40631(20-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 386  

Bogotá, D.C., veinte (20) de noviembre de dos  mil trece (2013)   

ASUNTO  

Decide la Corte sobre la admisibilidad formal  de  la  demanda  de  casación  presentada  por  el apoderado de Esneider Yulian  Arango  Pérez  contra  la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal  Superior de  Medellín  el  30  de  octubre de 2012, confirmatoria de la decisión de primera  instancia  emitida por el Juzgado Primero Penal del Circuito de la misma ciudad,  que  condenó al procesado como responsable de los delitos de hurto calificado y  agravado  y  porte  ilegal de armas de fuego o municiones a la pena principal de  162 meses de prisión.   

   

HECHOS Y ACTUACIÓN BÁSICA:  

El  fallo impugnado hace una síntesis de los  hechos en términos que acoge la Sala, así:  

“A  eso  de  las  siete y media de la noche  (7:30  p.m.),  aproximadamente,  los  señores  Jair Alberto Orozco Salazar y su  padre  Mario  de  Jesús Orozco se movilizaban en la motocicleta Pulsar de placa  EEO-40-B,  hicieron  una parada momentánea al frente de la tienda ubicada en la  carrera  44  No.96-52  Barrio  Aranjuez  de  Medellín,  para  la compra de unos  cigarrillos.  En  la  motocicleta  quedó  Jair Alberto, quien fue tumbado de la  misma    y   un   varón   joven   salió   en   veloz   fuga   conduciendo   el  velocípedo.  

En  el  sector  se  encontraba  la  patrulla  policial  conformada por los uniformados Carlos Eduardo Garzón Ramírez y Jhoan  Sebastian  Buitrago Bustamante, quienes escucharon detonaciones de arma de fuego  e  inmediatamente  observaron  a  dos  motociclistas  que  se movilizaban a gran  velocidad  y  con  la  placa  tapada con un trapo rojo, no obstante las órdenes  para  que  detuvieran  la  marcha  hicieron  caso  omiso y además dispararon en  contra  de  los  uniformados.  Luego  de  varias  cuadras  de veloz y rauda fuga  abandonaron  la  motocicleta  y  uno  de  los  pasajeros entra al inmueble de la  carrera  48  No.90-67  interior  101.  Previa  autorización  de  los legítimos  moradores  se  logra  la  ubicación del ciudadano Esneider Yulian Arango Pérez  oculto  y acurrucado en el primer piso del inmueble ubicado en la carrera 49 No.  90-52  a  donde  llegó  quizás  saltando  por  los  techos. La aprehensión la  realizó  el  policial  Gelvert  González  Guerrero,  quien  llegó  a  prestar  colaboración     junto     con    el    uniformado    Edison    Javier    Villa  Hernández”.  

El  13  de  abril  de  2011  ante  el Juzgado  Séptimo  Penal Municipal con funciones de control de garantías de Medellín se  cumplió  la  audiencia  preliminar  de control posterior a registro voluntario,  legalización  de captura, formulación de imputación y medida de aseguramiento  consistente  en  detención  preventiva  por  los  delitos de hurto calificado y  agravado  y  porte  ilegal  de  armas  de fuego, a solicitud de la Fiscalía 246  Seccional.  

Después de varias vicisitudes procesales, en  audiencia  rituada  el  18 de agosto de 2001, la Fiscalía acusó formalmente al  imputado    por    los    delitos   que   ameritaron   la   privación   de   su  libertad.  

Tramitada la fase del juicio sobrevinieron los  fallos   de   primera   y   segunda   instancia  en  los  términos  previamente  indicados.  

    

DEMANDA  

Dos  son  los  reparos  que  la  procuradora  judicial  del  incriminado  postula  contra  el  fallo  que  hace  objeto  de la  impugnación extraordinaria.  

El primero bajo los supuestos de la causal de  nulidad,        sostiene        “falta       de  motivación”, que enseguida precisa en relación con  la  decisión  de  primer  grado  como  “motivación  sofística”,  bajo  el  entendido  que  concurre  al  desconocerse  elementos  probatorios  que  “podrían  haber     conducido     a     conclusiones     diversas    sobre    la    verdad  material”.   

Para   demostrar  lo  anterior,  retoma  la  secuencia  fáctica  bajo  el  entendido  que  los hechos concernientes al hurto  fueron  entremezclados con aquellos relativos al empleo de armas de fuego, visto  que  al  procesado  no  se  le  encontraron residuos de pólvora, rechazando las  explicaciones  que  sobre  este  particular  se  consignaron en la sentencia que  contravienen los dictados de la ciencia y la lógica.   

Además, la persecución de los asaltantes no  fue  incesante  y  fueron  perdidos  de vista y existen dudas sobre si intervino  otro  velocípedo  en  el  latrocinio,  aspectos  que no fueron abordados por el  sentenciador,  como tampoco las contradicciones en el testimonio de Jair Alberto  Orozco,  para  en  su  lugar  construirse  indicios  con  base  en  “meras     suposiciones”    y    dar  credibilidad a los policiales sin merecerla.   

Con  base  en lo anterior solicita se case el  fallo y declare la nulidad por falta de motivación del fallo.   

Como segundo cargo, aduce errores de hecho en  la valoración de las pruebas.   

Así, afirma haber omitido el fallo la prueba  de  absorción atómica, en tanto descarta que el procesado haya accionado armas  de   fuego;   haberse   utilizado   una  “prueba  de  referencia  de tipo especulativo”, como lo es aquello  narrado  a  los  policiales  por  el  ciudadano  Eudes de Jesús Henao, sobre la  posibilidad  de  que  la  persona  perseguida  hubiera  subido  por  la terraza.   

Sostiene  enseguida  que  de haberse valorado  estas  pruebas  con  las  reglas  de  la  sana  crítica,  otra  hubiera sido la  decisión falladora.   

Agrega  entonces  respecto de lo depuesto por  los  cuatro agentes policiales que rindieron testimonio, que fueron tendenciosos  y  contradictorios  y  esto  no  fue  tomado  en  cuenta  por  el  sentenciador,  ocurriendo  lo  propio  con la víctima Jair Alberto Orozco, lo cual posibilitó  admitir    una    secuencia    fáctica    que    no   se   compadece   con   lo  recaudado.   

Solicita  se  case  el  fallo  y  absuelva al  procesado.   

CONSIDERACIONES  

1.  Cumpliendo  sólo  en  apariencia con los  presupuestos  de  un  libelo casacional que procura de la Corte una decisión en  el  fondo  en  orden  a  determinar  la  legalidad de la sentencia impugnada, la  censora  ha  postulado  dos  cargos  que  dijo  encaminarse bajo las causales de  nulidad  y  quebranto  indirecto de la ley sustancial que como se verá, emergen  ineptos  en  el propósito de una decisión orientada a satisfacer alguno de los  teleológicos   cometidos   fijados   por   el   art.  180  de  la  Ley  906  de  2004.   

2.   Profusamente  la  Sala  ha  tenido  oportunidad  de precisar, que el de casación constituye un recurso especial que  comporta  estrictez  en  la  presentación  de los reproches que se imputan a la  sentencia,  de  manera  que  no cualquier clase de alegación pueda solventarlo,  sin  que  deba  entenderse  a  partir  de  su  identidad  como  medio de control  constitucional  protector  de  los derechos contemplados en la Carta Política y  los  tratados  de  derechos  humanos  -bloque de constitucionalidad-, que hoy en  día  se ha despojado de aquellos requisitos que lo hacen en esencia un medio de  oposición  estrictamente  reglado  de  modo  que  su  ejercicio supone serios y  lógicos  presupuestos de postulación y propuesta de los reproches, sin que sea  dado  asimilarlo  a  un  recurso  más  ajeno  de  aquellos requisitos ante cuya  falencia  surge  inadmisible  o,  en  todo  caso,  inepto  para  desvirtuar  los  principios  de  acierto  y  legalidad  que  respaldan las sentencias judiciales,  máxime  cuando  en  él siguen primando aquellos presupuestos exigentes para su  correcta presentación y argumentos demostrativos.   

3.  Reiterar  tan  conocidas  nociones  es un  imperativo  en  este  caso, en que la demandante detrás de enunciados aparentes  de  reproches  contra  la  sentencia,  ha  presentado  alegatos  de  opugnación  valorativa  de  las  pruebas,  cuando  este  es  un tema sobre el cual no emerge  admisible confrontar en esta sede una sentencia.   

En efecto, el primer reproche se encaminó por  nulidad  por  “falta  de  motivación”,   pero   evidenciando  la  propia  contradicción  del  mismo,  no  solamente  se  adentra  en  controversias  de  índole probatoria, sino que a la  subyacente   ausencia   de  sustentación  de  la  sentencia  en  que  se  funda  teóricamente  dicho  enunciado,  agregó  una “falsa  motivación”     o    motivación    “sofística”    que    tampoco    es  desarrollada.   

4.  Es  insostenible  la  aducida  falta  de  motivación,   entendida   como   la  omisión  en  el  concreto  e  inequívoco  señalamiento  de  los fundamentos de la sentencia, con la afirmación según la  cual   la  misma  deviene  de  haberse  desconocido  elementos  probatorios  que  “podrían  haber  conducido  a conclusiones diversas  sobre  la  verdad  material”, e inadmisible que para  demostrarla  se retomen los hechos bajo una reconstrucción crítica que procura  se  analicen  en  favor  del  imputado,  o  desechar apartes de la sentencia con  críticas  interesadas  sobre  cómo  debió  ser entendido el desarrollo de los  acontecimientos,  o  descalificar  las  conclusiones  sentenciadoras  por  tener  fundamento   en  “meras  suposiciones”,  o  por habérsele dado credibilidad a los agentes de la autoridad  que intervinieron en la captura de Arango Pérez.   

5.  Análoga  es  la  situación respecto del  segundo reparo, que dijo estar cimentado en error de hecho.   

Comenzó  por afirmar que el fallo ignoró la  prueba  de  absorción  atómica,  pero  ya  desde  la  primera  censura  había  expresado  su  inconformidad  con los argumentos de la sentencia para, al margen  del  resultado  negativo de la misma, imputar el delito de porte de armas por el  cual  también se condenó al procesado, necesariamente considerando de ese modo  su contenido material.   

Ningún  error  de  hecho  puede derivarse de  haber  tomado  en  cuenta  los  policiales  lo  expresado  por  el ciudadano que  admitió  su ingreso a la vivienda en la persecución del imputado, ni calificar  de  prueba  de  referencia  lo  narrado  por la autoridad en el juicio oral como  expresado  por  Eudes  de Jesús Henao, pues lo constatable fue que al seguir la  ruta indicada se produjo el hallazgo del imputado.   

Por  demás,  de manera inconexa desde luego,  refirió  entonces la censora que de haberse valorado las pruebas con las reglas  de  la sana crítica, otra hubiera sido la decisión falladora pero sin ocuparse  de  evidenciar  cuál  de  aquellas  que  la  caracterizan  y fundamentan fueron  desconocidas.   

6.   Para   culminar,   agrega  pretendidas  contradicciones  intrínsecas  en  los  testimonios  de  los  policiales y de la  víctima  Jair  Alberto  Orozco,  que  debió  considerar el fallador, pero que,  desde   luego,   no   estructura  como  alguna  especie  de  error  atacable  en  casación.   

La  ineptitud  del  escrito  de  demanda  es  manifiesta y su medida la inadmisibilidad.   

7. Finalmente, contra la determinación que se  adopta  es  viable el mecanismo de insistencia previsto en el inciso segundo del  artículo  184 de la Ley 906 de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal  es  el  señalado  por  la  Sala en el auto de diciembre 12 de 2005, radicación  25006.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

No admitir la demanda de casación presentada  por la defensora de Esneider Yulian Arango Pérez.   

Contra esta decisión procede el mecanismo de  insistencia.   

Notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal de origen,   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                        FERNANDO                                A.                                CASTRO  CABALLERO                                

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER                                                          MARÍA                   DEL                  ROSARIO                  GONZÁLEZ  MUÑOZ                    

GUSTAVO  ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ                                                                                                                 EYDER PATIÑO CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

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