AP1606-2015(43573)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado Ponente  

AP1606-2015  

Radicación n° 43573  

(Aprobado   Acta  No.110)   

Bogotá D.C.,  veinticinco (25) de marzo  de dos mil quince (2015)   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso  de casación interpuesto por el defensor de  HENRY  TORIBIO  CENTENO  ALARCÓN,  contra la sentencia de febrero 4 de 2014 del  Tribunal  Superior  de  Pereira, mediante la cual confirmó el fallo de julio 25  de  2012 dictado por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de esa ciudad, que lo  condenó  a  prisión  de  noventa  y  seis (96) meses, como autor del delito de  concusión.   

HECHOS  

En  la  sentencia  de  segunda instancia, son  relatados de la siguiente manera:   

“…  el  10-07-08  se  presentó  en  la  gerencia    de    la    Empresa    de    Energía    de   Pereira   –institución      oficial     con  característica  de  establecimiento público para la época de los hechos y que  posteriormente  se convirtió en sociedad de economía  mixta-   el   señor  ANDRÉS  FELIPE  BEDOYA    GAVIRIA,    propietario    del  establecimiento  público  Distribuidora Avícola Coma Fresco, con el propósito  de  formular  queja  en contra de algunos empleados de esa entidad, entre ellos:  HENRY   TORIBIO   CENTENO   ALARCÓN,   conocido   como  “Yerri”,  quien  se  desempeñaba como revisor de crítica y facturación,  toda  vez  que  éste  le solicito la suma de $800.000.oo para ponerle sellos de  laboratorio  a  su contador de energía y no avisar sobre el fraude cometido por  él   para   reducir   los   niveles  de  consumo  en  el  predio”1.   

ANTECEDENTES  

El 3 de marzo de 2011, ante el Juez Segundo  Penal  Municipal  de  Pereira con funciones de control de garantías,     al     Fiscalía    formuló  imputación  a  HENRY  TORIBIO  CENTENO   ALARCÓN   en   calidad   de  autor   del   delito   de  concusión          –artículo         404 del Código Penal-.   

El 15  de  marzo de  ese     año,     la  Fiscal      Veinte     Seccional     radicó  el  escrito  de  acusación  y  ante  la Juez Tercero    Penal   del   Circuito   de  Pereira,    formuló  acusación por el delito imputado.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En   la   demanda   se   postula   un  (1)  cargo.   

1.  Al amparo de la causal 3ª del artículo  181  de la Ley 906 de 2004, el recurrente denuncia la violación indirecta de la  ley  por  error  de hecho por varios “falsos juicios  de prueba”.   

Acusa al Tribunal de incurrir en falso juicio  de  identidad  en  la  apreciación del testimonio de Nancy González López, en  razón  a  que  tiene  en  cuenta  su  versión  pero  no la aprecia en conjunto  conforme   con   lo   dispuesto   en   el   artículo  383  de  la  ley  906  de  2004.   

Según  el  casacionista,  el  ad quem omite  aspectos  de  su  declaración que impedían atribuirle al acusado la condición  de  servidor público, mientras la prueba documental permite establecer su fecha  de ingreso pero no esa calidad.   

Como  objeto  del  mismo  error  indica  la  declaración  de Andrés Felipe Bedoya, ya que le otorga credibilidad a pesar de  no establecer la fecha de ocurrencia del hecho.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  falta  a  los  presupuestos  de  técnica  exigidos  en esta sede, dado que el cargo propuesto contra el fallo de  segunda  instancia falta a la claridad y precisión en su formulación así como  en  su sustentación, en contravía de los dispuesto en los artículos 183 y 184  inciso 2º de la ley 906 de 2004.   

Por  tratarse  de  un  error que recae en la  contemplación  material  de  la prueba, es imperativo confrontar su literalidad  con  lo  dicho  de ella en la sentencia para hacer evidente el reproche, y luego  enseñar su trascendencia en el sentido del fallo.   

El  recurrente  sin la claridad y precisión  exigidas  en  esta  sede, muestra su desacuerdo con el Tribunal acerca del valor  otorgado  a  la  declaración de Nancy Guzmán González, para luego indicar que  omitió  las  partes  en  que  la  testigo  señala  tener  dudas  acerca  de la  condición  de  servidor  público del acusado, debido al cambio de composición  accionaria de la Empresa de Energía de Pereira.   

Sin  embargo,  reproduce a continuación las  partes  de  la  versión en la cual la declarante contrario a lo señalado en el  cargo,  deja  claro que el acusado “al momento de la  ocurrencia  de los hechos era un funcionario al servicio de una entidad estatal,  sobre   eso   si   no  hay  ninguna  duda”,  ya  que  “el  cambio  de  la  empresa de energía de ser una  empresa  oficial  a  una  empresa  mixta  fue  en  el  2008 después de mitad de  año”.   

En  esas condiciones, el impugnante pretende  darle  un  alcance  a  la  prueba  distinto al otorgado por el Tribunal; por esa  razón,  faltando a la literalidad de lo mostrado por ella, hace consideraciones  apartadas  de  la  realidad  procesal,  para  de  manera  confusa  atribuirle al  fallador  un  error de “sana crítica”  con  relación  “al  tiempo  del acto  perpetrado”,    debido    a    las    “dudas”  de la testigo sobre la fecha  de los hechos.   

Y  a  la  manera de un alegato de instancia,  advierte  que  con el testimonio de la víctima, el ad quem tampoco “podía  determinar  las  circunstancias  del  hecho relativas al  tiempo”,  ni  la condición de servidor público del  acusado,  discurso  que  en  realidad  no guarda vínculo alguno con la clase de  error propuesto en la demanda.   

De  otro  lado,  relaciona  en  el libelo la  prueba   documental  sobre  la  cual  el  recurrente  predica  falso  juicio  de  identidad,  cuyo  reparo  se  queda  en  su  enunciación,  pues no confronta el  contenido  literal  de ella con lo manifestado en el fallo, ni tampoco indica la  especie    de    vicio,    esto    es,   si   por   mutación,   alteración   o  adición.   

Simplemente  reprocha  al  Tribunal darle un  “alcance que no tienen”,  de  modo  que  el  problema se relaciona con su valoración y no su falseamiento  material,  mientras  echa  de  menos  “pruebas más  decisivas  e  importantes”, ya que con las aportadas  podía  demostrarse  su  vinculación  a  la  empresa  en  calidad  de  servidor  público, pero no dicha condición en el 2008.   

Ahora  bien,  el  recurrente  al postular el  falso  juicio  de  identidad  en  la  contemplación  material de la versión de  Andrés  Felipe  Bedoya Gaviria, incurre en los mismos defectos anotados, porque  si  bien  es  cierto en la demanda reproduce parte de la declaración de aquel y  de  la  sentencia,  no  enseña  en  qué  sentido fue traicionado su contenido,  mientras  que su desacuerdo con el Tribunal radica en la credibilidad otorgada a  dicha prueba.   

En ninguna parte indica cómo se tergiversó  la  misma,  en  tanto su crítica está dirigida a advertir que el testigo en su  declaración  no  precisa  la fecha del delito, indispensable para determinar su  condición  de  servidor  público,  motivo  por  el  cual  atribuye al Tribunal  “falsa apreciación” del  testimonio  por vulnerar “las reglas de apreciación  del   mismo”,   con   lo   que   evidentemente   su  inconformidad   es   con   la   valoración   de   la   prueba   y   no  con  su  tergiversación.   

De  ahí que dedique unos párrafos a hablar  de  la  libertad  probatoria,  olvidando  la  doble  presunción  de  acierto  y  legalidad  de  la  sentencia  de  segunda instancia y la libertad relativa de la  cual  goza  el  juzgador en la apreciación de la prueba, que prevalece sobre la  de  los  demás  intervinientes,  en tanto no sea arbitraria ni se aparte de las  reglas de la sana crítica o de la persuasión racional.   

En  razón de las falencias observadas en el  desarrollo  del  reparo,  la  Sala  inadmitirá  la  demanda  sin  que considere  necesario  superar  sus  defectos  para disponer su trámite, por no observar la  vulneración de las garantías de las partes.   

Finalmente,  contra la determinación que se  adopta  procede  el  mecanismo  de insistencia previsto en el inciso segundo del  artículo  184 de la Ley 906 de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal  es  el  señalado  por  la  Sala en el auto de diciembre 12 de 2005, radicación  25006.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir    la    demanda   de    casación  de  origen  y  procedencia  anotada  presentada  por   el   defensor  contractual  de  HENRY  TORIBIO CENTENO ALARCÓN.   

Contra   esta  determinación  procede el  mecanismo  de  insistencia contemplado en el  inciso  segundo  del artículo 184 de  la ley 906 de 2004.   

Cópiese,  notifíquese  y devuélvase  al       Tribunal       de      origen.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Tribunal  Superior  de  Pereira,  4  feb.  2014;   fls  168,  169,  carpeta  1.     

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