41072(13-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado     Ponente:   

                                     EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER   

Aprobado Acta No. 378  

Bogotá,  D.  C.,  trece (13) de noviembre de  dos  mil trece (2013).   

VISTOS  

Atendiendo lo dispuesto en el artículo 500 de  la  Ley 906 de 2004, modificado por el parágrafo 1º del artículo 70 de la Ley  1453  de  2011,  procede la Sala a rendir el concepto que en derecho corresponda  en  relación  con el pedido de extradición del ciudadano colombiano JORGE LUIS  BLANCO  RODRÍGUEZ, efectuada por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES   

    

1. Mediante Nota Verbal No. 0148 de 25  de  enero  de  2013, el Gobierno de los Estados de Unidos de América, a través  de  su  embajada  en  Colombia  solicitó la detención provisional con fines de  extradición  de  JORGE  LUIS  BLANCO  RODRÍGUEZ,  quien  se  identifica con la  cédula  de  ciudadanía  No.  79.919.738  para comparecer a juicio “por    delitos    federales    de   narcóticos”   y  lavado  de  dinero  relacionados  con tales reatos, ante la Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de la Florida, donde el 14  de    junio    de    2011    se    le    dictó    la   acusación   sustitutiva  No.11-20225-CR-MORENO/torres   (S),   en   la   que  se  le  hace  la  siguiente  imputación:     

“Cargo Uno: Concierto para distribuir una  sustancia  controlada (cinco kilogramos o más de cocaína), con el conocimiento  de  que  dicha  sustancia  controlada sería ilegalmente importada a los Estados  Unidos,  en  violación  del  Título  21,  Secciones  (a)(2) y 960(b)(1)(B) del  Código  de  los Estados Unidos; todo en violación del Título 21, Sección 963  del Código de los Estados Unidos; y   

Cargo Tres: Concierto para: (a) realizar una  transacción  financiera  afectando  el comercio interestatal e internacional, a  sabiendas   de  que  los  bienes  involucrados  en  la  transacción  financiera  representaban  las  utilidades  provenientes del tráfico de narcóticos, con la  intención  de promover la realización del tráfico de narcóticos,(b) realizar  una  transacción financiera afectando el comercio interestatal e internacional,  con   el  conocimiento  de  que  los  bienes  involucrados  en  la  transacción  financiera   representaban   las   utilidades   provenientes   del  tráfico  de  narcóticos  y  las  cueles  fueron  diseñadas  para  ocultar  y  disfrazar  la  naturaleza,  ubicación,  origen,  propiedad  y control de las utilidades; y (c)  participar  en  transacciones  monetarias,  en  cantidades  superiores a $10.000  dólares  de los Estados Unidos, las cuales involucraban utilidades provenientes  del   tráfico   de   narcóticos,  en  violación  del  Título  18,  Secciones  1956(a)(1)(A)(i),1956(a)(1)(B)(i)  y  1957  del  Código  de los Estados Unidos;  todo  en violación del Título 18, Sección 1956 (h) del Código de los Estados  Unidos.   

La sustitución sustitutiva también incluye  la  pena  de decomiso de conformidad con el Título 21, Sección 853 del Código  de  los  Estados  Unidos,  por  el  cargo  Uno y el Título 18, Sección 892 del  Código  de  los Estados Unidos, por el cargo tres, la cual busca el decomiso de  todos  los  bienes  que se hayan derivado de ingresos obtenidos como resuoltado0  de la comisión de los anteriores delitos.    

2.  La  Fiscalía  General  de  la  Nación, atendiendo dicha solicitud, mediante Resolución de 31  de  enero de 2013, dispuso la captura de JORGE LUIS BLANCO RODRÍGUEZ, con fines  de  extradición,  la  cual se hizo efectiva por miembros del CTI y fue dejado a  disposición en la sala de detenidos de la DIJIN.   

3.  Mediante  Nota  Verbal  No.  0516  de  21 de marzo de 2013, la Embajada de los Estados Unidos de  América   formalizó   la  solicitud  de  extradición  de  JORGE  LUIS  BLANCO  RODRÍGUEZ,   allegando   para  el  efecto  la  documentación  que  soporta  la  petición, debidamente traducida.   

4. El Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho,  a  través  de  4  de  abril  de 2013, envió a esta  Corporación  el expediente relacionado con el presente trámite, señalando que  por  no  existir  convenio  aplicable al caso, es viable acudir a las normas del  ordenamiento procesal colombiano.   

5.  Para   sustentar   la  reclamación  se  aportaron  los  siguientes  documentos  autenticados  y  con  la  correspondiente  traducción al español:   

5.1.   Declaración     jurada    rendida    el    18    de   abril   de    2012,    por     Andrea    G.  Hoffman,  Fiscal  Auxiliar de los Estados Unidos para  el    Distrito   Sur   de   la   Florida,  quien  se  refiere  al procedimiento del Gran Jurado para dictar  acusación,   describe   los   hechos   que  dieron  lugar  a  la  petición  de  extradición,    concreta    los    cargos    formulados,     precisa   los  elementos  integrantes  de  cada  delito  y  la  acusación  formal  en la cual se imputan infracciones     penales     a     BLANCO  RODRÍGUEZ.   

Señala  que  la  acusación  fue  formalmente  presentada  dentro  del  término   establecido,   por   hechos  que  tuvieron  lugar  después  del  17de  diciembre  de  1997 hasta la  fecha  de  la  acusación,  inclusive,    concluyendo   que   el   acusado  fue  imputado  formalmente  dentro   del   periodo  de  cinco  años  requerido por  la  ley  (folios   120   a  carpeta  anexa).   

5.2.         Acusación    Formal    No.   11-20225-  CR.MORENO/torres(s)   proferida   en   el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur  de  la Florida de fecha 4   de   marzo   de   2013  (fl.  94    a   108   carpeta  anexa).   

5.3.  Orden  de  arresto  expedida  el  14 de  junio   de  2011, por el Tribunal de Distrito de los  Estados   Unidos   para   el   Distrito   Sur  de  la  Florida  (fl. 59     carpeta     anexa).   

5.4.   Transcripción   de   las   disposiciones   penales  sustantivas  supuestamente   transgredidas  por  el  requerido  en  extradición               (fls.   84  a  92          carpeta         anexa).   

Además   se  allegó  fotocopia  de la tarjeta de preparación de  la  cédula  de  ciudadanía  expedida  por  las autoridades colombianas a   LUIS    JORGE   RODRÍGUEZ   BLANCO   (fl.141  carpeta  anexa),  copia  de  la orden de captura con  fines      de      extradición     (fls.130  y  ss.   carpeta   anexa)  y  el  informe dando cuenta de las circunstancias en  que  se  hizo  efectiva  la  misma  (fls.   6   a  9).   

6. El Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  mediante oficio No. 0616  de   1°  de  abril  de  2013,  remitió  el  trámite  de  extradición  al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho,   señalando   que  es  procedente  obrar  de conformidad con el ordenamiento procesal  colombiano  por no existir tratado aplicable al caso  en mención.   

7.   El  4   de   abril    siguiente,    la  Oficina de Asuntos Internacionales  del    Ministerio    de    Justicia   envió  a  esta   Sala   las   diligencias,   al   considerarlas   completas   y   adjuntó  copia   del   concepto  emitido por su homólogo de Relaciones Exteriores.   

8.   El  25  de  junio  de  2012,  la   Sala   reconoció  personería   al   apoderado   de   confianza  designado  por  el  requerido  en  extradición  JORGE LUIS  BLANCO   RODRÍGUEZ,  para  actuar  dentro  de  este  trámite    y    ordenó    correr    el  traslado  común  de  que trata el  artículo  500  de  la  Ley  906  de 2004.La defensa  renunció   a   pruebas   y   solicitó  se  diera  trámite  simplificado          a          la  extradición.    

La Procuradora Tercera  Delegado para la  Casación  Penal señaló que avala la solicitud de extradición, en atención a  que   se   cumplen  los  requisitos  contemplados  en  el  artículo  35  de  la  Constitución  Política,  toda  vez  que  de  acuerdo  con  los hechos a que se  contrae  el  indictment,  BLANCO  RODRÍGUEZ es solicitado para que responda por  conductas  punibles  ocurridas  con  posterioridad  al 17 de diciembre de 1997 y  hasta  el  año  4  de marzo de 2013, situaciones que están comprendidas en las  regulaciones del Acto Legislativo Número 1° de 1997.   

Agrega  que  la  conducta  por  la  cual  es  requerido  JORGE  LUIS  BLANCO  RODRÍGUEZ,  no  tiene la connotación de delito  político,  pues  se  le  imputan  los  cargos  por  los punibles de tráfico de  estupefacientes  y concierto para delinquir, que también están contemplados en  la  legislación  colombiana, en los artículos 340 y 376 de la Ley 599 de 2000,  conductas    cuya   ejecución   infringieron   las   Leyes   de   los   Estados  Unidos.   

Afirma, además, que no existe duda en cuanto  a  la  plena  identificación  del  requerido,  concurre la validez formal de la  documentación  aportada, se satisface el principio de la doble incriminación y  hay  equivalencia  de  la  providencia  acusatoria  con  la  del  régimen penal  colombiano.   

CONSIDERACIONES  

    

1. Aspectos Generales    

De  conformidad  con  el  artículo 35 de la  Constitución  Política  (modificado por el Acto Legislativo No. 01 de 1997), y  el  artículo  490  del  Código  de  Procedimiento  Penal (Ley 906 de 2004), la  extradición  se concederá, solicitará u ofrecerá de acuerdo con los tratados  públicos  y,  a  falta  de  éstos,  conforme  las disposiciones legales.    

1.1.  Según  lo  manifestado  por el Ministerio de Relaciones Exteriores, es procedente obrar  de  conformidad con la Ley 906 de 2004 (Código Procesal Penal), en virtud a que  no  existe   convenio de extradición aplicable entre los Estados Unidos de  América y Colombia.   

1.2. El concepto ha  de  fundamentarse  por  tanto  acorde con lo preceptuado en el artículo 502 del  referido  estatuto,  haciéndose un análisis sobre: (i) la validez formal de la  documentación  allegada por el país requirente; (ii) la demostración plena de  la  identidad  de  la  persona  solicitada;  (iii)  la  concurrencia de la doble  incriminación,  esto  es,  que el hecho que motiva la solicitud de extradición  tanto  en  el  Estado  reclamante  como  en Colombia sea delito y además que la  legislación  nacional  lo  sancione  con  pena  privativa  de  la libertad cuyo  mínimo  no  sea  inferior  a  cuatro  años y; (iv) respecto de la equivalencia  existente  entre  la  providencia proferida en el extranjero y -por lo menos- la  acusación del sistema procesal interno.   

Todos  estos  elementos  convergen  en  el  expediente, como se señala a continuación:   

2.  Validez formal de la documentación presentada:   

Según lo establece el artículo 495 de la Ley  906  de  2004,  la  solicitud  de  extradición  debe  efectuarse  por  la  vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional,  por  la  consular  o  de  gobierno a  gobierno,  adjuntando copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  extranjero,  con  indicación de los actos que determinan la petición, así  como  del  lugar  y  fecha  en  que  fueron  ejecutados,  los datos que permitan  establecer  la  plena  identidad  del  reclamado  y  la  copia auténtica de las  disposiciones  penales aplicables al caso, documentos que deben ser expedidos en  la  forma  prevista  en  la  legislación  del  país requirente y traducidos al  castellano, de ser necesario.   

El artículo 259 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por el artículo 1º, numeral 118, del Decreto 2282 de 1989,  prescribe  que  los  documentos  públicos  otorgados  en  país  extranjero por  funcionarios   de  éste  o  con  su  intervención,  deben  ser  presentados  y  autenticados  por  el  cónsul  o  agente  diplomático de la República o en su  defecto  por  el  de  una nación amiga, lo cual hace presumir que se expidieron  conforme  a  la  ley del respectivo país. La firma de aquél se abonará por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de Colombia, y si se trata de servidores  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente por el empleado  competente del mismo y los de éste con el cónsul colombiano.   

En  este sentido, encuentra la Sala que dicho  presupuesto  fue  observado por el Gobierno de los Estados Unidos al demandar la  extradición  del ciudadano colombiano JORGE LUIS BLANCO RODRÍGUEZ por conducto  de su Embajada.   

En  efecto,  la solicitud se hizo por la vía  diplomática  y  a  ella  se  acompañó  copia  de  la acusación No. 11-20225-  CR-MORENO/TORRES(S)  (TFH)  de  14 de junio de 2011 en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para el Distrito Judicial Sur de la Florida, decisión donde se  indican  los  actos que sustentan la petición de entrega, el lugar y las fechas  de  su ejecución, mientras que en los restantes documentos son precisados tales  datos  y  se ofrece la información necesaria para establecer la plena identidad  de la persona requerida.   

Lo  anterior  se  corrobora al confrontar el  contenido  de  las  declaración  jurada  del  Fiscal  Auxiliar  de la Fiscalía  Federal  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de la Florida, ya referida  en  este concepto, quien reseña los pormenores de la investigación y posterior  acusación,  la  relación de los cargos y la normatividad aplicable al caso, la  cual está contenida en el Código  de los Estados Unidos.   

Dichos documentos  a  su  vez  obran  certificados  y  autenticados por las  autoridades  del  Estado  requirente y están traducidos al castellano. Además,  aparece   la   refrendación   efectuada  por  la  Vicecónsul  de  Colombia  en  Washington,  D.C.,  Adriana  Ahmad  Serna, cuya firma fue abonada por el Jefe de  Legalizaciones  del  Ministerio de Relaciones Exteriores, el 14 de mayo de 2012,  lo  que, de conformidad con el artículo 259 del Código de Procedimiento Civil,  permite  suponer  que  se expidieron conforme a las leyes del país solicitante,  por tanto este requisito se satisface.   

3.   Plena   identidad   de   requerido  en  extradición:   

Esta  exigencia  se  contrae  a  constatar la  coincidencia  que  debe  existir  entre  la  persona  solicitada  por  el Estado  requirente  y la aprehendida con fines de extradición, por lo cual es bajo este  contexto    que   corresponde   analizar   a   la   Corte   la   “identificación”     del    ciudadano  reclamado.   

Al   efecto   se  tiene,  que  en  la  Nota  Diplomática  No.  0148  de  25  de  enero de 2013 de la Embajada de los Estados  Unidos,  por  cuyo  medio  se  solicitó  la detención provisional con fines de  extradición  de  JORGE  LUIS  BLANCO  RODRÍGUEZ,  se informó al Ministerio de  Relaciones  Exteriores  que  la  persona requerida es colombiano, se conoce como  “Fronchis”,  nacido  el 11 de octubre de 1978 y se identifica con la cédula  de ciudadanía No. 79.979.738.   

Ahora,  de  la  documentación  reunida  en  Colombia  se  infiere  que  se  trata  de  la  misma persona a que alude aquella  petición,  sin  que  haya lugar a cuestionar los demás datos exigidos para dar  por  acreditada  la  exigencia  bajo  examen, tal supuesto de coincidencia de la  misma  persona se constata con los datos registrados en la captura realizada con  fines  de  extradición y la fotocopia de la tarjeta decadactilar con base en la  cual   se   expidió  la  cédula  al  requerido  en  extradición  (fls.   18   a   25   carpeta   anexa).   

En esa medida, este requisito, al igual que el  anterior, también se cumple.   

4.  Principio de la doble incriminación:   

De  acuerdo con lo estipulado en el artículo  493  de  la  Ley 906 de 2004, para conceder la extradición es indispensable que  el  hecho que la motiva esté previsto en Colombia como delito y que el mismo se  encuentre  reprimido  con  una sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no  sea inferior a cuatro años.   

En  este  sentido,  se tiene que el ciudadano  colombiano  JORGE  LUIS  BLANCO  RODRÍGUEZ, es requerido para que comparezca en  juicio  ante  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Judicial  Sur    de    la    Florida,    donde    es   objeto   de   la   acusación   No.  11-20225-CR-MORENO/TORRES(s)  dictada el 14 de junio de 2011, cuyas imputaciones  fueron   referidas   y   trascritas  en  acápite  anterior  de  este  concepto.   

