39887(10-10-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta N° 376  

Bogotá,  D.  C., diez (10) de octubre de dos  mil doce (2012)   

V I S T O S  

Sería  del  caso que la Corte se pronunciara  sobre    la    admisibilidad   de   la   demanda   de   casación   discrecional  presentada por la          defensora  de  RICARDO  MONROY   BENÍTEZ,  si  no  fuera  porque  se  advierte  que  la  acción  penal del  delito   por   el  cual  se  profirió  sentencia  se  encuentra prescrita.   

A N T E C E D E N T E S  

    

1. Los  hechos  que  originaron  el  presente   diligenciamiento   fueron   expuestos  por  el  juzgador  de  primera  instancia, de la siguiente manera:     

“Para el día 8 de  septiembre  de  2003,  la empresa Coomultazar Ltda., representada legalmente por  RICARDO     MONROY     BENÍTEZ,     tenía  programada  la rifa de cinco millones de pesos ($5.000.000)  que  jugaría con el premio mayor de la Lotería de Cundinamarca; rifa que ganó  Jorge Eliécer Cárdenas Vanegas.   

El  26  de  septiembre  de  2003, el ganador  acudió  a  reclamar  su  premio  a las instalaciones de la empresa Coomultrazar  Ltda.,  siendo  atendido  por  un  hijo  de  Ricardo  Monroy  quien  le sugirió  presentarse  el  29  del  mismo mes, porque su padre y representante legal de la  compañía  se encontraba de viaje en la ciudad de Villavicencio. Así, Eliécer  Cárdenas  acudió  nuevamente  el 29 de septiembre, pero tampoco fue atendido y  se  le  solicitó  presentarse  el 30 de septiembre en horas de la tarde, siendo  finalmente     recibido    por    RICARDO    MONROY  BENÍTEZ  quien  le  ofreció  pagarle  el  valor del  premio  con  un descuento del 25% o completo en tres contados, el primero de los  cuales  se efectuaría el 7 de octubre de 2003, fecha en la que se hizo presente  el  denunciante  a  fin de recibir el primer abono, sin embargo, el premio no le  fue  entregado,  razón  por la que acudió a las autoridades quienes atendiendo  su  llamado  se  hicieron  presentes  en  las  oficinas  de  la Cooperativa y se  entrevistaron  con  Betty  Albarracín  quien  manifestó ser la encargada de la  oficina  y  se  negó  a mostrar los documentos que acreditaban la legalidad del  juego  desarrollado  por  la  misma;  circunstancias  que  conllevaron  a que el  ofendido   interpusiera   denuncia  por  el  delito  de  estafa  en  contra  del  representante  legal  de  la Cooperativa Multiactiva de Trabajadores de Apuestas  Permanentes      el      Azar      –Coomultazar Ltda”.   

2.   Agotado  el  ciclo investigativo la  Fiscalía  Veintidós  (22)  Local de Bogotá, el 13 de marzo de 2007, calificó  el  mérito  del sumario con resolución de acusación en contra de RICARDO  MONROY  BENÍTEZ  por el delito de  estafa  contemplado  en el artículo 246 del Código Penal, decisión que cobró  ejecutoria   el   7  de  junio  de  2007.1    

3.   La  etapa del juicio la tramitó el  Juzgado  Cincuenta y Dos Penal Municipal de esta ciudad, luego fue reasignada al  Treinta  y  Tres  Penal  de  la  misma especialidad que, el 30 de junio de 2011,  dictó   sentencia,  a  través  de  la  cual  impuso  al  procesado  las  penas  principales  de  treinta  (30)  meses  de  prisión  y  multa por cincuenta (50)  salarios  mínimos  legales  mensuales  y  la  accesoria  de  inhabilitación de  derechos  y funciones públicas por el mismo término de la pena privativa de la  libertad,  como  autor  responsable  del  delito objeto de acusación. Negó los  mecanismos   sustitutivos   de   la  pena  y  condenó  al  pago  de  perjuicios  materiales.2   

4.  Apelado el fallo por la defensora de  MONROY  BENÍTEZ, el Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito de Descongestión de Bogotá, el 4 de mayo de   2012,            lo            confirmó.3   

5.  Contra  la  anterior decisión la defensa  interpuso   el  recurso  extraordinario  de  casación  a  través  de  la  vía  excepcional,    impugnación    que   fue    sustentada   el   2    de   agosto   de   2012.4   

6.  Las diligencias se recibieron en esta  Corporación el pasado 10 de septiembre.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  Como se indicó, sería del caso que  la  Corte  se  pronunciara  sobre  la  admisibilidad  de la demanda de casación  presentada  a  nombre  del  procesado  RICARDO  MONROY  BENÍTEZ,  si  no  observara  que la acción penal del  delito  por  el cual se profirió acusación y sentencia se encuentra prescrita,  no quedando otra alternativa jurídica distinta a su declaración.   

2.  En  efecto,  recuérdese  que  mediante  resolución  de  acusación  fechada  el  13  de  marzo  de 2007, la cual quedó  ejecutoriada  el  7  de  junio  siguiente5,  al  citado  procesado  se  le  convocó  a  juicio por el delito de estafa, conducta punible  que,  conforme  el artículo 246 del Estatuto Punitivo vigente para la época de  los  hechos,  se  sancionaba  con pena privativa de la libertad que oscila entre  dos (2) y ocho (8) años de prisión.   

Ahora bien, como quiera que con la ejecutoria  de  la  resolución de acusación se interrumpió el término prescriptivo de la  acción  penal,  de  acuerdo  con  lo  dispuesto  por  el  artículo  86  de  la  codificación  en  cita, este inició a correr de nuevo por un tiempo igual a la  mitad  del máximo indicado, sin que pueda ser inferior a cinco (5) años, lapso  que  se  cumplió  el  7 de junio de 2012, momento  para  el  cual  estaba surtiéndose el término de traslado  para la interposición del recurso extraordinario de casación.   

3.  La prescripción es un fenómeno objetivo  de  extinción  de  la sanción penal contemplado en el artículo 88, numeral 4,  del  Código  Penal,  que  una  vez  verificada  implica que el Estado pierde la  facultad  de  continuar  con  el  trámite  investigativo  o de juzgamiento y de  aplicar  el  ius puniendi, ya  que  ésta  ha  fenecido  por el paso del tiempo. Así, la única determinación  procedente  luego  de  su  configuración,  es  la  de  decretarla  y ordenar la  consecuente  cesación  de  procedimiento, medida que también cobija la acción  civil, de conformidad con el artículo 98 de la misma obra.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.  ABSTENERSE   de   emitir   pronunciamiento  sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  presentada  por  la  defensora de  RICARDO        MONROY       BENÍTEZ.   

2.   DECLARAR  que  las  acciónes  penal  y  civil que por el delito  de  estafa  se adelantó en  contra   del   procesado   RICARDO   MONROY  BENÍTEZ  se  encuentra prescrita. En consecuencia, DECRETAR  en  su  favor  la  cesación  de  procedimiento.   

3.  Por  intermedio  del  juzgado  de primera  instancia  líbrense  los  oficios  de  rigor  a  las autoridades pertinentes, a  efectos de comunicar esta determinación.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese, cópiese, devuélvase al Juzgado  de origen y cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO             FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ          LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                    JAVIER      ZAPATA  ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Folios 56 a 62 cuaderno original 1   

2  Fl. 223 a 234 c.o 1   

3  Fl. 7 a 12 c.o 2   

4  Fl. 23 a 34 c.o 2   

5  Cfr. Anverso Fl. 62 c.o 1     

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