42041(11-12-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta No.419  

Bogotá  D.  C., once de diciembre de dos mil  trece.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisión de la  demanda   de   revisión   presentada   por   el   apoderado   de   ERASMO     DE     JESÚS     SALDARRIAGA     CUARTAS    contra  las  sentencias dictadas en primera instancia por el Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  con  Funciones  de Conocimiento de  Medellín  el  21  de  octubre  de  2011  y en segunda instancia por el Tribunal  Superior  de Medellín el 9 de abril de 2012, en el proceso adelantado en contra  suya  y  de  otros  por  el  delito  de  extorsión  en  el  grado de tentativa.   

Hechos  

El  3  de  julio  de  2010,  en  la ciudad de  Medellín,  JUAN  FERNANDO  CALLE  ARISTIZÁBAL fue retenido por varias personas  para  exigirle  bajo  amenazas  la  cancelación de una deuda de 135 millones de  pesos,  correspondientes  al  remanente  de una operación de lavado de activos,  permaneciendo  en  poder del grupo hasta el 10 de siguiente, cuando aprovechando  un  descuido  de  sus  captores  logró realizar una llamada telefónica y pedir  ayuda.     

Actuación procesal relevante  

1. La fiscalía formuló imputación a WILLIAM  ANDRÉS    SÁNCHEZ    URDINOLA,    JOHN   JAIME   VILLA   VILLA,   ERASMO  DE  JESÚS  SALDARRIAGA  CUARTAS y  FERNEY  ARMIDIO  MARÍN,  y los acusó por el delito de secuestro extorsivo, con  la  circunstancia  de  mayor  punibilidad  prevista  en  el  artículo 58.10 del  Código Penal, en condición de coautores.   

2. Rituado el juicio, el Juzgado Tercero Penal  del  Circuito Especializado con Funciones de Conocimiento de Medellín, mediante  sentencia  de 21 de octubre de 2011, declaró probado el delito de extorsión en  el  grado  de  tentativa, no el de secuestro extorsivo, y los condenó por dicho  delito  a  64  meses  de  prisión  y  multa  de  320  salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

La         demanda     

Se  fundamenta  en  la  causal prevista en el  numeral  séptimo del artículo 192 de la Ley 906 de 2004, que permite acudir en  revisión  “cuando  mediante  pronunciamiento judicial, la Corte haya cambiado  favorablemente  el  criterio  jurídico  que sirvió para sustentar la sentencia  condenatoria,    tanto    respecto    de   la   responsabilidad   como   de   la  punibilidad”.    

Sostiene que la Sala, en la sentencia de fecha  27  de febrero de 2013, dictada dentro de la casación 33254, varió su criterio  jurisprudencial  en relación con el incremento general de penas ordenado por el  artículo  14  de  la  Ley  890 de 2004, al considerar que resultaba inaplicable  para  algunos  delitos,  entre ellos el de extorsión, por vulnerar el principio  de proporcionalidad de la pena.       

Reproduce  apartes de la referida decisión y  solicita,  con fundamento en su contenido, la exclusión del incremento aplicado  al  sentenciado  ERASMO  DE JESÚS SALDARRIAGA CUARTAS en virtud de lo dispuesto  en  el  referido  artículo 14 de la Ley 890 de 2004, y redosificar la pena para  fijarla   en  46  meses  de  prisión  y  multa de 226.25 salarios mínimos  legales mensuales.       

Con el fin de probar los hechos básicos de su  pretensión  adjunta  copias  de  los  fallos  de primera y segunda instancia, y  certificación  de  su ejecutoria expedida por la secretaría administrativa del  Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de Medellín.   

   

SE CONSIDERA  

1.  Normatividad aplicable   

El  trámite y decisión de esta acción debe  sujetarse  a  la reglamentación establecida en la Ley 906 de 2004, por tratarse  del estatuto aplicado al caso.    

2.  Competencia   

La  Corte  es  competente  para conocer de la  acción  propuesta,  de  acuerdo  con lo dispuesto en el artículo 32.2 ejusdem,  por  estar  dirigida  contra  una  sentencia dictada en segunda instancia por un  Tribunal de Distrito, que hizo tránsito a cosa juzgada.   

3. Estudio de la demanda.  

La causal prevista en el numeral séptimo del  artículo  192  de la Ley 906 de 2004, que el demandante invoca, autoriza acudir  en  revisión  cuando  la  Sala  varía favorablemente el criterio jurídico que  sirvió  de  fundamento  para  la  definición  de  la  responsabilidad  o de la  punibilidad en la decisión de condena.   

Atendiendo  a su estructura, la demostración  de  esta  causal  implica,  (i) identificar el criterio jurídico aplicado en la  sentencia  cuya  revisión  se solicita, (ii) indicar el contenido y alcance del  nuevo  criterio  acogido  por  la  Sala  y la decisión que lo contiene, y (iii)  demostrar  que  se  cumplen  los  presupuestos  requeridos para aplicar la nueva  doctrina al caso juzgado.    

Las  dos  primeras  exigencias son cabalmente  atendidas  por  el  demandante,  pues en su exposición argumentativa identifica  con  claridad  el  criterio  que  imperó  en  el  fallo  condenatorio,  como el  precedente  que  contiene  la  nueva  postura  doctrinal  y  su  contenido. Pero  desatiende  el último requerimiento, en relación con el cual nada dice, siendo  en  la  determinación  de  este  aspecto  donde  reside la inconsistencia de la  pretensión  rescisoria,  porque,  como  se  verá en seguida, la nueva tesis no  aplica para el caso estudiado.        

El  demandante  plantea  cambio  favorable de  jurisprudencia  en  relación  con el incremento general de penas previsto en el  artículo  14  de  la  Ley  890  de 2004, aplicado al sentenciado en el fallo de  condena,  argumentando  que  la  Sala, en decisión de 27 de febrero del año en  curso,  concluyó  que este plus punitivo resultaba inaplicable para los delitos  relacionados  en  la prohibición contenida en el artículo 26 de la Ley 1121 de  2006,  entre los que se encuentra el de extorsión, por vulnerar el principio de  proporcionalidad de la pena.   

Estas  afirmaciones  son  de  manera  general  ciertas,   dado   que    la   Corte,  en  la  decisión  referida,  acogió  mayoritariamente  la  tesis  de  que  respecto  de  los  delitos incluidos en la  prohibición  contenida  en  el  artículo  26  de  la  Ley  1121  de  2006,  la  aplicación  del  incremento  general de penas previsto en el artículo 14 de la  Ley  890  de  2006 violaba el principio de proporcionalidad, por decaimiento del  fundamento  tenido  en cuenta por el legislador para justificarlo, y que esto lo  tornaba inconstitucional.     

Pero  la  decisión  también precisó que la  inaplicación  del  incremento  de  la  pena para los delitos relacionados en el  artículo  26  de  la Ley 1121 de 2006 solo operaba cuando el imputado o acusado  propiciaba   la  terminación  anticipada  del  proceso  por  la  vía  del  allanamiento  o  el  preacuerdo,  exigencia  a la que el demandante no alude, no  obstante  aparecer  claramente  enunciada  en  la  decisión, como pasa a verse,   

“Así mismo, en ejercicio de su función  de  unificación de la jurisprudencia, la Sala advierte que, en lo sucesivo, una  hermenéutica   constitucional  apunta  a  afirmar  que  los  aumentos  de  pena  previstos  en  el  art.  14  de la Ley 890 de 2004 son inaplicables frente a los  delitos  reseñados  en el art. 26 de la Ley 1121 de 2006. No sin antes advertir  que   tal   determinación   de  ninguna  manera  comporta  una  discriminación  injustificada,    en    relación    con    los    acusados   por   otros  delitos que sí admiten rebajas de  pena  por  allanamiento  y  preacuerdo,  como quiera que, en eventos de condenas  precedidas del juicio oral,  la   mayor  intensidad  punitiva  no  sería  el  producto  de  una  distinción  arbitraria   en   el   momento   de   la   tipificación   legal,   ajustada  por la Corte, sino el resultado  de  haber  sido  vencido  el  procesado  en  el  juicio, sin haber optado por el  acogimiento  a  los  incentivos procesales ofrecidos por el legislador; mientras  que,  frente  a  sentencias  condenatorias  por  aceptación de cargos, la menor  punibilidad,  precisamente,  sería  la  consecuencia  de  haberse acudido a ese  margen  de  negociación,  actualmente inaccesible a los delitos referidos en el  art.    26    de   la   Ley   1121   de   2006”.1   

Este  criterio  jurisprudencial fue reiterado  posteriormente  por la Corte en decisión de 19 de junio último, en la cual, en  alusión al mismo aspecto, precisó:   

“[…] el apartado transcrito contiene una  restricción  al  concepto  de inaplicación del aumento de penas establecido en  el  artículo 14 de la Ley 890 de 2004, pues, precisamente para que el principio  de  igualdad  respecto de personas a quienes se condena por la vía ordinaria en  delitos  diferentes,  no sea vulnerado, establece como premisa básica que el no  incremento  sólo  opera  cuando  el  procesado  se  acoge a los mandamientos de  justicia  premial  que  contienen  las  figuras  del  allanamiento  a  cargos  y  preacuerdos.   

“Vale decir, en los casos en los cuales la  persona  vinculada por delitos contemplados en el artículo 26 de la Ley 1121 de  2006,  no hace manifiesta su intención de acogerse a la terminación anticipada  del  proceso,  vía  allanamiento  o  preacuerdo, y ello no se materializa en la  consecuente  definición anticipada del asunto, la pena aplicable debe consultar  también  el  incremento  dispuesto  en  el  artículo  14  de  la  Ley  890  de  2004.   

“Pues,  de  no  ocurrir  así  quedaría  huérfana  de  soporte  la  tesis  que gobierna la jurisprudencia examinada, que  tiene  como  objeto central de definición la imposibilidad de incrementar penas  de  Ley  890,  a  quienes  no  acceden  a  la  justicia  premial.”2   

En  el caso analizado dicho presupuesto no se  cumple,  pues  la  historia  procesal  indica  que  el  sentenciado ERASMO  DE JESÚS SALDARRIAGA CUARTAS no se  allanó  a cargos, ni suscribió acuerdos con la fiscalía, y que la condena fue  el  resultado  del  adelantamiento  de  un  proceso  normal, que culminó con el  juicio  oral, donde fue vencido y declarado responsable, situación que hace que  la doctrina cuya aplicación se solicita no opere para el caso.   

Como la ausencia de esta condición determina  que  la  acción propuesta resulte manifiestamente improcedente, y que no exista  motivo  alguno  para  continuar su trámite, la Corte inadmitirá la demanda, en  cumplimiento  de lo dispuesto en el artículo 195 inciso quinto de la Ley 906 de  2004.     

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

Inadmitir  la demanda de revisión presentada  por  el  apoderado  de  ERASMO  DE  JESÚS SALDARRIAGA  CUARTAS.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

NOTÍFIQUESE Y CÚMPLASE.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                      FERNANDO                              ALBERTO                             CASTRO  CABALLERO                               

EUGENIO          FERNÁNDEZ  CARLIER                     MARÍA                   DEL                  ROSARIO                  GONZÁLEZ  MUÑOZ            

GUSTAVO       ENRIQUE       MALO  FERNÁNDEZ                   EYDER              PATIÑO  CABRERA        

                                          

                                                 LUIS                              GUILLERMO                              SALAZAR  OTERO                                      

                                                                                                         

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  C.S.J., Casación 33254, sentencia de 27 de febrero de 2013.   

2  C.S.J., Casación 39719, sentencia de 19 de junio de 2013.     

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