40795(09-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta Nº 336  

Bogotá,  D.C.,  nueve (09) de octubre de dos  mil trece (2013).   

V    I   S   T   O  S   

La   Corte   se  pronuncia   respecto   del   cumplimiento   de   los  requisitos  de  lógica  y  debida  argumentación de la demanda de casación presentada por el defensor del  procesado  FRANCISCO JAVIER  CASTRILLÓN PRADA.   

H   E   C   H   O  S   

Fueron   expuestos   por  el  ad  quem  en  los  siguientes  términos:   

“El 2 de mayo del año 2011, agentes de la  SIJIN  practicaron  diligencia de allanamiento y registro al inmueble ubicado en  la  manzana  14,  casa  No.  12,  segunda  etapa, barrio Villa Alejandra de esta  ciudad,     donde     fueron    atendidos    por    el    señor    FRANCISCO  JAVIER  CASTRILLÓN PRADA y la  señora  María  Fernanda Velásquez Garzón, a quienes se les informó sobre la  orden  de  registro a dicho inmueble. En desarrollo de tal diligencia, se halló  dentro  de  un  horno  microondas,  una  (1)  bolsa  plástica contentiva de una  sustancia   sólida   de  color  habano,  la  cual  fue  sometida  a  prueba  de  identificación  preliminar  homologada -PIPH- arrojando resultado positivo para  cocaína  y  sus derivados con un peso neto de 292.68 gramos, razón por la cual  se  procedió  de  inmediato  a la captura de los citados ciudadanos frente a la  situación de flagrancia”.   

A N T E C E D E N T E S   

           

1. El 15 de febrero de 2012, ante el Juzgado  Cuarto  Penal  Municipal  con  Función  de  Control  de  Garantías  de Armenia  (Quindío),    se    formuló    imputación    en    contra   de   FRANCISCO  JAVIER  CASTRILLÓN PRADA por el  delito  de  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes (artículo 376 del  Código  Penal),  oportunidad  en  la  que  se allanó a los cargos. En la misma  diligencia,    se    le   impuso   medida   de   aseguramiento   de   detención  domiciliaria.   

2.  Correspondió  la  actuación al Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de esa ciudad que, el 25 de julio de 2012, dictó  sentencia  a  través  de  la  cual impuso al implicado las penas principales de  prisión  por  cuarenta y nueve (49) meses, multa de sesenta y dos (62) salarios  mínimos  legales  mensuales  y  la  accesoria  de inhabilitación de derechos y  funciones  públicas  por  el  término de la sanción privativa de la libertad,  negándosele  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la pena y la  prisión                domiciliaria.1   

3.  Apelada  esta  determinación  por  la  defensa,  fue  confirmada  por  el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de  Armenia  -Sala  Penal-  el  2  de noviembre de 2012.2   

LA      DEMANDA     DE   CASACIÓN   

El censor presenta el recurso extraordinario  para    postular   un   cargo   único   en  contra  del fallo de segunda instancia, invocando para el efecto  la  causal  prevista  en el numeral 3° del artículo 181 de la Ley 906 de 2004,  por  “el manifiesto desconocimiento de las reglas de  producción  y  apreciación  de  la  prueba  sobre  la  cual  se  ha fundado la  sentencia”.   

Luego  de  referir que el artículo 44 de la  Constitución  Política  consagra  los derechos de los niños, otorgándoles un  carácter  prevalente,  indica  que  en  este  caso los juzgadores al negarle al  sentenciado   la   prisión   domiciliaria   como   padre   cabeza  de  familia,  desconocieron  la  valoración  sicológica  efectuada  a  su hijo menor de edad  donde  se  reportó  el  beneficio  que  para su estabilidad emocional significa  estar  al  lado  de  su  padre,  conculcándose  así  el  mandato  superior  al  privársele de un desarrollo armónico e integral.   

Afirma  que  el  Tribunal  se apartó de las  reglas  de la sana crítica al tener como elementos de convicción para negar el  beneficio  la  gravedad y modalidad de la conducta punible, pues debió realizar  un  análisis  en  cuanto  a las condiciones laborales, personales, familiares y  sociales  del  procesado,  las que, desde su punto de vista, le permiten acceder  al  mismo  por  tratarse de la única persona que vela por la manutención de su  núcleo  familiar,  toda  vez que la progenitora del menor, debido a las afugias  que  trajo  consigo la privación de la libertad, tuvo que trasladarse de ciudad  y  dejarlo  a  su  cuidado.  Por  ende,  solicita casar la sentencia para que se  otorgue la sustitución intramural deprecada.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

1.  Ante  todo  es imperioso recordar que la  casación  es  un  recurso  de naturaleza extraordinaria y rogada, motivo por el  cual  el  legislador  de  manera taxativa fijó las causales por las que resulta  procedente  atacar la presunción de acierto y legalidad que ampara la sentencia  de  segunda instancia. En ese orden, la demanda correspondiente no es un escrito  de  libre formulación en el que tiene cabida cualquier clase de cuestionamiento  sino  que  ha  de  ser  un texto lógico y sistemático en el que solo es viable  denunciar  errores  trascendentes  del fallo, al tenor de la metodología que de  antaño ha decantado la jurisprudencia.   

2.  Con  este  preámbulo,  se  anuncia  la  inadmisión del cargo  único  propuesto en la demanda, ya  que  carece  de  los  mínimos  presupuestos  lógicos requeridos en esta sede y  también  porque  es manifiesta la inexistencia de yerro alguno con vocación de  ser objeto de reproche, según se expone a continuación:   

3.  Si  bien  le asiste interés al defensor  para  la presentación de la demanda, puesto que la concesión de los mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la libertad es un tema susceptible de  discusión  por  vía  de los recursos en los eventos de terminación anticipada  del  proceso  penal,  la configuración del presunto vicio la afinca únicamente  en  la simple inconformidad que le genera el criterio de los juzgadores respecto  de  la  improcedencia de la concesión de la prisión domiciliaria consagrada en  la  Ley  750  de 2002, quienes concluyeron que no se acreditó la falta de otros  familiares    que    velaran    por    el    menor    hijo    de    CASTRILLÓN        PRADA,  según  lo  exige el artículo 2° de la  Ley  82  de  1993,  que  para  los  efectos  de  padre o madre cabeza de familia  condiciona  esa  situación a la persona que “siendo  soltera  o  casada  tenga  bajo  su  cargo,  económica  o socialmente, en forma  permanente,  hijos menores propios o de otras personas incapaces o incapacitadas  para  trabajar, ya sea por ausencia permanente o incapacidad física, sensorial,  síquica  o moral del cónyuge o compañero permanente o deficiencia sustancial,  de ayuda de los demás miembros del núcleo familiar”.   

Bajo  esta  perspectiva,  no  hay  lugar  a  predicar  la  verificación  de  la  calidad que se dice fue desconocida por los  sentenciadores,  pues  éstos  concordaron  en señalar que la señora madre del  menor   y   su   abuela   están  en  la  posibilidad  de  asistirlo3.   

En   estas   condiciones,   el   cargo  se  circunscribe  a  la  exposición  aislada  de las consideraciones personales del  demandante  a  la  manera de un alegato de instancia, limitándose a criticar la  postura   asumida   por   el   ad  quem  sin  demostrar  yerro en su tesis ni corroborar las razones de hecho  y  derecho  que  darían  lugar  a  pregonar  la  concurrencia  de los supuestos  normativos  previstos  en  la  disposición  presuntamente  no aplicada, pasando  además  por  alto que la sustitución de la prisión por prisión domiciliaria,  por  la  condición  de cabeza de familia, no opera automáticamente4 y matizando de  forma  deliberada el modo en que la administración de justicia estimó cómo en  este  asunto  concreto,  la  gravedad  de la conducta excluía la concesión del  beneficio.5   

4.  Aunado  a  estas  insalvables  falencias  sustanciales,  el  cargo  acusa  inconsistencias lógicas de cara a la causal de  casación  propuesta,  pues  el  reparo no escinde el alcance de cada una de las  modalidades  del error de hecho que invoca y evade agotar la carga argumentativa  imprescindible para su proposición jurídica completa:   

i)  Tratándose  del  eventual  falso  juicio  de  existencia por omisión  que  recayó  en  la  valoración  psicológica del menor, no se demostró en la  censura  la  trascendencia  que  tal  exclusión ostentaría frente a los demás  razonamientos  plasmados  por  los  juzgadores  quienes la asumieron inane, a la  hora  de  evaluar  la  concurrencia de los requisitos legales para la concesión  del beneficio, y   

ii)    En    cuanto    al   falso  raciocinio cometido por el supuesto  quebranto  de las reglas de la sana crítica, no se especificó si ello ocurrió  por  vulneración  de  los  principios de la ciencia, reglas de la lógica o las  máximas de la experiencia.   

Por ende, se repite, la demanda no supera una  llana   apreciación   subjetiva  que  desconoce  los  parámetros  conceptuales  insoslayables  en  que  se  desenvuelve  el  marco  teórico  de la casación, y  asimiló  el censor que el recurso extraordinario era un escenario idóneo en el  que  podía  disentir  libremente de la providencia del Tribunal, cuando ello no  es  así,  omitiendo  acreditar  fehacientemente, se insiste, la presencia de un  error  de tal magnitud que indique a la Sala la necesidad de intervención de su  parte.   

5.  De este modo, se advierte la inapropiada  presentación  de  la  demanda  al  pasar  por  alto  la  lógica que orienta la  postulación   de   las   causales   de   casación6,  razón por la cual, conforme  se  anunció, será inadmitida  al  no  desarrollarse  adecuadamente el cargo de sustentación, no avizorarse la  necesidad  de  superar  los defectos del libelo con el fin de corregir de manera  oficiosa  alguna  violación a las garantías fundamentales, ni percibirse de su  contexto  que  se precise de un fallo para cumplir con alguna de las finalidades  del recurso (artículo 184 de la Ley 906 de 2004).   

         

6.  Por último, debe recordarse que frente  a  esta  determinación  tiene cabida el mecanismo de insistencia de acuerdo con  los  lineamientos  precisados  en  la  providencia  del 12 de diciembre de 2005,  proferida en el radicado 24322.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

         R E S U E L V E   

INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada  por  el apoderado del procesado FRANCISCO        JAVIER        CASTRILLÓN        PRADA.    

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Cópiese,   comuníquese,  devuélvase  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER                          MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ                       

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ                       LUIS   GUILLERMO   SALAZAR   OTERO                                             

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Folio 59 y siguientes carpeta actuación   

2  Fl. 73 y s.s c.a   

3  Cfr. Fl. 5 y s.s fallo de primera instancia / Fl. 6 y  s.s sentencia del Tribunal   

4  Rad.   35943,   sentencia   de   22   de   junio  de  2011   

5  Cfr.  Fl.  6 fallo de primera instancia / Fl. 8 y s.s  sentencia Tribunal   

6  Respecto   de  tales  pautas  metodológicas  pueden  consultarse  los radicados 24323 y 24530, autos de 24 de noviembre de 2005, Rad.  33559, auto de 18 de agosto de 2010, entre otros     

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