AP1005-2017(49451)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado ponente  

AP1005-2017  

Radicación No. 49451  

(Aprobado Acta No. 050 )  

Bogotá, D.C., veintidós (22) de febrero de  dos mil diecisiete (2017).   

ASUNTO:  

Procede  la  Sala  a  resolver la petición  probatoria  formulada  por  la  defensa  dentro del trámite de extradición del  ciudadano  JULIO ARMANDO BELÁLCAZAR ESTACIO, quien es reclamado por el Gobierno  de los Estados Unidos.   

ANTECEDENTES:  

1.   El  6  de  diciembre  de  2016,  el  Ministerio  de  Justicia  comunicó  a la Corte que el  Gobierno  de  los  Estados Unidos, por medio de su Embajada en Colombia y con la  Nota  Diplomática  No.  1871  del  28  de septiembre del mismo año1, solicitó la  detención  provisional  con  fines de extradición de Julio Armando Belálcazar  Estacio,  titular  de  la  cédula  de  ciudadanía  No. 1.087.828.068, quien es  requerido  para  comparecer  a  juicio «por un delito  federal   de   tráfico   de   narcóticos»,   cuya  aprehensión  se  materializó  el  4  de  octubre  de  2016  por miembros de la  Policía                   Nacional2,  con  fundamento en la orden  de  captura emitida por el Fiscal General de la Nación a través de resolución  del             día             anterior3.   

También  expresó  que  dicha  Embajada, a  través  de  la  Nota  Verbal  No.  2312  del 1 de diciembre de 20164,  formalizó  la  solicitud  de extradición de Julio Armando Belálcazar Estacio y allegó la  documentación debidamente traducida y legalizada.   

Además,  informó  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó  que el tratado aplicable al presente caso es  la  “Convención  de  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico  ilícito  de  estupefacientes y sustancias psicotrópicas, suscrita en  Viena  el  20  de  diciembre  de  1988”  y  que, de  conformidad  con  lo  establecido  en  los artículos 491 y 496 de la Ley 906 de  2004,  en  los  aspectos no regulados por la Convención aludida, el trámite se  regirá   por   lo  previsto  en  “el  ordenamiento  jurídico colombiano”.   

Así  las  cosas,  envió  a  la  Corte  la  documentación   ofrecida  por  la  representación  diplomática  del  Gobierno  requirente,  “teniendo  en cuenta que se encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos  en la normatividad procesal penal  aplicable”.   

2.  Recibidas las  diligencias  en  esta  Corporación,  con  auto  del  12  de  enero  de  2017 se  reconoció  personería  adjetiva  al  defensor designado por el requerido Julio  Armando  Belálcazar  Estacio  y, a su vez, de conformidad con lo preceptuado en  el  inciso  1º  del  artículo  500  de  la  Ley 906 de 2004, se ordenó correr  traslado  por  el  término  de  diez días a los intervinientes, en orden a que  pidieran   las   pruebas   que   considerasen  necesarias  dentro  del  presente  trámite.   

3.  Durante  ese  término,   la   representante   del   Ministerio  Público  manifestó  que  no  formularía  solicitudes  probatorias,  mientras  que el apoderado del reclamado  requirió,  a  efecto  de  establecer la identificación plena del reclamado, de  quien  dice  responde  al  nombre  de  Julio  Orlando Jurado Cortéz, tener como  pruebas los siguientes documentos que se permite aportar:   

3.1.  Fotocopia     auténtica     de     la    cédula    ciudadanía  No.  080398377-4 expedida por la República de  Ecuador a nombre de Julio Orlando Jurado Cortéz.   

3.2.  Certificado  Biométrico  No.  CB-110-1683047-12,  debidamente  apostillado, de Julio Orlando  Jurado  Cortéz, el cual es expedido por la Dirección General de Registro Civil  de     la     República    del    Ecuador,    donde    aparece    su    reseña  decadactilar.   

3.3.   Copia  auténtica  del  registro  civil de nacimiento debidamente apostillado, expedido  por  la República del Ecuador, con el que se demuestra que Julio Orlando Jurado  Cortéz es ecuatoriano de nacimiento.   

3.4.  Copia de la  denuncia  presentada por Marisol Cortéz Rodríguez, la que dice ser la madre de  Julio  Orlando  Jurado  Cortéz  y  quien  pone  en conocimiento que su hijo fue  capturado  en  la  ciudad  de  Cali  con  fundamento  en  una  cédula  y nombre  falsos.   

Con estos documentos, afirma el abogado, se  demuestra  que el verdadero nombre del requerido es Julio Orlando Jurado Cortéz  y  no  Julio  Armando  Belálcazar Estacio, por tanto, sostiene que esta última  identificación y condición de nacional colombiano es apócrifa.   

De  otra  parte,  pide  la práctica de las  siguientes pruebas:   

3.5.  El  cotejo  dactiloscópico  de  las  impresiones  dactilares  de  Julio Armando Belálcazar  Estacio  con  las  de Julio Orlando Jurado Cortéz que reposan en el certificado  biométrico  de  la  Dirección  General  de  Registro Civil de la República de  Ecuador que aporta.   

3.6. Oficiar a las  autoridades  ecuatorianas  para  que a través de la cancillería certifiquen si  la persona capturada es nacional colombiano o ecuatoriano.   

3.7.  Realizar  cotejo  de  ADN  entre  el  aquí  capturado y la señora Tania Lila Belálcazar  Estacio,    a    fin    de    determinar   si   en   realidad   aquél   es   su  descendiente.   

3.8. Solicitar los  registros  migratorios de Julio Orlando Jurado Cortéz, en especial en el puesto  de Ipiales fronterizo con el vecino país de Ecuador.   

3.9. Finalmente, el  defensor  deprecó  oficiar  a  la  Registraduría  Nacional del Estado Civil de  Colombia,  a  fin  de que certifique la expedición de la cédula de ciudadanía  número  1.087.828.068  a  nombre  de  Julio  Armando  Belálcazar Estacio, así  mismo,  que  allegue copia de los documentos soporte de dicho registro e informe  si   esa   persona   ha   inscrito   la  cédula  para  ejercer  el  derecho  al  voto.   

Como   sustento  de  su  pretensión,  el  apoderado   del   reclamado   arguye   que  la  Carta  Política  «solo   permite   la   extradición   de  nacionales  colombianos»,  bajo  especiales  condiciones,  así  que las pruebas  solicitadas  de  cara  al concepto que la Corte debe emitir, están orientadas a  demostrar  que  el  aprehendido  responde  al  nombre  de  Julio  Orlando Jurado  Cortéz,  de  nacionalidad  ecuatoriana,  y  agrega  que  basta la lectura de la  prueba  H  -informe  de  consulta  Web  de la Registraduría Nacional del Estado  Civil  a  nombre  de  Julio Armando Belálcazar Estacio-, para percatarse que la  cédula  fue expedida el 26 de mayo de 2015, a escasos mes y medio de los hechos  relacionados en la nota verbal donde se solicita su extradición.   

Advierte el abogado que su intención no es  cuestionar   la   autenticidad  material  de  la  cartilla  decadactilar  de  la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  de  Colombia,  sino  probar que se  soportó  en  actos  fraudulentos,  contrarios  a  la realidad, luego la cédula  expedida  con  ese  fundamento,  no  puede  acreditar  la condición de nacional  colombiano del requerido.   

Por  estas razones, pide que se acceda a la  pretensión  probatoria  antes  reseñada, en aras de establecer la nacionalidad  del  requerido,  pues  concluye que el Convenio de las Naciones Unidas contra el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  y Sustancias Psicotrópicas no aplica a  este  caso,  en  atención  a  las  reservas  hechas  al aprobarse en Colombia a  través de la Ley 67 de 1993.   

CONSIDERACIONES:  

     

I. Cuestión previa     

Con  el  propósito  de  resolver  sobre la  procedencia  de  la  práctica  de los medios de conocimiento solicitados por la  defensa  del requerido, se debe tener presente que de acuerdo con el canon 35 de  la  Constitución  Nacional,  modificado  por  el  Acto  Legislativo  1 de 1997,  “La  extradición  se  podrá solicitar, conceder u  ofrecer  de  acuerdo  con  los  tratados  públicos  y,  en  su  defecto, con la  ley”.   

Por   tanto,   cuando   se   presenta  un  requerimiento  al  gobierno  colombiano para la extradición de un ciudadano, se  debe  acudir,  en  primer  orden,  al tratado llamado a regular el caso y, si no  existe al trámite previsto en la ley.   

En efecto, el citado artículo 35 superior,  modificado por el Acto Legislativo 1 de 1997, preceptúa:   

“La Extradición  se   podrá   solicitar,  conceder  u  ofrecer de acuerdo con los tratados públicos y, en su defecto, con  la ley.   

Además, la extradición de los colombianos  por  nacimiento  se  concederá  por  los  delitos  cometidos  en  el  exterior,  considerados como tales en la legislación penal colombiana.   

La Extradición no  procederá por delitos políticos.   

No  procederá la  extradición  de  colombianos por nacimiento cuando se trate de hechos cometidos  con  anterioridad  a  la  promulgación  de  la  presente  norma”.(subrayado fuera de texto)   

         

La  lectura  de  esta  norma evidencia así  mismo   que   la  Constitución  no  se  refiere  en  términos  prohibitivos  o  restrictivos  a  la  condición del ciudadano para solicitar, conceder u ofrecer  la  extradición,  como  sí  lo  hace  respecto de los delitos políticos y los  cometidos  antes del Acto Legislativo No. 1 de 1997, en relación con los cuales  no existe duda sobre la proscripción de la entrega.   

Y   si   bien   con  antelación  nuestra  legislación  prohibía  la extradición de colombianos por nacimiento, a partir  del  acto  legislativo  No.  1 de 1997 tal restricción fue derogada, por manera  que  desaparecida  esa  excepción  a la procedencia de la extradición, ninguna  reserva  hay  de  cooperación en la actualidad en torno a la aplicación de ese  instrumento   internacional  en  atención  a  la  nacionalidad  del  requerido.   

Definido   como   está   que  la  extradición  se podrá solicitar,  conceder  u  ofrecer  de acuerdo con los tratados públicos y, en su defecto, de  conformidad  con  el ordenamiento jurídico interno, la cual procede respecto de  ciudadanos  extranjeros  como  de  nacionales  colombianos (con las limitaciones  consignadas  en  el  artículo  35  en mención), bajo esos parámetros, la Sala  abordará  a continuación el examen de las postulaciones probatorias formuladas  por el defensor del requerido.   

2.       Sobre    la   pretensión   probatoria:   

Según  lo manifestado por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  se  deber  obrar  de conformidad con la Ley 906 de 2004  (Código    de   Procedimiento   Penal),  toda  vez  que  la  Convención  de Viena, si bien es el tratado  aplicable    entre    las   partes,   no   regula   el   trámite   interno   de  extradición.   

En  ese  orden  de  cosas, se debe tener en  cuenta  que para determinar la procedencia de un medio de conocimiento dentro de  la  fase  judicial  del  trámite  de  extradición, ha de establecerse si está  relacionado  con  alguno  de  los aspectos sobre los cuales debe pronunciarse la  Corte al momento de emitir el concepto respectivo.   

Así,  de  acuerdo con lo preceptuado en el  artículo    502   de   la   Ley   906   de   20045,  la  pretensión  probatoria  del  interviniente  debe  estar  vinculada  con:  (i)  la  validez  formal de la  documentación  presentada por el Estado requirente; (ii) la demostración plena  de  la  identidad  de la persona solicitada en extradición con la que haya sido  capturada  con  tal fin; (iii) el principio de la doble incriminación según el  cual,  el  hecho que motiva la petición de entrega también debe estar previsto  en  Colombia  como  delito  y  encontrarse  reprimido  con  pena privativa de la  libertad  cuyo  mínimo  no sea inferior a cuatro años; (iv) que la providencia  proferida  por  la autoridad extranjera sea una sentencia o al menos se asimile,  de  conformidad  con  nuestro  sistema procesal penal, a la acusación y; (v) el  cumplimiento   de   lo   dispuesto   en   los   tratados   públicos,   de   ser  necesario.   

Igualmente,  se  ha  de  considerar  que el  artículo  139  de  dicho  estatuto señala a los jueces el deber de rechazar de  plano   los   “actos   que   sean  manifiestamente  inconducentes,    impertinentes   o   superfluos”,  mientras  que  en el artículo 359 de la misma codificación se atribuye a tales  funcionarios    “la    exclusión,    rechazo   o  inadmisibilidad  de  los  medios  de  prueba  que, de conformidad con las reglas  establecidas  en  este código, resulten inadmisibles, impertinentes, inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a  probar  hechos notorios o que por otro motivo no  requieran prueba”.   

Y  por último, se debe tener en cuenta que  en  el artículo 375 ibídem  se  indican  las  pautas  para  determinar  la  pertinencia  de  las pruebas, al  subrayar   la   necesidad   de   que   las   mismas   se  refieran  “directa   o   indirectamente   a  los  hechos  o  circunstancias  relativos  a la comisión de la conducta”; por ende,  ese  alcance  trasladado  al trámite de extradición es el que debe aplicarse a  los     requisitos    contenidos    en    el    artículo    502    ejusdem.   

Por  consiguiente,  de  conformidad con las  normas  anotadas, en la fase judicial del trámite de extradición, solamente se  decretarán   las   pruebas   pertinentes,  es  decir,  las  que  demuestren  los supuestos derivados de las  exigencias  previstas  tanto  en  el  referido  artículo  502,  así  como  los  requisitos   previstos  en  los  artículos  490,  493  y  495  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2004.   

Igualmente,  se ordenarán las conducentes,    esto    es,   aquellas  autorizadas  en  la ley con capacidad para comprobar los precisos aspectos sobre  los cuales compete a la Corte rendir su concepto.   

Finalmente,  se evacuarán las útiles,  o sea las llamadas a acreditar  un   asunto   aún   no   corroborado   y   de   verdadero   interés   para  la  actuación.   

En  el  caso  bajo  examen,  el abogado del  requerido  afirma  que las pruebas tanto aportadas como solicitadas se ajustan a  los  principios de pertinencia y conducencia de cara al concepto que debe emitir  la  Corte,  pues  se vinculan con la identificación del reclamado que es pedido  en  extradición  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos, pues se solicita la  entrega  del  ciudadano  colombiano  Julio  Armando  Belálcazar  Estacio,   portador  de  la cédula de ciudadanía colombiana No. 1.087.828.068  y la persona detenida responde al nombre  de  Julio  Orlando Jurado Cortéz, nacido en Ecuador,  quien  se   identifica   con   la  cédula  de  ese  país No.  080398377-4,  lo  que  incluso  genera  dudas  en  torno a la legitimidad de los  documentos  que  en Colombia soportaron la expedición de la cédula a nombre de  Belálcazar Estacio.   

Frente      a      esta              pretensión    probatoria,   de   entrada  advierte  la  Corte  que  le  asiste  la  razón al defensor del reclamado, por  cuanto        se        está       ante  dos  identificaciones distintas en  relación  con  una  misma  persona,  y  si  bien tal  circunstancia,  ha  sido  señalado  por  la Sala, no  tiene  incidencia  al  momento  de  emitir  el  concepto  de  rigor,  en el caso  particular   no   puede   perderse   de   vista  que  las  referidas     identificaciones     aluden    a  nacionalidades   distintas,  esto  es  ecuatoriana  y  colombiana,  por  lo  que  se hace necesario dilucidar  tal  circunstancia,  en  concreto  en  el  evento  de que haya lugar a emitir un  concepto   de   carácter  favorable,  pues  en  ese  escenario  los  condicionamientos,  dependiendo de la  nacionalidad  del reclamado,  son diferentes.   

2.1. En  esa  medida,  se tendrán como prueba  los   documentos   aportados   por   la   defensa   del  peticionado   señalados  en    los    numerales    3.1    a   3.4    del  capítulo       de       los       “antecedentes”   de  esta  determinación.   

2.2. Adicionalmente,  atendiendo  la solicitud de    la   defensa,   requiérase   a  la  Registraduría    Nacional    de    Estado    Civil    de   Colombia,  para  que allegue copia de la tarjeta  de     preparación    de    la    cédula   de   ciudanía  número  1.087.828.068 expedida en la ciudad de Cali (Valle) a nombre  de      Julio      Armando     Belálcazar  Estacio, con todos los soportes  que  sirvieron  para  su  expedición, en particular  su      reseña  dactilar.   

2.3.  De   otro   lado,  como  el defensor del requerido no discute ni pone en duda  que   la  persona  detenida  con  ocasión  de  este  procedimiento,   es   la   misma  cuya  extradición  solicita   el   gobierno   de   los  Estados  Unidos,  sino  que  tiene  nombre,  identificación    y  nacionalidad       diferentes,      por  lo  que  podría haberse incurrido  en      un      eventual      delito     de     falsedad     de     documentos        para        la  obtención    de   la  cédula  de  ciudadanía  colombiana,    resulta    necesario    establecer  cuál  es  la  real  nacionalidad  del  requerido en  orden    a   fijar   los    condicionamientos  pertinentes  en  el  evento  de  que  se  emita  concepto favorable a   su   extradición.  En        consecuencia,     de     oficio     se   ordenará   requerir,   por  intermedio     del     Ministerio     de    Relaciones    Exteriores,  al Gobierno de la República  de Ecuador, para que  allegue  copia  de  la  “inscripción  de  nacimiento” de la “Dirección    General   de   Registro   Civil,   Identificación    y    Cedulación”        de        “Julio          Orlando          Jurado          Cortéz”,  “Tomo      14,  Página 45, Acta 4572”,  de                   “Esmeraldas”,       “Provincia             de  Esmeraldas”         del        “día  seis  de  diciembre  de  mil  novecientos  noventa y  tres”,   así   como  de  todos  los  soportes  que     sirvieron     para     realizar     dicha  inscripción,    en  particular su registro dactilar.   

2.4.  También      se  ordenará   de  oficio  que      por      el      mismo     conducto      diplomático,  se  pida    al    Gobierno    en   cita   allegar   copia   del   “Certificado    Biométrico”        número  “CB-110-1683047”   correspondiente  a  “Julio          Orlando          Jurado          Cortéz”     de     la     “Dirección    General   de   Registro   Civil,   Identificación    y    Cedulación”,   quien   tiene  la  “Cédula   de   Ciudadanía”          número           “803983774”,     así  como  de  todos  los  soportes  que  sirvieron para sustentar su  expedición,  particularmente   su   reseña  dactilar.   

2.5.  De       igual       manera,       oficiosamente      se      ordena  requerir  al Gobierno de  la    República    de    Ecuador,    para   que   allegue   copia   de  la  cédula  de  ciudadanía  número  “080398377-4”    a    nombre    de  “Julio  Orlando Jurado  Cortéz”,   así   como   de  todos  los  soportes  que  sirvieron  para  su  expedición,    en    especial   su   registro  dactilar.   

2.6.  De        otra       parte,       pídase de  oficio   a   la   Notaria   Primera   de  Tumaco  (Nariño), para que allegue  copia  del  registro  civil  de  nacimiento  de Julio  Armando      Belálcazar     Estacio,  indicativo  serial número 55620432,  con  NUIP  1.087.828.068 e, igualmente, de     todos     los    soportes    que    sirvieron    para    su  inscripción,              especialmente  de la reseña  dactilar  si  la hubiere.   

2.7.  Ahora,    una    vez    obtenida    la    anterior  información,     se     dispone    ordenar    la  realización     de  cotejo     dactilar  de      Julio      Armando     Belálcazar   Estacio   con  la  reseña dactilar que se facilite por  el   Gobierno   de  la  República  de  Ecuador,    conforme    lo    solicita    la   defensa.   

2.8.  En cuanto hace referencia  a   la   solicitud   de   la   defensa  encaminada  a  que  el  Gobierno  de  la  República    de    Ecuador    indique    si    el  aquí  capturado  es  de  nacionalidad ecuatoriana o  colombiana,  tal  prueba  no se ordenará,  puesto que el objeto de los elementos de convicción    antes    ordenados    tiene    por    fin    dilucidar    ese  aspecto.   

2.9.  En    lo  que  respecta  al  cotejo  de  ADN  solicitado por la defensa  entre  la madre del aquí  capturado     (Tania    Lila    Belálcazar  Estacio)  y  éste,  como quiera que con tal prueba no se  determina         la        nacionalidad    del    requerido   no   se  ordenará,  decisión que  por  igual  se  adopta  tanto  en  punto  de  los registros migratorios de Julio  Orlando  Jurado  Cortéz, como frente al registro de  la   cédula  de  Julio  Armando    Belálcazar  Estacio   efectuado  en  Colombia      con      el     propósito   de   ejercer   el   derecho  al  voto.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.   NEGAR  la  práctica  de las pruebas solicitadas por el abogado del reclamado Julio Armando  Belálcazar  Estacio,  señaladas  en  los  numerales  2.8  y  2.9  de  la parte  considerativa de esta determinación.   

2.  DISPONER  la  práctica  de  las pruebas pedidas por la defensa y que están reseñadas en los  numerales 2.1, 2.2 y 2.7 de la parte motiva de esta decisión.   

3.     DE     OFICIO     ordenar  la  obtención  de los medios de conocimiento indicados en  los    numerales    2.3    a   2.6   de   la   parte   considerativa   de   este  proveído.   

Contra  la decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Folio   28, carpeta de anexos.   

2  Folio  7  ídem.   

3  Folio  2  ídem.   

4  Folio  42 ídem.   

5 En el  presente  caso se aplica la Ley 906 de 2004, por cuanto los hechos que sustentan  la  petición  de  extradición se cometieron después del 1º de enero de 2005,  fecha  en la cual entró en vigencia el nuevo Código de Procedimiento Penal. En  este  sentido,  ver  CSJ AP, 4 abr. 2006, rad. 24187 y CSJ AP, 3 oct. 2006, rad.  25080, entre otras decisiones.     

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