40335(06-12-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Aprobado Acta No. 447  

          Bogotá   D.C.,   seis   (6)   de   diciembre   de   dos   mil  doce  (2012).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el  impedimento  manifestado  por la  titular  del  Juzgado  2°  Penal  del  Circuito  Especializado de Popayán para  conocer  del  juicio  adelantado  contra  CARLOS MARIO  RODRÍGUEZ  DÍAZ,  acusado por el delito de tráfico,  fabricación o porte de estupefacientes agravado.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

1.  Por  información  obtenida  de  fuente  humana,  la  Policía  Nacional  desplegó  un operativo que permitió descubrir  20.868  gramos  de cocaína y sus derivados envueltos con cinta de enmascarar en  una  bolsa  trasladada  en  el  interior de la camioneta marca Nissan D21, color  blanco,   doble   cabina,   servicio   público,   de  placas  SHN  –   947,  conducida  por  CARLOS  MARIO RODRÍGUEZ DÍAZ, en la vía  que comunica a Mercaderes, Cauca, con San Joaquín.   

En  el  instante  se  dispuso la captura del  conductor    del   rodante   y   demás   ocupantes,   esto   es,   Oscar  Orlando  Ruiz  Bolaños,  Carlos  Fernando Toro y     William     Fernando     Gaviria  Muñoz.     

2. Presentadas las personas aprehendidas ante  el  Juez Segundo Promiscuo Municipal con Función de Control de Garantías de El  Bordó,  Cauca,  en  audiencia preliminar  que tuvo lugar el 20 de marzo de  2012  se  legalizó  la  captura,  se  formuló  imputación  por  el  delito de  tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes agravado y se impuso medida  de   aseguramiento  de  detención  preventiva  en  establecimiento  carcelario,  respecto de todos los capturados.   

3. El 10 de septiembre pasado, a petición de  la  Fiscalía,  el  Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Popayán  decretó  la  preclusión  en  favor  de Oscar Orlando  Ruiz   Bolaños   y  Carlos  Fernando  Toro, en tanto el 12 del mismo mes y año, el  titular  del  estrado  judicial  manifestó  su  impedimento  para conocer de la  actuación    allegada   con   escrito   de   acusación   contra   William   Fernando   Gaviria   Muñoz   y  CARLOS    MARIO    RODRÍGUEZ    DÍAZ,  previa invocación del numeral 6°, artículo 56 de la Ley 906 de  2004.  En  consecuencia,  ordenó remitir el expediente al Juzgado Segundo Penal  del Circuito Especializado de la misma ciudad.   

     

4.   Asumido   el   conocimiento   de  las  diligencias,  la titular del Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de  Popayán   profirió   fallo   el   9  de  octubre  pasado  contra  William   Fernando   Gaviria  Muñoz  por  virtud  del  preacuerdo suscrito con la Fiscalía, oportunidad en la cual, entre  otras  determinaciones, ordenó la ruptura de la unidad procesal y manifestó su  impedimento  para conocer del juicio contra RODRÍGUEZ  DÍAZ,  con fundamento en el numeral 6°, artículo 56  de  la  Ley  906  de  2004. En consecuencia, envió las diligencias a los Jueces  Penales  del  Circuito  Especializado  de  Cali,  en  atención  al  impedimento  presentado  en  anterior  oportunidad  por  el  Juez  Primero  Penal de Circuito  Especializado  de  Popayán  y  la  inexistencia  de  otros Juzgados de la misma  categoría en dicho Distrito.   

          En   sustento   de  la  determinación,  adujo  que  al  aceptar  el  preacuerdo  y proferir fallo anticipado contra William  Fernando   Gaviria   Muñoz,  analizó  los  hechos  y  realizó  valoraciones probatorias, lo cual afecta la imparcialidad para conocer  del  juicio  que  debe  adelantarse  contra RODRÍGUEZ  DÍAZ.   

          5.  El pasado 20 de noviembre la titular  del  Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cali, a quien por  reparto  le  correspondió  el  proceso,  consideró  infundado  el  impedimento  manifestado  por  su  homóloga  de Popayán, precisando que la intervención de  dicha  funcionaria,  consistente  en haber proferido fallo anticipado contra uno  de   los  coautores  de  la  ilicitud  investigada,  no  resulta  vinculante  ni  sustancial   en   los   términos   exigidos   por  la  jurisprudencia  de  esta  Sala.   

Ello,  señala, porque tal determinación no  implicó  valoración  de los elementos materiales probatorios o análisis sobre  la  responsabilidad  de RODRÍGUEZ DÍAZ, pues  con  relación  a  este procesado, tanto los hechos atribuidos  como  su presunta responsabilidad deben inferirse de manera individual de lo que  logre  probarse  en  el juicio oral, tópicos que lógicamente no se dilucidaron  en  el  trámite  abreviado  culminado  contra William  Fernando Gaviria Muñoz.   

Por  lo  expuesto,  ordenó  el  envío  del  diligenciamiento  a  esta  Sala,  en atención  a los lineamientos trazados  por el numeral 4°, artículo 32 de la Ley 906 de 2004.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          1. Precisión inicial   

          De  manera previa al pronunciamiento de fondo sobre el asunto puesto  a  consideración  de  la  Sala,  debe  indicarse  que si bien el expediente fue  remitido   a   la  Corte  para  impartir  el  trámite  de  una  definición  de  competencia,  en  realidad  lo que debe desatarse en esta sede es el impedimento  planteado  por la titular del Juzgado  2° Penal del Circuito Especializado  de  Popayán,  pues  ninguno  de  los  estrados  judiciales involucrados en este  asunto manifestó alguna causal de incompetencia.   

2. Competencia  

Ha  reiterado  la  Colegiatura1  que antes de  entrar  en  vigencia  de  la  Ley  1395  de 2010, la Sala no conocía de ningún  impedimento  manifestado  por  jueces, independientemente de su naturaleza, pues  en  tal  caso  la  competencia  para  pronunciarse  asistía  a  los Tribunales,  debiendo  aplicarse  la  figura  consagrada  en el artículo 44 de la Ley 906 de  2004  (competencia  excepcional)  en  aquellos  eventos  en que solo existía un  juzgado  en  el  correspondiente  distrito  o  todos estuvieran impedidos.    

No obstante, la situación varió con la Ley  1395  de  2010,  “por la cual se adoptan medidas de  descongestión   judicial”,   cuyo   artículo   82  modificó  el  57  original  de  la  Ley  906  de 2004, referido al trámite del  impedimento, señalando textualmente lo siguiente:   

         “Trámite        para        el  impedimento.   Cuando  el  funcionario  judicial  se  encuentre  incurso  en una de las causales de impedimento deberá manifestarlo a  quien  le  sigue  en  turno,  o,  si  en  el  sitio no hubiere más de uno de la  categoría  del  impedido  o  todos  estuvieren impedidos, a otro del lugar más  cercano,  para  que  en el término improrrogable de tres (3) días se pronuncie  por escrito.   

         En  caso  de  presentarse  discusión  sobre el funcionario a quien  corresponda  continuar  el  trámite  de la actuación, el superior funcional de  quien  se  declaró  impedido  decidirá  de  plano  dentro  de  los  tres días  siguientes al recibo de la actuación.   

         Para  tal  efecto,  el  funcionario  que  tenga  la  actuación  la  enviará a la autoridad que deba resolver lo pertinente”.   

         Conforme  se  ha  señalado en precedentes oportunidades2,     la  consagración  de  esta  premisa  normativa  impone  seguir  las  mismas  pautas  hermenéuticas  sentadas  por  la Sala frente al trámite de la Ley 600 de 2000,  para  cuando,  como  en  este  asunto,  en  la  determinación  del  funcionario  competente  están involucrados despachos judiciales pertenecientes a diferentes  distritos  judiciales,  caso  en el cual resulta indiscutible que la competencia  para resolver el asunto corresponde a la Corte Suprema de Justicia.   

          Además,  “porque acudir en estos casos  a  la  solución  establecida  en  el artículo 44 de la Ley 906 se torna inane,  dado  que  con  el  nuevo  trámite,  a diferencia de la previsión original del  artículo  57  ibídem, existe determinación sobre el funcionario a quien se le  ha  de asignar el asunto en el evento de prosperar el impedimento”3 porque  previamente  el  expediente  fue  enviado  a  la funcionaria  judicial   “del   lugar  más  cercano”,  la  cual  expresó  las  razones para no aceptar la manifestación de su homóloga, por lo  que  bien  procedió  en  este  caso  la  titular  del  Juzgado Cuarto Penal del  Circuito  Especializado  de  Cali al remitir la actuación al superior común de  los dos, es decir, a esta Sala.   

          En  síntesis,  con la regulación de la Ley 1395 de 2010, cuando el  trámite  del  impedimento  involucra despachos judiciales de diversos distritos  judiciales,  la  competencia para resolver el punto corresponde necesariamente a  la Corte.   

         

          Así  las  cosas,  por  estar  comprometidos  en  el presente evento  titulares  de  juzgados  pertenecientes a los distritos judiciales de Popayán y  Cali  no vacila el juicio para colegir que a esta Sala le corresponde decidir si  es  fundado  o  no  el  impedimento manifestado por la primer funcionaria, cuyas  razones no comparte la segunda.   

          3.  Acerca  de  los motivos expuestos para sustentar la declaración  de impedimento   

                  Como se tiene  dicho  por  esta Colegiatura, el fundamento del instituto de los impedimentos es  garantizar  que  quien, en representación del Estado, asume la delicada misión  de  administrar justicia, lo haga inspirado en los principios de imparcialidad y  objetividad,  al  amparo  de los cuales, por tanto, cualquier factor enturbiador  del  buen  juicio  y  transparencia  del funcionario judicial se erige en motivo  suficiente para separarlo del conocimiento del asunto.   

          En  el  presente  evento,  la  titular del Juzgado Segundo Penal del  Circuito  Especializado  de  Popayán,  fundamenta  el  impedimento en la causal  contemplada  en  el  numeral  6º  del  artículo  56  de la Ley 906 de 2004, al  considerar  que  por  haber  proferido  previamente  la  sentencia anticipada de  William    Fernando    Gaviria   Muñoz,   quien   celebró  preacuerdo  con  la  Fiscalía,  mientras  que  CARLOS    MARIO   RODRÍGUEZ   DÍAZ   no  lo  hizo,  produciéndose  por  virtud  de ello la ruptura de la  unidad  procesal,  no  es  competente  para proseguir con el trámite surtido en  contra de este último.   

          Ante todo se impone precisar, acorde con  lo       establecido      por      la      Sala4,  que  la  causal  invocada se  presenta  cuando  se  ha  participado  con  anterioridad  en  el  mismo proceso,  situación  que  no  acontece en el evento objeto de estudio porque aunque éste  tiene   como   fundamento   los   mismos  hechos  por  los  cuales  se  condenó  anticipadamente    a   William   Fernando   Gaviria  Muñoz,  lo  cierto  es que se trata de una actuación  procesal  distinta,  tramitada  en forma separada e independiente respecto de la  otra,  por  haberse  desencadenado  el  referido  fenómeno  de la ruptura de la  unidad     procesal.                      

          Más  acertado,  entonces,  aun  cuando no por ello surge fundado el  impedimento,  resultaba  invocar  la  causal  4ª referida a la circunstancia de  haber  “manifestado  su  opinión  sobre  el asunto  materia  del proceso”, lo cual ocurre, como ha tenido  también  oportunidad de expresarlo la Sala, cuando la opinión se expresa extra  procesalmente,  situación que, ciertamente, encuentra cabida cuando el criterio  se  emite  en  un proceso diverso, como aquí sucede5.   

         

Acerca  de  la  causal 4ª, la Corte ha sido  reiterativa   en  señalar  que  la  opinión  extraprocesal  estructurante  del  impedimento  es  aquel  concepto  que  resulta vinculante frente al nuevo asunto  sometido  a  la  decisión del funcionario. Así, en auto del 7 de marzo de 2007  expresó la Corporación lo siguiente:   

“(L)o   que   obliga   a   aceptar   la  circunstancia  de inhibición es que el funcionario haya incurrido, con ocasión  de   sus   funciones,   en   pronunciamientos  anticipados  acerca  de  aspectos  sustanciales    que   …  constituyen   auténticos  actos  de  prejuzgamiento,  que  implican  compromiso  indiscutible  de  su  criterio  y  pretenden  su  imparcialidad para resolver el  asunto     futuro”6.   

