40817(06-03-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Aprobado acta No. 69.  

Bogotá,  D.C.,  seis de marzo de dos mil trece.   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala sobre la recusación  promovida  por  el  defensor  de  los  procesados Jony  René      Mazabuel      Chilito,     Gilber  Daniel  Muñoz Navia, Anderson  Aullón  Muñoz  y Yorlan  Eduardo  Cabrera  Pipicano, contra  una  de  las  Salas de Decisión Penal del Tribunal Superior de Tunja, compuesta  por    los   Magistrados   JAVIER   IVÁN   CHAVARRO  ROJAS  y  HERNANDO QUINTERO  DELGADO,  con  la  que  pretende  su  separación  del  conocimiento  de  la  recusación  que  presentó  el mismo defensor, y declaró  infundada   la   señora   Juez   Primera   Penal   del   Circuito  de  Pitalito  (Huila).   

H    E   C   H   O  S   

Fueron  narrados por la señora Juez Primera  Penal del Circuito de Pitalito, en los siguientes términos:   

“Tuvieron  ocurrencia  el  12  de  mayo  de  2012,  siendo aproximadamente las 00:30 horas,  cuando  miembros  de  la  Policía Nacional se encontraban realizando labores de  patrullaje    preventivo    en    el   corredor   vial   Pitalito   –   Altamira,  kilómetro  11,  sitio  conocido   como   cinco   veredas,  escuchando  unos  disparos,  observando  dos  motocicletas  que  fueron  interceptadas.  Al  practicarle  una  requisa  a  los  ocupantes,  señores  ANDERSON  AULLÓN MUÑOZ, YORLAN EDUARDO CABRERA PIPICANO,  GILBER  DANIEL MUÑOZ NAVIA y JONY RENÉ MAZABUEL CHILITO, siendo incautadas dos  armas  de fuego tipo revólver, calibre 32, pavonados números internos 230351 y  MHD-31-1-7X211, con cinco y tres cartuchos, respectivamente.   

Posteriormente los policiales son informados  por  radio  operador,  que  en  el  municipio  de  Timaná  (H) se encontraba un  vehículo  tipo  bus,  afiliado a la empresa Transipiales, de placas SVF 659 que  cubría  la  ruta  Mocoa  Bogotá,  el  cual había sido interceptado por cuatro  sujetos  en motocicleta e impactado con proyectiles de armas de fuego, a efectos  de lograr detenerlo.”   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

De las escasas piezas procesales que obran en  el   expediente,   se  ha  podido  constatar  que  los  procesados  Jony  René Mazabuel Chilito, Gilber  Daniel  Muñoz Navia, Anderson  Aullón  Muñoz  y Yorlan   Eduardo   Cabrera  Pipicano,  se  allanaron  a  los cargos en curso de la audiencia de formulación de imputación  a  continuación de la cual se les impuso medida de aseguramiento consistente en  detención preventiva en establecimiento carcelario.   

El  proceso,  en  esas condiciones, pasó al  Juzgado  Primero  Penal del Circuito de Pitalito (Huila) que profirió sentencia  condenatoria  el  13  de  agosto  de  2012, imponiéndoles 15 años y 9 meses de  prisión,  al  declararlos  autores  penalmente  responsables  de  fabricación,  tráfico   y   porte   de  armas  de  fuego  o  municiones  y  hurto  calificado  agravado.   

Contra  el  fallo se interpuso el recurso de  apelación  y  el  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Neiva, mediante  providencia  del  18  de  octubre  de  2012, resolvió decretar la nulidad de lo  actuado,  para  que  el  Juzgado  de  conocimiento verificara “…la   legalidad   material  del  allanamiento  a  cargos.”   

Sin  embargo,  el  29  de noviembre de 2012,  durante  la  audiencia  de  individualización  de  la  pena  y  sentencia,  los  procesados  manifestaron  su  intención  de  retractarse  de  la aceptación de  cargos,  pretensión  que  fue aceptada por la funcionaria judicial, que ordenó  devolver las diligencias a la Fiscalía 24 Seccional de Pitalito.   

