40855(13-03-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado Acta N° 78  

Bogotá D. C., trece (13) de marzo de dos mil  trece (2013).   

VISTOS  

La  Sala  resuelve  la  colisión negativa de  competencia  suscitada entre los Juzgados Segundo Penal del Circuito de Arauca y  el  Único  Penal  del  Circuito Especializado de esa misma ciudad,  que se  rehúsan  a  conocer  del juicio que se adelanta en contra de JAIR EDUARDO RUÍZ  SÁNCHEZ,  por  los  delitos  de  homicidio  en  persona  protegida  cometido en  concurso  homogéneo y  desplazamiento forzado de población civil, la cual  fue  aceptada  por  el  Juez Especializado, quien, a su vez, también declina la  competencia para ocuparse de este asunto.   

ANTECEDENTES  

    

1. De acuerdo con los datos que obran en  el  trámite se pudo establecer que, entre los días 19, 20 y siguientes del mes  de  mayo  de  2004,  un  grupo  de  hombres fuertemente armados, integrantes del  Bloque  Vencedores de Arauca,  pertenecientes     a     la    organización    armada    ilegal    Autodefensas  Unidas  de  Colombia  (AUC),  incursionó  violentamente  en las veredas Flor Amarillo, la Holanda, Los Andés  y  Cravo  Charo,  jurisdicción  municipal  de  Tame  (Arauca),  que  dejó como  víctimas  a  Elías  Ortíz Florez, José Alfonso Fuentes Mendivelso, José del  Carmen  Acero,  José  Alberto  Linares  Cárdenas,  Maquiavelo  Anave, Bernardo  Antonio  Gaitán Nieves, Ismael Antonio Trigos Garay, Alfonso Campos Rodríguez,  Eleuterio  Vega  Rodríguez,  Alexander  Torres  Botello  y  Víctor Manuel Mazo  Martínez,      a     quienes    tildaron    de    auxiliadores    de    la  guerrilla.     

Además,  con  esta  incursión  se logró el  desplazamiento  de  una  veintena  de  familias y la desaparición de otros, por  cuanto saquearon las tiendas y atropellaron a la población civil.   

2.    Por los anteriores hechos, el  16  de  octubre  de  2009,  la  Fiscalía  Cuarenta  Especializada  de la Unidad  Nacional  de  Derechos  Humanos  y Derecho Internacional Humanitario de Cúcuta,  escuchó en indagatoria a JAIR EDUARDO RUÍZ SÁNCHEZ.   

3.      El 21 de julio de  2011,  la  Fiscalía  Cuarenta  Especializada  de la Unidad Nacional de Derechos  Humanos  de  Cúcuta  definió  provisionalmente  la situación jurídica a JAIR  EDUARDO   RUÍZ   SÁNCHEZ,   alias   “Nicolás”,   y  profirió  medida  de  aseguramiento  en  su contra, consistente en detención preventiva sin beneficio  de  excarcelación,  como  coautor  de  los  delitos  de  homicidio  en  persona  protegida   (art.135  del  C.P),  desplazamiento  forzado  de  población  civil  (art.159   ibídem)   y   concierto   para   delinquir   agravado  (art.340  ob.  cit.).   

4.    El  8  de  agosto  de  2012,  calificó  el  mérito  del  sumario  con resolución de acusación en contra de  JAIR  EDUARDO  RUÍZ, en calidad de probable coautor de los delitos de homicidio  en  persona  protegida y desplazamiento forzado de población civil, tipificados  en  los artículos 135 y 159 del Código Penal, respectivamente, dejando de lado  el delito de concierto para delinquir.   

5.    Por su parte, la oficina  de  apoyo  judicial  de  Arauca  realizó el reparto del proceso ante los Jueces  penales  del  circuito  de  esa  ciudad, correspondiéndole al Segundo Penal del  Circuito,  despacho  que,  el  19  de  febrero  del  año  en curso, se declaró  incompetente   para   adelantar  el  trámite  del  juicio,  señalando  que  el  expediente  ha  sido  enviado  a  esa  oficina  de  manera  equivocada,  pues la  competencia  para conocer del delito de ‘homicidio          en          persona         protegida’  radica  en  los  Juzgados Penales del  Circuito  Especializado,  tal  como  lo  contempla  la  Ley  600  de  2000 en el  capítulo  IV  transitorio,  en su artículo 5º, amén de que igualmente la Ley  906  de  2004  en su artículo 35 dispone en igual sentido la competencia en los  despachos Especializados.   

