39978(03-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 208  

Bogotá,  D.C.,  tres (3) de julio de dos mil  trece (2013).   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso  de casación interpuesto por el defensor de  LUIS  HERNÁN ISAZA VÉLEZ, contra el fallo de 11 de julio de 2012 proferido por  el  Tribunal  Superior  de  Armenia,  mediante  el  cual  confirmó la sentencia  emitida  el  4  de mayo del mismo año por el Juzgado Primero Penal del Circuito  de  esa  ciudad,  que lo condenó como coautor junto con Jeffrey Jefferson Duque  Isaza  del  delito  de  homicidio agravado en grado de tentativa y al segundo en  concurso   con   la   conducta   de   porte   de   armas  de  fuego  de  defensa  personal.   

HECHOS  

El  30 de junio de  2011,  pasadas las siete de la mañana, Carlos Alberto  Villada   Serna   se   movilizaba  en  su  motocicleta  por  la  vía  que  de  Quimbaya  conduce  a Alcalá,  siendo       alcanzado       y      sobrepasado     por     el            velocípedo             conducido  por  LUIS      HERNÁN      ISAZA      VÉLEZ    y  en       el       que      iba      de  parrillero  Jeffrey  Jefferson Duque  Isaza. Éste se              apeó        del        mismo    en    el   desvío   a  la  vereda  Arauca  y   pidió  a  Villada  Serna,  que  tomaba  esa  ruta hacia su lugar de  trabajo,    que    lo  transportara  y  al  bajarse  metros   más   adelante  a  mitad de una      cuesta,     le     propinó   un   disparo   en  el  rostro  y  dos  en  la     espalda,    regresando  a pie a la  vía      principal     donde     fuera   recogido   nuevamente   por  ISAZA  VÉLEZ.   Por      información     ciudadana,  la   policía   minutos  después llegó   al   lugar  y  encontró  tendido  junto  a su moto a      Villada     Serna.   

ANTECEDENTES  

El  10  de  agosto de  2011    fue    legalizada   la   captura   de   LUIS  HERNÁN  ISAZA  VÉLEZ y la  de    Duque    Isaza;    la    Fiscalía    15  Seccional   de  Armenia  les  imputó  los  delitos de homicidio agravado en  grado  de  tentativa  y  porte  de  armas  de  fuego  de   defensa   personal   y   solicitó    al    Juez    Cuarto   Penal   Municipal   de  esa  ciudad  con  función de control  de    garantías   medida   de   aseguramiento   de  detención   preventiva,   la  cual  les  fue  impuesta  en  establecimiento  carcelario.   

El 14      de     septiembre     de     2011,    la    Fiscalía  presentó    escrito    de   acusación      contra      ISAZA VÉLEZ y  Duque   Isaza   por  el  concurso   de   hechos  punibles  endilgados  en  la formulación de la imputación.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

Con  sustento  en la causal 3ª del artículo  181   de   la   ley   906   de   2004,   propone  un  cargo  por  el  manifiesto  desconocimiento   de  las reglas de producción y apreciación de la prueba  sobre la cual se ha fundado la sentencia.   

Luego de enunciar las modalidades del error de  derecho  en  la apreciación probatoria y descartar la estructuración de alguno  de  ellos en la sentencia, opta por denunciar el error de hecho por falso juicio  de  identidad  porque  el  juzgador al adecuar “las  dicciones  al ordenamiento jurídico” que permiten la  reconstrucción      de     lo     ocurrido,     incurre     en     “deducciones     imprecisas    y    especulativas”;  mientras  que para sustentar la credibilidad del testimonio de la  víctima    “olvida   el   contexto   probatorio  real”,   sobre   el  cual  el  Ministerio  Público  solicitó la absolución del acusado.   

Por  esa  vía  discute  las conclusiones del  Tribunal  acerca  de  la posibilidad del agredido de identificar al conductor de  la  moto,  las  cuales según el demandante se fundan en juicios hipotéticos, a  pesar  de  la  existencia  en  el  proceso  de  prueba  pericial  y  testimonial  indicativa,  entre  otras  cosas, que por la posición en que quedó la víctima  no     podía     ver     lo     narrado    en    su    declaración.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  falta  a  los  presupuestos  de  técnica  exigidos  en esta sede, dado que el cargo propuesto contra el fallo de  segunda  instancia falta a la claridad y precisión en su formulación así como  en  su  sustentación, en contravía de lo dispuesto en los artículos 183 y 184  inciso 2º de la ley 906 de 2004.   

Aun  cuando  la  casación  es  un  control  constitucional  y  legal  contra  las  sentencias  de  segunda  instancia, no ha  perdido  su  entidad de juicio lógico jurídico, lo cual obliga al recurrente a  observar  las  reglas propias que diferencian  a la demanda de los alegatos  de  instancia,  con  la  proposición de cargos claros y precisos en los que los  errores  sean  postulados  de  manera  objetiva  y  sin  contradicciones,  en el  entendido   que   la   interpretación   de   las   alegaciones   hechas  en  el  libelo1,  la  modificación  y la readecuación de los reparos son ajenas a  la impugnación extraordinaria.   

El recurrente omite en la demanda, a pesar de  postular  un  error  de  hecho por falso juicio de identidad, señalar la manera  como  es  tergiversada la prueba sobre la cual predica el vicio, esto es, si por  adición, supresión o alteración de su contenido objetivo.   

Por  tratarse  de  un  error  que recae en la  contemplación  material  de  la  prueba,  era  imperativo  que  confrontara  su  literalidad  con  lo  dicho  de  ella  en  la  sentencia  para hacer evidente el  reproche,  requisito de técnica que incumple la demanda, la cual se queda en un  alegato de instancia.   

De ese modo, el impugnante limita el reparo a  enunciarlo   para   aseverar  que  las  conclusiones  del  Tribunal  además  de  equivocadas  se  hallan  sustentadas en juicios hipotéticos, sin hacer esfuerzo  alguno  por  mostrar  que las mismas obedecen a la tergiversación de la prueba,  ni cómo se da esta.   

Es  evidente que la demanda confunde el error  propuesto     desde     su     proposición     al     advertir     “deducciones     imprecisas    y    especulativas”  en  la  sentencia,  porque  según  el casacionista contrario a lo  concluido  por  el  Tribunal, la víctima Villada Serna no estaba en condiciones  de  identificar  al  conductor  de  la moto por el casco que llevaba puesto y la  velocidad a la cual se desplazaba.   

Con ello no evidencia el error postulado sino  su  desacuerdo  con la credibilidad otorgada a la versión del testigo, a partir  de  enfrentarla  con  las  declaraciones  de los uniformados que concurrieron al  lugar   de  los  hechos  para  extraer  sus  propias  conclusiones  probatorias,  extrañas  por demás a esta sede, en la cual se discuten errores de juicio y no  discrepancias de esa naturaleza.   

Ni mucho menos, cuando afirma que el Tribunal  sustenta  la  verosimilitud  del  testigo  en  juicios  hipotéticos,  porque de  acuerdo  al  lugar  donde  quedó  tendido  Villada Serna luego de ser herido no  podía  ver  la  carretera  principal,  en  cuyo  caso  se  apoya  en  el álbum  fotográfico  elaborado  por  Ricardo  Ozaeta,  al  cual  la  sentencia le niega  credibilidad  porque  fue  realizado  cuando la víctima no se encontraba allí,  según lo dicho en la demanda.   

En esa perspectiva, es clara la inconformidad  de  la  censura  con la valoración probatoria del Tribunal, ya que a juicio del  demandante  la  misma  también  se  opone  a  lo manifestado por César Augusto  Martínez  Giraldo  y Luz Marina Marroquín Barreto, sin indicar en qué sentido  la prueba fue distorsionada.   

Esas omisiones obedecen a que el casacionista  en  lugar de mostrar el error denunciado, adelanta una crítica probatoria a los  diversos  medios de prueba a los cuales le otorga el valor probatorio que según  él  merece cada uno de ellos, como cuando expresa cuál es el entendimiento que  debe  dársele  a  la  declaración  del  médico  forense,  en  relación  a la  conciencia    de    una    persona   con   las   lesiones   padecidas   por   la  víctima.   

Tampoco  constituye  desarrollo  del  cargo  propuesto   que   el   a   quo   haya  encontrado  contradicciones  “incidentales”  en  la  versión del  testigo,  al  que  el casacionista califica de mentiroso, como también el haber  probado  que  el acusado realizó diligencias esa mañana en Armenia y estuvo en  el  hospital  llevándole algunas cosas a su señora madre, puesto que con ellas  pretende  fijar  el  alcance  probatorio de cada una de las pruebas, el cual por  supuesto no coincide con el del Tribunal.   

En  fin,  su  valoración  la  extiende a los  testimonios  de  Diego  Alonso  Meza  Bedoya,  Melba Lorena Holguín, Ely Johana  Isaza  y  Diana  María  Tamayo  Salazar,  los  cuales  a su juicio sustentan la  teoría  de  la defensa, pero sin explicar en qué consistió el error de juicio  y   mucho   menos   mostrar   el   falso   juicio   de  identidad  atribuido  al  Tribunal.   

De  ese modo, las falencias de técnica en la  demanda  son  insuperables  y  dan al traste con la admisibilidad del cargo, con  mayor  razón  frente  a  la  doble  presunción  de  acierto y de legalidad que  acompaña  a  la  sentencia,  respecto  de  la  cual  en  esta  sede  no cabe la  controversia  probatoria  y  mucho  menos  el  desacuerdo  que  se  tenga con la  valoración probatoria hecha en la sentencia.   

En  consecuencia,  la  Sala  inadmitirá  la  demanda  porque  no  reúne los presupuestos materiales para ordenar su trámite  ni  tampoco  dispondrá  su  intervención  oficiosa en este asunto, en tanto no  vislumbra   la   afectación  de  los  derechos  y  de  las  garantías  de  los  intervinientes.   

Finalmente,  contra  la determinación que se  adoptará  procede el mecanismo de insistencia previsto en el inciso segundo del  artículo  184 de la Ley 906 de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal  es  el  señalado  por  la  Sala en el auto de diciembre 12 de 2005, radicación  25006.   

En mérito de lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por     el     apoderado    de    LUIS    HERNÁN    ISAZA    VÉLEZ.   

Contra    lo    dispuesto    en    esta  decisión,     procede     el     mecanismo    de  insistencia.   

Notifíquese  y en su oportunidad devuélvase  el expediente al tribunal de origen.   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO            FERNANDO           ALBERTO           CASTRO  CABALLERO                

MARIA    DEL   ROSARIO   GONZALEZ   MUÑOZ             GUSTAVO E. MALO FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                                                  JAVIER  DE  JESUS  ZAPATA  ORTIZ   

                          

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1  Corte   Suprema   de  Justicia:  radicado:  25.565  del  8  de  junio  de  2006.     

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