AP1031-2014(42778)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA     DE     CASACIÓN   PENAL   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado ponente  

AP 1031-2014  

Radicación No. 42778  

(Aprobado Acta No. 061)  

Bogotá, D.C., cinco (5) de marzo de dos mil  catorce (2014).   

ASUNTO:  

Procede  la  Sala  a  resolver la petición  probatoria  formulada  por  la  defensa  dentro del trámite de extradición del  ciudadano  colombiano  Mario Andrés Páez Carmona, reclamado por el Gobierno de  la República del Ecuador a través de su embajada.   

ANTECEDENTES:  

1.  Mediante  oficio  No.  OFI13-0030169-OAI-1100  del  21 de noviembre de 2013, la Jefe de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio de Justicia y del Derecho  comunicó  a  la  Corte  que  el  Gobierno  de  la  República  del Ecuador, por  intermedio  de su Embajada en Colombia y con la Nota Verbal No. 4-2-369/2013 del  22  de  agosto  del  mismo año, solicitó la detención preventiva con fines de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Mario  Andrés Páez Carmona, quien es  requerido   por  “el  Juez  Tercero  de  Garantías  Penales   de   Cotopaxi,   por   el  delito  de  robo  calificado”,  motivo  por  el  cual  el  Fiscal  General  de  la  Nación, con  Resolución  del  día  26 de dicho mes y año, dispuso su captura, quien había  sido  detenido  el  17  de agosto anterior con fundamento en la Circular Roja de  Interpol No. A-3684/6-2013 del 16 de junio de 2013.   

Así  mismo,  indicó que el Gobierno de la  República  del Ecuador, por intermedio de su Representación Diplomática y con  la  Nota  Verbal  4-2-514/2013  del  13  de  noviembre  de  2013,  formalizó la  solicitud   de   extradición  del  ciudadano  colombiano  Mario  Andrés  Páez  Carmona.   

También  expresó  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio DIAJI/GCE No. 2534 del 14 de noviembre  de  2013,  conceptuó  que  el tratado aplicable en este caso es el “Acuerdo  sobre  Extradición;  suscrito  en Caracas, en el marco  del    Congreso   Bolivariano,   el   18   de   julio   de   1911”.   

Así  las  cosas,  envió  a  la  Corte  la  documentación   ofrecida  por  la  representación  diplomática  del  Gobierno  reclamante,  “teniendo  en cuenta que se encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos  en  la  normatividad convencional  aplicable al caso”.   

2.  Recibida  la  actuación  en  la  Corporación,  con  auto  del  15 de enero de 2014 se le  reconoció  personería  adjetiva  al  defensor público designado al solicitado  Mario  Andrés  Páez  Carmona  y  se  dispuso  agotar  el  término  para pedir  pruebas.   

Durante  ese interregno, el reclamado Páez  Carmona  otorgó  poder  al  doctor Jesús Alfonso Caicedo Angulo, razón por la  cual  se  le  reconoce  personería adjetiva para que actúe en este trámite de  extradición,     profesional     que     elevó    la    siguiente    petición  probatoria:   

Oficiar al Tribunal de Garantías Penales de  Cotopaxi  – Latacunga, con  el  objeto de que certifique a la mayor brevedad posible el monto de la sanción  privativa  de la libertad que según la legislación penal ecuatoriana se impone  al  trasgresor  del  punible  de  robo, por el cual se pide en extradición a mi  representado.   

La  prueba  tiene por objeto, demostrar que  por  la  conducta  punible  que  se  pide  en  extradición  a  mi  representado  “ROBO”    el   mínimo   a  imponer  es  inferior  a  cuatro  años  de  prisión.   

CONSIDERACIONES:  

1.      Cuestión    previa:   

Con   el   propósito  de  establecer  la  procedencia  de  la  práctica  de  un  medio  de conocimiento dentro de la fase  judicial  del  trámite  de  extradición,  se  debe tener presente que el mismo  esté  relacionado  con  alguno de los aspectos a revisar por la Corporación al  momento de emitir el concepto respectivo.   

1.1.  En este  sentido,   conviene   precisar   que  en  el  caso  particular  se  aplican  las  disposiciones  del  Código  de  Procedimiento Penal (Ley 906 de 2004) que no se  opongan  al  Acuerdo  sobre  Extradición  de  1911,  según  se desprende de lo  dispuesto  en  el  inciso  3º  de  su  artículo  VIII,  donde  se  prevé  que  “La extradición de los prófugos, en virtud de las  estipulaciones  del  presente  Tratado,  se  verificará  de conformidad con las  leyes  de  extradición  del  Estado  al  cual se haga la demanda”.   

Así  las  cosas, la pretensión probatoria  debe  estar vinculada, de acuerdo con lo señalado en el artículo 502 de la Ley  906  de  2004,  en  concordancia con el Acuerdo sobre Extradición de 1911, con:  (i)  la  validez formal de la documentación presentada por el Estado requirente  (arts.  VI  y  VIII);  (ii) la demostración plena de la identidad de la persona  solicitada  en  extradición  con  la  que haya sido capturada con tal fin (art.  IX);  (iii)  el  principio  de  la doble incriminación, según el cual el hecho  también  ha  de ser delito en el Estado requerido y debe encontrarse dentro del  listado  previsto en el Tratado (arts. I, II y VIII); (iv) que se haya proferido  en  el  país  requirente sentencia de condena o por lo menos auto de detención  (art.  VIII);  (v)  que  la  acción  o  la  pena no haya prescrito en el Estado  requirente  (art.  V);  y  (vi)  que la persona solicitada no haya sido juzgada,  amnistiada  o  indultada  en  Colombia  por  los  mismos hechos que sustentan la  petición de entrega (art. V).   

