41151(06-05-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta número 133  

Bogotá, D.C.,  seis de mayo de  dos  mil trece.   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el impedimento  manifestado   por  el  doctor  Javier  Iván  Chavarro  Rojas,  Magistrado  del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de Neiva, para conocer del recurso de apelación interpuesto contra la  sentencia  condenatoria  proferida  por el Juez Primero Penal del Circuito de la  misma  ciudad,  dentro  del  proceso  que  por  el  delito  de cohecho por dar u  ofrecer   se  adelanta   contra  el abogado WILMAN RODRÍGUEZ CERVERA,  mediante  la  cual  se  le  impusieron  60  meses  de prisión, multa por 83.328  S.M.L.M.V.,  e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas por 93 meses.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

Mediante  sentencia  de  segunda  instancia  proferida  el  23  de  septiembre  de  2010  por una Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de  Neiva  de  la cual hizo parte el Magistrado Chavarro  Rojas,  dentro de un proceso por  homicidio   agravado  en  concurso  con  fabricación,  tráfico o porte de  armas  de  fuego –adelantado  en  contra  de  Wilson Acosta Rodríguez-, se ordenó la compulsa de copias para  que  se  investigara  penalmente  al  abogado  WILMAN  RODRÍGUEZ CERVERA por el  posible delito de cohecho por dar u ofrecer.   

Como consecuencia de dicha orden se inició el  proceso  penal  en contra del citado profesional del derecho, dentro del cual se  produjo  sentencia  condenatoria  el pasado 1º de febrero, la que fue impugnada  tanto  por  el  condenado  como  por  el  representante del Ministerio Público;  alzada  cuyo  conocimiento  fue  asignado  a  una  Sala de la cual hace parte el  Magistrado       Chavarro       Rojas.   

Por  tal  razón,  invocando la circunstancia  prevista  en  el  numeral  6º  del  artículo  56  de la Ley 906 de 2004, dicho  Magistrado  manifestó  estar impedido para conocer de tal asunto,  lo cual  fue  resuelto  mediante  proveído de 8 de abril, en el que sus homólogos   declararon  infundado  el impedimento, motivo por el cual la actuación se   remitió   a   esta   Corporación   para  que  resolviera  lo  que  en  derecho  corresponda.   

CONSIDERACIONES  

La  Corte es competente para conocer de este  asunto  de  conformidad  con lo establecido en los artículos 57, 58 A, 59 y 341  de la Ley 906 de 2004.   

El  instituto  de  los  impedimentos  fue  el  mecanismo  previsto  por  el  legislador  para garantizar la imparcialidad de la  administración   de  justicia,  siendo  su  manifestación  un  acto  personal,  voluntario,  de  carácter  oficioso  y  obligatorio  para cuando el funcionario  advierta  que  se  encuentra  incurso  en  alguno  de  los  supuestos  fácticos  dispuestos  por  el  legislador,  a la vez que comporta sujeción estricta a las  circunstancias invocadas.   

La  causal  que  soporta  la  petición  de  separación   del  Magistrado  Javier  Iván  Chavarro  Rojas   es  la  contenida  en  el numeral 6º del  artículo  56  de  la Ley 906 de 2004, que advierte la obligación de declararse  impedido en el evento en:   

“Que  el  funcionario  haya  dictado  la  providencia  de  cuya  revisión  se  trata,  o  hubiere  participado dentro del  proceso,  o  sea cónyuge o compañero o compañera permanente o pariente dentro  del  cuarto  grado  de  consanguinidad  o  civil,  o  segundo  de  afinidad, del  funcionario que dictó la providencia que se va a revisar.”   

Al  contrastar  la  causal  invocada  con  el  argumento  vertido  por el magistrado que plantea su impedimento, en una primera  lectura  de la situación, surge claro que debiera ser declarado infundado, toda  vez que no se aviene con la  situación  allí descrita.   

