AP1506-2017(49456)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ  CARLIER   

Magistrado ponente  

AP1506-2017  

Radicación  N° 49456   

(Aprobado mediante  Acta No. 77)   

Bogotá  D.  C.,  ocho   (8)   de   marzo   de   dos   mil  diecisiete  (2017).   

Procede  la  Corte  a  resolver acerca de la  petición  de  pruebas  formulada  por  el  representante judicial del ciudadano  colombiano  CENEIBER QUIÑÓNEZ JURADO quien es reclamado en extradición por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante Nota  Diplomática  No.  1876  de 28 de septiembre de 20161,  la  Embajada de los Estados  Unidos  de América impetró la detención provisional con fines de extradición  del     ciudadano     colombiano    CENEIBER    QUIÑÓNEZ    JURADO, requerido para comparecer a juicio por  delitos   federales   de   narcóticos,   de   acuerdo  con  la  Acusación  No.  16-20575-CR-SCOLA/OTAZO-REYES,  de  28  de  julio  de 2016, dictada por la Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida.   

2. Con fundamento  en  esa  petición,  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  dispuso,  mediante  resolución  de  3  de octubre de 2016, la captura con fines de extradición del  solicitado2,  la  cual  se  materializó  el  día 4 siguiente en la ciudad de  Tumaco (Nariño), por miembros de Policía Nacional.   

3. Por medio de la  Nota  Verbal  No.  2314  de 1° de diciembre de 20163,  la  Embajada de los Estados  Unidos   de  América  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de  CENEIBER  QUIÑÓNEZ JURADO.   

4.  A su vez, la  Cancillería,  mediante  oficio  No.  DIAJI  No.  2907  de  2  de octubre de ese  año4,  dirigido al Ministerio de Justicia y del Derecho, conceptuó que  en  atención a que la Convención de Viena, tratado aplicable entre las partes,  no  regula  el presente asunto, según los artículos 491 y 496 de la Ley 906 de  2004,  la  extradición  estará  gobernada  por  lo previsto en el ordenamiento  jurídico colombiano.   

5.  Por su parte,  la  Jefe  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia y  del  Derecho,  con oficio No. OFI16-0033323-OAI-11005, remitió a esta Corporación  la solicitud de extradición con la documentación reunida.   

6. Una vez la Sala  reconoció  personería  para  actuar  al  defensor  de  confianza del requerido  CENEIBER  QUIÑÓNEZ  JURADO,  ordenó  surtir  el  respectivo  traslado para la  solicitud   de  pruebas,  previsto  en  el  artículo  500  de  la  Ley  906  de  20046.   

PETICIONES  PROBATORIAS   

La  defensa  indica que con la finalidad de  descartar  la participación del requerido en las conductas delictivas que se le  endilgan  y  lograr  su  plena  identidad,  resulta  pertinente  acceder  a  sus  solicitudes  probatorias,  esto  es,  (i) ordenar  al CTI un estudio de voces acústico forense entre la toma  de  voz  del aprehendido y la registrada en las interceptaciones relacionadas en  la   acusación   extranjera   y,   (ii)  recepcionar  el  testimonio  de Patrocinio Quiñónez, progenitor  del  requerido,  quien  dará  fe  de  sus  actividades  familiares,  sociales y  comerciales.   

          2.  Por  su  parte,  el  Ministerio  Público  señaló  que  no es  necesario solicitar la práctica de pruebas.   

CONSIDERACIONES   

1. Tratándose de  un  concepto  sobre la viabilidad de una extradición, conforme al artículo 502  de  la  Ley 906 de 2004, la Corte debe concentrarse en corroborar los siguientes  aspectos:  (i)  demostración de la plena identidad del solicitado; (ii) validez  formal  de  la  documentación  presentada  como  soporte de la solicitud; (iii)  principio   de   doble  incriminación;  (iv)  equivalencia  de  la  providencia  extranjera  con la resolución de acusación colombiana; (v) cumplimiento de los  tratados, si fuere el caso.   

De otra parte, la  Ley  906  de  2004 en el canon 139 señala el deber de  rechazar     de     plano     los    «actos  que  sean  manifiestamente  inconducentes,  impertinentes  o  superfluos»,  mientras que  el        artículo       359       ibidem      dispone     «la        exclusión,   rechazo   o   inadmisibilidad   de   los  medios  de  prueba  que, de conformidad con las reglas establecidas en este  código,   resulten   inadmisibles,   impertinentes,  inútiles,  repetitivos o encaminados a probar hechos  notorios o que por otro motivo no requieran prueba».   

Así,   la  aducción  y  práctica de  pruebas    al    interior    del   trámite  de  extradición  se  rige por las  pautas  generales  que  reglamentan  el  recaudo  probatorio en el procedimiento  penal,     imponiéndose    el    análisis  de  la  conducencia, pertinencia y utilidad de los medios de  convicción  solicitados7,   de   cara   a  los  puntuales  aspectos  que  la Corte debe abordar al emitir su  concepto.    De   esta   forma,   si   las   pruebas   impetradas   no   guardan  relación   con  esos  temas,  versan  sobre  hechos  notoriamente    impertinentes    o    carecen    de    utilidad,    deben    ser  desestimadas.   

2. Precisados los  parámetros  bajo los cuales corresponde adelantar la actividad probatoria en el  trámite  de  extradición,  procede la Sala a analizar, si en el caso concreto,  las  pretensiones  de  la  defensa pueden ser admitidas en tanto cumplan con los  criterios de conducencia, pertinencia y utilidad.   

3.  Solicita  la  defensa   que   se   ordene   al   CTI  realizar    un    estudio   de   voces  acústico forense que determine la coincidencia entre  la  toma  de  voz  del  aprehendido  y la   registrada  en  las  interceptaciones  que  soportan  el  pedido  diplomático, las  cuales  señala  que «se realizaron  sin  protocolos  de  toma y cotejo de voz   entre   llamadas   y   no   entre   la   voz   original   y  las  llamadas»,  además  que  se disponga el testimonio de su progenitor,  a  quien  le constan sus lícitas    actividades   comerciales.   

En realidad, las pruebas que se pretenden no  están  orientadas  a  dilucidar  alguno de los aspectos objeto de análisis por  parte  de la Sala para conceptuar la extradición, por el contrario, sólo hacen  parte   de   generalidades   que   la   defensa  considera  relevantes  para  la  demostración  de  ausencia  de responsabilidad penal del requerido en el asunto  penal  por  el  que  es solicitado por el Gobierno de los Estados Unidos, siendo  ese  un  aspecto  ajeno  de  pronunciamiento por parte de esta Sala, ya que ello  implicaría   una   intromisión   indebida   en  la  autonomía  de  la  justicia  de  otro  país  y  de  la  soberanía estatal del  mismo.   

En  otras  palabras,  no  encuentra la Sala  algún  nexo  vinculante entre lo solicitado y los aspectos a valorar al momento  de  conceptuar  la  solicitud  de  extradición  de  CENEIBER QUIÑÓNEZ JURADO,  resultando  ajeno  a  las  temáticas  a abordar el reconocimiento de voz de las  interceptaciones  que  se relacionan en la acusación extranjera y el testimonio  solicitado,   cuyo  objetivo  es  presentar  elementos  de  descargo  contra  la  acusación estadounidense.   

Además,  la  prueba  pericial  reclamada  resulta  impertinente  de  cara  a  demostrar  la  plena identidad del implicado  dentro  del  presente  trámite,  cuando  tal  aspecto  solo  se  circunscribe a  verificar  la coincidencia entre la persona solicitada en el pedido diplomático  y  la  aprehendida  con  fines  de  extradición, lo cual será analizado con la  documentación  arribada  a  esta Corporación a la hora de emitir el respectivo  concepto.   

En  consecuencia,  al  ser  la  petición  probatoria  elevada  por la defensa genérica y manifiestamente improcedente, la  misma será rechazada.   

4. Finalmente, la  Corte no observa necesidad de evacuar pruebas de oficio.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1º. NO ACCEDER a  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  de CENEIBER   QUIÑÓNEZ  JURADO,  por  las  razones expuestas.   

2. No se decretan  pruebas de oficio.   

Contra  esta providencia procede el recurso  de reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

EUGENIO   FERNÁNDEZ  CARLIER     

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Folio  23 carpeta adjunta.   

2 Folio  2 carpeta adjunta.   

3 Folio  36 ibidem.   

4 Folio  29 ibidem.   

5 Folio  1 cuaderno Corte.   

6 Folio  11 ibidem.   

7  Recuérdese  cómo  la  Corporación tiene decantado que la prueba es conducente  cuando  ostenta  la  aptitud  legal  para forjar certeza en el juzgador, lo cual  presupone  que  el medio de convicción esté autorizado en el procedimiento; es  pertinente  cuando  guarda  relación  con  los  hechos,  objeto  y  fines de la  investigación  o el juzgamiento; es racional cuando es realizable dentro de los  parámetros  de  la  razón  y,  por  último,  es  útil  cuando reporta algún  beneficio, por oposición a lo superfluo o innecesario.     

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