Posteriormente, el defensor de los imputados  solicitó   del  Juez  Primero  Penal  Municipal  con  función  de  control  de  garantías  de  la misma localidad, que decretara la libertad de los implicados,  argumentando  el  vencimiento  de los términos procesales para la presentación  del  escrito  de  acusación.  Esa  petición  fue  acogida  por  el  Juzgado en  audiencia  celebrada  el  24 de enero del presente año, al disponer la libertad  inmediata     de    Mazabuel    Chilito,  Muñoz Navia,  Aullón    Muñoz    y  Cabrera   Pipicano.   La  decisión fue recurrida en apelación por el Fiscal Delegado.   

El  expediente se sometió a Reparto y se le  asignó  al  Juzgado Primero Penal del Circuito de Pitalito para que desatara la  alzada.  No  obstante, luego de solicitar varios aplazamientos de la lectura del  auto  por  el que se resolvería el recurso de apelación, el defensor recusó a  la  titular  del  despacho,  aduciendo  que  había proferido el fallo que, a la  postre,  anuló  la  segunda  instancia.  Además,  señaló  el  abogado que la  exclusión  que  demandaba  debía  extenderse al Juez Colegiado, por considerar  que   habían   conocido   la  actuación  y  participado  dentro  del  proceso.   

La  funcionaria judicial, por auto del 12 de  febrero  de  2013,  resolvió  declarar  infundada  la  recusación  y envió el  expediente a la Sala Penal del Tribunal Superior de Neiva.   

Por  su  parte,  los  doctores  JAVIER    IVÁN    CHAVARRO    ROJAS   y  HERNANDO  QUINTERO  DELGADO,  integrantes  de  la  Sala  Segunda  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de  Neiva,   invocando   el   artículo   60  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley   906   de   2004),  conjuntamente  decidieron  enviar  el  expediente  a esta Corporación, el 21 de  febrero  del  presente  año, al considerar que no estaban incursos en la causal  de   recusación  prevista  en  el  artículo  56-6  ibídem,  invocada  por  el  defensor:   

“Dígase que si  bien  la  Sala  conoció  del  proceso  seguido  contra los aquí encartados, al  resolver  el  recurso  de  apelación  interpuesto  por  la  defensa  contra  la  sentencia  proferida  el  13  de agosto de 2012 por el Juzgado primero Penal del  Circuito  de  Pitalito,  declarándose  la  nulidad  de  la  actuación al haber  omitido  el a quo el control de legalidad material al allanamiento a cargos; tal  situación  no  se  adecua  a  la causal de recusación invocada por el letrado,  pues  la  Sala  ningún  pronunciamiento  hizo  en  aquella oportunidad sobre la  responsabilidad   penal  que  pudiera  asistirle  a  los  imputados,  como  para  sustraerse ahora del conocimiento del asunto.   

Ahora,  si  la inquietud consiste en que la  Sala  dio  lugar   a  la  configuración  de  la  causal  de  libertad  por  vencimiento  de  términos,  tema  éste ahora objeto de apelación; recuérdese  que  si  por  previsión  del  parágrafo  1°  del artículo 317 del Código de  Procedimiento  Penal,  “en  los  numerales  4°  y  5°  se restablecerán los  términos  cuando  hubiere  improbación  de  la  aceptación  de cargos, de los  preacuerdos  o  de la aplicación del principio de oportunidad”; significaría  ellos  que  mientras  se surtió la alzada ante el Tribunal, suspendidos estaban  los  términos  para acceder a la libertad, pues los procesados habían aceptado  los cargos.”    

C O N S I D E R A C I O N E S  

Lo  primero  que  debe  destacar  la Sala de  Casación  Penal,  es que no está facultada para decidir en este asunto, puesto  que  con la modificación introducida al artículo 60 de la Ley 906 de 2004, por  el   84   de   la   Ley   1395  de  2010,  se  prescribió  que  “Si  la  recusación versa sobre magistrado decidirán los restantes  magistrados  de  la Sala.”. Entonces, cuando quien no  acepta  los  hechos  en  que  se  funda  la  recusación  es  un Magistrado, les  corresponde    a    los    demás    integrantes   de   la   Sala   decidir   al  respecto.   

Ahora,  si  la  solicitud  de  separarse del  conocimiento  se  extiende  a  todos  los  funcionarios que conforman la Sala de  Decisión,  y  éstos  no la aceptan, es la Sala que sigue en turno la llamada a  decidir.   

Y,  de  ocurrir que en el Tribunal no exista  otra  Sala de Decisión Penal o el número de Magistrados no sea suficiente para  integrar  el  quórum  decisorio,  se deberán designar los conjueces necesarios  para recomponerla.   

En  este  caso  la  recusación  se promueve  contra  los  dos  funcionarios que conforman una de las Salas de Decisión Penal  del  Tribunal  Superior  de Neiva y, en razón de ello, le corresponde a la Sala  que    sigue    en    turno,    resolver    acerca    de   la   separación   de  conocimiento.   

Así  lo  ha  explicado esta Corporación en  recientes              pronunciamientos1:   

“…es claro que  inicialmente  la  Ley 906 de 2004 asignó la competencia al superior jerárquico  del  funcionario  judicial  el  conocimiento  del  incidente de recusación y de  allí   que   de   forma  constante  afirmó,  entre  muchas  otras  decisiones,  que:   

“En  relación  con  la competencia de la  Sala  para  dirimir  el incidente [de recusación] no existe la menor duda, como  que  de  manera  expresa  aquella  se  colige  no sólo de lo señalado en   el    artículo    57    del    nuevo    estatuto   procesal   (L.906/04)…  sino  de  lo previsto en el 341 al referir que de  los  impedimentos y recusaciones «conocerá el superior jerárquico del juez»,  dado que esta condición la ostenta la Corte respecto  de    los    tribunales    superiores”2.(subrayas  fuera de texto)   

Esa  situación  vino  a  cambiar  con  la  expedición  de  la  Ley  1395  de  2010,  en  tanto  modificó el trámite y la  competencia  para  resolver las recusaciones conforme lo venía regulando la Ley  906 de 2004, por cuanto sobre el particular consagró:   

“Artículo  84.  El  artículo  60  de  la Ley 906 de 2004  quedará así:   

Artículo      60.     Requisitos  y  formas  de recusación. Si  el  funcionario  en  quien  se  dé  una  causal de impedimento no la declarare,  cualquiera de las partes podrá recusarlo.   

Si el funcionario judicial recusado aceptare  como  ciertos  los  hechos  en  que  la  recusación se funda, se continuará el  trámite   previsto   cuando   se   admite   causal  de  impedimento3   

.  En caso de no  aceptarse,  se  enviará  a  quien  le  corresponde  resolver para que decida de  plano.  Si  la  recusación  versa  sobre  magistrado  decidirán  los restantes  magistrados de la Sala.   

La recusación se propondrá y decidirá en  los  términos  de  este  Código,  pero presentada la  recusación,  el  funcionario  resolverá  inmediatamente  mediante  providencia  motivada (subrayas fuera de texto).   

En esa medida, se observa que “en caso de  no  aceptarse” la recusación planteada por alguna de las partes, el incidente  “se  resolverá  inmediatamente  mediante  providencia  motivada” por “los  restantes magistrados de la sala” del Tribunal respectivo.   

De  allí  se  sigue  que  el  trámite  y  competencia  señalados  en  el texto original de la Ley 906 de 2004, varió con  ocasión  de  la  modificación  introducida  por la Ley 1395 de 2010, en cuanto  ahora  el  incidente  de  recusación se resuelve exclusivamente por el Tribunal  correspondiente  y  además  de  forma  inmediata,  mas  no  como lo preveía el  artículo  341  de  la Ley 906 inicialmente, en donde no aceptada la recusación  se  le  asignaba la competencia para resolver el referido incidente a la Corte y  para ello se fijaba un término de tres días.   

Así las cosas, lo que se observa es que se  retornó  a  la  regulación  que  para  el  efecto contiene la Ley 600 de 2000,  conclusión  que  expresamente se consignó en la Gaceta del Congreso No. 481 de  2009,  por cuyo medio se publicó la ponencia para primer debate del Proyecto de  Ley  197  de  2008  del  Senado  que  finalmente  derivó  en  la  Ley  1395  de  2010.   

Ahora, ello es así, pues basta observar el  texto  actual  del  artículo  341  de  la  Ley  906  de  2004, reformado por el  artículo  99  de  la Ley 1395 de 2010, de donde despareció toda la regulación  relacionada   con  las  recusaciones  —y     también    respecto    de    los    impedimentos—, para solamente gobernar lo relativo  a     la     impugnación     de     competencia4.   

Cabe  advertir  igualmente,  que si bien el  artículo  63  de  la Ley 906 de 2004 no experimentó modificación, el cual era  mencionado  como  sustento,  junto  con el texto original artículo 341 ibídem,  para  concluir  que  antes  de  la  Ley  1395  de 2010, correspondía a la Corte  resolver  la  recusación no aceptada por Magistrados de Tribunal, pues allí se  advierte  que  “el  superior decidirá de plano”, ahora esta expresión debe  entenderse  que  se contrae exclusivamente a los funcionarios y empleados que en  tal         norma         son         citados5.   

Entonces,  si  como  viene  de  reseñarse,  actualmente  el  incidente  de  recusación,  en  tratándose  de Magistrados de  Tribunal,   se  tramita  por  entero  allí  por  la  Sala  de  Decisión  Penal  respectiva6,  se  tiene  que  si  la  recusación  se dirige contra uno de sus  integrantes,   resolverán   los   dos  restantes  que  la  componen7.   

Así  mismo,  si  la  recusación se dirige  contra  la totalidad de quienes componen una de las Salas de Decisión Penal del  respectivo   Tribunal,   resolverá   la   que   le  siga  en  turno8.   

A  su  vez,  si  el  Tribunal  respectivo  únicamente  tiene una Sala de Decisión Penal y dos o todos los Magistrados que  la  componen  son recusados, se designarán conjueces, ya para completar la Sala  ora   para   integrarla,   los   cuales   resolverán  el  incidente9.”   

En consecuencia, atendiendo a que el Tribunal  Superior  de  Neiva cuenta con cuatro Salas de Decisión Penal, le corresponde a  la  que  sigue  en turno resolver sobre la recusación formulada y, de concurrir  alguna  causal de impedimento en sus integrantes que afecte el quorum decisorio,  la misma se recompondrá con la designación de conjueces.   

Ante  la evidente falta de competencia, esta  Corporación  se  abstendrá  de  resolver  la  recusación  presentada  por  el  defensor  de  los  procesados  contra  la  Sala  de Decisión Penal del Tribunal  Superior    de    Tunja    conformada    por    los   Magistrados   JAVIER    IVÁN    CHAVARRO    ROJAS   y  HERNANDO       QUINTERO      DELGADO.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

Primero:     ABSTENERSE  de resolver por falta de competencia la  recusación  propuesta  por  el  defensor  de  los  procesados contra la Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior de Tunja que conforman los Magistrados  JAVIER  IVÁN CHAVARRO ROJAS  y     HERNANDO     QUINTERO    DELGADO.   

SEGUNDO:   Como  consecuencia  de  lo anterior, devuélvanse de inmediato las diligencias a dicho  Tribunal para lo de su competencia.   

TERCERO. Contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

Comuníquese y Cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ              GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1 Cfr.,  entre  otros,  Autos  del  30  de mayo de 2012 Rdo. 39102; 1 de febrero de 2012,  Rdo.  38195;   31  de  agosto  de  2012, Rdo. 39724; y, 11 de septiembre de  2012, Rdo. 39840   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, auto del 20 de abril de 2005,  radicación  No.  23542.  En  el  mismo  sentido, providencia del 13 de julio de  2005, radicación No. 23878, entre muchas otras.   

3  Según  el  artículo  58A de la Ley 906 de 2004, adicionado por el artículo 83  de  la  Ley  1395  de 2010, “Aceptado el impedimento  (o  la  recusación)  del  magistrado,  se  complementará  la Sala con quien le siga en turno y si hubiere  necesidad, se sorteará un conjuez”.   

4  “Artículo       341.  Trámite de impugnación de competencia. De las impugnaciones de  competencia  conocerá  el superior jerárquico del juez, quien deberá resolver  de  plano  lo pertinente dentro de los tres (3) días siguientes al recibo de lo  actuado.   

En el evento de prosperar la impugnación de  competencia,   el   superior   deberá  remitir  la  actuación  al  funcionario  competente. Esta decisión no admite recurso alguno”.   

5     Valga  decir:  “los  fiscales,  agentes  del  Ministerio  Público,  miembros  de  los  organismos  que  cumplan  funciones  permanentes  o  transitorias de policía judicial, y empleados de los  despachos judiciales”.   

6 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, auto del 8 de agosto de 2007,  radicación No. 27954.   

7 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, auto del 26 de marzo de 2008,  radicación No. 29422.   

8  Ídem.   

9  Ibídem. En igual sentido,  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, auto del 27 de julio de  2007, radicación No. 27904.     

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