40757(15-05-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Aprobado acta N° 148.  

Bogotá,  D.  C., quince (15) de mayo de dos  mil trece (2013).   

VISTOS  

Se  pronuncia la Sala sobre la admisibilidad  de   la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de  ANDRÉS  FELIPE  RAMÍREZ  MORENO contra la  sentencia  del  20  de  noviembre  de  2012,  a  través  de la cual el Tribunal  Superior  de  Cali confirmó el fallo proferido el 15 de febrero anterior por el  Juzgado  Dieciocho  Penal  del  Circuito  de  la  misma  sede,  que  condenó al  procesado  en mención, así como a José Santos Zapata  Ramírez  a  las  penas  principales  de  40  meses de  prisión  y  5  salarios  mínimos legales mensuales de multa, al igual que a la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  término,  como coautores del delito de receptación.   

HECHOS  

          Los resumió el Tribunal  de la siguiente manera:   

          “El  5  de  marzo del año 2010, a eso de las 6:00 de la tarde, en  el  inmueble  ubicado  en  la  Av.  Vásquez  Cobo  No.  23  N 47 de esta ciudad  –lugar  donde funciona el  parqueadero  “Granada  Estación”-,  los  aquí procesados fueron capturados  por  agentes  de la Policía Nacional en el momento en que aquéllos le vendían  a  Raúl  Alejandro  Guasaquillo  una  motocicleta  hurtada identificada con una  placa  que  no  le  pertenecía.  En  el procedimiento de captura los policiales  encontraron  otras  dos  motocicletas  que  también habían sido hurtadas días  antes”.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1. En audiencia preliminar realizada el 6 de  marzo  de  2010 ante el Juzgado Cuarto Penal Municipal de Bogotá, con funciones  de   control   de   garantías,   se   legalizó   la  captura  de  ANDRÉS    FELIPE   RAMÍREZ   MORENO   y  José Santos Zapata Ramírez.  En  la misma diligencia la Fiscalía les formuló imputación por los delitos de  receptación y uso de documento falso.   

En desarrollo de la mencionada audiencia los  imputados  aceptaron la responsabilidad respecto del primero de dichos punibles,  por cuya razón se produjo la ruptura de la unidad procesal.   

2.  El  15  de  febrero  de  2012,  el  Juez  Dieciocho   Penal   del  Circuito  de  esta  ciudad  realizó  la  audiencia  de  verificación  del  allanamiento  y simultáneamente la de individualización de  pena  y  sentencia,  condenando  allí  mismo  a  los  procesados  a  las  penas  principales  y  a  la  accesoria referidas en el acápite inicial de la presente  determinación.   

3. Contra el fallo de primer grado interpuso  apelación  la  defensa,  por  cuya  vía  el  Tribunal  de Bogotá le impartió  confirmación,  sujeto  procesal  que entonces acudió al recurso extraordinario  de casación, presentando el respectivo libelo.   

LA  DEMANDA   

          El  impugnante  formula  un  único cargo, que sustenta en la causal  segunda  de  casación  de  la  Ley  906 de 2004, esto es, desconocimiento de la  estructura  del  debido proceso por afectación sustancial de su estructura o de  la garantía debida a cualquiera de las partes.   

          Sustenta  la  censura predicando la vulneración del debido proceso,  por  cuanto  el  juez  de primera instancia procedió a realizar la audiencia de  individualización  de  pena  y  sentencia  sin  la presencia de los procesados,  desconociendo  lo previsto en el artículo 293 de la Ley 906 de 2004, acorde con  el  cual  al  juez  de  conocimiento  le  corresponde examinar el allanamiento o  aceptación  de  la  imputación  para  determinar  que  es  voluntario, libre y  espontáneo,  verificación  que  no puede hacerse si los acusados se encuentran  ausentes,   situación  que  impedía,  por  tanto,  realizar  la  audiencia  de  individualización.   

          Como  apoyo de su pretensión, el libelista cita la sentencia del 30  de  mayo  de 2012, dictada en la radicación 37688, en la cual la Corte prohijó  el  criterio  según  el cual el imputado puede retractarse del allanamiento sin  justificación  alguna hasta antes de verificarse la legalidad del allanamiento.  Para  el  actor,  el  ejercicio  de  esa  facultad  requiere de la presencia del  procesado en la respectiva audiencia.   

          En   consecuencia,   solicita  casar  la  sentencia  impugnada  para  declarar  la  nulidad  de  lo  actuado desde la audiencia de verificación de la  legalidad del allanamiento celebrada el 15 de febrero de 2012.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

          La  Corte  no  deja  de  insistir  en  señalar  que  la  demanda de  casación  no  es  un  escrito de libre elaboración sino que, dado el carácter  extraordinario  de  ese  recurso,  debe  cumplir unos presupuestos de adecuada y  lógica   fundamentación,   sin   los   cuales   el   libelo   no   podrá  ser  admitido.           

         

          Esos  presupuestos, en el esquema procesal contemplado en la Ley 906  de  2004, surgen de lo dispuesto en los artículos 183 y 184, inciso segundo. La  primera  de  dichas  normas  exige  al censor presentar la demanda señalando de  manera  precisa  y concisa las causales invocadas y sus fundamentos. A su turno,  la  segunda  establece  que  no  se  seleccionará el libelo cuando, entre otros  casos,  se  prescinde  de  señalar  la causal o no se desarrollan los cargos de  sustentación.   

          Al  amparo de las mencionadas disposiciones la Sala ha expresado que  en  la  nueva  sistemática procesal penal al demandante le corresponde también  satisfacer,   al   formular   los   respectivos   cargos,   las  pautas  fijadas  tradicionalmente  por  la  jurisprudencia  frente  a cada una de las causales de  casación establecidas por la ley.   

          Además,  se hace imperioso que el actor justifique la necesidad del  fallo  de  casación  de  cara  al cumplimiento de alguna de las finalidades del  recurso,  según  así  lo  tiene  también  establecido  el  inciso segundo del  precitado artículo 184.   

          En  ese  orden,  se tiene que, conforme lo tiene expresado la Corte,  las  censuras  sustentadas  en  la  causal  de  casación orientada a obtener la  nulidad     de     la    actuación,    debe    contener,   como   mínimo,   la   identificación   de   la  irregularidad,  la  expresión  clara de sus fundamentos, el señalamiento de si  se  trata  de  un  vicio de estructura o garantía, la indicación de la norma o  normas  violadas,  la  mención  del  momento  procesal en donde se presentó la  anomalía  y  de  las  actuaciones  afectadas con la misma, así como motivar su  trascendencia,  demostrando  a  la Corte que la nulidad se erige como el remedio  único  y  extremo  para  enmendar  la  incorrección  procesal,  surgiendo así  indispensable el fallo de casación.   

          En  el  caso materia de examen, el actor predica la vulneración del  debido  proceso  sobre la base de señalar que a los procesados no se les dio la  oportunidad  en la audiencia de verificación de la legalidad del allanamiento a  cargos  de  retractarse  del  mismo.  Sin  embargo,  el  demandante se sustrae a  indicar  la  norma  legal  que impedía al juzgador realizar dicho acto procesal  cuando  el  acusado, no estando privado de la libertad, voluntariamente renuncia  a su derecho de asistir al mismo.   

          Más  aún,  desde  la  perspectiva  de  la  necesidad del fallo, el  censor  pasa  por  alto que el criterio jurisprudencial plasmado en la sentencia  del  30  de  mayo  de 2012 proferida dentro de la radicación 37668 fue recogido  por   esta  Corporación  en  recientes  decisiones1, en las cuales se señaló que  al  procesado  no  le  es  permitido,  una  vez acepte los cargos, desconocer su  decisión  con la sola manifestación pura y simple de  estar  arrepentido,  salvo  si  demuestra  que  el  allanamiento o el acuerdo no  obedecieron  a  un  acto  voluntario, libre y espontáneo o que en desarrollo de  esos actos se vulneraron las garantías fundamentales.   

          Como   se  observa,  el  apoyo  jurisprudencial  utilizado  por  el  libelista  ha  perdido  vigencia,  luego  por  ese  aspecto la censura carece de  virtualidad para derruir la sentencia de segundo grado.   

En  consecuencia,  atendida  la  inadecuada  sustentación  del  único  cargo  formulado  y  la  no  necesidad  del fallo de  casación,  la  Sala  inadmitirá  la  demanda  objeto  de  examen, considerando  además   la   no   concurrencia  de  circunstancia  vulneradora  de  garantías  fundamentales  que  imponga  superar  los  desaciertos técnicos para decidir de  fondo.   

Se  precisará, finalmente, que contra esta  decisión   sólo   cabe   el   mecanismo  de  insistencia,  conforme  lo  tiene  establecido  el  artículo 184 de la Ley 906 de 2004,  cuya  interposición  procede bajo las reglas fijadas  en  jurisprudencia  reiterada  de  la Sala2.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          INADMITIR  la  demanda  de  casación    interpuesta    por    el   defensor   de   ANDRÉS  FELIPE  RAMÍREZ  MORENO, por las  razones expuestas en la anterior motivación.   

         De  conformidad con lo dispuesto en el inciso segundo del artículo  184  de  la  Ley  906  de  2004 y en los términos referidos en el acápite  final    de    esta    determinación,    contra    la    misma    procede    la  insistencia.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO              FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO            

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ               GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                   JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Sentencias del 13 de febrero de 2013, radicaciones 39707 y 40053.   

2  Providencia del 12 de diciembre de 2005, radicación 24322.     

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