1.2.  Ahora,  debe  indicarse  que el Código de Procedimiento Penal  de   2004,  en  el  artículo  139,  señala  a  los  jueces  el deber de rechazar de plano los “actos   que   sean   manifiestamente  inconducentes,         impertinentes         o  superfluos”,  mientras  que en el artículo   359   del  mismo  estatuto  atribuye  a  tales  funcionarios        “la  exclusión,  rechazo  o inadmisibilidad de los medios de prueba  que,  de  conformidad  con  las  reglas  establecidas  en este código, resulten  inadmisibles,  impertinentes,  inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a probar  hechos  notorios  o  que  por  otro  motivo  no  requieran prueba”.    Y,    finalmente,    que   en   el  artículo          375          ibídem  se  indican  las  pautas  para determinar la pertinencia de las pruebas, al subrayar  la   necesidad   de   que  las  mismas  se  refieran  “directa o indirectamente  a   los   hechos   o   circunstancias   relativos   a   la  comisión   de   la   conducta”;  alcance  que  trasladado  al  trámite  de  extradición,   debe   aplicarse   a   los   requisitos   contenidos   en   el  artículo 502 de la Ley 906  de    2004,    en    concordancia   con el Tratado aplicable.   

En esa medida, de conformidad con las normas  anotadas,   en  la  fase  judicial  del  trámite  de  extradición solo    se    decretarán   las   pruebas  pertinentes, es decir, las  que   demuestren   los  supuestos  derivados  de  las  exigencias  previstas  en  el referido artículo 502 y  los  requisitos  puntualizados  en  el  Acuerdo sobre  Extradición        de        1911.   

Igualmente,   se   ordenarán     las     conducentes,  esto  es,  aquellas  autorizadas  en  la  ley con capacidad para  comprobar  los  precisos  aspectos  sobre  los cuales  compete a la Corte rendir su concepto.   

Finalmente,   se   evacuarán        las        útiles, o sea las llamadas a acreditar un  asunto   aún   no   corroborado   y   de  verdadero  interés     para     la     actuación.   

Por tanto, bajo los anteriores presupuestos  se    estudiará    la  petición probatoria de la defensa.   

2.       Sobre    la   pretensión   en   concreto:   

El  medio  de  convicción  cuya  práctica  demanda  el  apoderado  del  requerido Mario Andrés Páez Carmona con el fin de  conocer  la  pena  que  en  el  país  requirente  le  corresponde  al delito de  “robo”  por  el que es  pedido en extradición, no resulta procedente.   

En efecto, basta remitirse al contenido del  artículo  II  del  Acuerdo  sobre Extradición de 1911, aplicable al caso de la  especie,  conforme  lo  determinó  el Ministerio de Relaciones Exteriores, para  percatarse  que allí se hace una enunciación numerus  clausus (lista cerrada) de las conductas punibles que  permiten   la   entrega  de  un  requerido,  pues  se  indica  que  “La  extradición  se  concederá  por  los  siguientes delitos y  crímenes”,  tras  lo  cual, se señalan las que la  permiten.   

Así las cosas, el abogado del reclamado se  equivoca  cuando  hace  su  petición  probatoria,  al considerar que el Acuerdo  sobre   Extradición   de   1911   permite  la  extradición  a  partir  de  una  clasificación     de     los    delitos    numerus  apertus, (lista abierta) limitada por una determinada  pena  mínima,  pues  lo  que  se debe tener en cuenta es que el artículo V del  referido  Acuerdo  señala que no procede la entrega si el máximo de la pena no  excede de seis meses.   

Al   margen  de  la  desorientación  del  procurador  judicial  del  requerido,  se observa que la documentación aportada  por  el  Gobierno  del  Ecuador  ofrece  la  información suficiente para que la  Corte,  al  momento  de  emitir  el  concepto respectivo, pueda determinar si se  cumple   el   requisito  contemplado  en  el  artículo  II  del  Acuerdo  sobre  Extradición   de  1991,  suscrito,  entre  otros,  por  los  gobiernos  de  las  Repúblicas de Ecuador y Colombia.   

Así  las  cosas, es clara la impertinencia  del  elemento de persuasión referenciado, motivo por el cual no se ordenará su  práctica.   

3.        Cuestión   Final:   

Como  la  Corte  no observa la necesidad de  evacuar  pruebas de oficio, de conformidad con lo dispuesto en el inciso 3º del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004, ordena dejar el expediente en Secretaría  de  la Sala por el término de cinco días a disposición de los intervinientes,  para que presenten sus alegatos.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:   

1.      RECONOCER      personería  adjetiva  al doctor Jesús Alfonso Caicedo Angulo para  que actúe como defensor de Mario Andrés Páez Carmona.   

2.   NEGAR    la   práctica  de  la  prueba  solicitada  por  el  apoderado  del  reclamado Mario Andrés Páez Carmona.   

3.  DEJAR,   una   vez   en   firme   esta  determinación,  el  expediente  en Secretaría de la Sala Penal por el término  de  cinco (5) días para las alegaciones finales, según lo prevé el inciso 3º  del artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

Contra  esta providencia procede el recurso  de reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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