39483(14-11-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No. 417  

Bogotá,  D. C., catorce (14) de noviembre de  dos mil doce (2012).   

VISTOS  

Entra  la  Sala  a examinar si se reúnen los  requisitos  de  orden  legal  y  formal  para  admitir  la  demanda de revisión  presentada  por el apoderado de RAÚL ANTONIO GAMBA MORA, contra la sentencia de  2  de  abril  de  2011,  proferida  por  la  Sala Penal del Tribunal Superior de  Villavicencio,  mediante  la  cual confirmó el fallo emitido por el Juzgado 1°  Penal  del  Circuito  Especializado  de esa ciudad, en el que fue condenado como  coautor   penalmente   responsable   de  las  conductas  punibles  de  secuestro  extorsivo,  homicidio  agravado,  homicidio  en el grado de tentativa, concierto  para delinquir con fines de narcotráfico y rebelión.   

HECHOS   

Flaminio Vargas Chaparro señaló que el 29 de  julio  de  2002,  en zona rural del municipio de Cumaribo (Vichada), recibió de  su  vecino  Luis  Antonio  Ávila  Vega un escrito sin firma citando a todos los  Concejales  del dicha localidad a una reunión convocada por el Frente 16 de las  FARC,  a  la  cual  decidieron  asistir,  por  ello  al  día  siguiente  fueron  contactados  por  un  guerrillero  vestido de civil quien los condujo a un sitio  donde  los  esperaba  otro  integrante  de  esa  organización delictiva, siendo  transportados   en   “voladora”  por  río  hasta  el  lugar  conocido  como  “Atarraya”,   de   allí   los   trasladaron   anunciándoles  que  quedaban  “detenidos”,  permaneciendo  en  tal  condición  hasta  el  5  de agosto de  2002.   

Añadió que al día siguiente emprendieron un  viaje  en  lancha  por  el  río Vichada deteniéndose en el sitio conocido como  “Guarracañe”  donde  apareció  un  sujeto  a  quien  no conocía, quien le  propinó  un  disparo  de  arma  de  fuego  a nivel del oído, en tanto que a su  compañero  Óscar  Martínez Rodríguez, le disparó el subversivo conocido con  el  alias  de  “Niche”  y  al  caer  al  suelo  le  remató  el  guerrillero  “Jorman”,  él  se  hizo  el  muerto  logrando  salvar  su  vida huyendo del  lugar.   

         

ACTUACIÓN PROCESAL  

1. El 15 de octubre  de  2002,  la  Fiscalía  16  Delegada  ante  la  Unidad Especializada de Puerto  Carreño   –  Vichada,  dictó  resolución  de  apertura  de  instrucción  por  homicidio,  tentativa  de  homicidio  y  secuestro de los Concejales de Cumaribo  (Vichada)    Óscar   Martínez   Rodríguez   y   Flaminio   Vargas   Chaparro,  respectivamente,   perpetrados   por   integrantes   del   Frente   16   de  las  FARC.   

2.  El 17 de enero de 2005 fueron vinculados  por  las  referidas  conductas  delictivas  y  por  el  delito de concierto para  delinquir  mediante  declaratoria  de  ausencia  Tomás  Medina  Caracas,  alias  “Negro     Acacio”,    RAÚL    ANTONIO    GAMBA  MORA, alias “Ramiro Gamba o  el  Boyaco”, Édgar Salgado Aragón, alias “Rodrigo  o  Cadete”, Efraín Méndez, alias “Guillermo o Cochornea”, Fredy Beltrán  Triana,    alias    “Cristian”   y  Gentil  Albis  Patiño,  alias  “Rubén  González  o  Chiguiro”  a  quienes  les fue definida su situación  jurídica  con  medida  de  aseguramiento  consistente  en detención preventiva  expidiéndose las respectivas órdenes de captura.   

3.  En  noviembre  de  2003  se  profirió  resolución  de  acusación  en  contra  de  los prenombrados por los delitos de  homicidio,   secuestro   agravado,   concierto   para  delinquir  con  fines  de  narcotráfico y rebelión.   

4.  El  17  de septiembre de 2007 el Juzgado  Primero  Penal  del Circuito Especializado de Villavicencio, luego de adelantada  la  etapa de juzgamiento, amén de adoptar diversas determinaciones en relación  con  los  demás  procesados,  declaró  penalmente  responsable a RAÚL ANTONIO  GAMBA,  alias  “Ramiro  Gamba  o  el Boyaco”, como coautor de los delitos de  secuestro  extorsivo  agravado,  en concurso homogéneo y sucesivo y en concurso  heterogéneo  con homicidio agravado, homicidio en grado de tentativa, concierto  para  delinquir con fines de narcotráfico y rebelión, imponiéndole la pena de  cuatrocientos  ochenta  (480)  meses  de prisión, multa de cuatro mil sesenta y  dos  punto  ochenta  y  dos  (4062.82) salarios mínimos  legales mensuales  vigentes  y  la  accesoria  de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por  el término de 20 años, además al pago solidario de  perjuicios  morales  de  seiscientos  (600)  salarios mínimos legales mensuales  vigentes,  no concediéndole el subrogado penal de la suspensión condicional de  la   ejecución   de   pena   como   tampoco   el   sustituto   de  la  prisión  domiciliaria.   

2. Inconforme con la  sentencia,   únicamente  el  defensor  de  Juan  José  Martínez  Vega,  alias  “Gentil  Alvis  o  Chiguiro”,  apeló el fallo, el cual fue confirmado en su  integridad  el  2  de  abril  de 2011 por la Sala Penal del Tribunal Superior de  Villavicencio,  cobrando  ejecutoria  el  31  de  octubre  del mismo año, al no  haberse  interpuesto  recurso  de  casación.  Lo  anterior,  constatado  por la  Secretaría de esa Corporación.   

LA DEMANDA  

El  actor se refirió a los hechos materia de  investigación  y  a  las sentencias de primera y segunda instancia e invocó la  causal  tercera  del  artículo  220  de  la  Ley 600 de 2000 dedicando extensos  apartados  a  realizar  una  crítica  y  valoración  de  la prueba -que según  sostiene-  reposa en el expediente. Hizo símiles con la situación jurídica de  algunos  otros procesados, en especial de quien fuera absuelto de algunos cargos  en  primera  instancia  y  transcribió fragmentos de los fundamentos tenidos en  cuenta por el sentenciador de primera instancia.   

Instó  a  la  Sala para que se adentre en el  estudio   del   expediente,   puesto  que  RAÚL  ANTONIO  GAMBA  MORA  no  tuvo  participación   en   los   hechos   materia   de  investigación,  al  respecto  sostuvo:   

“[…] que tampoco en el caso de RAUL (sic)  GAMA  (  sic)  MORA se vislumbraron testimonios ya de la víctima y denunciante,  ya  quien  actúo (sic) como mensajero de la citación de los Concejales, ora de  quienes  ahora  se  reinsertaron  a  la  vida  civil  tras  haber  formado parte  precisamente  del  frente  16  de  las  Farc,  mucho  menos  obran  informes  de  inteligencia  ni  afloran  indicios  ni  ningún  otro medio de  prueba que  faculten  asegurar  con  pleno conocimiento, con certeza lejos de toda duda, que  sí  intervino  o participó en la ejecución de tan deplorables acontecimientos  […]”.   

Añadió  que  disiente  de  la  valoración  probatoria  realizada  por el juzgado de instancia, ya que a diferencia de otros  condenados  como  Tomás  Medina  Caracas,  alias  “El Negro Acacio”, Édgar  Salgado  Arango, alias “Rodrigo Cadete”, Efraín Méndez, alias “Guillermo  Cochornea”,  el  condenado  RAÚL ANTONIO GAMBA MORA no fue señalado de hacer  parte    de   la   “estructura   militar”   y   no   tuvo   comandancia   ni  jerarquía.   

Solicitó  se fije fecha y hora para recaudar  la  versión  de  las  siguientes  personas:  Flaminio  Vargas  Chaparro,  en su  condición  de  sujeto  pasivo,  Óscar Augusto Jiménez Buitrago, Daniel Pérez  Izza,  Alirio  Sossa,  José  Hamilton  Calderón  Santos, Yensón Divare Monroy  González,  Luis  Alfonso  Zambrano,  Anderson  Landínez  Marino, Javier Vargas  Pérez  y  Germán  Darío  Pérez,  precisó  que  los  anteriores  sujetos son  reinsertados y en su momento integraban el Frente 16 de las FARC.   

Asimismo   escuchar   a   Rangel  Martínez  Rodríguez,  hermano  del  occiso  Óscar  Martínez  Rodríguez, compañero del  primero  de  los  mencionados quien adelantó averiguaciones en relación con la  forma  en  que  acontecieron  los  hechos  y  estableció con precisión quienes  fueron los responsables de tan lamentables sucesos.   

El   memorialista   anexó   la   siguiente  documentación:   

1).  Poder  para  instaurar  la  demanda  de  revisión signado por el condenado RAÚL ANTONIO GAMBA MORA.   

2).  Copia  de  la  sentencia  de  primera  instancia  proferida  el  17  de septiembre de 2007 por el Juzgado Primero Penal  del Circuito Especializado de Villavicencio.   

3).  Copia  del  fallo  de  segunda instancia  emitida  por la Sala Penal del Tribunal Superior de Villavicencio el 12 de abril  de 2011.   

4).  Constancia emitida por la Secretaría de  la  Sala  Penal  de  Tribunal  Superior de Villavicencio haciendo constar que el  fallo  de  segunda  instancia  adquirió ejecutoria el 31 de octubre de 2011 sin  que   dentro   del   término   legal   se   hubiere   interpuesto   recurso  de  casación.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  Esta  Sala  es  competente  para conocer de la acción propuesta, como quiera que el numeral 2°  del  artículo 75 de la Ley 600 de 2000 la habilita para ello por estar dirigida  la  acción  contra  una  sentencia dictada en segunda instancia por un Tribunal  Superior la cual hizo tránsito a cosa juzgada.   

2.  La  acción  de  revisión  está  prevista legalmente como mecanismo a través del cual se busca  la  remoción  de una providencia que, pese a tener ejecutoria material, de ella  se  advierte razonablemente un contenido de injusticia porque la verdad procesal  declarada  es  bien  diversa  a  la  verdad  histórica  del acontecer objeto de  juzgamiento.   

Es   por  lo  tanto  una  excepción  a  la  inmutabilidad  que  informa  la  cosa  juzgada, que a la postre desvirtuaría la  inoponibilidad  de  una  decisión en firme, lo cual encuentra justificación en  el  interés  general  de  obtener  la  verdad  y  realizar la justicia en claro  cumplimiento  de los fines esenciales del Estado contemplado en el artículo 2º  de  la  Constitución  Política de garantizar la efectividad de los principios,  derechos  y  deberes consagrados en ese texto superior y asegurar la vigencia de  un orden justo.   

3.   Pese  a  lo  expuesto,  en  manera  alguna la revisión se constituye en un recurso, ni puede  asimilarse   a   una   instancia  adicional  para  intentar  reabrir  el  debate  probatorio,  por  ello, tiene la calidad de acción independiente del proceso en  la  que  su  demostración  sólo  es posible dentro del marco que delimitan las  causales señaladas expresamente en la ley.   

4.  Las ostensibles  deficiencias  que presenta la demanda puesta a consideración de la Sala obligan  a  recordar  que  la  acción  de  revisión constituye un mecanismo excepcional  mediante  el  cual  se pretende destruir los efectos de cosa juzgada que amparan  decisiones  que  hacen  ejecutoria  material como ocurre con las preclusiones de  instrucción   o   las   sentencias   –condenatorias  o  absolutorias-,  todo  ello  a condición de que se  demuestre  de  manera clara que la verdad que se tuvo como probada al momento de  adoptar   la  determinación  definitiva  que  puso  fin  a  la  actuación,  no  corresponde  a  la  realmente  ocurrida,  y  además,  a consecuencia de ello se  produjo  una injusticia material en contra del condenado, o de las víctimas, en  caso de preclusión o absolución.   

5. Por eso mismo, la  causal  tercera  de  revisión,  atinente  a  la  existencia de pruebas o hechos  nuevos  conocidos  con  posterioridad a la sentencia, que conduzcan a establecer  la  inocencia  o inimputabilidad del condenado, en términos del numeral 3º del  artículo  220  de la Ley 600 de 2000, implica la obligación para el demandante  de  discernir  y exponer claramente si el fundamento de su pretensión de romper  la  res iudicata se fundamenta  en  la  existencia  de  un hecho nuevo -no conocido- entendido como un acontecer  fáctico  inescindiblemente  ligado a aquél que fue objeto de juzgamiento, o de  una  prueba  nueva, también con la misma condición, que al igual que el hecho,  no  fue  conocida  al  momento  de  los debates, pero que de haberse incorporado  oportunamente  la  verdad  declarada  en  la  sentencia habría sido otra, y por  consiguiente,     distintas     las     consecuencias    declaradas    por    el  juzgador.   

6.  En el presente  asunto,  no  se cumple ninguno de los presupuestos, ya  que  el  apoderado  del  demandante, en lo que parece  más  un  alegato de instancia, se dedica a cuestionar  la  valoración  probatoria que de los diversos medios  de  prueba  allegados  al  proceso  realizó  por  el  Juzgado  Primero Penal del  Circuito  Especializado  de Villavicencio  que luego de  examinar,   sopesar   y  valorar  la  diversa  prueba  obrante  en  la actuación,  arribó  a  la  conclusión  respecto  de   la  responsabilidad  penal  de  RAÚL  ANTONIO  GAMBA  MORA en los hechos por los cuales fue  investigado  y  acusado,  sin que a esa afirmación le preceda una demostración  fáctica  y  jurídica  que apunte a poner en tela de juicio la verdad declarada  en  la  sentencia, o al menos, a ilustrar de manera seria y fundada, que podría  ser otra muy distinta.   

El  hecho  que el fallo de primera instancia  haya     absuelto     de    algunos    cargos  al procesado Juan José Martínez  Vega  y  por  el  contrario  haya  irrogado  fallo de  condena   a  GAMBA MORA, no se erige como motivo suficiente para demandar a  través   de   la   acción   de   revisión   por   cuanto  la  responsabilidad  penal  es  individual y el  fallo  examinó  la  situación  concreta  de  cada  uno  de los procesados para  arribar  a tal conclusión,  de  suerte  que  las  similitudes que sostiene el actor se hallan con respecto a  aquél,  no  ostentan  la  virtualidad  suficiente para derrumbar el principio de la cosa juzgada de que se  halla revestida la sentencia  de segundo grado.   

7. Adicional a ello,  incurre  en  una  omisión  sustancial  que  por  sí  sola constituye en razón  jurídica  más  que suficiente para que esta Sala decida no admitir la demanda,  pues  no  aportó  las pruebas nuevas que pretende hacer valer. Tal obligación,  no   se   satisface  con  la  petición  allegada  para  que  sean  practicadas,  precisamente  porque  en  dichos  eventos es el contenido de la prueba lo que se  debe  valorar  a  la  hora  de  calificar la demanda, como que, al constituir el  sustento  de la causal invocada, aportan los elementos de juicio a partir de los  cuales  es  posible analizar su novedad y su vinculación con los hechos materia  de  la  condena.  En  estos  casos,   las pruebas nuevas, constituyen anexo  obligado  del  libelo como perentoriamente lo exige el numeral 4° del artículo  222  de  la  Ley  600  de  2000 que establece que la demanda deberá contener la  relación  de  las  pruebas que se aportan para demostrar los hechos básicos de  la petición.   

8. Cabe agregar que  no  resulta viable utilizar la acción de revisión como una instancia adicional  a  las vías ordinarias para pretender reabrir los debates jurídico-probatorios  agotados  y concluidos en la oportunidad procesal debida, pues por su naturaleza  y  características  sólo  procede  por  las causales que expresamente han sido  establecidas  por  la  ley con ese fin, en guarda de la seguridad jurídica como  principio  y  necesidad  para asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de  un orden justo propios de un Estado Social de Derecho.   

En  consecuencia  no  resulta dable intentar  reabrir   el  debate  probatorio  propio  de  las  instancias  ni  instar  a  la  Sala   a   remitirse  al  expediente  a  verificar las citas de declaraciones que en su momento efectuaron  los  deponentes  que  acudieron  en  los  estadios respectivos diseñados por el  legislador para tales propósitos.   

En  estas  condiciones,  la  decisión que se  impone adoptar es la de rechazar la demanda.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

RECHAZAR la demanda  presentada  por  el  apoderado del condenado RAÚL ANTONIO GAMBA MORA con el fin  de  iniciar  acción de revisión contra la sentencia de condena proferida en su  contra  por la Sala Penal del Tribunal Superior de Villavicencio por los delitos  de  secuestro extorsivo agravado en concurso homogéneo y sucesivo y en concurso  heterogéneo  con  homicidio  agravado  y  homicidio  en  grado  de  tentativa y  concierto para delinquir con fines de narcotráfico y rebelión.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese  y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                              FERNANDO     ALBERTO     CASTRO  CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                         GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO                                                                  JULIO    ENRIQUE    SOCHA    SALAMANCA                                                                                                                    

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

NUBIA YOLANDA NOVA  GARCIA  

Secretaria  

         

                                                                  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *