El  día  10  de  octubre  de  ese  año,  alrededor  de  las 13:30 hs, frente al Hotel Copacabana Palace, en esta Capital,  los   denunciados   se   reunieron   con   otros  supuestos  integrantes  de  la  organización   criminal   dedicada   al  narcotráfico  internacional,  con  la  finalidad  de  convocar  a  un  “nuevo transportador” para la remesa de gran  cantidad de cocaína, con destino Europa.   

(…)  

…el 11 de octubre de 2009, alrededor de  las  12,00  hs.  O…se  dirigió  al restaurante ´Barra Grill´, donde una vez  más  se  reunió  con ´Antonio´, con el fin de tratar asuntos relacionados al  narcotráfico.   El  primer  acusado  esclareció que pretendía, junto con  OSVALDO,  remitir  el  total  de  500 kg de cocaína15,  por  medio  del  esquema  presentado por el portugués…   

(…)  

Los  elementos de prueba remitidos por el  Departamento  Central  de investigación y Acción Penal del Portugal encuentran  sustento   en   las   demás   informaciones   recolectadas  en  el  ámbito  de  investigaciones  efectuadas  por  las Policías de Australia y de Estados Unidos  de  América,  las  cuales demuestran que O…O…D…Z…M…y OSVALDO BOLÍVAR  OVALLE  SEVILLA  (sic),  ya  en  la  época  de  los  encuentros  realizados  en  territorio  brasileño, se encontraban asociados, de forma estable y permanente,  con   la   finalidad   de  practicar  actividades  vinculadas  al  narcotráfico  internacional.   

(…)  

Además de acuerdo con lo informado por la  Policía  de  Estados  Unidos  de  América, OLIVER sería el responsable por el  transporte  de  un  cargamento  de  300 kilos de cocaína encontrados en el yate  aprehendido  el 11.11.2011, y estaría asociado a OSVALDO BOLIVAR OVALLE SEVILLA  en actividades de tráfico internacional de narcóticos.   

(…)  

Según  la Policía Australiana, también  existen  fuertes  indicios  de  que  CALVO, OLIVER y OSVALDO estén directamente  involucrados  con  el  transporte de dos partidas de la sustancia narcótica por  medio  de la embarcación SV ADAMAS, de Bundagerg a España, en los años 2010 y  2011.16   

Las circunstancias fácticas descritas, las  encuadran  las  autoridades  del país requirente en las conductas que contempla  el  artículo  35,  complementado con los artículos 33 y 40 inciso I) de la Ley  no. 11.343/06, que a la letra señalan:   

Art.  33:  Importar,  exportar,  remitir,  preparar,  producir,  fabricar,  adquirir,  vender, exponer a la venta, ofrecer,  tener   en   depósito,   transportar,   traer   consigo,  guardar,  prescribir,  administrar,    entregar   para   consumo   o   proveer   estupefacientes,   aun  gratuitamente,  sin  autorización  o  en  desacuerdo con determinación legal o  reglamentaria.   

(…)  

Art.  35:  Asociación  de  dos  o  más  personas  con  el  fin  de  practicar,  reiteradamente  o  no, cualquiera de los  crímenes   previstos   en   los  arts.  33,  caput  y  §  1º  y  34  de  esta  Ley:   

Pena         –  reclusión,  de  3  (tres)  a  10  (diez)   años,   y   pago   de  700  (setecientos)  a  1.200  (mil  doscientos)  días-multa.   

(…)  

Art. 40: Las penas previstas en los arts.  33 a 37 de esta Ley son aumentadas de un sexto a dos tercios, se:   

I          –  la  naturaleza, la procedencia de  la   sustancia   o   del   producto   aprehendido   y   las  circunstancias  del  hecho.   

Ahora bien, los comportamientos descritos en  la  legislación  brasileña,  tienen  su  correspondencia  en  el Código Penal  colombiano,  específicamente,  en  el artículo 340, inciso 2º, modificado por  los  artículos  8º  de  la  Ley  733  de  2002  y  19  de la Ley 1121 de 2006,  así:   

Concierto   para  delinquir.  Cuando  varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  tres (3) a seis (6) años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos   de…tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas…la  pena  será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil (30.000) salarios  mínimos legales mensuales.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir.   

Y concuerda también la situación fáctica  con  el  contenido  del  artículo  376  del  Código  Penal,  modificado por el  artículo  11  de  la  Ley  1453 de 2011, que tipifica el delito de tráfico,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes, de la siguiente manera:   

El   que   sin   permiso  de  autoridad  competente,  introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier título sustancia estupefaciente,  sicotrópica  o drogas sintéticas que se encuentren contempladas en los cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro del Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias  Sicotrópicas,  incurrirá  en prisión de ciento veintiocho (128) a trescientos  sesenta  (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos treinta y cuatro (1.334) a  cincuenta     mil     (50.000)     salarios     mínimos    legales    mensuales  vigentes.   

Si  la cantidad de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de  derivados  de  la  amapola,  doscientos  (200) gramos de droga  sintética,  sesenta  (60)  gramos  de  nitrato de amilo, sesenta (60) gramos de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108)  meses  de prisión y multa de dos (2) a ciento cincuenta (150) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

Si  la  cantidad  de  droga  excede  los  límites  máximos  previstos  en  el  inciso  anterior  sin  pasar  de diez mil  (10.000)  gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil  (2.000)  gramos  de  cocaína o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o  sesenta  (60)  gramos  de  derivados de la amapola, cuatro mil (4.000) gramos de  droga  sintética, quinientos (500) gramos de nitrato de amilo, quinientos (500)  gramos  de  ketamina  y  GHB,  la  pena  será  de  noventa y seis (96) a ciento  cuarenta  y  cuatro  (144)  meses  de prisión y multa de ciento veinte y cuatro  (124)   a   mil   quinientos   (1.500)   salarios   mínimos  legales  mensuales  vigentes”.   

Así las cosas, se verifica el cumplimiento  de  la  exigencia  de  la  doble  incriminación  en  el  asunto  que concita la  atención  de  la  Sala, porque las conductas descritas están tipificadas tanto  en  el  ordenamiento  foráneo  como  en  el  nacional  y  se  reúne además el  requisito  del  monto  punitivo mínimo a que se hizo referencia, descrito en el  artículo II del instrumento internacional.   

5. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

El  literal  a),  del  artículo  V,  del  Tratado     sobre     Extradición    de  1938, dispone que el país reclamante deberá aportar, cuando se  trate  de una persona no condenada, «copia o traslado  auténtico  del mandamiento de prisión o de auto procesal criminal equivalente,  emanado de juez competente».   

Además,  precisa  el inciso 2º del citado  apartado  del instrumento internacional, que tal pieza procesal deberá contener  «la  indicación precisa  del  hecho  incriminado,  el  lugar y la fecha en que se cometió el mismo, e ir  acompañados  de  copia  de  los textos de las leyes aplicables al caso y de los  referentes  a  la prescripción de la acción o de la pena, como también de los  datos  o  antecedentes  necesarios  para  comprobar  la  identidad del individuo  reclamado».   

En  el  caso,  se  observa  que  el  Estado  requirente  allegó  reproducción del auto de aprehensión preventiva proferido  el  17  de  enero  de  2013  por  el  Juez Federal Titular de la 3ª Nominación  Federal  Criminal de la Sección Judicial de Río de Janeiro, a través del cual  se  ordena  la  búsqueda  y  captura  de BOLÍVAR OSVALDO SEVILLA OVALLE.   Mandamiento  que  fue  formulado  con  sustento en los hechos denunciados por la  Procuraduría   de   la  República  del  Estado  Federal  de  Río  de  Janeiro  transcritos  en  acápite antecedente, así como en las leyes aplicables al caso  y  la  normatividad  que  regula  la  extinción  de  la  acción  penal y de la  pena.   

Lo  anterior permite colegir que el mandato  de  prisión dictado por las autoridades de la República Federativa del Brasil,  cumple  los  requisitos  formales  y  sustanciales  exigidos  en  el instrumento  internacional,      por      lo     que     se     verifica     reunido     este  condicionamiento.   

        6. Causales de improcedencia.   

Por su parte, el artículo III del Convenio  establece que la extradición no se concederá:   

a)  Cuando  el  Estado  requerido  fuere  competente, según sus leyes, para juzgar el delito;   

b)  cuando,  por  el  mismo  hecho,  el  delincuente   haya   sido  o  esté  siendo  juzgado  en  el  Estado  requerido;   

c)  cuando  la acción o la pena hubieren  prescrito, según las leyes del Estado requirente o requerido;   

d) cuando la persona reclamada tuviere que  comparecer  en  el  Estado  requirente,  ante  tribunal o juzgado de excepción;   

e)  cuando  el  delito  fuere  puramente  militar   o   político,  o  de  naturaleza  religiosa,  o  dijere  relación  a  manifestaciones del pensamiento en esos asuntos.   

Para el caso, se tiene que BOLÍVAR OSVALDO  no  ha  sido  juzgado  en  Colombia  por  los hechos que sustentan la petición;  además,     los     delitos     que     se     le     endilgan     –   concierto   para   delinquir  y  tráfico    de    estupefacientes   –,  no  son  de  naturaleza  política  o  militar.    

Del  mismo  modo,  no  se  desprende de los  cargos  que  sustentan  la  solicitud,  ni  de  los  hechos  que  sustentan  las  providencias  aportadas  con  ésta, que el pedido de  extradición   esté   motivado   en  el  ánimo  de  sancionar  a  SEVILLA   OVALLE   por   razones   de  religión,     nacionalidad     u     opiniones    políticas.   Tampoco  hay elementos para presumir  que     la     situación    del    requerido    se    agravará    por    tales  circunstancias.   

De  otra  parte,  en  lo  relativo  a  la  prescripción   de  la  acción  penal,  se  precisa  recordar  que  los  hechos  endilgados  al  requerido  por  las  autoridades judiciales del Brasil, tuvieron  ocurrencia  «a partir de, al menos 2009»,  como así se consignó en la denuncia formulada por el Ministerio  Público                   Federal17.   

En  ese  orden  de ideas, no se observa que  haya  acaecido el fenómeno de la prescripción de la acción en el ordenamiento  brasileño,  pues  el  artículo  109 del Código Penal de 1940 contempla que la  prescripción  «antes  de  que  la  sentencia  final  transite  en  juzgado» se verifica conforme al máximo  de la pena conminada al delito.   

Por tanto, si el límite máximo del punible  que  contempla el artículo 35 de la Ley 11.343/06 (asociación para el tráfico  ilícito  de  estupefacientes)  es  de diez (10) años, es claro que el término  prescriptivo  para  el caso es el que contempla el numeral 2º del artículo 109  citado,  es  decir  «16  (dieciséis)  años,  si el  máximo   de   la  pena  es  superior  a  8  (ocho)  años  y  no  excede  a  12  (doce)»,   lapso  que  no  ha  transcurrido,  habida  consideración  que  los  hechos  objeto de extradición ocurrieron a partir del  año 2009.   

Misma  conclusión  a  la  que  se llega al  revisar  la  normatividad  penal nacional, pues, de un lado, la prisión extrema  del  delito  de  concierto  para  delinquir  con fines de narcotráfico es de 18  años            (artículo            34018  de la Ley 599 de 2000) y la  del  ilícito  de  tráfico  de  estupefacientes  es de 360 meses (artículo 376  ibídem),  y de otra parte, según lo preceptuado en el artículo 83 del Código  Penal,  la acción penal prescribe en un tiempo igual al máximo de la pena, sin  ser  inferior  a  5  años  ni  superior a 20, de manera que respecto de las dos  infracciones   en  mención  no  ha  operado  la  extinción  por  el  paso  del  tiempo.   

En  síntesis, no se configura ninguna de  las  causales  de improcedencia de la extradición, en los términos del aludido  instrumento internacional.   

7. Respuesta a los alegatos.  

7.1.  De  manera  errada,  estima  el  defensor  que  se  desconoció  el  plazo  que contempla el  artículo  VI  del Tratado de Extradición19,   porque  la  copia  de  las  leyes aplicables al asunto se remitió el 11 de abril siguiente,  pero  ello  nada  tiene  que  ver  con  la  formalización  de  la  solicitud de  extradición,  que  fue  llevada  a cabo dentro del término que para tal efecto  contempla el instrumento internacional.   

Ello,  en tanto el plazo de 60 días al que  alude  el  citado  Instrumento,  fue observado en el caso concreto, pues la Nota  Verbal  mediante  la  cual,  la  Embajada  de  Brasil  solicitó  la  detención  preventiva   de   SEVILLA   OVALLE,   fue   allegada   el  30  de  diciembre  de  201320  y  la Nota Verbal mediante la cual se formalizó el requerimiento,  fue  aportada  el  20  de  febrero del presente año21.   

Además,  no  evidencia  la  Sala  en  qué  consiste   la   supuesta   «confusión»  que  podría  generarse de las traducciones obrantes, pues como se  constató  en  los  acápites precedentes, la documentación allegada reúne las  exigencias  del  Tratado  de Extradición  de  1938  y  no  ha surgido dubitación alguna que permita colegir  alguna circunstancia impediente de la extradición.   

7.2.   Misma  respuesta  debe darse a las censuras que eleva frente a su interpretación de la  orden  de  aprehensión  que  aportaron  las  autoridades  del  Brasil,  pues es  diáfano  el  contenido  del  artículo V del Tratado de Extradición al referir  que  la  solicitud debe acompañarse «del mandamiento  de  prisión», condición que como atrás se indicó,  se halla verificada.   

7.3.  Insiste  además  en criticar las actuaciones de las autoridades brasileñas y el proceso  penal  que  contra  su  prohijado cursa en la nación requirente, pero no pueden  atenderse   tales   aspectos,   porque   como  reiteradamente  lo  ha  dicho  la  jurisprudencia  de  la  Sala,  el  concepto  que debe rendir la Corte dentro del  trámite  de  extradición,  se  circunscribe  a  los elementos contenidos en el  artículo  502  de  la  Ley  906  de  2004,  estándole vedado emitir juicios de  responsabilidad    que    le    competen    a    las   autoridades   del   país  requirente.   

En  ese  sentido,  se dijo en CSJ CP, 28 de  mayo de 2008, Rad. 29.233, que:   

«al  no ser fin del concepto…adelantar  estudio  sobre  la  fuerza persuasiva de los medios probatorios que se aducen en  contra  del  reclamado,  ni  la  forma  como  los  mismos  se  obtuvieron, ni la  suficiencia  o insuficiencia argumental de la acusación, en cuanto son aspectos  propios  de  la  exclusiva  soberanía  de  las autoridades judiciales del país  solicitante,  encargados,  de  acuerdo  con  sus  propias leyes, de absolver las  posiciones  de  la  defensa  en  torno  a  los  mismos,  las pruebas que busquen  discutir   tales   tópicos   u   otros   semejantes   en  esta  sede,  resultan  inconducentes».   

7.4.  Resulta  un  dislate  la  afirmación  del defensor, encaminada a señalar que SEVILLA OVALLE  puede  elegir  qué  autoridad  debe  juzgarlo, porque ello va en contravía del  principio  de territorialidad y concretamente, del contenido del numeral 3º del  artículo    14    de   la   Ley   599   de   200022,  pues  las conductas que le  reprochan  las  autoridades judiciales del Brasil fueron cometidas en ese país,  como  así  fue  señalado  en  el  relato  de los hechos obrante en la denuncia  formulada  por  el  Ministerio  Público  del Estado de Río de Janeiro, como se  explicó en precedencia.   

7.5.  Finalmente,  sobre  la solicitud que hace a las autoridades de este país, para que velen por  las  garantías  del requerido, es pertinente referir que precisamente la Corte,  en  el  concepto  que  emite  cuando  éste  es  favorable, solicita al Gobierno  Nacional  que  condicione  la  extradición  a  la  protección  de los derechos  fundamentales  que  le  son  inherentes  al  solicitado,  siendo del resorte del  señor    Presidente    de    la    República,    el    seguimiento   a   tales  condicionamientos.   

8. Decisión.  

Los anteriores razonamientos acordes con lo  señalado  por  el  Ministerio  Público,  permiten  tener  por  acreditadas las  exigencias  legales  para  conceptuar  de  manera  favorable  a  la solicitud de  extradición  formalizada por el Gobierno de la República Federativa del Brasil  a  través  de  su  Embajada en nuestro país, respecto del ciudadano colombiano  BOLÍVAR  OSVALDO  SEVILLA  OVALLE,  según  el requerimiento formulado mediante  Nota  Verbal  No.  057  del  20 de febrero de 2014 y conforme se desprende de la  actuación  que  se  sigue  en  su  contra  en  el  Juzgado  Titular  de  la 3ª  Jurisdicción  Federal  Criminal  de  la  Sección  Judicial de Río de Janeiro,  dentro del proceso 0802404-65.2013.4.02.5101.   

La  Corte considera pertinente precisar, en  orden  a  proteger  los  derechos  fundamentales  del  requerido,  que el Estado  solicitante  deberá  garantizarle  la  permanencia  en el país extranjero y el  retorno  al  de  origen  en  condiciones  de  dignidad  y respeto por la persona  humana,  cuando el extraditado llegare a ser sobreseído, absuelto, declarado no  culpable  o  eventos  similares,  incluso  después  de su liberación por haber  cumplido  la pena que le fuere impuesta en razón de los cargos que motivaron la  solicitud de extradición.   

Del  mismo modo, atendiendo lo dispuesto en  el  artículo  494  de la Ley 906 de 2004, el Gobierno Nacional puede subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las condiciones consideradas oportunas y  exigir  que  el  solicitado  no  sea  juzgado  por  hechos  diversos  de los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a sanciones distintas de  las  impuestas en la eventual condena, ni a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  por  el  país  solicitante,  de  conformidad con lo  dispuesto  por  los artículos 12 y 34 de la Constitución Política de Colombia  y  como  lo  sugiere  la  Procuraduría  General  de  la Nación a través de su  Delegado.   

Así  mismo, debe condicionar la entrega de  BOLÍVAR   OSVALDO   SEVILLA   OVALLE   a   que   se  le  respeten  –como  a  cualquier otro nacional en  las     mismas     condiciones     –  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso a un proceso  público  sin  dilaciones injustificadas, se presuma su inocencia, cuente con un  intérprete,  tenga un defensor designado por él o por el Estado, se le conceda  el  tiempo  y los medios adecuados para que prepare la defensa, presente pruebas  y  controvierta  las que se aduzcan en contra, a que su situación de privación  de  la  libertad se desarrolle en condiciones dignas, a que la eventual pena que  se  le imponga no trascienda de su persona, a que la sentencia pueda ser apelada  ante  un  tribunal  superior,  a  que  la pena privativa de la libertad tenga la  finalidad  esencial  de  reforma  y  readaptación  social  (Artículos 29 de la  Constitución;  9  y  10  de  la Declaración Universal de los Derechos Humanos;  5-3.6,  7-2.5,  8-1.2 (a) (b) (c) (d) (e) (f) (g) (h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

Además,  de que no puede ser condenado dos  veces  por  el  mismo  hecho, por mandato de la Carta Política, ni dársele una  denominación jurídica distinta a la misma circunstancia fáctica.   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a que el país solicitante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  y  garantiza  su  protección,  lo cual se  refuerza  con  la  Convención Americana sobre Derechos Humanos (artículo 17) y  el   Pacto   Internacional   de   Derechos   Civiles   y  Políticos  (artículo  23).   

De la misma manera, el Gobierno, encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, deberá efectuar  el  respectivo  seguimiento  a las exigencias que se impongan a la concesión de  la  extradición y determine las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Constitución Política.   

Además,  proferida  la  sentencia  por  la  autoridad  judicial  extranjera,  si fuere condenatoria, deberá informar a esta  Corporación  acerca  del cumplimiento de los condicionamientos a que se refiere  este  concepto,  dado  que  en  ejercicio  del  control  constitucional, se hace  necesario  que  la  Corte Suprema de Justicia reflexione sobre la posibilidad de  emitir  conceptos  desfavorables,  respecto  de  solicitudes  de extradición de  nacionales  colombianos,  cuando constate que el Estado reclamante no cumple con  las exigencias que el Presidente de la República debe hacerle.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá  al  del  Estado  requirente,  que  en  caso  de  un  fallo  de  condena, deberá  computarse  el tiempo que BOLÍVAR OSVALDO SEVILLA OVALLE ha permanecido privado  de la libertad con ocasión de este trámite de extradición.   

Por lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de   la   Corte   Suprema   de   Justicia,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE  a  la extradición de BOLÍVAR OSVALDO  SEVILLA  OVALLE  de  anotaciones  conocidas  en  el  curso del proceso, para que  responda   por   los   cargos   que   se   le   endilgan   dentro   del  proceso  0802404-65.2013.4.02.5101  que  cursa  ante el Juzgado Federal Titular de la 3ª  Jurisdicción   Federal   Criminal   de   la   Sección   Judicial   de  Rio  de  Janeiro.   

Comuníquese esta determinación al defensor  del  requerido,  al  Ministerio Público y al Fiscal General de la Nación, para  lo  de su cargo.  Devuélvase el expediente al Ministerio de Justicia y del  Derecho para lo de su competencia.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Folio  95 de la carpeta.   

2 Folio  139 de la carpeta.   

3  Mediante   oficio   DIAJI   No.   0404,  obrante  a  folios  136  y  137  de  la  carpeta.   

4  Folios 69 a 82 del cuaderno de la Corte.   

5  Folios 83 a 90 ídem.   

6  Aprobado  en  nuestro  país  mediante  Ley  85 de 1939 y en vigor desde el 2 de  octubre de 1940.   

7 Folio  92 de la carpeta.   

8  Folios 143 a 151 ídem.   

9  Folios 284 a 295 ibídem,   

10  A  través de la cual se formalizó la solicitud.   

11  Mediante  la  cual  la  Embajada  del  Brasil remitió las disposiciones legales  aplicables al asunto, folio 283 de la carpeta.   

12  Folio 61 de la carpeta.   

13  Folios 53 y 59 de la carpeta.   

14  Folio 127 de la carpeta.   

15 De  acuerdo  con lo informado, O…remitiría 250 Kg. OSVALDO remitiría 250Kg más,  sin  incluir  la  parte de los demás socios, siendo que el total alcanzaría de  1500 a 2000 kg de sustancia estupefaciente. (Nota del texto).   

16  Folios 145 a 148 de la carpeta.   

17 La  Sala  analizará  si  acaece  o  no  el  fenómeno  de  la  prescripción, en la  legislación  de  la  República  Federativa  del  Brasil  y  en la normatividad  patria,  como  lo  ha  hecho en anteriores oportunidades (CSJ CP023 – 2014 y CSJ CP, 30 de enero de 2013,  Rad. 39.973).   

18  Reformado por la Ley 1121 de 2006.   

19 Si  dentro  del término de 60 días contados desde la recepción de la solicitud de  detención  en  el  país  requerido,  no  se  presenta  la  petición formal de  extradición, el detenido deberá ser puesto en libertad   

20  Folio 95 de la carpeta.   

21  Folio 139 ídem.   

22  Artículo              14. Territorialidad.    La   ley   penal  colombiana  se  aplicará  a  toda  persona  que  la  infrinja  en el territorio  nacional,     salvo     las    excepciones    consagradas    en    el    derecho  internacional.   

La conducta punible se considera realizada:  

(…)  

3.  En  el lugar donde se produjo o debió producirse el  resultado.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *