AP161-2017(49427)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado ponente  

AP161-2017  

Radicación N° 49427  

Aprobado Acta No. 7  

          Bogotá,  D.C.,  dieciocho  (18)  de  enero  de  dos  mil diecisiete  (2017).   

ASUNTO  

La  Corte  define  la  colisión  negativa de  competencia  suscitada  entre  los  Juzgados  Quinto  de  Ejecución  de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Medellín  y  Primero  de  la  misma especialidad de  Antioquia,  para  conocer de la fase de ejecución de la pena acumulada impuesta  a  ALEJANDRA  YANET  ACEVEDO  CARDONA,  condenada  por  el  delito  de tráfico,  fabricación o porte de estupefacientes.   

ANTECEDENTES  

1.  Por  auto  de  27  de agosto de 2013, el  Juzgado  Quinto  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de descongestión  de  Medellín  acumuló  a  favor  de ALEJANDRA YANET ACEVEDO CARDONA, las penas  impuestas  en dos sentencias proferidas por el Juzgado Promiscuo del Circuito de  Santa  Bárbara,  el  4  de  marzo  de  2013, por las cuales se le condenó como  autora   responsable   del   delito   de   tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  en 96 meses de prisión y multa de 3 salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

2.  El 6 de junio de 2014, el Juzgado Quinto  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad de Medellín, concedió a la  sentenciada  prisión  domiciliaria  como  madre  cabeza de familia. Habiéndose  fijado  su  domicilio  en el municipio de Santa Bárbara, las diligencias fueron  remitidas    al    Juzgados   de   ejecución   de   penas   del   distrito   de  Antioquia.   

3.  Asignado  el  conocimiento del asunto al  Juzgado  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Antioquia, una vez fue  informado   de   la   medida   de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en  establecimiento  carcelario  El Pedregal en contra de la sentenciada1,  por auto del  18  de  octubre  de  2016 dispuso el envío por competencia de las diligencias a  los    Juzgados    de    esa   especialidad   con   sede   en   la   ciudad   de  Medellín.   

4.  Recibido  el  plenario  por  el  Juzgado  Primero  de Ejecución de Penas de Medellín, en auto del 24 de octubre del año  en  curso,  ordenó su devolución por cuanto “se le  debe  vigilar  la  pena  de prisión domiciliaria concedida para disfrutar en el  Municipio    de    Santa   Bárbara,   mas   no   la   intramural”2,     en  consecuencia  la competencia no se fija por el lugar donde se encuentra recluida  la   procesada.  Adicionalmente,  propuso  conflicto  negativo  de  competencia.   

5.   En  proveído  del  25  de  noviembre  siguiente,  el  Juzgado  Quinto de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Antioquia  no  consintió  tal  criterio,  pues  si  bien  la  situación  de la  condenada  en  el  proceso  de  la referencia no ha variado, lo cierto es que no  puede  tramitar  la revocatoria del sustituto a que hubiere lugar porque aquella  ya  no  se  encuentra descontando pena por ese proceso sino que ésta privada de  su  libertad por cuenta de otro asunto en el establecimiento penitenciario “El  Pedregal”,  jurisdicción  territorial  de los jueces ejecutores de Medellín.  Tesis que respaldó con lo enseñado en decisión AP4738-2016.   

En   consecuencia   aceptó  el  conflicto  propuesto  y dispuso el envío de la actuación a esta Corporación a fin de que  se dirima el asunto.   

CONSIDERACIONES  

1.  La  Sala  es  competente para dirimir el  asunto,  de  acuerdo con lo dispuesto en el artículo 75, numeral 4°, de la Ley  600    de    2000,    según    el   cual   corresponde   conocer   «de  las  colisiones de competencia que  se  susciten  en  asuntos  de la jurisdicción penal entre las salas de un mismo  tribunal,  entre tribunales o entre éstos y juzgados de otro distrito judicial;  o  entre  juzgados  de diferentes distritos», toda vez  que   se   discute   la  competencia  entre  Juzgados  de  diferentes  distritos  judiciales, en este caso de Medellín y Antioquia.   

2. Siendo éste el mecanismo previsto por el  legislador,  encaminado  a  determinar qué juez es el facultado para conocer de  determinados   asuntos,  cuando  existe  discusión  entre  varios  funcionarios  judiciales,  atendiendo  a  los  factores  de  competencia  y  al  principio  de  legalidad, que deben observarse en razón del debido proceso.   

3.  En tal virtud, corresponde establecer en  el  presente  caso  y  de acuerdo con los argumentos expresados por los Juzgados  colisionantes,  cuál  es  el  llamado  a  conocer  de  la vigilancia de la pena  acumulada  impuesta  a ALEJANDRA YANET ACEVEDO CARDONA por el delito de porte de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes  y  por la cual gozaba de  prisión  domiciliaria,  cuando  fue  privada  de  su  libertad  por  un proceso  distinto.   

Para  resolver  ello,  basta remitirse a las  consideraciones  expuestas  en  un  caso similar al presente, donde se resolvió  que  la  competencia  recaía  en  el  Juzgado  con jurisdicción en el sitio de  privación    efectiva    de    la    libertad.    Así   se   indicó   en   AP  8016-2016:   

En    efecto,    el   artículo  1°  del  Acuerdo  054 de 1994 del  Consejo     Superior     de     la     Judicatura  establece:   

“Los jueces de  ejecución  de  penas y medidas de seguridad, conocen  de    todas   las   cuestiones   relacionadas   con   la   ejecución   punitiva   de   los   condenados   que  se  encuentren  en  las  cárceles  del  respectivo Circuito donde     estuvieren     radicados,     sin    consideración   al   lugar   donde   se   hubiere   proferido   la   respectiva  sentencia.   

Asimismo      conocerán  del  cumplimiento  de  las sentencias condenatorias, donde no se  hubiere   dispuesto   el  descuento  efectivo  de  la  pena,  siempre  y  cuando  que   el   fallo   de   primera   o   única   instancia   se   hubiere   proferido   en  el  lugar  de  su  sede.   

En   los   sitios   donde   no   exista  aún, Juez de Ejecución de  Penas    y   Medidas   de   Seguridad,   continuará  dándose   cumplimiento   a   lo   dispuesto  en  el  artículo   15   transitorio   del   Código        de       Procedimiento  Penal”.   

Sobre  el  alcance  que  tiene  el  citado  precepto,  la  Sala  se  ha pronunciado en varias oportunidades, entre otras, en  los  autos  del  29  de  julio de 2003 y 21 de marzo de 2007, Radicados 21.228 y  27.033,    en   su   orden,   en   los   cuales   se  señaló:   

“En   esos  términos,   un   juez   de   ejecución  de penas y medidas de seguridad debe conocer del cumplimiento de  todas   las   sentencias   condenatorias   que   se   hayan   proferido   en  su  jurisdicción,  salvo que el sentenciado se encuentre  recluido  en  un  establecimiento  penitenciario  por  fuera  de  ella.  En  sentido  contrario, no conocen de la ejecución  de  sentencias  de  primera  o  única  instancia  que  no  hayan  sido proferidas en el lugar de su sede, salvo que los  respectivos   condenados   se   encuentren   recluidos  dentro  de  su   ámbito  territorial.   

La  Sala  ha  pregonado con insistencia que  cuando  el  condenado  se encuentra privado de su libertad la competencia de los  Jueces   de  Ejecución  de  Penas  está  determinada  por  un  factor  personal relativo al lugar donde se  surte         la         reclusión…”.   

Lo   dicho   quiere   significar  que  la  ejecución   de   la   sentencia   atañe  al  Juez  de  Ejecución  de  Penas y  Medidas  de Seguridad, cuya competencia, cuando el condenado se halla privado de  la  libertad,  no  depende  de  la  naturaleza  de  la  conducta  punible, o del  territorio     donde    se    cometió,  o  del despacho judicial que dictó el  fallo,  ni el número de condenas, ni cuál   de  ellas  se  encuentra  descontando  el  sentenciado,  ni  de  peticiones  que  se  hallen  pendientes  de resolver, sino de un factor personal  relativo  al  lugar donde se  encuentre  descontando  la  pena  y  si  en  ese  lugar  existe  o no un juez de  ejecución     de     penas     y    medidas    de  seguridad.   

Así    lo  ratificó la Sala en posteriores pronunciamientos, de  los  que  vale  la  pena  mencionar  los  citados  por  el  juzgado  remitente y  los  autos  del CSJ AP, 15 jul. 2008, Rad. 30095, CSJ  AP,  9  jun. 2010, Rad. 34329, y CSJ AP, 20 feb. 2013, Rad. 40704, en los que se  precisó:   

“5. De acuerdo a  lo  anterior  y  al  constatarse  que  el  condenado se encuentra recluido en un  centro  penitenciario  por  cuenta de otro asunto, la  ejecución  de  la  nueva pena corresponde al juez de  penas  del  lugar  en  el  que  se está cumpliendo la  condena impuesta en forma previa.   

6.   Lo   anterior   es  así  porque  tan pronto concluya el término  legal  de  ejecución de la pena que cumple  por el otro asunto, deberá ejecutarse  la  pena  de  prisión  establecida  en  el  presente  proceso.   

7.    La    argumentación  elaborada  por  el juez de penas para no aceptar la competencia  que  legalmente  le  corresponde,  es  inadmisible  tanto  desde  la perspectiva  jurídica       como       ontológica    porque    el   condenado   Edgar   Orlando   Pico   Monroy  sí  está privado de la  libertad  en  un  centro carcelario, circunstancia que no se altera por el hecho  de  estar descontando la pena de prisión impuesta en  otro asunto”.   

Así las cosas,  establecido  lo que la Corte ha determinado frente a  la  ejecución de los fallos, poco tiene para agregar  ahora respecto del caso concreto.   

En  efecto,  al margen de que la procesada  DIANA  MARCELA  OCAMPO  GALVIS  haya  sido  sentenciada por un juzgado penal del  circuito adscrito al Tribunal Superior de Antioquia,  es  lo  cierto  que en la actualidad está privada de  la  libertad  en la ciudad de Medellín por cuenta de  un proceso diferente.   

De  ahí que la  competencia  para  conocer de la vigilancia de sus sanciones y de resolver  los trámites y solicitudes que  surjan,  corresponda al Juzgado Segundo de Ejecución  de   Penas   y   Medidas   de   Seguridad   de   esa   ciudad,  al  cual  se  le  asignará        el        asunto…   

4. Acorde con lo  anterior,  al  hallarse  la  sentenciada  privada  de  su  libertad  en  el  establecimiento carcelario El  Pedregal,  jurisdicción territorial de los Juzgados  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de  Medellín, le corresponde a  Juzgado   Primero  de  esa  especialidad  asumir  el  conocimiento  del  asunto.   

En mérito a lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, Sala de  Casación              Penal,   

RESUELVE  

1.   ASIGNAR  el  conocimiento  para  conocer  de  la  fase  de la  ejecución  de  las  penas  impuestas a ALEJANDRA  YANET  ACEVEDO  CARDONA, al  Juzgado   Primero   de  Ejecución    de    Penas    y    Seguridad    de  Medellín,   despacho  al  que  se  ordena  remitir  inmediatamente   la  actuación,  conforme  con  las  motivaciones   plasmadas   en   el   cuerpo   del  presente  proveído.   

2.   ENVIAR  copia   de   esta   determinación  al Juzgado  Quinto  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad de Antioquia para su  conocimiento.   

3.  Contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

Comuníquese y Cúmplase  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Dispuesta  por  el  Juzgado  Promiscuo  Municipal  de  La Pintada- Antioquia, en  audiencia  del  28  de  septiembre  del  año en curso dentro del proceso que se  sigue  en  su  contra  por  los  punibles  de concierto para delinquir agravado,  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.   

2 Folio  150     

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