Ello por cuanto de la compulsación de copias  a  efectos  de que se investigara el delito posiblemente cometido por el abogado  WILMAN  RODRÍGUEZ  CERVERA,  tuvo  origen en la intervención del Magistrado en  una  actuación  distinta a la de la referencia, lo cual no se puede interpretar  como   participación   en   el   proceso   puesto   que   el   mismo   aún  no  existía.   

Sin  embargo,  la  Sala  encuentra  que  la  situación  prevista  en  el  numeral  4º  del  mismo  artículo,  esto  es, el  haber  manifestado su opinión sobre el asunto materia  del  proceso,  se  aviene  con  mayor  precisión a la  realidad procesal.   

En todo caso, hay que advertir que la Sala ha  sido  renuente  en reconocer la existencia de la causal de impedimento originada  en  en  los  eventos  en que se ordena la compulsa de copias, dejando a salvo la  posibilidad  de  que  en  cada  caso  concreto  se  analice  el compromiso de la  imparcialidad   en   el   acto   procesal   en   que   tal   determinación   se  adopta1.   

En   uno  de  tales  pronunciamientos   advirtió:   

“Pero, cabe aclarar, para que la causal se  materialice  no  es  suficiente  con  haber  ordenado  la investigación penal o  disciplinaria,  sino  que  en  curso  de ese otro trámite procesal –para  el  caso  el fallo de tutela de  segundo  grado-,  efectivamente  los  funcionarios  arriesgaran valoraciones que  puedan  significar  un  compromiso previo con determinado resultado penal dentro  del asunto que se sigue contra el Juez Promiscuo del circuito.   

Porque,  es  tempestivo  resaltar,  la sola  orden  para  que se investigue penal y disciplinariamente al titular del Juzgado  Promiscuo  del circuito, en el caso concreto a más de derivar de la obligación  general  instituida para los funcionarios públicos (denunciar todos los delitos  o   conductas  con  apariencia  de  tales  de  que  tengan  conocimiento)  asoma  eminentemente  objetiva,  referida,  se  recuerda,  al  hecho  de  que  el ahora  investigado  sobrepasó  ampliamente  el  término  legal para fallar en primera  instancia la acción de tutela.   

Y  ello es precisamente lo que se lee en el  único  apartado  donde  se alude al tema en el fallo de segundo grado, pues, el  numeral  octavo  de la sentencia se limita a registrar el paso amplio del tiempo  y  la posibilidad de que ello constituya delito o infracción disciplinaria, sin  que  ni  siquiera  por  asomo  los  magistrados  hagan algún tipo de análisis,  consideración   subjetiva   o  valoración  a  partir  de  los  cuales  suponer  fundadamente que, en efecto, se arriesgó una opinión.   

Se  repite, por regla general la sola orden  para   que  se  compulsen  copias  o  se  investigue  a  determinada  persona  o  funcionario,  si  a  ello  se  limita  el  pronunciamiento, no conduce a estimar  impedido  a  quien la emite para después conocer del proceso penal generado con  la  orden,  dado  que nunca ello compromete el criterio o representa valoración  de aspectos trascendentes de la conducta punible.    

Ello,  por  lo  demás,  ha  sido objeto de  pacífica  y reiterada jurisprudencia a cargo de la Corte, traducida, para citar  solo  uno  de  los  casos  más  recientes,  de  la  siguiente forma2:   

“Ha reiterado la  jurisprudencia  de  esta  Sala de la Corte, que la opinión erigida en motivo de  impedimento  tiene  que  ser  sustancial, vinculante y haberse emitido por fuera  del proceso.   

Sobre  ese específico tema, en auto del 22  de abril de 2004 (radicación 22121), se indicó:   

“Lo  sustancial,  es  lo  esencial y más  importante  de una cosa; en asuntos jurídicos, se identifica con el fondo de la  pretensión  o de la relación jurídico material que se debate. Se entiende que  la  opinión  es  vinculante cuando el funcionario judicial que la emitió queda  unido,  atado  o  sujeto  a  ella,  de modo que en adelante no puede ignorarla o  modificarla  sin  incurrir en contradicción. Y por fuera del proceso, significa  que  la  opinión  sea  expresada en circunstancias y oportunidades diferentes a  aquellas  que  prevé  la  legislación procesal para el asunto del cual se debe  conocer funcionalmente.”   

…  

3. La Sala de Casación Penal ha aceptado el  impedimento  del  funcionario  judicial que tiene que conocer de un asunto y que  llega  a  su  conocimiento,  después  que  el  mismo  funcionario ha compulsado  copias,   haciendo   juicios   de   valor   sobre  los  hechos  que  sometió  a  investigación por parte de la autoridad competente:   

Así  lo  expresó  la esta corporación en  auto del 29 de noviembre de 2000 (radicación 17843):   

“Con  todo, en aquellos eventos en que la  intervención  del  funcionario  se traduce en la orden de compulsar copias para  que  se  adelante  la  investigación  penal, la Sala ha aceptado el impedimento  cuando  en  el auto en que se adopta esa determinación, el Funcionario Judicial  emite   juicios   de   valor   sobre  la  conducta  delictual  y  acerca  de  la  responsabilidad  penal del implicado; desechándolo cuando el pronunciamiento se  ha restringido a la mera orden de compulsación de copias.”   

Precisamente,  en desarrollo de dicho examen,  para  esta  Corporación  es  claro  que cuando la Sala de Decisión Penal de la  cual    hacía    parte    el   magistrado   Chavarro  Rojas  resolvió  la segunda instancia de la sentencia  en  que  se  condenaba  por  el  delito  de  homicidio  agravado en concurso con  fabricación,   tráfico   o   porte   de   armas   de  fuego  a  Wilson  Acosta  Rodríguez-,   valoró  y  le  concedió  efectos  de  credibilidad  a  los  elementos  de  convicción  que  acreditaban  que  el abogado RODRÍGUEZ CERVERA  habría  ofrecido dineros a investigadores judiciales a efectos de que cambiaran  su   informe   en   beneficio   de   su  asistido;  comprometió  seriamente  su  imparcialidad para juzgarlo.    

En  dicho  fallo  emitió  juicios  de  valor  acerca,  no  solo del delito sino que también insinuó la responsabilidad penal  de RODRÍGUEZ CERVERA.   

Por tanto, en aras de extremar la protección  constitucional  del  derecho a un juez imparcial, la Sala considera que debe ser  declarado fundado el impedimento en cuestión.   

Como  quiera  que no se desintegra el quórum  deliberatorio  y  decisorio  de  la  Sala  Penal  a que pertenece el funcionario  impedido,  acorde con el artículo 54 de la Ley 270 de 1996, no se dispondrá su  reemplazo.   

En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia   

RESUELVE:  

Declarar  fundado  el   impedimento  formulado  por  el  Magistrado  del  Tribunal   Superior   del   Distrito   Judicial  de  Neiva  doctor  Javier  Iván  Chavarro Rojas, para conocer  del   recurso   de  apelación  interpuesto  contra  la  sentencia  condenatoria  proferida  contra  el abogado WILMAN RODRÍGUEZ CERVERA por el posible delito de  cohecho por dar u ofrecer.   

Devuélvase  el  proceso  al  Tribunal  de  origen.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO             FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO      

                                                                                 PERMISO   

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ  MUÑOZ                  GUSTAVO              ENRIQUE             MALO             FERNÁNDEZ         

     LUIS                              GUILLERMO                              SALAZAR  OTERO                         JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Impedimentos  de  10  de  diciembre de 2008 radicado 30922 y de 26 de febrero de  2009 radicado 31221, entre otros.   

2 Auto  del 9 de mayo de 2007, radicado 27.245     

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