Entonces,  la conducta de haberse asociado el  requerido  con  otras  personas para fabricar, introducir a los Estados Unidos y  en  efecto  distribuir cocaína, a sabiendas de la ilicitud de la conducta, así  como  hacer  transacciones financieras, así como sobre inmuebles con dineros de  procedencia  delictiva, guarda identidad con las descripciones contenidas en los  artículos  340 (modificado por los artículos 8 de la Ley 733 de 2002, 14 de la  Ley  890  de  2004  y  19  de  la  Ley  1121  de  2006) y 376 (reformado por los  artículos  14  de  la  Ley  890 de 2004 y 11 de la Ley 1453 de 20111)   y   el  artículo  323  del C.P. (modificado por el artículo 42 de la Ley 1453 ibídem)  por cuanto en su orden tales normas consagran:   

“Concierto  para  delinquir. Cuando varias personas se concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos, cada una de ellas será penada, por esa sola  conducta, con prisión de cuatro (4) a nueve (9) años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos  de…   tráfico  de  drogas tóxicas,  estupefacientes     o     sustancias     sicotrópicas…     la  pena  será  de  prisión  de ocho (8) a dieciocho (18) años y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil (30.000) salarios  mínimos legales mensuales.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir”.   

“Tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes. El que sin  permiso  de  autoridad  competente, introduzca al país, así sea en tránsito o  saque  de  él,  transporte,  lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda,  ofrezca,   adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  sustancia  estupefaciente,   sicotrópica   o   drogas   sintéticas   que   se  encuentren  contempladas  en los cuadros uno, dos, tres y cuatro del Convenio de la Naciones  Unidas   sobre  sustancias  sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión  de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos sesenta (360) meses y multa de mil trescientos  treinta  y  cuatro  (1.334)  a  cincuenta mil (50.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes”.   

“Lavado        de  activos.  El  que  adquiera,  resguarde,  invierta,  transporte,  transforme,  almacene,  conserve,  custodie o administre bienes que  tengan  su  origen  mediato o inmediato en actividades de tráfico de migrantes,  trata  de  personas,  extorsión, enriquecimiento ilícito, secuestro extorsivo,  rebelión,  tráfico  de  armas,  tráfico de menores de edad, financiación del  terrorismo   y   administración   de   recursos  relacionados  con  actividades  terroristas,   tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,   delitos   contra  el  sistema  financiero,  delitos  contra  la  administración  pública,  o  vinculados  con el producto de delitos ejecutados  bajo  concierto  para  delinquir,  o les dé a los bienes provenientes de dichas  actividades  apariencia  de  legalidad  o  los  legalice,  oculte  o  encubra la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación, destino, movimiento o derecho sobre  tales  bienes  o  realice  cualquier otro acto para ocultar o encubrir su origen  ilícito,  incurrirá  por esa sola conducta, en prisión de diez (10) a treinta  (30)  años  y  multa  de  seiscientos  cincuenta (650) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales vigentes.   

La  misma  pena  se  aplicará  cuando las  conductas  descritas  en  el  inciso  anterior  se  realicen  sobre  bienes cuya  extinción de dominio haya sido declarada.   

El  lavado  de  activos  será punible aun  cuando  las  actividades  de  que provinieren los bienes, o los actos penados en  los  apartados  anteriores,  se  hubiesen realizado, total o parcialmente, en el  extranjero.   

Las  penas  privativas  de  la  libertad  previstas  en  el  presente  artículo  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando para la realización de las conductas se efectuaren operaciones de  cambio  o  de  comercio  exterior,  o  se introdujeren mercancías al territorio  nacional.   

El  aumento  de pena previsto en el inciso  anterior,   también   se   aplicará  cuando  se  introdujeren  mercancías  de  contrabando al territorio nacional.”   

“Circunstancias  específicas  de  agravación. Las penas privativas de la libertad  previstas  en  el  artículo  anterior  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando  la  conducta  sea desarrollada por quien pertenezca a una persona  jurídica,  una  sociedad o una organización dedicada al lavado de activos y de  la  mitad  a  las  tres  cuartas partes cuando sean desarrolladas por los jefes,  administradores  o encargados de las referidas personas jurídicas, sociedades u  organizaciones.”   

En  esa  medida,  queda  demostrado  que los  cargos  atribuidos  al  reclamado  y  que están contenidos en la acusación No.  11-20225-CR-MORENO/TORRES(s)  dictada  el  14  de  junio de 2011 proferida en la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Judicial Sur de la  Florida,  cumplen  el  requisito  establecido  en  los  artículos 493 y 502 del  Código  de  Procedimiento Penal, relativo a la doble incriminación, por cuanto  describen  conductas  que  son  delictivas  en  Colombia,  las cuales tienen una  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo  mínimo  no  es  inferior  a cuatro  años.   

Por  tanto, este requisito, al igual que los  analizados en precedencia, también se satisface.   

5.   Equivalencia  de  la  providencia   proferida   en   el  exterior  con  la acusación del sistema procesal  colombiano:   

Esta  exigencia  igualmente se constata en el  presente  caso,  por  cuanto  la  decisión proferida por el Gran Jurado ante la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Judicial de Florida es  equivalente  en  su  contenido  a la acusación prevista en el artículo 337 del  Código de Procedimiento Penal colombiano (Ley 906 de 2004).   

En  efecto, revisada el acta de la acusación  No.  11-20225-CR-MORENO/TORRES(s),  proferida el 14 de junio de 2011 en la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Judicial de Florida, se  observa  que  allí  se  concreta  la formulación del cargo, los hechos con sus  fechas  de ocurrencia y las disposiciones transgredidas, así como el nombre del  acusado y las conductas por él desarrolladas.   

En   relación  con  las   pruebas   que  soportan  la  acusación en mención, como la  declaración  del  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados Unidos para el Distrito de  Florida,  al  rendir  testimonio  en  apoyo  de  la  solicitud  de extradición,  manifestó   que   los   Estados   Unidos  demostrará  su  caso  a  través  de  conversaciones   legítimamente   intervenidas,  documentos  sobre  registro  de  incautación    de    cocaína    y   testimonios2.   

Por  tanto,  ninguna  duda  cabe acerca de la  correspondencia  existente  entre  el  procedimiento  del  país requirente y la  acusación  del  sistema  colombiano,  en  el  entendido  que  se  trata  de una  equivalencia  conceptual de decisiones y no de identidad de formas, que en ambas  legislaciones  dan  comienzo  a  la  etapa  del  juicio,  donde  la  defensa del  requerido  puede  controvertir  los  medios  de  conocimiento  y  la  acusación  formulada  ante  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito  Judicial   de   Florida,   razón  por  la  cual,  este  requisito  también  se  cumple.   

6.    Otros  aspectos:   

6.1.  El  Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega de la persona  solicitada,  en  el evento de acceder a ella, a que no pueda ser en ningún caso  juzgada  por hechos anteriores ni distintos a los que la motivan, a que se tenga  como  parte  de  la pena que pueda llegar a imponérsele en el país requirente,  el  tiempo que ha permanecido en detención con motivo del presente trámite y a  que  se  le  conmute  la  pena  de muerte, como también a que no sea sometida a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes, destierro, prisión perpetua o confiscación.   

6.2.  Del mismo  modo,  le corresponde condicionar la entrega del solicitado a que se le respeten  todas   las   garantías   debidas  en  razón  de  su  condición  de  nacional  colombiano3,  en  concreto a: tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  esté asistido por un intérprete,  cuente  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle en condiciones dignas, la pena que eventualmente se  le  imponga no trascienda de su persona y tenga la finalidad esencial de reforma  y adaptación social.   

6.3.  El  Gobierno  Nacional  también deberá imponer al Estado requirente, en orden a salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  la  obligación  de facilitar los  medios  necesarios  para garantizar su repatriación en condiciones de dignidad,  en  caso  de  llegar  a  ser  sobreseído, declarado no culpable o su situación  jurídica  resuelta definitivamente de manera semejante en el país solicitante,  incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación  una  vez  cumpla la pena allí  impuesta  por  sentencia  condenatoria  originada  en  los cargos por los cuales  procede la presente extradición.   

6.4.   Así  mismo,  deberá condicionar la entrega a que el país requirente, de acuerdo con  sus  políticas  internas acerca de la materia, ofrezca posibilidades racionales  y  reales para que el solicitado pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  califica  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, la cual también es  protegida   por  la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos  en  sus artículos 17 y 23,  respectivamente.   

6.5.    Se  advierte,  además,  que  en  razón  de  lo  dispuesto  en  el  numeral 2° del  artículo  189  de  la Constitución Política, es del resorte del Presidente de  la  República,  en  su  condición  de  jefe de Estado y supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición,  quien  a  su vez debe determinar las consecuencias que se deriven  de su eventual incumplimiento.   

7.        Cuestión   final:   

Así las cosas, la Sala es del criterio que el  Gobierno  Nacional  puede  extraditar al ciudadano colombiano BLANCO RODRÍGUEZ,  por  razón de los Cargos UNO y TRES referidos en la Nota Verbal de solicitud de  extradición   y   contenidos   en   los  numerales  1  y  3  de  la  acusación  No.11-20225-CR-MORENO/TORRES(s)  de  14  de junio de 2011, proferida en la Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de la Florida, pues como  viene  de constatarse, están satisfechos los requisitos establecidos en nuestra  legislación procesal penal.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA,   SALA   DE  CASACIÓN  PENAL,  emite  CONCEPTO  FAVORABLE   a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JORGE  LUIS  BLANCO  RODRÍGUEZ,  formulada  por  la vía  diplomática  por el Gobierno de los Estados Unidos, en relación con los Cargos  UNO  y TRES de la nota verbal de solicitud de extradición número 0516 de 21 de  marzo  de  2013  que  corresponden  a  los  numerales  1  y  3  de la acusación  No.11-20225-CR-MORENO/TORRES(s)  proferida  el  14  de junio de 2011 en la Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de la Florida, conforme lo  solicita el Estado en mención.   

Por la Secretaría de la Sala se comunicará  esta  determinación  al requerido JORGE LUIS BLANCO RODRÍGUEZ, a su defensor y  al  representante  del Ministerio Público, al igual que al Fiscal General de la  Nación  para  lo  de  su cargo en relación con el detenido preventivamente con  fines de extradición.   

Finalmente,  se  devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho   para   los   trámites  legales  pertinentes.   

Cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                      FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

EUGENIO          FERNANDEZ  CARLIER                                               MARÍA     DEL     ROSARIO     GONZÁLEZ  MUÑOZ                             

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ                           EYDER        PATIÑO CABRERA   

                                                             LUIS   GUILLERMO   SALAZAR  OTERO                         

     Nubia Yolanda Nova  García   

    Secretaria    

1  La  confrontación  en  punto     del     requisito     de     la    doble    incriminación,        se        realiza   con   base  en  las  normas  vigentes  al  momento  de  emitir  el  respectivo concepto, sin que haya lugar a  predicar  el  principio de favorabilidad, pues los preceptos del país requerido  no   son   objeto   de   aplicación   por   parte   del   Estado   extranjero.  En  este  sentido, Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación         Penal,         conceptos      del     19      de      agosto  de  2004, 17 de enero de 2006, 21 de marzo de 2007, 16  de  diciembre  de 2008, 9 de diciembre de 2009 y 8 de junio de  2011,  radicaciones números 22396, 24070,             10014,  30626,   32321   y   34798,  respectivamente,  entre  otros.   

2  Folio 73 de la carpeta de anexos.   

3  Según   el   criterio   de   la  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal, concepto  del  5 de septiembre de 2006,  radicación  No.  25625,  a  pesar  de  que se produzca la entrega del ciudadano  colombiano,   éste   conserva   los   derechos  inherentes  a  su  nacionalidad  consagrados  en  la  Constitución  Política  y  en los tratados sobre derechos  humanos suscritos por el país.     

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