39576(21-11-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.426  

          Bogotá,   D.C.,  veintiuno  (21)  de  noviembre  de  dos  mil  doce  (2012).   

VISTOS  

Procede  la  Corte  a  resolver acerca de la  petición  de  pruebas  formulada  por la defensa del ciudadano colombiano RUTDY  ALÍRIO  ZÁRATE  MORENO,  quien es reclamado en extradición por el Gobierno de  los Estados Unidos.   

El  Ministerio Público consideró que   no es necesario solicitar práctica de pruebas en este trámite.   

ANTECEDENTES  

    

1. Mediante Nota Verbal N°1155 del 18  de  mayo de 2012, el Gobierno de los Estados Unidos de América, a través de su  Embajada   en  Colombia,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  RUTDY ALÍRIO ZÁRATE MORENO, para ser  juzgado  por  delitos  federales  de  narcóticos,  a  quien se le acusa por los  siguientes cargos:     

“Cargo Uno: Concierto para distribuir cinco  kilogramos,  o  más de cocaína una sustancia controlada (cocaína) a sabiendas  de  que  dicha  cocaína  sería  importada  a los Estados Unidos, lo cual es en  contra  del Título 21, Sección 959(a)(2) del Código de los Estados Unidos, en  violación   del   Título   21,  Secciones  963,  959(c),   960(a)  (3)  y  960(b)(1)(B)(ii)  del Código de los Estados Unidos, y del Título 18, Secciones  3238  y  3551  et  seq  del  Código de los Estados Unidos; y   

“Cargo Dos, Tres y Cuatro: Distribuir cinco  kilogramos,  o  más , de una sustancia controlada (cocaína), a sabiendas y con  la  intención  de  que dicha cocaína sería importada a los Estados Unidos, en  violación    del    Título    21,   Secciones   959(a),   959(c),960(a)(3)   y  960(b)(1)(B)(ii)  del Código de los Estados Unidos, y del Título 18, Secciones  3238  y  3551  et  seq  del  Código de Estados Unidos.”   

2.  En  la  misma  fecha,  el  Fiscal  General  de  la  Nación dispuso su captura, la cual se hizo  efectiva  el   20  de  mayo  siguiente, por agentes de la Policía Judicial  SIJIN  en  las  instalaciones  del  Aeropuerto  El  Dorado  de  Bogotá  (muelle  internacional),  en  momentos  que  era  deportado  de  la  ciudad  de Asunción  (Paraguay).   

3.    A  través  de  la  Nota  Verbal  N°  1618  del  13 de julio del presente año, el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  por  medio  de  la Dirección de Asuntos  Jurídicos  Internacionales,  con  oficio   DIAJI/GCE  No.1910  de la misma  fecha,   conceptuó  que  “por  no  existir  tratado  aplicable  al  caso  en  mención,  es  procedente  obrar  de conformidad con el  ordenamiento  procesal  penal  colombiano  y  remitió   la  documentación  traducida   y  legalizada  a  esta  Corporación,  teniendo  en  cuenta  que  se  encuentran  reunidos  los  requisitos exigidos en la normatividad procesal penal  aplicable”.   

4. El 29 de agosto  de  2012, esta Sala reconoció personería para actuar al apoderado de confianza  designado  por  el  requerido  para  este  trámite de extradición y corrió el  traslado  común  de  que trata el artículo 500 de la Ley 906 de 2004 para  que  los  intervinientes  solicitaran  las  pruebas que consideraran necesarias.   

5.   Durante  este  término,  la  Delegada  del Ministerio Público, sostuvo que no se hacía  necesaria la práctica de pruebas.   

5.1.     El  apoderado  del  requerido  hizo la siguiente  solicitud:   

5.1.1.   “Se  sirva oficiar ala (sic) Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este  de Nueva York, dentro del marco de la  acusación  formal  12  CR-0095  (ARR),  a  través del Ministerio de Relaciones  Exteriores,  para  que  se  indique  en  las  fechas  exactas  de los envíos de  cocaína  que  se  endilgan  a  mi representado, que se mencionan realizó desde  territorio  colombiano  y Venezolano. Toda vez que la información es abstracta,  inexacta  y  sin  datos  específicos que puedan ser verificados por parte de la  defensa  y  no garantiza que el señor ZÁRATE vaya a tener derecho a la defensa  y  a  la  contradicción  en las condiciones que la Constitución de Colombia lo  señala”.   

     

1.      En  el  mismo  sentido  a la misma autoridad para que “indiquen las  fechas  exactas  en  las  que  se  menciona  que  mi  representado  fue receptor  (encargado  de  recibir los narcóticos) y el lugar de envío y de destino, toda  vez  que  no  se mencionan los lugares o países donde esto ocurrió. Toda   vez   que  esta  información  también  es  abstracta,  inexacta  y  sin  datos  específicos  que  puedan  ser  verificados por parte de la defensa y se podría  vulnerar  el  derecho  constitucional  que  tiene  ALÍRIO ZÁRATE a una defensa  digna en el país requirente.”     

     

1. .     “Solicitar  al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la Oficina de  Asuntos  Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, indaguen por los  canales  correspondientes,  ante  la  Corte  del  Distrito  Este  de New York en  Estados  Unidos de Norteamérica, cuales (sic) son las normas que facultan a esa  autoridad  judicial a tener jurisdicción territorial, para acusar a un nacional  colombiano,  en  este  caso  al  señor ALÍRIO ZÁRATE, por haber supuestamente  conspirado  para  enviar  sustancias  estupefacientes  desde  Venezuela a Centro  América,   sin  que  esté  probado  que  esas  sustancias  hayan  ingresado  a  territorio  estadounidense,  toda vez que no se entiende cuál es la legitimidad  para  su  solicitud, con base en el principio de territorialidad y legalidad que  rigen  el sistema judicial colombiano y que debe ser tenido en cuenta al momento  de analizar la situación jurídica de mi representado”.     

     

1.      “(…)  oficiar  a  la  Policía Nacional DIJIN y a la Dirección  del  CTI,  para  que  informen el lugar, el día y la forma en que se realizaron  las   misiones   de   trabajo   que  ordenaban  los  seguimientos,  vigilancias,  interceptaciones  de teléfonos que se adelantaron de manera conjunta, contra el  señor  ALÍRIO  ZÁRATE,  adjuntando  copias  de los informes rendidos, con sus  anexos,  para  determinar  la legalidad de la operación y que hubiesen cumplido  con los requisitos formales establecidos en la ley).     

     

1.      “Solicitar  a  través  del Ministerio de Relaciones Exteriores y de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  de  la Fiscalía, si contra el señor  RUTDY  ALÍRIO  ZÁRATE,  se  adelanta  algún  proceso  penal en Venezuela o en  algún  país  de  Centro  América,  atendiendo a que como dice el marco de tal  acusación  formal 12 CR-0095 (ARR), en estos países fue donde aparentemente el  señor  ZÁRATE  MORENO,  incurrió  en  el  supuesto  transporte  de sustancias  estupefacientes,  con  el fin de establecer si Estados Unidos está haciendo uso  de  su  derecho territorial al juzgar a quienes cometen delitos en su territorio  o  por  el  contrario  se está abrogando el derecho de extender su ‘brazo      jurídico’   para  castigar  la  supuesta  comisión de delitos fuera de su territorio”.     

     

1.     “En  virtud de la  captura  de mi representado en PARAGUAY se hace necesario verificar la legalidad  del  procedimiento  y  su  posterior expulsión a Colombia, sobre todo cuando la  resolución  que  la  define  se  apoya en un manuscrito en papel sin membrete o  radicación  oficial,  por  lo  tanto  solicito  que a través del Ministerio de  Relaciones   Exteriores,   se   sirva  oficiar  a  las  autoridades  migratorias  Paraguayas  para que indique cuál fue el trámite realizado para su detención,  su   judicialización   en  dicho  país  o  la  decisión  administrativa  para  entregarlo  a  Colombia…,  toda  vez  que  la  orden  de  captura con fines de  extradición  ya  se  encontraba  vigente  y  al parecer no se le respetaron las  garantías  a  las  que  tenía  derecho  al  momento de su captura con fines de  extradición     en    Paraguay,    lo    que    convierte    en    ilegal    su  captura.”     

     

1. . “En estricta relación con el  punto  anterior,  respetuosamente  solicito  que  a  través  del  Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  se  oficie a las Autoridades de Policía de este País,  para  que  informen  cuáles  fueron las labores de inteligencia que en conjunto  con  la  Policía Nacional Colombiana se realizaron para lograr la captura de mi  representado  en el territorio de la República del Paraguay. Esto con el objeto  de  verificar  la  legalidad  del  procedimiento  que  antecedió  a la captura,  obligación  que  asiste  a  todo  operador  judicial  por  encargo  del mandato  constitucional”.     

CONSIDERACIONES  

1.  Según el  art.  502  de  la  Ley  906  de  2004,  -norma  aplicable al asunto sub  examine- ante la ausencia de convenio  de  extradición con los Estados Unidos de América, el concepto que corresponde  emitir  a  la  Corte  ha  de versar sobre la validez formal de la documentación  presentada,   la   plena   identidad  del  solicitado,  el  principio  de  doble  incriminación   y   la   equivalencia   de   la   decisión   proferida  en  el  extranjero.   

Es así, como a la luz del artículo 35 de la  Constitución  Política,  ha  de  verificarse la ocurrencia de los hechos en el  exterior,  con  posterioridad  al 17 de diciembre de 1997.  También, en el  evento  de  existir  razones  específicas  para  su constatación, es necesario  comprobar  que,  por  el mismo supuesto fáctico en que se sustenta el pedido de  extradición,  se  haya  ejercido  jurisdicción interna con el proferimiento de  providencia   definitiva   ejecutoriada.    

En cuanto a este último aspecto, relacionado  con  la finalidad de prevenir una eventual violación del principio non   bis   in   ídem,   la   Corte  ha  señalado:   

“[El]   imperativo   de  verificar  esta  circunstancia  se  presenta  en  situaciones  en  las  que  existe evidencia que  apunten  a  demostrar  la  eventual  lesión  del  derecho fundamental al debido  proceso  por  desconocimiento del principio de cosa juzgada, en la medida que el  afectado   o   su   defensor   informen   que   el   asunto   fue   investigado   y  juzgado  en  Colombia  y  suministren   la   información   relacionada  con  las  autoridades  judiciales  colombianas  que  hubieren  conocido  de la actuación; o que por cualquier otro  medio  fundadamente  se  pueda suponer el ejercicio previo de jurisdicción, por  ejemplo,  porque la orden de captura con fines de extradición se cumple estando  la  persona  privada de libertad y resulte necesario establecer la razón por la  cual  se  dispuso  la  limitación  de  ese  derecho al requerido”1.   

Estos   referentes  delimitan, el marco  conceptual  para  analizar  el  criterio  de  pertinencia de la prueba (art. 375  ídem),  el  cual,  junto  a  los  de  conducencia  y  utilidad,  determinan  la  admisibilidad o inadmisibilidad del medio de conocimiento.   

2. Tratándose del  procedimiento  de  extradición,  las  pruebas  aportadas  y solicitadas por los  intervinientes  deben tener relación con los aspectos que la Corte debe abordar  al  momento  de  emitir  su  concepto,  como  son:  (i)  validez  formal  de  la  documentación   presentada;  (ii)  demostración  de  la  plena  identidad  del  solicitado;  (iii)  principio  de  doble incriminación, conforme con el cual el  hecho  que  motiva  la  petición  también  debe  estar previsto como delito en  Colombia  y  reprimido  con  pena  privativa  de la libertad cuyo mínimo no sea  inferior  a  cuatro (4) años; (iv) equivalencia de la providencia emitida en el  extranjero  con  la  acusación  emitida  en  el  derecho procesal interno y (v)  cuando  fuere  del  caso,  en  el  cumplimiento  de  lo previsto en los tratados  públicos.   

De  acuerdo  con  lo  manifestado  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  según  quedó consignado inicialmente,  este  asunto  se  rige  por  el  Código de Procedimiento Penal de 2004, y será  necesario  tener  presente que en su artículo 139 señala a los jueces el deber  de   rechazar   de   plano   los  “actos  que  sean  manifiestamente   inconducentes,   impertinentes   o   superfluos”,  mientras  que  en el artículo 359 del mismo estatuto atribuye a  tales         funcionarios        “la     exclusión,    rechazo    o  inadmisibilidad  de  los  medios  de  prueba  que, de conformidad con las reglas  establecidas  en  este código, resulten inadmisibles, impertinentes, inútiles,  repetiti-vos  o  encaminados  a  probar hechos notorios o que por otro motivo no  requieran prueba”.   

Finalmente,   que   en   el   artículo   375  ibídem,  se  indican  las  pautas  para  determinar  la pertinencia de las  pruebas,  al  subrayar  la  necesidad de que las mismas se refieran “directa   o   indirectamente   a  los  hechos  o  circunstancias  relativos  a  la  comisión de la conducta”; alcance  que  trasladado  al  trámite  de  extradición, debe aplicarse a los requisitos  contenidos en el artículo 502 de la Ley 906 de 2004.   

Es así, como de conformidad con las normas  anotadas,  en  la  fase  judicial  del  trámite  de  extradición, solamente se  decretarán   las   pruebas   pertinentes,  es  decir,  las  que  demuestren  los supuestos derivados de las  exigencias  previstas  tanto  en  el referido artículo 502, como los requisitos  puntualizados  en  los  artículos  490,  493 y 495 del Código de Procedimiento  Penal de 2004.   

De  la misma forma,  se ordenarán las  conducentes,   esto  es,  aquellas  autorizadas  en  la  ley  con  capacidad  para  comprobar los precisos  aspectos sobre los cuales compete a la Corte rendir su concepto.   

Por último, se evacuarán las útiles,  o sea las llamadas a acreditar  un   asunto   aún   no   corroborado   y   de   verdadero   interés   para  la  actuación.   

Precisados  los parámetros bajo los cuales  corresponde  adelantar  la  actividad  demostrativa  en  la  fase  judicial  del  trámite  de  extradición,  se  procederá  a resolver la solicitud que en este  sentido  elevó  la  defensa del requerido en extradición RUTDY ALÍRIO ZÁRATE  MORENO.   

Como en los medios  de convicción cuya  práctica  depreca  el  apoderado del reclamado, ignora que la fase judicial del  trámite  de  extradición no está diseñada para intentar discusiones en torno  de    lo    que    será    materia    de   controversia   en   el   país   requirente                ante               sus    autoridades     judiciales   competentes,   que  por el  contrario,   está  encaminada  a   constatar  el   cumplimiento   de              específicos               requisitos    (artículos    502   de la Ley 906, en  concordancia  con  lo puntualizado en los artículos 490, 493 y 495 ibídem).   

De no adoptarse un alcance como el que viene  de  señalarse en la etapa judicial del trámite de extradición, se llegaría a  la  contradicción  de realizar juicios de valor que son precisamente los que se  deben    agotar    en   el   Estado   requirente   dentro   de   la   actuación  respectiva.   

Una actividad distinta a la constatación de  los  requisitos previstos en los artículos  502  de  la  Ley  906,  en  concordancia  con  lo indicado en los  artículos   490,   493   y  495  ibídem,  de suyo envolvería una indebida intromisión en los asuntos del  Estado  solicitante, el cual, en punto de sus poderes judiciales frente a los de  nuestro país, goza de absoluta soberanía.   

Acerca de este tema es preciso recordar que  esta Corporación de manera reiterada ha señalado:   

“Debido precisamente a que en Colombia el  trámite  de  extradición  no  corresponde  a  la  noción  estricta de proceso  judicial  en  el  que  se  juzgue  la  conducta  de aquél a quien se reclama en  extradición,  en  su  curso  no  tienen  cabida cuestionamientos relativos a la  validez  o  mérito de la prueba recaudada por las autoridades extranjeras sobre  la   ocurrencia   del   hecho,   el  lugar  de  su  realización,  la  forma  de  participación  o  el  grado  de  responsabilidad  del  encausado…  pues tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita exclusiva y excluyente de las autoridades  del  país  que eleva la solicitud y su postulación o controversia debe hacerse  al  interior  del  respectivo  proceso utilizando al efecto los instrumentos que  prevea   la   legislación  del  Estado  que  formula  el  pedido”2.   

Esta  postura  es  acogida  por  la  Corte  Constitucional, que ha hecho las siguientes precisiones:   

«…el  acto  mismo  de la extradición no  decide,  ni  en  el  concepto  previo,  ni  en  su concesión posterior sobre la  existencia  del  delito,  ni  sobre  la autoría, ni sobre las circunstancias de  tiempo,  modo  y lugar en que se cometió el hecho, ni sobre la culpabilidad del  imputado…  todo  lo  cual  indica  que  no se está en presencia de un acto de  juzgamiento,  como  quiera que no se ejerce función jurisdicente”3.   

  Así las cosas, como es claro que la  actividad    probatoria    solicitada    por   el   defensor   de   RUTDY   ALÍRIO  ZÁRATE  MORENO,  no  se  relaciona  con  ninguno de los temas acerca de los cuales debe pronunciarse esta  Corporación   al   momento   de   emitir   su   concepto,  se  rechazarán  por  impertinentes.   

Tanto  así  que,  como  de  antaño  lo  ha  precisado  la  Corte,  a la solicitud extranjera no se  acompañan  las  pruebas  en  las  que  se sustenta la acusación que origina el  pedido  de  extradición,  puesto  que le está vedado  examinar  la  legalidad  de  la  providencia  que  fundamenta  la  solicitud. Al  Respecto    esta    Corporación    ha   señalado4   

:  

“Tampoco  le está permitido a la Corte en  el  trámite  de  la  extradición  juzgar  la  validez  de  la  providencia que  constituye  el  soporte  de  la  solicitud,  ni  menos determinar si la misma se  ajusta  a  las  exigencias  formales  y materiales previstas por la legislación  interna  del  país  requirente,  cuestionamientos jurídicos que le competen al  requerido  y a su defensor proponerlos al interior del proceso adelantado por la  autoridad judicial de aquel estado.   

Cualquier   intervención  distinta  a  la  legalmente  atribuida,  constituirían  -sin  duda- actos de injerencia indebida  en   los  procedimientos  y  juicios  que  sólo  son competencia del país  extranjero  y  ajenos  al  instrumento  de  cooperación  internacional,  único  facultado  para  discutir  y resolver las inquietudes del defensor del requerido  sobre    supuestas   violaciones   al   debido   proceso   y   al   derecho   de  defensa.   

De igual manera no  es  requisito  el  acompañamiento a la petición de extradición de las pruebas  en  la  que  se sustenta la acusación que dio origen a la solicitud de modo que  facilitara  su  controversia,  pues  no se trata de una actuación en la que sea  posible   la   discusión  sobre  la  legalidad  y  alcance  de  los  medios  de  convicción,   y  ante  la  diversa  índole  de  los  procedimientos judiciales surge inadmisible tal pretensión.”   

Esto, en la medida en que la extradición es  un  trámite administrativo del todo ajeno a un juicio de responsabilidad penal,  adelantado  bajo la observancia de las leyes colombianas; y, siendo un mecanismo  de   cooperación   internacional   regido   por   los  principios  del  derecho  internacional    público,    la   verificación   del   sustento   material  y  del mérito sustantivo de la  acusación  foránea por parte de los jueces colombianos implicaría no sólo la  contravención  de  los  principios  de  confianza  legítima y recíproca entre  Estados,  sino  la  usurpación de la soberanía judicial del país solicitante.   

Por   último,  no  se  advierte  la   necesidad  de ordenar pruebas de oficio, por lo cual se dispondrá que, en firme  esta  decisión,  permanezcan  las diligencias en la Secretaría de la Sala, por  el  término  y  para  los  fines  previstos  en  el  art.  500 de la Ley 906 de  2004.    

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.            Negar  las  pruebas  solicitadas  por el  defensor  del  requerido en extradición RUTDY ALÍRIO  ZÁRATE MORENO.   

2.            En  firme  esta  decisión,  mantener el  expediente  en  la  Secretaría  de  la  Sala,  a  disposición  de  los sujetos  procesales,  por  el término común de cinco (5) días para la presentación de  los alegatos de cierre.     

          3.        Contra  la  decisión  del  numeral  primero  procede  el recurso de  reposición.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                         FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA         DEL        ROSARIO        GONZÁLEZ  MUÑOZ                               GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR  OTERO                                                                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA    SALAMANCA                                              

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  C.S.J.   –   Sala   de  Casación  Penal,  auto 26/08/09, rad. 31.951. Extradición 31951, auto de 26 de  agosto  de  2009.  En el mismo sentido, autos 14/10/09, rad. 32. 321 y 01/06/11,  rad. 36.284.   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, auto del 1º de agosto de 2007,  radicación No. 27450.   

3 Corte  Constitucional, sentencia C-1106 del 24 de agosto de 2000.   

4  Concepto  del  21  de  abril  de  2004, emitido en la  actuación radicada con el N° 21.672.     

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