En   consecuencia   ordenó   remitir   las  diligencias  al Juzgado Único del Circuito Especializado de Arauca, advirtiendo  que,  en caso de no ser compartido su criterio, le propone colisión negativa de  competencia.   

    

1. El Juzgado Único Penal del Circuito  Especializado  de  Arauca,  por  su  parte,  el 25 de febrero pasado, aceptó el  conflicto  propuesto  por el Juzgado Segundo Penal del Circuito, destacando que,  cuando   el  homicidio  es  perpetrado  en  persona  protegida  por  el  Derecho  Internacional  Humanitario,  el  asunto  corresponde  a  los  Jueces Penales del  Circuito  en  virtud  de la competencia residual establecida en el literal b del  numeral 1º del artículo 77 de la Ley 600 de 2000.     

De  otra  parte,  disiente del argumento  presentado  por  el despacho proponente de la colisión, en el sentido que en el  caso  concreto,  debe  darse  aplicación a lo establecido en el numeral 4º del  artículo  35  de  la Ley 906 de 2004, porque ese precepto pertenece a una norma  procedimental  posterior a la época de los hechos, siendo pertinente anotar que  el  artículo  5º  del  Acto Legislativo No.03 de 2002 estableció con absoluta  claridad  que la aplicación del sistema penal acusatorio se iniciaría a partir  del  1º  de  enero de 2005 de manera gradual y sucesiva, únicamente respecto a  los  delitos  cometidos  con posterioridad a la vigencia de la ley que regula el  nuevo sistema procesal penal.   

Por  tal razón, de acuerdo con lo normado en  el  inciso  2º  del  artículo  18  transitorio  de  la Ley 600 de 2000 ordenó  remitir  las  diligencias a esta Corporación para que se tome la determinación  a que haya lugar.   

Informa,  además,  que  el  procesado  JAIR  EDUARDO  RUÍZ  SÁNCHEZ,  mediante  derecho  de  petición  presentado  ante la  Fiscalía  40 Especializada de Cúcuta, ‘solicitó      la      suspensión      del      proceso’,   atendiendo   que   se   encuentra  ‘postulado  a  Justicia  y  Paz’1.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.    En    primer    lugar,   se  hace necesario precisar que le  asiste  razón  al  Juzgado  Único  Penal del Circuito Especializado de Arauca,  cuando  advierte  que  la  presente  colisión  de  competencia  se rige por las  normativas  correspondientes de la Ley 600 de 2000 y no por las disposiciones de  la  Ley  906  de  2004  referidas  por  el  despacho  judicial  que  propuso  la  colisión.   

En  efecto,  de acuerdo con los elementos de  juicio  obrantes en la investigación, los comportamientos delictivos endilgados  habrían  tenido ocurrencia en el mes de mayo del año 2004, para cuando aún no  había  entrado  en vigor la Ley 906 de 2004, cuya vigencia, según su artículo  533,  empezó  a  partir del 1° enero de 2005 de manera gradual y progresiva en  los  diversos  distritos  judiciales de la forma establecida en el artículo 530  ibídem,  en cuyo caso, como  lo  tiene  definido  la  Sala, no tiene incidencia que la Ley 906 de 2004 varíe  las                   competencias2.    

Queda  claro,  por  consiguiente,  que  las  disposiciones   aplicables   para   determinar   la  competencia  para  el  caso  específico  son  las  de  la  Ley  600 de 2000, por tratarse de la normatividad  vigente  para  la  fecha  de  los  hechos.   En  esa medida, el funcionario  competente será el previsto en ese ordenamiento.   

2.   Precisado  el  punto  referente  a  la  normatividad  aplicable,  la  Sala  es  competente  para  conocer de la presente  colisión  negativa  de  competencia  suscitada entre los Juzgados Segundo Penal  del  Circuito  y  Único  Penal  del Circuito Especializado, ambos de Arauca, de  conformidad  con  lo establecido en el artículo 18 transitorio de la Ley 600 de  2000,  razón  por  la  cual  se  procede  a  acometer  el  estudio de fondo del  conflicto trabado.   

3. La colisión de competencia es el mecanismo  que  fijó  el legislador para determinar, cuando existe discusión entre varios  jueces,  cuál  de  ellos  es  el  competente  para conocer de unos determinados  hechos,  en  desarrollo  del principio de legalidad del juez, que hace parte del  plus  que  integra  junto  con  la  legalidad  del  delito,  de  la  pena  y del  procedimiento.   

4. El problema jurídico que se presenta entre  los  dos  funcionarios  en conflicto radica en establecer cuál es el competente  para  tramitar  el  juicio adelantado contra JAIR EDUARDO RUÍZ SÁNCHEZ por los  delitos   de   homicidio  en  persona  protegida  y  desplazamiento  forzado  de  población  civil,  tipificados  en  los artículos 135 y 159 del Código Penal,  respectivamente.   

     

1. En primer lugar, se hará referencia  a  la  competencia  para  conocer  del  delito de homicidio en persona protegida  descrito  en  el artículo 135 del Código Penal, tema respecto del cual la Sala  en  pretérita  oportunidad  se  ha  pronunciado,  concluyendo  que  el mismo se  encuentra  asignado  a  los  jueces  penales  del  circuito.  Sobre el asunto ha  dicho:     

“Si  se verifica el contenido del Título  II  del  Código  Penal, se observa que es el que incorpora  los “Delitos  contra   personas   y   bienes   protegidos   por   el   Derecho   Internacional  Humanitario”,  siendo  el  primero  de  ellos,  precisamente  el  homicidio en  persona protegida, cuyo tenor literal determina:   

“El que, con ocasión y en desarrollo del  conflicto  armado,  ocasione  la  muerte  de  persona  protegida  conforme a los  convenios  internacionales  sobre  Derecho Humanitario ratificados por Colombia,  incurrirá  en  prisión de treinta (30) a cuarenta (40) años, multa de dos mil  (2000)  a  cinco  mil  (5000)  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, e  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y funciones públicas de quince  (15) a veinte (20) años.   

“Y cuando el parágrafo de dicho artículo  precisa  quiénes  son las personas protegidas conforme al derecho internacional  humanitario,  dedica  el  numeral  primero,  a  incorporar en dicha categoría a  “los integrantes de la población civil”.   

“De lo que se infiere que la confusión en  la  que  incurre  el  Juez  Segundo  Penal  del Circuito de Yopal, se origina al  interpretar  el numeral 2º  del artículo 5º transitorio de la Ley 600 de  2000,  que  asigna la competencia al juez especializado, del homicidio agravado,  solo  cuando se comete en presencia de alguna de las circunstancias previstas en  los  numerales  8,  9  y  10  del  artículo  104  de  la Ley 599 de 2000.    

“Esto porque pretende dar el mismo alcance  competencial  del  homicidio  agravado  (por  las  causales  previstas en dichos  numerales),  al  homicidio  en  persona  protegida, que constituye un tipo penal  diferente  y autónomo, con una riqueza descriptiva mucho más amplia y por ello  con  alcances  diferentes,  dirigidos,  precisamente  a  regular  situaciones no  previstas en otras normas.   

“El juzgamiento  del   homicidio  agravado por las causales 8, 9 y 10 de la Ley 599 de 2000,  está  atribuido  por el numeral 2º del artículo 5º transitorio de la Ley 600  de  2000  a  los  jueces  penales  del  circuito especializados. Entre tanto, el  juzgamiento  del  homicidio de persona internacionalmente protegida, previsto en  el  artículo  135  de  la  Ley  599  de 2000, no tiene asignada una competencia  específica,  por  lo  que el factor residual lo coloca en cabeza del juez penal  del circuito.    

“  Y  esto es así, porque el numeral 9º  del  artículo  104  de  la  Ley  599  de  2000  solo agrava el homicidio de las  personas  internacionalmente  protegidas, que no está regulado en el Título II  del  Libro  Segundo del Código Penal.  De suerte que si de acuerdo con las  consideraciones  de  la  Fiscalía,  el  asesinato de Pérez Anave, se cualifica  como  el de un integrante de la población civil, a la luz de lo determinado por  el  artículo 135.1 (que está ubicado en el Título II del Código Penal), esta  situación  escapa  a  la  competencia  asignada  al  Juzgado Penal del Circuito  Especializado.3   

Ya    la    Corte    así    lo    había  señalado4:   

“2.5.  El  artículo  5° transitorio del  Código  de  Procedimiento  Penal  asignó  a  los  jueces  penales del circuito  especializados   el  conocimiento  del  delito  de  homicidio  agravado  en  los  términos     del    artículo    104.9,  siempre que  no   se   relacionara   con  muertes  de  personas  protegidas  por  el  Derecho  Internacional   Humanitario,  de  donde  se  desprende  que  la  competencia  en  relación  con  estas  está  adjudicada  a otro funcionario. Y el artículo 135  define  el  homicidio  que  tiene  como sujeto pasivo a persona defendida por el  Derecho Humanitario.   

“2.6. La salvedad señalada implica que lo  exceptuado  frente  al  Servidor especializado compete a otro funcionario y como  esa  facultad  no  se ha otorgado expresamente a ninguna jerarquía, por residuo  corresponde al juez penal del circuito.   

“3. En síntesis:  

“3.1.  El  conocimiento  del  delito  de  homicidio  simple  y,  en general, del homicidio agravado, compete al juez penal  del circuito.   

“  3.2.  El  homicidio  agravado  por los  numerales  8  (realizado  con  fines  terroristas o en desarrollo de actividades  terroristas),  9  (respecto  de  persona  internacionalmente protegida) y 10 (en  relación  con  servidor  público, periodista, juez de paz, dirigente sindical,  político  o religioso o en razón de ello) del artículo 104 del Código Penal,  compete al juez penal del circuito especializado.   

“3.3.  El  conocimiento  del  delito  de  homicidio   perpetrado  contra  “persona  protegida  conforme  a  los  Convenios  Internacionales  sobre  Derecho  Humanitario”,  con  ocasión y en desarrollo de  conflicto  armado  (artículo  135 Código Penal), corresponde al juez penal del  circuito.”   

     

1. Precisado que el delito de homicidio  en  persona  protegida  previsto  en  el  artículo  135 del Código Penal es de  competencia  de  los  jueces  penales  del  circuito,  seguidamente se procede a  arribar   a  la  misma  conclusión,  pero  frente  a  la  conducta  punible  de  desplazamiento  forzado  de  población  civil  consagrado  en  el artículo 159  ibídem,  pues  la  normatividad  procesal  en  cita  permite  concluir  que  su  conocimiento también corresponde a los mencionados jueces.     

En efecto, la Ley 600 de 2000 en su artículo  5º  transitorio  define  la  competencia  de  los  jueces  penales del circuito  especializado,  sin  hacer  referencia,  ni  incluir  expresa ni tácitamente el  delito  de  desplazamiento  forzado  de  población  civil.  El citado artículo  transitorio ha tenido posteriores reformas legislativas a saber:   

La  Ley  733  de 2002,  “por  medio  de  la cual se dictan medidas tendientes a erradicar los  delitos  de  secuestro,  terrorismo  y extorsión, y  se   dictan  otras   disposiciones”   y  la  1121  de  2006  “por  la  cual se dictan normas para la prevención,  detección,  investigación  y sanción de la financiación  del terrorismo  y otras disposiciones”.   

Pero  si bien, éstas modificaron en algunos  aspectos  la  competencia  de  los  jueces  especializados,  en  todo  caso, con  relación  a  la atribución que les confirió la Ley 600 de 2000, no incluyeron  el        delito        de        ‘desplazamiento     forzado     de    población    civil’.   

De lo anterior se infiere que en los procesos  penales  regulados  por  la  Ley  600  de  2000, la competencia para conocer del  delito  de  que  trata  el  artículo  159  del Código Penal, corresponde a los  jueces  penales  del  circuito,  por  la  cláusula  residual  establecida en el  literal b) del numeral 1º del artículo 77 de la citada ley.   

    

1. De  otra  parte, se hace necesario  precisar,  que ni frente al delito de homicidio en persona protegida, ni tampoco  al  de  desplazamiento  forzado  de  población  civil,  es  posible  aplicar la  regulación  de  competencia  prevista en la Ley 906 de 2004, como lo sugiere el  Juez  Segundo  Penal  del  Circuito  de Arauca. Al respecto esta Corporación ha  dicho:     

“Es  así  que el artículo 6º del nuevo  estatuto      señala      en      su      inciso      final     que’“Las  disposiciones de este código  se  aplicarán  única  y exclusivamente para la investigación y el juzgamiento  de   los   delitos   cometidos   con  posterioridad  a  su  vigencia’.   

“Esta disposición despliega su sentido en  la  comprensión  de  que  se varió de sistema procesal, de uno mixto a uno con  marcada  tendencia  acusatoria,  por  lo  que  la arquitectura del nuevo esquema  resultaba  sustancialmente  diferente a los procesos que venían en marcha y por  tanto  se  hacía  necesario distinguir los institutos de uno y otro evitando su  confusión,  dejando  a  salvo la aplicación de la favorabilidad en los eventos  en  que  las figuras fueran compatibles a la luz de los dos sistemas5.   

(…)  

“No  se  puede  afirmar que la Ley 906 de  2004  produjera  efectos  en la investigación y juzgamiento de hechos cometidos  antes  de  su  entrada  en  vigencia en el Distrito Judicial en el que éstos se  perpetraron,  a  menos  que  se  pudiera  invocar  la presencia del principio de  favorabilidad,   lo  cual  se  sale  del  acontecer  fáctico  y  jurídico  analizado en este caso.   

“La  Corte  Constitucional  al  declarar  ajustadas  a  la  Constitución, tanto el Acto Legislativo 03 de 2002 (Sentencia  C-1092  de  2003),  como  los  artículos  6º  (Sentencia  C-592 de 2005) y 530  (Sentencia  C-801  de 2005) del nuevo Código de Procedimiento Penal, reconoció  que  la  prohibición  de  retroactividad  de la ley procesal penal contenida en  dichas  normas,  no  resultaba  enfrentada  con  la  norma  superior en tanto no  limitara  el  principio  de favorabilidad; razón por la que los preceptos de la  Ley  906  de  2004 únicamente son aplicados a hechos cometidos una vez iniciada  su  vigencia  atendiendo  el  régimen  de  gradualidad  al  que  fue  sometida.   

“Si el competente para conocer los delitos  contenidos  en  la  acusación  formulada  contra  …,  antes  de la entrada en  vigencia  de  la  Ley  906  de  2004 en el correspondiente distrito, era el juez  penal  del  circuito,  el  juzgamiento  de  hechos  cometidos  con  ese  límite  temporal,  debe  ser asignado a dicha categoría de funcionarios”.6   

Así  las  cosas,  resulta claro que el Juez  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Arauca  acertó  al  rehusar la  competencia  para  conocer  del asunto que concita la atención de la Sala, pues  aquélla  radica en el Juzgado Segundo Penal del Circuito de la misma ciudad, en  razón  de la cláusula residual consagrada en el literal b) del numeral 1º del  artículo  77  de la Ley 600 de 2000, motivo por el cual se dispone la remisión  del expediente al último de los nombrados.   

6.  Por  último,  como  en  este  asunto se  indicó  que  el  procesado  JAIR  EDUARDO  RUÍZ  SÁNCHEZ  podría encontrarse  postulado  en  Justicia  y  Paz,  resulta  conveniente que el juez a quien se le  asigna  el juicio, proceda a hacer las verificaciones necesarias que le permitan  adoptar la decisión que al respecto deba tomar.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

    

1. DIRIMIR   el   conflicto  de  competencia  suscitado,  asignando el conocimiento del proceso adelantado contra JAIR EDUARDO  RUÍZ  SÁNCHEZ,  por  los delitos de homicidio en persona protegida cometido en  concurso  homogéneo  y  desplazamiento  forzado de población civil, al Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito de Arauca, a donde se remitirá la actuación para  lo de su cargo.     

    

1. Comunicar  lo  aquí  decidido  al Juzgado Único Penal del Circuito  Especializado de Arauca.     

    

1.       Contra    esta    decisión   no   procede   recurso  alguno.     

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ            GUSTAVO     ENRIQUE    MALO  FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                                JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

            Secretaria   

    

1 Ver  fl.  59 cdno. No.12 de la Fiscalía, oficio No. 888 UNDH-DIH, de septiembre 7 de  2012,  donde  se  da respuesta en el siguiente sentido: “me permito informarle  que  dicha  suspensión  procede  cuando  el  Magistrado  de  Justicia  y Paz lo  disponga y comunique”.   

2 Auto  de 26 de marzo de 2008, rad. 29414.   

3  Colisión de competencia rad. 30743 de febrro 12 de 2008   

4  Colisión de competencia  rad. 23472, de abril 13 de 2005.   

5 Tal  como   lo   precisó   la   Corte   Constitucional   en   Sentencia   C-292   de  2005.   

6 Corte  Suprema   de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  colisión  de  competencia  radicado  No.31741 junio 3 de 2009.     

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