39330(08-08-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Aprobado Acta No. 289.  

Bogotá,  D.C.,  ocho  de  agosto  de dos mil  doce.   

V I S T O S  

Vencido   el  término  para  promover  el  mecanismo  de  insistencia  sin  que se haya deprecado el mismo, se pronuncia la  Corte  oficiosamente  sobre  la  sentencia de segunda instancia proferida por la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Bucaramanga (Santander) el 24 de abril de  2012,  por  medio  de la cual confirmó, con modificaciones, la emitida el 12 de  julio  de  2011  por  el  Juzgado  Noveno  Penal  del  Circuito con funciones de  conocimiento  de  esa  ciudad,  en  la  cual  se condenó a DIEGO ARMANDO MORENO  GONZÁLEZ  y  DIEGO  LEAL  MORENO,  como  coautores  del  concurso  de conductas  punibles   de   homicidio  y  fabricación,  tráfico  y  porte  de armas de fuego o  municiones  agravado, a la pena principal de 444 meses  y  7  días de prisión, y a las sanciones accesorias de inhabilitación para el  ejercicio  de derechos y funciones públicas por 20 años y prohibición para la  tenencia  y  porte  de  armas  por  tiempo igual al de la pena restrictiva de la  libertad.   

H E C H O S  

En  el  auto  inadmisorio  de  la demanda de  casación,  la  Corte  prohijó  el  siguiente  resumen  de los acontecimientos,  ocurridos en la ciudad de Bucaramanga (Santander):   

“Consta en los registros que el 18 de abril  de  2009,  a  eso  de las 7 de la noche, en la calle 64 con carrera 33 occidente  del  barrio  Monterredondo de la ciudad, se encontraba ÁNGEL ARMANDO RIVERA con  unos  amigos,  momento  en  el  que  se  presenta  EDUARDO  URIBE  MORENO, alias  ‘baboso’,  con quien se suscita una discusión  y  luego  de ello se retira éste último en mención, no sin antes advertirle a  ÁNGEL  RIVERA  que  regresaría  con  algunas  personas para matarlo, lo que en  efecto  cumplió  ya  que  a  los pocos minutos volvió en un vehículo mazda en  compañía  de  DIEGO ARMANDO MORENO GONZÁLEZ, alias capulina, quien conducía,  DIEGO  LEAL  MORENO,  persona que portaba un arma de fuego de carga múltiple, y  otro  sujeto,  los  que  se  dirigen hacia ÁNGEL ARMANDO RIVERA RUEDA, quien al  notar  su presencia y percatarse de su intención, opta por salir corriendo pero  aún  así es perseguido por los agresores, instante en el que aparece la esposa  de  la  víctima,  Viviana Marcela Remolina Ariza, e implora a DIEGO LEAL MORENO  que    no    mate    a    su   esposo,   ante   lo   cual   alias   ‘baboso’  le dice a Diego que la mate, empero,  éste  no  lo  hace  y  procede  a apartarla para luego continuar persiguiendo a  ÁNGEL ARMANDO.   

Cuando  es  alcanzado  Ángel Armando, DIEGO  LEAL  MORENO  le  dispara  y  le  ocasiona varias heridas en el pectoral lateral  derecho,  abdomen y cara antero externa en tercio proximal de muslo derecho, sin  lograr  que la víctima detenga su marcha pues intenta huir, y es cuando aparece  otra  persona  en  una  motocicleta  marca  Yamaha,  DT-125, y le cierra el paso  cayendo  muerto ÁNGEL ARMANDO RIVERA RUEDA. Velomotor en el que DIEGO LEAL huye  no  sin  antes  golpear  con  la  cacha  del  arma de fuego a la señora Viviana  Marcela  Remolina, igualmente escapan Eduardo Uribe Moreno, DIEGO ARMANDO MORENO  GONZÁLEZ   y   el   otro   sujeto  desconocido  en  el  automotor  inicialmente  descrito.   

Se  logró establecer que una de las heridas  sufridas  por la víctima lesionó el hígado y el corazón produciendo sangrado  a  cavidad  abdominal  y  pericardio  respectivamente,  ocasionando  con ello la  muerte por taponamiento cardiaco”.   

DECURSO PROCESAL  

En diligencia reservada llevada a cabo el 24  de  abril  de 2009 ante el Juzgado 22 Penal Municipal con función de control de  garantías  de  Bucaramanga  (Santander), se ordenó la captura de DIEGO ARMANDO  MORENO GONZÁLEZ, DIEGO LEAL MORENO y Eduardo Uribe Moreno.   

Aprehendido  Uribe  Moreno,  en  audiencias  preliminares  celebradas el 29 de mayo de ese año en el Juzgado 5° de la misma  especialidad,  se  legalizó  su  captura,  se  le  formuló imputación por las  conductas  punibles  de  homicidio agravado  y fabricación, tráfico y porte de armas  de  fuego o municiones agravado, y se le aplicó medida  de    aseguramiento    de    detención   preventiva   en   establecimiento   de  reclusión.   

Como el procesado Uribe Moreno firmó acta de  preacuerdo  con  la  Fiscalía,  la investigación prosiguió respecto de MORENO  GONZÁLEZ  y  LEAL  MORENO,  a  quienes  luego  de  su  captura  se les formuló  imputación  por  los referidos ilícitos, los cuales aceptaron, y se les impuso  idéntica  medida  aseguratoria,  en  audiencias  previas  realizadas  el  27 de  noviembre   de   esa   anualidad,   ante   el   Juzgado   21  de  garantías  de  Bucaramanga.   

El  21  de  diciembre  siguiente,  el  ente  instructor  presentó  escrito  de  acusación  “con  aceptación   de   cargos”,  en  contra  de  MORENO  GONZÁLEZ y LEAL MORENO.   

Asignado  el  conocimiento  del  asunto  al  Juzgado  Séptimo  Penal  del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento de esa  ciudad,  el  18  febrero  de  2010  anuló la actuación desde el allanamiento a  cargos,  lo  cual  fue  confirmado  por  el  superior  funcional  el 18 de marzo  posterior.   

El 12 de marzo del mismo año, en el Juzgado  20  de  garantías  de  Bucaramanga  se  verificó  nuevamente  la  audiencia de  imputación,  en  la que a MORENO GONZÁLEZ y LEAL MORENO se les formuló cargos  por  el  concurso  de  delitos de homicidio  y fabricación, tráfico y porte de armas  de    fuego    o   municiones,   ambos   agravados,  los  cuales fueron ratificados  por     la     Fiscalía     en     el     escrito    acusatorio    “directo” que presentó el 16 de abril  siguiente,  debido a que en esta ocasión los investigados no se allanaron a los  cargos.   

El  conocimiento  de la etapa del juicio fue  asumido  por  el Juzgado Noveno Penal del Circuito con funciones de conocimiento  de  esa  ciudad,  despacho  que  luego  de  realizar las audiencias públicas de  formulación    de    acusación    –el    14    de    mayo    de    2010-,   preparatoria   –el  10  de  junio  posterior- y juicio  oral  –en sesiones del 14  de  octubre  y  11 de noviembre de esa anualidad, y 17 de enero, 1° de febrero,  18  de  marzo,  17  de  mayo  y 9 de junio de 2011-, dictó fallo el 12 de julio  siguiente,  declarando  la responsabilidad penal de los procesados DIEGO ARMANDO  MORENO  GONZÁLEZ  y  DIEGO LEAL MORENO en el concurso delictual contenido en el  pliego acusatorio.   

Consecuente   con   su   determinación,  el  A  quo les impuso la pena  principal   de   500   meses   de   prisión   y  las  sanciones  accesorias  de  inhabilitación  para ejercer derechos y funciones públicas y prohibición para  la  tenencia  y  porte de arma, por el mismo lapso. De igual modo, les negó los  beneficios  sustitutivos  de  la  suspensión condicional de la ejecución de la  pena y prisión domiciliaria.   

Apelada dicha providencia por el defensor de  los  enjuiciados,  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga  la  confirmó  mediante  sentencia  del  24  de  abril de 2012, si bien modificó la  sanción  principal y una de las accesorias, las cuales redosificó en 444 meses  y  7  días  de  prisión  y  20  años  de inhabilitación para el ejercicio de  derechos y funciones públicas, respectivamente.   

En  contra  del  proveído  del Ad   quem,   el   mismo  sujeto  procesal  interpuso  oportunamente  el  recurso de extraordinario de casación y presentó  la correspondiente demanda.   

Con providencia del 18 de julio del corriente  año,  la  Sala inadmitió la demanda de casación, pero al detectar una posible  irregularidad  sustancial  en  el  proceso  de dosificación de una de las penas  accesorias,  presuntamente  violatoria  del  principio de legalidad, dispuso que  una  vez  tal  decisión  cobrara ejecutoria, el asunto regresara a estudio para  hacer el debido pronunciamiento.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

En  la referida decisión del 18 de julio de  2012,  la  Corte  encontró  necesario  verificar si hubo menoscabo a las formas  propias  del  juicio  y  las  garantías  que  le asisten a los procesados DIEGO  ARMANDO  MORENO  GONZÁLEZ  y  DIEGO  LEAL  MORENO,  porque  en  el  proceso  de  dosificación punitiva, se desconoció el principio de legalidad.   

En  efecto,  del  recuento  objetivo  de  la  actuación   procesal   advierte   la  Sala  la  concurrencia  de  irregularidad  generadora  de  clara  violación  a garantías fundamentales de ambos acusados,  cual  es  la  legalidad  de  la pena accesoria de la privación del derecho a la  tenencia  y  porte  de  arma,  que  activa la facultad oficiosa de la Corte para  controlar la legalidad y constitucionalidad de la sentencia.   

Ello  porque  en  la  sentencia condenatoria  proferida   por   el   Juzgado  Noveno  Penal  del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento  de  Bucaramanga,  confirmada  por  la  Sala de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  esa  ciudad,  se  impuso  a los  mencionados  dicha pena accesoria por un lapso igual al de la corporal, esto es,  de  444  meses y 7 días, equivalentes a 37 años y 7 días, lo cual desborda el  límite máximo previsto en la ley para esta sanción.   

La    norma    aplicable    en    este  evento  es el artículo 51  de  la  Ley  599  de  2000,  alusivo a la “duración     de     las     penas     privativas    de    otros  derechos”,  cuyo    inciso    6°  señala que:   

“La  privación  del  derecho  a  la  tenencia  y  porte de arma de uno  (1) a quince (15) años”.   

Lo      anterior      permite  concluir  que, por disposición  del  legislador,  la pena máxima para la  pena  accesoria  de  la privación del  derecho a la tenencia y porte de armas, es de 15 años   

Bajo   este  entendimiento,  es   claro   que   los   falladores   se  equivocaron  al  condenar  a  los  procesados  MORENO  GONZÁLEZ    y    LEAL    MORENO   a   dicha      sanción      por      el      término     indicado,  pues,   ese  tiempo  supera  el tope máximo fijado  para  la  pena en     comento     en    el  ya  citado  inciso   6º     del     artículo    51    del    Código    Penal.   

En   ese  contexto,  cuando  el  superior  jerárquico  advierte  que  se  impuso  una  pena  inexistente,  o  una  de  las  prohibidas  constitucionalmente, o se dejó de aplicar la legalmente prevista, o  se  tasó  por  fuera  de  los  límites previstos en la ley, se encuentra en la  obligación  constitucional  de  adecuar  el  fallo a la normatividad existente;  deber  que  ha  de  cumplir  el juez de segunda instancia y con mayor celo el de  casación,  por  cuanto  una  de  sus finalidades fundamentales es garantizar la  legalidad del proceso.   

Lo paradójico del asunto es que el Tribunal  de  Bucaramanga,  al  percatarse  de la violación del principio de legalidad en  igual  sentido  respecto  de  la  sanción  accesoria de inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas, procedió a subsanar el yerro,  pero  guardó  silencio  en  lo  atinente  a  la  de privación del derecho a la  tenencia y porte de armas.   

Pues  bien,  la  competencia  que  la  Constitución  le  otorga  a  los jueces de la República,  insiste    la    Sala1,  sólo  les  permite  obrar  dentro  del  marco  del  derecho, y no puede sustituirlo arbitrariamente por sus  propias   concepciones.   La   igualdad  en  la  aplicación  de  la  ley  está  íntimamente  ligada  a  la seguridad jurídica que descansa en la existencia de  un  ordenamiento  universal  y  objetivo,  que con idéntica intensidad obliga a  todos, autoridades y ciudadanos.   

El  principio de legalidad obliga al juez a  aferrarse  estrictamente  a la norma legal (sea constitución o ley), so pena de  que  si  lo  desconoce,  su conducta sea una clara rebeldía contra el Estado de  Derecho.   

Cuando el juez impone una pena que no está  establecida   en  la  ley  (en  cuanto  a  sus  límites  mínimos  y  máximos,  naturaleza,  etc.),  desconoce  de  entrada  el  Estado de Derecho y la esencial  función  del  legislador,  entrando  a  suplirlo  con  la  sentencia, generando  anarquía  y causando la quiebra del orden establecido. Ese juez que así actúa  se   aparta   del  Estado  de  Derecho,  se  convierte  en  legislador  y  juez,  y    emite   decisiones  que  jamás  podrán estar  ajustadas al principio de legalidad.   

En  un  escenario  semejante  se vendría a  legitimar  toda  decisión producto de una conducta ilegal del juez de instancia  y   si   ello  fuese  posible,  se  avasallaría  el  Estado  de  Derecho  y  el  reconocimiento  de  la  legitimidad establecida en los tratados internacionales,  especialmente     de    aquellos    que    hacen    parte    del    bloque    de  constitucionalidad.   

Por  lo  tanto,  la  Sala casará oficiosa y  parcialmente  el fallo de segundo grado y, en consecuencia, disminuirá a quince  (15)  años la pena accesoria de la privación del derecho a la tenencia y porte  de arma, impuesta a los aquí acusados.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,  administrando justicia en nombre de la República y por autoridad  de la ley,   

Página contiene parte  resolutiva y firma de 3 Magistrados   

Casación  sistema  acusatorio  N°  39.330  –Casa    de   oficio  parcialmente-  

R E S U E L V E  

1. CASAR de oficio y  parcialmente  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida  por  el Tribunal  Superior  de Bucaramanga (Santander) el 24 de abril de 2012, confirmatoria de la  emitida  por  el Juzgado Noveno Penal del Circuito con funciones de conocimiento  de  esa  ciudad  el  12  de julio de 2011, en el sentido de fijar en quince (15)  años  la pena accesoria de privación del derecho a la tenencia y porte de arma  impuesta  a  los  procesados DIEGO ARMANDO MORENO GONZÁLEZ y DIEGO LEAL MORENO,  condenados  como  coautores  del  concurso de delitos de homicidio y  fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas de fuego o municiones  agravado.   

2.  En lo demás se  mantiene el fallo incólume.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSE  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

Página contiene firma  de 4 Magistrados   

Casación  sistema  acusatorio  N°  39.330  –Casa    de   oficio  parcialmente-  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ              LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                          JAVIER   DE   JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Sentencias  del  3  de  diciembre  de 2009 y 13 de junio de 2012, Radicados Nos.  30.446 y 38,969, respectivamente.     

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