40236(17-06-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Aprobado acta No. 183.  

Bogotá,    D.C.,  diecisiete   (17)   de   junio   de  dos  mil  trece  (2013).   

V    I   S   T   O  S   

Se pronuncia la Sala sobre las peticiones de  pruebas  presentadas  por  el defensor de FABIO ARANGO  TORRES  y por la Procuradora  Tercera  Delegada,  dentro  de  la acción de revisión instaurada por contra la  sentencia  de  única instancia dictada por la Sala de  Casación Penal el 8 de julio de 2010.   

A N T E C E D E N T E S  

Mediante   denuncia   formulada   ante  la  Personería   Municipal   de   Mitú   (Vaupés),  los  ciudadanos  Pablo  Barbosa  Hernández,  María  La  Luz  Betancurt,  Milciades     Jaramillo     Gutiérrez,  Mariano   Díaz   Díaz  y  Manuel  Rodríguez  Anzola,  informaron  que  el  Representante  a la Cámara FABIO  ARANGO   TORRES  había  incurrido  en  el  delito  de  corrupción  de  sufragante, porque participó en la compra de votos durante los  comicios  electorales para la gobernación de su departamento, que se celebraron  el 28 de octubre de 2007.   

Por  esos  hechos  y  establecida la calidad  foral  del  denunciado,  la  Sala  de Casación Penal inició una investigación  previa  el  26  de  marzo  de  2008.  El  10  de  noviembre del mismo año, esta  Corporación  dispuso  la  apertura  de  instrucción  a  la  que  fue vinculado  mediante  indagatoria FABIO ARANGO TORRES,  a  quien  le  impuso  detención  preventiva  en  establecimiento  carcelario   como   presunto   autor  responsable  de  la  conducta  punible  de  corrupción  de sufrangante en concurso homogéneo y sucesivo, delito por el que  fue acusado.   

ARANGO  TORRES fue  condenado  el  8  de julio de 2010 a la pena principal de 72 meses de prisión y  multa   de   196   salarios   mínimos   legales   mensuales;  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término  de  la  privativa  de la libertad; y se le negó la suspensión  condicional de la ejecución de la pena y la prisión domiciliaria.   

Contra  esa  providencia,  que  adquirió la  condición  de  cosa juzgada, invocando la condición de defensor de   FABIO   ARANGO   TORRES,  el  abogado  Néstor  Emilio  Huertas  ha  instaurado  una  acción  de  revisión  al  amparo  de la causal prevista en el  numeral    71,  del artículo 192 de la Ley 906 de 2004, con fundamento en que la  Corte  ha  cambiado  favorablemente  el  criterio  jurídico  que  sirvió  para  sustentar  la sentencia condenatoria respecto de la punibilidad, como quiera que  en  el  proceso  radicado  No.  32764  de  esta  Corporación,  se consideró la  improcedencia  de  aplicar el incremento de penas previsto en el artículo 14 de  la  Ley  890  de  2004,  en los casos seguidos contra aforados constitucionales,  cuando  se rigen por los postulados de la Ley 600 de 2000, al paso que la citada  Ley  890  “…tiene una causa común y está ligada  en  su  origen  y discurrir con la Ley 906 de 2004, por manera que el incremento  punitivo  de  su  artículo  14,  sólo  se  justifica  en cuanto se trate de un  sistema procesal premial…”   

Por  reunir  las  formalidades  legales,  la  Corte,  mediante  auto  del 25 de febrero de 2013, declaró ajustada a la ley la  mencionada  demanda  y se ordenó a la Secretaría de la Sala de Casación Penal  que remitiera el proceso de única instancia objeto de revisión.   

El 14 de marzo de 2013, se dio traslado a los  sujetos  procesales  por  el  término de quince (15) días para que solicitaran  las pruebas que estimaran conducentes.   

Dentro del término legal, se presentaron las  siguientes peticiones:   

1. El defensor.  

Con el fin de demostrar que la Corte cambió  de   forma  favorable  el  criterio  jurisprudencial,  al  señalar  que  no  es  procedente  la  aplicación  del incremento punitivo previsto en el artículo 14  de  la  Ley  890  de  2004  cuando  se  trata de aforados constitucionales cuyos  procesos  se  rijan  por  la  Ley  600  de  2000,  pide  que  se alleguen copias  autenticadas  de las siguientes providencias proferidas por la Sala de Casación  Penal:   

1.1. Sentencia del  18  de  enero  de  2012, emitida en el proceso de única instancia (Rdo. 32.764)  seguido  contra  Luis Alberto Gil Castillo  y  Alfonso  Riaño Castillo.   

1.2. Auto del 30 de  mayo  de  2012  (Rdo. 27339), por el que la Sala de Casación Penal declaró que  en    el   caso   de   Sandra   Arabella   Velasquez  Salcedo,  era  improcedente  deducir  en incremento de  penas previsto en el artículo 14 de la Ley 890 de 2004.   

1.3.  Y,  de  la  sentencia  del  18 de enero de 2012 (Rdo. 27408), correspondiente a Óscar  Josué  Reyes Cárdenas, en la que  esta  Sala  se  abstuvo de aplicar el incremento de penas fijado en el artículo  14 de la Ley 890 de 2004.   

2.  La  Procuradora Tercera Delegada para la  Casación Penal:   

Por considerar que se debe tener en cuenta la  posición  de  la  Corte  Constitucional acerca del cambio jurisprudencial de la  Sala  de  Casación  Penal  en relación con la aplicación del aumento punitivo  que  consagra el artículo 14 de la Ley 890 de 2004 en los casos seguidos contra  los  Congresistas,  reclama que se allegue copia de la sentencia de unificación  No.  195  del  12 de marzo de 2012, proferida en curso de la revisión del fallo  de   tutela   correspondiente   a   la   acción   promovida   por  Sandra  Arabella  Velasquez Salcedo contra  la  Corte Suprema de Justicia, mediante la cual se ordenó remitir la actuación  a   esta   Corporación   para   que  se  pronunciara,  por  razón  del  cambio  jurisprudencial,    acerca    del    referido    incremento   en   la   sanción  principal.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

El  fundamento de la causal de revisión que  ocupa  la  atención de la Sala, lo constituye el criterio favorable respecto de  la  punibilidad adoptado por la Corte en la sentencia de única instancia del 18  de  enero  de  2012,  dentro  del  proceso  radicado  No.  32.764 seguido contra  Luis  Alberto Gil Castillo y  Alfonso  Riaño Castillo, en  la cual se concluyó:   

“…la ley 890  de  2004  tiene  una causa común y está ligada en su origen y discurrir con la  ley  906  de  2004,  por  manera  que el incremento punitivo de su artículo 14,  sólo  se justifica en cuanto se trate de un sistema procesal premial que prevé  instituciones   propias   como   el  principio  de  oportunidad,  negociaciones,  preacuerdos y las reducciones de penas por allanamiento a cargos.   

Desde  esta  perspectiva, el incremento del  quantum  punitivo  previsto  en el artículo 14 de la ley 890 de 2004, no aplica  al  trámite  especial  para aforados de la ley 600 de 2000, en cuanto desconoce  el  querer  y  voluntad  del  legislador  en  punto  a  la  distinción  de  dos  procedimientos   que   sólo  son  compatibles  cuando  medie  el  principio  de  favorabilidad,  sin  que  existan  en  esta  oportunidad  motivos poderosos para  variar  la doctrina jurisprudencial reiterada, sobre la imposibilidad de aplicar  el  sistema  general  de  agravación  punitiva  del  citado  precepto,  a casos  rituados  bajo  el imperio de la Ley 600 de 2000, sin importar la condición del  procesado.”   

Por  lo  tanto,  conforme lo ha reiterado la  jurisprudencia       de       esta       Corte2,  sin  perjuicio  del deber de  reseñar  las evidencias que se aportan con la demanda para acreditar los hechos  básicos  de  la  petición,  las  pruebas  que  se  soliciten en el curso de la  acción   de   revisión   igualmente   deben  tener  relación  con  la  causal  invocada.   

En este caso, se trata del motivo previsto en  el  numeral  sexto  del  artículo  220  de la Ley 600 de 2000, es decir, que la  acción   de   revisión   procede   contra   sentencias  ejecutoriadas,  cuando  “…mediante  pronunciamiento  judicial,  la  Corte  haya  cambiado  favorablemente  el criterio jurídico que sirvió para sustentar  la  sentencia  condenatoria”,  tanto  respecto de la  responsabilidad  como  de  la  punibilidad, conforme lo prescribe actualmente el  artículo  192–7°  de la  Ley 906 de 2004.   

El demandante reclama la modificación de la  pena,  en  consideración  a  que  el  cambio  del  criterio  jurídico  de esta  Corporación resulta favorable al sentenciado.   

Frente  a  esa perspectiva, las pretensiones  probatorias  expuestas por los intervinientes en la actuación deben dirigirse a  demostrar  (i)  que  se  ha  proferido         una         sentencia        condenatoria;        (ii)  que  esa  decisión  se  encuentra  ejecutoriada;  y,  (iii) que  la  Corte  varió  favorablemente el criterio jurídico en el que se sustenta el  fallo condenatorio.   

Entonces, el análisis sobre la procedencia,  pertinencia  y  conducencia  de las pruebas solicitadas por el defensor y por la  delegada  de  la  Procuraduría,  se  hará  teniendo  en cuenta la utilidad del  objeto  de  prueba,  para  establecer  si el criterio punitivo considerado en la  sentencia  de  única  instancia  dictada contra FABIO  ARANGO   TORRES  por  el  delito  de  corrupción  de  sufragante,  concretamente  acerca  del incremento general de penas que consagra  el   artículo  14  de  la  Ley  890  de  2004,  cuando  se  trata  de  aforados  constitucionales  procesados  bajo  la  égida  de  la  Ley 600 de 2000, ha sido  modificado  de  manera  trascendente por la jurisprudencia de la Corte y permite  sostener  que  la  tesis  actual  sobre  ese tema es contraria y favorable a los  intereses del sentenciado.   

En  atención  a las anteriores premisas, la  Sala  no  accederá  a  las  solicitudes  probatorias  presentadas,  porque  las  relacionadas  por el defensor en los dos primeros numerales (Sentencia del 18 de  enero  de  2012  Rdo.  32.764  y  Auto del 30 de mayo de 2012 Rdo. 27339), ya se  encuentran  en  el expediente y se refieren a los aspectos con los que acreditó  los  hechos  básicos  de  la  petición,  respecto  de los cuales el demandante  estima  que  se  varió  el  criterio  jurisprudencial que sirvió de soporte al  incremento  de  pena;  y,  la  del  tercer numeral es la misma que el demandante  reseñó  entre  los  fundamentos  con  los que sustentó las pretensiones de la  acción            de            revisión3.   

Además,  la  Sala  no  considera  necesario  allegar   al   expediente   esas   providencias   y   mucho  menos  requiere  su  autenticación,  puesto  que  se  trata  de documentos que obran en los archivos  tanto  físicos  como  magnéticos  de la Corporación, los que perfectamente se  pueden consultar en la debida oportunidad.   

Asimismo, se negará la prueba pedida por la  representante  del  Ministerio  Público,  relacionada  con  el  fallo de tutela  emitido  por  la  Corte  Constitucional,  correspondiente  a  la revisión de la  sentencia  proferida  dentro  de  la  acción  que  promovió  la ex Congresista  Sandra   Arabella   Velásquez   Salcedo,  contra la sentencia de única instancia dictada en su caso por la  Sala  de  Casación  Penal,  porque  esa  decisión  proviene  de  una autoridad  distinta  a  esta  Corporación  y,  por  consiguiente,  no  contiene  el cambio  favorable del criterio jurídico que se invoca en la demanda.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

NO  ACCEDER  a  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor y por la Procuradora  Tercera Delegada para la Casación Penal.   

          Contra      esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                     PAULA CADAVID LONDOÑO   

                        Magistrado                                                                                                  Conjuez   

FERNANDO  A.  CASTRO  CABALLERO                            RAMIRO    ALONSO   MARÍN  VÁSQUEZ   

                      Magistrado                                                                                                   Conjuez   

JUAN   CARLOS  PRÍAS  BERNAL                                          LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

                         Conjuez                                                                                             Magistrado   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  La  acción  de revisión procede contra sentencias ejecutoriadas, en los siguientes  casos:   

(…)  

7. Cuando mediante pronunciamiento judicial,  la  Corte  haya  cambiado  favorablemente el criterio jurídico que sirvió para  sustentar  la  sentencia condenatoria, tanto respecto de la responsabilidad como  de la punibilidad.   

2 Sala  de Casación Penal. Auto del 23 de abril de 2003. Rad. 18.453.   

3  Cuaderno Corte Suprema, fol. 8     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *