42685(11-12-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Aprobado acta N° 419.  

Bogotá, D. C., once (11) de diciembre de dos  mil trece (2013).   

VISTOS  

Se  pronuncia la Sala sobre la admisibilidad  de   la   demanda   de   casación  presentada  directamente  por  el  ciudadano  YAIR  SÁNCHEZ  LÓPEZ contra  la  sentencia  proferida el 12 de septiembre de 2013 por el Tribunal Superior de  Bogotá,  mediante  la  cual  confirmó la emitida por el Juzgado Cuarenta Penal  del  Circuito  de  la  misma sede, que lo condenó a la pena principal de ciento  cincuenta  y seis (156) de prisión, así como a la accesoria de inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas por igual lapso, como autor  del  delito de actos sexuales con menor de catorce años, agravado y en concurso  homogéneo y sucesivo.   

HECHOS  Y  ANTECEDENTES  RELEVANTES   

1.  Los primeros los resumió el Tribunal de  la siguiente manera:   

“De  acuerdo con el escrito de acusación,  Yair  Sánchez  López,  quien  durante  el  año dos mil diez (2010) habitó en  calidad  de  inquilino  en  el  inmueble  ubicado en esta ciudad donde residían  M.B.C.G.1  y  su  familia,  aprovechó  tres  oportunidades en las cuales los  progenitores  de la menor se ausentaron de la vivienda para realizar sobre ella,  para  entonces  de  trece (13) años de edad, actos sexuales diversos del acceso  carnal,  cuyo silencio obtuvo al hacerle creer que de revelar lo acaecido sería  reprendida por su padre”.   

2.  Tramitada  la  actuación  conforme a la  ritualidad  regulada  en la Ley 906 de 2004, el Juez Cuarenta Penal del Circuito  de  esta ciudad profirió, el 28 de noviembre de 2011, sentencia condenatoria en  contra    de    YAIR   SÁNCHEZ   LÓPEZ,  como  autor  del  delito  de  actos sexuales con menor de catorce  años, agravado y en concurso homogéneo y sucesivo.   

          3.  En  virtud  de  la  apelación interpuesta por el procesado y su  defensor,  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá confirmó la sentencia de primera  instancia.   

          4.  Dentro  del  término  previsto  para  el  efecto,  el procesado  YAIR       SÁNCHEZ      LÓPEZ      presentó  escrito  en el cual manifestó su decisión de interponer  el  recurso  de  casación,  sustentando  en  su  oportunidad  las razones de la  impugnación.   

          4.  Por  tal  razón,  el  Tribunal  Superior de Bogotá remitió la  actuación   procesal   a  sede  de  la  Sala  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

El  artículo  182  de  la  Ley  906 de 2004  establece lo siguiente:   

“Legitimación.  Están  legitimados  para  recurrir  en  casación los  intervinientes  que  tenga  interés,  quienes  podrán  hacerlo directamente si  fueren abogados en ejercicio”.   

Como  ya  lo  ha expresado la Sala, el nuevo  modelo  de  enjuiciamiento  contenido  en  la  Ley  906 de 2004 continúa con la  tradición  jurídica  imperante  en  nuestro  país  de exigir la condición de  abogado  en  ejercicio  para  sustentar el recurso de casación. Recuérdese que  ese  requisito  estaba  también  plasmado  en el artículo 209 de la Ley 600 de  2000 y en el artículo 222 del Decreto 2700 de 1991.   

El  fundamento  de dicha exigencia, no sobra  repetirlo,  se  asienta en la naturaleza extraordinaria de la casación, lo cual  supone  un  juicio  técnico jurídico respecto de la legalidad de la sentencia,  para  cuya  realización  se  requieren  especiales conocimientos jurídicos que  solamente están al alcance de los profesionales del derecho.   

Refulge  con  claridad de lo anterior que el  procesado    YAIR   SÁNCHEZ   LÓPEZ   carece   de  legitimación  para  recurrir  en  casación,  pues  no  demostró poseer la condición de abogado en ejercicio.   

Basten las anteriores razones para inadmitir  la   demanda  de  casación  en  cuestión.  Es  de  anotar  que  esa  decisión  corresponde  adoptarla  a  la  Corte,  no así al Tribunal, pues la corporación  última  mencionada,  como  lo  tiene  clarificado  la jurisprudencia, solamente  tiene  competencia  para  abstenerse  de  conceder  el recurso extraordinario de  casación  cuando  el  mismo se interpone extemporáneamente o no se sustenta en  tiempo2.    

Considera la Corte importante, de otra parte,  recordar  aquí  el  criterio  que  tiene  fijado  en  torno  al  alcance de las  decisiones   inadmisorias   sustentadas   en   la  falta  de  legitimación  del  recurrente.   

Al  respecto,  se  tiene  dicho3   que   el  artículo  182  de  la  Ley  906  de  2004 regula dos clases de legitimación, a  saber,  legitimación  en  el proceso (o legitimatio ad  processum)   y  legitimación en la causa (o legitimatio  ad  causam).  Sobre  estas figuras la Sala comentó lo  siguiente  en  sentencia  de  casación  del  23  de febrero de 20054   

:  

“La          legitimación  en  el  proceso constituye  uno  de  los  presupuestos de procedencia de la impugnación de las providencias  judiciales,   en   virtud   de   la   cual,   es  preciso  que  el  recurrente  ostente la condición de sujeto procesal habilitado para  actuar.   

Adicional  al anterior también se encuentra  la    legitimación    en    la   causa,  presupuesto  que exige de manera imprescindible que al impugnante  le  asista  interés  jurídico  para  atacar  el  proveído,  esto  es,  que la  decisión  le cause perjuicio a sus intereses, pues no hay lugar a inconformidad  frente  a  providencias  que  le  reporten  un beneficio o que simplemente no lo  perjudiquen.  Sobre  el particular, el artículo 186 del estatuto procesal penal  dispone  que ‘los recursos  ordinarios  podrán  interponerse por quien tenga interés jurídico’”.   

          La  diferencia  entre  las dos figuras estriba en que mientras en la  primera  el  recurrente  carece  en  absoluto  de  la  calidad  de  sujeto de la  relación  jurídico-procesal  o  del derecho de postulación, en la segunda sí  ostenta  esas  condiciones sólo que, por no haber sufrido un perjuicio concreto  con el fallo, no está autorizado para interponer el recurso.   

          Ejemplos  de  falta  de legitimación en el proceso lo constituye la  interposición  del  recurso  por quien no ostenta la calidad de interviniente o  por  quien,  teniendo  esa  calidad, adolece de la condición de profesional del  derecho  cuando  ésta sea una exigencia determinada por la ley. Y prototipos de  falta  de  legitimación  en la causa son, entre otros, la ausencia de identidad  de  materia  entre  lo debatido en el recurso de apelación y lo planteado en la  demanda   de   casación  o,  en  caso  de  sentencias  obtenidas  por  vía  de  allanamientos  o  preacuerdos,  discutir  aspectos  que  impliquen retractación  respecto de lo aceptado.   

          La  distinción en mención reviste importancia en el terreno de las  consecuencias  que  acarrea la decisión inadmisoria, porque si su fundamento lo  es  la  primera de esas figuras, la competencia de la Corte se limita a declarar  la  existencia  de la falta de legitimación y, por consiguiente, a inadmitir la  demanda,  sin  que pueda abordar el estudio de ningún otro extremo del proceso,  ni  siquiera  lo  relacionado  con  la  prescripción,  porque  en  ese  caso la  sentencia  cobra ejecutoria una vez vencen los sesenta (60) días dispuestos por  la ley para la interposición de la casación.   

          La   anterior   conclusión   se   funda   en  que,  al  carecer  de  legitimación  en  el  proceso, en el recurrente recae una prohibición absoluta  de  interponer  la  casación,  luego  si  lo  hace su intervención se erige en  factor  extraño  para la actuación procesal que debe ser removido de inmediato  por  quien  ostenta  la  competencia  para  el efecto, sin que, por tanto, pueda  tener la virtualidad de afectar su normal trámite.    

          En   cambio,  si  la  inadmisión  se  cimenta  en  la  ausencia  de  legitimación  en  la  causa,  en  donde la prohibición de acudir al recurso de  casación  adquiere  carácter  relativo, pues el actor, en principio, sí está  facultado  para  interponerlo,  la  Corte  ostenta competencia para adoptar otro  tipo  de  determinaciones,  incluso,  la  de  casar  oficiosamente  el  fallo si  evidencia  la  vulneración de garantías fundamentales, conforme ya lo ha hecho  en  el  pasado5.   

          En   el  caso  sometido  a  estudio,  como  se  trata  de  falta  de  legitimación  en  el  proceso, imperioso resulta concluir que la competencia de  la Corte se circunscribe a adoptar la determinación inadmisoria.   

          Se  precisa, finalmente, que la presente providencia, por basarse en  el  no cumplimiento de uno de los presupuestos necesarios para la procedencia de  la  casación,  es  susceptible del recurso de reposición, según así lo tiene  también       clarificado       la       Sala6.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

INADMITIR,  por  falta  de  legitimación, la  demanda  de  casación  interpuesta  por  el procesado  YAIR         SÁNCHEZ        LÓPEZ.   

         Contra     esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO              FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO            

EUGENIO          FERNÁNDEZ  CARLIER                        MARÍA                   DEL                  ROSARIO                  GONZÁLEZ  MUÑOZ                

               

GUSTAVO       ENRIQUE       MALO  FERNÁNDEZ                        EYDER PATIÑO CABRERA   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Como  esta  providencia puede ser publicada, se omite  el  nombre  de  los  menores  involucrados en este asunto, de conformidad con lo  establecido  en  el  numeral  8º  del  artículo  47  de la Ley 1098 de 2006 ó  Código de la Infancia y Adolescencia.   

2 Cfr.  Auto del 15 de septiembre de 2010, radicación 33858.   

3 Cfr.  Auto del 2 de diciembre de 2008, radicación 30771.   

4  Radicación 22758.   

5 Cfr.  Sentencia del 6 de julio de 2005, radicación 21995.   

6  Cfr.  Auto  del  1º  de  agosto de 2007, radicación  27477.  En  el  mismo  sentido,  auto  del 15 de septiembre de 2010, radicación  33858.     

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