         

          Frente  a tales circunstancias, encuentra la Sala que en el presente  asunto  no  concurren  razones suficientes para separar a la titular del Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Popayán  del conocimiento del  presente  asunto,  pues  si  bien en la misma calidad dictó el fallo anticipado  contra   el   mencionado   William  Fernando  Gaviria  Muñoz,  lo  cierto  es que en desarrollo del mismo no  efectuó   juicio  alguno  relacionado  con  la  responsabilidad  de  CARLOS  MARIO RODRÍGUEZ DÍAZ y tampoco  abordó  análisis  en derredor de los elementos materiales probatorios alusivos  específica y concretamente a su responsabilidad.   

          Además,  ante  planteamientos similares la Corte ha determinado que  el  conocimiento  previo por alguna de las formas de terminación anticipada del  proceso  no  afecta  la imparcialidad del funcionario y, por ende, no da lugar a  la  declaratoria de impedimento, pues en tales eventos no se aborda una labor de  valoración                         probatoria.                          En  efecto;           

         “Respecto  de  los  dos primeros, tal como consta en la copia del  fallo  obrante  en  el  expediente,  su  actuación  se  limitó  a  aprobar  el  preacuerdo  que  ellos suscribieron con la Fiscalía y a individualizar la pena.  Cuando  por  decisión voluntaria de los imputados se  pone  término  a  la investigación de manera anticipada, tal como ocurrió con  Calle  Acosta  y  Oidor  Corredor,  la  actuación  de  la autoridad judicial se  contrae  a  dictar  sentencia  de conformidad con lo convenido por las partes -a  menos   que   advierta   nulidad   del  acto-,  supliendo  así  toda  actividad  probatoria.   

         

         Las  ponderaciones  efectuadas  en  esa  oportunidad por el juez al  realizar  la  dosificación punitiva fueron diversas a  las  propias  de  un  juicio  ordinario que se caracteriza por la inmediación y  valoración   probatoria   en   orden   a   establecer  la  responsabilidad  del  procesado” (subrayas fuera  de    texto)7.   

          Como  no  se  presentó, por consiguiente, una opinión trascendente  que  pudiera vincular a la funcionaria con respecto al comportamiento desplegado  por   el   acusado   CARLOS  MARIO  RODRÍGUEZ  DÍAZ  en  el  delito  de  tráfico,  fabricación o porte de  estupefacientes   agravado,   su  imparcialidad  y  ecuanimidad  no  se  ofrecen  comprometidas para proseguir con el trámite del presente juicio.   

          En   consecuencia,   se   declarará  infundado  el  impedimento  en  cuestión.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          1.-   DECLARAR  infundado  el  impedimento  manifestado  por la titular del Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado  de  Popayán  para  continuar  conociendo  del  proceso  seguido  en  contra  de  CARLOS    MARIO   RODRÍGUEZ   DÍAZ   por  el  delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes  agravado.   

          2.-  DEVOLVER  de  inmediato el proceso al  mencionado despacho judicial, a fin de que prosiga con su trámite.   

          3.-  EXPEDIR copia de la presente decisión  con  destino al Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado de Cali, para su  conocimiento.   

Contra esta determinación no procede recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                    FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA   DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ                                GUSTAVO  ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ                           

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                      JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                     JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Auto  de  9  de  mayo  de  2007,  radicación  27308;  auto  de  27  de  mayo de 2007,  radicación 27635; auto de 7 de marzo de 2011, radicado 35951.   

2 Auto  de  7 de marzo de 2011; auto del 8 de agosto de 2011, radicado 37094; auto de 15  de marzo de 2011, radicado 36026.   

3  Ídem.   

4 Cfr.  Auto del 19 de agosto de 2008, radicación 30351.   

5 Cfr.  Auto citado.   

6  Radicación 26853.   

7  Sentencia  de 18 de junio de 2009, rad. 29252. En el mismo sentido, entre otros,  autos del 20 de junio y 27 de junio de 2006 (rads. 27613 y 27492).     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *